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Recomendaciones para el diseño y operación de centros de rescate en el Neotrópico

compilado por Carlos Drews

Citar este documento así:


Drews C. 1999. Recomendaciones para el diseño y la operación de centros de rescate en el
neotrópico. En C. Drews (editor). Rescate de fauna en el neotrópico, pp. 467-494. Editorial
Universidad Nacional EUNA, Heredia, Costa Rica.
Existen un gran número de iniciativas de rescate de fauna en los países de América Latina, cada una de las cuales ha
pasado por un proceso de desarrollo propio que ha generado lecciones de pertinencia regional. Con el fin de rescatar tales
experiencias y hacerlas accesibles al resto de los protagonistas del rescate de fauna en la región, se llevó a cabo en 1997,
entre el 6 y el 9 de Mayo, el Primer Taller Neotropical sobre Rehabilitación y Liberación de Fauna Silvestre en Heredia,
Costa Rica. El foro de especialistas que asistió a este taller generó el presente documento en sesiones grupales de trabajo,
con la intención de que sirva como norte orientador para iniciativas actuales y futuras de rescate de fauna en la región
neotropical. Este trabajo aborda en cinco secciones el diseño logístico de un centro de rescate idealizado, recomendaciones
pertinentes al marco legal y administrativo a nivel nacional, al papel de las ONG´s en estrategias de rescate de fauna, una
lluvia de ideas para el movimiento neotropical de rescate de fauna y finalmente una serie de consideraciones biológicas y
veterinarias referentes al manejo de fauna rescatada.

I. Diseño de un Centro de Rescate y/o Rehabilitación de Fauna Silvestre

Este trabajo reúne las recomendaciones para el diseño de un centro idealizado de rescate y/o rehabilitación. No todos los
requisitos, instalaciones y personal aquí reflejados son imprescindibles para el cumplimiento de la misión del centro, sino
que se pueden buscar alternativas que permitan cumplir con los objetivos establecidos. Al final de este documento
incluimos un anexo con las recomendaciones sobre los requerimientos que consideramos prioritarios para el
funcionamiento de un centro de estas características. Esta sección fue elaborada por Carolina Carrillo (PROVITA -
Venezuela), Edward Clark (Wildlife Center of Virginia - EEUU), Dario Castelfranco (Jardín Gaia - Costa Rica), Richard
Farinato (HSUS - EEUU), Dennis Janik (Zoo Ave - Costa Rica) María Mercedes López-Selva (ARCAS - Guatemala)
Miguel Madrigal (Contraloría Ambiental-MINAE - Costa Rica), Alejandro Moya (Área de Conservación Amistad Pacífico
- Costa Rica), Alvaro Posada-Salazar (H.S.I. - Colombia), Shirley Ramírez Carvajal (ASVO - Costa Rica), Juana Roda
(Consultora de Fauna - Colombia), Roberto Ruiz (Programa Regional en Manejo de Vida Silvestre PRMVS - Costa Rica),
Rosario Quintanilla (Asociación Amigos de los Animales - Perú) y Sigi Weisel (PROFELIS - Costa Rica).

1. Definición de centro de rescate y/o rehabilitación

Un Centro de Rescate y/o Rehabilitación de Fauna Silvestre es el lugar donde se reciben animales silvestres con el fin de
habilitarlos nuevamente para regresar a su hábitat natural.

2. Objetivos

2.1. Objetivo principal:

Recepción, evaluación y diagnóstico, tratamiento y/o curación, readaptación y liberación o reubicación de animales
silvestres.
2.2. Objetivos secundarios:

• Educación y divulgación: fomentar la conciencia ecológica y el respeto hacia todas las formas de vida en el
público general, así como divulgar el trabajo del centro.

• Investigación y Capacitación: Incentivar y realizar la capacitación e investigación sobre todos los aspectos
relacionados con la vida silvestre.

3.- Ubicación y tamaño

3.1. Ubicación: la ubicación más adecuada para la instalación de un Centro de Rescate y/o Rehabilitación depende
de múltiples factores, pero existen una serie de criterios que pueden ayudar a elegir el emplazamiento más idóneo:

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zonas de vida (altura sobre el nivel del mar, clima, etc.), riesgos ambientales (huracanes, volcanes, derrumbes etc.),
seguridad (humana y animal), fácil acceso, privacidad (aislamiento) y servicios básicos (agua, luz, teléfono, etc.).

3.2. Tamaño: debe ser el adecuado para que las instalaciones que se quieran construir ofrezcan seguridad y
comodidad a los animales. Además, debe tener posibilidades de expansión. Nuestra recomendación mínima de
tamaño es 3 hectáreas.

