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Protección del acero contra el fuego:

El riesgo de incendio es una constante en todo tipo de edificaciones y depende de una gran
variedad de aspectos, entre otros, la estructura y sus materiales predominantes, la forma y
la ventilación, el contenido del edificio y la carga combustible que representa. Siendo el
acero un material de construcción considerado “no combustible” presenta, sin embargo,
algunas características que hacen necesaria su protección frente a la acción del fuego. En
general, toda la legislación relativa a la protección de las estructuras frente al fuego,
responde a los siguientes criterios:

 Proteger la vida de los ocupantes, lo que usualmente se traduce en normativas


relacionadas a la evacuación y salvamento de ellos.
 Proteger las construcciones y permitir el eficaz combate del incendio.
 Proteger las edificaciones vecinas y el espacio público.
Existen dos tipos de protección al fuego que corresponden
a dos conceptos diferentes que son recogidos con diversa
profundidad en las reglamentaciones de cada país, por lo
que se deberá siempre, consultar la normativa específica
del lugar de emplazamiento del proyecto. Ellas son:
Protección activa, conformada por sistemas y dispositivos
de detección (de humo, temperatura, etc.) que activan
sistemas de alarmas y combate del fuego, como rociadores
de agua, espumas, gases, etc. Su eficacia radica en que
permiten la detección y combate temprano del conato de
incendio.
Protección pasiva, basada en elementos de construcción
que, por sus condiciones físicas, aíslan la estructura de un
edificio de los efectos del fuego durante un determinado
lapso de tiempo. En general, las reglamentaciones vigentes
especifican un determinado tiempo de resistencia al fuego a
diferentes elementos constitutivos de una edificación,
tiempo que se mide en minutos (15; 30; 60; 120; 120; 150 y
180).
El desarrollo de las temperaturas en un incendio, conocido por el “incendio-patrón” se ajusta
a la curva recomendada por ISO y adoptada por ASTM a principios del siglo XX y muestra
un importante aumento de la temperatura en los primeros minutos, alcanzando.
Por otra parte, es sabido que el acero pierde gradualmente su resistencia a partir de los
300ºC hasta alcanzar aproximadamente el 60% de su resistencia inicial a los 550ºC.

Es básicamente por esta razón que las estructuras de acero deben protegerse de la acción
del fuego. El tiempo que demora un material en aumentar su temperatura depende de su
conductividad térmica. El acero es un material conductor, por lo que recibe un mayor flujo
de calor que eleva su temperatura. Sin embargo, elementos masivos, de mayor inercia
térmica, tienen aumentos más lentos de temperatura. El factor de forma o masividad es la
razón entre el perímetro de un perfil
expuesto al incendio (en metros) y su
sección transversal (en m2), P/A y se
expresa en m-¹. A mayor factor de
masividad, más rápidamente aumenta la
temperatura de los elementos de
expuestos a la acción del incendio.
Ejemplo:
Perfil tubular A = 200 x 200 x 2mm à
masividad 504m-¹
Perfil Tubular B = 200 x 200 x 10mm à
masividad 104m-¹
Muchos países han normalizado la resistencia al fuego exigible a los elementos
constitutivos de la construcción en función del uso o destino del edificio (habitacional,
educacional, comercial, etc.), la superficie construida y la altura de edificación. También se
regula según otras dos variables importantes, que son la carga de ocupación (la cantidad
de ocupantes previstos del edificio, de acuerdo a una tabla que establece una relación base
de superficie por ocupantes dependiendo de la actividad) y la densidad de carga
combustible (que analiza la carga combustible por unidad de superficie).
Sin perjuicio de que existen estrategias de diseño que contribuyen a mejorar el
comportamiento de un edificio frente a un incendio, como la compartimentación horizontal
y vertical en base a elementos de alta resistencia al fuego, en los ejemplos que siguen se
mostrarán algunas de las soluciones más frecuentes para lograr la resistencia al fuego de
elementos estructurales de acero.

