Está en la página 1de 35

"*NIÑERA POR UNA NOCHE" *– One shot by Reishike

—No. Definitivamente no lo haré, Ino. No cuidaré de tu noviecito.—negué

a la chica, ignorando su desesperación.

La joven pareció no escucharme pues el tipo estaba a punto de caerse al

suelo.

—¡Por favor Sakura, eres la única que puede ayudarme!—rogó de nuevo.

Volví a pensármelo, o más bien, volví a mirar al hombre que mi amiga

casi llevaba en hombros. No podía ver su rostro, sin embargo el panorama

era tentador. Tenía la cabeza baja, permitiendo que sus rebeldes

cabellos negros cayeran y relucieran ante la poca luz que había en el

recibidor. Parecía alto, de complexión atlética, y gracias a la vista

que daba esa camisa desabotonada, pude notar que tenía el cuerpo más

escultural que había visto en toda mi miserable vida. Sus pectorales, el

torso semidesnudo, parecían de otro mundo, perfectos en si. Su piel era

blanca, con una textura que incluso a la distancia en que yo me

encontraba, parecía más suave que el terciopelo.

¿Dónde se había conseguido Ino a semejante ejemplar de hombre? Aunque

fuese mi amiga, no pude evitar sentir algo de envidia. Ella era siempre

la chica a la que todos los hombres volteaban a ver, la chava llena de

energía, quien hacía cualquier tipo de locura, la que llamaba la

atención de todos y por si fuera poco, la más linda. Pero tenía ese otro

lado que me hacía superar ese extraño sentimiento de parecer estar

siempre un peldaño debajo de ella. Era una buena amiga, siempre había

estado ahí junto a mí en las buenas y en las malas. Era amable,

inmensurablemente honesta, buena en su trabajo, me comprendía y sin

ella, seguramente nunca hubiese sobrevivido a una que otra depresión

anímica.

Tomé aire, más por el acaloramiento que el chico me había producido que

por lo que estaba a punto de contestar.

—Está bien, mételo.—me hice a un lado para dejarla pasar a mi departamento.

—¿Y si me ayudas?—preguntó con dificultad.

Al instante que toqué el brazo del chico, mis hormonas salieron disparadas.

Ese hombre tenía un aroma que mezclara virilidad con una especie de

sensualidad, algo desconocido y lo que era obvio, mucho alcohol.

—¿Cuánto ha bebido?—pregunté tras dejarlo en el sofá de la sala y

tratando de recuperar el aliento.

—Muchísimo. Aún no sé porque no ha devuelto. Cuida que no se vaya a

ahogar, y por la mañana dale algo para el increíble dolor de cabeza que

le llegará.

—Esto es una locura Ino, no puedo cuidar a tu noviecito en este estado.

—¡Te lo agradeceré toda la vida si lo haces!—sacó su celular y consultó

algo.—Ahora, tengo que irme, te llamaré temprano.

Tomó su bolso y salió corriendo rumbo a la salida.

—¿Y cuando despierte, qué le digo? ¿Qué tú me nombraste su niñera y qué

después le llamas? Además, ¿por qué no lo llevas mejor a su casa?

—Vive algo lejos de la ciudad, no puedo llevarlo ahora. Cuando

despierte, simplemente dile que me espere, yo vendré aquí más tarde.

Suspiré al mismo tiempo que veía la hora en el reloj. Eran las dos de la

mañana.

—¿Y de pura casualidad puedo saber quien es el hombre que esta

balbuceando incoherencias, ahogado en alcohol y sin camisa en mi

sofá?—pregunté.

—Sasuke Uchiha, ¿verdad que está genial?—se burló antes de desaparecer.

¿Cómo le explicaba a Ino que ese chico era algo más que genial?

Era…superior.

Cerré la puerta para dejar mi frente descansar en ella. ¿Qué estaba

haciendo mi amiga? Cambiaba de novio como de calcetines. Era la típica

chica que podía irse de fiesta a un bar estando soltera, y cuando salía

ya tenía nuevo acompañante. Todos esos años había sido testigo de sus

insensateces, pero la que estaba apunto de suceder esa madrugada era la

más extrema de todas.

Un ligero ronquido más parecido a un ronroneo llamó mi atención desde la

sala. Al regresar encontré al tal Sasuke a punto de caerse del sofá.

Increíble, no cabía y en cualquier momento se estrellaría contra el

piso. Me apresuré a acomodarlo. Con algo de dificultad logré mantenerlo

estable sobre el mueble. Apenas giró la cabeza, sus negros cabellos

dejaron ver el rostro enigmático del hombre más guapo que había visto en

—¿P-por q-qué Naruto se fue? E-ese torpe no ag-guanta nada. Sus pestañas eran espesas. —¡Espera! Eh… ¿no sería mejor que fueras al baño? No reaccionó. Lo ayudé a levantarse. Vaya. tenía una nariz perfecta. algo rellenos pero con cierta simplicidad. El tipo ya estaba delirando. incluyendo mi complexión delgada. ¡Bien! No podía haber algo más genial que tener al novio de mi mejor amiga. ahora acompáñame al baño antes que ensucies mi . acomodé uno de sus brazos sobre mi hombro y lo insté a caminar. se sentó y permaneció con los ojos cerrados. queriendo vomitar en mi limpia y carísima sala. así podía lidiar un poco con tal ejemplar de hombre. ¿Quería que yo lo llevara cargando? Estaba algo en desventaja. Balbuceó algo inaudible. Ino por lo menos al ser más alta que yo. Para mi mala suerte.—hablaba totalmente entrecortado. era ligeramente más robusta y tenía por ende mayor fuerza. Sin embargo a mi la estatura no me ayudaba para nada. todo haciendo un conjunto armonioso. sus labios eran sencillamente apetecibles. el cual estaba de lo más bueno.toda mi vida. eso no iba a ser para nada fácil. Puse los ojos en blanco. —Naruto volverá después. ya mostraba señales de querer devolver todo el alcohol que había ingerido esa noche.