4. Instalaciones

Como ya se ha indicado, no todas las instalaciones que a continuación se enumeran son imprescindibles en un
Centro de Rescate y/o Rehabilitación de Fauna Silvestre. Se deben tener en cuenta aspectos como el papel del
centro, su ubicación, los recursos disponibles, etc. a la hora de decidir cuáles son las instalaciones más convenientes
y necesarias, y buscar alternativas para las demás.

4.1. Área administrativa: oficinas administrativas y técnicas, sala de recepción de animales yvehículo.

4.2. Área Clínica: sala de tratamiento, unidad de cuidados intensivos, laboratorio, cirugía y radiología.

4.3. Área de Rehabilitación: cuarentena, aislamiento, estancia y readaptación. Si el centro maneja diferentes
taxones es recomendable diferenciar las instalaciones de rehabilitación para cada taxón.
4.4. Área de servicios y mantenimiento: preparación de alimentos, depósitos (alimentos y material), bioterio/huerto,
cementerio, cuarto de aseo y área de reciclaje.

4.5. Área de alojamiento: personal, visitantes.

4.6. Área educativa: biblioteca, salón de clases, instalaciones para animales no liberables.

4.7. Características de las instalaciones: es imposible determinar de modo genérico cómo deben ser las
instalaciones de las diferentes áreas del centro, pero sí podemos dar unas recomendaciones sobre las
especificaciones básicas que deben cumplir las instalaciones del área de rehabilitación o encierros. Estas deben:

• Ofrecer seguridad para el animal y cuidadores.


• Ofrecer refugio para el animal.
• Ofrecer enriquecimiento ambiental.
• Ser de fácil limpieza
• Ofrecer ventilación, sombra y luz solar.
• Contar con las medidas adecuadas para su función y para el animal o animales que vayan a alojar.
Recomendamos que cumplan por lo menos los estándares mínimos establecidos por organizaciones
internacionales (como la WSPA y JWRC), y nacionales como la asociación profesional de zoológicos.

5. Equipo humano

Muchas de las actividades de un centro de rescate y/o rehabilitación pueden ser realizadas por personal voluntario
debidamente capacitado, como indicamos a continuación.

5.1. Junta Directiva: recomendamos el establecimiento de una Junta Directiva cuya misión sea evaluar el
funcionamiento del centro. Esta junta debe ser multidisciplinaria (biólogos, veterinarios, educadores, etc.) y
multisectorial (representantes de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, universidad, etc.).

5.2. Personal administrativo: director y personal asistente.

5.3. Personal clínico y de rehabilitación: veterinario con experiencia en fauna silvestre, rehabilitador con
experiencia en fauna silvestre y técnico de laboratorio.

No consideramos imprescindible la existencia de un biólogo entre el personal del centro, pero sí recomendamos
consultar con especialistas en biología, ecología, etología, etc. para desarrollar protocolos de manejo de las distintas
especies ingresadas o susceptibles de ingresar al centro, así como con especialistas sobre la biología del área
potencial de liberación.

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5.4. Personal de servicios y mantenimiento: personal de alimentación, limpieza y vigilancia (fácilmente
reemplazable por voluntarios capacitados).

5.5. Servicio de recogida de animales: en este punto recomendamos contar con una red conformada por voluntarios
(debidamente registrados y capacitados), organizaciones gubernamentales y organizaciones no gubernamentales.

6. Financiamiento

Recomendaciones de fuentes para la recaudación de fondos que permitan la sostenibilidad del Centro de Rescate y/o
Rehabilitación en el tiempo son:

6.1. Donaciones: entidades filantrópicas, empresa privada, organismos internacionales, donación de insumos y
aportes privados.

6.2. Gobierno: impuestos sobre el tráfico y multas sobre el tráfico.

6.3. Universidades

6.4. Autofinanciamiento: venta de materiales, visitas, eventos, membresía y/o apadrinamiento.

7. Requerimientos prioritarios

Las prioridades del centro


deben ser decididas en función
de su misión y objetivos.
Consideramos fundamental dar
prioridad a las instalaciones
para la rehabilitación de los
animales (encierros), así como a
una clínica sencilla de primeros
auxilios. En cuanto al personal,
consideramos fundamental la
existencia de un rehabilitador.
El resto del personal puede ser
suplido mediante acuerdos con
clínicas veterinarias,
universidades, laboratorios, etc.
(en cuanto a personal clínico
especializado) o por voluntarios
para el resto de las tareas del
centro. Para el manejo de los
animales rescatados es
prioritario contar con un
protocolo. La Figura 1 ilustra
nuestra recomendación para
procesamiento de la fauna que
ingresa a un centro de rescate
y/o rehabilitación.

