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CIUDADANOS

PRESIDENTE Y DEMÁS MAGISTRADOS DE LA SALA


CONSTITUCIONAL DEL TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

Yo, NERY MARGARITA ESCALONA FERNANDEZ, venezolana, titular de la


cédula de identidad Nº 6.026.033, representada por el abogado RODOLFO LUIS
QUIJADA MARVAL, venezolano, titular de la cédula de identidad Nº 5.083.706, abogado
en ejercicio e inscrito en el Inpreabogado con el Nº 82.529, ocurro con el respeto debido a
los fines de ejercer acción de AMPARO CONSTITUCIONAL en contra de las actuaciones
omisivas de la Inspectoría de Tribunales y del Tribunal Disciplinario Judicial.
Dado lo anterior y con sujeción al orden que establece el artículo 18 de la Ley
Orgánica de Amparo Sobre Derechos y Garantías Constitucionales en sus ordinales 1, 2, 3 y

4, cumplo con señalar:


1.- La persona agraviada por las actuaciones es la Ciudadana NERY MARGARITA
ESCALONA FERNANDEZ identificada en el encabezamiento de esta solicitud de
Amparo, y en la que además, se ha identificado suficientemente al abogado que asiste a la
accionante en este acto, ciudadano RODOLFO LUIS QUIJADA MARVAL
2.- La agraviada está domiciliada en la ciudad de Caracas y a los efectos procesales señalo
como domicilio procesal el siguiente: Avenida Tamanaco con Calle Tiuna, Edificio Don
Samuel, piso 6º, Apto. 64, El Llanito – Petare.
3.- En cuanto al agraviante, identifico como tal a la Inspectoría de Tribunales y al Tribunal
Disciplinario Judicial, del Distrito Metropolitano, Caracas.
4.- Las garantías constitucionales violados por la sentencia contra la cual se recurre
mediante esta solicitud de Amparo Constitucional, encuentran su fundamento en violación
del derecho a la defensa, de la garantía del debido proceso y el derecho al acceso a una
justicia imparcial, derecho de petición y protección de la dignidad, consagradas en los
artículos 2, 26, 27, 49. 1°. 8º, 51, 60 y 257 de la Constitución de la República Bolivariana
de Venezuela.
Este recurso lo interpongo de acuerdo a los siguientes fundamentos:
PUNTO I
ANTECEDENTES EN LA INSPECTORÍA GENERAL DE TRIBUNALES
(CUERPO A)
Consta en el ANEXO A (CUERPO A), consignado con este escrito de amparo que en fecha
23 DE MAYO DE 2013 interpuse denuncia por ante la INSPECTORÌA GENERAL DE
TRIBUNALES en contra del ciudadano FRANK CEBALLO SORIA, Juez 30º DE
PRIMERA INSTANCIA EN FUNCIONES DE CONTROL ESTADAL DEL CIRCUITO
JUDICIAL PENAL DEL AREA METROPOLITANA DE CARACAS, la cual le fue
asignado el expediente N° 430.
En dicha denuncia se dejó evidenciado que el Juez 30º de Control, en connivencia con los
imputados como con la Fiscalía 16ª, falsificaron la firma Ciudadano imputado LUIS RAUL
MONTELL para simular una fraudulenta sentencia de sobreseimiento, actuando con abuso de poder
violentando flagrantemente principios constitucionales, la ley adjetiva penal e incurriendo en tipicidades
previstas en la ley contra la corrupción.
Consta en el ANEXO B (CUERPO A), consignado con este escrito de amparo que en fecha
02 DE AGOSTO DE 2013 se interpuso denuncia en contra de LOS CIUDADANOS
JUECES ELSA JANETH GOMEZ MORENO, CARLOS NAVARRO y ARLENE
HERNANDEZ RODRIGUEZ, pertenecientes a la SALA 2º DE LA CORTE DE
APELACIONES DEL AREA METROPOLITANA DE CARACAS, y se dejó establecido
en dicho escrito que:
“…Esta denuncia guarda estrecha relación con la denuncia que
interpuso por ante la Inspectoría de Tribunales en fecha 23 de
mayo de 2013, asignada con el Nº 430 , en contra de los ciudadanos
FRANK CEBALLO SORIA, NEOMAR NARVAEZ y JOSE
ANTONIO DE SOUSA, quienes sustanciaron el Expediente:
15855-10, como Jueces 30º DE PRIMERA INSTANCIA EN
FUNCIONES DE CONTROL DEL CIRCUITO JUDICIAL
PENAL DEL AREA METROPOLITANA DE CARACAS…”

Consta en el ANEXO C (CUERPO A), consignado con este escrito de amparo que en fecha
07 DE FEBRERO DE 2014, en la que se informó a la Inspectoría de Tribunales que para
esa fecha no se me había informado ni por escrito ni verbalmente sobre la sustanciación de
la denuncia interpuesta y, que dada la gravedad de los hechos delictivos denunciados
solicité que se recabaran los documentos probatorios señalados en el referido escrito.
Consta en el ANEXO D (CUERPO A), consignado con este escrito de amparo que en fecha
26 DE FEBRERO DE 2014 y en fecha 13 DE MARZO DE 2014, se interpuso denuncia
por ante la OFICINA DE ATENCIÓN AL CIUDADANO y por ante LA INSPECTORÍA
GENERAL DE TRIBUNALES, respectivamente, en donde se amplió la denuncia ut supra
en los siguientes términos:
“…Interpongo denuncia para que sea agregada y sustanciada
conjuntamente con el Expediente de la Denuncia N° 430 en contra dela ciudadana
MARÍA CECILIA HUNG CASTRO, Jueza 35º DE PRIMERA INSTANCIA
EN FUNCIONES DE CONTROL ESTADAL DEL CIRCUITO JUDICIAL
PENAL DEL AREA METROPOLITANA DE CARACAS. (La denunciada)…”