Soluciones
1-Protección Sólida: rodear el
elemento estructural con hormigón corriente o de
baja densidad, asumiendo que el hormigón no
cumple función estructural sino sólo aporta
resistencia al fuego. El espesor del recubrimiento
de hormigón dependerá de la resistencia al fuego
requerida para el elemento estructural.
Ventajas: se logra alta resistencia al fuego
(dependiendo del recubrimiento); con una
adecuada faena de encofrados se puede
coordinar el avance de montaje y protección.
Desventajas: peso y volumen.
Esta solución también es posible de aplicar dejando los
elementos de acero parcialmente expuestos (por ejemplo,
aplicando hormigón sólo en el interior de las alas, lo que
reduce el uso de encofrados o moldajes.

2-Recubrimientos con albañilerías: solución


frecuentemente aplicada en las construcciones de fines del
siglo XIX en Chicago.
Ventajas: se logra alta protección al fuego.
Desventajas: ocupa espacio; es trabajo relativamente artesanal; se debe considerar
efectos del sismo.

Otros recubrimientos macizos no convencionales: bloques de hormigón celular,


bloques de hormigón corrientes, paneles pre-moldeados de hormigón son solo algunas de
las alternativas que se pueden desarrollar a
partir de elementos macizos.

3-Recubrimiento con planchas: El


recubrimiento con planchas en forma de cajón
en torno a los elementos de acero a proteger es
una solución aplicada crecientemente.
Normalmente se utilizan planchas de yeso
cartón normal o con agregados que mejoran su
resistencia al fuego (muchas veces
denominadas planchas RF) o variantes de ellas,
como las planchas de fibrosilicatos.
Ventajas: faena seca; liviana; acabado liso para
recibir pintura.
Desventajas: en elementos de geometría
compleja o en conexiones su instalación es
dificultosa.
El espesor del recubrimiento de planchas dependerá de las características de la plancha a
utilizar y de la resistencia al fuego requerida para el elemento estructural.

4-Morteros: Existen diversas


soluciones de aplicación de morteros, ya
sea tradicionales o con aditivos (como
perlita o vermiculita) que se aplican
siguiendo el contorno de los perfiles a
proteger y que mejoran sensiblemente su
resistencia al fuego. Debido al riesgo para la
salud, en muchos países ya está prohibido
el uso del asbesto que fue una solución
ampliamente aplicada a mediados del siglo
pasado. En el caso de aplicaciones
tradicionales se deben considerar mallas o
elementos de anclaje mecánico que
mejoren la adherencia entre el mortero y el
acero. También se aplica en forma de spray
o mortero proyectado. El espesor del
recubrimiento dependerá de las
características del mortero a utilizar y de la resistencia al fuego requerida para el elemento
estructural.
Ventajas: su aplicación sigue la geometría del elemento permitiendo un control preciso de
los espesores, agregando escaso volumen y masa a la estructura; la aplicación se puede
hacer parcialmente en taller.
Desventajas: control de la adherencia mortero-acero; aplicación tradicional es laboriosa e
intensiva en mano de obra; ocasionalmente la aplicación proyectada deja una terminación
rugosa algo rústica.

