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José Paz 7828435

Informe El Origen de la Idea de Dios

El Origen de la idea de Dios es un capítulo del libro “El difícil Ateísmo” de Etienne
Gilson, libro que habla sobre si Dios existe verdaderamente o no, en este informe se
abordaran las principales ideas que manifiesta el autor en el desarrollo del texto, también
comprender la postura del autor respecto al tema del ateísmo, hacer un énfasis especial en
el uso de algunos términos y palabras para aclarar en el propósito de Gilson al usar estos.
Así pues, el objetivo de este informe es ser una herramienta que permita esclarecer ideas
que no fueron bastante clara en el capítulo mencionado.

La primera parte del capítulo es llamada “La Idea de Dios”, durante el desarrollo de
este segmento el autor se vale las ideas y pensamientos de distintos autores filosóficos a lo
largo de toda la historia, en esta parte, la tesis que Gilson presenta se orienta a la falta de
pruebas sobre la existencia de Dios, Gilson (1979) afirma: “El primer problema que plantea
la presencia de la idea de Dios en el pensamiento es saber de dónde vienen puesto que
nadie ha visto a Dios” (p. 50). Nunca nadie ha visto a Dios, nadie sabe cómo luce, a pesar
de eso hay muchos personajes a lo largo de la historia que dicen haber escuchado a Dios,
tales como Moisés o Noé, pero incluso con estos testimonios no existe una prueba
fidedigna de la existencia de Dios. La segunda parte de la tesis hace referencia a habla
sobre la conducta humana. De esta manera, durante siglos y siglos el hombre ha
demostrado tener la necesidad de sentir que hay algo superior, Tomas de Aquino (citado por
Gilson,1979) piensa que: “Cada vez que los hombres han alcanzado la noción de un primer
principio, era innato en ellos el denominarlo Dios, entonces una fuerza externa más fuerte
se convierte en un auxilio, así como Spinoza (citado por Gilson, 1979) lo expresa “La
noción puramente gratuita de que existe un Socorrista Supremo a quien dirigirse como
recurso ultimo cuando falla otra ayuda”.

La tesis que el autor desarrolla durante la segunda parte del capítulo en cuestión,
titulada “La Causa de la Idea”, gira en torno a que las pruebas de la existencia de Dios,
conducen finalmente a que el hombre desde su particularidad, expresa la necesidad de
poner un ser superior a este en todos los quehaceres de su vida diaria Gilson (1979). En este
segmento se abre el debate respecto a que, si hablamos de un Dios, tiene que ser porque
este en realidad existe; para apoyar esta idea Gilson extrae algunos fragmentos de diversas
obras de importantes filósofos, por ejemplo, Descartes (citado por Gilson, 1979) considera
que “Por el solo hecho de que no puedo concebir a Dios sin existencia, se sigue que la
existencia es inseparable de él, y, por tanto, que existe verdaderamente”. A su vez, Aristos
(citado por Gilson, 1979) le afirma a Teodoro “Usted define a Dios como el mismo se
definió a sí mismo cuando dijo a Moisés: Dios es El que es”. Algunas de las obras a las que
el autor hace alusión son: El Argumento Ontológico, el Proslogion de San Anselmo, y la
Quinta Meditación de Metafísica.

Del mismo modo, se ha barajado la teoría de que el concepto de Dios es innato, pero
según afirma Gilson (1979), Dios no está necesariamente ligado al innatismo, “no está
ligada a ninguna noética particular, su presencia basta para plantear el problema y dictar su
respuesta, porque, de todos modos, reclama una explicación. Y hasta reclama dos: Una para
su presencia; la otra para su notable ligazón con la afirmación de la realidad de su objeto;
pero parece imposible evitar el minimo de innatismo requerido por la naturaleza de los
primeros principios y por aquello que, en todo caso, esconde de misterioso la relación de
las nociones y el ser de Dios”. (Gilson, 1979, p. 54).

