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Encuentro Inesperado

Emanuel calderon

LITERATURA Y POESIA
ENCUENTRO INESPERADO
Ella necesitaba escapar de amores tóxicos, de ese mundo tan lleno de mentiras que la hacían
desconfiar, de manipulaciones que la hacían prisionera, de engaños que la hacían sufrir, de
tanta dependencia que no la dejaba avanzar, de los hombres equivocados que la hacían
dudar.

Necesitaba vivir por ella misma, quererse, gustarse, no necesitar de nadie.


Eso fue el impulso que le dio las fuerzas para ir de improviso a pasar unos días a otro lugar.
Un lugar, sin importar cual ni donde, un lugar donde podría perderse entre monumentos y
callejuelas estrechas que le devolvieran las ganas de hacer cosas que le regresaran su
felicidad y al mismo tiempo interesarse por otras cosas que llamaran su atención.
Pues su corazón estaba lleno de soledad y vacío de amor, necesitaba los aires que le
inspiraran a vivir y a luchar, buscando respuestas en lo más profundo de su ser y tratando
de olvidar lo que un día fue un mundo de falsedades y desilusiones.

Él estaba agotado, vacío de amores intrascendentes, de historias sin finales felices ni tristes,
de historias de amor que ni siquiera empezaban. El miedo a amar, la imposibilidad de
entregarse a una persona era su obstáculo para sentir esa ansiedad del amor que te mantiene
vivo. De esa forma decidió salir de este mundo he intentar buscar una ilusión, una fantasía,
algo que era más un sueño que una realidad. Un lugar para perderse entre lo que no era él
y lo que podía ser, donde dejar enterrados sus miedos y empezar una nueva vida.

Conforme paso el tiempo encontró a una bella persona que llamo su atención, pero en el
fondo los dos ignoraban su sentido del amor, ignoraban lo que sentían uno por el otro y
duraron así el tiempo suficiente como para darse cuenta que no podían vivir el uno sin el
otro, algo que era tan fuerte pero que no comprendían ninguno de los dos, eso que les diecia
que se necesitaban pero que aun así dejaron pasar sin ninguna razón, llegaron a comprender
que su vida necesitaba algo más que solo ellos mismos y que la solución no era escapar de
su pequeños mundos, porque sus mundo solo necesitaban a la persona indicada para
mejorar, Y entonces ambos se encontraron para vivir una historia, una historia de amor tan
breve que nadie se dio cuenta.
Ella estaba sentada en aquel lugar, pensando, con la mirada perdida en no se sabe
qué recuerdos. Lo que él vio mientras se acercaba fue a la mujer más maravillosa
derramando lágrimas.

No podía ser.
Él secó sus lágrimas con una sonrisa y de repente desapareció. Tardó un instante en volver
con la misma sonrisa de antes y una mirada tan enardecida. Ella seguía llorando porque sus
sentidos le dieron la voz de alarma cuando él la rozó. Y así juntaron sus miradas, una mirada
que no fue una sola mirada, una mirada que soluciono por completo sus dudas, una mirada
que tuvo el poder de llenar sus mundos de lo que les hacía falta, la mirada más corta pero
al mismo tiempo la más larga de sus vidas, tomaron un momento para respirar, un momento
en el que decidirían que hacer, un momento que tardo una eternidad de la que no se dieron
cuenta, el momento de sus vidas pasando frente a sus ojos, tomando la decisión de unir sus
vidas para solucionar sus problemas.

Tomo un instante el recuperarse de lo que podía ser el total cambio de sus vidas, tomando
el completo entorno de sus cuerpos vacíos y llenándolos del significado de lo que es el
verdadero amor, sellando con sus bocas en un beso que los removió por dentro.
Un beso entre dos desconocidos que se necesitaban urgentemente.

Ninguno de los dos quería separarse del otro, mientras pasaban un momento en el que solo
se encontraban ellos dos, sintiendo cómo los temores desaparecían, cómo las inseguridades
se convertían en confianza, como el dolor se convertía en amor, como la oscuridad de sus
vidas se iluminaban por esa extraña luz que provenía de la nada, disfrutando del placer sin
obstáculos. Y así estuvieron una eternidad. Una eternidad que duró el tiempo que dura un
beso. Un beso de una eternidad inesperada, una eternidad que probablemente tenia fin, pero
un fin no tan próximo, uno de esos fines que nunca llegan y que siempre se mantienen.

FIN

Emanuel Calderon

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