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OSCAR R.

VIDELA
Dr. Llo. y Prof . en Historia

MARTÍN O. CAS.TRO

EL OCASO
DE LA REPÚBLICA OLIGÁP,C¿UICA:
PODER, POLÍTICA Y REFORL\1A
ELEC1,0RAL, 1898-1912

~r:.
eJ~edhasa
Casero, Marrfn O.
El oc.1So de la república oligárquica: poder,
polltica }'reforma electoral, 1898~1912. ·la
cd. -Buenos Aires: Edha.~a. 2012
392 p :22 5xl5 5 cm.

ISBN 978-987-628-181-2

l. Historia Polftica Argentina. l. 'T hule Índice


CDD 320.982

Agradecimientos ......,. .............. , ........................................ , ... , ........................................... 9


Abreviaciones ................ ,........ .,........................ ,......................... , ........................................... 13
Diseño de tapa:juan Balguer y Cristina Ccrmcño Introducción ................ ,.................................... , .. _. .....................,................. ,.............. , ......... 15

Primera edición: ocrubrc de 2012 Capitulo l. Transformaciones en el escenario político


© Martln O Castro, 20 12 del cambio de siglo: la decadencia del acuerdo
© Edhasa, 20 12 y la crisis política de 1901.. ................................................................................. 31
Córdob¡¡ 744 211 C, Bucnos Aires Elecciones, partidos políticos y gobiernos electores ....................................... 3.3
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lmp:/Jwww edhasa .com ar Política ficciosa, el proyecto de unificación
de la deuda pública y la división del PAN .......... ,......................................,....... 5.3
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E-mail: info@cdhasa es
hrrp://www.edhasa com Capítulo 2. ¿La liquidación de un régimen?:
"regeneración política", política facciosa y la reforma de 1902 ................... 79
Un gobierno a la defensiva: poli rica electoral y lucha facciosa" .......... ,. .. 80
ISBN: 978-987-628-181-2
La coyuntura de la reforma: reformismo político y cuestión social .... ,........ 92

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la Convención de Notables de 190.3 ...................................... , ................. 112
Queda hecho el dcpósiro que csrablcce la ley 11. 723
Las elecciones presidenciales de 1904 y las promesas
de reformismo insrirucionaL .............................. , .......................................... 129
Impreso por Arcángel Maggio- División libros El presidente, el Congreso y las situaciones provinciales:
la ley electoral de 1905 ....... _. ... ,............................. .,_. ......... ,........................ 150
Impreso en Argentina
Capítulo 6

Reforrna electoral y fragrnentación de la elite


política a finales del orden roquista:
católicos e intelectuales en la formación
de la Unión ·Nacional, 1909-1912