5-Filmes o mantas: Existen mantas de fibra cerámica y de lana de roca (lana


mineral) que se pueden aplicar en recubrimientos de tipo cajón o de contorno de los perfiles
a proteger. En aplicaciones de contorno se fijan mecánicamente al elemento de acero
mediante tacos soldados y arandelas, a un distanciamiento no superior a 300mm en todos
los sentidos. Aplicaciones tipo cajón son más económicas, pero no deben usarse en perfiles
de almas superiores a 150mm sin el uso de una malla auxiliar de fijación que evite las
deformaciones y apertura de los encuentros o empalmes.
Ventajas: son livianas; faena seca.
Desventajas: instalación laboriosa; riesgo de rotura de la manta en la manipulación;
acabado a la vista afecta la presentación.
6-Pinturas intumescentes:
son pinturas inertes a bajas
temperaturas pero que reaccionan a
temperaturas superiores a los 200ºC
generando una película protectora en
forma de esponja que aumenta hasta 50
veces su espesor inicial otorgando una
importante aislación térmica que mejora
la resistencia al fuego del elemento
protegido. En algunos países la
aplicación de las pinturas intumescentes está limitada a un cierto rango de resistencia al
fuego exigible y a una masividad mínima del elemento a proteger. Debe ser aplicada sobre
pintura base y ser protegida con pintura de terminación, especialmente si se aplica en
elementos expuestos a la intemperie, debido a que se degrada en presencia de agua.
Ventajas: de todas las soluciones descritas, es la única que permite expresar la estructura
de acero en toda su calidad.
Desventajas: son relativamente caras; controlar las posibles limitaciones de masividad y
de resistencia exigida; durabilidad o garantía limitada, se debe repintar.

7-Relleno de miembros huecos: con frecuencia se puede aprovechar el


espacio interior de los perfiles tubulares para rellenarlos con elementos que actúen como
masa térmica absorbiendo parte de la energía del calor proveniente del incendio. Hay
experiencias con hormigones, hormigón celular e incluso agua (en este último caso
asociado a sistemas de recirculación y enfriamiento del agua).

8-Estructuras Externas: En general, los riesgos de


incendio provienen del interior de las edificaciones, por lo que se
deben cuidar especialmente las estructuras que están confinadas
al espacio interior. Una solución interesante es llevar la estructura
soportante (o parte de ella) al exterior del edificio, limitando o
reduciendo los requerimientos de protección pasiva. Unida a esta
estrategia se puede agregar el concepto de pantallas, que se
explica en el punto siguiente.
Ventajas: oportunidad de usar expresivamente la estructura en el
diseño del edificio.
Desventajas: dependiendo de la agresividad del medio, se deben
considerar protecciones contra la corrosión u otros agentes.

9-Pantallas: Las tabiquerías interiores y/o perimetrales de un edificio, así como los
cielos falsos ofrecen la oportunidad de aportar protección frente al fuego en la medida que
puedan asegurar la integridad, el aislamiento y la estabilidad del conjunto.
Protección del acero contra la corrosión
La corrosión es un proceso espontáneo y continuo que afecta a un material –en este caso
el acero- como una serie de alteraciones físico químicas por la acción de agentes naturales.
En general, los metales –y el hierro en particular- se encuentran en la corteza terrestre en
forma de minerales, de óxidos y/o sales. Para transformar estos minerales en metales se
requiere energía y mientras más energía demanda el proceso metalúrgico, mayor es la
tendencia del metal a volver a su condición original (Oxido o sal). El acero, cuyo mineral de
origen es el hierro en forma de óxidos, no es ajeno a esta situación y está, como se sabe,
expuesto a la corrosión u oxidación.

Mejorar la resistencia a la corrosión del acero


En lo principal consiste en proteger el acero mediante la aplicación de una capa protectora
de otro metal más resistente (como zinc o zinc y aluminio) mediante procesos por inmersión
en caliente (las piezas individuales o la lámina continua pasan por cuba de zinc fundido,
previo proceso de limpieza, lavado, decapado y pasivado), electrodeposición (una corriente
eléctrica aporta el zinc desde ánodos hacia la plancha que actúa como cátodo) o
metalización (aplicación mediante pistolas de proyección de partículas fundidas de zinc).
Cuando se trata de materiales gruesos o de piezas y estructuras, se debe aplicar la
galvanización por inmersión en caliente en potes o tinas o a la metalización.

