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Guía

Práctica

del

Código

de

Comercio

1.

EL

CÓDIGO

DE

COMERCIO

A

ANTECEDENTES

La

historia

del

Código

de

Comercio

 

en

el

Ecuador

es,

en

breves

rasgos,

la

siguiente:

 

Mediante

ley

de

fecha

4

de

noviembre

de

1831

expedida

por

el

Congreso

Constitucional

del

Estado,

se

autorizó

al

Poder

Ejecutivo

para

que

disponga

se

observe

el

Código

de

Comercio

sancionado

y

promulgado

en

Madrid

el

30

de

mayo

de

1829

(atribuido

a

Sainz

Andino),

con

excepción

de

su

Libro

V

que hacía

referencia

 

a

la

administración

de

justicia

en

los

negocios

de

comercio.

 

Por

encargo

de

nuestra

legislatura

la

Corte

Suprema

elaboró

entre

los

años

de

1873

a

1875

un

proyecto

de

Código

de

Comercio

(basándose

principalmente

en

el

venezolano

de

1873

y

el

chileno

de

1865),

que

fue

aprobado

por

el

Congreso

en

diciembre

de

1875.

Previo

informe

del

Consejo

de

Estado,

el

Presidente

Borrero

lo

objetó

 

sin

expresión

de

fundamentos

en

1876.

Finalmente,

tras

consultar

a

una

junta

de

jurisconsultos,

el

Presidente

Ignacio

de

Veintimilla

envió

a

la

Convención

Nacional

de

1878

una

comunicación

en

la

que

se

determinaban

objeciones

al

proyecto,

las

cuales

fueron

acogidas

y

se

aprobó

el

Código,

que

rigió

desde

el

1

de

mayo

de

1882.

Posteriormente,

Eloy

Alfaro

expidió

en

1906

un

nuevo

Código

de

Comercio

respecto

del

que

se

discute

si

su

fuente

básica

fue

el

anterior

código

ecuatoriano

o

el

código

venezolano

de

1903.

Finalmente,

la

edición

del

código

que

actualmente

nos

rige,

de

1960,

fue

el

fruto

del

trabajo

de

la

Comisión

Legislativa

que

integró

en

él

de

modo

sistemático

las

múltiples

reformas

que

durante

aproximadamente

50

años

sufrió

dicho

cuerpo

legal.

 

Del

actual

Código

de

Comercio

se

han

excluido,

pero

también

agregado

instituciones

jurídicas.

Entre

las

añadidas

se

pueden

anotar

la

prenda

especial

de

comercio,

la

compraventa

con

reserva

de

dominio

y

como

sustraídas

constan

la

legislación

del

sistema

financiero

y

el

fideicomiso

mercantil,

siendo

esta

última

en

 

la

actualidad

 

parte

de

la

Ley

de

Mercado

de

Valores.

Como

 

es

obvio,

la

dinámica

del

mercado

y

de

las

prácticas

y

de

los

usos

mercantiles

superan

a

 

la

posibilidad

de

actualización

legislativa,

por

lo

que

es

fundamental

que

el

Código

de

Comercio

mantenga

a

la

costumbre

mercantil

 

como

norma

subsidiaria

a

la

ley,

incluso

de

forma

previa

al

Código

 

Civil,

favoreciendo

a

la

actividad

comercial,

cuando

cumple

las

condiciones

que

el

mismo

código

mercantil

determina

y

que

serán

objeto

de

referencia

más

adelante

en

esta

guía.

 

B

-

ÁMBITO

DE

APLICACIÓN

 

El

Código

de

Comercio

determina

explícitamente

los

actos

y

los

contratos

y

las

instituciones

jurídicas

que

 

son

su

objeto

de

regulación

señalando

inicialmente

los

actos

y

los

contratos

que

se

deben

considerar

como

mercantiles,

sin

embargo

de

que

en

sus

apartados

incluye

otras

instituciones

agregadas

por

reformas

legales

específicas

 

que

serán

objeto

de

referencia

puntual

en

esta

guía.

El

Código

de

Comercio

además

de

regular

los

elementos

objetivos

del

derecho

mercantil,

se

refiere

específicamente

a

los

subjetivos

determinando

la

capacidad

necesaria

y

los

requisitos

de

la

persona

que

hace

del

comercio

su

forma

de

vida

y

determina

sus

obligaciones

y

derechos,

así

como

los

que

corresponden

a

sus

dependientes

y

contiene

instituciones

propias

de

los

comerciantes

 

como

la

suspensión

de

pagos

o

la

venta

de

los

establecimientos

de

comercio.

