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06-JULIO.

2018

ECONOMIA ECOLOGICA Y
ECONOMIA AMBIENTAL
OSCAR NOE TORRES LOPEZ
La economía (medio) ambiental sólo se ocupa de aquello que, siendo de utilidad directa para los
hombres, resulte además apropiable, valorable y productible.
La economía ecológica, por su parte considera que todos los objetos que componen la biosfera y los
recursos naturales pueden ser escasos y de alguna manera más o menos inmediata útiles.
La Economía Ambiental es la rama del análisis económico que aplica los instrumentos de la economía
al área del medio ambiente. La Economía Ecológica, en cambio, no es estrictamente una rama de la
teoría económica, sino un campo transdisciplinario que estudia la relación entre los ecosistemas
naturales y el sistema económico.
La Economía Ambiental proporciona la información necesaria para la toma de decisiones
correspondiente al campo de la Política Ambiental y ofrece información relevante en tres campos:
Identifica las causas económicas de un problema ambiental: trata de determinar, por ejemplo, en qué
medida la contaminación atmosférica observada científicamente en una ciudad puede atribuirse a su
sistema de transportes (según el mayor o menor uso de vehículos individuales, de los carburantes
usados, de sus horarios del tráfico, etc.).
Evalúa los costes que supone la pérdida de recursos naturales o ambientales, como por ejemplo los
del impacto de la contaminación atmosférica sobre los habitantes de una concentración urbana. Como
veremos, existen diversos métodos de evaluación, combinables además entre sí, para asignar un
determinado valor económico a los recursos de la biosfera.
Analiza económicamente las medidas que podrían tomarse para revertir el proceso de degradación
ambiental. Por ejemplo, cuál es la eficacia y la eficiencia de cada medida posible para mejorar la
calidad atmosférica (desarrollo del transporte público, impuestos al transporte en auto, peajes urbanos,
uso de la bicicleta, etc.) y cuáles son sus implicaciones sobre otras variables económicas (empleo,
competitividad, equidad, etc.).
Es importante diferenciar la Economía Ambiental de la Economía Ecológica. La primera, como lo
vimos, analiza las problemáticas ambientales con herramientas económicas. Reconoce las fallas del
mercado pero no cuestiona los fundamentos de la economía de mercado, sino que busca corregir las
externalidades ambientales negativas al asignarles un valor económico. La Economía Ambiental
busca optimizar la explotación de los recursos naturales para alcanzar un estado de “contaminación
óptima”.
La economía ecológica, por su parte considera que todos los objetos que componen la biosfera y los
recursos naturales pueden ser escasos y de alguna manera más o menos inmediata útiles.
La Economía Ecológica, en cambio, no es estrictamente una rama de la teoría económica, sino un
campo transdisciplinario que estudia la relación entre los ecosistemas naturales y el sistema
económico. Considera que la economía es parte de un sistema mayor, el ecosistema Tierra (o la
biosfera), cuyos recursos naturales y capacidad para asimilar desechos son limitados. Partiendo de
esta consideración, la Economía Ecológica cuestiona tanto el objetivo como la viabilidad del
crecimiento económico ilimitado.
A pesar de estas diferencias, la Economía Ambiental y la Economía Ecológica suelen usar
herramientas similares como la valoración económica de los servicios ambientales. Los académicos
de cada una de esas disciplinas suelen además publicar artículos en las revistas de la otra.
La economía ecológica se aproxima a la realidad de una forma sistémica y holística, a diferencia de la
economía ambiental, que se acerca a la gestión de la naturaleza desde una visión analítica e
instrumental de la economía convencional.
Estudio de caso: la cuenca tonameca, Oaxaca, México economía ecológica
Descripción del área de estudio
La cuenca del río Tonameca se localiza en la costa sur de México, en el estado de Oaxaca. La cuenca
mide 49,800 ha, cuenta con 28,000 habitantes y tiene una precipitación anual de 1,200 mm. Los
principales tipos de vegetación son el bosque de pino, el bosque de encino, la selva baja caducifolia y
el bosque de manglar. Las principales actividades económicas son la agricultura, la pesca y el
ecoturismo. La agricultura se encuentra a lo largo de la cuenca y es en su mayoría de subsistencia; el
cultivo de café se localiza en la parte alta de la cuenca. La pesca es una actividad de subsistencia y
se lleva a cabo en la desembocadura del río.
Descripción del modelo de economía ecológica
El estudio realizado por Avila-Foucat (2006) presenta un modelo de economía ecológica para la
cuenca To- nameca en el que se combinan la función producción con el análisis de cadenas tróficas
y la disponibilidad a aceptar un cambio ambiental. El objetivo del estu- dio es hacer un modelo que
incorpore la dinámica del ecosistema y utilice diversas metodologías de valuación económica.
También se trata de determinar la externalidad de la agricultura hacia el ecoturismo y la pesca y buscar
un óptimo desarrollo de las tres actividades. Es decir, establecer de qué manera la contaminación
generada por el uso de fertilizantes en la agricultura afecta al ecosistema de manglar y por
consiguiente al ecoturismo y a la pesca.
