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EN QUE CONSISTE EL PODER DEL POLICÍA APLICADO COMO

INSTITUCIÓN TUTELAR DEL ESTADO

INTRODUCCIÓN

Los gobiernos constitucionales deben poseer el poder de policía, con el

objeto de proteger la vida, la seguridad, la propiedad, la moral y la salud de

los habitantes, el que debe ser ejercido por las provincias en sus territorios,

y territorios nacionales. Según lo resuelto por la Corte Suprema de Justicia,

la nación también ejercerá el poder de policía en las provincias si es una

atribución constitucional, o consecuencia de sus otras facultades.

No debe confundirse el poder de la policía con un órgano del Estado, como

no debe confundírselo con los servicios públicos que presta, puesto que su

poder viene de la doctrina que este presenta desde su formación.

Por ello es importante conocer porque la doctrina es fuente de poder del

policía.

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CAPITULO I

1.1. LA POLICÍA COMO ORGANISMO TUTELAR DEL ESTADO

Es una instituciones creadas por la Constitución Política del Perú.

Cuya finalidad es proteger a la nación y garantizar el orden interno y

la soberanía e independencia de la nación.

1.2. ROL DE LA POLICÍA EN EL ESTADO

 Garantizar, mantener y restablecer el orden interno.

 Garantizar el cumplimiento de las leyes.

 Garantizar la seguridad del patrimonio publico y privado.

 Prevenir investigar y combatir la delincuencia.

 Vigilar y controlar las fronteras.

1.3. MARCO LEGAL

 Ley Nro. 24949, Ley modificatoria en la Constitución del Perú,

que crea la Policía Nacional del Perú, con fecha 06 de Diciembre

del 1998. Siendo Presidente Alan García Pérez; esta Ley unifico

a la anterior policía conformada por la Guardia Civil, Guardia

Republicana y la Policía de Investigaciones.

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1.4. CONCEPTO DE POLICÍA:

Existen múltiples acepciones de policía:

 EL FIN DE LA POLICÍA: El mantenimiento del orden público

interno es competencia de la policía. Dicho orden resulta de la

prevención y la eliminación de aquello que pueda perturbar la

tranquilidad, la seguridad, la salubridad, el urbanismo, la moral

pública y algunos aspectos económicos ligados al orden público.

 LA POLICÍA COMO PODER: El poder de policía puede definirse

como la facultad del Estado para limitar los derechos y las

libertades individuales, en beneficio de la comunidad.

 LA POLICÍA COMO FUNCIÓN: La función de policía es la

actividad que ejercen los funcionarios llamados normalmente de

policía, con el fin garantizar el desarrollo de las actividades dentro

del orden, preservando la armonía social. Es la potestad del

Estado para el ordenamiento de las actividades individuales, con

el fin de garantizar los elementos sociales necesarios al

desarrollo y el bienestar de la actividad humana.

 LA POLICÍA COMO NORMA: La función de policía es regulada

por la ley. Las normas de policía son dictadas para hacer

efectivos los derechos y libertades y nunca para vulnerarlos o

negarlos.

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 LA POLICÍA COMO OFICIO: El ejercicio de la actividad policial

se trata de un oficio permanente para la que sus miembros deben

prepararse adecuadamente.

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CAPITULO II

2. MARCO TEÓRICO

2.1. PODER DE POLICÍA

El poder de policía es la potestad normativa que posee el Estado de

regular los derechos individuales en áreas de interés general, que

no debe confundirse con policía, que es la función administrativa de

poner en ejecución las normas que dicta el Poder legislativo.

Sin embargo, la noción de “poder de policía” se presta a equívocos,

por la disparidad de ideas que al respecto se sostienen. El

aditamento de “Poder” podría ser equivocado, ya que el poder

estatal es uno solo. Así, la llamada "separación de poderes"

consiste, por un lado, en una división de funciones (Funciones

legislativas, administrativa, jurisdiccional), y por el otro, en una

separación de órganos (Órganos legislativo, administrativo y

jurisdiccional). En ese sentido, el “poder de policía” no sería un

órgano del Estado, sino una facultad o una parte de alguna de las

funciones mencionadas.

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2.2. LA LIMITACIÓN DE LOS DERECHOS

Los derechos constitucionales no tienen carácter absoluto.

