Está en la página 1de 35

INTRODUCCÓN

En la presente monografía presentaremos la evolución del patrimonio, la


propiedad y la posesión que fue de vital importancia para una ciudad como roma.
El patrimonio significaba algo así como la propiedad familiar y heredable de los
patricios (de pater: padre) que se transmitía de generación a generación y todos
los miembros de una familia tenían derecho.

La posesión sería un poder o señorío entendido como una relación de hecho


entre la persona y la cosa. La ocupación y la usucapión son modos de
adquisición del derecho de propiedad que tienen como base fundamental a la
posesión. Mientras que la propiedad seria el potencial más pleno y absoluto
señorío jurídico sobre una cosa corporal. Este señorío comprende tres
facultades: ius utendi, ius fruendi y ius abutendi, derecho de usar, gozar y
disponer. La única propiedad reconocida por los romanos fue la propiedad
quiritaria, él no era ciudadano romano no adquiría aquella propiedad. Más
adelante apareció la propiedad Bonitaria, peregrina y Provincial.
CAPITULO I
EL PATRIMONIO
En este capítulo trata de los derechos patrimoniales de los romanos para
satisfacer necesidades económicas en la historia contemporánea y a la vez ser
valorables en base a los valores económicos, los derechos personales,
obligaciones y señalar las distintas especies y que puede ser titular una persona
así como las obligaciones que recibirá de del padre o del paterfamilias con todos
los bienes créditos derechos y acciones del que fuera titular una persona y esto
es condenado o juzgado por el iuris consultos.

1.1 Concepto del patrimonio

El patrimonio es el conjunto de derechos de que puede ser titular una


persona, así como las obligaciones o cargas que lo gravan. Etimológicamente
deriva de la voz patrimonium, que significaba lo recibido del padre o
paterfamilias.

Bravo, A. y Bravo, B. (2014). Afirma lo siguiente:

Originalmente en roma el patrimonio estaba conformado por cosas materiales


o bienes del paterfamilias, como por ejemplo, el ganado, las tierras, los
esclavos, etc. Pero en la época clásica el patrimonio se constituyó además
por los créditos. Por lo tanto podemos definir el patrimonio “como el conjunto
de bienes y derechos susceptibles de valoración económica que pertenecían
al paterfamilias”. Era, por lo tanto, un conjunto de masa de bienes
considerado como un todo. Las adquisiciones patrimoniales se verifican a
titulo singular cuando recaían sobre un objeto determinado, por ejemplo:
ganado, tierras, etc., y a titulo universal cuando afectaba a todo un patrimonio,
como en el caso de la herencia (P.193).

Los romanos clasificaron al patrimonio en dos cosas, como por ejemplo, las
deudas después de deducidas. Justiniano las divide en dos cocas que están
dentro de nuestro patrimonio y fuera de nuestro patrimonio pero para Gayo
no es una verdadera división, en los divide en derecho divino y derecho
humano y también hay cosas no susceptibles de propiedad privada. Desde
entonces hasta la actualidad se viene diciendo que el patrimonio son aquellas
cosas religiosas y culturales.

1.2 Clasificación de las cosas ( Bienes)

En principio, todas las cosas que existen en la naturaleza y las que son
producto de la industria humana pueden ser objetos que pertenezcan a una
determinada persona. Las cosas, en cuanto son objeto de pertenencia
personal, se llaman bienes.

Bravo, A. y Bravo, B. (2014). Afirma lo siguiente:

Los jurisconsultos clasifican las cosas, clasificación que es necesaria por la


gama tan variada que de ellas existen para proceder metódicamente a su
estudio. Desarrollaremos sus distintas divisiones.
Justiniano en sus instituciones las divide en cosas que están en nuestro
patrimonio y cosas que están fuera de nuestro patrimonio; pero esta no es
una verdadera división porque carece de sentido jurídico, sin duda sus
autores la copiaron de las instituciones de Gayo, pues este autor la menciona,
pero para añadir en seguida: Summa itaque rerum división en duosdiducitur:
nam alise suntdivini iuris, alise mani. Por tanto la más grande división de las
cosas se descompone en dos miembros, pues unas se dividen en derecho
divino, otras de derecho humano
Algunos autores substituyen la anterior clasificación por una división fundada
sobre el derecho, y así dicen res in commercio y res extra commercium cosas
en el comercio y cosas fuera del comercio. Es verdad que algunos textos que
hay cosas no susceptibles de propiedad privada, qua rum commercium non
est con las cuales no se comercia, pero esta mención es aislada y entre los
romanos esta no fue una verdadera división: cosas fuera del comercio serian
aquellas que el hombre no puede apropiarse por imposibilidad física o por
prohibirlo la ley; cosas dentro del comercio serán aquellas que pueden formar
parte del patrimonio.
Res divini iuris. Las res dinini iuris está consagrada a los dioses y se
encuentran bajo la autoridad de los pontífices. Divini iuris suntveluti res sacras
et religiosas. Sanctas quoque res, velutimuri et portas, quodan modo divini
iuris sunt. Son cosas de derecho divino las cosas y las religiosas. También
en cierto modo son cosas de derecho divino los muros y las puertas de la
ciudad. A estas se ponen a derecho humano. Esta fue la división más antigua
e importante de las cosas, pero posteriormente va perdiendo fuerza y Justi-
niano ya no habla de ella
Res sancras. Para gayo las cosas sagradas son aquellas que están
consagradas a los dioses de lo alto, como los terrenos, los templos y los
objetos dedicados a su culto. Se estima es sagrada cuando el pueblo romano
así lo ha manifestado, bien por una ley, por u senadoconsulto y
posteriormente por una constitución imperial. Para que la cosa sagrada se
vuelva profana es necesaria una exauguratio, solemnidad contraria a la
consagración que hacían los pontífices
Como las cosas sagradas están dedicadas a los dioses, se encuentran fuera
del comercio, son inalienables ocasionalmente se autorizaba su venta para
el rescate de los cautivos , pago de deudas de la iglesia y para alimentar a
los pobres en caso de hombre, no pueden ser objeto de ningún derecho real
ni de ninguna obligación; su violación está severamente castigada
Res religiosa. Las cosas religiosas son aquellas que están dedicadas a los
dioses manes, a los antepasados; son las sepulturas y los monumentos
mortuorios unidos a ellas. Las condiciones exigidas para que un terreno sea
cosa religiosa son:
 Que haya una inhumación real, un cenotafio no es cosa religiosa. La
inhumación de un esclavo produce el mismo efecto que la de un hombre
libre; la sepultura de un enemigo es cosa profana y el que la viola queda
impune.
 La inhumación debe ser hecha a perpetuidad.
 Es necesario que un autor de la inhumación sea dueño del terreno, si el
verdadero propietario podrá dirigirse a los pontífices para que autoricen la
exhumación, o ejercerá una acción in factum contra el que hizo para
obtener reparación del daño
Bien que las res religiosas estén incuestionablemente fuera del comercio y
en consecuencia no pueden ser vendidas ni pueden ser el objeto de
reivindicación o de una acción en partición, sin embargo a diferencia de las
res sacras, dan lugar a un verdadero derecho privado conocido con el nombre
de (tus sepulcri) derecho de sepulcro, lo que prueban estas decisiones.
Cuando una tumba se encuentra enclavada en el fondo de otro, aquel que
tiene el iussepulcri puede siempre, mediante indemnización, obtener un
camino que lo conduzca a la tumba; así el exigía el uso de los sacrificios
mortuorios. Se observa en la práctica que los propietarios de los fondos en
donde se ha inhumado, conservar el derecho de llegar a la tumba después
de haber vendido el predio, pues al venderlo suele establecerse la reserva
del derecho de acceder a los sepulcros y de andar a su alrededor para las
ceremonias usuales
El tus sepulcri se trasmite a los herederos y a la gens el derecho de la facultad
de enterrar en una misma tumba a los familiares
La violación de las res religiosas cosas religiosas están sancionadas con la
acción de sepulcro viólalo, que es una acción popular que termina en una
pena pecuniaria y con la nota de infancia y con la nota de infancia para el
transgreor. Los sepulcros de los enemigos no se consideraban cosas
religiosas para los romanos y, por tanto, aunque se violaron no procedía la
acción de sepulcro violado.
Res sanctx. Son cosas santas son las cosas y muros de la ciudad, porque
encerraban a sus dioses; son las cosas que se han querido proteger contra
los particulares, por lo que había penas severas contra sus violadores. No
significan cosas santas, sino casas cuya violación está penada.

