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ORACIÓN COMUNITARIA - VIERNES 29

Salmo 71

Señor de la justa cercanía Deja que te acoja,


y nada te derrotará para siempre.
Cualquier segundo es una puerta Yo soy el justo,
para entrar en tiempo. quiero liberarte y ponerte a salvo.
Todo centímetro es una tierra
que lleva tu huella. Escucho tu oración y te salvo.
Cada color y cada aroma Soy la roca de tu refugio,
me hacen sentir tu fantasía el alcázar donde estarás seguro.
jugando hacia el infinito. Yo soy tu peña y tu alcázar.

Te libraré de la mano perversa,


En cada mirada se asoma porque has puesto en mi tu esperanza
la intimidad de tu misterio. y has confiado en mí desde tu juventud.
Todo golpe de azada
cae sobre la tierra Ya te apoyaba
con certeza de cosecha. cuando estabas en el vientre materno,
en el seno yo te sostenía.
Cada canto verdadero
trae hasta mi corazón Tu boca contará mi auxilio
el rumor de la fiesta y mi salvación, cada día.
que ya empezó eterna Yo te he instruido desde que eras joven
al final de mi camino. y sé que ahora contarás mis maravillas.

(Adaptación)
Señor, no puedes perderte
en una clandestinidad absoluta: Salmo de alabanza
yo me moriría en tu ausencia.
Ni puedes revelarte en toda tu grandeza: Bendice a Dios, alma mía,
yo quedaría absorbido del fondo de mi ser su santo nombre,
en el resplandor de tu gloria. bendice a Dios, alma mía,
no olvides sus muchos beneficios.
Tú eres el Señor de la justa cercanía,
del sacramento necesario El, que todas tus culpas perdona,
que nos permite irnos haciendo, que cura todas tus dolencias,
sin tanto frío y noche rescata tu vida de la fosa,
que quede crudo nuestro barro, te corona de amor y de ternura,
ni tanto sol y mediodía él, que harta de bienes tu existencia,
que tu fuego nos calcine. mientras tu juventud se renueva como el águila.

Benjamín González Buelta, sj Dios, el que hace obras de justicia,


y otorga el derecho a todos los oprimidos,
manifestó sus caminos a Moisés,
a los hijos de Israel sus hazañas.
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Clemente y compasivo es Dios, ni el lugar donde estuvo le vuelve a conocer.
tardo a la cólera y lleno de amor;
no se querella eternamente Mas el Amor de Dios desde siempre hasta siempre
ni para siempre guarda su rencor; para los que le temen,
no nos trata según nuestros pecados y su Justicia para los hijos de sus hijos,
ni nos paga conforme a nuestras culpas. para aquellos que guardan su alianza,
y se acuerdan de cumplir sus ordenanzas.
Como se alzan los cielos por encima de la tierra,
así de grande es su amor para quienes le temen; Dios en los cielos asentó su trono,
tan lejos como está el oriente del ocaso y su soberanía en todo señorea.
aleja él de nosotros nuestras rebeldías. Bendecid a Dios, todos sus ángeles,
héroes potentes, agentes de sus órdenes,
Cual la ternura de un padre para con sus hijos, en cuanto oís la voz de su palabra.
así de tierno es Dios para quienes le temen;
que él sabe de qué estamos plasmados, Bendecid a Dios, todas sus huestes,
se acuerda de que somos polvo. servidores suyos, ejecutores de su voluntad.
Bendecid a Dios, todas sus obras,
¡El hombre! Como la hierba sus días, en todos los lugares de su imperio.
como la flor del campo, así florece; ¡Bendice a Dios, alma mía!
pasa por él un soplo, y ya no existe,

Lectura Bíblica

La comunidad es, para cada Hermano, un lugar privilegiado para


evangelizar su propia vida, desarrollarse humanamente y discernir
las necesidades educativas. Con su presencia y su participación
activa, los Hermanos construyen una comunidad consagrada y
fraterna, entregada a la misión. (R.45.1)

ORACIÓN COMUNITARIA - SÁBADO 30


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Lo más importante no es: el gozo del hermano al lado.
Que yo te busque, Danos, Señor Jesús,
sino que tú me buscas en todos los caminos. (Gen 3, 9) la paz de los que buscan en grupo.
Que yo te llame por tu nombre,
sino que el mío está tatuado en la palma de tu mano. (Is Es bueno, Señor,
49, 16) entrar en la aventura de manos dadas.
Es bueno para que nadie
Que yo te grite cuando me faltan las palabras, se quede perdido en el camino.
sino que tú gimes en mí con tu grito. (Rm 8, 26) Es bueno, Señor,
Que yo tenga proyectos para ti, compartir ilusiones y esperanzas.
sino que tú me invitas a caminar contigo hacia el futuro. Es bueno, Señor, dejarse guiar
(Mc 1, 17) por la presencia de tu Espíritu.