Una mentalidad de balance parecía guiar a parte de los elencos dirigentes en la


Argentina del CenrenarioJ oscilando aquéllos enrre el optimismo por los lo-
gros de una elite que había contribuido a la realización de la unidad nacional
y de una relativa estabilidad política, y la percepción de un régimen politico
asediado por los vicios oligárquicos. En 191 O poco o nada quedaba del formi-
dable entramado político levantado en torno al PAN, y las escisiones internas
contribuían a la inestabilidad polftica y asumían la forma a una persistente
fragmentación de la clase gobernante. Este capítulo aspira a contribuir a la
comprensión de los años finales del orden conservador a partir de un análisis
del proceso de constitución de la coalición amirroquista diseñada para instalar
la candidatura reformista de Roque Sáenz Peña. En un escenario político ca-
racterizado por una gran fluidez y volatilidad de los alineamientos políticos, la
candidatura saenzpeñista logrará congregar a un vasto abanico de facciones
que compedan en sus criticas al ordenamiento político del pais encarnado en
la figura del general Roca. En un régimen en el cual sectores imponanres de
las elites provinciales y de los representantes en los cuerpos legislativos nacio-
nales expresaban sus temores frente a la apertura de un "proceso de institucio-
nalización de la incertidumbre" y a una renovación del sistema político que
permitiera a facciones marginadas de la elite política tener acceso a posiciones
de poder, las posibilidades de un acuerdo intraelite que condujera a una aper-
tura consensuada se reducían y la irreducdbilidad de los conflictos facciosos
podían brindar, paradójicamente, una coyuntura favorable al proceso de refor-
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m a electoraL 1 Por otra parre, este capitulo se propone conrribuir al debate en de muchos miembros de los grupos dirigentes: "De esta lluvia de oro surge un
torno a la reforma electoral de 1912 a partir del análisis de la relación consrrui~ vivo deseo muy generalizado de saborear la vida; tranquilos, felices~ sin luchas
da entre Roque Sáenz Peña, facciones políticas, sectores de la elire social e in- ni disgustos y zozobras. El país atraviesa por un optimismo huracanado, que
telectuales nacionalistas cercanos al Partido Autonomista pellegrinista que .. , ... :,:, . . ,. , .1 : . . : no deja en pie una tristeza o un mal recuerdo". ·5 Aunque las pampas argentinas
combinaban una preocupación por el desmantelamiento de la maquinaria no se constituían, si alguna vez lo habian sido, en una sociedad libre de con-
política roquism y por las consecuencias no deseadas del proceso de moderni- flicto social, las elites políticas y sociales argenrinas parecían mostrarse más
zación, entre las que consideraban incluidas a una creciente conflictividad so- sensibles a las posibles consecuencias del crecimiento de las zonas urbanas y al
cial y al denominado cosmopolitismo. La correspondencia de Roque Sáenz . · impacto de la inmigración. Los grupos dirigentes comenzaron a percibir la
Peña con sus amigos personales y poliricos restimonia la imponancia que la declinación de la deferencia social en las ciudades y el creciente acrivismo de
campaña elecroral de 1909-191 O asumiría para sectores de la elire po.rreña, la clase obrera:
situación que se articularía con diversos proyectos políticos que desde diferen-
tes secrores del espectro h1ccioso o desde las clases propierarias propugnaban .... era roda la imagen de Ja relación con ciudad y campaña la que
por una reformulación de las relaciones entre estado y sociedad y por una cambiaba de signo: la segunda, vista cincuenta años antes como un
erosión de la autonomía de las máquinas electorales" Se pretende avanzar, en . peligroso foco de misteriosas rebeldías, es ahora segura fortaleza,
este sentido, en la comprensión de la percepción que sectores opositores de la . mientras la primera es ya terrimrio extraño y quizás enemigo. 6
elite política tenían con respecto al roquismo y su relación con una crítica del .
régimen político (la oligarquización de la vida política) para finalmente posar Incluso la huelga de arrendatarios del sur de Santa Fe de 1912 -expresión de
nuestra atención en el creciente proceso de fragmentación de la elite política un contexto marcado por el cierre de la frontera agrícola y una sociedad rural
que se evidenciaría entre 191 O y 1912, explorando de qué manera las comple~. más compleja-, pese a la preocupación que generó emre secrores de la elite
jas relaciones entre el antirroquismo y el reformismo contribuirían a dar nue:. terrateniente, no conmovería los cimientos del optimismo en una sociedad
vas forma a los realineamientos políticos facciosos que respondían a posicio·.:. · que se esperaba encontraría las respuestas a las tensiones sociales. En contra-
namientos diversos frente a la reforma electoral. ~\-)\·/H/.~U posición a la relativa calma de la campaña durante la primera década del siglo
XX, las tensiones que cruzaban al mundo urbano provocadan en cambio las