—¿Q-quieres hac-cerlo en el b-baño?—esa pregunta había sonado tan sensual que había hecho que diera rienda suelta a mi imaginación de una manera indebida. estaba borracho. no quiero estar toda la noche cuidando que no te ahogues en tu propio vómito. Si existían cosas que no tenía permitido hacer. mis manos tocaban su piel por debajo de la camisa que ya para esas alturas estaba completamente abierta. lo que tú vas a hacer es devolver. me dije para tratar de tranquilizarme. —No. Además.sala. El chico se tambaleó y tuve que tomarlo por la cintura para evitar que cayera. El chico depositó su cabeza sobre mi hombro. Logré hacerlo avanzar unos cuantos pasos cuando paró por completo y no pude moverlo siquiera un centímetro. Audazmente se me separó. Pero vamos. Su respiración pesada calaba en mi cuello y me ponía los pelos de punta. eran no manosear a hombres que no me pertenecían. Se sentía muy suave y curiosamente cálida que me hacía querer tocar más y más… . alzó ambas manos tratando de mostrar que estaba bien. —No he t-tomado p-para t-tanto. Mala decisión. ¡Es el novio de tu mejor amiga!. y que estaban incluidas en mi código de conducta.

Me senté en la pared contraria. tendría que optar por la regadera. Lo dejé caer a un costado y esperé a que reaccionara. ¿En verdad tenía que pasar toda la noche en un baño esperando a que el Uchiha no se me muriera de borracho? Suspiré. lo que le daba un aspecto de por más maravilloso. Pero el aparato era algo corto. tenía que reanimarlo de alguna forma. Agua fría sin duda ayudaría. sólo el piso y las paredes frías que ya me habían hartado. incluyendo su firme trasero.Volví a parar mis absurdas fantasías y lo jalé directo al escusado. era un movimiento extraño que me invitaba a acariciarlo. ya fuese con las manos o… /Y de nuevo ahí iba. Apenas habían pasado quince minutos desde que Ino se había ido. no se movía ni un milímetro. Tuve que recurrir a un plan b. —Vamos macho. tenía que despertarlo aunque fuese un poco. Parecía dormir. no me importaba inundar el baño. dado que el hombre no parecía devolver.—exigí. ./ Pasó cerca de media hora y nada. Consulté la hora en mi reloj. levántate. Esta vez tuve que agarrar de dónde pude. Su pecho bajaba y subía. Bravo. Jalé la manguera hasta donde él estaba.

Pensaba dejarlo nuevamente en el suelo. El tipo estaba tan borracho que ni siquiera podía distinguir la persona con la que estaba. Soltó una sonrisa extraña y lo vi elevar el mentón para que el agua le cayera directo al rostro. Balbuceó algo que no pude traducir. pude ver en el espejo lo sonrojada que estaba. Movió la cabeza varias veces. Me quedé a su lado sosteniéndolo por la espalda.Mientras trataba de meterlo a la ducha. bifurcaciones por su torneado abdomen e incluso llegando más abajo. Lo ubiqué bajo el chorro. Luego comenzó a sentir también el agua que lo empapaba. —No soy ni por tantito Ino.—alcanzó a decir con un deje de fastidio en la voz. —M-me llevas a e-ese b-bar y ahora me q-quieres ahogar. ella vendrá después. Estaba tan fría que me hacía tiritar. Poco a poco el agua también comenzó a mojarme. formaban líneas completas que se extendían a sus brazos. con su brazo aún en mi hombro. El agua se deslizaba tal ríos por su piel. pero volver a levantarlo sería un infierno. Aquella imagen era fenomenal. mojando por . Sin duda ese tono combinaba a la perfección con mi largo cabello rosa. —¡Reacciona de una buena vez!—le grité. temblaba un poco y parecía esquivar el chorro para poder respirar mejor.