“…Omissis…”
“…Visto y demostrado la ocurrencia de los delitos denunciados emplazamos a
esta Inspectoría De Tribunales para que se recaben las pruebas contundentes e
irrefutables y que los Jueces de Control denunciados por esta vía, tratan de
ocultar y omitir procesos y sentencias fraudulentas, impidiendo que se realice la
audiencia oral para que queden demostrados dichos delitos.
Vista esta situación y que para la fecha de hoy no me ha sido informada sobre la
situación de la sustanciación de la denuncia interpuesta,…”(Subrayado nuestro)

Consta en el ANEXO E (CUERPO A), consignado con este escrito de amparo que en fecha
22 y 30 DE ABRIL DE 2014 que dado el largo tiempo transcurrido desde la denuncia
interpuesta se le solicitó a la INSPECTORÍA DE TRIBUNALES
“… para que se me informe a través de escrito debidamente fundamentado sobre
la sustanciación, el procedimiento jurídico aplicado y las resultas de las denuncias
ut supra interpuestas, todo de acuerdo con las garantías constitucionales de un
debido proceso, a una justa y sana administración de justicia, sin dilaciones y
debidamente fundamentado en la sentencia N° 516 del 07 de mayo de 2013 y su
aclaratoria (N° 1388) de fecha 17 de diciembre emanada de la Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, caso: NANCY CASTRO DE
VÁRVARO, Expediente N° 09-1038.
Sirva también la presente, para solicitar copias certificadas de todo el
expediente contentivo de mis denuncias y de su sustanciación, a los fines de
ejercer mi solicitud de amparo constitucional y a la vez de ejercer la protección
de mis derechos y de mi dignidad por ante la DEFENSORÍA DEL PUEBLO…”

Consta en el ANEXO F (CUERPO A), consignado con este escrito de amparo que en fecha
08 DE MAYO DE 2014 que se le solicitó a la INSPECTORÍA DE TRIBUNALES sobre el
estado de la sustanciación de mi denuncia y:
“…siendo atendida por la ciudadana Inspectora DANIELA
ALEJANDRA MARVAEZ ESCALONA, quien me informó que mi denunciada
fue desestimada por no encontrar elementos de prueba en contra de los jueces
denunciados.
El día 06 de mayo del corriente asistí al Piso 6 del Palacio de Justicia,
Oficina de Reclamos para chequear el estado de mis reclamos consignados en
fecha 04 y 06 de febrero del corriente, de lo cual me fue mostrado el expediente
en donde constan mis respectivas denuncias en original, las cuales no fueron
enviadas a esta Inspectoría.
Visto lo anterior, es evidente la existencia de la fuerte presunción que las
referidas denunciadas nunca fueron evaluadas por la ciudadana Inspectora antes
referida, lo cual me conlleva a concluir que es totalmente falso que mi causa fuera
sustanciada y, caso de haberse sustanciado fue en detrimento de mis derechos
constitucionales, es decir, mi derecho a la defensa, a una administración de
justicia imparcial, y lo más grave aún, irrespetando mi dignidad, realizando actos
nada éticos en la sustanciación de mis denuncias, rechazando todos mis
elementos probatorios que demuestran que los jueces denunciados sí cometieron
los delitos denunciados.

Consta en el ANEXO G (CUERPO A), consignado con este escrito de amparo que en fecha
28 DE MAYO DE 2014 en donde se informó al TRIBUNAL DISCIPLINARIO
JUDICIAL que:
“… Para la fecha de hoy no se ha dado respuesta de la solicitud
interpuesta en fecha 22 de abril de 2014, lo cual evidencia conducta
parcializada, de encubrimiento y de denegación de justicia por parte de la
INSPECTORÌA GENERAL DE TRIBUNALES, quien haciendo caso omiso a
mis pruebas evidentes y mis alegatos sin prueba en contrario, nunca fui
informada por ninguna vía, sea escrita o por teléfono, sobre alguna providencia o
actuación sobre la situación del procedimiento llevado por la referida Inspectoría,
quien siempre utilizando arteras mentiras y argumentos falaces para engañarme,
haciéndome ver que estaban procediendo con mis denuncias y lo más grave aún
negarme mi derecho a las fotocopias certificadas solicitadas de mi expediente.
Debido a la violación de mis derechos y de principios constitucionales como
denunciante, solicito a esta institución, en base al Respeto a la dignidad humana,
El Principio de Igualdad, Principio de Acceso a la Justicia, de la garantía del debido
proceso y el derecho al acceso a una justicia imparcial y sin formalismos inútiles,
consagradas en los artículos 2, 21, 26, 49. 1° y 257 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela, se oficie a la INSPECTORIA GENERAL DE
TRIBUNALES para que sea remitido el expediente asignado con el N° 430 a
este TRIBUNAL DISCIPLINARIO JUDICIAL, para que proceda con base en
el artículo 62 y siguientes del Código de Ética del Juez Venezolano y la Jueza
Venezolana, y dada la gravedad de lo denunciado solicitamos de acuerdo con el
artículo 61, ejusdem, la suspensión provisional de los denunciados del ejercicio
del cargo de juez o jueza; ello sin menoscabo de la potestad que le asiste a este
Tribunal de decretar durante el juicio, aun de oficio, dicha cautela…”

En el mismo ANEXO G (CUERPO A), consta que el TRIBUNAL DISCIPLINARIO


JUDICIAL abrió expediente a la causa denunciada y le asignó el número AP61-S-2014-
000006, nomenclatura de esa jurisdicción disciplinaria judicial, asignado como ponente al
Dr. HERNÁN PACHECO ALVIÁREZ y de lo cual hasta esta fecha no hay respuesta
alguna sobre los alegatos y de las denuncias interpuestas sobre el presunto comportamiento
delictual de los jueces ut supra.
Consta en el ANEXO H (CUERPO A), consignado con este escrito de amparo que
nuevamente en fecha 13 DE AGOSTO DE 2014 se le estableció tanto a la INSPECTORÍA
DE TRIBUNALES como al TRIBUNAL DISCIPLINARIO JUDICIAL que dado el largo
tiempo transcurrido desde la denuncia interpuesta se les solicitó que:
“… se me informe a través de escrito debidamente fundamentado sobre la
sustanciación, el procedimiento jurídico aplicado y las resultas de las denuncias
ut supra interpuestas, todo de acuerdo con las garantías constitucionales de un
debido proceso, a una justa y sana administración de justicia, sin dilaciones y
debidamente fundamentado en la sentencia N° 516 del 07 de mayo de 2013 y su
aclaratoria (N° 1388) de fecha 17 de diciembre emanada de la Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, caso: NANCY CASTRO DE
VÁRVARO, Expediente N° 09-1038.
Sirva también la presente, para solicitar copias certificadas de todo el
expediente contentivo de mis denuncias y de su sustanciación, a los fines de
ejercer mi solicitud de amparo constitucional y a la vez de ejercer la protección
de mis derechos y de mi dignidad por ante la DEFENSORÍA DEL PUEBLO…”

