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Crecimiento económico

El Crecimiento económico es entendido como la evolución positiva de los estándares


de vida de un territorio, habitualmente países, medidos en términos de la capacidad
productiva de su economía y de su renta dentro de un periodo de tiempo concreto.
La definición más estricta de crecimiento económico que se produce un aumento en
términos de renta o de los bienes y servicios que la economía de un territorio produce
en un tiempo determinado generalmente medido en años.

El concepto de renta puede englobar dentro de esta definición otros muchos


indicadores económicos de bienestar de un país o región cualquiera. Aspectos como el
nivel de ahorro o de inversión de sus ciudadanos y su balanza comercial son algunos
que comúnmente se tienen en cuenta a la hora de estudiar el crecimiento económico.
Dicho lo cual, el medidor más utilizado para medir la evolución económica suele ser las
fluctuaciones del PIB(Producto interior bruto) del país analizado.

Los estudios económicos que han tratado de definir este fenómeno se engloban en
la Teoría del crecimiento económico y se centran en el estudio de las mejorías que
experimentan las economías en un número de años determinado, que normalmente
suele extenderse al largo plazo. Para el corto plazo existe la teoría del ciclo económico.
Mediante el estudio del crecimiento económico son observados otros muchos aspectos
de la vida productiva de una economía, poniendo el foco en su nivel productivo, la
calidad de la educación impartida a sus ciudadanos, sus índices de mortalidad y
natalidad o la esperanza de vida en su región.

Por otro lado, habitualmente se suele identificar este tipo de crecimiento con éxito o no,
como en el caso de las Recesiones económicas (donde se produce un decrecimiento
de la actividad económica durante un periodo de tiempo) y de las políticas económicas
que practican los países del mundo, partiendo de la base de que si la renta de un país
aumenta también lo hará el bienestar de sus ciudadanos.
No obstante, la distribución de la riqueza de un país o las características específicas de
su sistema productivo pueden esconder aspectos que la medición en términos de renta
no logra explicar con detalle. El empleo del PIB como medidor ayuda a simplificar la
realidad a la hora de analizar el crecimiento, aunque no logre explicar con total
claridad la verdadera mejora de las condiciones de vida.

Factores de crecimiento económico


En siglos de estudio de la Economía se han desarrollado diferentes modelos sobre el
crecimiento económico y sus causas. Estos son simplificaciones de la realidad útiles
para buscar explicaciones sobre cómo las economías crecen y la razón de sus
cambios. La idea general que puede extraerse de ellos identifica ciertos factores como
claves en el crecimiento económico:
 La inversión en capital: Clave para que los trabajadores realicen su labor
productiva en mejores condiciones y con la ayuda de más herramientas.
 La educación: O lo que es lo mismo, la inversión en capital humano que dota a
los participantes en el proceso productivo de una preparación que les ayuda a
aumentar su producción con los mismos recursos y ser más efectivos.
 La tecnología: Importante en el sentido de que facilita la evolución en los
modelos de trabajo, las herramientas y medios de producción y la investigación.

Crecimiento económico de Guatemala

La actividad económica de Guatemala creció 2,1 por ciento en el primer mes del 2018,
informó una fuente oficial.

El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), en el primer mes del año “mostró
una tasa de crecimiento de 2,1 por ciento”, mientras que en el mismo mes del 2017
esta fue del 2,8% informó el Banco de Guatemala (Banguat).

En banco central explicó que ese comportamiento se vio influenciado por el resultado
positivo que experimentaron, principalmente, las actividades económicas de transporte,
almacenamiento y comunicaciones, servicios privados y comercio al por mayor y al por
menor.

Proyecciones económicas

En 2017 el crecimiento económico del país se ubicó en 2,8 por ciento y de acuerdo con
autoridades del Banguat este año será de entre 2,8y 3%.

El mayor dinamismo económico se prevé que sea empujado por los sectores de minas
y canteras, intermediación financiera, comercio, industria, agricultura y construcción,
además del sector público, según el Banguat.

Factores externos

Recinos explicó que las perspectivas económicas a nivel mundial son positivas, lo que
contribuye al escenario guatemalteco en el presente año. Indicó que el Fondo
Monetario Internacional (FMI) recientemente revisó las perspectivas de la economía
mundial y que, contrario a años anteriores, esta vez lo hizo “hacia arriba”.

Hizo ver que como parte de esta revisión, destaca el crecimiento más dinámico de
Estados Unidos, en gran parte producto de la reforma fiscal que puso en práctica.

También informó que en América Latina, México y Brasil también fueron pronosticados
con mejores perspectivas. En el caso de este último país, después de venir, incluso,
con crecimiento negativo.

También se prevén mejores perspectivas para las economías emergentes, como China
e India, que “son economías con un rol importante a nivel mundial”.

En el caso de Guatemala, lo más importante es que sus principales socios comerciales


presentan un escenario positivo, como el caso de México, cuyo crecimiento se estima
se ubicará en un 2,3 por ciento, además de los otros socios comerciales: Estados
Unidos, El Salvador, Honduras, Japón y la zona Euro, todos con un promedio del 2,5
por ciento.

Explicó que el comportamiento de estas economías “incide positivamente para


Guatemala, en la medida que mejora, porque aumenta la demanda por nuestras
exportaciones. Lo vimos en 2017, con una mejora del 7 por ciento, lo cual es un signo
de la recuperación que tuvo Estados Unidos y que nos favorece por la demanda
externa”.

A noviembre, cuando se hizo la última medición, las exportaciones mantenían un


crecimiento del 6,5 por ciento y se estima que éstas cierren el 2017 con un crecimiento
de entre el 7 y el 7,5 por ciento, informó. En el caso de las importaciones, éstas
cerrarán con crecimiento de entre 5 y 8 por ciento. Para el año actual, las
exportaciones crecerán entre el 5 y el 8 por ciento y las importaciones entre un 5,5 y un
8,5 por ciento. Recinos indicó que en el caso de las importaciones, éstas estarán
influenciadas por las importaciones de combustibles y sus derivados, partiendo del
hecho de que el precio del petróleo tiende a ir en aumento, habiendo cerrado el 2017
con un 12,5 por ciento.

Remesas

En el caso de las remesas, el funcionario dijo que “continuamos con crecimientos


bastante dinámicos” y recordó que en 2017 esta variable cerró con un alza de 14,4 por
ciento, que significaron los 8.200 millones de dólares, los cuales incentivaron el
consumo interno y significaron un “compensador social”.

Para 2018, indicó que no obstante se tendrá una desaceleración en su crecimiento,


quedando en un nivel de entre un 10,5 y un 11 por ciento, “esto significa más de 9.000
millones de dólares”.

Impacto

Recinos comentó que el mayor dinamismo de la economía y el crecimiento previsto,


tiene un impacto positivo, aunque sigue sin alcanzar el “ideal”. Hizo ver que el
crecimiento de la población tiene una tasa de 2,4 por ciento aproximadamente, por lo
que si la economía en 2018 alcanza, como está previsto, un crecimiento de entre 3 y
3,8 por ciento, esto significará un mayor ingreso per cápita. No obstante, recordó que
“tenemos brechas sociales importantes, en educación, salud, desnutrición,
infraestructura y seguridad, entre otros.

Por ello, “se hace necesario crecer a tasas un poco mayores. Idealmente, deberíamos
estar creciendo sostenidamente arriba del 4 por ciento, si bien análisis técnicos propios
y externos coinciden en que el PIB potencial de Guatemala es de alrededor de un 3,5
por ciento”.