Uso de aceros de alta resistencia


Un acero patinable (Cortén o similares) consiste en una aleación de bajo contenido de
carbono (inferior al 0,25%) que, en adición de pequeñas cantidades de metales como Cobre
(Cu, Níquel (Ni) y Cromo (Cr) y expuesto a ciclos alternados de humedad y sequedad,
desarrolla una capa de óxido homogénea y de alta adherencia que funciona como barrera
de protección contra el avance de la corrosión sin revestimientos o protecciones
adicionales.
Una mención especial se debe hacer de los aceros inoxidables, un producto típico del siglo
XX que apareció casi simultáneamente en varios países del mundo poco antes de la
Primera Guerra Mundial. Muchos estudios permitieron comprender que el alto contenido de
carbono en las aleaciones de acero, disminuye su resistencia a la corrosión, en tanto que
un contenido de al menos 12% de cromo, otorga una resistencia a la corrosión que permite
hablar de aceros inoxidables. Las innovaciones tecnológicas posteriores a la Segunda
Guerra Mundial permitieron un desarrollo muy importante de la capacidad de producción y
una consiguiente reducción de los costos de producción, por lo que estos aceros tuvieron
una importante baja en el precio. Hoy, la aleación básica se ajusta a mínimo 10,5% de
cromo un máximo 30% de níquel.

Soluciones contra la corrosión


Las soluciones para prevenir la ocurrencia de la corrosión son variadas y dependen, en
gran medida, del ambiente al que estará expuesta la estructura a proteger. Para enfrentar
adecuadamente el problema es necesario ordenar el proceso de toma de decisiones a partir
del siguiente esquema de secuencia:
 Evaluación de condiciones
 Preparación de la superficie
 Aplicación de la protección
 Mantenimiento
APLICACION DE PROTECCION
En general, hablamos de sistema de protección al referirnos al conjunto de acciones que
involucran la protección de una estructura metálica contra la corrosión, incluyendo el tipo
de superficie, el análisis del ambiente a la que estará expuesta, las condiciones de servicio
o de trabajo, las posibilidades de acceso a los lugares a proteger, la preparación de la
superficie, el esquema de protección o pintura, y el método de aplicación. Se debe
mencionar, además en todo sistema de protección, los controles de calidad y el
mantenimiento que se deberá considerar en la vida útil de la estructura.
Hay cinco soluciones posibles para proteger a los productos de acero contra los
efectos de la corrosión:
Utilice acero inoxidable en lugar de acero normal. Acero
inoxidable es acero normal mezclado con otros metales como níquel y
cromo. Sin embargo, el coste del acero inoxidable hace que éste no sea
práctico para un uso diario, excepto para pequeños elementos de ajuste
como pernos y tuercas.
Recubra el acero normal con zinc. El recubrimiento de acero con zinc, que es otro
metal, es un procedimiento que se conoce generalmente como galvanizado y es la forma
más normal de proteger pequeños objetos fabricados como anillas de amarre, bolardos
fabricados con tubos, pernos, mordazas, cadenas, grilletes, tuberías de agua, etc. Los
materiales a recubrir se sumergen normalmente en un baño de zinc fundido en talleres
especializados. Una vez un objeto se ha sumergido en zinc en caliente no se debe realizar
ningún trabajo de soldado, corte o taladrado, ya que esto destruiría la integridad del
recubrimiento de protección.
Recubra el acero normal con plásticos
especiales. El recubrimiento del acero con plásticos
especiales resistentes al desgaste constituye otra forma de
protección contra la corrosión; sin embargo, el alto coste
que implica el proceso de recubrimiento (en talleres
especializados) hace que este método no sea práctico para
uso diario.
Pinte el acero normal con pinturas
especiales. El pintar el acero utilizando pinturas
especiales es el método más común de proteger
grandes estructuras de acero. Las superficies que se
van a pintar se deberán limpiar cuidadosamente con
un cepillo de acero (o preferiblemente mediante un
chorro de arena). La capa inferior deberá consistir en
un imprimador basado en zinc. La segunda y tercera
capas deberán consistir en una pintura de epoxi sobre
base de brea.
Al pintar el acero, se deberán tener en
cuenta los siguientes puntos:
Las pinturas caseras normales no son adecuadas para el entorno marino debido a que, al
igual que algunos plásticos, envejecen con mucha rapidez cuando están expuestas a los
rayos del sol.
El diésel, queroseno y la gasolina no son químicamente compatibles con las pinturas
marinas; habrá de utilizarse el diluyente de pintura apropiado.
Se deberán utilizar guantes siempre que se manipulen pinturas basadas en epoxi.
Proteja el acero con ánodos de zinc (protección catódica). Los ánodos de zinc se utilizan
para prolongar más aún la vida útil de estructuras de acero sumergidas en agua del mar
como, por ejemplo, pilones de acero, pontones, flotadores metálicos, etc. Los elementos de
aluminio, en contacto con acero húmedo, quedan expuestos también a la corrosión
galvánica.