Cada cumpleaños se las ingeniaba para encontrar una nueva manera de realizar una fiesta sorpresa. por ningún hombre. Sasuke por más bueno que estuviera. gracias a ella había conseguido mi primer empleo. Tan solo de notarlo el calor pareció llegar de algún lugar. con un te caliente y medicamentos. El agua fría pareció no surtir ningún efecto. Procuraba sacarme de mi nido para involucrarme con más gente. ¿En qué momento perdí la razón y di paso a la lujuria? Eso estaba mal. dejando en evidencia cierto elemento en su entrepierna. Ino me había apoyado para superar la muerte de mis padres y salir adelante. Ignoré cierta calidez que emitía su cuerpo a mi costado y traté de recordar las miles de razones por las cuales no podía permitirme pensar que el Uchiha era sexy. en el poco tiempo que llevaba su noviecito en mi departamento. la cual se le había pegado a la piel. mientras yo me ponía aún más caliente tan sólo con mirar a ese hombre. y tiempo después. quemándome la piel y acelerando mi pulso. Si me enfermaba. había imaginado varias escenas sexuales entre él y yo? . no podía llamar mi atención. por más sexy y bien dotado. sabía que al llamarla a ella. Incluso me había animado a continuar estudiando. ¿Entonces por qué ahora. podría darle la espalda a la mujer que me había acompañado después de que todo mundo había huido de mi tras volverme antisocial en mi etapa de rebeldía adolescente. Nunca. Era el novio de mi mejor amiga. Y si lloraba. la tenía al lado cuando menos lo imaginaba.completo la tela. Tenía que calmar mi mente hiperactiva. vendría lo más pronto posible sin importar qué.

lo cual indicaba que los estragos de la borrachera durarían un buen rato. El chico se había quitado la pobre camisa. tienes que secarte. y cuando regresé no pude evitar soltar un gritito. —¿Ya te encuentras mejor?—pregunté.—balbuceó. —¡Pero qué haces!—grité. —Ok. Ya estábamos avanzando. la amiga más hipócrita del mundo.—bufé. —Ahora. y ahora estaba deshaciéndose del pantalón. Lo envolví con la toalla mientras trataba de evitar verlo. Fui por una de mis toallas. —Vamos. —T-tengo f-frio. afuera. ya entendí. El tipo se había sentado en el sofá torpemente. —¿D-dónde q-quedó mi copa?—ronroneó. Al soltarlo se pudo quedar de pie. . Casi tuve que empujarlo de nuevo a la sala.Me sentí la peor persona.

Tenía una sonrisa tonta a causa de la borrachera. —D-ame a bot-tella. Ese roce a propósito me puso la piel de gallina.Opté por prepararle un café bien cargado. Fui a la cocina. apenas di la media vuelta vi como hurgaba dentro de mi mini bar. ¿Qué pensaría Ino si en ese momento llegara y nos viera? Seguramente me abofetearía. Tratando de quitarme la botella me había envuelto con sus brazos. Su novio estaba prácticamente desnudo. sin embargo extendió un brazo delicadamente sobre el mío hasta llegar a mi mano. pegado a mi espalda. d-dame ese vino. . Alejé el objeto para impedir que el tipo siguiera tocándome.—exigió. —¡Suéltame!—grité acalorada. su pecho aún húmedo tocaba mi espalda y sus manos buscaban entre las mías el vino.—tomé aire y elevé la voz— no soy tu novia. no más alcohol esta noche para ti. —No s-seas ab-burrida Ino. Corrí hasta su lado y traté de quitarle la botella que tenía en manos. —¡Deja ahí!—le grité. y segundo. con una mano en mi cintura y la otra junto a mi brazo. —Primero. Al alejarme me tomó por sorpresa.

—E-esto es m-mejor que ese sofá inc-comodo. Guardé con llave el vino y cuando volví a la sala estaba decidida a terminar con todo ese alboroto. Pero al ver aquel montículo que éstos tapaban retrocedí un paso. Caminé hasta ahí. Se había dejado caer sobre mi cama. —¡Sasuke Uchiha!—vociferé. . Lo obligaría a dormir y no me preocuparía más por cuidarlo. tu no te vas a quedar aquí a dormir! Con movimientos torpes se incorporó. éste conducía nada más ni nada menos a mi propia habitación. Me alarmé. tenía un… Me di una cachetada mental al momento que me imaginé aquello. después me metería a mi dormitorio y cerraría con llave.Le di un pisotón el cual me ayudó a separarlo. Quise matarlo al darme cuenta que sus boxers humedecían mi edredón. p-puedes d-dormir tambien aquí. más por su seguridad que por la mía. Sin embargo al volver no lo vi por ninguna parte. la puerta estaba abierta y desde ese lugar pude ver el espectáculo que el chico montaba. ¿Cómo era que Ino tenía la mejor suerte de este mundo? El tipo además de guapo. al parecer iba mejorando. Seguí un rastro húmedo de sus pies sobre la madera. no te preoc-cupes. abierto de pies y brazos. con buen cuerpo y sexy. —¡Que quede claro de una buena vez.

cómo si eso fuese lo que necesito! Lo jalé de un brazo. pues fui a parar al suelo. afuera he dicho. Lo vi sentarse de nuevo y sonreír de medio lado de una manera que casi me derritió. —Estás más sexy e-esta n-noche que ot-tras veces. Fue entonces que caí en cuenta de lo que llevaba puesto esa noche. haciendo que sus palabras fueran una invitación a lo desconocido.—¡Vaya.—susurró a mi oído. Tenía sólo una blusa blanca que apenas lograba taparme el trasero. —P-podemos d-disfrutar esta noche. El sólo hecho de sentir su respiración en mi rostro me calentó de más. No llevaba sostén pero si unas bragas algo inapropiadas. Fui a parar muy cerca de él y sus encantadores y apetecibles labios. —Vamos. —¡No!—espeté y traté de levantarme. Pero quizás utilicé de más. Me había olvidado por completo que no iba vestida como para recibir invitados. Sin embargo fue él quien me jaló. Con más razón junté fuerzas para alejarme de él. . El chico sólo me agarraba del antebrazo con una mano y aún así no podía zafarme. Ino.

