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ANALISIS DEL CONFLICTO FAMILIAR

MONTAÑA GUTIERREZ EXYNOVER 1121865105


VELAZQUEZ LAURA ALEJANDRA 1120380592
GONZALEZ GARCIA STEFANNY 1115743561
BOHORQUEZ DANIEL FELIPE 1233891528
RIOS PALLARES DAVID 1005018801
MOGOLLON CARLOS ALBERTO 1091059878

PAMPLONA NORTE DE SANTANDER


2018
TABLA DE CONTENIDO
1. INTRODUCCIÓN ............................................................................................................................... 3
2. CONFLICTOS ENTRE PAREJA ............................................................................................................ 4
3. CONFLICTOS ENTRE PADRE E HIJO .................................................................................................. 4
4. CONFLICTOS ENTRE HERMANOS ..................................................................................................... 5
5. CONFLICTOS CON PERSONAS DE LA TERCERA EDAD ...................................................................... 7
6. CONCLUSIONES ............................................................................................................................... 8
1. INTRODUCCIÓN

Conforme a la problemática del núcleo fundamental de la sociedad, se ha


desarrollado un estudio que intenta identificar los distintos focos de los conflictos
que se presentan en un ambiente familiar como lo es la interacción entre hermanos,
padres, abuelos y pareja, proporcionando una comprensión más cercana del
comportamiento del ser humano en la sociedad. Para obtener respuesta más
congruente se realizará una encuesta a diferentes familias, los resultados se
pondrán a consideración de un grupo de estudiantes de la Universidad de
Pamplona, quienes la analizarán al punto de afirmar o tratar de entender el
comportamiento en el núcleo familiar y la forma en que afronta los problemas cada
integrante de la misma.
En la actualidad, debido a los importantes cambios sociales que se ha producido,
nacen nuevos conflictos que hace tan solo unos años eran impensables. Estos
cambios se deben a varias causas como son la revolución tecnológica, los cambios
en la estructura familiar o los movimientos migratorios, entre otras causas. La
revolución de la información y el conocimiento afecta y modifica la forma de
aprender del alumnado, la familia se preocupa más por donde están sus hijos/as
físicamente, que por las páginas webs que visitan en la red. Por otra parte, se han
producido importantes cambios en la estructura familiar, La dedicación en exclusiva
de la madre y el padre a la actividad profesional está cambiando las relaciones en
la familia. La herencia cultural que trasmite la familia a sus hijos/as es fundamental
para la educación y se deben ensayar fórmulas de colaboración entre la familia y la
escuela.
En la familia se aprende a convivir a partir de algunas pautas educativas como son:
no huir de los conflictos que se producen en el seno familiar y afrontarlos de forma
dialogada, aceptar las limitaciones y errores propios y de los hijos en general. Los
movimientos migratorios están desbordando las fronteras de nuestro país y
acreditan la aparición de culturas nuevas en nuestra sociedad, al igual que las
modificaciones laborales, ya que las vías para incorporarse al trabajo están
cambiando y lo importante ya no es la especialización para adaptarse al puesto de
trabajo, por lo que la escuela ya no puede garantizar un futuro profesional al
alumnado. Por tanto, la tarea de la educación es ser motor del cambio para las
nuevas ciudadanías.
2. CONFLICTOS ENTRE PAREJA

Se han realizado diferentes


estudios en los cuales se han
evidenciado distintos resultados
con respecto a la implementación
de cuestionarios a parejas, con el
fin de identificar y de profundizar
en los ítems en los cuales se
denota mayor problema.

Es fácil hacer un inventario de las


áreas de conflicto en una pareja,
abarcan todas aquellas en las que
se mueve la relación.

Las disputas en los matrimonios se dan a menudo sobre las responsabilidades


(quien se encarga de hacer las cosas) y el poder (quien decide lo que hay que
hacer), las finanzas, las relaciones con miembros de la familia de origen, el cuidado
de los hijos, actividades sociales y de trabajo fuera de la familia, sexualidad e
intimidad y la comunicación.

Hay algunas áreas en las que los problemas aparecen con frecuencia, por ejemplo,
la percepción de desigualdad en la distribución del trabajo, pero no son irresolubles
y, en general, no dan lugar a la ruptura; aunque amargan la relación. Sin embargo,
hay otras fuentes de conflicto que atacan a la propia constitución de la relación de
pareja, como la infidelidad, el alcohol y las drogas, que predicen el divorcio con
bastante seguridad. En el mismo sentido hay que considerar los celos y la locura en
el gasto de dinero.