Tipos de pinturas
Protección por barrera: aún sin tener pigmentos inhibidores de corrosión como los
mencionados arriba, la pintura actúa como una barrera mecánica que permite aislar
la superficie de acero del medio ambiente. La permeabilidad al vapor de agua es
una variable importante, siendo las pinturas de caucho clorado las más
impermeables y las alquídicas las de menor impermeabilidad.
Protección anódica: mediante pigmentos anticorrosivos sumados a la protección
por barrera ofrecen una solución eficiente.
Protección catódica: utilizando un pigmento en base a zinc en polvo se fabrican
pinturas ricas en zinc, también llamadas galvanización en frío, que con altos
contenidos de zinc y logrando un contacto efectivo entre las partículas de zinc y el
acero base, actúa como ánodo.
Las principales resinas utilizadas en la protección de estructuras de acero
son:
Resinas de Caucho Clorado: es una resina mono-componente resistente a ácidos,
álcalis y sales, a agentes oxidantes, a la humedad y al desarrollo de hongos, aunque
es termoplástica, por lo que no debe aplicarse a elementos expuestos a
temperaturas superiores a los 70ºC.
Resinas Vinílicas: son resinas de secado rápido que se conocen usualmente como
látex y se fabrican en base a acetato de vinilo (PVA) o cloruro de vinilo (PVC) o
ambos, logrando una excelente resistencia química, especialmente a los álcalis.
Resinas Alquídicas: conocidas usualmente como esmalte o primer sintético, son
más permeables y menos resistentes que las anteriores. Cuando se modifican con
aceites y vegetales dan origen a nueva resina de mayor adherencia y flexibilidad.
Resinas Acrílicas: son mono-componentes en base a disolventes orgánicos o
agua, también conocidos como látex, tienen en el último tiempo, aplicación sobre
aceros al carbono gracias al desarrollo de aditivos y pigmentos que los protegen.
Resisten bien la corrosión y el intemperismo. Son inodoras, por lo que se prestan
para su aplicación en recintos como hospitales o industrias alimenticias.
Resinas Epóxicas: en su gran mayoría son bi-componentes y presentan una alta
resistencia química y física, y muy buena flexibilidad y dureza. Al sol pierden su brillo
volviéndose opacas (por pulverización o “chalking”). Muy usadas en mantenimiento
industrial, equipos portuarios y marinos como “primers” para recibir una terminación
en poliuretano. Existen también en base agua, apropiadas para la industria
alimenticia.
Resinas de Poliuretano: pinturas en base a resinas de poliuretano se usan en
forma de esmaltes y barnices como una forma de terminación con una muy buena
resistencia a la intemperie, y gran dureza, flexibilidad y brillo. Muy usadas sobre
bases epóxicas en aeronáutica, marina, obras industriales y en grandes estructuras.
Resinas de Etil-Silicato: son bi-componentes en base de aluminio o zinc, sirven
como acabados resistentes a altas temperaturas (hasta 600ºC) pero no resisten
ácidos o álcalis. Se usa en pintura de chimeneas, ductos calientes, hornos y
calderas. También como fondo en esquemas de pintura de plataformas marinas.
Etapas de un Proyecto Estructural

Proyecto estructural: Procedimiento consistente en interconectar, proporcionar y


dimensionar los elementos de un sistema estructural, de modo que puedan soportar un
conjunto de cargas sin sobrepasar las fatigas admisibles de los materiales empleados.
Para que un proyecto de construcción pueda materializarse deben cumplirse una serie de
pasos, los que se detallan a continuación
Existencia de una necesidad. Para que un proyecto se origine debe existir una necesidad
insatisfecha, la cual puede ser, por ejemplo, un edificio para solucionar un problema
habitacional, un puente que permita la comunicación de una zona aislada, un monumento
que recuerde algún hecho o persona importante de la historia, etc.