II. Recomendaciones legales y marco administrativo a nivel nacional

Respetando las normas legales de cada nación, y por tratarse de un marco legal, se ha tratado de no recomendar un modelo
inflexible, ya que cada país deberá desarrollar un modelo de acuerdo a su propia realidad en la implementación de un
sistema de centros de rescate. Esta sección fue elaborada por José Alberto Álvarez (Centro de Gestión e Inspección
Ambiental - Cuba), Diniz Ramos Mendoza (INRENARE - Panamá), Zulma Ricord de Mendoza (FUNZEL, El Salvador),
Ana Cecilia Peña (Servicio de Parques Nacionales y Vida Silvestre, El Salvador), Oscar Lara (CONAP -

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Guatemala), Lucy de Alió (APROA - Venezuela), Juan Carlos Cantú (Teyeliz - México), Sandra María Arrieta (CITES -
Costa Rica), Ricardo Granados (FUNDAZOO - Costa Rica).

Considerando que no se puede despojar al Estado de su responsabilidad inherente de ser regente y velar por el Patrimonio
Natural de cada nación, proponemos la búsqueda de la formación de un binomio en el cual se integren esfuerzos entre el
sector público y privado para el rescate de la fauna silvestre amenazada. En este caso particular, se considera que los
centros de rescate como programas de recuperación de especies silvestres tienden a presentar una alternativa de solución
inmediata a un problema cuyas raíces se derivan de aspectos sociales, económicos y culturales.

La Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna (CITES por sus siglas en
inglés) ha sido reconocida como parte de la Legislación Nacional de la mayoría de los países neotropicales. La CITES en
el párrafo 4b del artículo VIII, sugiere que los animales vivos confiscados "... se devolverán al Estado de procedencia a su
costo, o a un centro de rescate u otro lugar que la autoridad administrativa considere apropiado".

La mayoría de los países de la región carecen de una legislación referente a Centros de Rescate de vida silvestre, por lo que
se les insta a elaborarla y aplicarla al igual que a cumplir con la resolución de la Conferencia 9.11 de CITES. Estamos
concientes de que tal resolución se refiere a animales "producto de decomiso", sin embargo hay recomendaciones básicas
en la CITES que vale la pena tomar en cuenta adicionalmente. Como marco filosófico proponemos adoptar la Declaración
de Principios de las directrices CITES, que establece en la Resolución de la Conferencia 9.11 las consideraciones que se
deben tener para disponer de animales vivos confiscados. Consideramos esa declaración una ética básica que nos da los
lineamientos para el tratamiento de la fauna que ingresa en un Centro de Rescate.

La disposición de los animales confiscados debe alcanzar tres metas: (1) aumentar lo mayor posible la contribución de los
especímenes a la conservación, sin poner de ninguna manera en peligro la salud, el perfil etológico o el estado de
conservación de las poblaciones silvestres o en cautividad de la especie, (2) desalentar la continuación del comercio ilícito
o irregular de la especie, y (3) dar una solución humanitaria a los animales, ya sea manteniéndolos en cautividad,
reintegrándolos al medio silvestre o mediante la eutanasia.

En cada país debería fijarse como un objetivo general establecer el marco legal y administrativo dentro del cual funcione
un Centro de Rescate. A nivel más específico se deben definir los criterios mínimos legales que validen el funcionamiento
de los Centros de Rescate. Con este propósito en mente, se debe entonces (1) identificar la instancia gubernamental
responsable del manejo de la vida silvestre en el país, (2) coordinar con esta instancia, técnicos del centro de rescate y
autoridades científicas, el destino final de los animales, ya sea su liberación, eutanasia o permanencia en cautiverio, y (3)
definir a través de la legislación de cada país las instituciones públicas o privadas que reunan los requisitos para instalar
los centros de rescate.

La implementación de un registro de Centros de Rescate está a cargo del ente responsable del manejo de la vida
silvestre de cada país. El registro debe demostrar cumplimiento con requisitos básicos tales como que se dispone de
capacidad técnica, científica y logística adecuada para llevar a cabo el programa de rescate. Por esta razón el
registro debe incluir información pertinente al quehacer del centro tal como por lo menos: especies a manejar,
protocolo de manejo (ver p.ej. flujograma en Fig. 1), plano y diseño de las instalaciones, plan de contingencia,
acreditación profesional del regente y otra información particular a cada país.

