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ID Dictamen: 014673N12 Vista preliminar

Indicadores de Estado

Nº Dictamen 14673 Fecha 14-03-2012


Nuevo NO Reactivado SI
Alterado NO Carácter NNN
Origenes TRR, ---

Referencias

181298/2011

Decretos y/o Resoluciones

Abogados

CAA

Destinatarios

Defensor Nacional de la Defensoría Penal Pública

Texto

Ex funcionaria tiene derecho a la protección establecida en el art/90A lt/c de la ley 18834,


pues concepto de superior jerárquico que en dicha norma se establece, debe entenderse en
sentido amplio.

Acción

Aplica dictámenes 60666/2010, 15405/2010, 75071/2010, 61637/2010

Fuentes Legales

ley 18834 art/90 A lt/a, ley 18834 art/90 A lt/c,


ley 18834 art/61 lt/k, ley 18834 art/90 B, ley 20205, ley 18834 art/44,
ley 18834 art/45, 18575 art/62 num/6

Descriptores

derecho a protección, denuncia, superior jerárquico, principio de probidad

Documento Completo

N° 14.673 Fecha : 14-III-2012


Se ha dirigido a esta Contraloría General doña Karen Soledad Andrade Jaramillo, ex
funcionaria de la Defensoría Penal Pública, para exponer que no ha sido notificada
de la resolución que habría dado término al sumario administrativo incoado tras la
denuncia por acoso sexual que formuló en contra del señor Juan Carlos Rebolledo
Pereira, Defensor Regional de Aysén de ese servicio.

Señala la recurrente, que el antedicho organismo debió afinar ese proceso


disciplinario, correspondiendo investigar las razones por las que no se ha
resuelto, o bien, en caso contrario, se le notifique el acto que lo concluyó.

Requerido su informe, la Defensoría Penal Pública manifestó, en síntesis,


que el sumario a que alude la requirente fue sobreseído y que resulta
improcedente la notificación en las condiciones expresadas en su petición.

Sobre el particular, esta Entidad Fiscalizadora cumple con indicar, en primer


término, que según los antecedentes tenidos a la vista, aparece que
mediante la resolución exenta N° 1.365, de 2011, del citado órgano, se
dispuso el sobreseimiento del procedimiento a que se refiere la petición, ya
que en éste no se acreditaron las denuncias que dieron origen a su
tramitación.

Al respecto, se debe hacer presente que si bien la ley N° 18.834 no


establece el deber de notificar ese acto administrativo, según el criterio
contenido en el dictamen N° 60.666, de 2010, de este origen, todo interesado
puede requerir copias del sumario respectivo, una vez que se encuentre
afinado, de modo que la peticionaria podrá solicitar a la Defensoría Penal
Pública la entrega de copia de esos antecedentes sumariales.

En otro orden de ideas, la señora Andrade Jaramillo reclama que la


superioridad omitió aplicar a su favor las medidas contempladas en las letras
a) y c) del artículo 90 A de la ley N° 18.834, lo que, junto con significar una
discriminación en su contra, implicó que su contratación fuera renovada sólo
hasta el 31 de enero de 2011 y que fuera calificada negativamente.

En relación con la materia, es del caso consignar que el invocado artículo 90


A señala que los funcionarios que ejerzan las acciones a que se refiere la
letra k) del artículo 61 del mismo texto normativo, tendrán derecho, según la
letra a) de esa disposición, a no ser objeto de las medidas disciplinarias de
suspensión del empleo o de destitución; y, tal como lo indica su letra c), no
podrán ser objeto de precalificación anual, si el denunciado fuese su superior
jerárquico, salvo que expresamente lo solicitare el denunciante.

Ahora bien, dado que la recurrente dejó de prestar servicios en la institución


por vencimiento del plazo por el cual fue contratada, y no por haber sido
objeto de una sanción expulsiva, es posible concluir que no se ha vulnerado
lo prescrito en el antedicho literal a), toda vez que, según lo sostenido por
esta Entidad de Control a través de sus dictámenes N os 15.405 y 75.071,
ambos de 2010, entre otros, se debe dar una interpretación restringida a las
normas establecidas en la ley N° 20.205, que incorporó los artículos 90 A y
90 B a la ley N° 18.834, no procediendo extenderla a otras hipótesis no
contempladas expresamente por ella, como en la que se encuentra la
interesada.

Por otra parte, respecto de la protección que en virtud de la citada letra c) del
artículo 90 A debió otorgarse a la señora Andrade Jaramillo en el período
calificatorio 2009-2010, debe consignarse que la aplicación de esa norma no
se limita a los casos en que el denunciado sea el jefe directo del
denunciante, como parece entenderlo el servicio informante, toda vez que tal
disposición se refiere en términos genéricos al superior jerárquico del
funcionario, sin precisar si el vínculo de jerarquía debe ser directo o indirecto,
no siendo posible por vía interpretativa, de acuerdo a los principios de la
hermenéutica legal, hacer tal distinción si el texto legal no la efectuó.

En este sentido, debe tenerse presente que cuando el legislador ha


pretendido que una determinada disposición se aplique exclusivamente a
quien posee la calidad de jefe directo, lo ha dispuesto en forma expresa,
como acontece en el caso de los artículos 44 y 45 de la ley N° 18.834, a
propósito de las anotaciones de mérito.

Siendo ello así, corresponde concluir que a la requirente le asistía el derecho


a beneficiarse de la medida protectora aludida, toda vez que, según se
desprende de los antecedentes tenidos a la vista, el Defensor Regional de
Aysén era su superior jerárquico al momento de efectuar la denuncia, de
modo que deberá dejarse sin efecto su proceso calificatorio correspondiente
al periodo 2009-2010, debiendo regir su calificación inmediatamente anterior
al mismo, de acuerdo a lo prevenido en el mencionado literal c) del artículo
90 A de la ley N° 18.834.

A su turno, en lo que respecta a la afectación del derecho de propiedad al


cargo que se invoca, se debe hacer presente que conforme a la
jurisprudencia administrativa de este Organismo de Control contenida, entre
otros, en su dictamen N° 61.637, de 2010, los servidores designados a
contrata, calidad que revestía la peticionaria, carecen de la propiedad del
empleo que desempeñan, a diferencia de los funcionarios titulares, por lo que
corresponde descartar tal reclamación.

En este contexto, es menester destacar que los servidores públicos deben


percibir sus remuneraciones hasta el día en que se produce legalmente el fin
de sus labores, lo que en el caso de la ocurrente tuvo lugar al cumplirse el
término previsto para la vigencia de su contratación, esto es, hasta el 31 de
enero de 2011, sin que sea procedente que se le pague por lapsos
posteriores, como lo solicita la afectada.

Finalmente, atendido lo señalado en el numeral 6 del artículo 62 de la ley N°


18.575, conforme al cual se impide a las autoridades intervenir en la
adopción de decisiones en que exista cualquier circunstancia que le reste
imparcialidad, la Defensoría Penal Pública deberá disponer la instrucción de
un proceso sumarial para determinar si el Defensor Regional de Aysén, al
haberse pronunciado sobre el desempeño de la reclamante a objeto de
decidir acerca de la prórroga de su contrata, transgredió el principio de
abstención, como asimismo se deberá determinar si esa superioridad
participó en el proceso calificatorio de la peticionaria, y la responsabilidad
administrativa que pueda derivar de tales circunstancias.

Ramiro Mendoza Zúñiga


Contralor General de la República

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