 RES HUMANT IURIS


Las cosa que no pertenecen al derecho divino son de derecho humano,
llamadas también profanas por oposición a las divinas. Estas se
subdividen en:
 Reses comunes.
 Res publica.
 Res universitatis.
 Res prívate o res singularum.

Cosas públicas o cosas de la ciudad o de la corporación y cosas privadas


de cada uno.

Res comunes: se llaman así a ciertas cosas que por su naturaleza escapan
a toda apropiación privada, tales como el aire, el agua corriente y el mar; a
decir que son comunes se entiende que no pueden ser el objeto de ningún
derecho exclusivo ni por parte de un pueblo. Siendo la mar cosa común, la
mayoría de jurisconsultos estiman que por consecuencia lo son también las
playas, que no son más que la porción de

Tierra que cubren las más altas mareas. Sin embargo, Celsus y Neratios
clasificaron a las playas como pertenecientes al dominio público del pueblo
Romano, idea más conforme a los principios modernos de soberanía. Siendo
el mar cosa común, el derecho de navegación y pesca pertenece a todo
mundo

Res pública: son cosas afectadas a un uso público, bien que aprovechen a
todos por el efecto de un disfrute directo e inmediato, como las plazas
públicas, los caminos los ríos, los puertos, o solamente por una consecuencia
de su destino como los arsenales y las fortalezas. Estas cosas públicas se
consideran como propiedad del pueblo romano. Por tato, a nadie se puede
prohibir el llegar a la costa para pescar, con tal de que no pase por las fincas
de recreo. El uso de las riberas de los ríos es público, así como el uso de
mismo rio, por lo cual cualquiera puede acercarse a ellas, altar amarras en
los aboles, descargar allí la barca, así como navegar por el mismo rio; pero
la propiedad de estas riberas pertenece a los propietarios de los predios
contiguos al rio.

Res universitais: Las universitates son las corporaciones y las ciudades,


son personas morales que tienen pertenencias para uso de sus miembros;
así, las ciudades tiene, teatros, baños, calles, que son de uso común de los
ciudadanos.
Res prívate o singulorum: Son las cosas que la persona particular puede
hacer entrar a su patrimonio y que los jurisconsultos y sobre todo los
comentaristas del Derecho Romano han subdividido en muchos miembros:
res mancipi, y res nec mancipi, res corporales y res incorporales, cosas
muebles y cosas inmuebles, etc.

Podemos concluir que el patrimonio en el derecho Romano era juzgado por


un pretor y patrimonio estaba conformado por ganado tierras esclavos y
Justiniano las divide en cosa que están en nuestro patrimonio y fuera de
nuestro patrimonio y que están consagradas por los dioses de lo alto que no
significan cosas santas sino cuya violación está penada.

 SUBDICISIONES DE LAS “RES PRÍVATE”


Cosas mancipi y cosas nec mancipi: Esta división de las cosas es la más
antigua que hicieron los romanos y la que fue la más importante para ellos.
Tiene como base el que la propiedad de la cosa puede transmitirse por
mancipación. Y será cosa mancipi, o que basta la tradición o entrega para
transferir su propiedad, y entonces será cosa nec mancipi. Esta es una
división arbitraria, artificial en la que los romanos consideraban como lo más
valioso para la agricultura; eran cosas mancipi, los inmuebles tanto rurales
como urbanos situados en Italia, las servidumbres en Italia, las bestias de tiro
y carga. Los esclavos todas las otras cosas serán nec mancipi.
Los fundos italianos eran cosas mancipi, a diferencia de los provinciales que
se consideraban cosas mancipi. Desde antigua se consideró que los fundos
itálicos eran cosas mancipi y que los ciudadanos tenían sobre ellos la
propiedad. Por el contrario los fundos provinciales eran cosa nec mancipi. Y
el estado se reservó sobre ellos su derecho de propiedad; los particulares
que lo disfrutaban eran considerados como simples poseedores y tenían que
pagar al estado un ceso llamado tributum o estipendio. A pesar de que los
particulares legalmente no tenían el derecho quiritario o propiedad civil sobre
esos terrenos, a la muerte del ciudadano poseedor, su derecho pasaba a sus
herederos, por lo que, a efectos prácticos, se les podía equiparar a los
verdaderos propietarios. Entre vivos podrían transmitirse por tradición y el
que era despojado podía ejercitar la acción publiciana para recuperar su
terreno.
Posteriormente cosas que debieron como mancipi fueron puestas dentro de
las nec mancipi. Como los elefantes y los camellos para facilitar su comercio
con los peregrinos a quienes no eran accesibles la mancipado. Esta división
de las cosas mancipi y nec mancipi desapareció con Justiniano
 Cosas corporales y cosas incorporales.
Esta es otra división de la res privatse que figura tanto en las instituciones de
Gayo como en las de Justiniano. Son aquellas cosas que pueden tocarse
son las que caen bajo el dominio de nuestros sentid; es imposible hacer una
enumeración de ellas, pues comprende todo lo que materialmente existe
fuera del hombre libre. Se les acostumbra subdividir en muebles inmuebles,
distinción que no formulan expresamente los textos.
Las cosas incorporales son aquellas que no pueden tocarse, esto es lo que
no cae bajo el dominio de los sentidos, como son aquellas que consiste en
un derecho, como una herencia, un usufructo, las obligaciones de cualquier
modo que se hayan contraído. Y poco importa que la herencia estén
contenidas cosas corporales o que los frutos se perciban del fundo sean
corporales y que aquello que nos es debido en virtud de una obligación sea
generalmente corporal, puesto que el derecho de sucesión, como también el
derecho de usufruto y el derecho de obligación son en sí mismos
incorporales, se encuentra igualmente entre las cosas incorporales los
derechos sobre las cosas ajenas. Iura in re aliena y en general, todos los
derechos susceptibles de estimación y que representan un valor pecuniario
en el patrimonio de los particulares
 La subdivisión de cosas en consumibles y no consumibles:

Consumibles. Son las que los iuris tas llaman cosa in genere, tales como el
dinero, las semillas, el aceite el vino, etc.

No consumibles. Son las consideradas in specie, individualmente


determinadas, como un caballo, un cuadro, una estatua. Tiene su
importancia en obligaciones, sobre todo en materia de riesgos, pues genera
non pereunt. Los géneros no perecen, esto es el deudor continúa obligado
cuando debe una cosa consumible y la pierde o se la roban.

