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REVISTA DE CIENCIAS AMBIENTALES

Diciembre 2002

Prólogo

Los animales silvestres son parte integral del engranaje que mantiene la salud de los
ecosistemas, por sus actividades de consumo y polinización de plantas, dispersión de semillas,
depredación de otros animales, así como por servir a su vez de hospederos para parásitos y de
alimento para otras especies. Desde la perspectiva humana los animales son útiles como fuente
de alimento, productos derivados, recreación, estimulación espiritual e inspiración, pero también
pueden competir con la producción agropecuaria y a veces amenazar nuestra salud. El
compromiso con una administración responsable de nuestra relación con la fauna nace de
nuestro papel como custodios de la salud de los ecosistemas, de garantizar las opciones de uso
de la fauna para las generaciones venideras, así como del respeto por otras formas de vida, sin
menoscabo del derecho al desarrollo humano. No es una tarea fácil.
El proceso de desarrollo ha sometido a muchas especies de fauna a un escenario de
amenazas múltiples y complejas. A pesar de innovadoras políticas en conservación de
biodiversidad, en Costa Rica, el porcentaje de especies en peligro de extinción alcanza un 11%
en aves, 12% en los mamíferos, 16% en reptiles y quizás el 47% de los anfibios (Obando, 2002).
Este volumen de la Revista de Ciencias Ambientales explora diferentes aristas de la
problemática de la fauna silvestre amenazada. Las presiones principales sobre la fauna no
difieren de aquellas reconocidas como principales en el resto del mundo. Son la destrucción del
hábitat y la sobreexplotación.
Un declive del 90% de la población original de la lapa verde es un ejemplo diciente del
impacto que puede tener la destrucción de fuentes alimenticias y de anidación para una especie.
Las aves del bosque nuboso que hacen movimientos altitudinales nos recuerdan que es
necesario proteger hábitat en ambos extremos de tales migraciones. Importantes lagunas
persisten aún en el conocimiento de la biología de muchas especies de fauna neotropical. Esto
dificulta el diseño de medidas de conservación oportunas y pertinentes.
El declive en las poblaciones de chanchos de monte en la península de Osa por cacería, la
extracción de pichones de pericos, loros y lapas para el mercado ilegal de mascotas, así como el
aprovechamiento desmedido de tortugas marinas, son buenos ejemplos de sobreexplotación.
Estas prácticas en la actualidad son ilegales. Costa Rica ha optado por un modelo de desarrollo
que protege la biodiversidad y lucra con la fauna silvestre principalmente por medio de usos no
extractivos, como el turismo. La contribución sobre tortugas marinas en este volumen nos
recuerda que está pendiente la implementación de alternativas económicas viables para los
sectores de la sociedad que hacían un uso extractivo de la fauna.
El turismo orientado hacia una experiencia en entornos silvestres es una fuente de ingresos
de divisas significativa en Costa Rica. Así, se ha reconocido el alto valor del animal vivo en su
hábitat, como lo ilustran en este volumen los ingresos percibidos por el país en torno al
avistamiento de cocodrilos, cetáceos y tortugas marinas. Sin embargo, también el turismo
amerita medidas de control para mitigar su eventual impacto sobre la fauna silvestre. Por
ejemplo, un acercamiento cándido de los botes a delfines y ballenas puede perjudicar a estos
animales.
Acorde con un modelo de desarrollo que se relaciona con la fauna de forma no extractiva,
este volumen documenta que la sociedad costarricense ha manifestado su desacuerdo con la
cacería deportiva, y con el aprovechamiento de venados para carne y de cocodrilos para pieles.
Esta actitud proteccionista de la fauna resulta de la amalgama de conocimientos, percepciones,
experiencias y tradiciones de la ciudadanía. El fortalecimiento de tales actitudes es un elemento
medular en los esfuerzos de conservación orientados a consolidar prácticas respetuosas de la
vida silvestre en las futuras generaciones. Un proyecto de conservación de murciélagos ha
adoptado este enfoque en su programa de educación ambiental. El artículo sobre el proyecto de
inclusión de garantías ambientales en la constitución de Costa Rica da un marco crítico a la
consolidación legal de esta actitud nacional para con el medio ambiente y sus implicaciones.
Las contribuciones en este volumen ilustran que la conservación avanza en diferentes
frentes, incluyendo la protección de áreas silvestres, legislación, valoración de los animales
como recurso turístico y educación ambiental, entre otros. Estos esfuerzos no son en vano. Las
poblaciones de tortugas marinas y de lapas verdes parecen haberse estabilizado. Sin embargo,
para las lapas verdes puede ser demasiado tarde en la medida en que el número reducido de
reproductores no puede garantizar la viabilidad de la población a largo plazo. La creación del
propuesto Parque Nacional Maquenque en la zona norte del país puede contribuir a que la lapa
verde logre salir del cuello de botella actual. Tampoco han cesado las amenazas sobre las
tortugas marinas y la recuperación a su tamaño poblacional original está distante. Si una
población es reducida considerablemente, aunque su tamaño se estabilice puede aumentar su
vulnerabilidad a la luz de un deterioro genético por endogamia, como lo sugiere el trabajo sobre
chanchos de monte.
Las amenazas para la fauna pueden originarse a grandes distancias del lugar donde viven
los animales. Una de las amenazas para las aves del bosque nuboso es el cambio climático, un
fenómeno con características globales y cuya atención va más allá de la gestión local
gubernamental y privada de las áreas silvestres protegidas. El tráfico ilegal de fauna silvestre
para mascotas atiende, además del mercado nacional, una demanda internacional que es co-
responsable del saqueo de nidos en el neotrópico. El escenario de amenazas múltiples al que se
ve sometida la fauna silvestre en la actualidad trasciende en algunos casos las fronteras
nacionales. El desafío que tenemos ante nosotros es complejo, urgente y requiere de
información pertinente para la toma de decisiones. Este volumen ilustra precisamente ese grado
de complejidad, manteniendo una perspectiva propositiva, que ayude a orientar las iniciativas
actuales y futuras en conservación de fauna silvestre.

Carlos Drews, Ph.D.


Programa Regional en Manejo de Vida Silvestre
Universidad Nacional

Bibliografía citada:

Obando, V. 2002. Biodiversidad de Costa Rica. INBio, San José, Costa Rica.