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TRABAJO MONOGRÁFICO

Taxonomía de las corrientes teóricas.

Para muchos tratadistas el último tramo epistemológico de una disciplina científica; es la


clasificación o taxonomía y a decir de Nassif ello consiste en hacer su división, ordenar
aspectos y ramas jerárquicas conforme a determinados cánones o principios directrices.
Desde que Herbart se interesara por la clasificación de las diversas tendencias en el campo de
la educación ha habido muchos e interesantes ensayos de índole taxonómica.
Nosotros, luego de analizar distintos trabajos, consideramos que el de Rodríguez Neyra (1992)
es el más completo puesto que se basa en investigaciones sobre los factores de la sociedad que
ejercen mayor influjo sobre la educación, los mecanismos que intervienen tanto en uno como
en otro sistema, las funciones básicas de índole social que la educación puede llevar a cabo,
etc. Capella (2007), Alcaide (2007).
Rodríguez Neyra toma en cuenta estas corrientes teóricas:
1. Teorías holísticas:
Consideran la educación como parte de un todo más amplio, de un sistema, en el que y
desde el que únicamente tiene sentido y significado. (Dürkheim, 1975)
El aprendizaje holístico ve el proceso de enseñanza aprendizaje como un todo, el alumno
no aprende por un lado Matemática, por otro Lengua y por otro Ciencias Naturales y
Sociales. El alumno aprende cuando es capaz de integrar sus conocimientos para obtener
un saber comprensible y significativo, que le ayude a solucionar problemas y a obtener
respuestas. Cuando estudia Historia puede hacer cuentas Matemáticas para saber cuántos
años hace que murió un prócer o cuántos kilómetros recorrió San Martín al cruzar la
Cordillera de los Andes (ubicación geográfica) por ejemplo, o Ciencias Naturales, si
averigua las causas de su muerte, o las enfermedades que padeció durante su vida.
Los procesos se desarrollan en el tiempo y el espacio a través de una sucesión de eventos,
los que al igual que el proceso mismo, constituyen realidad objetiva. Entendemos por
evento la existencia del proceso en un espacio y un tiempo, en el que se alcanza un
objetivo y donde se desarrolla una actividad identificada. Los procesos sociales se
modelan como sistemas de procesos conscientes, lo que implica reconocerles su
naturaleza compleja, holística y dialéctica, ello identifica la posición epistemológica de
los autores. A ello se adiciona el hecho de que, al ser estos entendidos como sistemas de
procesos objetivos – subjetivos, se estructuran de diversas formas en el curso de su
desarrollo, se manifiestan en la actividad y en la comunicación entre los sujetos
implicados y se configuran a través de las relaciones de significación que en los mismos
se producen. Lo anterior determina que el estudio y comprensión de las regularidades que
los caracterizan, requiera de métodos y enfoques que respeten las estructuras de relaciones
que emerjan en los mismos.1
2. Teorías reproductivistas:
En ellas se distinguen:
2.1. La reproducción ideológica: la escuela es un sistema perpetuador de la ideología
de las clases dominantes. (Sharp, 1988)
Louis Althusser (1918), Tuvo la influencia de Sigmund Freud y de Jacques Lacan.
Analizado por Freud le sirvió para asimilarlo al concepto de ideología, a la que
calificó como ahistórica y eterna; y basándose en Lacan, la define como aquella
representación de la relación imaginaria (sucede a nivel mental) que se establece
con las condiciones reales de la existencia. En su obra “Ideología y aparatos

1
G. H. C., Alvarez, V. I. B., & Matos, H. E. C. (2009). La teoría holística – configuracional en los procesos
sociales. revista pedagogía universitaria vol. 9, no. 1, 2004
ideológicos del Estado” denunció a la escuela como un aparato esencial para
reproducir la ideología capitalista, ya que realiza también una división del trabajo
y transmite conocimientos teóricos y habilidades según la posición social que
ocupa y ocupará cada estudiante cuando egrese y se incorpore al mercado laboral
como empleado o como patrón, enseñando a cada uno lo que necesita saber: reglas,
costumbres, contenidos, etcétera según la clase a la que pertenezca su familia y de
la que no le permite salir, y a la que aprende a adaptarse para continuar
pasivamente en esa posición donde cree que le corresponde estar, pues
ideológicamente y aprovechando su vulnerabilidad infantil se les inculca como que
es algo natural la existencia de diferencias de clase.