 

Entre

las

instituciones

jurídicas

que

se

han

independizado

del

Código

de

Comercio

y

que

en

la

actualidad

son

parte

del

ordenamiento

jurídico

con

leyes

autónomas

se

pueden

referir

las

del

sistema

financiero,

la

Ley

de

Compañías,

 

la

Ley

de

Cheques

y

la

Ley

General

de

Seguros,

empero

de

que

el

contrato

de

seguro

continúa

siendo

parte

del

código.

 

C

-

ACTOS

DE

 

COMERCIO

 

El

artículo

 

3

del

Código

de

Comercio

determina

los

actos

de

comercio,

ya

sea

de

parte

de

 

todos

los

contratantes

o

de

uno

de

ellos

solamente

y

son

los

siguientes:

 

La

compra

y

la

permuta

de

cosas

muebles,

con

ánimo

de

revenderlas

o

permutarlas

de

 

la

misma

forma

u

otra

distinta,

y

la

reventa

o

permuta

 

de

las

mismas

(excluyendo

por

lo

tanto

las

adquisiciones

de

los

comerciantes

para

consumo

particular

o

familiar).

De

igual

forma

la

venta

de

cosechas

y

ganados

por

parte

de

agricultores

y

criadores;

 

La

compraventa

de

 

un

establecimiento

de

comercio

y

de

las

acciones

de

una

compañía;

 

La

comisión

o

mandato

mercantil;

 

Las

empresas

establecimientos

de

almacenes,

semejantes;

tiendas,

bazares,

fondas,

cafés

y

otros

El

transporte

terrestre

y

fluvial

de

mercaderías,

comerciantes

o

personas

que

viajen

por

alguna

operación

de

tráfico;

 

El

depósito

de

mercaderías

y

los

actos

ejecutados

por

las

agencias

de

negocios

mercantiles

y

las

empresas

de

martillo;

El

seguro;

referidos

Los

a

letras

de

cambio

y

pagarés;

 

operaciones

Las

de

bancos;

 

operaciones

Las

de

correduría;

 

operaciones

Las

de

bolsa;

 

operaciones

Las

de

construcción

y

carena

de

naves,

y

la

compraventa

de

naves,

aparejos

y

vituallas;

 

asociaciones

Las

de

armadores;

expediciones,

Las

transportes,

depósitos

y

consignaciones

marítimas;

 

contratos

Los

referidos

al

comercio

marítimo

como

los

fletamientos

y

préstamos

a

la

gruesa;

y,

hechos

Los

que

producen

obligación

en

los

casos

de

averías,

naufragios

y

salvamento.

Respecto

del

carácter

de

 

la

enumeración

precedente

de

los

actos

de

comercio

no

se

encuentra

en

la

doctrina

y

tampoco

en

la

jurisprudencia

un

criterio

uniforme,

manteniéndose

por

lo

tanto

en

ambos

ámbitos

tesis

contradictorias:

unas

que

afirman

que

la

enumeración

es

 

taxativa

 

y

otras

que

es

ejemplificativa.

 

ACTOS

NO

ENUNCIADOS

 

Sin

embargo,

podemos

encontrar

ejemplos

de

actos

y

de

contratos

que

no

siendo

enunciados

 

en

el

artículo

3

 

del

Código

de

 

Comercio,

constan

regulados

en

este

cuerpo

legal,

así

por

ejemplo:

la

cesión,

 

la

prenda

comercial,

la

venta

con

reserva

de

dominio,

el

préstamo,

la

fianza,

la

cuenta

corriente.

De

igual

forma,

otros

textos

legales

incluyen

ciertos

actos

entre

comerciales

y

contratos

mercantiles,

así

por

ejemplo

 

el

depósito

en

almacenes

generales

de

depósito,

el

arrendamiento

mercantil,

la

venta

de

electricidad,

la

asociación

o

cuentas

en

participación.

 

Finalmente,

debemos

hacer

manifiesta

la

imposibilidad

contenida

 

en

nuestro

sistema,

respecto

de

la

existencia

de

actos

mixtos,

es

 

decir,

civiles

para

uno

de

los

sujetos

de

la

relación

y

comerciales

para

otro,

por

cuanto

de

conformidad

con

la

normativa

aplicable,

si

concurren

las

circunstancias,

subjetivas

u

objetivas,

que

configuran

como

mercantil

al

acto

o

al

contrato,

este

se

torna

comercial.