preocupaciones del empresariado manufacturero urbano?
Reformismo, católicos y la Unión Nacional La construcción de las instituciones nacionales después de 1852 y la con-
solidación del régimen federal habían permitido a las elites dirigentes del inte-
En 191 O las elites gobernantes subrayaban las transformaciones posmvas .. rior -que no hab.ían recibido similares beneficios de la economía exportadora-
aportadas por el crecimienw económico basado en la fertilidad de las pampas~ : recuperar parte de su influencia política y contribuir a la formación de una
Considerada una de las hisrorias exitosas en América Latina, 2 un clima de· ·..···:: ;:'\·:'.i\f',';( :• clase política de alcance nacional. En este sentido, la participación de núem-
euforia se expandía entre las elites políticas y sociales argentinas en los años~ bros de la clase política del interior en las institUciones nacionales les daba una
previos a la Primera Guerra Mundial, si bien algunos inteleccuales y político~ voz en el proceso de roma de decisiones a nivel nacional que contrabalanceaba
señalarían los nuevos conflictos sociales producidos como consecuencia el innegable y creciente peso económico de las provincias delliroral. La parti-
proceso de modernización. 3 Como Natalio Botana advierte, la celebración en:.;..·<<·; '.·,::?;Fi:Xi:":' cipación de las eli[es provinciales en el Senado les permida mantener posicio-
191 O del Centenario de la Revolución de Iviayo fue también la ocasión ideal.." nes de influencia y forjar vinculas con los otros grupos dirigentes provinciales.
para mostrar los logros de una clase política que habla jugado un rol decisivo .. ; Miembros de estos grupos también pasaron a formar parre de instiruciones de
en la realización de la unidad política argentina y de su relativa estabilidad· las elites sociales y políticas de la ciudad de Buenos Aires, como el Jockey club y
1
polftica.' Esta poderosa imagen se desprende, sin duda, de la carta dirigida poF el Club del Progreso, lo que en alguna medida contribuyó a superar la fragmen-
Juan A Garda a Luis M. Drago, en la que capturaba el irresistible optimismo. tación de los diversos grupos oligárquicos y a dar forma a una clase gobernante
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nacional, más allá de que los origenes diversos no se olvidaran completa das precedentes, la visibilidad creciente de los conflictos sociales urbanos y el
La complejidad de la elite política y el hecho de que los estancieros de la pro:.:.. · ·· ·:,;;.'n::.-, impacto del "cosmopolitismo" sobre la sociedad nacional, sectores de la elite
vincia de Buenos Aires no pusieran en riesgo el control del estado por parte de·;', · ·. ::v.' política buscarían responder a los importantes cambios en la sociedad argenti-
políticos profesionales, creó una situación en la cual los gobiernos nacionales na a través de una combinación de represión, reforma social y reforma políti-
desde la década de 1880 adoptaban políticas económicas que favorecían en ca . Los legisladores nacionales habían comenzado a demostrar un interés por
general los intereses de los terratenientes, sin por eso renunciar a su relativ:t problemáticas tales como la cuestión social y la reforma poÍítica, como se su-
autonomía. Por otra parre, en principio, la posición predominante de los. giere en la correspondencia de un político roquisra incluso en su aspecto más
grandes propietarios rurales en la sociedad no dependía de su relación con el · >>·•·~~.;•)E\(; instrumental. 13 Sin embargo, la reforma política saenzpeñista no parecía dise~
estado, lo que los distanciaba de la política electoral. Además, los propietarios ñada como una respuesta al conflicto social sino más bien como una forma de
rurales tampoco podian usufructuar en los esporádicos conflictos con l:a clase responder a una sociedad profundamente transformada por la inmigración
política su posición en la cumbre de la pirámide social, dado que la sociedad· > >·:'·Ti:..·.': masiva y como parte de un programa más amplio que incluía la educación
6
en las pampas nunca había constituido una sociedad deferencial. Por otra· patriótica y la conscripción militar. Por otra parte, los saenzpeñistas buscaban
parte, como Halperín Donghi ha sugerido, en Argentina la fe liberal en las principalmente construir una relación más transparente encre sociedad y esta-
leyes del mercado parecía ser compatible con un conjunto de políticas más do y menos dependiente de la intervención de los políticos profesionales. En
complejas desarrolladas desde el estado que iban más allá de la simple desrruc- . la visión de Sáenz Peña, esta parte del programa requería del involucramienro
ción de las barreras legales heredadas del pasado ,'l En un contexto de prospe" · .... : :1· político de sectores de las clases altas, quienes habían sido tradicionalmente
ridad, y sin amenazas en el horizonte para el desarrollo de la economía rural,· reticentes a tomar parte en la política electoral, tradicionalmente descripta
