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TRANSFERENCIA DE CALOR CON

SUPERFICIES EXTENDIDAS

María Agustina Campesi, Néstor Javier Mariani,


Osvaldo M. Martínez
Índice

1.- Introducción ___________________________________________________________ 1


2.- Eficiencia de aleta _______________________________________________________ 3
2.1.- Generalización para cualquier geometría _______________________________ 11
a) Espina de sección uniforme_________________________________________ 12
b) Aleta radial de espesor constante_____________________________________ 13
c) Superficies con espesores variables___________________________________ 15
Espina cónica ____________________________________________ 16
Aleta longitudinal de perfil triangular _________________________ 17
d) Conclusiones de la generalización____________________________________ 17
2.2.- Aplicación a otros equipos de transferencia térmica______________________ 17
2.2.1.- Placas en bancos de tubos_______________________________________ 18
2.2.2.- Superficies extendidas entre dos paredes__________________________ 20
a) Con la misma temperatura en sus bases____________________________ 21
b) Con diferente temperatura en sus bases____________________________ 22
2.3.- Expresiones aproximadas para la eficiencia_____________________________ 24
- Equivalent annulus method______________________________________ 26
- Sector method_________________________________________________ 27
3.- Utilización de la eficiencia de aleta en la evaluación del calor transferido__________ 30
3.1.- Utilización de la eficiencia de aleta incluyendo la resistencia de ensuciamiento_ 31
4.- Utilización de la eficiencia en el diseño óptimo de superficies extendidas___________ 32
5.- Misceláneas_____________________________________________________________ 39
6.- Nomenclatura____________________________________________________________ 40
7.- Referencias______________________________________________________________ 41
SUPERFICIES EXTENDIDAS

1.- Introducción
Cuando se analiza un proceso donde la transferencia de calor es determinante,
frecuentemente la cantidad de calor a transferir está definida, ya que se especifica la variación de
entalpía de la corriente a modificar. Esto implica que, definido un objetivo, se deben buscar
formas y condiciones óptimas del equipo de transferencia de calor para lograr la misma variación
de entalpía en una corriente empleando la menor fuerza impulsora, lo cual se consigue
incrementando el producto UAT. En un equipo la forma de lograrlo es disminuyendo la
resistencia a la transferencia de calor, o sea aumentando el coeficiente global de transferencia de
calor y/o el área de transferencia. Sin embargo, si no se diseña con buen criterio, un incremento
del área de transferencia puede conducir a incrementar significativamente el volumen del equipo.
Para evitar este inconveniente puede intentarse un aumento de la relación área de
transferencia/volumen de equipo. Esto se alcanza modificando la superficie "lisa" de un tubo o
de una placa mediante la "inclusión" de una extensión de dicha superficie hacia el seno del fluido
que está en contacto con la misma; es decir, colocando "aletas", "espinas" u otros elementos, que
constituyen las llamadas superficies extendidas.
Existe una enorme variedad de alternativas en cuanto a formas y tamaños de superficies
extendidas. En la Figura SE1 se presentan los tipos de superficies extendidas comúnmente más
utilizados. Estos esquemas constituyen sólo un ejemplo de las mismas. En las Figuras SE2-I
(a,.., h), se presentan fotos de diferentes tipos de superficies extendidas.

Figura SE1: Tipos de superficies extendidas


a) Aleta longitudinal de perfil rectangular
b) Tubo cilíndrico con aletas longitudinales de perfil rectangular
c) Aleta longitudinal de perfil trapezoidal
d) Aleta longitudinal de perfil parabólico
e) Tubo cilíndrico con aletas radiales de perfil rectangular
f) Tubo cilíndrico con aletas radiales de perfil trapezoidal
g) Espina cilíndrica
h) Espina cónica truncada
i) Espina parabólica truncada

1
(d) (e (f

(g) (h)

Figura SE2-I: Fotos de diferentes tipos de superficies extendidas


a), b) Aleta longitudinal de perfil rectangular en el exterior del tubo
c) Aleta longitudinal de perfil rectangular en el interior del tubo
d), e), f), g) Diversos tipos de aletas radiales
h) Espinas cilíndricas

Las características constructivas de las superficies extendidas son muy importantes


porque debe garantizarse un íntimo contacto con la superficie sobre la cual se colocan y que este
contacto no se modifique aunque se trabaje en condiciones rigurosas en cuanto a la deformación
que pueden sufrir los materiales a causa de las tensiones térmicas. Aunque no se abundará en el
tema, se presentan algunos detalles de un corte de un tubo con aletas radiales y la construcción
de las mismas (Figuras SE2-II) y diferentes formas de incorporar la superficie extendida en la
superficie original del tubo (Figuras SE2-III).

2
Figura SE2-II: Fotos del corte de un tubo con aletas radiales y del proceso de construcción de
un tubo con aletas radiales.

Tipo L Tipo KL
T<130ºC
T<130 ºC T<250ºCºC
T<250

Doble L Incrustada
T<165ºC
T<165 ºC T<400ºC
T<400 ºC

Extruída
T<310 ºC
Figura SE2-III: Diferentes alternativas de incorporación de la superficie extendida (en este caso
aletas radiales) a la superficie del tubo.

2.- Eficiencia de aleta


La mera incorporación de superficies extendidas no garantiza que automáticamente se
incremente la capacidad de transferir calor en forma proporcional al incremento de área
geométrica. Se debe verificar si el área adicional es eficiente para el objetivo propuesto, que es la
transferencia de calor.

3
Para analizar cómo se desarrolla el proceso de transferencia de calor en una aleta se
tomará como ejemplo una geometría sencilla, como la correspondiente a una aleta longitudinal,
coaxial al eje de un tubo o a una placa, de geometría plana y sección uniforme, como la
representada en la Figura SE3.

Carade
Cara delala aleta
aleta
(Representa la mitad del área de
(media superficie)
intercambio de la aleta)

d
g itu
l on altura de
la aleta W
espesor

y
0
x

Figura SE3: Esquema de una aleta rectangular de sección constante.

Se supone que el fluido caliente circula por el lado de la superficie donde no se colocan
aletas (suposición arbitraria al solo efecto de realizar el desarrollo); por otra parte, se asume que
la temperatura en la base de la aleta es la misma que en la parte de la pared donde no hay aletas.
Dado que la aleta transfiere calor al medio, en principio se puede asumir que la temperatura de la
aleta irá disminuyendo desde su base hasta su borde (en dirección x). En forma similar, y puesto
que transfiere calor por sus caras superior e inferior, la temperatura de las caras de la aleta será
diferente al valor en el centro (dirección y). Por lo tanto habrá una distribución de temperaturas
en las direcciones x e y. Las características de esta distribución definirán la utilidad del empleo
de aletas evaluado a través de su eficiencia. En consecuencia, no es suficiente que el área de
transferencia "expandida" A sea mayor que el área original Ao. Puesto que el empleo de
superficies extendidas requiere la utilización de más material y mayor trabajo de construcción, lo
que significa que es más costoso que una superficie "lisa", debe verificarse que al emplear
superficies extendidas exista un incremento significativo de la velocidad de transferencia de
calor Q, respecto al valor Qo que se obtiene sin la superficie extendida.
Para una superficie lisa de área Ao, a una temperatura Tb y en contacto con un fluido a
una temperatura T∞, la velocidad de transferencia de calor es:

Qo = h A o (Tb − T∞ ) [SE1]

donde h es el coeficiente de transferencia de calor pelicular. Tb > T∞ ya que se asumió que se


colocaba la superficie extendida en el lado frío del equipo.
Al colocar aletas el área original puede dividirse en dos regiones: el área sin aletas (Aou),
que sigue en contacto directo con el fluido frío y el área donde se insertan las aletas (Aof), en la
cual la transferencia es por conducción hacia la aleta a través de la base de la misma, para luego
producirse la transferencia al fluido frío a través de la superficie de la aleta. En consecuencia, se
puede escribir:

4
A o = A of + A ou [SE2]

Para este caso en el cual se cuenta con superficies extendidas, la velocidad de


transferencia de calor se puede expresar como:

Q = q f A of + h A ou (Tb − T∞ ) [SE3]

Para calcular Q es necesario evaluar el flujo de calor qf a través de la superficie de la base


de la aleta. Dado que el sistema se considera en estado estacionario la velocidad de transferencia
de calor a través de la base de la aleta debe ser idéntica a la velocidad de transferencia de calor
desde la superficie de la misma hacia el fluido frío, en consecuencia conociendo qf con la [SE3]
es posible calcular la velocidad de transferencia de calor de la superficie extendida hacia el
fluido (frío).

Para desarrollar la evaluación de qf se asumirán las siguientes hipótesis:

1- Estado estacionario: el flujo de calor y la distribución de temperatura son independientes del


tiempo.
2- El material de la aleta es homogéneo e isotrópico.
3- No hay fuentes ni sumideros de calor.
4- El flujo de calor de (o hacia) la aleta al medio en cualquier punto es proporcional a la
diferencia de temperatura entre ese punto y el medio (ley de enfriamiento de Newton).
5- El material de la aleta presenta una conductividad térmica uniforme (independiente de la
temperatura).
6- El coeficiente pelicular h es el mismo en toda la superficie de la aleta.
7- La temperatura del fluido que rodea la aleta es uniforme.
8- La temperatura de la base de la aleta es uniforme e igual a la temperatura de la superficie sin
aleta.
9- Se desprecian los gradientes de temperatura en la dirección del espesor de la aleta (dirección
y): de esta forma el problema original que es bidimensional se transforma en unidimensional.