Que yo te comprenda, Nos has dado un deseo: el de buscarte,


sino que tú me comprendas en mi último secreto. (1 Cor el de tender a ti
13, 12) como busca la flor el sol y el agua el mar inmenso.
Que yo hable de ti con sabiduría, Tú has puesto en nuestro corazón deseos de más allá.
sino que tú vives en mÍ, y te expresas a tu manera. (2 Has puesto caminos
Cor 4, 10) de libertad, de trascendencia.

Que yo te ame con todo mi corazón y todas mis fuerzas, Señor Jesús, queremos un corazón desinstalado.
sino que tú me amas con todo tu corazón y todas tus Queremos un corazón despojado y pobre.
fuerzas. (Jn 13, 1) Queremos un corazón con aire fresco de la mañana.
Que yo trate de animarme y planificar, Queremos un corazón al soplo de tu Espíritu.
sino que tu fuego arde dentro de mis huesos. (Jer 20, 9)
Señor Jesús, ábrenos el corazón a la escucha.
Porque, ¿cómo podría yo buscarte, llamarte, amarte... Ábrenos el corazón desde la soledad, desde el silencio.
si tú, no me buscas, llamas y amas primero? Ábrenos el corazón al contacto de tu Palabra.
El silencio agradecido es mi última palabra, Ábrenos el corazón al soplo de tu Espíritu.
y mi mejor manera de encontrarte.
Caminamos hacia ti, subimos cansados tu montaña.
Benjamín González Buelta, sj Sabemos que la ascensión es dura
pero el grupo nos aguanta.
Aquí estamos, Señor Sabemos que tú te das en lo alto, en lo de arriba.
Sabemos que vale la pena subir y encontrarte.
Jesús: juntos en Tu búsqueda.
Aquí estamos con el corazón en alas de libertad. Buscamos, Señor, el manantial de nuestro río.
Aquí estamos, Señor, juntos como amigos. Juntos. Buscamos, Señor, la vida que alimente
Tú dijiste que estás en medio de los que caminan juntos. y anime nuestra vida.
Buscamos, Señor, la raíz, la razón de nuestra existencia.
Señor Jesús, estamos juntos y a pie descalzo. Buscamos, Señor, el amor, la fuerza para amar.
Juntos y con ganas de hacer camino,
Juntos, como en un solo pueblo, como en racimo.

Señor Jesús, descúbrenos el rostro del Padre.


danos la fuerza arrolladora de tu Espíritu.
Danos, Señor Jesús, comunícanos tu presencia resucitada.
la fuerza de caminar juntos. enséñanos a caminar unidos a ti.
Danos, Señor Jesús, Juntos en tu búsqueda, Señor.
la alegría de sabernos juntos. ¡ Señor de los encuentros !
Danos, Señor Jesús,
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La comunidad es el hogar de los Hermanos. En ella
viven juntos; en ella renuevan cada día la
experiencia de la amistad, de la estima, de la
confianza y del respeto recíprocos. Comparten
sufrimientos y alegrías y se dejan interpelar unos
por otros. Prestan particular atención a los
Hermanos jóvenes. Los Hermanos comparten
gustosos las comidas, el tiempo libre y los distintos
servicios que exige la vida en común. Por esta
presencia activa y por la delicadeza de unos con
otros afianzan la cohesión de la comunidad. (R.49)

Oración

Señor Jesucristo,
columna de unidad
y rey de la fraternidad.
Envíanos cada mañana
una ráfaga de tu espíritu.
Derriba los muros de separación
levantados por el egoísmo,
el orgullo y la vanidad. Retira de nuestro camino
las rivalidades y aversiones
Aleja de nuestra casa rompe los bloqueos
las envidias que siembran discordias. para que seamos unos con otros
Líbranos de las inhibiciones. abiertos y leales,
Sosiega los impulsos sinceros y veraces.
y cólmanos de serenidad.
Crezca la confianza
Haz surgir en nuestras intimidades como árbol frondoso
corrientes sensibles y cálidas a cuya sombra todos nos sintamos felices.
para que nos perdonemos Y así seremos ante el mundo
y nos comprendamos, el argumento sensible y profético
nos estimulemos y nos celebremos de que tú, Jesús,
como hijos de una misma madre. estás vivo entre nosotros. Amén.