un papel menos dinámico de parte del estado como responsable de aquel ere.;:. como el dominio de las máquinas políticas y sus dientes. Intelectuales y
cimiento daba marco a los experimentos del ruralismo político el cual, sin miembros de los grupos dirigentes sostenian que una brecha de separación
embargo, no conseguía captar el apoyo amplio y sostenido de los terratenien;._ entre la sociedad civil y la sociedad política parecía haberse abierto, un proce-
tes a las críticas dirigidas al universo político oligárquico, 10 so que había conducido a la presencia de una "oligarquía" controlando las
En el contexto de una sociedad que había pasado por profundas transfor.: ·• . · ._;_, : ::::F'''' riendas del poder y al renunciamiento de la gente decente a tomar parte en la
madones, miembros de la burocracia estatal y de la elite política política elecroraL 14 Por otra parte, la reforma política también buscaba termi-
ban a favor de la construcción de una identidad nacional común forjada a·. nar con la regresión oligárquica representada en el régimen político estableci-
través de la difusión de mitos nacionales y símbolos . Para algunos miembros · .. · :·.¡ ...·,:: do en 1890, en el cual el estado parecía ser más un parásito que un instrumen-
de la elite política, la reforma electoral podía jugar un papel central en el pro;;. . ...:; ,. to político de la sociedad . 15 En este sentido, corno intentaré demostrar en este
ceso de unacionalización de las masas", el cual procuraría constituir una con~· .•. capítulo, el programa saenzpefiisra de reforma electoral procuraba evitar el
ciencia nacional que brindara coherencia a una sociedad fragmentada . 11 Una control oligárquico del aparato estatal de parte de políticos profesionales a
bibliografla profusa ha advertido sobre el carácter du~tl del Centenario, un. través de la participación activa de miembros de la elite social en la política
escenario que daría lugar a una mentalidad de balance entre las elites políticas electoral y como resultado de la circulación y renovación de las elites políticas.
y sociales que combinaba un clima de euforia por los logros del proceso de · ·.. '·:''·'.L: · Aquellos politicos que perseguían algún tipo de reforma política enten-
modernización con los temores frente a los efectos de la inmigración masiva, . ...... ,,. ::'L'''' dían que había llegado el momento de terminar con la contradicción entre
el denominado "cosmopolitismo" y una percepción de amenaza de desintegra:. · ....... _,. una sociedad caracterizada por el constante progreso socioeconómico y unas
ción sociaL 12 Reflejos de esta particular coyuntura eran la Ley de Defensa So•· ··.·. ,h::;: instituciones políticas controladas por estrechos círculos oligárquicos. En
cial de 191 O, represiva respuesta dirigida a atender el conflicto social, pero 1905, Carlos Pellegrini ya había sefialado que las prácticas polfdcas y las insti-
también la sanción de una ley electoral en 1912 que se encontraba en la línea •. · ·. l.'···' tuciones debían adecuarse al progreso material alcanzado por la sociedad ar-
del optimismo reformista de Roque Sáenz Peña. Frente a las profundas trans.:.. · gentina: "¡ ... entonces si podríamos honrar dignamente el centenario de Mayo,
formaciones demográficas relacionadas con la inmigración masiva en las déca~. ofreciendo al mundo el espectáculo de una grande y gloriosa Nación!" . 16 De
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manera similar, en 1907 Sáenz Peña sostenía que el país debía ser reconocido como se desprendía de las palabras de Joaquín V. González: "Las fuerzas socia-
no sólo por sus impresionantes transformaciones económicas sino también les que dan existencia real a nuesrra cultura pendiente, no tienen una represen-
por el establecimiento de verdaderas prácticas democráticas y republicanas, a .: ración formal en la ley, en cuya virtud deba hacerse práctica, o deba traducirse
en forma práctica por medio del mandato del legislador" .:w Sáenz Peña
alcanzarse por medio de la reforma política y la supresión de la política persa,;, ,. ·.:.:.. :'·.r;;;,,.
nalisra. 17 El programa del Partido Autonomista fundado por Pellegrini y sus también consideraba que era el tiempo indicado para llevar adelante una
amigos poHricos y personales (Miguel Cané, Vicente Casares, Ezequiel Ramos •. reforma electoral al interpretar que no existía riesgo alguno de que las clases
Mexía, José María Ramos Mejía, Roque Sáenz Peña) afirmaba buscar el mejo~ . subalternas dieran lugar a disturbios sociales extendidos. En este sentido, la
ramiemo de las instituciones y las prácticas políticas y el desmantelamiento reforma electoral no era una respuesta directa a amenazas de presión generadas
del sistema roquisra, 18 Como hemos visro en el caprulo anterior, en la concep- desde la sociedad sino un instrumento para superar las prácticas políticas ro-
ción de los autonomistas y saenzpeñisras el desmantelamiento del roquismo quiscas. De acuerdo con Sáenz Peña, quien seguía en buena medida las lineas