Con estas suposiciones se puede plantear el siguiente balance de energía en un elemento de


volumen de espesor Δx de la aleta (ver Figura SE3):

q x A f = q x+Δx A f + pf Δx h (T − T∞ ) [SE4]

reordenando, y tomando el límite Δx → 0, se obtiene:

dq x
− Af = p f h (T − T∞ ) [SE5]
dx

Reemplazando qx de acuerdo a la ley de Fourier (qx = – k dT/dx),

d 2T
Af k = p f h (T − T∞ ) [SE6]
dx 2

5
Tomando una temperatura θ que represente la diferencia entre la temperatura de la aleta y la
temperatura del seno del fluido se llega a:

d 2θ ⎛ pf h ⎞
θ = (T − T∞ ) ⇒ 2
=⎜ ⎟ θ=m θ
2
[SE7]
dx ⎝ Af k ⎠

1/2
⎛p h ⎞
De aquí se ve que: m = ⎜ f ⎟ y tiene unidades de [longitud]-1.
⎝ Af k ⎠

La solución de la ecuación [SE7] es:

θ(x) = C1 exp ( mx ) + C2 exp ( − mx) [SE8]

Para evaluar las constantes C1 y C2 se deben especificar las dos condiciones de contorno.
La condición en la base de la aleta es claramente:

x=0 T = Tb ⇒ θ = θb = Tb − T∞ [SE9]

La otra condición de contorno se debe especificar en x = L. Allí no se conoce la


temperatura, por lo tanto debe establecerse la igualdad de flujo de calor en el extremo de la aleta:

dT
x=L −A f k = A f h (T − T∞ ) [SE10a]
dx

o en forma equivalente:


−A f k = Af h θ [SE10a']
dx

Con estas condiciones de contorno se evalúan C1 y C2, para obtener la expresión


definitiva de θ, que resulta:

θb {cosh [ m (L − x)] + Bi senh [ m (L − x) ]}


θ= [SE11]
cosh (m L) + Bi senh (m L)

h
siendo Bi =
mk

Del calor total que se transfiere a través de la aleta solo una fracción pequeña lo hará por
su extremo, en consecuencia puede resultar razonable despreciar el mismo. Esta suposición es
equivalente a considerar que el borde de la aleta es adiabático (i.e., está aislado), y por lo tanto la
condición de borde se transforma en:

6
dT dθ
x=L =0= [SE10b]
dx dx

Con las condiciones de contorno [SE9] y [SE10b], se obtienen los correspondientes C1 y


C2 y la expresión de la variación de temperatura a lo largo de la aleta para este caso resulta:

θb cosh [m (L − x)]
θ= [SE12]
cosh (m L)

El producto (mL) es adimensional, luego la ecuación [SE12] puede escribirse como:

θ cosh (m L (1 − x´))
= [SE12a]
θb cosh (m L)

donde x´ = x / L. La Figura SE4 representa los perfiles de temperatura a lo largo de la aleta para
diferentes valores de (mL).

1
θ/θb mL = 0,1
0,9

0,8
mL = 1
0,7

0,6
mL = 1,5
0,5

0,4
mL = 3
0,3

0,2
mL = 10
0,1

0
0 0,2 0,4 0,6 0,8 1
x

Figura SE4: Perfiles de temperatura en una aleta rectangular para diferentes valores de (mL).

Es clara la diferencia en los perfiles de temperatura generados. Para una geometría


definida la relación (mL) ∝ (h/k)1/2. Al aumentar mL se incrementa la capacidad de transferencia
hacia el medio respecto a la capacidad de conducción longitudinal, lo que genera una variación
de temperatura en la aleta mucho más abrupta. Asimismo, se aprecia que al aumentar mL la
diferencia de temperatura entre la aleta y el medio tiende a hacerse despreciable en la mayor
parte de la aleta, llegándose, por ej. para mL = 10, a que en la mitad de la aleta prácticamente no
hay transferencia de calor. Esto condiciona el diseño de la aleta, como se verá en el punto 4.
Por otra parte, la ecuación [SE12] se puede escribir como:

cosh [m (L − x)]
T = T∞ + (Tb − T∞ ) [SE13]
cosh (m L)

7
dT
Evaluando el flujo de calor en la base de la aleta, q f = − k se llega a:
dx x=0

m senh [m (L − x)]
q f = k (Tb − T∞ )
cosh (m L) x =0

que resulta:

m senh (m L)
q f = k (Tb − T∞ ) = k (Tb − T∞ ) m tanh (m L) [SE14]
cosh (m L)

Si se toma que Aof ≡ Af, se llega a poder evaluar finalmente la velocidad de transferencia
de calor a través de la base de la aleta, como:

1/2
⎛ h pf ⎞
q f A of = k (Tb − T∞ ) A f ⎜ ⎟ tanh (m L) [SE15]
⎝ Af k ⎠

Con la [SE15] puede evaluarse la velocidad de transferencia de calor, pero al iniciar el


desarrollo se introdujo la necesidad de contar con superficies extendidas eficientes. Para evaluar
una eficiencia se debe tener como referencia la situación ideal, y en este caso la situación ideal
es que toda la aleta se encuentre a Tb, en cuyo caso la velocidad de transferencia de calor sería:

(q f A of )i = h (Tb − T∞ ) p f L [SE16]

Dado que la [SE15] representa la velocidad real de transferencia y la [SE16] la velocidad ideal o
máxima, la relación entre ambas, que se denomina eficiencia de aleta, resulta:

1/2
q f A of (k A f h p f )1/2 (Tb − T∞ ) tanh (m L) ⎛ k A f ⎞ 1
= =⎜ ⎟ tanh (m L)
(q f A of )i h pf (Tb − T∞ ) L ⎝ h pf ⎠ L

Esta relación, que se denomina ηf, resulta:

tanh (m L)
ηf = [SE17]
(m L)

Los límites de esta expresión son los siguientes:

¾ Si (mL) → 0 (en realidad a valores muy pequeños) :


tanh (mL) → mL y ηf → 1 [SE17a]

¾ Si (mL) → ∞ (en realidad a valores muy grandes) :


tanh (mL) → 1 y ηf → 1 / (mL) [SE17b]

8
En la Figura SE5 se presenta la variación general de ηf en función de (mL) en
coordenadas log-log.
Siempre se busca una eficiencia de aleta alta, por lo que (mL) debe ser pequeño. Para
lograrlo, dado un cierto valor de h (que depende del proceso que se está analizado) se requiere
que la conductividad del material sea alta y/o tener una geometría que conduzca a valores
pequeños de (mL). Físicamente se puede comprender que, para una geometría definida, si la
conductividad de la aleta es alta con relación a la transferencia de calor al medio, determinada
principalmente por el valor del coeficiente pelicular h, la aleta tenderá a presentar una
temperatura uniforme e igual al valor de su base, como se muestra en la Figura SE4.

1
ηf

0,1

0,01
0,01 0,1 1 10 mL 100

Figura SE5: Variación de la eficiencia de aleta con (mL).

Teniendo en cuenta la [SE15], se puede escribir:

(q f A of ) = h pf L (Tb − T∞ ) ηf [SE18]

Un análisis similar se puede llevar a cabo con la solución correspondiente al caso "no
adiabático", pero resultan expresiones más engorrosas. Por esta razón se ha propuesto emplear
las expresiones correspondientes al caso adiabático, pero utilizando una longitud corregida Lc.
La base para esta propuesta puede visualizarse a partir de los esquemas de la Figura SE6.
Se trata de reemplazar el caso real correspondiente al esquema a), que considera
transferencia de calor en su extremo, por la situación del caso b), que representa una aleta más
larga pero adiabática en su extremo, en consecuencia la superficie lateral adicional debería
compensar la transferencia que se produce en el caso real por el extremo de la aleta. Asumiendo
que la variación de temperatura en el extremo de la aleta es pequeña, se puede escribir:

h A f [T(L) − T∞ ] = h pf (Lc − L) [T(L) − T∞ ] [SE19]

en consecuencia:

Af
Lc = L + [SE19']
pf

9
(a) (b)

L L
Lc
≅ +
Figura SE6: Esquema que ilustra el empleo de la longitud corregida.

Esta longitud Lc debe emplearse en lugar de L en la [SE17]. Dado que es una expresión
aproximada, se debe señalar que los mayores errores se presentan para valores intermedios del
producto mL. Para el caso particular de una aleta rectangular (Figura SE3), la relación Af /pf
resulta:

Af Wδ Wδ δ
= ≅ = [SE20]
pf (W + δ ) 2 W 2 2

Para poder utilizar las expresiones obtenidas se deben verificar las hipótesis sobre las
cuales se basó el desarrollo. Las hipótesis (1, 2 y 3) se cumplen razonablemente bien en la
generalidad de los casos. La hipótesis (5) no es estrictamente cierta, pero para aquellos casos en
los que sean efectivamente útiles las superficies extendidas, su eficiencia debe ser alta y por lo
tanto la variación de temperatura no debe ser muy pronunciada, lo que permite utilizar un único
valor de conductividad (eventualmente calculándola a un valor medio de la temperatura, lo cual
puede requerir alguna iteración). La hipótesis (8) conlleva implícita dos hipótesis. Estrictamente
la base de la aleta podría no tener la misma temperatura que la de la superficie sin aleta, porque
en la zona con aleta la velocidad de transferencia de calor es diferente; sin embargo, dada la
elevada conductividad térmica del material de la base (en general, un metal) la temperatura
tiende a hacerse uniforme. Además, el hecho de que toda la base de la aleta tenga una única
temperatura depende, en gran medida, de cómo se ha construido la superficie extendida. Es
interesante la discusión al respecto presentada por Serth (2007) para el caso de aeroenfriadores,
los cuales trabajan casi invariablemente con superficies extendidas. En estos casos es muy
importante la forma de construcción de la superficie extendida, como se muestra en la Figura
SE2-III. Para garantizar que solo haya variación de temperatura en la dirección longitudinal de
la aleta, hipótesis (9), debe verificarse que: ( h δ ) / k  1 .
La hipótesis (4) puede no cumplirse en aquellos casos en los que haya transferencia de
calor por radiación hacia o desde la aleta. En Kraus y colab. (2001) se analizan y estudian
numerosos casos para esta condición. Las hipótesis (6) ó (7) normalmente no se cumplen
estrictamente, en consecuencia, será distinto el término de transferencia de calor hacia el medio,
en la expresión [SE6] (ó [SE7]) y debe resolverse un sistema diferente. Shah y Sekulic (1998)
comentan estos casos indicando que la incidencia de la no uniformidad de la temperatura del

10
fluido que rodea la aleta y la no uniformidad del coeficiente pelicular de transferencia, no tienen
un impacto significativo sobre la eficiencia de la aleta si esta toma valores altos (mayores al
80%), que es una condición a la cual está orientado normalmente el diseño, aunque pueden
emplearse superficies extendidas con menores eficiencias. Asimismo, estos autores discuten
brevemente algunas de las otras hipótesis mencionadas.

2.1.- Generalización para cualquier geometría


La situación analizada previamente conduce a expresiones sencillas de eficiencia de
aleta, ec. [SE17], que son útiles para interpretar el comportamiento de las superficies extendidas
pero están limitadas a un par de situaciones reales, correspondientes a las espinas y a las aletas
rectangulares de sección uniforme. Como se aprecia en la Figura SE1, en la práctica surgen
otras geometrías de aleta donde la sección de flujo no es uniforme. El ejemplo más directo es el
de las aletas radiales donde, por la propia característica de la geometría utilizada y aún teniendo
espesor uniforme en toda la aleta, la sección de flujo cambia por tratarse de una geometría
cilíndrica. En otros casos, directamente existe la intención de perfilar la superficie extendida, por
ej. una espina cónica.
Manteniendo las hipótesis mencionadas previamente, es posible realizar un planteo
general para aletas con sección de flujo variable. Obviamente el planteo incluye, como caso
particular, la situación en la cual la sección de flujo es constante.
Para una situación genérica, se tomará como base la Figura SE7.
En el elemento diferencial de volumen de la Figura SE7, y manteniendo las hipótesis
planteadas originalmente para la aleta rectangular (obsérvese que solo cambia la geometría del
sistema analizado), se pueden considerar las siguientes entradas y salidas de energía:

QT,
x

Qx Qx+Δx

T
x

Figura SE7: Esquema de una superficie extendida de geometría arbitrario.