La instancia de gobierno pertinente por su lado deberá (1) definir el concepto de Centro de Rescate, así como objetivos
y actividades compatibles o no compatibles con el mismo, (2) apoyarse en los convenios y esfuerzos existentes
relacionados con el tema, (3) avalar a través de la legislación nacional los parámetros administrativos, ecológicos y
de diseño de recintos de los Centros de Rescate para lograr su operatividad, y (4) establecer los mecanismos de
control adecuados para los Centros de Rescate.

III. El papel de las ONGs en el rescate de fauna

Para el tema específico del rescate de fauna y este documento, las ONGs son definidas como las organizaciones
externas a los Centros de Rescate. Por su parte, los Centros de Rescate son definidos como un ente de caracter
científico, con protocolos de manejo animal, normas éticas y sistemas de consecución de fondos preestablecidos,
cuyos objetivos básicos son el rescate, rehabilitación y liberación de animales silvestres, además de la educación
ambiental. Esta sección fue elaborada por Roy Corrales (APREFLOFAS - Costa Rica), Cynthia Pensa (Jardín Gaia -
Costa Rica), Federico Guillén (ASVO - Costa Rica), Ingrid Varela (ASVO - Costa Rica), Ricardo Steiner
(AMARAS - Honduras), Rolando Portilla (APREFLOFAS - Costa Rica), Gerardo Huertas (WSPA - Centroamérica

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y Caribe), Ramiro Pérez (UCA - Nicaragua), y Yolanda Matamoros (FUNDAZOO - Costa Rica).

El papel de las ONGs en relación al rescate de fauna en el Neotrópico se puede resumir en los siguientes puntos:

1- Apoyar las actividades mencionadas en la definición de un Centro de Rescate: rescate, rehabilitación, liberación de
animales y educación ambiental.

2- Promover que los Gobiernos definan la normativa y regulaciones en materia de Centros de Rescate, y que asuman
su responsabilidad en el financiamiento de la actividad de rehabilitación de vida silvestre.

3- Complementar la labor del Gobierno en los campos de fiscalización, decomiso y denuncias.


4- Crear mecanismos de incidencia para agilizar los trámites legales en materia de rescate, decomisos y liberación.

5- Desarrollar dos ramas de investigación, a saber: (1) manejo óptimo y expedito de animales recibidos, y (2) dinámica
de la fauna silvestre afectada (origen, ONGs en la zona, etc.).

6- Facilitar la documentación y publicación del trabajo realizado, así como un intercambio de información y
experiencias continuo.

7- Ejercer acciones conjuntas para reducir la explotación de los animales silvestres y de sus hábitats a nivel nacional y
regional.

8- Identificar como fuente generadora del problema la tenencia de fauna silvestre en cautiverio; por lo tanto debe ser
papel primordial de las ONGs concientizar y luchar para eliminar el comercio y tenencia en cautiverio de animales
silvestres como mascotas o en exhibiciones y colecciones no reguladas.

Recomendamos dos acciones concretas que podrían ser llevadas a cabo por ONGs y que fortalecerían de manera
significativa las iniciativas de rescate de fauna en el Neotrópico. La primera consiste en organizar una campaña
global de cabildeo para presionar a los gobiernos a que cumplan lo establecido en CITES en materia de creación de
centros de rescate de vida silvestre nacionales. La segunda es financiar y confexionar un servidor en Internet que
funcione como base de datos y un espacio de consulta permanente, que permita accesar y compartir información
relacionada con Centros de Rescate, rehabilitación, decomisos y trafico nacional e internacional para la región
neotropical. Este servidor podría servir además para promover y coordinar el trabajo de voluntarios en el rescate de
fauna.

IV. Lluvia de ideas para el movimiento neotropical de rescate de fauna

La sesión plenaria del Primer Taller Neotropical sobre Rehabilitación y Liberación de Fauna Silvestre, reunió de parte
de todos los participantes una lluvia de ideas sobre aspectos que requieren urgente atención en el contexto regional
del rescate de fauna. Este cúmulo de puntos refleja el sentimiento colectivo de necesidades que en 1997 enmarcaba
las acciones de rescate, rehabilitación y liberación de animales silvestres en el Neotrópico.

Investigación: (1) realizar un inventario de animales silvestres en tráfico comercial, así como una investigación a nivel
regional sobre tales movimientos de fauna, (2) sistematizar la información sobre la fauna que ingresa a los Centros
de Rescate, así como sobre los procesos a los que es sometida durante su disposición y/o rehabilitación, a través de
la creación de bancos de datos, (3) analizar regularmente la información de los Centros de Rescate y (4)
específicamente analizar las tendencias sobre los orígenes de los animales.

