Está en la página 1de 3

Batalla de San Félix (1817)

noticierodigital.com/2018/05/angel-lombardi-boscan-batalla-san-felix-1817

May 29, 2018

opinión

Ángel Lombardi Boscán

29 mayo, 2018

Muchas batallas tuvo nuestra aciaga Independencia (1810-1823) aunque muy pocas decisivas
como la Batalla de San Félix en las cercanías de Angostura. De hecho, fue Piar quién la
ganó, el libertador del sur de Venezuela, de la muy estratégica provincia de Guayana, en un
momento en que la guerra le era totalmente favorable a Don Pablo Morillo y su “Ejercito
Pacificador” que llegó al país en abril del año 1815.

Morillo y sus 12.000 legionarios encontraron a una Venezuela libre de rebeldes porque Boves
y su ejército de pardos y llaneros ya habían pulverizado a la Segunda República (1813).
Morillo se dedicó todo el año 1816 en reconquistar a la Nueva Granada y restituir el orden
trastocado imponiendo la dictadura militar. Desde la Nueva Granada, luego de tomar la
fortaleza de Cartagena y hacer rendir a Bogotá, ordenó a su jefe más importante y diestro:
Don Miguel de La Torre, a marchar a reconquistar el sur de Venezuela infectada de partidas
rebeldes.

El objetivo militar que se propuso La Torre fue atacar a Piar en el importante territorio de las
Misiones del Caroní y con ello recuperar la principal fuente de abastecimiento de los
guayaneses. Nicolás Ceruti fue nombrado segundo de La Torre y a don Francisco Costa y
Mut se le designó como Gobernador interino; la Intendencia fue a parar a don José Antonio
Verdaguer.

La Torre procuró reunir el mayor número de caballos para conseguir una caballería respetable
y contar con la movilidad requerida para hacer frente al enemigo. Muy rápidamente la columna
de Barbastro y las otras fuerzas realistas se dirigieron hacia las fortalezas de Antigua
1/3
Guayana, buscando internarse dentro del territorio controlado por las fuerzas de Piar.

Este, al notar la avanzada de La Torre, impartió órdenes para que sus fuerzas apostadas en
los márgenes del Caroní y otros pueblos del interior se trasladasen a la misión de El Calvario,
también conocida como pueblo de San Félix. El jefe republicano diseñó el plan de atraer hasta
ese punto a las fuerzas realistas y aprovechando el terreno, en donde la caballería puede
desarrollar todo su potencial, intentar librar un combate decisivo.

La Torre no estuvo informado adecuadamente de las fuerzas rivales y sus espías no fueron
capaces de advertirle que en la sabana de San Félix los enemigos le estaban esperando
controlando las posiciones más ventajosas sobre el terreno. El ímpetu de La Torre lo pagó
muy caro, también diríamos que una vez más los realistas subestimaron al enemigo.

Surroca y Montó, T., un observador contemporáneo dentro de las filas realistas ofrece en su
testimonio, apenas conocido, una espeluznante descripción de esta decisiva batalla, la cual se
libró el 11 de abril del año 1817 y su resultado trajo como consecuencia el fin de Guayana
como provincia adicta a la causa del rey.

La Torre dispone que su tropa se formase del mismo modo, y que los cazadores rompiesen el
fuego en guerrillas el cual duró un gran rato sin ventaja alguna.

El que mandaba los zapadores hizo un movimiento flanqueado, pero los rebeldes tuvieron tal
acierto en las descargas que les dieron que les mataron la mayor parte, en vista de lo cual, y
de un grueso de caballería que les iba a costar, los cazadores se replegaron a su columna
que ya había formado el cuadro. El que componía éste era el regimiento de Cachirí y como
sus soldados eran de Santa Fe que no estaban aguerridos se comprendieron cuando los
cazadores entraron en él, y dieron lugar a que la caballería enemiga los cercase haciendo una
cruel carnicería, al paso que gritaba se da cuartel; rindan las armas; somos hermanos, etc.
Mataba a todo el que parecía español, y más si era oficial.

Luego se mezcló también Piar con la infantería, y mandó cesar el degüello inhumano de
gente rendida, e hizo prisioneros a los pocos que quedaron vivos.

El Brigadier y dos oficiales pudieron escaparse por un monte intransitado por el cual al día
siguiente salieron a la orilla del Orinoco frente del apostadero de Fajardos y dándose a
conocer con señales, una lancha lo fue a buscar llevándolo después a la Antigua Guayana.

Este desastre militar puso fin a las esperanzas de Morillo y del alto mando realista de
mantener la provincia de Guayana libre de rebeldes. Apenas lograron salvarse un centenar de
soldados, en su mayoría malheridos. Los prisioneros tomados por las fuerzas de Piar fueron
numerosos y entre ellos estuvo Ceruti; a casi todos ellos se les quitó la vida a través de
lanzazos.

La batalla más determinante en la Independencia de Venezuela fue San Félix y el triunfo lo


obtuvo Manuel Piar sobre La Torre. Como Piar fue un “militar maldito” por el atrevimiento de
rebelarse contra Bolívar su presencia en los anales patrióticos nuestros es apenas una
anécdota.
2/3
Director del Centro de Estudios Históricos de LUZ

@LOMBARDIBOSCAN

vaya al foro

Etiquetas: Ángel Lombardi Boscán

3/3