estaba dispuesta a propinarle un buen golpe cuando entré en trance debido a sus ojos. de alguna forma extraña él había conseguido alcanzarme e impedir que saliera.—lo único que me importaba era estar lejos de él. Aunque en toda la noche no había logrado siquiera abrir por completo los ojos. Comencé a hiperventilar y me paré enseguida. —¿Sabes una c-cosa? Me pones de una m-manera que no t-te imag-ginas. me miraba lleno de descaro y sin pizca de delicadeza. Sin embargo cuando estaba a punto de girar el pomo. —Cómo quieras.—balbuceó. Me miraba con deseo. ahora podía ver algo distinto en ellos. quédate aquí entonces. —¿Qué cosa? —Tus bragas. —B—bonito color. Me di media vuelta. rojo. —¡Ahg!—grité y caminé disparada hacía la puerta.Se veía algo arrogante. . Fruncí el seño.

Había llegado mucho más allá de lo permitido. Al detenernos para tomar aire lo vi fijamente y me aterroricé al hacerlo. —Déjame ir. Devorarlo con la . Bajó el rostro y recorrió mi clavícula con su nariz. nunca tampoco. Hizo oídos sordos ante mi comentario. Exploraba mi boca con su lengua de una manera apresurada. Por un segundo recordé que ese chico era el novio de mi mejor amiga. pero al siguiente momento desapareció. Nunca en la vida había hecho tal estupidez. Lo rodeé con mis piernas y me pegué a su cuerpo. Al sentir su respiración cálida sobre la piel no pude evitar echar la cabeza un poco hacía atrás y disfrutar de la oleada de placer que algo tan simple me proporcionaba. Y por cierto.Me arrinconó contra la puerta. había sentido lo que sentí al besar a Sasuke. pues de rato sentí sus como sus manos me elevaban sujetándome del trasero. ¡ya te he dicho que no soy Ino!. Subió hasta tenerlo frente a frente. Ese tipo parecía venir armado con todas las cualidades de un hombre perfecto. puse las manos en su nuca y pude tocar ese sedoso cabello negro reluciente. justo cuando sus labios rozaron los míos y me impulsaron a querer sentir más de él. bordeaba mis labios y en ocasiones hacía pequeñas succiones. —Ese olor…es lo más e-extraordinario q-que he t-tenido cerca. colocando ambas manos a los costados de mi cabeza. No estuvimos así mucho tiempo.

tocarlo por accidente era otra. no podemos. Cuando deslizó su mano debajo de las bragas.—¡Para! Tú estás borracho. para después trazar círculos alrededor de mi lóbulo. —¿Ves cómo me has puesto? No puedes decir no preciosa. caricias ardientes. ¿Qué no ves cómo te deseo?—susurró a mi oído. ahí fue justamente el momento en que todo se fue a la basura. tomar a su hombre y desearlo como lo hacía. y una muy. Me bajó y me giró. movimientos desenfrenados que siempre iban a parar a algún tipo de gemido nuevo. lo que era verdad declarada es que llevaba un buen tiempo sin tocar a un hombre y aquel que tenía en frente había producido en mi más deseo que ningún otro.mirada era una cosa.—traté de bajarme pero él me lo impidió. Sonrió de medio lado y me pegó aún más contra la pared. haciendo que cierta parte de su cuerpo se clavara prácticamente contra mi entrepierna. Todo lo demás fue tocarnos en lugares prohibidos. en esa posición besó mi espalda. ¿Era yo una mujer falta de carácter? Quizás. haciendo que algo desconocido me poseyera. Esa era la peor traición que podía cometer en contra de Ino. pero muy distinta era estarlo besando y tocando de esa manera. ¡Se supone que yo sólo debía cuidarlo tras la tremenda borrachera que se había pegado! ¡No aprovecharme de su estado para tratar de acostarme con él! —¡No! Esto es una locura. Al mismo . besos húmedos en cualquier parte del cuerpo. Era como si supiera que una de las partes más sensibles en mi cuerpo fuera era esa.

tocaba mis pechos. la cual creí arañar levemente. Desde mis labios dejó un rastro de saliva. y . hasta llegar a mis pechos. Cada uno de sus movimientos era torpe. Me colgué de sus cabellos y su espalda. Hubo un punto en que el mundo desapareció entre el sudor. pero al parecer él lo tradujo fácilmente. se había deshecho de la única prenda que nos separaba. Su respiración era agitada y hacía un sonido extraño con esa voz era áspera. Mientras nos besábamos llegamos a la cama. pues sin esperármelo bajó a mi entrepierna. con la cual me invadió a la primera. y pude disfrutar del sexo más salvaje de mi vida. sin permiso. haciendo que nuestros gemidos fueran cada vez más espontáneos y sonoros. Al poco tiempo lo tenía desnudo frente a mí. sabiendo que estaba desesperada por tenerlo dentro de mí. solté un profundo sonido mientras arqueaba la espalda. llena de erotismo. cuando llegó el orgasmo. Fui testigo del esplendor de su virilidad. pues apresuró el movimiento. donde no duró mucho. Grité algo incomprensible. intercalados con una serie de succiones. sin embargo. y al bajar. Entraba y salía a un ritmo salvaje.tiempo que recorría con su lengua mi espina dorsal. Me jaló hasta quedar sobre mí. los besos. se deshizo de mis bragas. pero me importó poco al momento en que tuve que aferrarme a las sábanas para evitar gemir.