3. CONFLICTOS ENTRE PADRE E HIJO

Hay una fuente de conflictos muy


generalizada: la dificultad para
educar de una manera diferente a
como se venía haciendo
tradicionalmente a los hijos, sin
recurrir a “pegarles”, conseguir
socializarles adecuadamente
afrontando las inevitables tensiones y
conflictos de la necesaria “disciplina”.
En efecto, bastantes padres,
educadores y adultos dicen que este
es su principal problema reflejado en
la frecuente pérdida de los “límites” o control educativo sobre los menores, la menos
grave, pero frecuente, mala educación, las rabietas insoportables y un sinfín de
problemas que puede llevarles a sentirse desbordados. Hemos tomado conciencia
de que no se puede maltratar a los hijos, pero, con frecuencia, no sabemos tratarlos
bien. La disciplina es necesaria, pero tiene que ser una forma de buen trato.
Es verdad que, en la actualidad, la mayor parte de los hijos aseguran estar mejor y
más felices dentro de la familia que hace 30 o 50 años y que la familia es la
institución más valorada, también por los adolescentes jóvenes. Pero, a la vez, han
aparecido numerosos signos preocupantes que, aunque no estén generalizados,
son muchos los adultos que los consideran alarmantes.

No son pocos los padres y maestros que creen haber perdido el control educativo
de los hijos y de los alumnos, especialmente en el caso de los adolescentes. De
hecho, una de las consultas más frecuentes de los padres a los psicólogos empieza
con esta declaración: “no sé qué hacer con él o ella, no puedo, hace lo que le da la
gana”; la mayoría de educadores considera los problemas de disciplina como el
principal problema escolar.

Naturalmente que estos cambios en los hijos no han ocurrido en el vacío, sino en
un contexto de transformaciones profundas de la familia y las relaciones entre sus
miembros. De todos estos cambios uno es bien significativo: la puesta en cuestión
de los modelos de disciplina tradicionales (desde los años 70 del pasado siglo) y la
toma de conciencia actual que no hemos sabido encontrar.

4. CONFLICTOS ENTRE HERMANOS


Muchas veces, se aprecian
celos manejables entre
ellos, como también, los
celos más enfermizos que
se convierten en un motivo
de riña y rivalidad constante
entre ellos por el amor de
sus padres.

Quizás el vínculo fraterno


esté muy idealizado, y
algunos padres puedan
pensar que porque dos seres humanos son hermanos se amarán y vivirán en
armonía, cuando muchas veces, la realidad es otra, pueden ser hermanos y, sin
embargo, no haber construido un vínculo de amor y fraternidad entre ellos. En
algunos casos, porque los padres no intervienen en el cuidado y desarrollo de ese
vínculo.
Puntos a tener en cuenta para que los conflictos entre hermanos se desarrollen de
forma adecuada:

1. Comprendiendo que el primer sentimiento de rivalidad y sentimiento de perder a


la madre para un niño puede ser muy fuerte, es decir, saber que pierde la
exclusividad con ella (puede sentir que la pierde con el padre, y, además, con la
llegada de sus hermanos). La triangulación que se produce trae como consecuencia
decepción en el niño.

2. El rol que juega la madre en el manejo de los celos de sus hijos desde pequeños
es fundamental.

3.Los conflictos son un universo, y parte del desarrollo del ser humano, y como tal
los padres deberán de manejarlos con cuidado y cariño, no como algo malo. Ya que
cuando el niño comprenda que no hay motivos para estar tan celoso, estos cesarán.

4.En todas las familias se crean las discusiones y peleas que mortifican a los padres.
Cuando los hermanos son más seguidos cronológicamente hablando se ocasionan
más conflictos.

5.Es evidente, que cuantos más celos se produzca entre los hermanos más riñas
tendrán a futuro.

6.Las peleas entre hermanos pequeños son normales, pero, además, es normal la
intervención de los padres para la pronta solución de la riña.

7.Todos los hijos deben de sentirse plenos y amados con equidad en su hogar.

8.Cada niño ocupa un lugar importante en la vida de sus padres y su familia, es


fundamental que el pequeño lo sepa porque, sus padres se lo cuentan.

9.El amor como punto de partida para que las criaturas se sientan amadas,
reconocidas, y, sobre todo, que son parte de esa familia.