Consta en el ANEXO I (CUERPO A), consignado con este escrito de amparo que
nuevamente en fecha 03 DE NOVIEMBRE DE 2014 se le estableció tanto a la
INSPECTORÍA DE TRIBUNALES como al TRIBUNAL DISCIPLINARIO JUDICIAL
que dado el largo tiempo transcurrido desde la denuncia interpuesta se les solicitó que:

“…En fecha 13 de agosto de 2014 interpuse escrito por ante esta Inspectoría,
solicitando para que se me informara a través de escrito debidamente
fundamentado sobre la sustanciación, el auto de admisión de la denuncia, el
procedimiento jurídico aplicado y las resultas de las denuncias ut supra
interpuestas y también solicité en esa misma fecha copias certificadas de todo el
expediente contentivo de mis denuncias y de su sustanciación por esta
Inspectoría, a los fines de ejercer mi solicitud de amparo constitucional y a la vez
de ejercer la protección de mis derechos y de mi dignidad por ante la
DEFENSORIA DEL PUEBLO.
Dado lo anterior y el largo tiempo transcurrido sin respuesta alguna sobre lo
planteado, solicito dignamente a esta INSPECTORIA GENERAL DE
TRIBUNALES para que se pronuncie sobre las peticiones planteadas y así ejercer
mis derechos respectivos…”
PUNTO II
ANTECEDENTES EN LA SALA CONSTITUCIONAL DEL TRIBUNAL SUPREMO DE
JUSTICIA, LA SALA DE CASACIÓN PENAL, FISCALÍA 16° DEL ÁREA
METROPOLITANA, JUZGADOS 30° y 35° EN FUNCIONES DE CONTROL DEL ÁREA
METROPOLITANA, SALA 2° DE APELACIONES DEL ÁREA METROPOLITANA,

Ciudadanos Magistrados, en el CUERPO B de este escrito se observa fotocopia


certificada de Acción DE AMPARO CONSTITUCIONAL intentada en fecha 26 de mayo de
2014 (expediente N· AA50-T-2014-000514),en contra de la decisión emanada de de la
Sala de Casación Penal de fecha veintisiete (27) días del mes de noviembre de
2013(ANEXO 1 del CUERPO B), la cual DESESTIMÒ POR MANIFIESTAMENTE
INFUNDADO, el recurso de casación interpuesto en fecha 17 de junio de 2013(ANEXO 6
del CUERPO B), en contra de la decisión dictada en fecha 22 de mayo de 2013, por la Sala
Dos de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de
Caracas(ANEXO 2 del CUERPO B), en donde se declara inadmisible el Recurso de
Apelación interpuesto por mi persona en fecha 16 de abril de 2012(ANEXO 5 del
CUERPO B),en contra de la decisión dictada por el JUZGADO 30º DE PRIMERA
INSTANCIA EN FUNCIONES DE CONTROL DEL CIRCUITO JUDICIAL PENAL
DEL AREA METROPOLITANA DE CARACAS, de fecha 28 de Febrero de
2012(ANEXO 3 del CUERPO B), en donde se declara innecesaria la celebración de la
Audiencia Oral, a que se refiere el artículo 323 del Código Orgánico Procesal Penal y a la
vez acordó decretar el sobreseimiento de la causa 30C-15.855-10, de conformidad con el
artículo 318 numeral 1° del Código Orgánico Procesal Penal, previamente solicitado en
fecha 13 de julio de 2011 por la FISCALÍA 16° del Área Metropolitana (Expediente
01F16-0504-10), de conformidad con el artículo 318 numeral 4°(ANEXO 4 del CUERPO
B)
Tanto de la acción de amparo, como el recurso de casación y el Recurso de
Apelación, interpuestos todos dentro de los lapsos legalmente establecidos se desprenden
los siguientes hechos jurídicos:
I.-1.-La FISCALÍA 16º, incurrió en el INCUMPLIMIENTO DE
COMPETENCIAS y ATRIBUCIONES, establecidas en los artículos 16 numerales 1º,2º,3º
y 4º de la Ley Orgánica del Ministerio Público, artículos 13, 22, 108: numerales 8º, 11º y
15º, 198 del Código Orgánico Procesal Penal Vigente para esa fecha, ya que a través
de los autos y durante la incompleta y desordenada investigación, actuó con
irresponsabilidad, negligencia, omisión, silencio de pruebas y abuso de poder en la práctica
de diligencias para poder lograr más y nuevos elementos de convicción, y además porque
imputó sin indagar, ni citar a los ciudadanos MARTHA BELMONTE y ANIBAL JOSÉ
CENTENO para que rindieran sus declaraciones y menos investigó los datos de ubicación
del ciudadano LUIS RAUL MONTELL, a pesar de ser solicitado por esta justiciable y
ordenado por el Juez de Control 30° en las querellas admitidas el 14 de diciembre de 2010
y el 26 de abril 2011 y en donde están involucrados todos los imputados.
Además del quebrantamiento de derechos constitucionales denunciados, de la
actuación de la Fiscalía 16° nacen indicios graves, lógicos y concordantes de lo
tipificado en el Artículo 85 de la Ley contra la Corrupción, que reza:
“…Los fiscales o representantes del Ministerio Público, que dolosamente
nointerpongan los recursos legales, no ejerzan las acciones penales o civiles, o
nopromuevan las diligencias conducentes al esclarecimiento de la verdad, a la
rectitud delos procedimientos, al cumplimiento de los lapsos procesales y de la
protección debida al procesado, serán penados con prisión de dos (2) a cuatro (4)
años…”