La velocidad de entrada de energía por conducción térmica al elemento diferencial es:

Q x = q x A f, x [SE2.1.1a]

La velocidad de salida de energía por conducción desde el elemento diferencial es:

11
Q x+Δx = q x+Δx A f, x+Δx [SE2.1.1b]

La velocidad de salida de energía por transferencia al medio, siendo esta exclusivamente por
convección, es:

QT,x = ΔA T,x h (T − T∞ ) [SE2.1.1.c]

Aplicando el Primer Principio de la Termodinámica en el elemento diferencial Δx, resulta:

Q x = Q x+Δx + QT,x [SE2.1.2]

Reordenando, reemplazando por las expresiones previas, dividiendo ambos miembros por Δx y
tomando el límite para Δx → 0, se obtiene:

d dA T
− [A f q] = h (T − T∞ ) [SE2.1.3.]
dx dx

reemplazando el flujo de calor por la expresión de la ley de Fourier, resulta:

d 2T dT dA f dA T
Af k 2
+k = h (T − T∞ ) [SE2.1.4]
dx dx dx dx

dividiendo por k y Af, y considerando la temperatura θ = T–T∞, resulta:

d 2 θ ⎛ 1 dA f ⎞ dθ ⎛ h ⎞ ⎛ 1 dA T ⎞
+ ⎜ ⎟ = ⎜ ⎟ ⎜ ⎟θ [SE2.1.5]
dx 2 ⎝ A f dx ⎠ dx ⎝ k ⎠ ⎝ A f dx ⎠

Esta expresión es absolutamente general en cuanto a la geometría de la superficie


extendida. Definida una geometría particular, es inmediata la obtención de la expresión del área
de flujo y de las derivadas del área de flujo y del área de transferencia de calor en función de la
variable independiente, x, para luego obtener la ecuación diferencial que se debe resolver. Las
condiciones de borde son las mismas que las empleadas para el caso particular de sección de
flujo constante (considerando las alternativas planteadas para el extremo libre de la superficie
extendida).
La ecuación [SE2.1.5] se aplicará en algunos casos particulares:

a) Espina de sección uniforme


En este caso, para una espina de diámetro d, el área de flujo es Af = π d2/4, por lo tanto
(dAf/dx) = 0. La variación del área de transferencia es (dAT/dx) = π d. Reemplazando,

d 2θ ⎛ h ⎞ ⎛ 4 π d ⎞ ⎛h⎞ 4
=⎜ ⎟ ⎜ 2 ⎟
θ= ⎜ ⎟ θ [SE2.1.6]
dx 2 ⎝k⎠ ⎝ πd ⎠ ⎝k⎠ d

Como era esperable esta ecuación se reduce a la [SE7], al incorporar en la misma las expresiones
de pf y Af correspondientes a una espina. La solución y expresión de la eficiencia de la espina
son las obtenidas previamente.

12
b) Aleta radial de espesor constante
En este caso, correspondiente a la Figura SE8, la variable independiente es el radio, r,
que reemplaza a x. El espesor de la aleta es e. Se tiene:

Af = 2 π r e dAf / dr = 2 π e

El área de transferencia, tomándola entre un valor genérico (r) y el radio del tubo (ro)
sobre el cual se inserta la aleta, es:

AT = 2 π (r2 – ro2 ) dAT / dr = 4 π r

Reemplazando resulta:

d 2θ ⎛ 1 ⎞ dθ ⎛h⎞ ⎛ 1 ⎞
+⎜ 2πe⎟ =⎜ ⎟ ⎜ 4πr⎟ θ [SE2.1.7]
⎝ 2πre ⎝ k ⎠ ⎝ 2πre
2
dr ⎠ dr ⎠

Simplificando, y considerando que m 2 = (h / k) (2/e) , resulta

d 2 θ 1 dθ
2
+ − m2 θ = 0 [SE2.1.8]
dr r dr

Las condiciones de contorno para esta ecuación son:

r = ro θ = θb = Tb − T∞ [SE.2.1.8a]

y, teniendo en cuenta los desarrollos previos (ec. SE10b ), se adopta


r = re = 0 [SE.2.1.8b]
dr

re
ro

Borde de Superficie
la aleta del tubo

Figura SE8: Aleta radial de espesor constante.

13
La [SE.2.1.8] es una ecuación diferencial de Bessel de orden cero. Dado el signo del
término que afecta a θ, la solución está dada por las funciones de Bessel modificadas de primera
y segunda especie de orden cero (Hildebrand, 1960):

θ = C1 Io (mr) + C2 K o (mr) [SE2.1.9]

Las constantes C1 y C2 se evalúan con las condiciones de contorno, obteniéndose:

θ K1 (m re ) Io (m r) + I1 (m re ) K o (m r)
= [SE2.1.10]
θb K1 (m re ) Io (m ro ) + I1 (m re ) K o (m ro )

A partir de esta expresión se emplea un procedimiento análogo al seguido luego de la


ecuación [SE13], lo que permite obtener el flujo en la base de la aleta (r=ro), resultando

⎡ K (m ro ) I1 (m re ) - I1 (m ro ) K1 (m re ) ⎤
q f = - k (Tb -T∞ ) m ⎢ 1 ⎥ [SE2.1.11]
⎣ K1 (m re ) Io (m ro ) + I1 (m re ) K o (m ro ) ⎦

y definiendo una situación ideal (toda la aleta a la misma temperatura que su base) se puede
obtener la siguiente expresión para la eficiencia de la aleta

2 ⎡ I1 (m o R r ) K1 (m o ) − K1 (m o R r ) I1 (m o ) ⎤
ηf = ⎢ ⎥ [SE2.1.12]
m o (R r − 1) ⎣ K1 (m o R r ) Io (m o ) + I1 (m o R r ) K o (m o ) ⎦
2

donde se ha definido:

m o = m ro y R r = re / ro

En este caso surgen dos parámetros, mo y Rr, que deben definirse para evaluar la
eficiencia de la aleta. El primero es análogo al parámetro mL, visto en una aleta rectangular de
sección uniforme, mientras que el segundo sólo tiene en cuenta una relación geométrica. Si bien
es factible graficar la eficiencia de la aleta en función de mo, se genera una familia de curvas de
acuerdo al valor de Rr. En la Figura SE9 se representa la eficiencia de aleta en función de mo
para diferentes valores de Rr. Es claro que si mo → 0 , la ηf → 1, con la misma explicación y
significado físico que se analizó para una aleta rectangular de sección uniforme. Por otra parte,
puede observarse que para altos valores de mo, la eficiencia de aleta tiende a un valor
inversamente proporcional al mismo, como se verificó para una aleta rectangular de sección
uniforme (ver Figura SE5). Sin embargo, esa tendencia depende de Rr.
El gráfico puede generalizarse graficando la eficiencia de aleta en función de un
parámetro corregido, que incluya ambos parámetros, mo y Rr. En la Figura SE10 se grafica la
eficiencia de aleta en función de la relación [(mo (Rr2 – 1))/2] (para simplificar la figura no se
representaron algunos valores de Rr). Se observa que ahora todas las curvas colapsan en valores
asintóticos únicos, ya que la eficiencia sigue tendiendo a 1 para valores pequeños de [(mo (Rr2 –
1))/2], mientras que tiende a {1 / [(mo (Rr2 – 1))/2]} para valores suficientemente altos
(dependiendo de la relación Rr) de [(mo (Rr2 – 1))/2].

14
1
ηf

0,1

Rr=2,5
Rr=1,5
0,01
Rr=1,05
Rr=4

0,001
0,01 0,1 1 10 100
mo

Figura SE9: Eficiencia de una aleta radial de espesor constante.

1
Rr=1,5
ηf
Rr=2,5

0,1 Rr=4

0,01

0,001
0,01 0,1 1 10 100 1000
2
mo*(Rr – 1))/2

Figura SE10: Eficiencia de una aleta radial de espesor constante. Representación con la abscisa
modificada.

c) Superficies con espesores variables


En la Figura SE1 se aprecia que otras alternativas de superficies extendidas tienen un
perfil cuya sección es variable, no solamente porque varía el radio, como en una aleta radial, sino
porque el propio perfil de la superficie extendida es variable, como por ej. en una espina cónica.
Cualquiera de estas alternativas, en la medida en que se cumplan las hipótesis planteadas en 2.,
pueden resolverse empleando la ecuación [SE2.1.5]. Esquemas de dos de estos casos se
presentan en la Figura SE11.

15
w

L L

Figura SE11: Esquemas de una aleta longitudinal de perfil triangular y una espina cónica.

Sólo se requiere disponer de la funcionalidad del perfil con la longitud de la superficie


extendida, de manera tal de obtener las variaciones de Af y AT.
Se ejemplificará para el caso de espinas siguiendo los lineamientos de Kraus y col.
(2001), quienes definen una única función fS(x) que permite vincular Af y AT con un perfil dado
y generalizar para diferentes tipos de perfiles.

dA T
A f = π [f s (x)]2 = 2 π f s (x) [SE2.1.13 a, b]
dx

Para un sistema como el representado en la Figura SE11, la funcionalidad de fs(x) es:

⎛ 1− 2n ⎞
δ ⎛ x ⎞⎜⎝ 2− n ⎟⎠
f s (x) = b ⎜ ⎟ [SE2.1.14]
2 ⎝L⎠

El valor de n permite definir el tipo de perfil de la espina. Un valor de n = (1/2) conduce a


una espina de sección uniforme, mientras que un valor de n = (–1) conduce a una espina cónica.
De esta manera se obtienen Af y AT para cualquier caso.
El desarrollo completo y las expresiones para otros casos de espinas, con perfiles
convexos o cóncavos se encuentran en Kraus y col. (2001). Para la espina cónica la expresión de
la eficiencia es:

Espina cónica

2 ⎡ I 2 (2 2 m L) ⎤
ηf = ⎢ ⎥ [SE2.1.15]
m L ⎣ I1 (2 2 m L) ⎦

donde m = (2 h / k δb)1/2

Un enfoque análogo se presenta en Kraus y col. (2001) para el caso de aletas


longitudinales y radiales con perfiles de diferentes formas. En general, los casos típicamente
analizados corresponden a variaciones lineales, cóncavas o convexas del espesor con la longitud
de la aleta. Dado que hay una gran variedad de casos, se remite al libro de Kraus y col. (2001)

16
para la consideración de los mismos. Nuevamente, y sólo como un ejemplo, se presenta la
expresión final de la aleta longitudinal de perfil triangular presentada en la Figura SE11, para la
cual la expresión de la eficiencia de aleta es:

Aleta longitudinal de perfil triangular

1 ⎡ I1 (2 m L) ⎤
ηf = ⎢ ⎥ [SE2.1.16]
m L ⎣ I0 (2 m L) ⎦

donde m = (2 h / k δb)1/2

En la Figura SE12 se representa la eficiencia para los dos ejemplos de la Figura SE11.