Cosas divisibles: son aquellas que son susceptibles de partición sin que por
ello pierdan sus características, como un terreno, una pieza de tela.

Cosas indivisibles: son las que no pueden sufrir partición porque perderían
sus características y dejarían de ser lo que son como una estatua, una
servidumbre.

Cosas simples: son consideradas ab aquellas que subsisten en su


individualidad sin el concurso de otras, como un grano de trigo y como
compuestas a las que están integradas por el concurso de varias simples o
aun por varias compuestas, como un carro.(pp.197, 202).

Podemos concluir que esta división de las cosas era la más antigua que los
romanos hicieron y que estos derechos patrimoniales fueron los más
importantes y que se podía transmitir a través de mancipación los derechos
patrimoniales. El patrimonio estaba divididos en cosas, derecho divino y
derecho humano y que las cosas de derecho divino eran aquellas cosas que
estaba conformado por cosas religiosas y las de derecho divino eras aquella
cosas que se podía percibir y las cosas muebles e inmuebles no podían
transmitirse por mancipatio.
La propiedad es el poder directo e inmediato sobre un objeto o bien, por la que
se atribuye a su titular la capacidad de disponer del mismo, sin más limitaciones
que las que imponga la ley. Es el derecho real que implica el ejercicio de las
facultades jurídicas más amplias que el ordenamiento jurídico concede sobre un
bien. La propiedad es un derecho real sobre las cosas susceptibles de ser
incluidas en el patrimonio privado de una persona, en Roma, hasta Justiniano,
el dominio de la propiedad quiritaria siempre fue limitado por el derecho del
Estado que absorbía una gran parte de las tierras; pero en el curso de los siglos,
aliado de la propiedad quiritaria se constituyen diversos tipos Inferiores de
propiedad (propiedad pretoriana y peregrina) cuyos beneficiarios fueron
protegidos al igual que los propietarios quiritarios.

2.1 Terminología y concepto


El derecho de propiedad es una suma de facultades que tiene el hombre
sobre las cosas. Es el señorío más general que existe sobre las cosas.
Morineau, M. y Iglesias, R. (2000). Afirman lo siguiente

Los romanos usaron diferentes vocablos para designar al derecho real de


propiedad. El más antiguo es el término mancipium", después usaron la
palabra dominiums y, finalmente, la de proprietas", Es el derecho de
propiedad el derecho real por excelencia, el más importante de esta clase de
derechos, por ser el más extenso en cuanto a su contenido, y también porque
es el derecho real originario y conceptualmente fundante de los otros
derechos que autorizan a actuar sobre las cosas, ya que todos ellos suponen
la existencia previa de la propiedad para poder estructurarse. Las fuentes
romanas no nos proporcionan una definición del derecho real de propiedad,
Se puede decir que la propiedad es el derecho de obtener de un objeto toda
la satisfacción que éste pueda proporcionar. Los comentaristas explicaron el
contenido del derecho de propiedad diciendo que éste otorga a su titular el
ius utendio derecho de usar el objeto, el ius fruendi o derecho de
aprovecharlo, esto es, disfrutarlo o percibir sus frutos y, finalmente, el ius
abutendio derecho de disponer del objeto, hasta agotarlo, consumiéndolo,
por ejemplo, o haciendo con él lo que queramos, como enajenarlo o donarlo.
El Derecho romano reglamentó la propiedad privada, otorgándole, como
acabamos de mencionar, facultades muy amplias al propietario, pero
también, y en atención al interés social, estableció limitaciones a esas
facultades. Entre estas limitaciones encontramos las siguientes: prohibición
de enterrar o quemar cadáveres dentro de la ciudad, obligación de los vecinos
de permitir el paso por el fundo propio cuando se estropeara la vía pública;
asimismo, los propietarios de fundos ribereños debían permitir el uso público
del río y sus riberas, para fines de la navegación. El propietario de un fundo
en donde se encontrara una mina debía permitir las excavaciones hechas por
un tercero, siempre que éste pagara una cantidad al propietario y otra al fisco.
Otras obligaciones derivadas de las relaciones de vecindad nos dicen que el
dueño de un fundo que hubiera hecho obras que desviaran las aguas de un
río, podía ser obligado a destruirlas, que era obligatorio dejar entrar al vecino
para recoger los frutos caídos de sus plantas. Asimismo, la construcción del
vecino no debía oscurecer la casa del otro; para ello, las nuevas
construcciones deberían salvar una distancia de cuando menos doce pies, y
no debían exceder de los cien de altura. También era necesario dejar
espacios libres entre los edificios, para permitir la circulación. En cuanto a la
expropiación por causa de utilidad pública, no se conocen disposiciones
expresas que la reglamenten, pero dadas las grandes construcciones que a
lo largo de su territorio nos dejaron los romanos, es congruente pensar que
si se hubiera conocido.
El derecho de propiedad, como lo concibió ya el antiguo derecho civil,
presenta tres caracteres:
a) Exclusivo: En el sentido de que sólo el propietario, con exclusión de los
demás, puede beneficiarse de las ventajas que le confiere su derecho. La
cosa objeto del derecho pertenece entonces tan plenamente cómo es posible
a un solo individuo y para marcar este carácter se dice que la propiedad es
individual,
b) Absoluto: Porque teniendo sólo el propietario los derechos sobre la cosa,
ninguno puede restringirle su ejercicio, aunque en ocasiones se verá
limitado, como en casos de copropiedad, servidumbres.
c) Perpetuo:
El derecho de propiedad también es perpetuo o irrevocable, este derecho no
puede ser quitado a su titular más que por un acto de su voluntad o por
alguna circunstancia que destruya la cosa; la propiedad no es pues temporal
como otros derechos reales, debe durar tanto como la cosa. (P.120-122).

La propiedad es el derecho de gozar y disponer de las cosas de la manera


más absoluta con tal que no se haga con ella un uso prohibido por las leyes.
Los romanos se basaban en el beneficio que les otorgaba la propiedad, para
ellos la propiedad seria, el señorío jurídico más general que existe sobre una
cosa, pues el señorío no requiere que el titular del derecho este en contacto
inmediato y permanente con la cosa, a veces el objeto puede estar en manos
de terceros.
Los romanos también usaron diferentes vocablos para la palabra propiedad:
El Mancipium se usó como sinónimos de mancipatio y también para designar
al poder del Paterfamilias sobre personas y cosas, el paterfamilias era el
dueño absoluto de todos los bienes y de todas las personas que dependían
de él, a las cuales podía dar en venta. Hacia finales de la republica
aparecieron dos términos: Dominium y proprietas el primero significaba
derecho a la propiedad y el señorío que se tiene sobre la cosa. El segundo
significaba lo que pertenecía a una persona y era propio de ella. Ahora bien
la propiedad tenía limitaciones ejemplo por motivo de interés público de todos
los ciudadanos romanos.
2.2 Clases de propiedad

En Roma la única propiedad conocida por los romanos era la propiedad


quiritaria que se le denominaba, “dominium ex iure quiritium”, por estar
sancionada por el derecho civil.