el éxtasis que producían nuestros cuerpos… … A la mañana siguiente abrí los ojos y extrañamente los sentí pesados. Tenía las manos en la cara y parecía sufrir los estragos de la borrachera. ¡tras una noche de sexo conmigo creo que debe estar magnífico al igual que yo!". . no. pues Sasuke está perfecto. Al instante la persona sobre la que tenía recostada mi cabeza se despertó y prácticamente me aventó al pararse. giré a ver al hombre que aún estaba en el otro extremo de la cama. Sólo una sábana lo cubría en la parte baja. esa no era una buena respuesta. —¿Sakura? ¿Estás ahí? ¿Qué rayos iba a responderle? "Ah. —¡Buenos días Sakura-chan! ¿Cómo sobrevivió a la noche el paciente?—preguntó Ino siendo juguetona. buen día Ino. Abrí los ojos como platos. A tientas encontré mi celular y contesté. aunque la luz me caló. Fue el sonido diabólico de un celular el que me hizo despertar y salir de mi pequeña burbuja. Volví a cerrarlos y preferí seguir durmiendo. Estaba tan cómoda ahí que bien podría haberme pasado toda la vida así.

—¿Se puede saber quien diablos eres tu?—preguntó completamente furioso. estoy aquí. por primera vez pude ver lo que esos ojos eran en verdad. ese hombre es lo más importante para mí en estos momentos. pero es algo urgente nena.—dije en tono de suplica. ok. pero antes yo tengo que entregarle unos papeles. No me moví. se veía realmente enfadado. recordándome que había tocado algo prohibido. Quise golpearme en la frente con el teléfono. la intensidad de esos orbes negros podían haber hecho que un soldado raso se intimidara al instante. ¿te puedo encargar que lo sigas cuidando un rato más? Por lo menos hasta medio día. Al girarlo a ver fue como si alguien me aventara agua helada encima. —Lo sé. seguí pendiente de su mirada asesina. Todo…está bien. pero me dio miedo que Sasuke pensara que era medio maniaca. Caminé un paso hacía atrás.—respondí entrecortado. Sus últimas palabras sonaban como eco en mi cabeza. Estaba sentado en el borde. Además. Debe tomar un vuelo para un viaje de negocios. te lo pido. mirándome fijamente de una manera que no parecía para nada buena. detenlo! —Eso es mucho para mi Ino. si se le ocurre la tonta idea de irse. si. Colgó antes de permitirme una réplica.—Si. —Ah. ¡Por favor. Tomé una de las sábanas y me cubrí para salir de la cama. enredándome con la sábana y cayendo al suelo. .

—Que quede claro que fuiste tu quien comenzó todo esto. que por una noche de sexo que sean capaces de eso. —Sakura. —¿Y sé puede saber. —Que yo recuerde no fue sólo cosa mía. —¡Ah! ¡Cállate! ¡Además. en verdad debí estar realmente borracho.-había cambiado un poco su tono de voz. que me había aprovechado de su borrachera para llevarlo a la cama. qué rayos me hiciste anoche?—no cambiaba ni tantito su semblante amenazador.—se burló con malicia. —No puedo creer que halla mujeres desesperadas como tu. qué yo recuerde fuiste tu quien comenzó a meterme mano! —Vaya.Ese era en realidad el hombre bajo la media sonrisa que casi me había derretido esa madrugada. aún sabiendo que era el novio de mi mejor amiga. la…—lo medité un segundo—la amiga de Ino.—me defendí. No podía contestarle lo primero que me había llegado a la mente. Tuve ganas de romperle la cabeza por lo que había insinuado. pero aún resultaba insultante. —El alcohol realmente puede borrar el hecho de acostarse con una mujer . Corría a sacar algo de ropa decente del closet. Sakura.

—Estúpido. no sé cómo Ino tiene por novio a un tipo como tu. Me miró por unos segundos de pies a cabeza. Lo odié por eso. extendió esa media sonrisa que ahora tenía el doble de efecto que cuando estaba borracho.—espeté. —¿Pero en verdad te encantó.—quise sonar lo más despreciable posible. —Estuviste terrible. cosa que sorpresivamente me hizo sonrojarme. no es así?—preguntó con cierta maldad. Salí de la habitación y rápido me cambié de ropa en el baño. Al salir por poco y me caigo de bruces cuando lo vi saliendo de la habitación sin una sola prenda encima. —Eres detestable. .—se recostó en la cama.tan…rara. sin dejar esa pose intimidante atrás. como en pose de macho alfa y de "vengan todas a mi". Se recargó en el marco de la puerta. puso ambos brazos tras la nuca. a pesar de la torpeza de su estado. Definitivamente no podía permitirme decirle lo bien que había estado.—aseguré. y ese ligero olor a alcohol. —¡Quítate de mi vista!—grité. —Soy el novio de tu amiga y no te importó. ¿Qué es eso que tienes en la cabeza?—miraba mi cabello de una manera extraña. en todo su esplendor.