 

D

-

REGISTRO

MERCANTIL

 

Originalmente,

 

según

el

Código

de

Comercio,

el

Registro

Mercantil

era

un

libro

llevado

por

la

Oficina

de

Inscripciones,

posteriormente

reemplazado

por

el

Registro

de

la

Propiedad,

pero

la

Ley

Orgánica

de

la

Función

Judicial

determinó

 

la

independencia

orgánica

del

Registro

Mercantil

 

y

otorgó

la

competencia

a

la

Corte

Suprema

de

Justicia

para

designar

los

cantones

en

los

que

debía

funcionar

dicho

Registro.

La

Constitución

de

la

República

del

Ecuador

de

2008,

determinó

en

la

Disposición

Transitoria

Primera

que

el

órgano

legislativo,

deberá

aprobar

las

leyes

que

organicen

los

registros

de

datos.

La

Ley

del

Sistema

Nacional

de

Registro

de

Datos

Públicos,

promulgada

el

31

de

marzo

de

2010,

creó

y

regula

el

sistema

de

registro

de

datos

públicos

y

su

acceso,

en

entidades

públicas

o

privadas

que

administren

dichas

bases

o

registros.

Esta

ley

tiene

 

como

objeto

garantizar

información,

la

seguridad

así

como:

jurídica,

organizar,

regular,

la

eficacia

y

eficiencia

sistematizar

e

de

su

manejo,

interconectar

su

la

publicidad,

transparencia,

acceso

e

implementación

 

de

nuevas

tecnologías.

En

esta

ley

se

establece

la

forma

de

creación

y

de

designación

de

los

registros

y

registradores

mercantiles.

 

REGISTRADOR

 

MERCANTIL

 

La

derogada

Ley

Orgánica

de

la

Función

Judicial

establecía

que

el

registrador

mercantil

debía

ser

nombrado

por

la

Corte

Provincial

(anteriormente

Corte

Superior)

del

respectivo

distrito,

 

por

un

periodo

de

cuatro

años

en

sus

funciones

y,

adicionalmente,

señalaba

que

los

requisitos

para

ser

nombrado

registrador

mercantil

eran

los

mismos

que

se

requerían

para

acceder

a

la

función

de

notario.

El

Código

Orgánico

de

la

Función

Judicial

derogó

la

precitada

ley,

sin

embargo

en

este

Código

no

existe

disposición

alguna

que

rija

a

los

registradores

mercantiles

ni

de

la

propiedad.

Conforme

a

la

Constitución

el

sistema

público

de

registro

de

la

propiedad

será

administrado

de

manera

concurrente

entre

el

Ejecutivo

y

las

municipalidades.

La

Ley

del

Sistema

Nacional

de

Registro

de

Datos

Públicos

hace

aplicable

ese

principio

constitucional

por

el

que

se

sustrajo

del

ámbito

de

la

Función

Judicial

la

designación

y

el

control

de

los

registros

de

la

propiedad

y

mercantiles,

entre

otros.

 

Particularmente,

los

registros

 

mercantiles

serán

organizados

y

administrados

por

la

Función

Ejecutiva

a

través

de

la

Dirección

Nacional

de

Registro

de

Datos

Públicos.

Al

amparo

de

 

la

legislación

actual,

los

registros

de

la

propiedad

asumirán

las

funciones

y

facultades

 

del

registro

mercantil,

en

los

cantones

en

los

que

esta

última

 

dependencia

no

exista

y

hasta

tanto

la

Dirección

Nacional

de

Registro

de

Datos

Públicos

 

disponga

su

creación

y

funcionamiento.