Argüello, L. (2004). Comenta

A) Propiedad Quiritaria o Civil

El verdadero derecho de propiedad, la propiedad romana por excelencia, se


designó bajo el nombre de dominium ex iure quiritium. Figura jurídica
regulada por el ius civile, y contó con la más amplia tutela legal por medio de
la típica actio in rem, la reivindicatio. Exigía para su existencia que el sujeto
titular del derecho fuera un ciudadano romano, y que fuera libre y sui iuris.
Por ende, la propiedad quiritaria no era accesible a los extranjeros o
peregrinos, que no podían ser propietarios iure civil. En síntesis, este derecho
especial de dominio ex iure quiritium sólo podía ser ejercido por un ciudadano
romano, sobre una cosa romana y adquirido por un medio romano.

B) Propiedad Bonitaria o Pretoriana

a. Esta clase de propiedad, que tuvo reconocimiento legal en el derecho romano


por la acción del pretor, se presentaba ante la falta de alguno de los requisitos
necesarios para la existencia del dominio quiritario. Si el sujeto era incapaz
porque se trataba de un extranjero; si el objeto no era Idóneo, como cuando
se transmitía un fundo situado en suelo provincial, o si el modo de transmisión
no pertenecía a los reconocidos por el derecho civil, caso que se usara la
tradición se transmitía una propiedad imperfecta, ya que no se configuraba el
dominium ex iure quiritium. El pretor, entendiendo que el rigorismo del
derecho civil debía ceder ante la intención de las partes de constituir el
derecho real de propiedad, aunque faltara alguno de sus presupuestos
formales, admitió que existiera otra propiedad, a la que se lIamo
genéricamente bonitaria o pretoria. Aquella especie de dominio se diversificó
en tres modos distintos de propiedad: la propiedad peregrina, la provincial y
la bonitaria propiamente dicha (in bonis) o pretoria.
b. 'Propiedad peregrina: se presentaba esta forma de propiedad cuando el
sujeto no era un ciudadano romano, sino un peregrino, que, al carecer del
status civitatis; no podía gozar del dominium ex iure quiritium. Como los
titulares de esta propiedad no podían ampararse en la reivindicatio por ser
acción del derecho civil, el pretor debió proteger el señorío de los peregrinos
sobre sus cosas. Las modalidades de aquella protección no son bien
conocidas y se presume que el empleo de fórmulas útiles debió ser el modo
frecuente de amparar este especial dominio pretorio.

c. Propiedad provincial:

Cuando se transmitía un fundo sito en una provincia romana se configuraba


otro tipo de propiedad bonitaria, la propiedad provincial. La denominación
obedece al hecho de que los fundos provinciales, a diferencia de los itálicos,
no estaban regulados por el ius civile y, en consecuencia, no podían ser
objeto de dominio quiritario. Los inmuebles provinciales pertenecían al pueblo
romano o al emperador y sólo se concedía a los particulares su simple goce
o disfrute (uti frui habere possidere), con obligación de pagar un estipendio o
tributo a favor del Estado romano (agri stipendiarii o tributarii). Fueron
protegidos con medidas pretorias hasta que contaron con la tutela de la
acción Publiciana. La propiedad provincial no podía ser transmitida por
mancipatio, in iure cessio, ni por la usucapio, pero una institución semejante
a ésta, la praescriptio longi temporis, posibilitó que si el inmueble provincial
era poseído con justo título y buena fe, se convirtiera en verdadero dominium
o proprietas.

d. Propiedad pretoria o “in bonis”:

Se presentaba esta especie de propiedad bonitaria cuando se hubiera


transmitido una cosa susceptible de dominio quiritario, entre ciudadanos
romanos, sin los modos solemnes del ius civile, como ocurriría si se vendiese
una res mancipi y se la transfiriera por medio de la traditio. En el supuesto,
hasta que el adquirente no alcanzara la calidad de propietario por la
usucapión, la propiedad correspondía civilmente al enajenante. Su título de
dominus podía llevarle a pretender reivindicar la cosa, y dado el rigor del
derecho civil, su acción resultaba procedente, Mas como no se podía
desconocer que admitir aquella situación contrariaba los más elementales
principios de equidad, fue el pretor quien tuteló de diversas formas la
propiedad pretoria o in bonis. Otorgó al adquirente una exceptio rei venditae
et traditae para paralizar la acción reivindicatoria interpuesta por el
enajenante y la exceptio doli, de carácter general, que se concedía al
presumirse una actitud fraudulenta de parte del transmitente que pretendía
desconocer la transferencia realizada. Se completó el cuadro de las defensas
de la propiedad pretoria cuando se llegó a tutelar al adquirente que hubiera
tomado posesión de la cosa antes de la usucapión, con una acción real. En
vez de la reivindicatio que no competía al propietario in bonis, porque no tenía
el título de dominus, el pretor le otorgo una accion, llamada actio Publiciana,
nombre derivado de su creador, el pretor Publicius, por la que ficticiamente
se consideraba que el tiempo requerido para la usucapión había sido
completado, lo cual hacía posible perseguir la cosa de manos de cualquier
tercero y también del propietario. La Publiciana in rem actio fue, pues, una
defensa tan amplia y eficaz como la acción reivindicatoria, lo cual determinó
que el derecho del propietario que hubiera transmitido la cosa mancipi por
medio de la traditio, fuera un nudum ius, desposeído de todo beneficio,
mientras aquel que tenía ir bonis la cosa y gozaba de la protección pretoria
era el verdadero propietario, aunque no tuviese tal calificación, Es ésta la
razón por la cual los textos clásicos nos hablan de un duplex dominium: por
un lado el dominium pleno y, por otro, el dominium diviidido en nudum ius
quiritium e in bonis habere. Pero, habiendo caído en desuso la distinción entre
res mancipi y nec mancipi y perdido actualidad los modos solemnes de
transmitir la propiedad, desaparecieron también aquellas distinciones, porque
el in bonis habere fue concebido como dominium, hasta el punto de que
Justiniano abolió la expresión nudum ius quiritium, por reputarla superflua.
Habiendo llegado a tener capacidad todos los súbditos romanos, sin
distinción de ciudadanía para ser titulares de las cosas en legítima propiedad;
desaparecida, asimismo, la distinción entre fundos en suelo itálico y en suelo
provincial y la de propiedad civil y pretoria, con el derecho justinianeo se llega
a un criterio unitario de propiedad, elevando a la categoría de propiedad civil
todos los casos que se habían reconocido como propiedad in bonis. A partir
de entonces la propiedad se denominó indistintamente dominium o
proprietas. (P.161-163).

La primera propiedad conocida en roma fue la quiritaria, exclusivo para


ciudadanos romanos, ósea solo podía ser ejercido por un ciudadano romano,
sobre una cosa romana. Más adelante apareció la propiedad bonitaria que
no necesitaba de una formalidad de transferencia pues el pretor protege al
que recibió una cosa mancipable, contra el propietario civil que le entrego sin
utilizar la forma de mancipatio o la in iure cesio. El pretor en este caso
concede una acción publiciana frente a la reivindicación. También está la
propiedad peregrina y provincial.

2.3 Defensa de propiedad y Extinción

En este trabajo se desarrollara los medios de protección para la propiedad


civil o quiritaria y los medios de defensa de la propiedad pretoriana o
Bonitaria.

López, S. (2012).

 Defensa de propiedad

1. Acción Reivindicatoria

Es la acción que tutela al propietario civil que no posee el poseedor. El


propietario acude a esta acción cuando ha perdido la posesión de una cosa
de su propiedad y debe demandar precisamente al que posee y tiene la
protección de los interdictos.

