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Oración de Santo Tomás para antes del estudio

¡Oh inefable Creador nuestro,


altísimo principio y fuente verdadera de luz y sabiduría,
dígnate infundir el rayo de tu claridad sobre las tinieblas de mi inteligencia,
removiendo la doble oscuridad con la que nací: la del pecado y la ignorancia!
¡Tú, que haces elocuentes las lenguas de los pequeños, instruye la mía, e infunde en mis
labios la gracia de tu bendición!

Dame agudeza para entender,


capacidad para retener,
método y facilidad para atender,
sutileza para interpretar
y gracia abundante para hablar.
Dame acierto al empezar,
dirección al progresar
y perfección al acabar.

¡Oh Señor! Dios y hombre verdadero,


que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén

Oración de San José de Cupertino

Querido Santo, purifica mi corazón, transfórmalo y hazlo semejante al tuyo, infunde en mí


tu fervor, tu sabiduría y tu fe. Muestra tu bondad ayudándome y yo me esforzaré en imitar
tus virtudes. Gloria...

Amable protector mío, el estudio frecuentemente me resulta difícil, duro y aburrido. Tú


puedes hacérmelo fácil y agradable. Esperas solamente mi llamada. Yo te prometo un
mayor esfuerzo en mis estudios y una vida más digna de tu santidad. Gloria...

Oh Dios, que dispusiste atraerlo todo a tu unigénito Hijo, elevado sobre la tierra en la
Cruz, concédenos que, por los méritos y ejemplos de tu Seráfico Confesor José,
sobreponiéndonos a todas las terrenas concupiscencias, merezcamos llegar a Él, que
contigo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Oración de Santa Gema Galgani para tener éxito en los exámenes

Esclarecida protectora de los examinandos, Santa Gema Galgani. Tú que recibiste del
cielo inteligencia tan clara y memoria tan feliz que ocupabas siempre los primeros puestos
en las clases, alcanzabas las más altas calificaciones en los exámenes y obtenías
premios extraordinarios en públicos certámenes; pero que inflamada de la más tierna
caridad para con el prójimo, te angustiabas y sentías como propios los suspensos de tus
compañeras de colegio; ya que contemplas desde el cielo mis pasados descuidos y
negligencias en el cumplimiento de los deberes escolares, alcánzame del Señor el perdón
que humildemente imploro, que sepa enderezar mis conocimientos a la mayor gloria de
Dios y santificación de mi alma, y que, singularmente en esta circunstancia en que voy a
examinarme, conserve rectitud de intenciones, serenidad de ánimo y equilibrio de nervios,
para que, obteniendo las brillantes calificaciones por las que suspiro, ensalce tu
protección y eficacísimo valimiento y bendiga al Señor por todos sus soberanos
beneficios, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Rezar un Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Otras versiones de la oración de Santo Tomás

¡Creador Inefable!
Tú, que eres la verdadera fuente
De luz y de sabiduría
Y el principio supremo
Dígnate infundir
Sobre las tinieblas de mi inteligencia
El resplandor de tu
Claridad, apartando de mí la
Doble oscuridad en que nací:
La del pecado y la ignorancia
Tú, que haces elocuente la
Lengua de los niños, educa
También la mía e infunde en
Mis labios la gracia de tu bendición
Dame agudeza para entender,
Capacidad para asimilar,
Método y facilidad para aprender,
Sutileza para interpretar
Y gracia copiosa para hablar.
Dame acierto al empezar;
Dirección al progresar
Y perfección al acabar.
Tú, que eres Dios y Hombre verdadero
Y vives y reinas
Por los siglos de los siglos.
Amén

Creador Inefable, que entre los tesoros de tu sabiduría elegiste las tres jerarquías de los
ángeles y las colocaste en orden admirable sobre el Cielo;
Tú, que dispusiste con tanto arte las distintas partes del Universo;
Tú, que eres llamado Fuente de Luz y de Sabiduría y Principio Supremo;
Dígnate derramar sobre las tinieblas de mi inteligencia un rayo de tu claridad, expulsando
de mí la doble tiniebla en que nací: la del pecado y la de la ignorancia.
Tú, que haces elocuente la lengua de los niños, forma mi lengua y derrama sobre mis
labios la Gracia de tu bendición.
Dame penetración para comprender, capacidad para retener, método y facilidad para
aprender, sagacidad para interpretar y una gracia abundante para expresarme.
Dispone el comienzo, dirige el progreso y corona el término.
Tú, verdadero Dios y verdadero Hombre, que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.