1
ηf

0,1

espina cónica
aleta longitudinal triangular

0,01
0,1 1 10 100
mL

Figura SE12: Eficiencia de una aleta longitudinal de perfil triangular y una espina cónica.

d) Conclusiones de la generalización
La comparación de las diferentes situaciones analizadas con cierto detalle como aleta de
sección rectangular, espina y aleta radial de espesor constante y los ejemplos de aleta recta de
perfil triangular o espina cónica permite sacar algunas conclusiones de carácter general. Para
cualquier geometría de las indicadas en la Figura SE1, y en la medida en que se cumplan las
hipótesis establecidas al comenzar el punto 2., es posible obtener gráficos como las Figuras
SE5, SE9 (ó SE10) y SE12. En los mismos se grafica la eficiencia de la aleta en función de un
parámetro que tiene en cuenta la relación (h/k)1/2 y características geométricas que dependen de
la superficie extendida considerada. La eficiencia de la aleta siempre varía entre uno (para
valores pequeños del parámetro de la abscisa) y un valor asintótico que es la inversa del
parámetro de la abcisa.

2.2.- Aplicación a otros equipos de transferencia térmica


Los desarrollos vistos pueden extenderse a otras situaciones que son de sumo interés
práctico, las cuales se analizarán a continuación.

17
2.2.1.- Placas en bancos de tubos
Una de las situaciones donde el concepto de superficie extendida ha sido muy utilizado es
cuando una de las corrientes que intercambia calor es una corriente gaseosa que atraviesa un
banco de tubos, típicamente con flujo cruzado, conocidos como tube-fin heat exchanger. Los
gases, por ser malos conductores de calor, suelen presentar bajos coeficientes de transferencia de
calor y la utilización de una superficie extendida resulta razonable y frecuentemente necesaria.
En muchos casos, y por sencillez constructiva, el banco de tubos directamente atraviesa un
conjunto de placas continuas, como se muestra en la Figura SE13.

I II
Figura SE13: Intercambiador compacto de flujo cruzado con tubos y placas como superficie
extendida (tube-fin heat exchanger).
I: Esquema del intercambiador
II: Diferentes tipos de placa:
(a) Ondulada; (b) Multiranura; (c) Rugosa (escamada) ;
(d) con ranuras paralelas; (e) Ondulada (tubos aplanados);
(f) Multiranura (tubos aplanados)

Los bancos de tubos tienen dos tipos de arreglos básicos, rectangular (incluyendo el
arreglo en cuadro) y triangular, lo que permite definir dos situaciones geométricas para evaluar
la eficiencia de la superficie extendida. Si bien la placa es continua, como se desprende de la
Figura SE14a, donde se aprecia el arreglo en cuadro, es claro que puede atribuirse a cada tubo
un cierto sector cuadrado de la placa, como se indica en la Figura SE14b, constituyendo una
celda base que se repite en toda la placa. Desde un punto de vista geométrico la superficie
indicada en la Figura SE14b tiene semejanzas con una aleta radial. Tomando coordenadas
cilíndricas, el área de flujo aumenta al avanzar en la dirección radial, pero, a diferencia de una
aleta radial, no existe simetría angular, ya que la longitud de la diagonal del cuadrado que
conforma la aleta es mayor que el lado del mismo.

18
s
p u

(a) (b)
Figura SE-14: Esquema del ordenamiento de tubos en un intercambiador compacto de flujo
cruzado con tubos y placas como superficie extendida (tube-fin heat exchanger) – Arreglo en
cuadro.

Otro aspecto que amerita discusión es la definición de las condiciones de contorno. Para
un sistema como el de la Figura SE14a, es evidente que, ignorando los efectos de borde de todo
el equipo, puede asumirse, con bastante seguridad, que la condición de borde en los lados s e i,
indicados en la Figura SE14b, es la de flujo nulo. En cambio, los lados p y u, se ubican en el
sentido del flujo del fluido que pasa por fuera de los tubos. Dicha corriente cambiará de
temperatura (por ej. se puede suponer que se enfría) y por lo tanto el lado p del equipo estará a
una mayor temperatura que el lado u. No sería absolutamente correcto asumir un flujo nulo para
dichas condiciones de borde. Estrictamente se debería resolver un sistema bidimensional (2D) y
para toda la placa en conjunto y considerando, además el comportamiento del fluido que pasa
por fuera de los tubos, como ha sido abordado recientemente (Perrotin y Clodic, 2004), pero para
el estudio de la placa como superficie extendida, tradicionalmente se ha realizado un análisis
independiente entre la fluidodinámica del sistema y la transferencia de calor en la placa.
Para el arreglo en cuadro la celda base puede ser cuadrada como se muestra en la Figura
SE14 (b) o rectangular como se esquematiza en la Figura SE15 (a); en este último caso habrá
que definir el paso entre los tubos en cada dirección (perpendicular y paralelo a la dirección del
flujo). Para el arreglo en triángulo mostrado en la Figura SE15 (b), la celda base que representa
el sistema es hexagonal; aclarándose que los seis lados de las celdas no necesariamente deben ser
iguales.

Figura SE-15: Esquema del ordenamiento de tubos en intercambiador compacto de flujo


cruzado con tubos y placas como superficie extendida (tube-fin heat exchanger) – En ambos
arreglos se indica el paso en cada dirección.
(a) : arreglo en cuadro (b): arreglo en triángulo

19
Cuando se acepta que las condiciones de borde en cada “lado” de la celda base son de
flujo nulo, no es necesario obtener el campo de temperatura en toda la celda, ya que por
condiciones de simetría, y dado que se debe resolver un problema 2D, es suficiente resolver sólo
un sector de la celda base. En las Figuras SE15 (a) y (b) se indican estos sectores en forma
rayada para cada disposición geométrica.
En el punto 2.3. se volverá sobre este tema, al analizar algunas alternativas para alcanzar
una solución aproximada de estos casos.

2.2.2.- Superficies extendidas entre dos paredes


Este es un caso encontrado muy frecuentemente, ya que hay una gran cantidad de
sistemas de intercambio térmico que pueden asimilarse a esta situación. Se trata de los
intercambiadores compactos, con flujo cruzado, comúnmente denominados plate-fin heat
exchanger. Se utilizan en numerosas aplicaciones (Shah y Sekulic, 2003), destacándose los
sistemas gas-gas, por ej. en procesos de recuperación de energía de una corriente gaseosa
caliente. En la Figura SE16 se muestra una foto de este tipo de intercambiadores y se presenta
un esquema constructivo de los mismos.

Figura SE16: Foto de un intercambiador compacto de flujo cruzado, esquema del mismo y de
sus características constructivas.

Como se aprecia en el esquema de la derecha, para la construcción se emplean en forma


sucesiva placas planas y corrugadas, las que actúan como una superficie extendida, razón por la
cual estos intercambiadores se denominan plate-fin. En los canales conformados por las placas
corrugadas circulan los fluidos con direcciones diferentes, como se aprecia en la Figura SE16.

20
Las características de las placas corrugadas pueden ser muy variadas, como se aprecia en
la Figura SE17. Aunque algunos de los tipos de placas son particulares, el enfoque general para
su evaluación térmica se asimila al general de superficies extendidas. Dado que los fluidos que
están en contacto con las caras superior e inferior de un canal pueden tener o no la misma
temperatura pueden plantearse dos situaciones: que las temperaturas de la placa plana superior e
inferior sean la misma o no. Esta situación conduce a dos casos diferentes, que deben analizarse
por separado.

(a) Plana triangular


(b) Plana rectangular
(c) Ondulada
(d) Aserrada
(e) Multiranura
(f) Perforada

Figura SE17: Diferentes tipos de placas corrugadas empleadas en intercambiadores compactos


de flujo cruzado plate-fin.

a) Con la misma temperatura en sus bases


Esta es la situación que se puede encontrar con mayor frecuencia. Para interpretar como
utilizar los desarrollos realizados se ejemplifica el caso de una superficie corrugada plana
rectangular como se muestra en la Figura SE18. Dado que el sistema tiene la misma temperatura
en ambas paredes, el primer paso es pasar una línea imaginaria por el medio de las placas planas,
ya que es una línea de simetría, como se indica en el segundo esquema de la Figura SE18.

l1
δc

Figura SE18: Esquema de la superficie extendida en un intercambiador de tipo plate-fin.

Al tomar sólo una de las mitades, como se aprecia en el tercer esquema presentado en la
Figura SE18. Es inmediato que se corresponde exactamente con el caso de una aleta rectangular

21
longitudinal de perfil constante. La temperatura de la placa plana es la de la base y la
temperatura del fluido que circula por los canales se asimila a T∞. En consecuencia, la
evaluación de la eficiencia puede hacerse con la expresión [SE17]. En este caso, dado que existe
simetría, la condición de borde [SE10b] es exacta. La longitud de la aleta L es aproximadamente
la mitad de la altura de un canal. Dada la forma de construcción si la distancia entre las dos
placas planas que conforman un canal es A1 y el espesor de la placa corrugada es δc, la longitud
L a utilizar será:

A1
L= − δc
2

Para este caso resulta inmediato inferir que es factible emplear la resolución dada por la
[SE17]; para otras geometrías de la placa corrugada puede ser necesario recurrir a otras
expresiones y definir adecuadamente las dimensiones de las superficies extendidas, como
señalan Shah y Mueller (1985) pero la metodología no presenta diferencias significativas con la
aquí planteada. Hesselgreaves (2001) presenta un estudio detallado de este tipo de sistemas,
incluyendo la información de correlaciones específicas para el coeficiente de transferencia y el
factor de fricción para diversos tipos de corrugaciones.

b) Con diferente temperatura en sus bases


Esta no es la situación más frecuente, pero puede encontrarse en algunos casos. Se puede
ejemplificar tomando una situación como la de la Figura SE19. Aquí se tiene una barra, que
puede asimilarse a una espina de sección constante, pero con contacto con ambas paredes, las
cuales están a diferente temperatura.

Tα Tβ

Figura SE19: Esquema de la superficie extendida con diferentes temperaturas en las bases.

La ecuación aplicable para este caso es nuevamente la [SE7], que se reproduce como
[SE2.2.1] (por ordenamiento):

d 2θ ⎛ pf h ⎞
⎟ θ=m θ
2
= ⎜ [SE2.2.1]
dx 2 ⎝ f ⎠
A k

Pero cambian las condiciones de contorno. No existe simetría y se deben definir los
valores de las temperaturas en ambos extremos de la barra, los cuales escritos como diferencias
con un valor T∞, resultan:

22
x=0 T = Tα ⇒ θ = θα = Tα − T∞ [SE2.2.1a]

x = Lβ T = Tβ ⇒ θ = θβ = Tβ − T∞ [SE2.2.1b]

Se ha definido la longitud Lβ para diferenciar de la longitud L empleada anteriormente.