El demandante tiene en el juicio reivindicatorio una posición mejor ya que es


el demandante el que debe probar su condición de propietario, si el
demandante vence en el litigio y resulta absuelto, sigue en la posesión, ya
que la sentencia sólo niega la cualidad de propietario del demandante. Por
ello, el juicio abre el interdicto posesorio solía ser previo al proceso
vindicatorio.

En la época clásica, el juicio reivindicatorio se tramitaba por el procedimiento


per sponsionem o fórmula petitoria; en esta fórmula se pide la condena del
demandado, si se prueba que el demandante es propietario, por derecho
quiritario de la cosa reclamada. La condena es pecuniaria, pero se incluye
en la fórmula la cláusula arbitraria que permita al demandado restituir y así
evitarla.

En derecho justinianeo están pasivamente legitimados, los llamados


poseedores fingidos, que son los que deliberadamente han dejado de poseer
antes de la litis contestatio, o los que se presentan como poseedores sin serlo
para que el poseedor tenga tiempo de completar su usucapión (adquisición
de un derecho mediante su ejercicio en las condiciones y durante el tiempo
previsto por la ley).

En general terminó admitiéndose que podía ser demandado todo el que tenía
la facultad de restituir.

Cuando el demandante vence en el juicio reivindicatorio, consigue la


restitución de la cosa; ella debe realizarse teniendo en cuenta tres aspectos
concretos: frutos y accesorios de la cosa; gastos o impensas que el poseedor
haya hecho; daños o deterioros sufridos por la cosa.

2. Acción Negatoria

El propietario civil podía ejercitar una serie de acciones reales para negar la
existencia de derechos que limitan su propiedad.

El propietario debía probar su propiedad y las perturbaciones y el demandado


el derecho que alegaba sobre la cosa. La sentencia condenatoria del juez
tenía como efectos: declarar la cosa libre de los pretendidos derechos; la
reposición de la situación anterior a la perturbación realizada por el vencido;
obtener una caución que le garantizará frente a futuras perturbaciones.
3. La acción Publiciana

La concede el pretor al propietario bonitario que ha perdido la posesión para


recuperarla. En la fórmula se ordena al juez que finja que ha transcurrido el
plazo para la usucapión. La acción protege al que ha recibido una cosa por
traditio, y pierde su posesión antes de completar el tiempo requerido para la
usucapión. El efecto de la acción pretoria es equiparar el propietario bonitario
al civil o quiritario. La acción publiciana que se concede al propietario
bonitario contra cualquier persona que la posea, tiene diferentes efectos
según sea el demandado. Si el propietario civil, éste puede rechazar la acción
mediante una excepción de propiedad. Pero esta excepción no tiene valor
frente a quien recibió de él la cosa mancipable sin las formalidades
requeridas. El demandante, si es comprador, puede replicar con la replicatio
rei venditae et traditae, y si la recibió por otra causa con la replicatio doli.

Si se trata de un poseedor y no del verdadero propietario civil, en el caso de


que el demandante adquiera de quien no era dueño ejercita contra él la
acción. Si se trata de una propiedad civil que ha vendido separadamente a
dos personas distintas prevalece el que ha recibido la cosa por traditio. Si el
vendedor, después de entregar la cosa a un comprador, recupera la posesión
y la entrega a otro comprador, prevalece la primera entrega.

Si se trata de compradores que han comprado la cosa a vendedores


distintos, prevalece el que tiene la posesión de la cosa.

 La extinción de la propiedad
La propiedad se extingue:
1) Cuando la cosa de que es objeto este derecho deja de existir, si la
destrucción no es completa, subsiste sobre lo que queda. 2) Cuando la cosa
deja de ser susceptible de propiedad privada, como un esclavo manumitido,
una cosa profana qué se consagra y se torna sacra. 3) Cuando un animal
salvaje recobra su libertad. "Se entiende que recuperaran la libertad natural
cuando se ponen fuera del alcance de nuestros ojos, o están a la vista, pero
resulta difícil su persecución." 4) Si se ha abandonado una cosa, deja
inmediatamente de ser nuestra y se hace inmediatamente del que la ocupa…"
Fuera de estos casos la propiedad es perpetua en el sentido de que el tiempo
no ejerce influncia sobre ella. La propiedad puede pasar de una persona a
otra transmitiéndose, pero sin extinguirse. (P.60-65).
La propiedad en roma fue evolucionando, pues ya había un medio para
defender la propiedad, y sus derechos sobre ello.
a) Contra la violación total del derecho: la reivindicatoria y la actio publiciana
La primera amparaba al propietario civil, el propietario acude a esta acción
cuando ha perdido la posesión de una cosa de su propiedad y debe demandar
precisamente al que lo posee, asi lograr la restitución o pago de su valor y
la actio publiciana fue creada por el pretor para proteger al propietario
bonitario quien ha perdido la posesión de una cosa y quiere recuperar dicha
posesión.

2.4 Modos de Adquisición de la Propiedad

Son los hechos jurídicos que establecen la adquisición por parte de una
persona determinada del derecho de propiedad sobre una cosa. Las fuentes
romanas distinguen entre modos de adquisición del ius naturales o ius
Gentium.

Di Pietro, A. y La Pieza, A. (1985) afirma lo siguiente:


Los modos de adquisición de la propiedad eran comunes a todos los
hombres, porque tenían sus bases en la naturales ratio y modos propios del
ius civile, reservados exclusivamente para los ciudadanos romanos, aunque
la mancipio se le permitirá a los no ciudadanos dotados de ius commercii.

Otra clasificación moderna, aunque alejada del pensamiento romano, es, sin
embargo, preferible para orientarse en esta materia que los romanos no
sistematizaron completamente: la de modos derivados y modos originarios,
según que el derecho romano se origine para su titular, con relación jurídica
o sin él, de este con un precedente titular.

Los modos de la adquisición de la propiedad son los hechos jurídicos de los


cuales el derecho positivo hace depender el nacimiento del pleno señorío de
una persona sobre una cosa. Los clásicos distinguían entre modos de
adquisición de derecho natural o de gentes, comunes a todos los pueblos.

Modos originarios:

1:ocupación: Consiste en la toma de posesión de una cosa que no tiene


dueño (res niullius), con la voluntad de tenerla como propia .el objeto de la
ocupación son la isla aflorada del mar , en un rio , si los fundos riberos son
limitati, las cosas encontradas en el litoral marítimo , los animales que viven
en estado natural , es decir los salvajes , en contraposición a los domésticos
, las res hostiles , es decir las cosas pertenecientes a los enemigos , con
exclusión del botín bélico y del suelo. Las cosas abandonadas por sus
dueños con signos evidentes de no quererlas tener más como propias
resultan , según criterio de los sabinianos que hace suyo Justiniano, res
nullius desde el instante del abandono y sus adquisición se opera por
ocupación según los proculeyanos la perdida de la propiedad solo tiene lugar
en el momento de su apoderamiento por otra persona . Se ha llegado a
establecer en este caso una analogía con la llamada traditio in incertan
personam (tradición a una persona indeterminada).