ORACIÓN COMUNITARIA –
DOMINGO 1 DE JULIO
Lectura Bíblica
Necesito
tu presencia, un tú inagotable y encarnado
que llena toda mi existencia,
y tu ausencia, que purifica mis encuentros
de toda fibra posesiva.
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Necesito
el saber de ti que da consistencia No permitirá que resbale tu pie,
a mi persona y mis proyectos, tu guardián no duerme;
y el no saber que abre mi vida no duerme ni reposa
a tu novedad y a toda diferencia. el guardián de Israel.

Necesito El Señor te guarda a su sombra,


el día claro en el que brillan los colores el Señor está a tu derecha.
y se definen los linderos del camino, De día el sol no te hará daño
y la noche oscura en la que se afinan ni la luna de noche.
mis sentimientos y mis sentidos.
El Señor te guarda de todo mal,
Necesito el Señor guarda tu alma.
la palabra en la que te dices y me digo Él guarda tus entradas y salidas
sin acabar nunca de decirnos, ahora y por siempre.
y el silencio en el que descansa
mi misterio en tu misterio. Salmo 42

Necesito Como la cierva anhela los arroyos


el gozo que participa de tu alegría, así te anhela mi ser, Dios mío.
última verdad tuya y del mundo,
Mi ser tiene sed de Dios, del Dios vivo,
y el dolor, comunión con tu dolor universal,
¿cuándo podré ver tu rostro?
origen de la compasión y la ternura.

Cuando mi vida se vuelve gris,


cuando me pregunto: '¿dónde estás?'
cuando me asalta la nostalgia por tiempos mejores,
cuando desfallezco y me siento apagado,

entonces me vuelvo a ti, Dios mío.


Te preguntaré: '¿dónde estás?'
Te diré: 'no me olvides',
y tú me responderás.
De día me enviarás tu amor
y de noche cantaré tu canto

Cuando me sienta cansado,


cuando me invada la duda,
Salmo 121
cuando me duelan las cosas,
Levanto mis ojos a los montes:
cuando me falte el amor,
¿de dónde me vendrá el auxilio? entonces me volveré a ti, Dios mío.
El auxilio me viene del Señor
que hizo el cielo y la tierra. Enviarás tu luz y tu verdad
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ellas me guiarán,
me llevarán por el camino de la vida Manos del Evangelio,
y me darán la alegría profunda, sembradoras de Vida,
la esperanza firme, lámparas de Esperanza,
la luz única. vuelos de Paz.

Lectura Bíblica Unidas a tus Manos solidarias,


partiendo el Pan de todos.
“La multitud de los creyentes tenía una sola alma y Unidas a tus Manos traspasadas
un solo corazón. No llamaban propia a ninguna de en las cruces del mundo.
sus posesiones, antes lo tenían todo en común. Con Unidas a tus Manos ya gloriosas de Pascua.
gran energía daban testimonio de la resurrección
del Señor Jesús y eran muy estimados. Entre ellos Manos abiertas, sin fronteras,
no había indigentes, pues los que poseían campos o hasta donde haya manos.
casas los vendían, llevaban el precio de la venta y lo Capaces de estrechar el Mundo entero,
depositaban a los pies de los apóstoles. A cada uno siendo fieles al Reino.
se le repartía según su necesidad. Un tal José, a Tensas en la pasión por la Justicia,
quien los apóstoles llamaban Bernabé, que significa tiernas en el Amor.
Consolado, levita y chipriota de nacimiento, poseía
un campo: lo vendió, llevó el precio y lo depositó a
los pies de los apóstoles (Hch 4, 32-37) Manos que dan lo que reciben,
en la gratuidad multiplicada,
Los Hermanos, consagrados a la Santísima Trinidad, siempre más manos,
viven asociados para la misión. Su vida fraterna en siempre más unidas.
comunidad es un don del Espíritu Santo que
conduce a cada uno a superar el repliegue sobre sí. Pedro Casaldáliga
Al acoger este don, la comunidad desarrolla una
espiritualidad de comunión. Los Hermanos aceptan
en la fe y en la caridad a aquellos con los que Dios
los ha llamado a vivir. Los retos de la vida
comunitaria son para ellos una invitación del
Espíritu Santo a crecer en el amor, la comprensión y
el perdón. R.71

Oración

Que seamos, Señor, manos unidas


en oración y en el don.
Unidas a tus Manos en las del Padre,
unidas a las alas fecundas del Espíritu,
unidas a las manos de los pobres.