Comunicación y traslado de información: (1) desarrollar y fortalecer vías de comunicación entre los actores del
Neotrópico, entre otros mediante la creación de una red en el Internet, (2) estimular la creación de hojas WEB para
aumentar la accesibilidad de la información de los Centros de Rescate y otros involucrados, (3) crear directorios de
entidades e individuos involucrados en el rescate de fauna, (4) fortalecer la comunicación con actores fuera de la
región neotropical, (5) divulgar información sobre voluntarios, (6) divulgar experiencias negativas, (7) mediar el
intercambio de equipos y (8) en general fortalecer el trabajo conjunto y el intercambio de información. Se destacó la
importancia de que los protagonistas tengan acceso al Internet, particularmente debido a los elevados costos
internacionales de teléfono y fax en la región, así como a las deficiencias del sistema de correos de varios de los
paises neotropicales.

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Capacitación: obtener capacitación en (1) técnicas de captación de fondos y mercadeo, (2) técnicas de rehabilitación
para personal de los Centros de Rescate, (3) registro sistemático de información, (4) tratamiento de animales
empetrolados y (5) mediar la realización de diversos cursos específicos.

Relaciones públicas: (1) estimular el respeto por los entes gubernamentales, (2) divulgar consensos nacionales
pertinentes al tema de rescate de fauna, (3) utilizar los medios de comunicación masiva, (4) mejorar la imagen de
los Centros de Rescate ante círculos académicos, y (5) desarrollar programas de educación ambiental específica a
los Centros de Rescate.

Incorporación de otros sectores a la misión: (1) estimular la participación de universidades en la investigación


pertinente y de facultades de veterinaria en particular, (2) crear convenios con los gobiernos, (3) involucrar a las
comunidades, (4) incorporar las considerarciones referentes a fauna rescatada al marco general y gestión de
conservación de la biodiversidad, (5) involucrar asociaciones de voluntarios, (6) facilitar que los protagonistas del
rescate de fauna sean incorporados a otros eventos afines, y (7) colaborar con ONGs y gobiernos hacia una meta
común.

Cumplimiento de la legislación de vida silvestre: (1) conocer, apoyar y retroalimentar la redacción, modificación y
aplicación de la legislación referente a vida silvestre, (2) ejercer presión internacional a los gobiernos para que se
apliquen las leyes del caso, (3) desarrollar un esquema de inspecciones a los Centros de Rescate, y (4) obtener de
parte de los gobiernos su aceptación y reconocimiento legal del quehacer de los protectores de la fauna.

Ética y espíritu: (1) convenir y divulgar un código ético para el rescate de fauna, (2) eliminar prejuicios entre biólogos
de campo y rehabilitadores, (3) fortalecer la disposición a la ayuda mutua y el trabajo colectivo hacia la meta
común, y (4) reconciliar discordias entre los protagonistas del rescate de fauna.

Hacia la creación de una asociación? Ante la propuesta de crear una asociación neotropical de rescate de fauna hubo
opiniones diversas que finalmente llevaron a un aplazamiento indefinido de dicha iniciativa. En consideración del
grado de compromiso y dedicación de tiempo que implica mantener activa una asociación de esta índole, se optó
por continuar con un enlace informal, a partir inicialmente del directorio de participantes al taller, así como de
relaciones formadas antes y durante el evento. Se planteó la posibilidad de evaluar durante por lo menos un año el
flujo de comunicación entre actores, para que en un taller futuro se reconsidere si existe un ambiente propicio para
la creación de una asociación. El esquema hipotético de trabajo para tal asociación neotropical incluye (1) asignar
responsables de implementar acciones y crear un mecanismo de supervisión, (2) crear comités nacionales y
nombrar representantes de cada país, y entre sus metas y labores (3) elaborar una estrategia operativa neotropical,
(4) centralizar y divulgar información de interés general, (5) coordinar acciones de interés regional, (6) coordinar
actividades entre universidades de la región, (7) desarrollar e implementar planillas de registro de fauna y otra
información pertinente estandarizadas a nivel neotropical (se podría usar el formato del Ministerio del Ambiente y
Energía de Costa Rica como punto de partida para una base de datos), (8) involucrar en la asociación a los países
que estuvieron ausentes durante el taller, (9) mediar la regularidad de encuentros entre los actores. El Programa
Regional en Manejo de Vida Silvestre - PRMVS, de la Universidad Nacional de Costa Rica, representado por
Carlos Drews, se ofreció para fungir como eje coordinador de la asociación, y en ausencia de la misma, de las
actividades afines propuestas.