2: Accesión: bajo ese nombre se agrupan tradicionalmente varias hipótesis


de unión entre cosas de distintos dueños de la que una se considera principal
y atrae para su dueño la propiedad de la otra u otras , consideradas
accesorias .la determinada del carácter de principal generalmente se basa
en función económico social de todo resultante .alivio , cuando partículas de
tierra llevadas por la corriente incrementan paulatinamente e insensible un
fondo ribereño ,avulsión cuando una porción de tierra impulsada por la
corriente se adhiere en forma estable a un fundo ribereño.

3: Especificación: para que pueda plantearse el problema de si existe o no


especificación adquisición por transformación en una especie nueva se
requiere:

Transformación de una especie nueva, Efectuada por quien no es el dueño


de la especie origina. lSin consentimiento del dueño y con el ánimo de tenerla
para sí. Los sabinianos entendían que la especie nueva seguía
perteneciendo al dueño de la materia original no hay, pues especificación.
Los proculeyanos, que el autor de la nueva especie le ha adquirido.

4: Confusio y commixio: la primera es un mezcla de cosas liquidas o en


fusión, la segunda de cosas sólidas. En ambos casos siempre que no pueda
hablarse de ocass principales y accesoria ni de una especie nueva resultante
de la mezcla.

5: Adquisición de los frutos naturales: el problema se plantea a partir de


la separación de las cosas frustifera, solo entonces tiene una individualidad
propia pues estando pendientes forman parte de la cosa. Por regla general
son adquiridos por el dueño de la cosa fructífera pero a veces por terceros
que tienen sobre ella algún derecho real o personal o la posesión de buena
fe. Por la simple separación los adquirían los infeteutas y los poseedores de
buena fe si bien estos, en el derecho justinianeo.

6: Usucapio: es el modo de adquisición mediante la posesión por un cierto


tiempo y con concurso de otros requisitos. La ley de las 7 tablas regulaba:
usus auctoritas fundibiennuiusm, ceterarum rerum annus esto (la posesión y
la auctoritas sea de dos años para el fundo y de un año para las restantes
cosas) quedaba así establecida, correlativamente y complementariamente
que la garantía de evicción debida por el daba en una mancipatio debía
durara lo necesario hasta que en virtud de la ususcapio quedara confirmado
el derecho de propiedad del que había recibido las cosas en esa mancipatio.

Modos derivados:

Mancipatio: La mancipatio es el negocio jurídico más característico y versátil


del derecho romano. asi seguramente fue en sus orígenes una compraventa
real , es decir un negocio que se perfecciona con la formal dación del precio
por una parte y de la cosa por la otra parte .La mancipatio pues de negocio
jurídico con concretas causa se convirtió en negocio abstracto imaginaria
venditio que daba los marcos formales para solemnizar actos jurídicos de
distintos contenidos o finalidades : transferencia del dominio quiritario
,transferencia fiduciaria de la familia constitución de mancipium sea real o
ficticia con el objeto de mancipar o dar en adopción sobre un alieni iuris ajeno
a la familia constitución de manus sobre una mujer.

Tradición: Es la puesta a disposición de la cosa por el alienante al


adquiriente. Para que esa transferencia material implicara transferencia del
trabajo. Con el tiempo aquel requisito de la efectiva transferencia de la cosa
Fue sufriendo atenuaciones de distintos órdenes que subrayan en Cambio,
la importancia creciente dada al animus tradendi (intención De hacer
tradición) distingamos efectiva transferencia si un mueble. (P.220-223).

La tracción es la más importante de los modos de adquirir de derecho de


gentes descansa sobre una idea sencilla .tratándose de una cosa el que toma
posesión se hace propietario esto es ocupación. Los modos de adquirir el
derecho real de propiedad, son el derecho subjetivo, limitativo e inherente al
derecho real de propiedad con que cuenta toda persona, física, moral,
pública, privada, nacional o extranjera para que conforme a derecho pueda
convertirse en titular del derecho de propiedad respecto de un bien
determinado.
CAPITULO III

LA POSESIÓN

El tema de la posesión es un tema que entra en muchas confusiones ya que no


solo se trata de la cosa en material, sino también de la voluntad de la gente de
adquirir algo para ellos mismo. La posesión es el poder de hecho que se ejerce
sobre una cosa, se tenga a no derecho sobre ella, con el ánimo de poseerla, y
conservarla depende básicamente de la aptitud diligente que asuma el poseedor,
es decir conserve ambos elementos el CORPUS y ANIMUS.

3.1 Definición:
La posesión es un hecho jurídico que produce consecuencia jurídica y
consiste en que una persona tenga en su poder una cosa corporal como
señor y dueño.

Cieza, N. y Ramírez, W. (2014). Afirma lo siguiente:


La Posesión debe considerarse, primero como un hecho y luego
como un derecho. Bajo el primero aspecto, la posesión (nuda
detentio, corporalis possessio, naturalis possessio), es la detención
corporal de la cosa o el hecho material de tenerla en su poder, y la
posibilidad física de disponer de ella. Bajo el segundo aspecto, la
posesión, se compone de dos elementos: el hecho, que consiste
en tener la cosa de una manera cualquiera a nuestra libre
disposición; y la intención, que consiste en la voluntad de poseer la
cosa como propietario, en el caso mismo en que se supiese no
serlo.
La posesión, aun cuando es un derecho, lleva siempre consigo la
idea del poder físico que se tiene sobre la cosa, de aquí le viene su
nombre de possessio, sinónimo de poder. Aquí se colocan las
reglas jurídicas: sobre la adquisición de la posesión, en cuya
materia se distingue; la ocupación que es la toma de posesión de
una cosa que todavía no corresponde a nadie; y la tradición
(traditio), que es la traslación de la posesión de una persona a otra;
sobre los diversos efectos de la posesión, considerada ya como un
hecho, ya como derecho y cuyos efectos varían según diversas
circunstancias; y en fin, sobre la cesación del hecho o la pérdida
del derecho de posesión.
La posesión es un poder de hecho, constituido por un elemento
intelectual (animus) la intención de comportarse como dueño- y un
elemento físico (corpus), poder ejercido sobre una cosa corporal-
por una persona, sin que esta sea propietaria. Es pues, un poder
físico que se ejerce sobre una cosa.
La posesión tal como la entendían los romanos, es el hecho de
tener en su poder una cosa corporal, reteniéndola materialmente,
con la voluntad de poseerla y disponer de ella como lo haría un
propietario.
La teoría de la posesión se desarrolló lentamente en el Derecho
Romano, y más bien bajo la influencia de las necesidades prácticas
que en virtud de ideas generales propiamente concebidas; de aquí
la oscuridad que reino sobre esta materia hasta el fin de la
Republica; y de esto también la dificultad para explicar ciertas
soluciones que no concuerdan entre ellas, por haber sido admitidas
según las necesidades del momento sin ser deducidas de
principios fundamentales.
Se puede decir que el concepto de posesión refleja la idea del ejercicio o
posibilidad de ejercicio de un poder de una persona sobre la cosa, la que se
encuentra sometida a su voluntad, sea en forma directa, o por intermedio de otra
persona. La noción de posesión es la de una relación de la persona con la cosa
que le permite ejercer sobre ella actos materiales, por sí o por otro, con
prescindencia de la existencia, o no, de la relación jurídica que pudiera justificarla
o contenerla.