Encuentran límite en las leyes que reglamentan su ejercicio, por

razones de bien público y de interés general. Esto implica el estudio

tanto del poder de policía y del principio de razonabilidad que impida

que las leyes vulneren el goce efectivo de esos derechos

constitucionales.

El poder de policía se caracteriza porque solo el legislador puede

reglamentar en el ejercicio de los derechos.

El poder de policía responde al control de razonabilidad, para evitar

exceso en las reglamentaciones de los derechos.

En 1887, la Corte Suprema de Justicia argentina en el caso

Saladeros de Barracas, expresó que no hay derechos adquiridos por

parte de los particulares contra el deber que tiene el Estado de

proteger la salud pública.

El Estado puede intervenir directamente en la actividad económica,

como cuando se ha dispuesto la fijación de precios máximos y

mínimos, y existe especulación.

A través del poder de policía el Estado verifica que los

administradores cumplan sus deberes, reglamentando derechos

pero sin alterarlos.

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2.3. LIMITES AL PODER DE POLICÍA

Estos límites, considerados una garantía para los derechos

individuales, son los siguientes:

 La intimidad: no puede reglamentarse o limitarse por la ley

la intimidad de la persona.

 La razonabilidad: los derechos reconocidos por la

Constitución no pueden alterarse o modificarse por las leyes

que reglamenten su ejercicio.

Los derechos no son absolutos, su ejercicio debe someterse a las

limitaciones pero no arbitrarias, sino razonables y proporcionales

con sus fines

2.4. PODER O FUNCIÓN

El poder de policía es un concepto doctrinario con aplicación

universal, que consiste en la facultad que tienen los Estados para

limitar o restringir los derechos y libertades de las personas en

relación a los derechos y libertades de los demás, todo en procura

del cumplimiento de las leyes, del mantenimiento, el orden, la

seguridad y la libertad en beneficio del conjunto de la sociedad.

La función de policía comprende actividades operativas y

administrativas, las que son sistemáticas y concretas, que tienen por

objetivo final el satisfacer las necesidades de seguridad individual y

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seguridad común de las personas (seguridad ciudadana), mediante

la aplicación del recurso denominado “Poder de policía, que no es

más que el poder de la autoridad, aplicada contra las perturbaciones

del orden a consecuencia de las conductas individuales y también

colectivas de las personas, siempre dentro de un entorno social

como medio imprescindible para su ejercicio”.

Si bien todos los Órganos del Estado ejercen el poder de policía en

alguna forma, es la coerción la más utilizada por ejemplo por los

jueces, fiscales, autoridades electorales, inspectores de trabajo, etc.

Sin embargo, esta coerción o empleo mismo de la fuerza es de uso

exclusivo de la Policía Boliviana, siempre y cuando se direccione a

garantizar el orden interno, el orden público o en su caso la

seguridad ciudadana. Un claro ejemplo se da cuando un juez que

emite un fallo, recurre a la fuerza pública para hacer eficaz su

resolución, esto es hacer eficaz el derecho garantizando su

cumplimiento. Entonces surge la pregunta -¿Cómo se logra la

eficacia del cumplimiento de la ley? -simplemente recurriendo a la

fuerza pública, que debe ser aplicada por la policía de acuerdo a la

necesidad, proporcionalidad y legalidad.

La función policial para asumir este poder, requiere de cierta

potestad y capacidad para interpretar el verdadero sentido de la ley,

esto quiere decir, tener ciertos conocimientos para descubrir e

interpretar el espíritu de las normas legales; deducimos entonces

que todo Policía para ejercer la función policial en forma adecuada

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y con autoridad, requiere no solo de poder, también y

fundamentalmente requiere de un prestigio individual y colectivo

adecuado que garantice el respeto de la ciudadanía, respeto que

nace o deriva del cumplimiento de las funciones y responsabilidades,

con ciertos preceptos éticos y morales.

“El poder de policía debe ser ejercido y aplicado en estricto

cumplimiento de las leyes, con respeto a los derechos

humanos”

2.5. ATRIBUCIÓN O SERVICIO PUBLICO

Así como no puede confundirse el poder de policía con un

órgano del Estado, tampoco debe confundírselo con los servicios

públicos que éste presta. No puede, en efecto, afirmarse que es “el

conjunto de los servicios públicos,” porque ello contradice

abiertamente al afirmar luego que una especie de la policía (o sea,

una especie de los servicios públicos) sea “policía del servicio

público,” pues habría allí un servicio público del servicio público... lo

que carece de sentido.

