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UNIVERSIDAD CATÓLICA ANDRÉS BELLO

Facultad de Derecho
Dirección General de Postgrado
Especialidad: Derecho del Trabajo.

Sala Constitucional, sentencia n° 15-0507 de fecha 17 de enero 2018.-

Caso: Declaratoria de inadmisibilidad de amparo constitucional por la Sala 9 de la Corte de


Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana en los siguientes términos:

"Ahora bien, luego de examinar las actuaciones que conforman la presente acción de
amparo a objeto de declarar la inadmisibilidad o no de la misma, verifica esta Sala que dicha
pretensión fue interpuesta por los Profesionales del Derecho WILFREDO MANUEL
MONTERO CASTILLO y HENRY GREGORIO ZAPATA YRU. Y, tal y como lo afirman los
accionantes está relacionada con la circunstancia de haber consignado en fechas 23-02-
2015 y 25-03-2015, ante el Tribunal Noveno (9°) de Primera Instancia en lo Penal en
Funciones de Control de este Circuito Judicial Penal, solicitud de examen y revisión de la
Medida de privación Judicial Preventiva de Libertad en la causa seguida en contra de la
ciudadana YUSMELIS ELENA MEREGOTE PEREIRA, siendo ratificadas las referidas solicitudes
mediante escrito de fecha 10-04-2015, sin que el precitado Juzgado hubiere emitido
pronunciamiento alguno al respecto.
Sin embargo, los mencionados Abogados al interponer la acción de amparo constitucional,
no consignaron en las actuaciones insertas en el expediente, copia certificada del acta de
juramentación o escrito poder otorgado por la ciudadana YUSMELIS ELENA MEREGOTE
PEREIRA para que la representen en los derechos que le asisten y tampoco se desprende en
el escrito de amparo algún soporte que permita evidenciar la voluntad de la citada
ciudadana de estar representada por los abogados WILFREDO MANUEL MONTERO
CASTILLO y HENRY GREGORIO ZAPATA YRU, quienes se atribuyen en el escrito interpuesto
dicha condición.
En tal aspecto, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia en sentencia n° 1.74,
de fecha 9 de agosto de 2007, expresó entre otras cosas, que:
‘(...) esta Sala estima imperioso que en materia de amparo constitucional la legitimación
activa corresponde a quien se afirma agraviado en sus derechos constitucionales; y en el
caso sun júdice la supuesta agraviada no otorgó, conforme lo prescribe el artículo 150 y
siguientes del Código de Procedimiento Civil, un mandato que permitiese a la profesional
del derecho el empleo de los medios idóneos para su defensa.
[…]’ En el mismo sentido, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia en
sentencia número 1533, de fecha 9 de noviembre de 2009, con ponencia del Magistrado
Arcadio delgado Rosales, ha establecido de manera reiterada y pacífica que en materia de

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amparo constitucional, la falta de consignación del poder para acreditar la representación
da lugar a la inadmisibilidad de la pretensión”

En este orden podemos decir que la Corte de Apelaciones utilizó un argumento ab


exemplo o argumento de autoridad en virtud de aceptar como verdadero el criterio de la
Sala Constitucional como máxima autoridad en materia de interpretación derechos y
garantías constitucionales y tratándose en este caso del derecho a la defensa, la fuerza
argumentativa de la declaratoria de inadmisibilidad del amparo constitucional se fundó
en el razonamiento hecho por la Sala Constitucional expresando que cuando no exista
poder que acredite la representación judicial del agraviado será causal de inadmisibilidad
del mismo.

Por su parte la Sala Constitucional se pronuncia en los siguientes términos:

“Ahora bien, esta Sala ha establecido que cuando se denuncie la violación a la libertad y
seguridad personal y el amparo se interponga para tutelar tales derechos, no es necesario
que los abogados accionantes consignen documento alguno para demostrar su cualidad,
pues la acción podía ser interpuesta por el agraviado o por cualquier persona que gestione
a favor de aquel; así quedó asentado en el criterio vinculante establecido por esta Sala
Constitucional en su sentencia N° 412 del 8 de marzo de 2002 caso: Luis Reinoso, la cual ha
sido ratificada en sentencias Núms. 1502 del 12 de julio de 2005; 2287 del 1 de agosto de
2005, 25 del 13 de febrero de 2013, entre otras, en la que se indicó que:

[“…la Sala ha establecido que, excepcionalmente, cuando se trata de un hábeas corpus,


strictu sensu, la legitimación activa deja de ser determinada por la afectación directa para
ser extendida a cualquier persona, conforme lo dispone el artículo 27 de la Constitución de
la República Bolivariana de Venezuela, y el artículo 41 de la Ley Orgánica de Amparo sobre
Derechos y Garantías Constitucionales, razón por la cual, dicha acción de amparo puede ser
interpuesta por cualquier persona en nombre del imputado.”]

En tal sentido, debe precisar la Sala que Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías
Constitucionales, en el Título V, Del Amparo de la Libertad y Seguridad Personales, en su
artículo 41, al referirse a la solicitud que se haga teniendo como objeto el amparo de tales
derechos, determinó que la misma podía ser interpuesta por ‘...el agraviado o por cualquier
persona que gestione a favor de aquel’, legitimando así a cualquier persona que tuviese
interés en gestionar a favor del agraviado, y no sólo a éste que sería el afectado
directamente.”

ABOG. GINA LANDAETA.


C.I 17.226.527
La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia pronuncia un razonamiento bajo
un argumento sistemático puesto que le afirma a la Corte de Apelaciones del Área
Metropolitana de Caracas que cuando el amparo versare sobre derechos de libertad y
seguridad personal la legitimación activa para la interposición del recurso no se agota en
el agraviado directo sino que puede ser extendida a cualquier persona de conformidad
con el artículo 27 de la Constitución y 41 de la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y
Garantías Constitucionales, en consecuencia no es requisito necesario la presentación de
documento alguno que acredite la representación por tanto no se considera una causal
de inadmisibilidad. En este caso se observa la contextualización de la legitimación activa
en materia de amparo constitucional bajo los preceptos de dos instrumentos jurídicos del
ordenamiento venezolano, la constitución y la ley en materia de amparo

ABOG. GINA LANDAETA.


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