Requisitos

para

ser

Registrador

Mercantil:

 

Ser

a) de

nacionalidad

ecuatoriana;

 

b) mayor

Ser

de

18

años

 

y

estar

en

el

pleno

ejercicio

de

los

derechos;

c) Tener

título

de

abogado/a

acreditado

y/o

reconocido

 

en

la

institución

correspondiente;

 

d) Acreditar

haber

ejercido

 

con

probidad

e

idoneidad

notorias

la

profesión

por

un

período

mínimo

 

de

3

años;

 

e) No

encontrarse

en

interdicción

civil,

no

ser

el

deudor

al

que

se

siga

proceso

de

concurso

 

de

acreedores

y

no

hallarse

en

estado

de

insolvencia

fraudulenta

declarada

judicialmente;

 

f)

Presentar

el

certificado

emitido

por

el

Ministerio

de

Relaciones

Laborales,

de

no

encontrarse

inmerso

en

ninguna

 

de

las

causales

de

impedimento

legal

para

ejercer

un

cargo

público

 

previsto

en

la

Ley

Orgánica

del

Servicio

Público;

 

g)

Haber

sufragado,

cuando

se

tiene

obligación

de

hacerlo,

salvo

las

causas

de

excusa

 

previstas

en

la

ley;

y,

h)

Los

demás

requisitos

establecidos

en

la

Constitución

de

la

República

y

la

ley

Las

atribuciones

y

deberes

del

Registrador

Mercantil

son

las

contenidas

en

la

Ley

de

Registro,

en

el

Código

de

Comercio

y

en

la

Ley

del

Sistema

Nacional

de

Registro

de

Datos

Públicos

y

su

reglamento

general.

La

remuneración

que

percibirá

el

Registrador

Mercantil

estará

determinada

por

el

Ministerio

de

Relaciones

Laborales,

conforme

la

Disposición

Transitoria

Décima

de

la

Ley

del

Sistema

Nacional

de

Registro

de

Datos

Públicos,

así

como

también

conforme

a

lo

establecido

en

la

Ley

Orgánica

del

Servicio

Público

(LOSEP).

La

designación

se

realizará

para

un

período

fijo

de

4

años,

con

una

sola

reelección,

 

mediante

concurso

de

méritos

y

oposición

será

organizado

y

ejecutado

 

por

la

Directora

o

Director

Nacional

de

Registro

de

Datos

Públicos.

(Art.

9

Resolución

022-DN-DINARDAP-2011)

Corresponde

a

la

Directora

o

Director

Nacional

de

Registro

de

Datos

Públicos

autorizar

la

creación,

supresión

o

unificación

de

oficinas

registrales,

acorde

a

la

realidad

comercial

provincial

y

cantonal.

DOCUMENTOS

QUE

DEBEN

REGISTRARSE

 

La

inscripción

en

el

Registro

Mercantil

y

la

publicación

del

extracto,

cuando

es

exigido,

permiten cumplir

con

el

requisito

de

publicidad

de

los

actos

y

contratos

mercantiles

y

con

ello

garantizar

el

ejercicio

del

derecho

de

oposición

a

terceros

que

puedan

verse

afectados

por

ellos.

El

artículo

30

del

Código

de

Comercio,

concordante

con

el

artículo

25(i)

de

la

Ley

de

Registro,

indica

que

se

deben

 

inscribir

los

siguientes

instrumentos:

a.

Las

matrículas

de

los

comerciantes

y

de

las

compañías

anónimas,

comerciales,

industriales

y

agrícolas;

 

b.

La

autorización

del

curador

que

habilite

a

los

menores

para

comerciar;

c.

La

autorización

para

comerciar,

dada

a

la

mujer

casada

por

el

marido,

o

por

el

Juez

según

el

caso,

y

la

escritura

en

que

el

marido

limite

la

responsabilidad

de

los

bienes

que

la

mujer

pueda

afectar

con

su

comercio;

d.

La

revocación

de

la

autorización

para

comerciar

dada

a

la

mujer

casada

o

al

menor;

e.

Las

capitulaciones

 

matrimoniales,

 

inventarios

 

solemnes,

testamentos,

particiones,

sentencias

ejecutoriadas,

 

o

actos

 

de

adjudicación;

y

las

escrituras

públicas

que

impongan

al

cónyuge

comerciante

responsabilidad

en

favor

del

otro

cónyuge;

 

f.

Las

demandas

de

separación

conyugal

 

o

de

separación

de

bienes,

las

sentencias

ejecutoriadas

que declaren

una

 

u

otra,

 

las

escrituras

públicas

de

exclusión

de

bienes

y

las

liquidaciones

practicadas

para

 

determinar

 

lo

que

el

cónyuge

comerciante

deba

entregar

al

otro

cónyuge.

 

g.

Los

documentos

justificativos

de

los

haberes

del

que

está

bajo

 

la

patria

potestad,

o

del

menor

o

del

incapaz

 

que

está

bajo

 

tutela

o

curatela

de

un

comerciante.

h.

Las

escrituras

en

que

se