2.2. La reproducción-inculcación: el fin de la educación es la imposición e
inculcación programada y reiterada de los principios rectores de una cultura
particular. (Bourdieu y Passeron, 1977, Lerena, 1986)
“La reproducción” es una obra que mereció críticas dispares, de Pierre Bourdieu
Jean-Claude Passeron que intenta desenmascarar al sistema escolar, analizando el
francés, a través de estudios empíricos, de investigación sociológica, tratando de
comprobar la hipótesis de que la pretendida neutralidad y objetividad del aparato
escolar no es tal, y que trata de reproducir las desigualdades sociales dándoles
títulos a quienes serán los líderes sociales, estableciendo las mismas jerarquías que
hay en la comunidad bajo una supuesta y pretendida idea de igualar mediante la
educación. La igualdad no se produce, pues el sistema educativo diferencia a los
alumnos según la clase a la que pertenecen, asegurando el triunfo de quienes
emanan de la elite.
Es un libro con pretensiones de que su idea del sistema escolar se generalice,
aunque es propio de lo que ocurría en Francia donde les era muy difícil a los
estudiantes llegar a una licenciatura o a un doctorado.
Desarrollan dos conceptos: la arbitrariedad cultural, que impone como saberes
valiosos para todos, los propios de la cultura dominante; y la violencia simbólica,
para tratar de controlar a quienes piensan diferente, a través de la autoridad
pedagógica, que se usa para imponer o inculcar esos valores arbitrariamente
impuestos como objetivos y que los estudiantes incorporan como “habitus” propios
de un buen ciudadano, de modo acrítico, sin siquiera percibir esa violencia
Para estos autores la acción educativa se ejerce sobre sujetos que llegan al sistema
con una educación previa dada por sus familias, que va a depender de su contexto
sociocultural. La escuela advierte estas diferencias en la apropiación de los
contenidos, pero tomándolas no como producto social, sino natural. Para la escuela
el niño que no aprende es porque naturalmente tiene problemas cognitivos o
porque no se esfuerza, desconociendo que se parte de condiciones sociales
dispares, en cuanto hay niños muy estimulados desde su hogar, ya que cuentan con
ese “capital cultural” que la escuela pretende y privilegia, y otros no.
3. Teorías neutralistas:
La educación se realiza provechosamente no sólo al margen de la sociedad, sino incluso
fuera de toda institución. (Rousseau, 1985)
La teoría de Gesell es biológica considerando que el aprendizaje depende de la biología
y fisiología del desarrollo y no a la inversa.
En consecuencia, todo plan de estudios escolares debería basarse en el conocimiento
psicológico de la naturaleza y de la secuencia de la maduración.
Estos conceptos de Gesell se pueden comprobar en el reconocimiento por parte de los
educadores actuales que no todos los chicos maduran al mismo tiempo y a la misma edad.
En la práctica se puede observar que los niños con retraso en el aprendizaje suelen no ser
anormales sino simplemente inmaduros que pueden lograr posteriormente una nivelación
satisfactoria. Los grados de recuperación atienden esta problemática con éxito, aunque
existen todavía prejuicios por parte de los padres que se niegan a que su hijo sea declarado
diferente.
La personalidad también influye, un niño inquieto, activo y ruidoso se pondrá de
manifiesto también en el aula, por lo tanto, afectará su aprendizaje.
Para estos niños la doble escolaridad puede ser muy conflictiva y difícil de sobrellevar,
por lo que se recomienda para ellos la jornada simple.
La descripción del ciclo de desarrollo evolutivo para Gesell terminaría a los 16 años,
aunque esta edad resulta temprana para los tiempos actuales.
4. Teorías transformacionistas:
La educación es el instrumento más poderoso para desarrollar y modificar la conducta
social e individual.
La educación es el instrumento más poderoso para desarrollar y modificar la conducta
social e individual.
5. Teorías interaccionistas:
La educación misma es un proceso social y por lo tanto no se puede comprender el
fenómeno educativo al margen de lo social. La escuela es una institución social que
interviene en el proceso de socialización del ser humano, transmitiéndole contenidos,
actitudes y valoraciones que la sociedad considera positivos y relevantes,
complementando la socialización primaria que el niño recibe en el seno familiar, para que
el individuo incorpore a su vida esas normas y valores que la sociedad como miembro le
requiere.
La Sociología de la Educación es también una ciencia que integra, las llamadas Ciencias
de la Educación pues su objeto es el proceso de enseñanza-aprendizaje formal, el que trata
de explicar como hecho social.
No es su pretensión intervenir en el proceso educativo, ni brindar estrategias de
aprendizaje, sino describirlo, explicarlo y analizar su finalidad; aunque haciendo esto
sirve de base para que otras ciencias prácticas como la Pedagogía de la Educación puedan
realizar mejores intervenciones.