Servicio público es en todo caso una actividad; poder de policía, una

facultad o atribución, por lo que confundir una cosa con la otra

supone tanto como confundir ley con potestad legislativa, acto

administrativo con facultad administrativa, etc.

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El servicio público podrá ser una de las manifestaciones del poder

de policía, pero nunca será este mismo. En realidad y como

veremos, ni una ni otra noción tiene sustento lógico-jurídico.

Pero también es criticable considerarlo como una atribución meta

jurídica, o implícita en el orden jurídico, que el Estado tiene a su

disposición. Ello se vincula con toda una concepción del derecho

administrativo que parte de la premisa de que tales “potestades”

pueden existir.

Es así frecuente en el derecho administrativo encontrar autores que

tratan de determinadas “potestades” que suponen apriorísticamente

pertenecientes al Estado, antes o por encima de un orden jurídico

positivo. A nuestro juicio, esto constituye un error de interpretación

del sistema, nacido al amparo de prejuicios que otorgaban al Estado

determinadas prerrogativas, propias del soberano o monarca, pero

inconscientes con un régimen de Estado de Derecho, en el cual los

únicos poderes que el Estado tiene son los que el orden jurídico le

otorga en forma expresa o razonablemente implícita.

La presente sección tiene por finalidad analizar tres grandes temas

del derecho administrativo, en los cuales el problema de las

seudopotestades públicas se ha hipertrofiado, dando origen a

“instituciones” con supuesta existencia propia.

Trataremos, en cada caso, de demostrar que ello no es así, y que

resulta falso razonar sobre la base de estas “instituciones” o

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“poderes,” sin referir concretamente el punto sub examine al derecho

positivo.

En el caso de la noción o atribución de policía, será necesario

remontarnos a sus orígenes históricos, primero, para luego ver

evolutivamente cómo sus supuestos caracteres han ido

desapareciendo uno a uno a través del tiempo, hasta llegar a la nada

en el presente.

2.6. EL ORDEN PUBLICO

El orden público es la situación de normal funcionamiento de las

instituciones públicas y privadas, en las que las autoridades ejercen

sus atribuciones propias y las personas ejercen pacíficamente sus

derechos y libertades. Está estrechamente relacionado con el

concepto de legitimidad en el ejercicio del poder político y el de

consenso social. Desde el punto de vista del Derecho civil, el orden

público es el «conjunto de principios jurídicos, políticos, morales y

económicos obligatorios para conservar el orden social del pueblo

en una época determinada.

2.7. MEDIOS DE POLICÍA

Los Medios de Policía Jurídicos están reservados al legislador o al

Organismo Ejecutivo del poder público. Por su parte, los Medios de

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Policía materiales son otorgados a la policía y suponen la

intervención de las armas y la fuerza física. Las principales

disposiciones en este marco son el “Código de conducta para

funcionarios encargados de hacer cumplir la ley” (aprobado por la

Asamblea General de las Naciones Unidas en 1979) y el “Código

europeo de ética de la policía” (adoptado por el Consejo de Europa

en 2001).15 Según estas normas, el uso de la fuerza por la policía

queda limitado por los principios rectores fundamentales de la

necesidad y la proporcionalidad.

La necesidad refiere al carácter excepcional de la medida y del

recurso a ella exclusivamente cuando sea requerida por objetivos

legítimos, como mantener el orden o arrestar a un individuo que

ofrece resistencia. Cualquier actuación desproporcionada con

respecto a estos objetivos (no recurrir en forma graduada a la fuerza

física o a herramientas no letales antes de utilizar armas mortales)

es rechazada por el principio de la proporcionalidad.

Para que los miembros de la policía realicen su trabajo, el Estado

les otorga ciertas atribuciones, entre ellas poder arrestar, buscar,

atrapar e interrogar, uso de fuerza física; y si fuera necesario a

veces, matar en caso de legítima defensa o si la persona atacante o

criminal suponía una amenaza o peligro inmediato al policía y otras

personas. En países con sistemas democráticos y Estado de

Derecho, las leyes regulan el procedimiento que deben adoptar los

oficiales; no respetarlos podría considerarse una medida arbitraria e

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injusta que podría originar una investigación administrativa o criminal

contra los oficiales de ley y orden que malinterpreten o

desobedezcan sus funciones policíacas.