¿Tan pervertida eres. Ok. Ese tipo estaba claramente jugando conmigo. Miró con cierta curiosidad lo que le entregaba.—le extendí las prendas. Ahí traté de tranquilizarme. —¿Por tan poca cosa crees que debería tirar baba? ¡Ja! Respire profundo antes de ir corriendo hacía la habitación. Como había cargado el teléfono conmigo. Recogí su bóxer. —Vi qué estaban húmedas. el pantalón y la camisa que aún estaban húmedos.—Deja de hacerte la mustia. fui directo al cuarto de lavandería y metí todo en la secadora. pero evidentemente a propósito. Como si de reto se tratase. ¿debo preguntarte detalle a detalle lo que me . telefonee a Ino. me he fijado como me has mirado todo el rato. Era como una serpiente que buscaba hacerme caer en su sucia trampa. no sin antes poner seguro a la puerta. sin embargo ésta no contestó para nada. apenas tapándose con un cojín en cierta parte. después que él se largara de ahí. —Tus ropas. Fui hasta ahí y lo encontré sentado sobre un sillón. Sakura? Su tono de voz era sensual. debía asegurarme de lavar con jabón y cloro ese cojín. Cuando salí me di cuenta que en la sala se escuchaba el sonido de la televisión.

—traté de sonar lo más seria posible. Preparé café y traté nuevamente de calmarme. de que eres una mala amiga que goza de engañarla a sus espaldas. . Para esas alturas ya estaba vestido. Le llevé una taza. Suelo ser un novio fiel. —A mi tampoco me conviene que ella se entere. —Debemos dejar una cosa muy clara. Cambió el seño y ahora parecía serio. Me fui directo a la cocina. —Después de todo. Ino no se puede enterar de esto. ¿Y si le aventaba esa bebida hirviendo? —Sabes bien a que me refiero. —¿De qué cosa específicamente. Bufé. Un chico fiel ni siquiera borracho hubiese hecho lo que tú hiciste. ni un poquito.hiciste anoche o lo contarás por decisión propia? Mosqueada le aventé el conjunto a la cara. o de que preparas un café terrible?—hizo una arcada en señal de queja. ¿quién hace cosas cuerdas mientras está borracho?—se defendió. —¿Quieres saber algo? No pareces nada del tipo de novio leal. pero no contaba con encontrar a una mujer tan loca como tu.

Ese tipo podía ser el mejor en la cama pero tenía una grave falta de tacto.—respondí furiosa. —Anoche comprobaste el por qué. estúpido. Cambié de mil colores en un instante. Lo pensé de nuevo. —¿Qué cosa? —Pareces el tipo de chica que sólo busca acostarse con un tipo. Dime. —No sé como rayos Ino soporta a un tipo como tu. —Claro que me cuido. No podía perder una amistad de tantos años por un simple acostón. —¿Te cuidas?—habló rompiendo el silencio. —Lo que menos deseo en estos momentos es que la amiga inoportuna me salga con alguna sorpresita. le arranqué la taza de las manos y regresé a la . ¡Juro que lo mataba! Lo ignoré por completo. Soltó una carcajada malvada.Continuamos en silencio tomando el café. Elevé la mirada. Acababa de hacer algo que me sepultaría en vida. ¿tomas la píldora? Porque no vi por ningún lado un condón.

—Y una cosa más. deambulando por el librero y probando películas para perder el tiempo. Per no. cuyo autor era Nietzsche. Bufé desde el baño. —¿Y hasta ahora me lo dices?—preguntó molesto. . estaba estúpidamente leyendo un libro.—contesté. dijo algo sobre recogerte a medio día para tu viaje. … Mientras yo me dedicaba a limpiar un poco los desastres de la noche anterior. cuando iba rumbo a la cocina. Casi lograba escuchar el sonido del mueble moviéndose.cocina. al pasar por ahí. —Simplemente lo olvidé. cuando checaba para comprobar que en verdad estuviese ahí. —¿Ni una sola porno por aquí?—preguntó en una ocasión.—le grité— cuando Ino llamó. una pervertida como tu puede leer cosas intelectuales. —Si no lo veo no lo creo.—y señaló a la portada del ejemplar que leía. —Las he escondido bajo el sofá. el tipo permanecía sentado cómodamente sobre mi sofá.

Fui a acomodar el revolvedero de libros que había dejado. ¿Quién diría que sabes leer? Sonriendo triunfante. el cual había cambiado por una novela de suspenso. —Azul. Elevó la mirada por encima del libro.—contestó con el seño fruncido. —Igual yo. no había sido buena idea ponerme una falda ese día. Como algunos iban en el último estante tuve que ocupar una silla para devolverlo a su lugar. —Bien.Quería contestarle que sólo tenía aquel libro debido a que había sido un regalo. Cada cuando veía el reloj. que lo que más me pegaba a mi eran novelas románticas. ¿Qué maldita maña tenía ese tipo de interesarse siempre por el color de las bragas? . es mi color favorito. —Prometido. pero eso sería herir mi orgullo. Traté de bajarme de inmediato. Sin embargo terminé de limpiar y cuando no me quedó nada más que hacer.—susurró. El muy canalla tampoco gustaba de Nietzsche. proseguí en mi quehacer. esperando a que las doce del día llegaran lo más rápido posible.—refunfuñé. —Aún no me prometes nada. regresé a la sala.