V. Recomendaciones y consideraciones biológicas, ecológicas y veterinarias

La presente sección pretende dar los elementos técnicos para el desarrollo de protocolos generales a seguir por centros
de rescate, rehabilitación o acopio que puedan ser aplicados en países neotropicales. En la elaboración de esta
sección participaron Suzanne Chacón (Zoo Ave - Costa Rica), Patrice Klein (HSUS - EEUU), Claudette Mo
(PRMVS - Costa Rica), Luis Ramos (FUNZEL - El Salvador), Eve Rickert (EEUU), Astrid Vargas (US Fish &
Wildlife Service - EEUU), Sabine Weber (PROFELIS - Costa Rica) y Jan White (Wildlife Health Center - EEUU).

El primer paso para el desarrollo de un protocolo general consiste en la formulación de protocolos genéricos. La
formulación de estos protocolos es un objetivo específico en el marco de una estrategia de rescate de fauna. Deben
existir protocolos genéricos para la captura y transporte de los animales, su evaluación, su procesamiento, las
condiciones previas a la liberación y el seguimiento post-liberación. Ya que un Centro de Rescate no es un centro de
cría en cautiverio (ver sección I), las consideraciones presentadas abajo en ningún momento están dirigidas hacia el
fomento de la reproducción dentro del centro.

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1. Captura y transporte

Este es un protocolo principalmente dirigido a las autoridades responsables del decomiso. Se debe elaborar una lista de
inspectores para hacerles llegar el documento. El protocolo en sí debe incluir referencia a entrenemientos, de
preferencia periódicos, sobre manejo de fauna silvestre y de uso del protocolo. Se debe especificar el cuestionario
con la información mínima que las autoridades confiscadoras deberán obtener, tal como especie, dónde (origen
natural del animal cuando sea posible), cuándo, cómo y cuántos animales fueron decomisados. Se deben identificar
a partir del protocolo los casos de animales que pueden ser liberados sin ser traídos al centro. A manera de ejemplo,
no se deben retirar bebés o crías del lugar donde se encuentren, a menos que se sepa con certeza que la madre ha
muerto. Si el animal será trasladado, no se le debe alimentar ni dar agua durante el transporte. Si se anticipa que se
tardará más de 12 h en llegar a un Centro de Rescate, se le debe ofrecer agua sin forzar a beberla. No se debe
mezclar animales de distintas especies.

El protocolo debe indicar especificaciones mínimas como dimensiones y materiales de jaulas de transporte. Cada
Centro de Rescate puede recomendar los materiales más adecuados disponibles en su país. La IATA (International
Airline Transport Association) puede proporcionar estándares preestablecidos para el transporte de animales. Las
jaulas deberán proveer un espacio mínimo de dos veces el tamaño del animale o animales, ser bien ventiladas, no
contener nada adentro, ser cubiertas con materiales porosos (tela), estar protegidas de las inclemencias del clima
(sol, lluvia, viento) y ser revisadas periódicamente durante el transporte. Estas especificaciones podrían estar
contenidas en un manual portátil para uso en campo. El manual portátil debe incluir un directorio de Centros de
Rescate y otros lugares pertinentes. Se debe contactar telefónicamente el centro de rescate más cercano lo antes
posible.

2. Admisión al centro

Se debe contar con una ficha de recepción y una ficha técnica sobre cada animal que ingresa al Centro de Rescate. La
ficha de recepción debe incluir por lo menos: especie (y cantidad de individuos en cada entrega), edad aproximada,
dónde se le encontró (origen natural), cuánto tiempo ha estado en cautiverio (temporal o permanente), problemas
médicos conocidos, y manejo previo (contacto con otros animales, domesticación, dieta, medicaciones). La ficha
técnica debe ser de preferencia individual y contener información sobre especie, condición física, medidas
isométricas de acuerdo a los estándares biológicos, signos clínicos y disposición técnica (cuidados intensivos,
clínica, cuarentena, rehabilitación, liberación inmediata, etc.).

3. Evualuación física mínima

Cada centro deberá tener acceso a ayuda profesional veterinaria. De preferencia, deberá contar con un veterinario con
experiencia en vida silvestre en el equipo. Si no, deberá apoyarse en otros veterinarios y fomentar la capacitación
especializada en fauna silvestre de otros veterinarios y del personal del centro.