Obviamente, la solución es la [SE8], que se reproduce, modificando la denominación de
las constantes:

θ(x) = CI exp ( mx ) + CII exp ( − mx) [SE2.2.2]

Utilizando las condiciones de contorno se obtiene:

θβ senh (m x) + θα senh (m (Lβ − x))


θ= [SE2.2.3]
senh (m Lβ )

En este caso se deben obtener los flujos en los dos bordes de la barra, los cuales resultan:

⎡ θα m θβ m ⎤
x=0 qα = k ⎢ − ⎥ [SE2.2.4]
⎣⎢ tanh (m Lβ ) senh (m Lβ ) ⎥⎦

⎡ θβ m θα m ⎤
x = Lβ qβ = k ⎢ - ⎥ [SE2.2.5]
⎣⎢ tanh (m Lβ ) senh (m Lβ ) ⎦⎥

Siendo el flujo total:

k ⎡ m Lβ m Lβ ⎤
q α + qβ = q = (θα + θβ ) ⎢ − ⎥ [SE2.2.6]
Lβ ⎣⎢ tanh (m Lβ ) senh (m Lβ ) ⎦⎥

En este caso no es evidente plantear la evaluación de la eficiencia de la aleta, ya que no


se puede adoptar una situación ideal como en un sistema con un extremo libre, pero obviamente
se pueden realizar todos los cálculos de transferencia de calor como antes.
Cuando θα = θβ se llega a una situación de simetría para la cual al considerar que
L = Lβ /2 se puede demostrar que se retoma la expresión [SE17] para evaluar la eficiencia de la
aleta, ya que en ese caso la situación ideal vuelve a quedar claramente identificable.
Finalmente, debe señalarse que bajo ciertas condiciones puede originarse un flujo neto de
calor entre las paredes que están a Tα y Tβ. Tomando, por ejemplo, un caso en que se transfiera
energía al medio y Tα >> Tβ, si la capacidad de transferencia de calor por conducción a través de
la barra es mucho mayor que la capacidad de transferencia al medio por convección, puede
generarse un flujo neto de energía entre la pared α y la β. El análisis de los perfiles de
temperatura y la evaluación de los flujos permitirán identificar esta situación.

23
2.3.- Expresiones aproximadas para la eficiencia
Las soluciones encontradas para superficies extendidas de sección variable normalmente
conducen a expresiones de perfil de temperatura y eficiencia de la aleta (y por lo tanto flujo de
calor) dependientes de funciones de Bessel. Por su parte, para el caso de placas en un banco de
tubos, se debe recurrir, al menos a la resolución de un sistema bidimensional. Ante esta situación
se han buscado expresiones aproximadas que permitan realizar los cálculos de una manera más
sencilla. Si bien la aparición de programas comerciales facilita el cálculo (suelen tener
incorporadas por ej. las funciones de Bessel) la posibilidad de tener aproximaciones confiables
puede resultar de interés en muchas ocasiones. Por esta razón se presentarán algunas de estas
aproximaciones para los casos de mayor interés.
Para los casos de aleta recta de perfil triangular y espina cónica, se puede proponer la
siguiente expresión aproximada:

1
ηf = [SE2.3.1]
1+ ( m )
* 2

Siendo

mL
m* = para aleta recta de perfil triangular.
2

m* = mL para espina cónica

La aproximación tiene muy poco error cuando m* tiende a valores pequeños y η → 1, y


cuando m* es muy grande y η → 1/ m*. Para valores intermedios de m*, se presentan los
mayores errores, que son inferiores a 4 % para la aleta recta de perfil triangular e inferiores a 9.5
% para la espina cónica.
Para aletas radiales de espesor constante se encuentran diversas aproximaciones. Aquí se
mencionarán tres. Una de estas aproximaciones es:

tanh(m or )
ηf = f c [SE2.3.2a]
m or

siendo

⎡ ( m or ) ⎛ 2 ⎞⎤
1.5
1
fc = ⎢ + 1.5 ⎜ ⎟⎥ y m or = R r * m o
⎢⎣1+ ( m or ) 1+ ( m or ) ⎝ 1+R r ⎠ ⎥⎦
1.5

Otra de las aproximaciones es:

tanh ( m ψ )
ηf = [SE2.3.2b]
(m ψ)

24
siendo

ψ = ro * [R r − 1] * [1 + 0.35 * ln R r ]

Por otra parte, para aletas radiales de espesor constante Acosta-Iborra y Ocampo (2009)
desarrollaron un procedimiento aproximado, modificando la estructura de la ecuación [SE2.1.8]
a efectos de obtener funciones más sencillas que las de Bessel. Indican que el procedimiento es
aplicable a otras formas geométricas, pero no presentan los resultados finales. Para las aletas
radiales, con este procedimiento, pudieron obtener un perfil aproximado de temperatura y
finalmente el cálculo de la eficiencia, que resulta (se deben evaluar algunos parámetros
intermedios):

2 ⎡ N1 − N2 ⎤
ηf = [SE2.3.3]
1 − (1/R r ) ⎣ D1 ⎥⎦
2 ⎢

siendo

N1 = λ 2 3 * {λ1 − 1 + [1 − (1/ R r ) * λ 1 ] * exp(λ 1 * [ (1/ R r ) − 1) ]}

N2 = λ13 * {λ 2 − 1 + [1 − (1 / R r ) * λ 2 ] * exp(λ 2 * [ (1 / R r ) − 1) ]}

D1 = λ12 *λ 2 2 * {λ 2 * exp(λ1 * [ (1/ R r ) − 1] − λ1 *exp(λ 2 * [ (1/ R r ) − 1]}

M f ± M f 2 + 4*(m o *R r ) 2 R r * ln(R r )
λ1,2 = Mf =
2 R r −1

Para todas las aproximaciones (ecs. SE2.3.2a y b y SE2.3.3) el error relativo respecto al
valor exacto dado por la ecuación (SE2.1.12) depende de mo y de Rr. En la Figura SE20 se
presenta dicho error en función de mo con Rr como parámetro para dos aproximaciones. Para
cualquier condición, la ec. (SE2.3.3), aunque es ligeramente más complicada, da una mejor
aproximación que la ec. (SE2.3.2a). En ambos casos los mayores errores se dan a valores
intermedios de mo y se incrementan al aumentar la relación Rr. Si se aceptase un error máximo
del 10%, la ec. (SE2.3.2a) no se debería emplear para valores de Rr > 2.5, mientras que la ec.
(SE2.3.3) podría utilizarse hasta valores de Rr ≈ 7, lo que la hace válida (con dicho nivel de
error) para cualquier valor práctico de Rr. La aproximación dada por la ec. (SE2.3.2b) tiene un
comportamiento diferente a las otras, ya que brinda una muy buena estimación para valores
pequeños e intermedios de mo, pero para valores de mo > 2 (este límite depende fuertemente de
Rr) el error de la aproximación aumenta fuertemente porque no tiende al valor asintótico correcto
para altos mo. Su utilización se torna práctica porque normalmente no se llega a trabajar con
eficiencias tan bajas, pero debe emplearse con precaución.

25
10
e (%) Rr=2,5
Rr=1,25
8
Rr=1,25
Rr=1,5
6
Rr=2

0
0,01 0,1 1 10 100
mo
-2

-4

Figura SE20: Error de las aproximaciones para la evaluación de la eficiencia de una aleta radial
de espesor constante [(_____ ec. [SE2.3.3]), (----- ec. [SE2.3.2a])].

Para el caso de placas en un banco de tubos se han propuesto dos alternativas de


soluciones aproximadas. En este caso la posibilidad de alcanzar una aproximación satisfactoria
tiene una importancia mucho mayor, ya que en los casos previos la única ventaja era evitar la
evaluación de funciones de Bessel, en cambio la evaluación de una celda de una placa, como la
de la Figura SE14b, incluso asumiendo flujo nulo en los cuatro lados de la celda, debe
plantearse como un sistema bidimensional en derivadas parciales, lo cual requiere una resolución
numérica. Ambas alternativas de aproximación se basan en la similitud, indicada en 2.2.1., que
tiene una celda típica, como la indicada en la Figura SE14b, con una aleta radial de sección
uniforme. A partir de esta idea se plantean alternativas que permitan asimilar las características
geométricas de la celda con las de una aleta radial y luego utilizar las expresiones para esta
última, exactas, como la [SE2.1.12], o aproximadas, como las mencionadas previamente, en la
evaluación de la eficiencia de aleta.

- Equivalent annulus method


Esta alternativa, que puede denominarse como método de aleta radial equivalente.
Consiste en representar la celda rectangular o hexagonal que rodea a cada tubo, por una aleta
radial de una superficie equivalente. De esta forma se calcula el radio re,eq de la aleta equivalente
y por supuesto se mantiene el mismo radio ro para la base de la aleta, que corresponde al radio
externo del tubo. Existen dos alternativas para el cálculo de la superficie equivalente:
i) Obtener una aleta radial con la misma superficie que la celda unitaria
ii) Calcular una superficie con una eficiencia (aproximadamente) equivalente a la de la celda
(Perrotin y Clodic, 2003).

En la Figura SE21 se presenta una esquematización de este método para un arreglo


triangular correspondiente al enfoque i). El radio ro, no indicado, es obviamente el mismo que el
de los tubos en el intercambiador real. Para la alternativa i) es sencillo, a partir de relaciones
geométricas, calcular el radio equivalente.

26
re

Aleta radial
equivalente
Celda hexagonal de
arreglo triangular

Figura SE21: Esquematización del método de aleta radial equivalente.