era una precondición para abolir un régimen político dominado por aligar.:. fundamenrales de la opinión de Pellegrini después del cambio de siglo, no
quías provinciales. En este sentido, como su correspondencia con amigos po~ exisda otra solución frente a los gobiernos electores que las elecciones libres:
« •.• des1:ruyamos el régimen caiga quien caiga y varemos libremente triunfe
Hricos sugiere, Sáenz Peña insistía en que su objetivo no consisda simplemen-
te en terminar con el roquismo sino también en transformar las prácricas quien triunfe". 21 No sorprende, enronces, que la reforma electoral estuviera
políticas . primera en la lista de las prioridades saenzpeñistas.
Sin embargo, el sentido de esta transformación no era el mismo para ro- . ·, Como hemos visto anteriormente, no fueron escasas las promesas presi-
dos aquellos que apoyaban la candidatura de Sáenz Peña a la presidencia. Exisw denciales de reforma elecwral. En su último discurso presidencial ante el Con~
tía sí un consenso en que cualquier transformación futura en el sistema políd..;. greso, José Figueroa Aleona también había urgido a la asamblea legislativa a
co debía provocar el fin de la llamada Política del Acuerdo, dado que este · que sancionara las modificaciones al censo electoral y una reforma electoral
enfoque conciliatorio había favorecido la formación de un sistema de partidos basada en los distritos uninominales.:l:! Dada esta historia previa de promesas
virtualmente inexistente y exacerbado las prácticas personalisras. Como ya he.:. incumplidas, no sorprende que represenrantes diplomáticos extranjeros se
mas visto, Esranislao Zeballos afirmaba que, incluso si la Política del Acuerdo permitieran dudar de la voluntad de Sáenz Peña, una vez llegado al poder, de
evitaba o inhibía el desarrollo de luchas intestinas y promovía la inclusión de · llevar adelante las ideas expresadas en público sobre la reforma elecroral. 23 La
políticos de diferentes facciones en los gobiernos provinciales y nacional, esra necesidad de la reforma electoral había sido subrayada en el manifiesto políti-
política basada en la negociación y mediación personales había tenido un efec- · co de Sáenz Peña de agosto de 1909, publicado durante su campaña para las
ro pernicioso en la vida constitucional de la república. De acuerdo con Zeba;., elecciones presidenciales. En este manifiesto, Sáenz Peña sostenía que la ma-
llos, había dado origen a los gobiernos electores (con el consecuente deterioro · yor deficiencia de la política argentina era su recurrente personalismo y propo~
del sistema federal) y restringido la competencia electoral, mienrras que la nía, por lo tanto, la formación de partidos políticos ideológicos que expandie~
poHtica de tipo personalisra limitaba la formación de partidos políticos basa;;. ran sus redes organizadvas como el más importante remedio contra esa falta:
dos en programas ideológicos definidos. 19 Como Natalio Botana y Ezequiel " ... dejadme creer que soy pretexto para la fundación del partido orgánico y
Gallo han sugerido, políticos reformistas creían que era el momento indicado doctrinario que exige la grandeza argentina; dejadme la confianza de que aca~
para recurrir a una cirugía radical que removiera el tejido enfermo de la polí- baronlos personalismos y volvemos a darnos a las ideas" .:H Curiosamente, sin
tica para poder así restaurar la relación armónica entre la sociedad civil y las embargo, Roque Sáenz Peña -quien, como heredero del programa político
instituciones políticas . Si una concepción ~'orgánica" de la sociedad se adivina pellegrinisra, buscaba modernizar la política argentina a través de la abolición
en esta interpretación reformista, era el sistema político más que la sociedad · . de las prácticas políticas personalistas y del rol central jugado por los caudillos
civil el que necesitaba transformarse. En otras palabras, políticos e intelectua- locales- demostraba tener una marcada anripatía hacia la política partidaria. 25
les reformistas creían que el principio del gobierno representativo se encontra- Pollticos opositores y la prensa periódica eran conscientes de esta situación
ba en riesgo y que un verdadero sufragio universal tenía que ser ejercitado, paradójica y no perdían oportunidad en impugnar las habilidades políticas de
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Sáenz Peña . Él mismo, en su correspondencia con sus amigos políticos, arena política por el pre9ominio político de Roca, aquellos "hombres de valor
nacía no estar inclinado a la pollrica partidaria y elecroral que consideraba . y carácter que se han acostumbrado a la obscuridad y a quienes hay que sacar-
basada en las ambiciones personales y en interminables negociaciones · ·. <'':::;;::·,,:.,:r;;;;:'. '. los de su bastilla __ .". 29
facciones políticas, Su percepción de la política argentina se encuentra Si bien en la concepción de Sáenz Peña, la formación de partidos políti-
menee expresada en un borrador de carta a Vicente Casares de junio de cos "orgánicos" aparecía como flmdamenral, el diplomático argentino argu-