3.2. Clases de Posesión:


En la mayoría de los casos, quien de hecho ejerce el derecho es
precisamente su titular, de modo que, de ordinario, la condición de titular del
derecho y de poseedor se encuentra reunidas en la misma persona. Pero
existen casos en los cuales quien de hecho ejerce el derecho no es su titular
sino otra persona (que puede ser de buena o mala fe). Es precisamente
entonces cuando se manifiesta la autonomía de la protección posesoria ya
que en tal hipótesis es evidente que la tutela jurídica concedida al poseedor
no deriva de su condición de propietario o de titular de algún otro derecho
real sino exclusivamente de la posesión misma.

Sumarriva, V. (2009). Manifiesta lo siguiente:

La posesión no es un concepto unitario sostiene la misma tratadista mejicana


Sara Bialostosky, y tiene diferentes consecuencias jurídicas, en relación con
estas, se clasifica en:
a) Posesión de Buena fe: el poseedor tiene el corpus y el animus y cree que
es propietario del objeto. Esta bonae fidei possessio tiene los siguientes
efectos jurídicos:
El poseedor deviene propietario por medio del transcurso del tiempo a
través de la usucapio praescriptio longi tempores, esta forma de posesión
se llama también possessio ad usucapionem.
El poseedor deviene propietario de los frutos del objeto poseído.
El poseedor tiene derecho si devuelve el objeto al verdadero propietario a
recuperar los gastos necesarios y útiles hechos al objeto.
El poseedor goza de los interdictos.
b) Posesión de Mala Fe o ad interdicta: Tiene los siguientes efectos jurídicos:
El poseedor no deviene propietario a través del curso del tiempo (solución
diferente da el derecho civil mexicano que solo exige plazos más largos
para usucapir).
El poseedor debe devolver los frutos
El poseedor está protegido con los interdictos, siempre que no los utilice
contra la persona de la cual obtuvo la posesión si fue violenta,
clandestinamente o por ruego (vi, clama ut precario).
c) Posesión Natural o sine animo: se presenta en algunos casos en que una
persona teniendo una cosa, sin ser propietario, sin tener el animus, de
serlo, debe verse protegida por alguna medida procesal para proteger su
derecho; es el caso del acreedor prendario, del enfiteuta y del
superficiario. Esta posesión tiene los siguientes efectos:
El poseedor goza de los interdictos.
El poseedor no puede usucapir.
El poseedor no goza de los frutos de la cosa.
d) Detentación: es la posesión meramente corpórea; los detentadores, tal es
el caso de los arrendatarios, los comodatarios, etc.; poseen para otro,
actúan para el Derecho Romano, como servidores o auxiliares de una
posesión ajena y no gozan de la protección interdictal.
Marta Morineau Iduarte y Róman Iglesias Gonzales sostienen que: “Los
romanos distinguieron varias clases de posesión: la posesión justa e injusta,
y la posesión de buena y mala fe.
 La posesión es justa cuando se adquiere sin perjudicar a un anterior
poseedor, esto es que se adquiere sin vicios. Por eso también se le llama
posesión no viciosa.
 La posesión injusta implica lo contrario: al adquirirla se dañó a otro
poseedor, esta posesión también se conoce como posesión viciosa y
aparecía cuando se adquiría violentamente (vi), clandestinamente (clam);
o en virtud de un precario, cuando el que tiene una cosa que se le había
concedido en uso se negaba devolverla.
 La posesión también puede ser de buena fe y de mala fe. Es de buena fe
cuando el poseedor cree tener derecho a la posesión, y es de mala fe
cuando se sabe que no lo tiene, como es el caso del ladrón.
 El poseedor de buena fe con el transcurso del tiempo puede convertirse
en propietario por usucapión; además , se hace dueño de los frutos hasta
el momento en que el verdadero dueño le reclame la cosa poseída, tiene
derecho a los gastos necesarios y útiles que hubiera hecho para la
conservación del objeto y puede retenerlo hasta que le sean pagados.
 El poseedor de mala fe jamás se convierte en propietario; además debe
devolver todos los frutos y solo tiene a recuperar los gastos necesarios.
3.3. Elementos de la Posesión:

Dentro de los elementos de la posesión encontramos dos puntos a tratar


indispensables para profundizar, ya que cada uno de ellos nos explicara
cuan importantes son cada uno en su ámbito.

Cieza, N y Ramírez, W. (2014). Manifiesta lo siguiente:

Para poseer es necesario el hecho y la intención, Se posee


corpore y ánimo:

a).-Corpore: Es el elemento material y es para el poseedor el


hecho de tener la cosa físicamente en su poder.

b).-Animo: Es el elemento intencional, y es la voluntad en el


poseedor de conducirse como amo con respecto a la cosa; es
lo que los comentadores llamaban el animus domini.

Todos los que reunían estos dos elementos poseían en


realidad, y eran: el propietario; el que había adquirido una cosa
recibiendo tradición a non domino; y el mismo ladrón, toda vez
que con la retención material de la cosa robada es su voluntad
disponer de ella como si fuese el amo.

Al contrario, no posee los que no pueden tener intención de


obrar como amo, con respecto a la cosa, aunque la tengan a
su disposición, porque el título en virtud del cual la retienen es
un reconocimiento de la propiedad de un tercero, es decir, que
son el instrumento de la posesión de otro, y por eso no tienen
ellos mismos la posesión, sino una sencilla detentación. Tales
son: el colono, el usufructuario, el depositario, el comodatario
y en general, todos los que están en una situación análoga. Sin
embargo, hay algunos, principalmente el acreedor asalariado y
el precarista, que son tratados con ciertas consideraciones y
protegidos como si fueran poseedores.
Para precisar la distinción entre los poseedores y los retentores
hay que precisar que la detención no es solamente un hecho.
No va sin cierto animus, que es para el detentador la
conciencia de tener la cosa materialmente en su poder, la
voluntad de retenerla, que se denomina affectio tenendi, por
eso un loco o un pupilo infans, no pueden retener una cosa,
aunque este abajo su mano, lo mismo que una persona que
este durmiendo, porque no tendría conciencia de este estado
de hecho. Pero no hay que confundir el animus o affectio
tenendi con el animus domini.(P.334)

Se puede decir que para poder poseer algo no solo basta con tenerlo
físicamente sino con la voluntad de tener la cosa, estos elementos juntos
hacen que una persona sea poseedor de algo, ya que a falta de uno no se
podría decir que uno posee algo. Según lo escrito por estos dos autores
cuando uno posee una cosa tiene que contar con todas sus facultades, no
solo de disponer físicamente de la misma, sino de defenderla de toda acción
extraña.

3.4. Adquisición de la Posesión:

En la Adquisición de la Posesión no vuelve a remarcar que para adquirir una


cosa se debe poseer los dos elementos, la detención material y la voluntad
de disponer como dueño de algo.

Cieza, N y Ramírez, W. (2014).Afirma lo siguiente:

Para adquirir la posesión hay que reunir los dos elementos del
que se compone: La detención material de la cosa, y la
voluntad de disponer como dueño. La posesión se adquiere por
el hecho y por la intención: corpore et animo. Además, no es
necesario para realizar la primera condición estar en contacto
directo con la cosa, o si es un campo, poner el pie sobre todas
sus parcelas; es suficiente con tenerla a su disposición.