Para la alternativa ii) Perrotin y Clodic (2003) indican que re,eq (que reemplazará a re en
las expresiones de la aleta radial para calcular la eficiencia de la celda) se debe calcular con
expresiones propuestas en dicho trabajo. La definición de los pasos que aparecen en las
expresiones se puede identificar fácilmente a partir de la Figura SE15. Para el caso a) de la
Figura SE15, arreglo en cuadro, se emplea:

re,eq Xt XA
= 0.64 − 0.2 [SE2.3.4]
ro ro Xt

mientras que para el caso b), arreglo en triángulo, se emplea:

re,eq Xt XD 1 X 2t
= 0.635 − 0.3 siendo X D = X A2 + [SE2.3.5]
ro ro Xt 2 4

- Sector method
En la segunda alternativa, que puede denominarse como método de los sectores, y que es
considerado un método semianalítico, la celda rectangular o hexagonal es dividida en un número
a elección de sectores triangulares. Cada sector tendrá un área Ai y la eficiencia de la misma
podrá evaluarse con las expresiones exactas o aproximadas correspondientes a una aleta radial de
radio re,i. El radio interno de cada sector es igual al radio del tubo que está rodeado por la
superficie extendida. La Figura SE22 esquematiza esta situación. Al considerar que en cada
sector el flujo de calor es puramente radial, los bordes de cada sector pueden considerarse como
adiabáticos. La temperatura de la base de cada sector es constante y su borde externo también es
adiabático. Estas consideraciones permiten emplear las expresiones de eficiencia de la aleta
radial de espesor constante.
La evaluación de cada radio re,i ha sido planteada de dos maneras diferentes. La más
sencilla es que dicho radio es igual a la longitud del segmento que une el centro de la celda con
el punto medio del lado del triángulo opuesto a dicho centro. En este caso la identificación de
cada sector conduce automáticamente a calcular re,i y con este valor la eficiencia de cada sector,
para, en el caso de haber dividido la superficie en ω sectores, calcular finalmente la eficiencia de
toda la celda de la superficie extendida como:
ω

∑η i * Ai
ηf = i=1
ω
[SE2.3.6]
∑Ai=1
i

27
re,

Figura SE22: Esquematización del método de los sectores.

La segunda alternativa para la evaluación del radio re,i ha sido planteada por Kundu y Das
(2000) y consiste en evaluar re,i como el radio del sector circular que tiene un área igual a la de
los sectores triangulares en los cuales se ha dividido la superficie extendida. En este enfoque
surge otro aspecto a considerar. Si se toma el cuadrado de la Figura SE14 (b), para aplicar el
método de los sectores es suficiente tomar un octavo del cuadrado. Sin embargo, para el caso en
que el paso entre tubos no sea el mismo en ambas direcciones del plano de la superficie
extendida, la simetría en la dirección de las diagonales se pierde y es necesario tomar al menos
un cuarto del rectángulo. En estas condiciones dicho cuarto a su vez se divide en dos, a través de
la diagonal. Shah y Sekulic (2003) presentan el análisis para estos casos (que por supuesto es
abarcativo del caso en que el paso es el mismo en ambas direcciones) y proponen un esquema de
cálculo basado en las Figuras SE23.
Las expresiones para cada caso y algunas consideraciones particulares están descriptas
por Shah y Sekulic (2003). Aquí, a modo de ejemplo, se presentará el desarrollo, y de esa forma
el procedimiento detallado de cálculo, para el caso de arreglo en cuadro con igual paso en cada
dirección, que corresponde a la Figura SE14. El esquema a utilizar se asemeja al caso a) de la
Figura SE23, pero considerando solamente un octavo del cuadrante como se indica en la Figura
SE24,

(a) (b)

Figura SE23: Método de los sectores para sistemas con diferentes pasos en cada dirección.
(a): arreglo en cuadro (b): arreglo en triángulo

28
XM

Xm Sector iesimo

re,i
Δθ

XA / 2
θo

Figura SE24: Desarrollo del método de los sectores para un arreglo en cuadro.

El área total subtiende un ángulo θo (en este caso θo = π/4). Este área se divide en tantos
segmentos como se desee a efectos de alcanzar una mayor precisión en el cálculo, dados por el
índice ω, de tal manera que Δθ = θ o /ω . Un área genérica, enmarcada por los ángulos
iΔθ e (i − 1) Δθ , siendo 1 ≤ i ≤ ω, se puede evaluar como la diferencia de las áreas de los
triángulos rectángulos cuyos catetos son XM y Xm respectivamente. El área de cada uno de estos
triángulos es:

XA XA
A TM = (1/2) XM A Tm = (1/2) Xm [SE2.3.7a, b]
2 2

Por su parte, la tangente de cada uno de los ángulos que enmarcan el área genérica, se
expresan como:

Xm XM
tan ((i − 1) Δθ ) = tan (i Δθ) = [SE2.3.8a, b]
X A /2 X A /2

Este área genérica será representada por un sector de aleta radial, cuya superficie se
denomina Ac y tiene un radio re,i, en consecuencia:

A c = (1/2) re,i2 Δθ = A TM − A Tm [SE2.3.9]

La segunda igualdad es la que permite evaluar cada valor de re,i. Reemplazando ATM y
ATm de las [SE2.3.7a, b] y Xm y XM de las [SE2.3.8a, b] y despejando re,i se obtiene:

29
X A ⎧ tan (i Δθ) − tan[(i − 1)Δθ] ⎫
1/2

re,i = ⎨ ⎬ [SE2.3.10]
2 ⎩ Δθ ⎭

Ahora se puede utilizar la ecuación [SE2.3.6], donde para cada valor que se asigna a i se
calcula el Ai = Ac empleando [SE2.3.9], mientras que para calcular el correspondiente ηi se
emplean las expresiones de una aleta radial de sección constante (fórmulas exactas o
aproximadas) siendo ro el valor del radio real del tubo y re,i el calculado con [SE2.3.10].
La exactitud de estas aproximaciones ha sido estudiada al compararlas con resoluciones
rigurosas (Kundu y Das, 2000; Perrotin y Clodic, 2004) para algunos casos específicos. Como
ejemplo de los resultados que se alcanzan con estas aproximaciones, en la Figura SE25 se
muestran la distribución de temperatura obtenida con la aproximación (método de los sectores) y
mediante la resolución rigurosa (Perrotin y Clodic, 2004) para un arreglo en cuadro con distinto
paso entre los tubos.
Esta relación de pasos Xl y Xt (=2) presenta un error mayor al emplear el método
aproximado que cuando la relación entre ambos pasos tiende a uno, no obstante para este
ejemplo la relación entre la eficiencia calculada numéricamente y la aproximada no difiere en
más del 5%.

317.63512
319.97191
322.30870
324.64549
326.98228

(a) (b)

Figura SE25: Distribución de temperaturas en una placa con celda rectangular (Relación entre
los pasos = 2). Comparación de resultados del método de los sectores (a) con la resolución
numérica (b). La columna de la derecha indica la temperatura en K.

3.- Utilización de la eficiencia de aleta en la evaluación del calor transferido


Las expresiones obtenidas corresponden a una única superficie extendida, ya sea una
aleta o una espina, y se debe analizar como aplicarlas en la evaluación de la velocidad de
transferencia de calor para un caso general, para lo cual se deben recordar las expresiones [SE-2,
3 y 18] vistas previamente, con la salvedad de utilizar L o Lc de acuerdo discutido previamente.
Para un equipo con superficies extendidas, el área total de transferencia de calor del lado
en el cual está la superficie extendida, es

A Te = A Tf + A ou [SE3.1]

donde:
ATe: área total de transferencia de calor
ATf: área de transferencia de calor en la superficie extendida
Aou: área de transferencia en la base donde no hay aletas

30
La velocidad de transferencia de calor es:

Q = h A Tf η f (Tb − T∞ ) + h A ou (Tb − T∞ ) [SE3.2]

y tomando como área de referencia el área total de transferencia de calor resulta:

Q = h (Tb − T∞ ) A Te [(A Tf /A Te ) η f + (A ou /A Te )] [SE3.3]

o en forma condensada:

Q = h (Tb − T∞ ) A Te ε [SE3.4]

Teniendo en cuenta la evaluación de la velocidad de transferencia de calor para equipo sin


superficies extendidas, ecuación [SE1], se obtiene la siguiente relación:

Q A ε
= Te [SE3.4]
Qo Ao

lo que indica claramente el significado de incrementar el área total de transferencia de calor


respecto a la situación original, ya que se establece la relación entre las áreas geométricas, pero
afectadas por la eficacia de la superficie extendida.

3.1.- Utilización de la eficiencia de aleta incluyendo la resistencia de ensuciamiento


Las expresiones obtenidas y todo el análisis realizado hasta este punto corresponden al
caso de una superficie limpia. Esta no es la situación típica de operación normal de un equipo de
intercambio térmico, por lo tanto, debe analizarse como se puede incluir la resistencia de
ensuciamiento.
En el planteo general, punto 2.1., el calor transferido con el medio que rodea la superficie
extendida se expresó como:

QT,x = ΔA T,x h (T − T∞ ) [SE2.1.1.c]

Aquí se utiliza como fuerza impulsora directamente la diferencia de temperatura entre la


superficie extendida y el medio, con una única resistencia (1/h). Al incorporarse la resistencia al
ensuciamiento se pueden identificar dos resistencias, y por lo tanto, escribir la velocidad de
transferencia en función de las fuerzas impulsoras parciales:

QT,x = ΔA T,x (1/R fo ) (T − Tfo ) [SE3.1.2]

QT,x = ΔA T,xf h (Tfo − T∞ ) [SE3.1.3]

Si, ante esta situación, se quiere escribir nuevamente la fuerza impulsora de la ec.
[SE2.1.1.c] es posible incorporar un coeficiente corregido hf, quedando:

QT,x = ΔA T,x h f (T − T∞ ) [SE3.1.4]

31
Despejando el valor de Tfo de [SE3.1.2], reemplazando en [SE3.1.3] y comparando la
velocidad de transferencia de calor con la dada por [SE3.1.4], debe verificarse:

1 1 R fo
= + [SE3.1.5]
ΔA T,x h f ΔA T,xf h ΔA T,x

o, en forma equivalente

1 ⎛ ΔA T,x ⎞ 1 1
=⎜ ⎟⎟ + R fo ≈ + R fo [SE3.1.5a]
hf ⎜ ΔA
⎝ T,xf ⎠ h h

Teniendo en cuenta la fuerza impulsora empleada en la [SE3.1.4], es factible utilizar


todas las expresiones de eficiencia de aleta obtenidas previamente, empleando el coeficiente
corregido hf en lugar de h, y de esta forma incorporar la resistencia de ensuciamiento.
El impacto de incluir la resistencia de ensuciamiento se puede verificar a partir del caso
más simple, eficiencia de una aleta de sección uniforme. Si Rfo no es nulo (que es el caso que se
pretende considerar) será hf < h. Por lo tanto:

1/2 1/2
⎛p h ⎞ ⎛p h ⎞
mf = ⎜ f f ⎟ < m= ⎜ f ⎟
⎝ Af k ⎠ ⎝ Af k ⎠

η(m f ) > η(m)

Por lo tanto, al incluirse en el cálculo la resistencia de ensuciamiento, la eficiencia de la


aleta aumenta, aunque la velocidad total de transferencia de calor disminuya.

