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La Inmaculada Concepción

De San José
La Inmaculada Concepción de San José, es la doctrina de su
santificación uterina e inmunidad del pecado original.
Argumentos:
Argumento de Posibilidad.-

Es posible defender la Inmaculada Concepción de San José, su


santificación en el útero materno, y fue inmune del pecado original.
Ha sido sostenida por algunos autores y pueden ser admitidas
privadamente, pues no faltan razones que abonen su existencia.

Se puede defender en el terreno católico la Inmaculada Concepción


de San José fue concebido sin pecado original por que el Concilio
Tridentino no dijo que la Virgen María solo fue exceptuada del
pecado original, y por consiguiente se puede sostener, sin incurrir en
censura alguna teológica o eclesiástica, la Inmaculada Concepción de
San José.

Ni de este privilegio de José se puede sacar igualdad de gracias y


prerrogativas entre San José y la Inmaculada Virgen, porque esto
depende de mayores o menores dones que Dios dispensa a las almas.
Siempre hemos de admitir más plenitud de gracias en María Santísima
que en San José, porque la unión de ella con Jesús es
Argumento de la Predestinación.-
Jesús, María y José estaban predestinados en un mismo decreto de la
Encarnación del Verbo Divino, pues para proceder en esta obra
maestra ordenada y honestamente, determinó Dios que la
Encarnación se realizase en la Virgen María desposada con San José.
Ahora bien, el decreto de la Encarnación estaba determinado antes de
la caída de Adán; luego San José estaba fuera del pecado original de
Adán y de sus hijos, en un secreto especial con Jesús y María
Inmaculada, independiente y anterior a Adán. Llevado San José a este
sublime principio teológico, resulta tan concebido sin mancha como
la Virgen Santísima, aunque en la infusión y plenitud de las gracias
pudiera haber entre ellos alguna diferencia o distancia.

Argumento del Orden Hipostático.-


De este principio se deduce su excelencia y grandeza desde antes de
su existencia. No cabe duda que una persona elevada a esta esfera y
tan unida ab aeterno con Jesús y María haya estado ni un solo
momento manchada con el pecado original, porque el orden
hipostático es una entidad divinamente armónica e inmensamente
superior a todas las entidades criadas, centro de todos los mundos
visibles e invisibles, recapitulación y compendio de todos los órdenes
y de todos los estados de las criaturas.
Ningún santo llegó a la jerarquía del orden hipostático y ningún otro
santo perteneció a la Sagrada Familia como José, porque no llegan al
orden hipostático y son de una escala inferior.

Argumento de Conveniencia
Es difícil concebir que María Inmaculada haya estado tan
íntimamente unida con un esposo que haya permanecido bajo la
esclavitud del demonio por medio del pecado original. Parece que
indirectamente el demonio hubiese triunfado de ella. Se ve mucha
repugnancia en que Jesús y María fuesen súbditos y estuviesen en
unión tan íntima y familiar bajo el dominio de un hombre concebido
en pecado original.

Este mismo argumento de conveniencia podemos aplicar a los


ministerios que desempeñó con Jesús en la vida doméstica y podemos
atribuir de lleno a la Inmaculada Concepción de San José.

Argumento de la Biblia
La Sagrada Escritura llama a San José varón justo, y en esta justicia
se encierra la plenitud de todas las gracias desde el primer instante de
su concepción, porque el texto no restringe a ningún tiempo esta
justicia.

Los títulos "padre de Jesús" y "esposo de María" en la Biblia,


podemos inferir todo cuanto se quiera a favor de San José, porque son
títulos que están sobre todas las reglas de la teología y no hay por qué
admitir en él mancha alguna para desempeñar el nombre, la autoridad,
el oficio y los sentimientos de padre de Jesús y esposo de María,
hallándose en un orden superior a todos los hijos de Adán en el orden
hipostático.[1]