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Universidad Sergio Arboleda

Preparatorio de Historia – Historia Contemporánea


Jordy Sepúlveda Fernández
Profesor: Dr. José Ángel Hernández García

Influencia de la Revolución Francesa en la actualidad

Los procesos históricos dejan para la posteridad enseñanzas, reformas y caminos que la
humanidad debe seguir para progresar positivamente a lo largo de su estadía en el mundo ⸺aunque
estos cambios tengan sus puntos no tan positivos, la finalidad, sí lo es, la mayoría de las veces⸺.
De esta manera, uno de los procesos históricos más importantes dentro de la Historia Universal de
la Humanidad y, más concretamente, de la Historia Contemporánea, es la etapa de las revoluciones.
Estas marcaron un punto de quiebre entre en Antiguo Régimen monárquico absolutista y las
formas actuales de gobierno, de sociedad y de economía presentes en todos los ámbitos mismo del
hombre contemporáneo. Dentro de la Historia Contemporánea se destacan tres importantes
revoluciones: la inglesa, la norteamericana y la francesa, según el orden cronológico (Lario, 2014,
pp. 23, 34, 35). De esta manera, es importante señalar que, si bien la revolución comenzó con los
ingleses y, con seguridad, influenció a las demás, no será sino con la Revolución Francesa con la
repercusión llegó a gran escala en el ámbito Europeo y mundial.

Para comprender este suceso, nos remitiremos brevemente al contexto histórico y sus causas
para, posteriormente, poder comprender su influencia en el mundo actual y la vigencia de sus ideas
que aún siguen en desarrollo. Así, afirma (Michalopoulos & Frank, 2016) que:

In 1789, on the eve of the Revolution, France was the most populous country in
Europe, with about 23 to 26 millions inhabitants. It was also the largest economy in Europe,
although wages were lower in France than in England. Politically, France was a monarchy
where King Louis XVI’s subjects were divided into three orders: the nobility comprised
between 150.000 and 300.000 members, the clergy around 100. 000 members while the
Third Estate (artisans, bankers, lawyers, salesmen, peasants, etc.) made up the rest. This
political structure was to end with the Revolution (p.5).

Una nación tan importante como Francia, iba a tener, por lo demás, la suficiente influencia
como para que las monarquías europeas temblaran con la sombra de la Revolución que aparece en
tres formas posibles de abordar su inicio y , seguramente, pero no con exactitud, fueron todas
juntas el caldo de cultivo suficiente como para que estallara y, aunque tenía como base
fundamental “la supresión del sistema señorial, la proclamación de la libertad e igualdad de todos
los hombres ante la ley y la afirmación de la soberanía nacional” ( Enríquez, 2014, 70) las causas
determinadas pueden dividirse en tres: políticas, sociales y económicas. Desde la parte política se
erige con la aparición de los burgueses en contra de la monarquía apoyados por las demás clases.
En lo social, se puede mencionar las injusticias sociales y la relevancia extrema prioridad por parte
de los privilegiados en comparación a los demás habitantes y, desde la parte económica, se puede
evidenciar por la lucha de clases ⸺término muy marxista, pero ejemplificante⸺ que se dio entre
los privilegiados y los artesanos, o “clase baja” (Enríquez, 2014, p. 69). Además, es bien sabido
que los privilegiados son pocos y los que sostienen la pirámide en la base son los de “abajo” que,
en ese momento, tenían que soportar bajos salarios y costos de vida altos ⸺hoy en día sigue
sucediendo la inflación⸺.

La Revolución Francesa la clase obrera tenía características poco semejantes a la


actual. En primer lugar estaba naciendo: solo en Francia se estiman unos 600.000 proletarios
en una población de 25 millones; Marsella tenía 80.000 asalariados, Lyon, 58.000, Reims y
San Quintin, 60.000. Las actividades principales de concentración obrera estaban en el
azúcar, las jabonerías, las industrias licoreras, el algodón, las textileras, las refinadoras y los
astilleros y, en París, las artesanías. En 1789 la clase obrera francesa estaba dispersa. Las
formas de explotación eran variadas, predominando los obreros fabriles y los artesanos.
Estos estaban más sometidos a la explotación de los comerciantes. Ambos sectores,
proletarios y artesanos, tenían salarios muy bajos, poco poder adquisitivo del dinero y un
elevado costo de la vida (Cruz, 1989, p. 180).

