Está en la página 1de 2

" LOS PIES HABLAN DE TU PERSONALIDAD "

" LOS PIES HABLAN DE TU PERSONALIDAD "

Según los estudios realizados por Imre Somogyi, en “Los Pies reflejo de la personalidad” la
postura, forma de los dedos y la separación que haya entre ellos mostrará los diferentes
aspectos de las emociones de cada uno..
La forma de los dedos también es tomada en cuenta para realizar el análisis de la
personalidad.
El dedo gordo, vemos manifestadas todas las emociones que “pasan” por el chacra de la
garganta, en el pie este dedo representa el éter, que es la forma de energía menos
frecuente. En el pie derecho representa la alegría, en el dedo izquierdo la tristeza, de ahí
expresiones como “tengo un nudo en la garganta”. Cuando un dedo gordo es muy largo,
nos diría que estamos con una persona “habladora, dada a estallidos verbales y con aires
de grandeza” y cuanto más separado esté del segundo será porque más le cuesta
expresar sus emociones o sentimientos. También si es corto o chato nos proporcionará
datos sobre la persona.
El segundo dedo, está relacionado con el elemento aire y el chacra del corazón, según el
autor: “aquellas personas que no saben qué hacer con la energía del corazón acabarán
sintiendo, tarde o temprano, alguna forma de asfixia, de sensación que les falta el aire para
respirar”. Por ejemplo un segundo dedo del pie izquierdo torcido en la punta hacia el dedo
del medio, podría mostrar un persona muy impaciente; en el pie derecho el mismo dedo
recto y equilibrado nos hablaría de una persona que sabe lo que quiere.
El tercer dedo, el Plexo Solar, cuna de la creatividad, pero también de la violencia (pie
derecho), se relaciona con el elemento fuego. Un dedo medio del pie izquierdo
visiblemente más grade que los demás denota una persona con mucha energía creativa.
En el pie derecho el mismo dedo recto, nos hablaría de alguien muy activo, con mucha
energía de fuego, aquí también se alberga la agresividad.
El cuarto dedo, Elemento: Agua, Chacra: Bajo Vientre. Aquí están representados el Amor
(izquierdo) y el apego (derecho) que “las personas que aman con una pasión excesiva
pueden reaccionar a veces con agresividad, mientras que aquellas que lo hacen
equilibradamente pueden dejar libertad al objeto de su amor”, un cuarto dedo recto
representa el equilibrio en la persona, aquellas que no quieren dejar marchar a los que
buscan su independencia tienen este dedo curvado.
El dedo pequeño, El miedo y la confianza representados en los dedos relacionados con el
chacra raíz, en la tierra. Una persona temerosa e insegura tendrá probablemente el
meñique escondidos bajo el cuarto dedo. Mientras que una llena de confianza tendrá en su
pie izquierdo un meñique recto y fuerte.
Es interesante saber que cuando dos dedos están separados, indica que las energías
correspondientes no fluyen entre ellos, que los tres dedos centrales doblados a la altura
del meñique y el pulgar nos indica tendencia a la manipulación, que los dedos levantados
hacia arriba y que no tocan tierra, pertenecen a personas fantasiosas con tendencia
evadirse…
De esta forma, un dedo liso, expresa los sentimientos o las consideraciones de tipo
intelectual de forma modesta, pero decidida.
Un dedo en bloque, refleja que la energía de este tipo de persona puede expresarse de
forma demasiado brusca. Se trata de una persona poco flexible, de carácter dominante y
muy poco dada a la negociación. Otro dato a considerar es el espacio entre dedos.
Cuando dos dedos están separados indica que las energías correspondientes no fluyen
entre ellos; los tres dedos centrales doblados a la altura del meñique y el pulgar nos
indican una tendencia a la manipulación; los dedos levantados hacia arriba y que no tocan
tierra, pertenecen a personas fantasiosas con tendencia evadirse, etcétera.
Y así hasta cuarenta características de los dedos de los pies, que en sus formas y
posturas combinadas entre sí, pueden dar lugar a una detallada lectura del pie que nos
puede mostrar una acertadísima descripción del momento que vive la persona.
“Los pies reflejo de la personalidad” de Imre Somogyi (2004)

También podría gustarte