Deberá permitirse que el animal se calme y se estabilice antes de hacer el examen físico. Durante el período de
estabilización, se debe evualuar visualmente si el animal defeca y orina y estimar su actitud para determinar se se
requiere de un tratamiento de emergencia. Una referencia útil en la fase de evaluación y rehabilitación es el manual
“Rehabilitación básica de fauna silvestre” producido por el IWRC (International Wildlife Rehabilitation Council).

Liberación inmediata: corresponde a liberaciones durante las primeras 24 h después de obtenerlo de su lugar natural de
origen. Las principales consideraciones son: (1) buena salud física y conductual o psicológica (utilizar historia del
animal), (2) origen natural del animal (si es nativo del área a liberar o si requiere de reubicación), (3) exposición
del animal a otros animales, y (4) si se trata de un pichón (ave) con buena salud y se sabe su origen natural, se
puede buscar una madre nodriza de acuerdo a la biología del animal. Los psitácidos son buenos candidatos para
adoptar pichones huérfanos, mientras que las aves rapaces no lo son.

Eutanasia: las principales circunstancias que llevan a considerar la eutanasia son: (1) sufrimiento extremo, (2) baja
probabilidad de recuperación, (3) incapacidad permanente, si el animal no es candidato para educación ambiental o
programas de reproducción, (4) capacidad de carga saturada de todos los posibles centros de recepción (otros
centros de rescate, zoológicos, colecciones privadas, etc.). Se debe sin embargo considerar la rareza o estatus de
conservación de la especie en la toma de decisión sobre si aplicar o no la eutanasia.

Tratamiento: este depende de la especie y del caso particular. Se debe considerar la historia natural de la especie y su
comportamiento, obtener ayuda profesional y consultar la bibliografía existente (p.ej. valores biológicos en el

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manual de la AAZK - American Association of Zoo Keepers, Mammals of the Neotropics por J. Eisenberg, Historia
Natural de Costa Rica editado por D.H. Janzen).

Cuarentena: es un aspecto importante que debe ser considerado profesionalmente por médicos veterinarios.
Consideraciones generales (ver p.ej. Zoo Animal Medicine de Fowler): (1) historia natural del animal, (2)
enfermedades más frecuentes de la especie, (3) barreras físicas entre jaulas y otras áreas, (4) no poner a todos los
individuos en la misma jaula, (5) utilizar dos áreas de cuarentena, una para los animales en condición de liberación
y otra para animales enfermos, y (6)
realizar los análisis de laboratorio pertinentes para determinar enfermedades posibles.

4. Procesamiento del animal

Recintos y encierros: Se deben considerar sus dimensiones y enriquecimiento en función de la historia natural de los
animales (solitarios, gregarios, etc.), pensando siempre desde la perspectiva del animal (solicitar ayuda de
biólogos). Se deben enriquecer los recintos con elementos de la naturaleza que proveen opciones de escondite y
juego (consultar el manual Cage Enrichment de la AAZK). Los animales deben poderse esconder de los humanos y
minimizar su contacto con ellos.

Nutrición: la principal consideración es la historia natural del animal, que indicará si se trata de un carnívoro,
herbívoro, insectívoro, frugívoro, etc. Para los carnívoros se debe incluir en la alimentación animales enteros (piel,
plumas, víceras, etc) y dieta natural. No se debe leche entera de vaca a bebés de mamíferos, sino leche sin lactosa.
En el caso de aves, no se les debe dar leche (pues no son mamíferos) y se debe poner particular atención a la
suplemantación de calcio y fósforo, ya que se puede dañar al animal si no se suministran la proporción y cantidades
correctas. Si se trata de especies insectívoras, es primordial evitar alimentarlas con insectos que hayan estado en
contacto con insecticidas. Las aves frugívoras necesitan insectos además de fruta durante el crecimiento. En
términos generales será indispensable apoyarse en las publicaciones existentes (p.ej. manuales de nutrición en
animales de zoológicos, etc), adaptándolas a las necesidades locales neotropicales. Se deben entonces desarrollar
dietas equilibradas (calorías, proteína, grasa, relación calcio-fósforo, vitaminas, etc.) de acuerdo a las necesidades
neotropicales y a las edades de los animales.