Esto, en consecuencia, más las ideas de los ilustrados haría que, indefectiblemente, se
generara un resentimiento social y una posterior Revolución que buscará reformar estos ámbitos
políticos, sociales y económicos. Y en este punto la Ilustración juega un papel muy importante,
pues los filósofos dieron las bases teóricas necesarias para que se llevara a cabo las ideas pensadas
por ellos. “Los «Ilustrados» franceses más destacados fueron Voltaire con su crítica a las
instituciones, Rousseau que predicaba la doctrina de la soberanía nacional y Montesquieu,
defensor de la separación de poderes. Estas ideas fueron publicadas y difundidas en esa época por
la Enciclopedia francesa”. (Enríquez, 2014, p. 73). Con esto, la Revolución tuvo de dónde
agarrarse y fundamentarse de manera sólida, ahora quedaba ejecutar dichas ideas ⸺aunque
posteriormente no fueron fieles a ellas, sobre todo al uso de la razón de manera adecuada,
Robespierre es un reflejo de esto⸺. Finalizada la Revolución, se quiso mantener, y sus intenciones
eran tan elevadas y tenían un rechazo tan fiero hacia el Antiguo Régimen que se usó la violencia
para mantenerse e hizo que otras naciones, como España, se aislaran de Europa por miedo a que
los rebeldes y las ideas llegaran.

Sin embargo, y a pesar de que el Antiguo Régimen quisiera volver, la sombra de la


Revolución estuvo siempre presente y tuvo siempre un lugar importante dentro de la sociedad. Los
rebeldes no querían perder los derechos y los avances ya conseguidos.

Esta idea se impuso definitivamente en el mundo, y la Revolución Francesa es base de estos


logros. La declaración de los derechos del hombre y los derechos civiles, la libertad, la igualdad,
garantías contra las declaraciones arbitrarias, legalidad de penas, presunción de inocencia, libertad
de pensamiento y propiedad privada son algunos de los elementos que aún se conservan y se
“siguen” avanzando en ellos (Sánchez, n.d., p. 1).

En ese sentido, la Revolución ejerció una gran influencia, y las ideas son más fáciles de
transportar que cualquier otra cosa. Así, América Latina también fue una gran heredera del proceso
francés y llevó a cabo también las ideas Revolucionarias, pero en su contexto. De esta manera ,“la
interpretación de los enciclopedistas franceses del lenguaje de la libertad, causado por los efectos
combinados de ambas declaraciones, contribuyó en gran medida a configurar el proceso incipiente
de legitimación política liberal en América Latina” (Castro, 1989, p.56). Y acá hay que resaltar su
importancia y el legado que le dejó a la parte sur del continente americano: la soberanía ⸺que
posteriormente los llevará los procesos independentistas⸺, la idea de la existencia de una
constitución como una carta política escrita, derechos y garantías de los ciudadanos que debía ser
respetado por el Estado, la separación de poderes y los gobiernos de tipo presidencialista y
parlamentarismo que se ven hoy en día como formas más comunes de gobierno (Brewer-Carías,
2011) además de sufragio universal y la aparición de movimientos femeninos “que actuaron en el
movimiento revolucionario y, se llegó a afirmar, cuando se promulgó la Declaración de los
Derechos del Hombre y del Ciudadano, que como la mujer tenía derecho al cadalso también tenía
derecho a la tribuna” (Cruz, 1989, p. 184). Y no podemos dejar de lado el ámbito económico que
también sigue siendo importante hoy día ya que el capitalismo llegó a la raíz de la mayoría de las
naciones y, sobre todo, a aquellas que tuvieron las primeras revoluciones. El libre mercado es
reflejo de un intercambio de mercancías que sea fiel a la “libertad” de cada ciudadano de comerciar
⸺aunque esta afirmación tenga varios matices y el mercado no sea tan libre como la misma
palabra intenta aparentar⸺.