El consumo de urea en el mundo ha aumentado considerablemente y representa el principal fertili-
zante en las zonas rurales de México (Maene 2001). Estimaciones internacionales para diferentes
ecosiste- mas han demostrado que 20% de la urea adicionada al suelo llega al agua (Vinten y Smith
1993). También se estima que el lavado del café produce grandes can- tidades de nitrógeno y se ha
supuesto que se generan 15 mg/L de nitrógeno durante este proceso (Agencia de Medio Ambiente
2001). Por ello, en el modelo presentado la descarga de fertilizantes en el agua se estimó
considerando 20% de la urea aplicada y 15 mg de nitrógeno por litro utilizado en el lavado de café. La
descarga de fertilizantes provoca un cambio en la concentración de nitrógeno en el agua y en la laguna
costera, generando un cambio en la biomasa de distintos componentes de la cadena trófica.
De manera paralela se determinó cuál es el prin- cipal atributo ecológico que determina la llegada de
los visitantes (ecoturistas) a la laguna de Ventanilla. Lo antes mencionado se hizo determinando la
proba- bilidad de regresar al sitio en función de la calidad de los atributos ecológicos (Avila y Martin
en prensa). El atributo más importante para el turista será aquél por el que tenga una menor
disponibilidad a aceptar un deterioro. Para ello, se utilizó la metodología de va- luación contingente, y
se preguntó la disponibilidad a aceptar un cambio en la cobertura de manglar, en la población de
cocodrilo o en la diversidad de aves para regresar al sitio
Una vez obtenido el principal atributo ecológico para el visitante, este atributo, es considerado como
el principal insumo natural para la producción ecoturística. Por lo tanto, los cambios en la biomasa de
dicho atributo afectarán la producción ecoturística y las ganancias percibidas por dicha actividad. El
modelo, combina dos metodologías de valuación económica, la función producción y la valuación
contingente así como el análisis de cadenas tróficas.
Los resultados del trabajo muestran que la calidad del agua no presenta niveles máximos de
contaminación. Por otro lado, el análisis económico indica que el prin- cipal atributo para los ecoturistas
son los cocodrilos, y que las ganancias del sector dependerán de dicha población (Avila y Martin en
prensa). Con respecto a la pesca, si aumenta el nitrógeno en la laguna, las ganancias del sector
aumentan a corto plazo.
El estudio muestra que las externalidades de la agricultura a la pesca y el ecoturismo dependen del
nivel de nitrógeno en el agua generado por el uso de los fertilizantes agrícolas. La maximización de
las ganancias permite determinar el nivel óptimo de ni- trógeno en la laguna.
Beneficios Netos de Reducir la Contaminación en Santiago economía ambiental
Desde 1994 la Ley de Bases del Medio Ambiente exige realizar un análisis de costos y beneficios a
los diversos planes y normas ambientales que se aplican. Tanto el Plan de Descontaminación de
Santiago de 1997 como los posteriores Planes para fundiciones de cobre han incorporado este
análisis. Por ello en 1997 la Universidad de Chile desarrolló un Manual para Evaluar Costos y
Beneficios para CONAMA. La Universidad Católica ha estado desarrollando recientemente el modelo
Apheba para CONAMA con este fin.
Por otro lado los instrumentos económicos permiten el logro de las metas ambientales al menor costo
para las fuentes. Lo que no se dijo sin embargo es que este menor costo se logra por dos razones
muy diferentes. Primero la ganancia en eficiencia estática tradicional que se logra al reducir emisiones
las fuentes a las que les cuesta menos. Una segunda fuente de reducción de costos se logra al permitir
los instrumentos flexibles una menor reducción de emisiones a las fuentes participantes que los
instrumentos de regulación directa.
Para estimar estos beneficios es necesario identificar los daños que se evitan y luego valorarlos. La
metodología de evaluación de beneficios en salud consiste en el uso de funciones dosis respuesta
que capturan los efectos en salud por la mejora en la calidad ambiental con respecto a situación base.
Al analizar los beneficios diarios obtenidos en el análisis de valoración y sumarlo a los costos, se
obtienen los beneficios netos.
Se desprenden varias conclusiones interesantes. Primero, que el máximo beneficio social se logra
reduciendo en 42% las emisiones utilizando EPS –el sistema propuesto para Santiago-. Esto permite
responder a los empresarios que aún es deseable hacer reducciones mayores. Segundo, que el
instrumento APS, que es el más costo efectivo, aparece como el de menor beneficio neto. EPS y STD
(estándar de emisión igual para todas las firmas.) permiten lograr un beneficio neto relativamente
similar. Lo anterior se debe al hecho que los beneficios en salud de las reducciones adicionales
asociadas a éstos, más que compensan las ganancias en eficiencia y costos del APS
BIBLIOGRAFIA
Agencia de Medio Ambiente. 2001. Metodología para la evaluación aproximada de la carga de
contaminante. La Habana, Cuba. 30 p
Naredo, J.M. (2002): Economía y sostenibilidad. La economía ecológica en perspectiva, paginas 13-
44 del libro: Azqueta , D. y Casado, J.M. (2002,coords): Estudios sobre política ambiental en España,
Consejo General de Colegio de Economistas, Madrid
Cuerdo, M. y Ramos, J.L (2000): Economía Ecológica frente a Economía Ambiental” páginas 249-280,
capitulo 9 del libro: Cuerdo, M. y Ramos, J.L (2000): “Economía y naturaleza: Una historia de las
ideas”, Síntesis, Madrid