ya que quedó demostrado que la firma de mi difunta madre fue falsificada


para fraudulentamente despojarme de mis bienes heredados, tanto en la
NOTARÍA PUBLICA 3ra del Municipio Sucre del Estado Miranda, como en la
Oficina de la Alcaldía Mayor situada en Petare, donde labora el ciudadano
ANIBAL JOSÉ CENTENO y finalmente fue aceptada dicha falsa firma en la Oficina
del SENIAT, donde labora la ciudadana MARTHA BELMONTE.
Igualmente quedó claramente evidenciado que la Fiscalía 16° actuó en
connivencia con todos los imputados, el Juez 30° de Control y la Sala 2° de
Apelaciones, todos de esta circunscripción judicial, para falsificar la firma del
ciudadano LUIS RAUL MONTELL, logrando de esta manera una sentencia
fraudulenta de sobreseimiento, sin realizar la audiencia oral respectiva.
I.-2.- El Tribunal 30° de Control presuntamente incurrió en comportamientos
tipificados en el código penal al simular fraudulentamente el emplazamiento del
ciudadano LUIS RAUL MONTELL, y en connivencia con los imputados y la Fiscalía
16° falsificar su firma para simular su emplazamiento, con lo que sin realizar la
audiencia oral para defender mis pruebas decretó el sobreseimiento, además de otras
fraudulentas conductas endoprocesales atribuibles al referido juez que emana de las actas
contenidas en el Recurso de Apelación interpuesto, nació una presunción lógica, fuerte y
concordante de la conducta del referido juez durante la sustanciación de la causa 15-855-
10, obvió parte de sus facultades como juez de control garante y velador de la
Constitución y de los principios establecidos en el Código Orgánico Procesal Penal, todo lo
cual colorea de nulidad a la decisión del 30 de febrero de 2012.

I.-3.-La Sala 2ª de Apelaciones presidida por la abogada ELSA GÓMEZ


MORENO, hizo caso omiso de las advertencias y las pruebas aportadas por esta
denunciante en el sentido de las artimañas, fraudes y mentiras esgrimidas por el Juez 30º de
Control en connivencia con los imputados y la Fiscalía 16º, quienes contravinieron
flagrantemente normas adjetivas penales, presuntamente incurrieron en delito tipificado en
la norma sustantiva penal y quebrantaron el derecho constitucional del debido proceso, a
una adecuada administración de justicia, a un juez imparcial y el derecho a la defensa de
esta denunciante.
Lo más grave aún, la Sala 2ª de Apelaciones, violentando el principio de oralidad al
no llamar a una audiencia oral para establecer los hechos verdaderos, omitió flagrante al no
establecer nada en su sentencia respecto a la fraudulenta emisión de las boletas de
notificación libradas al ciudadano LUIS RAUL MONTELL, las cuales fueron totalmente
inventadas y falsificadas en la firmapor el Juez 30º de Control en connivencia con los
imputados y la Fiscalía 16º, ya que es falsa la dirección y el carácter de notario público del
referido ciudadano, quien nunca suscribió la referida boleta de notificación.
Visto de esta manera, para quien suscribe es forzoso declarar queLa Sala 2ª de Apelaciones
presidida por la abogada ELSA GÓMEZ MORENO, al declarar en este caso, y bajo las
circunstancias expuestas, INADMISIBLE el Recurso de Apelación por interponerse
extemporáneamente, no tomó en consideración el derecho fundamental que tiene el estado
de hacer justicia, sin dilaciones ni formalismos y ejercer la acción penal como un auténtico
derecho constitucional y procesal incurriendo en la violación de los artículos 2, 26, 29, 257,
271 y 285 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, presuntamente
actuando como cómplice en hechos demostrados como fraudulentos.

I.-4.- En el escrito de amparo también se dejó establecido que La Sala Casación


Penal presidida por la Magistrada Doctora DEYANIRA NIEVES BASTIDAS, dictó
sentencia en fecha 27 de noviembre de 2013 (ANEXO 1), la cual DESESTIMÒ POR
MANIFIESTAMENTE INFUNDADO, el recurso de Casación interpuesto en fecha 17 de
junio de 2013.
Esta justiciable demostró con sus escritos y las pruebas aportadas que en la
sentencia referida se configuró el vicio de inmotivación, comportando con ello la violación
al debido proceso, al derecho a la defensa y a la tutela judicial efectiva, previsto y
sancionado en los artículos 49.1 y 26 de nuestra Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela. En efecto, en el escrito de amparo se dejó establecido la
que la Sala de Casación Penal omitió todo lo referido a la omisión de la Sala 2ª de
Apelaciones al no establecer nada respecto a la fraudulenta emisión de las boletas de
notificación libradas al ciudadano LUIS RAUL MONTELL, las cuales fueron totalmente
inventadas y falsificadas en la firma por el Juez 30º de Control en connivencia con los
imputados y la Fiscalía 16º, ya que es falsa la dirección y el carácter de notario público del
referido ciudadano, quien nunca suscribió la referida boleta de notificación.
Esta aseveración se puede constatar al transcribir del escrito de amparo lo siguiente;

“…Omissis…”

DE LA ARGUM ENTACIÓ N EN LA RECURRIDA (2 )

De los documentos consignados en originales, insertos en este escrito


marcado como ANEXO C, que forman parte del expediente sustanciado por la
Sala de Casación Penal, se deduce que esta omitió los siguientes fundamentos de
hecho, los cuales fueron consignados antes de emitir la recurrida y constituyen
denuncias graves y a la vez constituyen argumentos de defensa ante el grave
atropello denunciado y acaecido en contra de la recurrente. Estos son:

“…1)Escrito consignado por la recurrente en fecha 02 de agosto de 2013, en


donde expone a la Sala de Casación Penal sobre la denuncia por ante LA
INSPECTORÍA GENERAL DE TRIBUNALES, a los magistrados de la Sala 2ª
de Apelaciones sobre la situación grave de la comisión de los delitos previstos en
los artículos 321, 322 y 323 del Código Penal, en connivencia con la Fiscalía 16º
y los imputados, al falsificar la firma del imputado LUIS RAUL MONTELL EN
UNA BOLETA DE EMPLAZAMIENTO FRAUDULENTA (ANEXO 15
CUERPOA)
2) Escrito consignado por la recurrente en fecha 05 de agosto de 2013, en donde
expone a la Sala de Casación Penal sobre las formalidades del recurso de
casación interpuesto, sobre violaciones constitucionales a la recurrente allí
mencionadas y sobre la situación grave de la comisión de los delitos previstos en
los artículos 321, 322 y 323 del Código Penal, por parte del Juzgado Trigésimo
de Primera Instancia en Función de Control en connivencia con la Fiscalía 16º, la
Sala 2º de apelaciones y los imputados, al falsificar la firma del imputado LUIS
RAUL MONTELL EN UNA BOLETA DE EMPLAZAMIENTO
FRAUDULENTA. En dicho escrito la recurrente también informa a la Sala de
Casación Penal su determinación de ejercer las acciones penales
correspondientes(ANEXO 15 CUERPO A).
3) Escrito consignado por la recurrente en fecha 08 de noviembre de 2013,
en donde expone fundamentos de derecho sobre la existencia de los delitos
denunciados, de la denuncia realizada en contra de los imputados, quienes buscan
oprocuran beneficios procesales, tal como lo hicieron en connivencia con el Juez
30º de Control y la Sala 2ª de Apelaciones para causar daños morales y
materiales a la recurrente. Además solicita a la Sala de Casación Penal que
admita el Recurso de Casación llame a una audiencia oral para dilucidar la
verdad sobre lo denunciado y asignar las responsabilidades penales. (ANEXO 15
CUERPOA).
4)Escrito consignado por la recurrente en fecha 27 de agosto y 02 de noviembre
de 2013, en donde deja constancia de las querellas interpuestas en contra de los
imputados y del auto de admisión de las mismas (ANEXO C CUERPO A)…”

“…Omissis…”

De lo anterior se desprende que esta justiciable denunció tanto en la Sala de


Casación Penal como en la Sala Constitucional, la presunción grave, lógica y concordante
de la comisión de los delitos previstos en los artículos 321, 322 y 323 del Código Penal, por
parte de los jueces de la Sala 2ª de Apelaciones, de los jueces 30º y 35º de Control en
connivencia con la Fiscalía 16º y los imputados, al falsificar tanto la firma de mi difunta
madre así como la firma del imputado LUIS RAUL MONTELL EN UNA BOLETA DE
EMPLAZAMIENTO FRAUDULENTA.
Igualmente de lo anterior se desprende que esta justiciable, dada la gravedad de lo
denunciado y sin encontrar la justicia solicitada, introdujo querella en contra de los
imputados, las cuales fueron admitidas y sustanciadas por el Tribunal 35º de Control,
expediente 18.721-13, a cargo de la abogada ciudadana MARÍA CECILIA HUNG
CASTRO, quien con clara parcialidad hacia los imputados y al Juez 30º de Control,
violentado el debido proceso emitió fraudulentas sentencias en fecha de 10 y 16 de enero de
2014 poniendo fin al litigio, sobreseyendo la causa en contra de esta justiciable.
Esta fraudulenta y vergonzosa situación fue denunciada fecha 26 DE FEBRERO DE
2014 y en fecha 13 DE MARZO DE 2014, por ante la OFICINA DE ATENCIÓN AL
CIUDADANO y por ante LA INSPECTORÍA GENERAL DE TRIBUNALES,
respectivamente sin respuesta alguna para el día de hoy.
Por el contrario, alejada de la justicia y de la verdad en la sentencia emanada de la
Sala de Casación Penal, quien además, violentando su propia jurisprudencia, el principio a
la tutela judicial efectiva y del debido proceso, se parcializa hacia los ya referidos, al
establecer en la misma que:
“…La accionante en casación atribuye de manera simultánea a la Fiscalía Décima
Sexta del Área Metropolitana de Caracas del Ministerio Público, así como al
Juzgado Trigésimo de Primera Instancia en Función de Control del Circuito
Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, presuntos errores en la
notificación efectuada al ciudadano Luis Raúl Montell, específicamente respecto
a la ubicación de la dirección procesal del referido ciudadano, lo cual según sus
dichos, ocasionó una violación a la tutela judicial efectiva y al debido proceso,
así como el quebrantamiento de los artículos 10, 12, 13, 18, 19, 22, 364 en sus
numerales 2, 3 y 4; 282, 305, 323 del Código Orgánico Procesal Penal y de los
artículos 5, 6, 9, 10 y 11 del Código de Ética del Juez Venezolano y la Jueza
Venezolana…”

Seguidamente la Sala Penal, a pesar de las denuncias sobre las violaciones


constitucionales y de la comisión de delitos tipificados en la ley sustantiva penal, en la
recurrida se establece en forma artera y falaz lo siguiente:

Respecto a los presuntos vicios cometidos, por parte de la Fiscalía


Décima Sexta del Área Metropolitana de Caracas del Ministerio Público, así
como por el Juzgado Trigésimo de Primera Instancia en Función de Control
del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, se observa
que los mismos no pueden ser revisados por esta Sala, pues, de acuerdo a lo
establecido en el artículo 451 del Código Orgánico Procesal Penal, en casación
sólo se podrán revisar los vicios de sentencias dictadas por las Cortes de
Apelaciones…” (Subrayado y en negrillas nuestro)

Seguidamente en la recurrida se toma como premisa de argumentación


tanto en la Sentencia N° 565, del 13 de noviembre de 2009, como en la sentencia Nº 323,
de fecha 13 de julio de 2006, ambas provenientes de Sala de Casación Penal, para concluir
“…que, en el presente recurso, la recurrente ataca una serie de
actuaciones realizadas por Fiscalía Décima Sexta del Área Metropolitana de
Caracas del Ministerio Público, así como, del Juzgado Trigésimo de Primera
Instancia en Función de Control del Circuito Judicial Penal del Área
Metropolitana de Caracas, respecto a la notificación efectuada a uno de los
imputados, sin exponer de manera motivada los vicios que presuntamente
fueron cometidos por la Sala Dos de la Corte de Apelaciones del Circuito
Judicial Penal del Área Metropolita de Caracas, que en definitiva constituye
el objeto del recurso de casación…” (Subrayado y en negrillas nuestro)