Sin embargo, no todo funciona de acuerdo a las ideas impulsadas por los ilustrados. A pesar
que de que hable de libertad e igualdad, sigue habiendo una clase dominante, que ya no es
perpetuada por la monarquía, sino por el capital, los burgueses, los monopolios y demás
circunstancias que hacen que el hombre contemporáneo siga inmiscuido en las formas de vida de
ahora. La democracia y el voto universal no ha hecho sino deja el dominio de la mayoría sobre la
minoría sin que haya una clara conciliación entre las partes. Además, se ha tratado llamar
democracia, al estilo griego, a lo que en realidad son gobiernos representativos, donde el poder se
le ha sido otorgado a los burgueses ⸺es claro el motivo por el cual los hombres son dominados
dentro de lo que consideran como “libertad”⸺ y, posterior a esto, se entró a una crisis de la
racionalidad ilustrada, pues quedó entre dicha después de los periodos violentos del siglo XX de
las dos guerras mundiales.

Cabe replantearse ¿la Revolución Francesa aún vive? Vive, pero arrastrando sus pies y
apoyada en un bastón. Los ideales de los franceses de ese entonces, ni siquiera pudieron ejecutarse
de manera fiel a como sus ideas predicaban. Es válido decir que el mundo actual, si bien es
considerablemente mejor gracias a los aportes de la Revolución, sugiero que la forma de gobierno
y la manera en que se lleva el libre mercado sigue favoreciendo a los privilegiados que tanto
marginaba a la sociedad de ese momento. ¿Hay una sustancial diferencia? Sí, la hay, pero no es
posible salir del todo de la dinámica dominante – dominado. Y esto generaría, a lo sumo, una
posible nueva “Revolución” encarnada por nuevos intentos de dejar de ser esclavos de un sistema
económico que beneficia a los acomodados ⸺acá entran también ya los países que también son
favorecidos⸺ marginando a otros países y sus habitantes, evitando que se salga del estancamiento
económico y político ⸺tómese, por ejemplo, la economía de la EU contra la economía africana y
las políticas de aranceles de un “libre” mercado⸺ y las guerras comerciales, que desde luego
siempre ha habido, pero que ahora benefician a solo algunos.
No hay que negar que la revolución ha dejado un gran legado y grandes avances, pero,
ineludiblemente, estamos cayendo a una forma de absolutismo de los burgueses. La Revolución
prevalece por quienes siguen creyendo en ella ⸺que considero políticamente son los
progresistas⸺ pero no son la mayoría, y según la democracia Revolucionaria, serán dominados
siempre por la mayoría, y el pueblo suele elegir siempre a los acomodados.

Bibliografía
Ángeles Lario González, Acna Clara Guerrero de la Torre, Josefina Martínez álvarez, Florentina
Vidal Galache, M. C. Y. E. de la O. (2014). Historia contemporánea universal. Madrid:
Alianza Editorial, S .A.
Brewer-Carías, A. R. (2011). Los aportes de la Revolución Francesa al Constitucionalismo
Moderno y su repercusión en Hispanoamérica a comienzos del siglo XIX. Ars Boni et
Aequi, 7(2), 111–142.
Cruz, V. de la. (1989). Reflexiones en torno a las repercusiones de la revolucion francesa en los
movimientos sociales (pp. 171–195).
Michalopoulos, S., & Frank, R. (2016). The Consequences of the French Revolution in the Short
and Longue Durée, 77.
Sánchez, R. (n.d.). Vigencia de las ideas de La revolución. Temas y Debates, 99–106.
Unesco. (1989). Impacto mundial de la revolución francesa, 140.