antes de acostarnos. Al dar la vuelta para mirarlo me trabé de alguna manera. Comprendía claramente el efecto que lograba en mí. —¿Alguien te ha dicho.—Idiota. él. cosa que no sucedió. No pude evitarlo. ¿de deseo? . pues me tambaleé y estuve a punto de caer. sonaba fastidiado. que ese perfume que usas es algo peculiar? Me quedé boquiabierta. Y entonces noté algo diferente en el chico. Me miró con cierta diversión. —¿Me puedes dejar ya? Me había bajado al suelo y esperaba a que me separara de él. Soltó aire. Claro que alguien había dicho similar. Como si de un golpe se tratase. pues él repentinamente apareció para sujetarme. algo que me recordó a una noche atrás. su aroma y la calidez de su cuerpo llegaron a mí dejándome en shock por unos segundos. Sus ojos parecían más suaves. Sakura. ligeramente nublados. me sonrojé tanto que incluso pude notar como mis mejillas ardían. en los cuales permanecí sujetada a él.

De inmediato pasé a estar furiosa. Se detuvo por unos segundos. —Esto no puede continuar. . sino que me robó por completo el aliento. llevando a mi corazón a límites extremos. —Eres interesante. me tenía contra el librero y sus manos me impedían moverme. Al separarse un poco me di cuenta que quería más. No podía seguir con esa estupidez. Sakura. pero antes deberías saber que… El timbre se escuchó. a lo que casi tuve que aferrarme al librero para que no me temblaran las piernas. —Vamos a terminar este juego…la verdad es que… —¡No lo hagas!—grité. Sonrió de medio lado. —Podríamos recordar lo de anoche. Y devoró mis labios sin que yo lo impidiera. No sólo me dio el mejor beso que había probado de él.—sentencié.Cuando menos acordé nuevamente me había acorralado. —No lo hagas. ambos giramos a ver hacía la puerta.—susurré al verlo acercarse.

—Ino. mi sinceridad era algo que siempre terminaba por meterme en problemas. el avión sale en un par de horas. a pesar del acuerdo que había hecho con el Uchiha.—susurré. Quise decirle todo a Ino. espera. me miró con con enojo y .—Mierda. Entró casi dando saltitos a la sala. mi tono de voz bien podía haber sonado a alguien que estaba a punto de anunciar la muerte de un ser querido.—dijo tratando de fingir falta de interés.—susurré. lamentablemente. Sasuke comprendió que estaba a punto de hacer. Miré el reloj. Ambos nos separamos tal cual adolescentes tras una travesura hormonal. Al abrir ahí estaba Ino. —¡Buen día a ambos! ¿Cómo has amanecido. —No sabes cuanto te agradezco que hallas permitido que se quedara aquí. —Pues he sobrevivido. Sentí que la culpa se arremolinaba y me oprimía el pecho.—se giró hacía él— Ahora. corramos al aeropuerto. La joven se dirigió a mí. era justo la hora. Sasuke? Ese calor al que me había llevado segundos atrás el chico. desapareció sin dejar un solo rastro.

La chica sonrió. Ino me miró desconcertada. ¿Verdad señor Uchiha?—preguntó al chico. —Pues…Sakura-chan. anoche no tuve tiempo de explicártelo. —Nos hemos acostado. ¿qué problema hay? Abrí los ojos como platos y traté de asimilar palabra por palabra.—dijo.jaló a Ino hacía la salida. son jóvenes. este…—titubeó unos segundos —no creo que sea algo de lo que me deba enterar. ha venido en un viaje de negocios a la ciudad. —Tenemos que irnos ya.—lo dejé caer así sin más. —Si. no hay que perder tiempo. firmamos un contrato y para celebrarlo fuimos a un bar. Aposté ciegamente porque me elegiría a mí. mientras Sasuke tenía una mirada indescifrable. puedo asegurar que ese tipo no te conviene para nada. Mi…cliente y tu. bueno. —Hablamos después Sakura-chan. Tenía una última esperanza. No lo hizo aún cuando me vio . El tipo no dijo ni una sola palabra. fue así como terminó. que la amistad que había entre ambas fuera aún más fuerte que la relación que tenía con ese hombre. con la mandíbula desencajada. – Y a pesar de que sea una mala amiga. —¿Tu…cliente…?-pronuncié ambas palabras lentamente.

Golpee varias veces la pared con él y grité maldiciones al aire. Cerré la puerta y corrí a la sala. … —Perdón nuevamente. —¡No quiero volver a verte en tu puta vida! Ino no comprendió mucho de lo que sucedía. —Creo que lo mejor es irnos. Suspiré y tomé otro sorbo a mi bebida. Di muchas cosas por hecho. fui yo quien confundió todo.—se disculpó Ino. también me hizo aborrecerlo como nunca antes a alguien más. ni mucho menos cuando recibió la cachetada más dolorosa que había dado nunca a alguien.dirigirme hacía él. creyendo que me había acostado con el novio de mi mejor amiga! Así como me hizo sentir cosas increíbles y tan intensas por primera vez. . ni tampoco cuando lo aventé y le dije mis ultimas palabras. ¡Todo el tiempo Sasuke había estado jugando conmigo! ¡De seguro se había divertido de lo lindo haciéndome pasar un infierno. lo único que hizo fue jalar al tipo antes que lo matara. Tomé el cojín maldito y lo estrellé contra todo lo que pude. —Tú no tienes la culpa.