4.- Utilización de la eficiencia en el diseño óptimo de superficies extendidas


La incorporación de superficies extendidas en un sistema de transferencia térmica
conlleva necesariamente un proceso de optimización. Agregar una superficie extendida tiene un
costo adicional, tanto de material como de mano de obra para la construcción y adicionalmente
una mayor dificultad en la limpieza, que debe compensarse con creces a través del beneficio
obtenido. Teniendo en cuenta las diferentes alternativas estudiadas previamente, resulta claro
que deberán seleccionarse tanto el tipo de superficie extendida, como su material y sus
características geométricas. En forma adicional, se pueden fijar diferentes tipos de objetivos a
efectos de llevar adelante la optimización. Muchas de las alternativas que se pueden encontrar,
así como las metodologías, para tratarlas, están presentadas en el libro de Kraus y colab. (2001)
y en numerosas publicaciones. Aquí, a modo de ejemplo, se presentarán algunos casos que son
de suma importancia.
En primer lugar se analiza el caso de un tipo definido de superficie extendida donde se
fija el volumen de la misma, o en forma equivalente y para un material definido, la masa de
material a emplear. En este caso se busca optimizar las dimensiones de la superficie extendida.
Por ejemplo, y como una situación sencilla, se plantea el caso de una espina de sección
uniforme. El volumen de la misma es:

32
Vesp = (π / 4) d 2 L [SE4.1]

En este caso el objetivo es seleccionar el diámetro y la longitud que, respetando un


volumen definido, conduzca a satisfacer en forma óptima un cierto objetivo. Por ejemplo, ese
objetivo puede ser maximizar la velocidad de calor transferido a través de la superficie
extendida. El resultado que se obtiene se muestra en la Figura SE26 (para un conjunto de
valores constante de los parámetros no indicados en la Figura). Se observa que existe un radio
óptimo, que depende del conjunto de parámetros de cada caso. En la Figura SE26 se observa
también un desplazamiento del óptimo al modificarse el coeficiente pelicular del fluido que
rodea la espina.

2,5
Q [J / s]

2
h [J / K s m2]

1,5
50

1
30

0,5
10

0
0 0,005 0,01 0,015 0,02 0,025 0,03 0,035 0,04
d [m]

Figura SE26: Variación de la velocidad de transferencia de calor con el diámetro de la espina


para una masa constante la misma.

Para evaluar el valor del radio óptimo se plantea la velocidad de transferencia de calor a
partir de la ecuación [SE18], que para la espina es:

Qesp = (q f A of )esp = h pf L (Tb − T∞ ) ηf [SE4.2]

Para la espina ηf está dado por la ecuación [SE17], mientras que pf y Af están dados por:

pf = π d y A f = π (d 2 /4)

Reemplazando en la [SE4.2] y utilizando L a partir de [SE4.1] resulta:

(β1 d3 )
Qesp 1/ 2
Q*esp = = tanh ⎡β2 d ( −5/ 2) ⎤ [SE4.3]
(Tb − T∞ ) ⎣ ⎦

donde:

8 Vesp ( h /k )
1/2
π2 k h
β1 = β2 = [SE4.3a, b]
4 π

33
de esta forma Q*esp es solo función del diámetro de la espina, d, para un valor dado de Vesp. En
consecuencia, haciendo

⎛ dQ*esp ⎞
⎜ ⎟ =0 [SE4.4]
⎜ dd ⎟
⎝ ⎠

se obtendrá d = dopt , que es el valor de diámetro de espina que maximiza la velocidad de


transferencia de calor. Al llevar a cabo este procedimiento de la [SE4.4] resulta:

3 tanh(βo ) = 5 βo [sec h(βo )]2 [SE4.5]

donde

βo = β2 d opt ( −5 / 2) [SE4.5a]

La raíz de la [SE4.5] es βo = 0.91938 , en consecuencia, dopt resulta:

1/5
d opt = 1.5031 ⎡ Vesp
2
(h/k ) ⎤ [SE4.6]
⎣ ⎦

Una vez calculado dopt se obtiene Lopt a partir de la [SE4.1].


Por ejemplo, para las condiciones de la Figura SE26, para h = 30 J/K m2 s, los valores
óptimos de la geometría de la espina resultan: dopt = 0.565 cm y Lopt = 3.99 cm.
En forma análoga se puede considerar la optimización de una aleta radial de espesor
constante. En este caso el volumen de la misma es:

Var = π e ( re2 − ro2 ) = π e ro2 ( R 2r − 1) [SE4.7]

La velocidad de transferencia de calor es:

( )
Qar = (q f A of )ar = h 2 π ro2 R 2r − 1 (Tb − T∞ ) ηf (mo , R r ) [SE4.8]

Donde ηf está dado por la [SE2.1.12], que se repite a continuación:

2 ⎡ I1 (m o R r ) K1 (m o ) − K1 (m o R r ) I1 (m o ) ⎤
ηf = ⎢ ⎥ [SE2.1.12]
m o (R r − 1) ⎣ K1 (m o R r ) Io (m o ) + I1 (m o R r ) K o (m o ) ⎦
2

Recordando que:

1/2
⎛h 2⎞
mo = ⎜ ⎟ ro
⎝k e⎠

34
Para valores fijos de Var, h, k y ro, a continuación, Figura SE27a y b, se presenta la
variación de e (a partir de la ecuación [SE4.7]) y de Qar, a partir de la ecuación [SE4.8], en
función de Rr, para dos condiciones de trabajo, tomadas de Kraus y colab. (2001) y Hewitt y
colab. (1994). Estos ejemplos representan dos situaciones con diferencias apreciables, tanto en la
geometría como en el material de la aleta.
Nuevamente se observa la existencia de un óptimo para la geometría de la aleta. La
Figura SE27a corresponde a una aleta de grandes dimensiones con un material de
(relativamente) baja conductividad como el acero, mientras que las condiciones de la Figura
SE27b corresponden a una aleta más pequeña con un material de alta conductividad como el
aluminio. En este segundo caso los máximos se desplazan a valores de Rr más altos, ya que un
material con mayor conductividad permite alcanzar estas relaciones sin deteriorar la eficiencia
de la aleta.
250 1
h [J / K s m2]
Q [J / s] e [m]

200
105
0,1

70
150

0,01
35
100

0,001
50

0 0,0001
1 1,5 2 2,5 3 3,5 4
Rr

Figura SE27a: Variación de la velocidad de transferencia de calor y el espesor con la relación


de radios para una aleta radial de peso constante. (ro = 0.05 m, k = 40 W / m K, V = 1.031 10–4
m3).
30 1
h [J / K s m2]
Q [J / s] e [m]
25

105 0,1
20

15 70 0,01

10
35 0,001
5

0 0,0001
1 1,5 2 2,5 3 3,5 4
Rr
Figura SE27b: Variación de la velocidad de transferencia de calor y el espesor con la relación
de radios para una aleta radial de peso constante.
(ro = 0.0127 m, k = 206 W / m K, V = 8.376 10–7 m3)

35
En este caso para un volumen fijo de aleta radial, despejando e de la ec. [SE4.7] y
reemplazándolo en mo y luego en la [SE4.8], para valores definidos de ro, h y k, la ecuación
[SE4.8] puede utilizarse para hallar el valor de Rr que maximiza Qar, haciendo

⎛ dQar ⎞
⎜⎜ ⎟⎟ = 0 [SE4.9]
⎝ dR r ⎠

En este caso, a diferencia del desarrollo realizado para la espina, no es posible realizar
una derivación analítica y alcanzar una expresión como la [SE4.5]. Kraus y colab. (2001)
presentan diferentes métodos para hallar la geometría óptima; en general no son cálculos directos
y en muchos casos los mismos pasan por el empleo de gráficos. Sin embargo, se pueden concebir
dos alternativas para realizar una aproximación.
Una de estas alternativas consiste en utilizar la siguiente aproximación de la eficiencia
de aleta radial:

tanh(mol )
ηf = [SE4.10]
mol

donde

m ol = ⎡⎣ (R 2r − 1) m o ⎤⎦ /2

Esta aproximación respeta los límites comentados al analizar la Figura SE10 para
cualquier valor de Rr, pero presenta errores apreciables para valores intermedios de mol,
especialmente cuando aumenta Rr. Sin embargo, tiene la ventaja de la sencillez y respeta la
funcionalidad de la eficiencia de aleta de la espina, por lo que se puede seguir una metodología
similar a la empleada con la espina para evaluar el óptimo de Rr. Reemplazando la [SE4.10] en
la [SE4.8] y con el valor de e de la [SE4.7] se obtiene:

ω1 ⎡
( )
Qar 3/ 2 ⎤
Q*ar = = tanh ⎢ ω R 2
− 1 ⎥⎦ [SE4.11]
( )
2 r
Tb − T∞ R r2 − 1
1/ 2

donde:

1/ 2
⎛ h π ⎞
ω1 = 2 3/2
(h k Var π )
1/2
ω2 = ⎜ ⎟ ro2 [SE4.11a, b]
⎝ k Var 2 ⎠

Ahora puede evaluarse la [SE4.9] analíticamente, y se obtiene:

tanh(βa ) = 3 βa [sec h(βa ) ]


2
[SE4.12]

donde

( )
3/ 2
βa = ω2 R 2r − 1 [SE4.12a]

36
La raíz de la [SE4.12] es βa = 1.41921 , en consecuencia, Rr,opt resulta:

1/2
⎡ ⎛ 1.41921 ⎞ 2/3 ⎤
R r,opt = ⎢1+ ⎜ ⎟ ⎥ [SE4.13]
⎢ ⎝ ω2 ⎠ ⎥
⎣ ⎦
Este valor presenta cierto errror, dada la expresión de eficiencia empleada para su
obtención. En general, conduce a un valor de Rr menor que el óptimo. Sin embargo, se puede
tomar como base y obtener la siguiente expresión corregida:

1/2
⎡ ⎛ 1.41921 ⎞ 2/3 ⎤ ⎡ ⎛ 1 ⎞⎤
*
R r,opt ⎢
= 1+ ⎜ ⎟ ⎥ ⎢0.365 ⎜⎜ 2 + 0.05 ⎟⎟ ⎥ [SE4.14]
⎢ ⎝ ω2 ⎠ ⎥ ⎣⎢ ⎝ m r ⎠ ⎦⎥
⎣ ⎦

donde

m r = (h / k) ro [SE4.14a]

Con el valor de R *r,opt se calcula el e óptimo y con ambos valores, empleando la [SE4.8] y la
[SE2.1.12], se calcula el valor de Qar.
La segunda metodología para obtener el óptimo tiene un carácter de tipo “empírico”, y
fue propuesta por Arslanturk (2005). Este autor observó que adimensionalizando
convenientemente las ecuaciones de la aleta radial, el óptimo de Qar depende solo de mr y del
volumen de aleta. Con este fin definió:

V
ν= [SE4.15]
(π )
ro3

Para continuar el desarrollo, el autor obtuvo numéricamente el valor de Rr óptimo para un


rango práctico de valores de mr y de ν, y luego ajustó el valor de Rr,opt con la siguiente expresión:

= ⎡a ν + bν ν + cν ν 2 ⎤ ⎡⎢a ρ + bρ ln(m r ) + cρ [ ln(m r )] ⎤⎥


2
R† [SE4.16]
r,opt ⎣ ⎦ ⎣ ⎦

En su trabajo original de Arslanturk (2005) proporcionó un conjunto de valores de las


constantes de la ecuación [SE4.16] con los cuales se calculaban valores de R † que
r,opt
presentaban mucho error al compararlo con el valor numérico del óptimo. En una Fe de erratas
posterior (Arslanturk, 2009) presentó otro conjunto de constantes, que se reproducen a
continuación:

aν = 0.5275 bν = 0.1795 cν = -0.0324

aρ = 2.5894 bρ = -0.1661 cρ = 0.0817

37
Estos valores permiten calcular un valor de R † que se emplea nuevamente para calcular
r,opt
e y Qar, como se indicó previamente y conducen a valores muy cercanos al óptimo numérico de
Qar.
En las Tablas SE-Ia y b se indican los resultados de los óptimos para las condiciones de
la Figura SE 27a y b respectivamente, junto a los valores calculados con las expresiones de
R *r,opt y R † obtenidos con las ecuaciones [SE4.14] y [SE4.16].
r,opt

Tabla SE-Ia: Comparación de diferentes formas de cálculo del óptimo de la geometría de aleta.
(ro = 0.05 m, k = 40 W / m K, V = 1.031 10–4 m3)
Óptimo con la Óptimo con la
Óptimo con la ec. [SE4.8]
h ec. [SE4.14] ec. [SE4.16]
[W/ m2 K] Qar Error Error
R r,opt ηf e [mm] R *r,opt R†
[W] Qar(%) r,opt Qar(%)
40 2.12 100.9 0.575 3.77 2.24 1.8 2.19 0.8
80 1.90 156.5 0.596 5.03 2.04 2.3 1.95 0.4
120 1.80 202.5 0.599 5.86 1.93 2.5 1.83 0.2

Tabla SE-Ib: Comparación de diferentes formas de cálculo del óptimo de la geometría de aleta.
(ro = 0.0127 m, k = 206 W / m K, V = 8.376 10–7 m3)

Búsqueda del óptimo con la ec. Óptimo con Óptimo con


h [SE4.8] la ec. [SE4.14] la ec. [SE4.16]
[W/ m2 K] Qar error error
R η f e [mm] R *r,opt R†
r,opt [W] Qar(%) r,opt Qar(%)
35 3.12 14.5 0.583 0.189 3.30 0.9 3.68 7.1
70 2.76 22.1 0.588 0.250 2.95 1.3 3.26 7.5
105 2.58 28.4 0.589 0.292 2.77 1.6 3.03 7.4

De los resultados de las Tablas SE-Ia y b se puede inferir que ninguna de las expresiones
para estimar el óptimo es definitivamente superior a la otra. Por su forma de desarrollo la ec.
[SE4.16] tiene una muy buena estimación para las condiciones en las cuales se ajustaron sus
coeficientes, pero tiene mayor error fuera de dichas condiciones. La ec. [SE4.14], por el tipo de
desarrollo es aceptable en cualquier condición.
Se observa que aunque el valor estimado de Rr (y en consecuencia la geometría de la
aleta) puede tener alguna discrepancia con el valor numérico, la forma de las curvas de las
Figuras SE27a y b, con extremos relativamente suaves, conducen a que el error en el calor
transferido sea mucho menos significativo, lo que permite aceptar sin problemas los cálculos
obtenidos con las ecuaciones [SE4.14] o [SE4.16].
Este tópico de optimizar la geometría de la aleta puede ser enfocado de diversas maneras,
de acuerdo al objetivo buscado (Kraus y colab., 2001). Asimismo, debe tenerse presente que este
análisis está limitado a la geometría de una única aleta. El óptimo puede ser otro cuando se
tienen en cuenta otros aspectos del contexto en el cual se está utilizando la aleta.

38
5.- Misceláneas
El desarrollo tecnológico de las superficies extendidas es relativamente reciente, como la
propia vida del ser humano en la Tierra, pero el concepto de superficies extendidas parece haber
estado presente en la naturaleza hace millones de años. El dibujo de la portada es un stegosaurio,
un dinosaurio que vivió hace alrededor de cien millones de años. ¿Cuál era la función de sus
placas dorsales? Al respecto Farlow y colab. (J.O.Farlow, C.V.Thompson, D.E.Rosner, Plates of
the Dinosaur Stegosaurus: Forced Convection Heat Loss Fins?, Science, 11 June 1976: Vol. 192
no. 4244 pp. 1123-1125) indican: "It is suggested that the plates along the arched back and tail
of Stegosaurus served an important thermoregulatory function as forced convection "fins." Wind
tunnel experiments on finned models, internal heat conduction calculations, and direct
observations of the morphology and internal structure of stegosaur plates support this
hypothesis, demonstrating the comparative effectiveness of the plates as heat dissipaters,
controllable through input blood flow rate, temperature, and body orientation (with respect to
wind)."
Similares conclusiones alcanzó S.C.Bennett (S.C.Bennett, Aerodynamics and
thermoregulatory function of the dorsal sail of Edaphosaurus, Paleobiology, 22(4), 496-506,
1996) al estudiar al edaphosaurus, otro tipo de dinosaurio que tiene una gran superficie
extendida en su región dorsal, que asemeja una vela.
El dibujo que completa la portada, además del stegosaurio, corresponde a un sistema de
enfriamiento de dispositivos electrónicos, y diferentes alternativas de superficies extendidas
utilizadas en los mismos.
El empleo de superficies extendidas, desarrollado por la evolución de la naturaleza o la
inteligencia del ser humano, encuentra muchos campos de aplicación, que como se aprecia,
excede las aplicaciones típicas de intercambiadores de calor.

39
6.- Nomenclatura
A : área de la superficie de intercambio térmico [m2]
Af : área de la sección perpendicular al flujo de calor en la superficie extendida [m2]
Ao : área total de la superficie "desnuda" (sin superficie extendida) [m2]
Aof : área de la superficie "desnuda" donde se apoya la superficie extendida [m2]
Aou : área de la superficie "desnuda" donde no se apoya ninguna superficie extendida [m2]
ATe : área total de transferencia de calor [m2]
ATf : área de transferencia de calor en la superficie extendida [m2]
Bi : número de Biot (h / k * m) [-]
do : diámetro externo de tubo [m]
e : espesor de la aleta radial [m]
fg : relación geométrica que aparece en el parámetro m [m-1/2]
h : coeficiente de transferencia de calor [J / m2 s K]
hf : coeficiente de transferencia de calor corregido por el ensuciamiento [J / m2 s K]
I : función de Bessel modificada de primera especie
k : conductividad térmica [J / m s K]
K : función de Bessel modificada de segunda especie
A1 : distancia entre las dos placas planas que conforman un canal [m]
L : altura de la aleta [m]
Lc : altura corregida de la aleta [m]
m : relación entre velocidad de transferencia de calor al medio y velocidad de conducción
en la superficie extendida ((h / k)1/2 *fg) [m-1]
mo : relación adimensional entre velocidad de transferencia de calor al medio y velocidad de
conducción en la superficie extendida (m * ro) [-]
n : parámetro que define el perfil de la espina o aleta (ec. [SE2.1.14])
pf : perímetro de la superficie extendida [m]
r : radio [m]
ro : radio externo de tubo [m]
re : radio de una aleta radial de espesor constante [m]
re, eq : radio de aleta equivalente (cuando se refiere a los sectores i o j, eq se reemplaza por los
subíndices correspondientes, o sea i o j) [m]
Rf : resistencia de ensuciamiento [m2 s K / J]
Rr : relación de radios en una aleta radial (re / ro) [-]
q : flujo de calor [J / m2 s]
Q : velocidad de transferencia de calor [J / s]
Qo : velocidad de transferencia de calor sin la superficie extendida [J / s]
T : temperatura [K]
Var : volumen de una aleta radial [m3]
Vesp : volumen de una espina [m3]
W : longitud de la aleta [m]
Xl, Xt : pasos en los arreglos en cuadro y triangular (ver Figura SE-15) [-]

Subíndices y supraíndices
ar : aleta radial
b : base de la superficie extendida
esp : espina
∞ : seno del fluido que rodea la superficie extendida
α, β : índices empleados en la Figura SE19 y análisis siguiente

40
Letras griegas
δ : espesor de una aleta o de una espina, ambas de sección constante [m]
δb : espesor de la base de una aleta o espina de sección variable [m]
δc : espesor de la placa corrugada [m]
ε : parámetro que indica la eficacia del empleo de superficies extendidas (ec. [SE3.4]) [-]
θ : diferencia de temperaturas (Τ−Τ∞) [K]
ηf : eficiencia de aleta [-]

7.- Referencias
- Acosta-Iborra, A., A.Campo, Approximate analytic temperature distribution and efficiency for
annular fins of uniform thickness, Int. J. of Thermal Sciences, 48, 773-780 (2009)

- Arslanturk, C., Simple correlation equations for optimum design of annular fins with uniform
thickness, Applied Thermal Engineering, 25, 2463-2468 (2005)

- Arslanturk, C., Erratum to “Simple correlation equations for optimum design of annular fins
with uniform thickness”, Applied Thermal Engineering, 29, 1271-1272 (2009)

- Hesselgreaves, J.E., Compact Heat Exchangers. Selection, Design and Operation. Pergamon
Press (2001)

- Hewitt, G.F., G.L.Sires, T.R. Bott, Process Heat Transfer. CRC Press (1994)

- Hildebrand, F.B., Métodos de Cálculo para Ingenieros, Aguilar, Madrid (1960)

- Kraus, A.D., A.Aziz, J.Welty, Extended Surface Heat Transfer, J. Wiley (2001)

- Kundu, B., P.K.Das, Performance of symmetric polygonal fins with and without tip loss – A
comparison of different methods, The Can. J. Chem. Eng., 78, 395-401 (2000)

- Perrotin, T., D.Clodic, Fin efficiency calculations in enhanced fin-and-tube heat exchangers in
dry condictions, International Congress of Refrigeration, (2003), Washington, D.C.

- Perrotin, T., D.Clodic, Thermal-hydraulic CFD study in louvered fin-and-flat-tube heat


exchanger, International Journal of Refrigeration, 27, 422-432 (2004)

- Shah, R.K., D.P.Sekulic, Heat exchangers, Cap. 17 de Handbook of heat transfer, Third Ed.
W.E.Rohsenow, J.P.Hartnett, Y.I.Cho, Eds., Mc Graw Hill (1998)

- Shah, R.K., D.P.Sekulic, Fundamentals of heat exchanger design, J. Wiley & Sons (2003)

- Shah, R.K., A.C.Mueller, Heat exchangers, Cap. 4 de Handbook of heat transfer Applications,
2nd Ed., W.E.Rohsenow, Ed., Mc Graw Hill (1985)

- Serth, R.W., Process heat transfer. Principles and applications. Elsevier (2007).

41