"Ya ves, con un solo rozar el rema de la política la palabra se vuelve destempla~ mentaba de manera contradictoria que los diversos parridos provinciales y
da y la acción se nos presenta con tintes pavorosos [. ,.. ] Comprenderás quei: facciones que apoyaran su candidatura debían adoptar una, paradójicamente,
quien mira así las cosas no ha de sentirse atraído a ese combate de los menas· ,,.,,.:. . ,·,,::::·,,,...r,;:;¡::::·. estructura no-partidista:
contra los más" . z<i
Pese a las reflexiones de Sáenz Peña sobre la ne<;:esidad de conform.ar par~ · Desde luego el movimiento debe ser impartidista y sobre el punto no
ricios políticos "orgánicos" e "impersonales", la naturaleza y esrructura de la debe haber vacilaciones porque en él me atribuyo voz y voto; pero si
Unión Nacional, la coalición formada para apoyar la candidatura de no son los partidos ¿quiénes serán? Se me habló [... ] de una reunión
Peña, se encontraba claramente emparentada con las tradicionales articulado:-- . independiente a la que se convocarían personalidades respetables ...
nes políticas del orden conservador. En efecto, la Unión Nacional era una.:.
heterogénea coalición que comprendía a notables de la ciudad y provincia de.· Este tipo de intercambios epistolares dejaban ver la decisión de Sáenz Peña de
Buenos Aires, partidos poli ricos provinciales oficiales y de oposición, y caudi~ evitar depender de los partidos establecidos como su principal sostén para la
llos políticos porteños. La coalición saenzpeñisra se conformaba como una .. campaña electoraL Tan ro en sus cartas a amigos políticos y personales como en
alianza de una variedad de grupos antirroquistas y en parre representaba el sus discursos confirmaba esta cuidadosa determinación de buscar el apoyo de
regreso a la vida política de dirigentes que habían quedado marginados aquello que denominaba la opinión pública independiente o el "gremio con~
te la era del predominio roquisra. Por otra parte, sectores de la elice sociah: servador" .30 Esta estrategia muuralmente dejaba perplejos a los caudillos auto-
como el Jockey Club y el Club del Progreso, también dejaban entrever su· nomistas y figueroísras. El representante argentino en Roma parecía no acep-
simpatÍa hacia la candidatura de Sáenz Peña: "Se dice que todo el Jockey Club~ tar la decisión de Figueroa Aleona de ejercer presión sobre los gobernadores a
es saenzpeñista y que en el Progreso se presentaría un mundo de socios (a· fin de imponer su candidatura:",, Ja duda ha motivado la presunción de que
reemplazar otro mundo que se ha ido) porque se afirma desde ya que en el puede negarse Ud, a aceptar una cooperación eficaz [... ] del presidente [... ]
salón del primer piso será donde se estrene la banda'' _J.i La propia descripción se teme que Ud. perjudique el éxito no aceptando esa cooperación ...,". 31 Sin
que Sáenz Peña hacía de la Unión Nacional reconocía un rol de liderazgo para • embargo, como hemos visto en el capítulo anterior, la presión del gobierno
los miembros "conservadores independientes" de lo que Sáenz Peña denomi;.. · · ,, . ,. nacional sobre los gobernadores del interior fue decisiva a la hora de asegurar
naba una !(jerarquía social y polírica". 211 En mayo de 1908, antes de su nomi.:. ·. el triunfo de la candidatma de Sáenz Peña en las elecciones presidenciales del
nación como candidato presidencial, Sáenz Peña ya había señalado la necesi::. ··· .., "· .,r;:;·' 13 de marzo de 191 o.:t:! Por Otra parte, la estructura misma de la Unión Na-
dad de que se constituyera un partido político formado sobre la base de los · · •:~····'' cional parecía imitar a la del tradicional PAN. Si bien notables y miembros de
"hombres representativos" y acompañado por la opinión pública con el objetó las clases propietarias jugaban un rol preponderante en la coalición -especial~
de apoyar al gobierno de Figueroa Aleona y al futuro presidente., Sin embargo~ · mente a comienzos de la campaña electoral con la formación de una asamblea
el representante argentino en Roma se permitía dudar sobre el curso de acdóá . selecta de notables-, la estructura organizariva de la Unión Nacional era com-
a seguir: ¿sería necesario abrir las puertas del Partido Autonomista a otros. • ·. •' ·''" parable a la organización tradicional del PAN, basada en las conexiones entre
grupos políticos o, por el contrario, debía avanzarse con la fundación de un · elites políticas provinciales.
nuevo partido político constituido alrededor del núcleo de los políticos aura-. La Unión Nacional fue lanzada con una reunión de notables que no habfan
nomistas? En cualquier caso) Sáenz Peña argumentaba, era claro quiénes te~ · estado activamente involucrados en la lucha política, "selecta asamblea de trein-
nían que estar en el nuevo partido: aquellos que habían sido excluidos de la ta hombres espectables, alejados de la cocina política" :13 Las caracrerísricas de
278 EL OCASO D[ LA REJl(IBL ICt\ OUGARQUICA. ;~ MARTIN O. CASTRO 279