es que… —No. déjalo. ella volviendo a pedir perdón y yo lamentándome una y otra vez.—rogué. —Debí encargarme de él. —¡Te acostaste con él! mira que…Te tiraste al tipo más codiciado en su ciudad. lo que hiciste fue algo estratosférico. —Pero. —Te faltó decir que es un idiota y de lo más arrogante. todo el tiempo me pareció el tipo más amargado y aburrido del mundo. no sé. yo también hubiese salido corriendo a tal hora de la madrugada. ¡Lo detesto! . ¿Debo mencionar lo adinerado qué es? Tuve mucha suerte al lograrlo hacer firmar aquel contrato. —¿Insinúas que me vi muy ofrecida?—me quejé. dejarlo en un hotel mientras acudía al hospital. La chica me miró algo divertida. y no vayas a sacar la escusa de que estaba borracho. —Ya.Dos semanas después del pequeño percance con su cliente nos encontrábamos tomando el te en mi departamento. De haberme enterado. es algo que me da mucho que pensar de él. no! Claro que no. te lo suplico. pero que haya sintonizado contigo. no lo menciones. Pero amiga. —¡No. fue mejor que fueras a ver a Tenten tras el nacimiento de su primer hijo. Es sólo que no puedo creerlo de Sasuke Uchiha.

tonta. O eso creí. estúpida.Ino suspiró y me miró con preocupación. Ino? —¡Lo siento. Suspiré e hice a un lado la botella de vodka que había en la mesa. le hablé. No por un hombre que nunca más en mi vida volvería a ver. —¿Apenas son las dos de la tarde y ya estas tomando?—preguntó con cierta . —¿Enamorarme?—dije más para mi que para ella. estaba él. El timbre sonó y fue Ino quien abrió. y menos por una razón tan idiota. —¿Y es por ese tipo que en vez de tomar té conmigo prefieres embriagarte con vodka? Me reí de mi propia idiotez. Sakura-chan. No sería buena idea emborracharme. Al no escuchar ruido y no verla regresar. —¿Tanto te enamoraste de él en una sola noche?—preguntó mi amiga. tan resplandeciente como nunca y con esa maldita. idiota y boba media sonrisa que sólo él podía tener. recargado sobre una columna de la sala. —¿Quién es. Sosteniendo un ramo de rosas. me ha surgido un imprevisto!—gritó antes de escuchar la puerta cerrarse.

El me siguió. Lo miré con repulsión. tratando de emular la primer mirada de enojo que me dedicó. —¿La verdad? Ya deberías saberlo. verdad? Logró hacerme alzar la mirada. —No creo que baste con eso. —Largo. Él continuó. Indignada me levanté de mi lugar y fui directo a abrir la puerta. y en realidad me divertí esa mañana haciéndote pensar cosas que no eran. Hice oídos sordos a su pobre explicación. luego tomó aire y se acercó a mi. Aunque siendo sinceros. creo que sobrio cometo los peores errores. . Lo miré con fastidio. soy un cliente de tu amiga. suelo pasarme rara vez con el alcohol. Ino Yamanaka. me llamo Sasuke Uchiha. —¿Se puede saber quien diablos eres tu?—pregunté. —Pues no me interesa disculparme del todo.burla. Se quedó en silencio por unos segundos. pero en cuando lo hago cometo idioteces. —¿Quieres una disculpa. Eres la chica más interesante que he conocido.

parecer un idiota caminando por la acera con dichas rosas. Prosiguió. Poco a poco con sus palabras me había desmoronado.—¿Puedo decir algo más? Digo. y vamos. muy divertida. y aún así ha hecho que vuelva a esta ciudad. recuerdo muy poco de cuando nos acostamos. ¿lo sabías? Mis piernas temblaban. pero de alguna manera extraña me vuelve completamente loco. . —Te aborrezco. la tapo sencillamente con un dedo. ruidosa y prepara un café horrible. aclarar las cosas antes que malentiendas mis palabras. algo dramática. no dejo de pensar en ti? Y ahora. Sakura. —Estas dos semanas en la única cosa que he pensado ha sido en una chica algo peculiar. —Habla. y no poder disculparme por algo que me hizo engancharme de una manera tonta a ella. Cuando estaba a punto de abrir la boca para decirle algo. —hizo una mueca algo extraña. —¿Por qué entonces. ¿lo sabías?—susurré para luego quedarme viendo fijamente a sus labios. al igual que mi boca. nos sabes cuanto deseo sólo besarte…Eres algo fastidiosa. teniéndote tan cerca. Fruncí el seño.que tiende a dar muchas cosas por hecho. comprar el ramo de rosas más grande que he encontrado. es muy fastidiosa.

***FIN*** . su encanto desconocido podía contra ello. Pero vamos.Sonrió de medio lado y terminó con el espacio entre ambos. Y sinceramente. lo odiaba. —¿Debería contar las veces que lo has dicho? Y comenzó con el primer beso de esa interminable temporada que le seguiría. donde siempre conseguía dejarme sin aliento.

Intereses relacionados