La tercera parte del capítulo denominada “La Pregunta sin Respuesta”, habla sobre
cómo los ateos se complacen hablando sobre la falta de pruebas para corroborar la
existencia de Dios. No obstante, Gilson (1979) afirma que “existe una insuficiencia de
pruebas que demuestren la inexistencia de Dios (p. 56). De este modo, la tesis propuesta
por el autor en este capítulo, se basa en “lo que los hombres denominan perder su fe nunca
les aparece como un acontecimiento feliz” (p.56). De hecho, durante la historia cuando un
hombre pierde su fe este acontecimiento queda recordado como terrible. Gilson (1979)
afirma que “la partida de Dios no se compensa con la llegada de nada; es que un vacío
infinito colma el lugar que él ocupaba”. Incluso filósofos ateos como Nietzsche (citado por
Gilson, 1979) afirmaba que “existía algo superior al hombre, en este caso el Superhombre”.
De esta manera el autor concluye el capítulo justo por donde comenzó, con la pregunta,
pero sin la respuesta.
Etienne Gilson entrega puntos de vista y opiniones muy interesantes respecto a
Dios, el título dado al capítulo es bastante llamativo, principalmente por las palabras que
Gilson escogió, “El Origen de la Idea de Dios”, lo primero que salta al ver este título es que
la palabra “idea” se antepone a Dios, El diccionario Oxford (2017) define idea como:
“Representación mental de algo, ya sea material o inmaterial, real o imaginario, concreto o
abstracto, a la que se llega tras la observación de ciertos fenómenos, la asociación de varias
representaciones mentales”. El uso de esa palabra orienta a Dios más como un concepto
que como un ser existente.

Gilson recurre a ideas expresadas por filósofos que a la vez han sido figuras
religiosas, como San Agustín, Santo Tomas de Aquino, Avicena, San Anselmo, así mismo
presenta ideas y teorías de filósofos como: El Tratado Teológico - político de Baruch
Spinoza, la quinta meditación de Descartes, La investigación sobre la Teología Natural y de
la Moral de Kant, y los Pensamientos de Nietzsche. Algo interesante respecto a la lectura es
que Gilson genera o afirma cosas diferentes con base al autor al que está recurriendo, su
opinión va evolucionando conforme avanza, por ejemplo, es muy diferente cuando afirma:
“El problema que plantea la presencia de la idea de Dios en el pensamiento es saber de
dónde viene puesto que nadie ha visto a Dios”; a cuando expresa: “Hablar de un Dios que
no existe parece tan absurdo como hablar de un ser que no existe” (Gilson, 1979, p.50,
p.53).

La postura de Gilson respecto al ateísmo es bastante clara, y lo manifiesta en


reiteradas ocasiones, desde la primera página cuando Gilson (citando a San Pablo) afirma
que “Dios ha dejado su señal en su obra”, hasta la última página cuando Gilson (citando a
Kant) dice: “La Absoluta necesidad de que haya algún ser”. Entendiendo que el diccionario
Oxford (2017) define ateísmo como: “Doctrina que niega la existencia de Dios o de
cualquier divinidad”, queda claro que Gilson no creía en la posibilidad de que alguien
verdaderamente pudiera creer que no existe “algo más”, y para ello usó conceptos de
filósofos que consideran que el ser humano por naturaleza necesita sentir que hay una
fuerza superior.
En conclusión, es un texto muy ambiguo, ya que cualquier persona puede dar
diferentes interpretaciones con base a su experiencia personal, así pues, la opinión de un
creyente va ser diferente en relación a la de una persona no creyente, de todas formas,
desde mi punto de vista, este texto atrapa al lector desde el título, hasta las temáticas
abordadas, ya que estas son de interés mundial y bastante atractivo. Gilson habla, explica y
profundiza un tema muy controvertido a lo largo de toda la historia, el usar como referencia
a tantos y tan diferentes autores causa un mayor interés en el escrito, porque permite
observar que autores tan diferentes coincidan en ciertos aspectos sobre su visión del mundo
y de la naturaleza humana. No obstante, desde el punto de vista personal, al final del
capítulo se siente la necesidad de una mejor respuesta mejor que “Terminamos por donde
comenzamos”.

Referencias

Gilson, E. (1979). El Dificil Ateismo. En E. Gilson, El Dificil Ateismo (págs. 46-60).


Santiago de Chile, Chile: Ediciones Universidad Católica de Chile.

Idea. (2017). Oxford Diccionario en español. Recuperado de


https://es.oxforddictionaries.com/definicion/idea

Ateísmo. (2017). Oxford Diccionario en español. Recuperado de


https://es.oxforddictionaries.com/definicion/ateismo