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Universidad Galileo

Curso: Planeación Estratégica I

Catedrático: Lic. Maynor Catalán

Tema:
La intervención del microprocesador a la creación de escenarios.
El valor agregado del negocio digital (según A. Slywotzky)

Estudiante: Madelyn Onelia Gutiérrez Verbena


Carné: 18004112

Esquipulas junio de 2018


La intervención del microprocesador a la creación de escenarios
Por un lado, han pasado más de 25 años desde que Intel diseñara el primer
microprocesador, siendo la compañía pionera en el campo de la fabricación de estos
productos, y que actualmente cuenta con más del 90 por ciento del mercado. Un
tiempo en el que todo ha cambiado enormemente, y en el que desde aquel 4004
hasta el actual Pentium II hemos visto pasar varias generaciones de máquinas que
nos han entretenido y nos han ayudado en el trabajo diario.

Para hablar de la intervención de los microprocesadores en la formulación de


escenarios primero es pertinente hablar de la "Ley de Moore". La citada ley que está
reflejada en el gráfico adjunto, nos viene a decir que el número de transistores
contenidos en un microprocesador se dobla más o menos cada dieciocho meses.
Esta afirmación, que en principio estaba destinada a los dispositivos de memoria,
pero también los microprocesadores han cumplido la ley.

Una ley que significa para el usuario que cada dieciocho meses, de forma continua,
pueda disfrutar de una tecnología mejor, algo que se ha venido cumpliendo durante
los últimos 30 años, y de lo que se espera siga vigente en los próximos quince o
veinte años. De modo que el usuario puede disponer de mejores equipos, aunque
también significa la necesidad de cambiar de equipo cada poco tiempo, algo que no
todo el mundo se puede permitir.

Y eso que el precio aumenta de forma absoluta pero no relativa, puesto que la
relación MIPS/dinero está decreciendo a velocidad vertiginosa. Algo que sin
embargo no sucede con la industria del automóvil por ejemplo, ya que la potencia
de los coches no se ha multiplicado de la misma forma que los precios. En cualquier
caso, queda claro que en los próximos años nos espera una auténtica revolución en
lo que a rendimiento de los procesadores se refiere, como ya predijera Moore hace
más de treinta años.
“La construcción de escenarios permite exponer un conjunto de alternativas
respecto del futuro de la aglomeración, poniendo a discusión de la sociedad las
consecuencias de tomar o no determinadas decisiones.

Se trata de un ejercicio prospectivo que busca prefigurar una imagen de lo que


puede suceder, partiendo del análisis de las condiciones que presenta la realidad y
sus tendencias y del reconocimiento de las posibilidades que tiene una decisión
empresarial para incidir sobre el comportamiento de estas tendencias. Se parte,
asimismo, asumiendo los límites de las posibilidades de intervención, no sólo por
las restricciones que impone nuestro contexto tecnológico o económico-financiero,
sino también por las dificultades para unificar el proceso de toma de decisión y para
lograr que la realidad se encamine en la dirección que se considere conveniente.”

Con el crecimiento de la potencia de los microprocesadores como lo determina la


Ley de Moore cada vez la construcción de escenarios a través del análisis
informático de datos, se está volviendo hasta cierto punto más fácil y esos
escenarios tienen un mayor rango de confiabilidad que hace unos años.

En este tema también se puede hablar de la inteligencia de negocios o Big Data que
cada vez va tomando mayor importancia y ganando relevancia para el tratamiento
de datos en la toma de decisiones y con esos mismos datos sería más fácil la
creación de escenarios posibles y tener diferentes perspectivas en la evaluación de
riesgos.
El valor agregado del negocio digital (según A. Slywotzky)
El modelo de negocio en internet no nace, se hace, la tecnología actual está de
nuestro lado facilitando herramientas y acercándonos a nuestros clientes solo con
un "click".

El reto más importante que enfrenta una empresa hoy en día es convertirse en
digital. Esto aplica tanto para grandes empresas de la vieja economía, como para
las nuevas empresas de Internet.

Convertir una empresa en digital va mucho más allá de conectar a sus empleados,
vender por la web o permitir el tele-trabajo. Es necesario crear un “Diseño Digital de
Negocios”, que expanda las opciones estratégicas que tiene la empresa – utilizar la
tecnología digital para construir un modelo de negocios superior y único. El concepto
de DDN no es meramente tecnológico; implica brindar servicio al cliente, crear
propuestas de valor únicas, apalancar el talento, mejorar radicalmente la
productividad e incrementar las ganancias.

Slywotzky argumenta que la única manera de alcanzar ese blanco móvil que es el
éxito empresarial, es hacer que el modelo de empresa evolucione más rápidamente.
En otras palabras, si usted se concentra en ser el mejor en lo que hoy está haciendo,
podría encontrar que lo que hace está rápidamente perdiendo valor para los
clientes.

Cuando alguna vez IBM se dedicó a hacer los mejores supercomputadores


(mainframes) del mercado, el precio de la acción en el mercado de valores se
precipitó en caída libre pues el valor había migrado hacia los computadores
personales.

En ambientes rápidamente cambiantes, argumenta Slywotzky, es que lo que


realmente importa es el valor percibido por el mercado de nuestro modelo de
negocio y la habilidad de la empresa para crear y retener ese valor, y que la medida
más simple de medir ese valor es mediante el precio de la acción de la empresa en
el mercado búrsatil.

El poder se origina en concentrar la atención en sus clientes, no en ganar cada vez


mayor participación de mercado, que era la manera tradicional de medir el éxito.

El valor de la acción de una empresa en el mercado no corresponde necesariamente


con el tamaño de los ingresos o de la participación del mercado (market share) sino
con la percepción del valor que tenga ese mercado sobre el éxito del modelo de
hacer negocios de la empresa. Las utilidades se mueven de un lugar de la cadena
de valor hacia otro. Detectar tempranamente estos cambios son la clave para la
competitividad.

A través del tiempo, las condiciones estratégicas cambiantes de los mercados crean
una migración de las prioridades de un conjunto de clientes hacia otras. Los actuales
modelos empresariales se vuelven obsoletos, y se tienen que inventar nuevos
modelos de negocios para hacerle llegar un nuevo valor a los clientes.

Algunos ejecutivos veteranos entienden este fenómeno y reinventan el modelo de


negocios de su empresa, explotando la oportunidad del valor. Pero otros no se dan
cuenta que el valor está migrando. Sus empresas se convierten en donantes de
valor en favor de organizaciones con nuevos y relevantes modelos de negocios
orientados al cliente.

Los jugadores empresariales experimentados son capaces de detectar semejanzas


entre migraciones del valor, en diferentes circunstancias y en diferentes industrias.
Ellos pueden detectar patrones de tendencia. La mayoría de esos patrones de
tendencia se pueden agrupar en varias categorías principales que establecen las
dimensiones claves hacia donde esas tendencias están evolucionando.