Esta aseveración demuestra la parcialidad de la Sala Penal al exponer falazmente


bajo la falsa suposición de hecho que la notificación de LUIS RAUL MONTELL fue
realmente efectuada, rechazando las evidencias procesales de que estamos en presencia de
una boleta emplazamiento falsificada tanto en su firma como en la dirección para así
simular una sentencia de sobreseimiento de los imputados.
Visto de esta manera, para quien suscribe es forzoso declarar que la Sala de
Casación Penal presuntamente actuó con abuso de poder y parcialidad hacia los imputados
al omitir sin fundamento denuncias graves, ciertas y comprobadas por esta justiciable para
someter la sustanciación de la causa a formalidades inútiles, sin aplicar ni la ley y mucho
menos la justicia y continuar sistemáticamente la violación al debido proceso, al derecho a
la defensa y a la tutela judicial efectiva, previsto y sancionado en los artículos 49.1 y 26 de
nuestra Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
PUNTO III
DEL CONOCIMIENTO DE LOS HECHOS DENUNCIADOS
POR LA SALA CONSTITUCIONAL
Ciudadanos Magistrados, tal y como se desprende de los actos denunciados como
lesivos y tipificados en nuestro código penal y en vista de que el Ministerio Público, El
tribunal de Control 30º y 35º, La Sala 2ª de Apelaciones y la Sala de Casación Penal, omitieron
de manera absoluta sus competencias establecidas por las sentencia ut supra mencionadas,
y no realizaron pronunciamiento alguno sobre las probanzas contenidas en mis defensas, así
como tampoco me permitieron alegar dichas defensas en una Audiencia Pública; a tal
efecto, atendiendo a que el derecho a la tutela judicial efectiva, derecho de acceso a la
justicia , de derecho a garantías judiciales 49.1.8, derecho de petición 51, protección de la
dignidad 60, obliga a que el justiciable sea considerada una ciudadana con derecho a un
sana e imparcial administración de justicia, y al no haberse dado cumplimiento a lo
anterior, razón por la cual acudí en amparo constitucional para el restablecimiento de toda
la situación jurídica infringida a través de hechos delictuales realizado por la Fiscalía 16 y
el Juez 30 de Control, en connivencia con los imputados y la Sala 2 de Apelaciones.
Sin embargo, tal como consta en los FUNDAMENTOS DE LA ACCION de la
Sentencia de fecha 25 de Julio de 2014 proferida por esta Sala Constitucional, se omitieron de
manera absoluta todos los hechos delictivos denunciados que ocasionaron la violación de
mis derechos y principios constitucionales, así como la violación grave del orden público y
lo más grave aún, se omitieron hechos delictivos realizados por un Tribunal de la
República, a sabiendas de que uno de los Magistrados de la Sala Constitucional es el
Inspector de Tribunales.
Con esta situación la Sala Constitucional declaró INADMISIBLE la acción de
amparo ejercida, alegando que:

“…De conformidad con la norma transcrita y de la jurisprudencia aceptada por


este Tribunal Supremo de Justicia, caso: Isabel Valdivia Rivera, del 23 de marzo
de 2001, no es posible el ejercicio de la acción de amparo constitucional contra
las decisiones de alguna de las Salas del Tribunal Supremo de Justicia. Existe,
entonces, una prohibición expresa de la ley que rige la materia del amparo
constitucional, cuando dicha acción se proponga contra las sentencias de alguna
de las Salas de este máximo organismo jurisdiccional, por tanto, la pretensión
subsidiaria de amparo constitucional se subsume en la causal antes transcrita, y
debe, por eso, ser declarada inadmisible. Así se declara.
En este orden de ideas, al haberse ejercido la presente acción de amparo contra
una decisión dictada por una de las Salas que conforman este Máximo Tribunal,
la misma resulta inadmisible y así se declara…”

Argumentación esta que omite el Estado de Derecho y Justicia contemplado en el


artículo 2 de la Carta Magna y el Control Difuso Constitucional contemplado en el Artículo
334, ejusdem.
PUNTO IV
FUNDAMENTOS DE LA ACCIÓN DE AMPARO INTERPUESTA EN CONTRA
DE LA INSPECTORÍA DE TRIBUNALES y EL TRIBUNAL DISCIPLINARIO

El 7 de mayo de 2013 la Sala Constitucional, mediante decisión N° 516, admitió la


demanda de nulidad interpuesta por inconstitucionalidad contra el Código de Ética del Juez
Venezolano y la Jueza Venezolana, publicado en la Gaceta Oficial de la República
Bolivariana de Venezuela N° 39.236 del 6 de agosto de 2009, cuya reforma parcial fue
publicada en la Gaceta Oficial N° 39.493 del 23 de agosto de 2010; decretando medida
cautelar, en los siguientes términos:
“…Ommissis…”

“…OCTAVO: DECRETA de oficio, como medida cautelar innominada y hasta


tanto se dicte sentencia definitiva en la presente causa, que el Inspector General
de Tribunales será el competente, en los términos señalados en este fallo, para
iniciar de oficio o por denuncia las investigaciones contra los jueces o juezas,
admitir la denuncia y practicar las diligencias conducentes al esclarecimiento de
los hechos…”

“…Ommissis…”

El 4 de julio de 2013 los abogados Tulio Amado Jiménez Rodríguez y Hernán


Pacheco Alviárez, Presidentes de la Corte Disciplinaria Judicial y del Tribunal
Disciplinario Judicial, respectivamente, solicitaron aclaratoria de la sentencia N° 516 de 7
de mayo de 2013, de lo cual la Sala Constitucional procedió a pronunciarse en fecha 17 de
octubre de 2013, previas las siguientes consideraciones estableciendo que:

“…Ommissis…”
“…2.- Respecto de las competencias del Inspector General de Tribunales para solicitar el
sobreseimiento de la causa y para impulsar la sanción contra un juez o una jueza, los
solicitantes acusan dudas sobre los aspectos siguientes: i) si es un poder discrecional; ii) si
es el único facultado para recibir la denuncia; iii) quién controla la investigación realizada
por el Inspector cuando se presuma con fundamento la existencia de un ilícito
disciplinario; iv) cuánto tiempo durara la investigación; y v) ante quién se recurrirá el auto
que acuerde el archivo ordenado por el Inspector.
En ese sentido se debe comenzar por afirmar dos cosas. La primera, que en materia
sancionatoria no hay lugar para poderes discrecionales; y la segunda, que como corolario
de ello existe una clara distribución de competencias en la que se le asigna a cada órgano
un rol específico: el del Inspector General de Tribunales de investigar e impulsar la
sanción; y el de los órganos jurisdiccionales disciplinarios de juzgar la actuación del juez
en atención a lo presentado por el Inspector. Ni a uno ni a los otros le corresponde
cuestionar, más allá del diseño procesal, la institucionalidad en el actuar de cada uno.
De tal suerte que:
i) La competencia del Inspector General de Tribunales de solicitar
el sobreseimiento y de impulsar la sanción contra un juez o una jueza no es una
potestad discrecional. Su margen de actuación emerge del propio Código de Ética
del Juez Venezolano y la Jueza Venezolana. Los supuestos del sobreseimiento
están delimitados en el artículo 60 eiusdem y los de la sanción por cada uno de
los tipos antijurídicos susceptibles de amonestación, suspensión o destitución
contenidos en el mismo Código;
ii) A tenor de lo señalado en la sentencia cuya aclaratoria se solicita, en el
sentido de: a) que “Las competencias que los artículos 52 y 55 del Código de
Ética del Juez Venezolano y la Jueza Venezolana le atribuyen a la Oficina de
Sustanciación se reputarán propias de la Inspectoría General de Tribunales”; y
b) que “Las competencias que los artículos 55, 57 y 58 le atribuyen al Tribunal
Disciplinario Judicial se entenderán propias del Inspector General de
Tribunales”, se concluye que el Inspector General de Tribunales es el único
competente para admitir las denuncias contra los jueces y juezas. Si la denuncia
es recibida por cualquier otro órgano la misma debe ser remitida inmediatamente
al Inspector General de Tribunales para que éste proceda en consecuencia;
iii) El control de la investigación emerge del propio diseño procesal. En ese
sentido, a tenor del único aparte del artículo 55 del Código de Ética, la no
admisión de la denuncia tiene apelación por parte del denunciante dentro de los
cinco días hábiles siguientes a su notificación; sólo que, por orden de esta Sala,
dicha apelación corresponde ser conocida por el Tribunal Disciplinario Judicial.
El archivo de las actuaciones y el sobreseimiento es otro mecanismo procesal de
control, en virtud de que en función de lo establecido en el artículo 59, el archivo
de las actuaciones compete, a solicitud del Inspector General de Tribunales, al
Tribunal Disciplinario Judicial, decisión que incluso tiene apelación de parte
interesada por ante la Corte Disciplinaria Judicial; y el sobreseimiento, que
también debe ser decretado por el Tribunal Disciplinario Judicial a solicitud del
Inspector General de Tribunales, tiene consulta obligatoria dentro de los cinco
días de despacho siguientes o apelación de parte interesada a tenor del artículo
63.4 del aludido Código. El lapso de diez días hábiles contados a partir del auto
de apertura de la investigación para que ésta concluya también es un mecanismo
de control, pues finalizado dicho acto obliga a impulsar la sanción, a solicitar el
archivo de las actuaciones o a solicitar el sobreseimiento en los términos
descritos.
iv) La investigación, a tenor de lo dispuesto en el artículo 58 del Código durará
diez (10) días hábiles contados a partir de la apertura de la misma (lo cual, en el
caso de la denuncia, ocurre con su admisión), con la precisión de que la
investigación sólo puede ser realizada por el Inspector General de Tribunales, de
tal suerte que la “investigación” que puede realizar “cualquier órgano del Poder
Público” en los términos del artículo 53.3 se refiere en realidad a una “denuncia”
que puede ser interpuesta por cualquier órgano del Poder Público en los términos
establecidos por el artículo 54.
v) Siendo que el archivo de las actuaciones es competencia del Tribunal
Disciplinario Judicial, a solicitud del Inspector General de Tribunales, la
apelación de dicha decisión compete a la Corte Disciplinaria Judicial. así se
decide….”
De acuerdo con lo anterior, en el caso de marras se desprende de los hechos
narrados que la Inspectoría de Tribunales nunca ha emitido algún Auto de Apertura de la
Investigación de las denuncias interpuestas, así como tampoco ha emitido auto alguno, en
su condición de órgano instructor del procedimiento disciplinario, ordenando el archivo de
las actuaciones por no encontrar elementos de convicción en las denuncias realizadas.
Ciudadanos Magistrados esta justiciable demostró fehacientemente que los hechos
denunciados se cometieron en forma pública y notoria, que los jueces y fiscales
denunciados cometieron un sinnúmero de ‘actos vejatorios’, emitieron actas y sentencias
que atentaron y atentan ‘contra mi honra y mi dignidad, discriminaciones, creyéndose que
por su condición de superiores jerárquicos se tiene la obligación de tolerar y soportar sus
atropellos continuos, que rayan con la opresión y el abuso, la arbitrariedad, violación de
derechos humanos, de los cuales yo he sido una de esas víctimas y donde aporté mis
pruebas fehacientes de tales conductas, por ello los hechos ilícitos denunciados quedaron
comprobados, todo lo cual demuestra irrefutablemente el proceder escrito ut supra en este
caso, los ILÍCITOS DISCIPLINARIOS plenamente demostrados previsto y sancionado
con causal de DESTITUCIÓN agravada por la circunstancia de que violentaron derechos
constitucionales, y dado el cúmulo de denuncias interpuestas la Inspectoría de Tribunal,
conforme a sus atribuciones conferidas por LEY tenía que ORDENAR la apertura de un