CRISIS DE LA POLICIA NACIONAL

Se ha desnaturalizado la función principal de la Policía Nacional del Perú

(PNP). Ayer una gloriosa institución tutelar del Estado, ahora parece ser un

nido de corrupción conforme a las continuas denuncias periodísticas, que

a nadie ya asombra. Todo chofer sea de vehículo menor, mototaxista o

colectivero o móvil pesado, sabe que la policía que le hace el paro es para

cobrar.

En cualquier parte del Perú es igual esta perniciosa modalidad. ¿Es una

infamia? Puede ser. Basta preguntar a cualquier chofer la respuesta es

contundente. Antes a la PNP les decían traga monedas. Ahora el cobro es

mayor, de 20 soles para arriba, dicen los sufridos choferes.

Nosotros hemos acudido a la PNP, cerca de una decena de veces, para

presentar una denuncia por diferentes motivos. No nos han hecho caso.

Últimamente, el jueves pasado, nos mordió un perro en la Av. Santos

Nagaro de Chincha Alta. Inmediatamente acudimos al “seguro”. Nos

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pusieron puntos por la gravedad de la mordedura. Habíamos perdido más

de medio litro de sangre. Fuimos a la PNP.

Allí nos dijeron que el perro no había cometido delito, llevándose de un

abogadito egresado de una universidad particular cloaca. Nuestra

presencia, como otros días, fue demás.

Hemos estado 8 días en reposo por tener una enfermedad que tiene

estrecha relación con la mordedura, siendo la cicatrización sumamente

lenta, dejando de lado todo lo que teníamos planificado para hacer.

Es fácil decir que el perro no cometió delito. Solamente los imbéciles

pueden expresarse así. No hemos ido a denunciar al perro, sino su acción.

El perro depende de alguien, su dueño. Él es que tiene que responder por

lo que ha hecho su animal. Indagándonos por intermedio de familiares el

perro ha mordido a muchas personas en dicha avenida. Merece

sagrificarlo.

Cuando se trata de cobrar la policía es el primero que deja abandonado

todo para correr tras el supuesto infractor. Más allá se pone arreglar y

asunto solucionado. Podía ser un delincuente. La gente sabe que la

corrupción es tan grande, donde están metidos desde los más bajos hasta

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los más altos oficiales. Es otra “profesión” más, que da mucho más, el de

“cobrar” a los choferes.

Según se sabe Chincha es una mina para cualquier autoridad. Para ocupar

un cargo en esta provincia hay que pagar un cupo, luego recuperar la

inversión.

Hace poco escuchamos decir al Coronel PNP Delboy, que denuncien a los

policías cobradores, respondiendo la queja de los choferes. Decir eso es

un cuento chino, cuando el cobro que se hacen a los paraderos,

diariamente, van directamente para el jefe, según se presume.

Hemos solicitado muchas entrevistas al Coronel jefe de la División Policial,

de ayer y el hoy, nunca está en su puesto, por estar de Comisión, se dice.

¿A quién quejarnos? El pueblo está desamparado. Los delincuentes

avanzan. ¿Qué hay que hacer? ¿Esperar que el General Urresti vuelva a

su puesto?

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CONCLUSIONES

- La función de policía es la actividad que ejercen los funcionarios

llamados normalmente de policía, con el fin garantizar el desarrollo

de las actividades dentro del orden, preservando la armonía social.

Es la potestad del Estado para el ordenamiento de las actividades

individuales, con el fin de garantizar los elementos sociales

necesarios al desarrollo y el bienestar de la actividad humana.

- Es el conjunto de conocimientos ordenados en forma metodológica

para lograr el perfeccionamiento en una determinada materia.

- El mantenimiento del orden público interno es competencia de la

policía. Dicho orden resulta de la prevención y la eliminación de

aquello que pueda perturbar la tranquilidad, la seguridad, la

salubridad, el urbanismo, la moral pública y algunos aspectos

económicos ligados al orden público.

- El poder de policía puede definirse como la facultad del Estado para

limitar los derechos y las libertades individuales, en beneficio de la

comunidad.

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BIBLIOGRAFÍA

 https://es.wikipedia.org/wiki/policía_nacional del Perú

 Ley orgánica de la policía nacional del Perú

 Pagina WEB Nosotros - Policía Nacional del Perú Articulo

 Pagina WEB – Monografías

 Pagina WEB derecho.laguia2000.com/derecho-

administrativo/poder-de-policia.

 Pagina WEB de la Enciclopedia Juridica.

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