Análisis. En esta segunda etapa se analizan las necesidades, seleccionándose las más
relevantes, para lo cual se deben considerar los siguientes aspectos:

 Identificar las causas que originan la necesidad de un proyecto, tales como:


modificación del medio, política dc desarrollo, modificación de las características de
la demanda, obsolescencia de la infraestructura existente y requerimiento de nuevas
infraestructuras.
 Establecer los objetivos que debe satisfacer ci proyecto, tales como: sociales,
económicos, funcionales y de lucro.
 Priorizar las necesidades en función de los objetivos prioritarios establecidos.
Identificación de soluciones. En esta etapa se identifican todas las posibles soluciones
que permitan resolver el problema planteado en las etapas previas. Se propone en una
primera etapa soluciones a nivel de conceptualización privilegiando la imaginación, más
que las restriccioncs.
Estudios de factibilidad. Una de las etapas importantes en el ciclo de un proyecto es
realizar estudios de factibilidad, los cuales consisten en deterrminar si el proyecto en estudio
es viable desde un punto de vista medioambiental, técnico, económico, administrativo y
legal.
Evaluación. Se evalúan todas las alternativas posibles que permitan satisfacer las
necesidades seleccionadas y se elige por lo general la que presenta una mejor factibilidad
técnico y económica, que cumpla con las exigencias.
Financiamiento. Una vez decidido el proyecto técnico es importante considerar el aspecto
de financiamiento, es decir, como se pagarán los gastos en que se incurrirá en la
materialización del proyecto. El financiamiento puede ser propio o a través de un préstamo.
Diseño. Este tema de detalla en la siguiente sección. Una vez determinada la solución que
se usará para satisfacer la necesidad se diseña el proyecto, cal diseño normalmente
considera los Siguientes aspectos:

 Estudio dci terreno donde se va a construir la obra, analizando sus condiciones


generales y reglamentarias, su topografía, geología, hidrología, ambientales,
legales, históricas, etc.
 Diseño arquitect6nico, normalmente considera las siguientes etapas:
establecimiento de los requerimientos del dueño, preparación de un ante proyecto
y. finalmente el diseño del proyecto arquitectónico definitivo, que incluye planos y
especificaciones.
 Diseño estructural de la obra para que sea capaz de resistir los esfuerzos a los
cuales estará sometida durante su vida útil. Las etapas principales de este diseño
son:

1. Determinación de los esfuerzos que solicitarán a la estructura.


2. Estructuración, determinación de los elementos resistentes.
3. Diseño de los elementos estructurales y configuración de planos.
4. Confección de las especificaciones técnicas.

 Estudios de impacto ambiental, analizando las consecuencias dci proyecto en el


medio ambiente. Este tema se presenta más adelante en este parte.
 Diseño de las instalaciones, que consiste en dar a la estructura la funcionalidad que
requerirá para ser ocupada con el fin para el que se la diseñó. Entre las instalaciones
típicas están: las eléctricas, las de gas, las de agua potable y las de alcantarillado y
muchas otras (tales como: alarma, climatización, red computacional, red de
incendio, etc.).
 Redacción de los documentos de licitación: Finalmente, se deben redactar codos
los documentos que permitan llamar a licitación del proyecto.
 Constructibilidad y Mantención: Dos aspectos clave que deben considerarse en esta
etapa de diseño. El primero debe incluir en forma explicita la forma más eficiente de
materializar el proyecto. El segundo, en cambio, debe hacerse cargo
anticipadamente de cómo se va a llevar a cabo la conservación del proyecto durante
su operación.
 Licitación. Llamado a licitación y adjudicación. El llamado a licitación puede ser
público o privado y la adjudicación puede estar previamente regla_ mentada o ser
de absoluto criterio del mandante. La adjudicación a su vez, puede ser negociada o
no, dependiendo de las reglas de licitación.
 Construcción. Esta etapa es una de las más importantes debido a que en ella se
materializa la obra. Las etapas principales incluyen:

1. Definición de una estrategia de gestión y calidad.


2. Obtención de los permisos para realizar la obra.
3. Redacción y aceptación de un contrato, en el cual se fijan plazos, costos y las
relaciones entre dueño y contratista.
4. Metodología de trabajo, en que se determinan métodos más eficientes y
5. racionales para la construcción, dado los recursos disponibles.
6. Planificación y Programación de la obra, en que se fijan plazos parciales. y totales,
y se planifica el uso de los recursos disponibles a través de la construcción.
7. Estudios de presupuestos.
8. Contrato de la fuerza laboral necesaria para construir la obra.
9. Adquisición de los materiales y arriendo o compra de la maquinaria necesaria para
la materialización.
10. Materialización física de la obra.
11. Control, donde se confronta lo realizado COfl lo que se debería haber hecho de
acuerdo a lo programado y especificado. Este control puede ser interno (o auto-
control), externo (normalmente contratado por el mandante) o ambos.
12. Además es preciso realizar una auditoria ambiental.

Puesta en marcha. En esta etapa se entrega al servicio la obra, realizándose previamente


dikrentes controles para determinar la calidad de la construcción, entre los que se destacan:

 Verificación de pruebas y ensayos de calidad realizados.


 Revisión detallada de todos los elementos construidos y terminaciones.
 Pruebas de funcionamiento.
 Aprobación final.

Operación y mantenimiento. Esta es una etapa que no siempre es considerada


adecuadamente, es importante tener en cuenta la mantención en el tiempo de la obra
terminada. Esta actividad cada día esta tomando más relevancia pues es fundamental para
el buen funcionamiento y durabilidad de la estructura y debería ser considerada desde la
etapa de diseño. Un ejemplo sobre esto se presenta en las obras viales, que consideran
una disciplina especifica, llamada gestión de infraestructura vial (de Solminihac, 2001).
Abandono. Muchos proyectos, una vez que su objetivo y vida útil se cumplen, deben
abandonarse. Por lo tanto, esta actividad debe pensarse y discñarse con anticipación, para
minimizar, los impactos ambientales y económicos.
Bibliografias:
http://www.arquitecturaenacero.org/uso-y-aplicaciones-del-acero/soluciones-
constructivas/corrosion
https://es.slideshare.net/william0388/proteccin-del-acero-contra-la-corrosin-y-el-fuego
http://www.fao.org/docrep/003/v5270s/v5270s08.htm
http://euroquimica.com/wp-content/uploads/proteccion_acero_3.pdf
http://www.arquitecturaenacero.org/uso-y-aplicaciones-del-acero/soluciones-
constructivas/resistencia-al-fuego
http://www.elconstructorcivil.com/2013/04/etapas-en-un-proyecto-de-construccion.html
http://ylang-ylang.uninorte.edu.co:8080/Objetos/ingenieria/analisis-
estructural/etapas%20de%20un%20proyecto.html
http://www.parro.com.ar/definicion-de-proyecto+estructural
https://www.gerdau.com/gerdaucorsa/es/productsservices/products/Document%20Gallery/
corrosion-fuego.pdf
http://icha.cl/proteccion-contra-el-fuego-de-estructuras-de-acero/
Instituto Tecnológico de Tijuana, Baja California, Unidad Otay
Alumno: Diaz Pantoja Raul Alejandro
15210053
Arquitectura
Investigación de la unidad V y VI
Estructuras de Acero
Prof: José Félix Villareal Félix
UNIDAD VI
ELEMENTOS DE UN PROYECTO ESTRUCTURAL
PROTECCION DEL ACERO