5. Condiciones pre-liberación (preadaptación)

Biología y comportamiento: los principales requerimientos y procedimientos para preparar la liberación son (1) buena
condición física, (2) constatar habilidades necesarias para la sobrevivencia, tales como caza, escape, migración,
navegación, comunicación con conespecíficos, (3) aclimatar al animal a la zona de liberación con recintos de
aclimatación, (4) trasladar al animal a la zona de liberación evitando la parte más cálidad del día, y (5) liberar
animales nocturnos durante la noche, los diurnos al amanecer y los reptiles en horas cálidas, ya que no pueden
termoregular de manera activa. En torno a la pregunta sobre si se debe o no liberar hembras gestantes, conviene
recordar que está documentado que los animales nacidos en cautiverio tienden a menores porcentajes de
sobrevivencia en la naturaleza. En este sentido, no se debe retrasar la liberación de una hembra a partir de su
condición de gravidez.

Consideraciones veterinarias: (1) tener datos básicos sobre qué patógenos existen en la zona de liberación que afecten
tanto intraespecíficamente como entre especies, (2) no vacunar con vacunas vivas ni atenuadas, sólo muertas, (3)
tener datos sobre qué enfermedades latentes transporta el animal y no liberar si el animal transporta una
enfermedad no determinada para la zona de liberación, (4) realizar un análisis mínimo de laboratorio: fecal,
hematocrito, hemograma y leucograma, serología (inmunología), peso corporal, exámen físico, e (5) marcar a los
animales con una marca adecuada (anillos, tatuajes, aretes, collares, implantes electrónicos, etc.).

Ecología: se deben considerar los siguientes puntos como (1) incorporar o consultar a biólogos especializados
(Universidad, etc.), (2) capacidad de carga del área de liberación, (3) liberar en hábitats adecuados a la especie, (4)
liberar aves migratorias en la época en la que haya congéneres en la zona, (5) considerar las actividades humanas
en la época a liberar (incidencia de cazadores furtivos, cercanía de actividades humanas, contaminación, épocas de
caza, períodos vacacionales, etc.) y (6) evaluar impacto sobre especies existentes en la zona, conespecíficas y otras.
Cada país deberá considerar si existen áreas o reservas naturales en las que en principio no se deban liberar
animales para no alterar condiciones originales pristinas.

Educación ambiental: es de fundamental importancia para el éxito del proyecto involucrar a las comunidades locales
en la conservación del hábitat y en los esfuerzos de rehabilitación y seguimiento post-liberación.

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6. Seguimiento post-liberación (monitoreo)

Es imperativo evaluar el éxito de los métodos para validar o mejorar las técnicas de rehabilitación. En la evaluación del
éxito de la liberación se deben definir parámetros a corto (meses) y largo (> a 1 año) plazos. Si bien el éxito
reproductivo de los individuos liberados puede ser visto como el máximo logro posible, este no es el único
parámetro de éxito válido.

Se debe determinar si se requiere de una liberación gradual (en inglés soft release) o inmediata (en inglés hard release)
dependiendo de la especie. En general la liberación gradual permite aclimatación al hábitat y es requerida para
mamíferos y algunas aves. Se debe, si es posible, ubicar al animal en el lugar de donde proviene y provisionarle
agua y alimento durante un tiempo prudencial. La liberación inmediata es aplicada generalmente a reptiles, aunque
se deben tener en cuanto sus hábitos territoriales y caníbales (p.ej. Crocodylia).

Es fundamental involucrar a las comunidades locales en el proyecto de liberación. Se puede introducir un esquema de
capacitación técnica a personas de la comunidad con el fin de involucrarlos en el personal del centro o como
voluntarios, que pueden, por ejemplo fungir como evaluadores del seguimiento post-liberación. El involucramiento
de la comunidad es crítico para que los animales liberados sean aceptados en sus áreas naturales. Es igualmente
recomendable colaborar estrechamente con universidades locales para fomentar proyectos de tesis que ayuden con
el manejo y seguimiento de animales posterior a liberaciones.

7. Otras recomendaciones

Las grandes lagunas de conocimiento sobre la fauna neotropical, hacen imperativa la realización de investigación
veterinaria, biológica y ecológica que a su vez retroalimente los programas de rescate de fauna. En este mismo sentido, las
necropsias son una importante fuente de información. Cada programa debe mantener una base de datos amplia y accesible.
Con este fin se deben desarrollar buenas hojas de trabajo en los Centros de Rescate que incluyan el máximo posible de
información (registro de salud, peso a lo largo de la estancia en el centro, comportamiento, desarrollo de las habilidades de
sobrevivencia, etc.) y permitan sistematizarla.

8. Selección de bibliografía

Para finalizar, presentamos un listado de 56 referencias bibliográficas relacionadas con rehabilitación y reintroducción de
fauna silvestre. El listado es una selección preparada por Astrid Vargas (US Fish & Wildlife Service - EEUU).

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