De la necesidad de un animus domini personal en el poseedor


resulta que las personas incapaces de tener una voluntad, el
infans y el furioso, los municipios, en principio, no podían
adquirir la posesión. Las necesidades practicas obligaron a
admitir moderaciones a esta regla:

a).- Para el pupilo infans y el loco en curatela se decidió que


los tutores o curadores, obrando en nombre de sus
incapacitados, les hiciesen adquirir la posesión, aunque el
animus domini no se pudiese concebir en ellos; suplía la
voluntad del tutor o del curador. Esta solución fue dada hacia
el fin del siglo I de nuestra era.

b).- Para los municipios parece que el progreso fue un poco


más lento, aunque en la época de Ulpiano se admitía que
podían adquirir la posesión para sus esclavos y lo mismo por
una persona libre.

En el modo de adquirir se podía por uno mismo o por


intermedio de otro. Es necesario realizar un acto de
aprehensión material de la cosa (corpus); y además, debe
haber la intención (animus), de ejercer sobre ella un cierto
control no siendo necesario el animus domini, pero únicamente
el animus posesario.(P.337)

Es decir para adquirir la posesión debemos reunir los dos elementos ya


mencionados, además de tener en cuenta que no es necesario estar en
contacto directo con la cosa y como se menciona tener uso completo de la
razón y de ejercer cierto control sobre la cosa realizando así un acto de
aprehensión.

3.5. Perdida de Posesión:

En la pérdida de la posesión se hablara en qué casos uno pierde este


derecho, se da cuando la persona no tiene ninguno de los dos elementos
necesarios para adquirir una,

Cieza, N y Ramírez, W. (2014).Afirma lo siguiente:


Se cesa de poseer cuando se pierde a la vez ambos elementos que forman
esta posesión o cuando el poseedor se deshace de ella voluntariamente. De
este modo, la posesión se pierde animo solo; esto no quiere decir que
cuando el poseedor no piense ya en la cosa que posee, pero si cuando tiene
firme propósito de renunciar a ella. Además, para perder la posesión no es
necesario que otro la quiera, es suficiente con que ya no quiera tenerla.

La posesión, también se pierde corpore solo, cuando sobreviene un


obstáculo que impide al poseedor disponer de la cosa a su voluntad,
ejerciendo físicamente su poder sobre ella. Por eso el poseedor de una cosa
cesa de poseerla cuando el sitio donde se encuentra se hace para el
inaccesible cuando la ha perdido, ignorando el absoluto donde se encuentra;
y cuando otra persona se queda con ella clandestinamente o por violencia.
Pero a la posesión no se pierde corpore cuando el poseedor confía a un
tercero la detentación material de la cosa. Continua poseyéndola animo suo,
corpore alieno, porque el tercero retiene la cosa por cuenta del poseedor, en
quien reside el animus; es el instrumento de su posesión.

En el derecho Romano no importa la forma en la cual obtuviste tu cosa, solo


importaba el hecho de que actúes como propietario frente a tu objeto, así
hubiese sido con violencia o de una manera injusta. Esto era más frecuente
con las cosas muebles que con las inmuebles ya que con ellas había
prevalecido un principio más amplio, es por ello que no era tan frecuente que
una persona haga suyo con inmueble.(P.337-340)

Es decir en la época Romana en cuanto al tema de la Posesión habían


muchas injusticias ya que no importaba de qué manera uno se hacía
poseedor de una cosa, solo importaba comportarse como dueño y mantener
los dos elementos fundamentales para que siga siendo el único poseedor de
su cosa. Y tan fácil también como voluntariamente deshacerse de su cosa y
mostrar ningún tipo de interés y simplemente renunciar a eso
CONCLUSIONES

 Se puede concluir que a propiedad es un derecho privilegiado en el


derecho romano sobre todo la propiedad quiritaria pues estaba amparada
por Ius Civiles y la posición es un valor agregado a la propiedad.
 La posesión es contenido fundamental de la mayoría de los derechos
reales pues sin ella, no sería posible el ejercicio pleno de las facultades
que tales derechos le atribuyen a su titular.
 La posesión tiene el efecto de determinar quién es el actor y quién el
demandado en los conflictos entre quien alega la propiedad de una cosa
y quien se mantiene en la posesión de ésta. En segundo lugar incide en
la distribución de la carga de la prueba ya que, en caso de insuficiencia
de ella, determinará la victoria del poseedor sobre el pretendido
propietario.
 La posesión posibilita, por sí sola o unida a otros elementos, la adquisición
de derechos reales (Apropiación).
 En materia de cosas muebles, no robadas ni perdidas, unida a la buena
fe, crea la presunción de propiedad. Siendo robadas o perdidas,
mediando también la buena fe y el tiempo, posibilita su adquisición por
prescripción.
 En materia de inmuebles, unida al tiempo, da lugar también a la
adquisición por prescripción.
 Pero donde se encuentra su aspecto más interesante es en que el
derecho le otorga protección, no sólo por vía de acciones judiciales, sino
también estatuyendo en su favor la defensa extrajudicial.

 Primera. La propiedad es el derecho real directo, inmediato, perpetuo y


exclusivo que se ejerce por su titular llamado propietario, quien tiene el
derecho de aprovechar el bien objeto de la propiedad total o parcialmente.
En esta relación objeto sujeto que puede expresarse mejor como el
dominio que se ejerce sobre la cosa objeto de propiedad, existe un sujeto
pasivo universal quien tiene la obligación de no hacer y respetar el referido
objeto.

APORTES PRINCIPALES
 Los romanos tenían un conjunto de acciones que protegían la propiedad, una
de ellas era la acción “reivindicatoria” ampara a la propiedad Quiritaria,
cuando el propietario ha perdido la posesión de una cosa, este tiene que
probar su derecho de propiedad, mientras el propietario bonitario era
protegido por la “acción publiciana” este tenía solo la posesión de la
propiedad, por medio de la usucapión se podía convertir en propietario
quiritario. Vemos que la prescripción adquisitiva tiene su origen en roma, en
el Perú también se tiene derecho a adquirir el título de propiedad por
usucapión o prescripción adquisitiva toda persona que cumpla con los
requisitos dada por la ley, ejemplo: Un bien de manera pacífica, pública, de
manera continua y posesión como propietario es decir el tiempo que ejerció
la posesión haya actuado como si fuera el auténtico propietario del bien.

 Como acción reivindicatoria puedo apreciar, que viene a ser una forma de
garantía, de defensa del derecho de propiedad, la cual va a ayudar al
propietario a que se le restituya la posesión del bien o de la propiedad.

 Los modos derivados de la propiedad en el derecho romano podían nacer por


medio de la voluntad tan solo una obligación para realizar la transferencia o
el contrato de compra y venta.
Era el principio general que el enajenante debía por lo general ser el
propietario de la cosa, pero también podía enajenar válidamente quien lo
hiciera por voluntad del dominius o por facultad reconocida por el derecho y
en los límites de esta.

 En roma los modos de la adquisición de la propiedad eran adquiridos de dos


formas diferentes uno por medio de la adquisición originaria y el otro modo
era la adquisición de forma derivativos. La forma derivativa era por la
ocupación en este caso la toma de la posición de una cosa que no tienen
dueño o como voluntad de tenerlas como propia. La otra manera era la
accesión que tenía lugar siempre que los fundos no sean limitati es decir
rodeados de ese límite de cinco pies que era característico del fundo objeto
del dominium ex iure quiritium.
 El modo derivativo era caracterizado por la mancipatio que este a su vez era
el negocio jurídico más característico y versátil del derecho romano en este
caso entraba a tallar la jurisprudencia pontificial extendido el uso de aquella
primitiva venta real como encuadre para actos jurídicos relativos.