procedimiento disciplinario por la conductas dañinas asumidas por los jueces denunciados
y considerando que no pueden aceptarse, ni convalidarse bajo ningunas circunstancias
comportamientos funcionariales que implican una cultura de violaciones de derechos
sagrados previsto en la Constitución y en los pactos, tratados y convenios suscritos y
ratificados por la República, porque se mancilla el Poder Judicial y la Constitución de la
república Bolivariana de Venezuela, por ende, se combate la IMPUNIDAD en materia
disciplinaria,
Visto de esta manera que, tal y como se desprende de los actos denunciados como
lesivos y tipificados en nuestro código penal, la Inspectoría General de Tribunales y el
Tribunal Disciplinario Judicial, efectivamente omitieron de manera absoluta sus
competencias establecidas por las sentencia ut supra, presuntamente no realizaron
investigación alguna sobre las probanzas aportadas por esta justiciable, y no realizaron
pronunciamiento alguno de dictar los actos de apertura y/o conclusivos correspondientes;
generando así que se mantenga indefinidamente abierta la investigación disciplinaria N°
430-13 que se sigue en contra de los denunciados.
A tal efecto, se recurre mediante esta solicitud de Amparo Constitucional,
fundamentado en violación del derecho a la defensa, de la garantía del debido proceso y el
derecho al acceso a una justicia imparcial, derecho de petición y protección de la
dignidad, consagradas en los artículos 2, 26, 27, 49. 1°. 8º, 51, 60 y 257 de la Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela; obligando de esta manera a que esta justiciable
sea considerada una ciudadana con derecho a un sana e imparcial administración de
justicia, y al no haberse dado cumplimiento a lo anterior tanto por parte de la Inspectoría
General de Tribunales como del Tribunal Disciplinario Judicial, para quien suscribe es
forzoso declarar que existen indicios graves, lógicos y concordantes que la actitud procesal
de ambas instituciones, en el caso de marras violaron y violan mis derechos y garantías
constitucionales antes referidos, razón por la cual se acude en amparo constitucional para el
restablecimiento de la situación jurídica infringida.
PUNTO V
La Inspectoría de Tribunales y el Tribunal Disciplinario Judicial son órganos
contemplados en el Código de Ética del Juez Venezolano y la Jueza Venezolana, publicado
en la Gaceta Oficial N° 39.236 del 6 de agosto de 2009, cuya reforma parcial fue publicada
en la Gaceta Oficial N° 39.493 del 23 de agosto de 2010, de conformidad con lo previsto en
el Articulo 213 de la República Bolivariana de Venezuela, es decir, que la actividad de la
autoridad de dichos órganos deriva de un mandato expreso de la Constitución y que su
competencia es ejercida en todo el territorio de la República, afectando así múltiples
factores políticos, sociales y económicos de la Nación. Por tal motivo quien suscribe
considera que los referidos órganos están incluidos en los órganos mencionados en el
artículo 8 de la Ley Orgánica de Amparo sobre Derechos y Garantías Constitucionales
(Vid. sentencia N° 189/2004, recaída en el caso: Pablo Suárez Trejo).
Por cuanto, con fundamento en los artículos 266, cardinal 1, 335 de la Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela, 4 de la Ley Orgánica de Amparo sobre
Derechos y Garantías Constitucionales y el artículo 25.20 de la Ley Orgánica del Tribunal
Supremo de Justicia, y por cuanto, en el asunto de autos, el amparo se intenta contra las
actuaciones negativas (u omisivas) de la Inspectoría de Tribunales y de la Corte
Disciplinaria Judicial, como órganos judiciales de la denominada “jurisdicción
disciplinaria judicial”; atendiendo al criterio que dictaminó esta Sala Constitucional en
sentencia N°170/12.
Por tanto, debería esta Sala Constitucional en atención a lo dispuesto por el cardinal
18 del artículo 25 de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia y la doctrina
vinculante en materia de amparo señalada, resultar competente para conocer, en única
instancia, la presente acción de amparo constitucional.
Sin embargo, tal como fue planteado anteriormente, la Sala Constitucional tuvo y
tiene conocimiento de los hechos denunciados a través de amparo interpuesto en fecha 26
de mayo de 2014 (expediente N· AA50-T-2014-000514) , declarándolo inadmisible en
sentencia proferida de fecha 25 de Julio de 2014, en la cual se omitieron de manera absoluta
todos los hechos delictivos realizados por un Tribunal de la República y a sabiendas de que
uno de los Magistrados de la Sala Constitucional es el Inspector de Tribunales, y de todo lo
cual para quien suscribe es forzoso declarar que la referida sentencia contravino el Estado
de derecho y de justicia establecido en el Artículo 2 de la Carta Magna y el Control Difuso
Constitucional contemplado en el Artículo 334, ejusdem.
Visto de esta manera, para quien suscribe los Magistrados de la Sala Constitucional
están inmersos en la causal de inhibición 15º del artículo 82º del Código de Procedimiento
Civil, y de acuerdo con lo establecido en el artículo 11 de la Ley Orgánica del Tribunal
Supremo de Justicia, la sustanciación de esta acción de amparo deberá ser conocida por la
Presidente de la Sala Plena.
VI
PETITORIO

Por las razones que anteceden, solicito al Tribunal que sustancie esta causa que,
administrando justicia en nombre de la República por autoridad de la ley:

PRIMERO: ADMIT A esta la acción de amparo interpuesta


SEGUNDO: Solicitar a la Inspectoría General de Tribunales y a la Corte Disciplinaria
Judicial un informe pormenorizado sobre la duración de la investigación disciplinaria N°
430; las causas que la motivaron, así como el estado actual de la referida instrucción
disciplinaria.
TERCERO: Se ORDENE la notificación de los Jueces integrantes de la Corte
Disciplinaria Judicial, para que comparezcan ante la Secretaría de esta Sala, a fin de
conocer el día y la hora en que se celebrará la Audiencia Oral y Pública,
TERCERO: Se ORDENE, igualmente la notificación de la Inspectoría General de
Tribunales, a fin de que concurra en su carácter de tercero interesado a la audiencia
constitucional a celebrarse en la oportunidad que sea fijada al efecto.