En las escuelas se producen varios hechos sociales derivados de la convivencia humana:
relaciones entre pares (entre docentes, entre alumnos), jerárquicas (directivos y docentes,
docentes y alumnos) interacciones positivas (trabajos grupales, cooperativos, solidarios)
y conflictivas (disputas y abusos de poder, bullying, falta de cumplimiento de normas,
etcétera). También existen hechos sociales que trascienden a la institución en sí (relación
de la institución escolar con otras o con la comunidad en general).
Otros temas que trata esta ciencia son el valor social de la institución escolar, su origen y
transformación a través de la historia y de las diferentes geografías, las oportunidades
sociales que genera, sus obstáculos, la conducta social de sus miembros y de la comunidad
en general hacia ella, su relación con la economía, la religión y la política, etcétera.
Se tienen en cuenta dos tipos de interaccionismo:
5.1. El interaccionismo sistémico-evolucionista: la escuela es el lugar privilegiado y
un elemento esencial de la transformación social. Capella, Alcaide,(2007)
5.2. El interaccionismo simbólico: la interacción social exige la comprensión mutua
y la interpretación de los gestos y del habla grupal, base de la sociedad humana.
(Blumer, 1937) De acuerdo con Herbert Blumer, quien acuña el término
interaccionismo simbólico en 1938, sus principales premisas son:
A. Las personas actúan sobre los objetos de su mundo e interactúan con otras
personas a partir de los significados que los objetos y las personas tienen para
ellas. Es decir, a partir de los símbolos. El símbolo permite, además, trascender
el ámbito del estímulo sensorial y de lo inmediato, ampliar la percepción del
entorno, incrementar la capacidad de resolución de problemas y facilitar la
imaginación y la fantasía.
B. Los significados son producto de la interacción social, principalmente la
comunicación consciente, que se convierte en esencial, tanto en la constitución
del individuo como en (y debido a) la producción social de sentido. El signo es
el objeto material que desencadena el significado, y el significado el indicador
social que interviene en la construcción de la conducta.
C. Las personas seleccionan, organizan, reproducen y transforman los
significados en los procesos interpretativos en función de sus expectativas y
propósitos.
Otras premisas importantes son: la distinción entre conducta interna y externa
presupone que el individuo se constituye por la interacción social (formación
del yo social autoconsciente), y que no es posible entender el yo sin el otro ni
a la inversa, y que los grupos y la sociedad se constituyen sobre la base de las
interacciones simbólicas de los individuos al tiempo que las hacen posibles.
Goffman en su Teoría de la Interacción de Actores basada en el esquema interpretativo de la
dramaturgia, estudia los ritos de interacción comunicativa que aprendemos y ponemos en
juego en nuestra vida cotidiana. Define el rol como un conjunto organizado de expectativas
de comportamiento en torno a una función o posición social (ej. profesor). El desempeño del
rol cuando se interactúa ante los demás en un determinado contexto espacial y temporal
(fachada), sobre la premisa de estar siendo observados (escenario), es la parte visible y
contextualizada del self especular, que para Goffman es más producto de la interacción social
que de la propia intervención del sujeto. Sin embargo, cuando se interactúa entre bastidores,
los roles pasan a segundo plano. Cada interlocutor o actor asume uno o varios roles en la
interacción en función del marco (situación-tipo reconocible por los participantes) y el
escenario, así como de la imagen que se desea ofrecer a los otros. La comunicación no se
limita solo a estas conductas interactivas, sino que también el contexto espacial y cultural
(fachada) adquiere significado.
De entre estas teorías queremos destacar la importancia de considerar la interacción sistémica.
Las posturas interaccionistas tratan de superar el determinismo social. Como bien dice Faure
(1982), la educación es a la vez un mundo en sí y un reflejo del mundo. Está sometida a la
sociedad y concurre a sus fines, especialmente al desarrollo de sus fuerzas productivas,
atendiendo a la renovación de los recursos humanos.
Según la teoría general de sistemas, la educación forma una totalidad constituida por
elementos complejos que participan del mismo objetivo y se refieren al mismo fin. Es decir,
el sistema educativo, dentro del sistema global en el que se encuentra, está dotado de unas
características propias que permiten separarlos del sistema global y de otros sistemas, o
subsistemas, que con él concurren en el orden total. Y, por su carácter sistémico, la educación
no sólo recibe de la sociedad elementos, condiciones y solicitaciones diversas, sino que
revierte sobre la sociedad misma con acciones dotadas de valor propio.