Finalmente, es importante reconocer que los conflictos entre hermanos siempre


estarán presentes, sin embargo, mucho influirá el desempeño de los padres en
situaciones donde se generan estos para definir el destino de los celos muchas
veces, infundados. Lo cierto es que ningún motivo justifica que los hermanos lleguen
a rivalizar a tal punto de romper su vínculo fraterno.
5. CONFLICTOS CON PERSONAS DE LA TERCERA EDAD

La familia no es un lugar que


puede ser naturalizado como
bueno en sí mismo, pues en ella
también se pueden consolidar y
reproducir las desigualdades
sociales, por ejemplo: entre el
hombre y la mujer, entre padres e
hijos, donde también suelen existir
autoritarismos, individualismos y
procesos discriminatorios.

Tal el caso que representa la


situación de los adultos mayores,
especialmente los de edad más
avanzada, que en oportunidades sufren situaciones de abandono familiar, cuando
no son expulsados con la internación geriátrica; u otros tipos de arreglos
intrafamiliares, en donde no se tiene en cuenta la subjetividad del propio anciano.

Las actuales investigaciones, dan cuenta que se evidencia un fenómeno sin


precedente en la historia humana: la verticalización de las familias. Es decir, no se
trata sólo de la sucesión de cuatro o cinco generaciones vivas, cosa que se da por
sentado; sino a que éstas contendrán en su seno cada vez más personas viejas
(abuelos, bisabuelos, tatarabuelos) y menos jóvenes (producto de la disminución de
la natalidad) que se puedan responsabilizar de ellas.

Con pocos hermanos o sin ellos, en situaciones extremas podrían llegar a


desaparecer las categorías de primos y tíos. De modo que las relaciones
intrageneracionales tenderán de decrecer; en tanto que las relaciones
intergeneracionales aumentarán. Es así que cada vez más presenciaremos
situaciones de "personas viejas viviendo solas, sin redes primarias de apoyo, a
causa de la verticalización de las familias (ruptura de la solidaridad vertical) y la
realidad asistencial deberá recaer entonces sobre redes de apoyo coetáneas
(solidaridad horizontal) no consanguíneas. Es esperable que las familias se
conformen con esta imagen vertical y como consecuencia se produzca un cambio
social que requerirá que las relaciones sociales se construyan más allá del marco
familiar"
6. CONCLUSIONES

Tras la interacción con diferentes personas de la ciudad de Pamplona Norte de


Santander se puede concluir que:

Lo más importante son los hijos, quienes son los más vulnerables a los problemas
que suceden dentro de la familia. Hay que entender y comprender que después de
las crisis, los adultos entienden y análisis los sucedido y reacomodan sus ideas y
convicciones y siguen su vida normalmente, pero los hijos, dependen del amor de
los padres, y si son menores sus emociones son un volcán en erupción que no deja
de que entiendan y menos comprendan, es por eso que buscan salidas alternativas
como ya vimos en el capítulo anterior, que no son las mejores, pero sí un alivio a
sus penas de ellos. La mayoría de los padres no entienden a los hijos porque no
son empáticos hacia ellos.

Para trabajar con los niños se puede dar de manera preventiva y de manera
curativa, siendo la más importante la preventiva; es decir evitar que lleguen las crisis
familiares, eso es imposible que lo evite el psicólogo, pero no para la familia, por
ello siempre es importante que en las consultas y en el trabajo social los psicólogos
hagan conciencia a los padres familia de las consecuencias que puede tener las
crisis dentro de la familia. Cuando la prevención no se puede realizar y la crisis la
envolvió a la familia, se tiene que trabajar con más calma para poder llevar al punto
que desencadena el problema y el cual hay que modificar para que regrese la familia
a la normalidad.

No solamente hay que ver el aspecto de los hijos, sino es necesario trabajar con la
familia como sistema, porque es imposible cambiar a los hijos sin cambiar el buen
funcionamiento de toda la familia. Para ello hay que tomar en cuenta el tipo de
problemática en que se encuentren, ya que, de acuerdo a esto, es como se trabaja
el caso. Tomando como referencia todo lo anterior hay que entender que no existe
una formula específica para la solución y readaptación de la familia para que la crisis
familiar pueda acabarse, pero si se puede brindar una serie de pasos que puede
ayudar a llevar el caso a buen término.

Sin duda alguna la comunicación es uno de los factores base para la solución de
problemas en una familia.

"La unión de la familia no se mide por el número de miembros, sino por el vínculo
afectivo que hay entre ellos".