este lanzamiento reflejaban la idea de Sáenz Peña de establecer un movimiento::· exterior contra los países vecinos.]') El ensayo escrito por Groussac iba a incluir
político diferente de los panidos políticos tradicionales, basado en la acción de significativamente una defensa en contra del cargo de juarismo -rápidamente
aquellos a quienes consideraba parte de una elite social y de un . desestimado sobre la base del breve paso de Sáenz Pefia en el gobierno nacio-
independiente. En efecto, la coalición saenzpeñism estaba encabezada por nal como ministro de Juárez Celman-, lo cual brinda indicios sobre cómo era
cardo Lavalle, sobrino del general] uan lavalle (que había romado parte en las percibida la trayectoria política de Sáenz Peña y sobre la inclusión de ex. mo-
guerras civiles argentinas del siglo XIX) y rico estanciero de la provincia de· ·. , ·-.·:-:1'=·.· dernistas en el nuevo movimienro:10
Buenos Aires. Lavalle había parricipado en la política electoral pero nunca:·: Los antiguos juarisras no constituían la única facción que había permane-
había detentado ningún cargo en el gobierno o un cargo electivo. En 1893¡ · cido en los márgenes del escenario político, víctimas del predominio político
junto a otros estancieros -entre los que se encontraban Saturnino Unzué y . roquista. Entre quienes habían debido experimentar las dificultades del ostra-
Ezequiel Ramos Mexía- Lavalle había participado en la organización de la·. cismo político se encontraban los notables católicos, si bien su alejamiento del
Unión Provincial, un partido polírico con base en los terratenientes de la pro- • escenario central de la policica reconocía causas diferentes. Mientras la histo-
vincia de Buenos Aires. También se había sumado a las asociaciones populares.· riografía se ha ocupado de las relaciones y los vínculos sostenidos entre los
y patrióricas lideradas por Estanislao Zeballos en el cambio de siglo. 3·i El nom- · católicos y el reformismo en el novecientos (en particular la relación del cato-
bramiento de Lavalle al frente de la coalición parecía confirmar una predispo~ .; licismo social con el reformismo social y polírico) 1'11 el rol de los católicos en
sición en Sáenz Peña de construir una agrupación política sobre lineamientos la Unión Nacional y su participación creciente en las facciones antirroquisras
diferentes a los de las máquinas politicas tradicionales. La Unión Nacional no han recibido similar atención. En la última parte de esta sección, se brinda
establecería una red de comités y juntas a lo largo del país en un inrenro por una especial atención al rol de los católicos en la coalición saenzpeñisra y las
conciliar las diferencias y rivalidades existentes entre los grupos heterogéneos : · implicancias de su participación en la campaña electoraL oiz
que apoyaban la candidatura de Sáenz PeñaJ 5 la inclusión de Benito Villa~ Entre los grupos que Sáenz Peña creyó debían ser incorporados a una
nueva en la coalición, la lucha intestina en el comité porteño y la determina- amplía coalición ancirroquista se encontraban los políticos católicos, junro a
ción de algunos políticos figueroístas de lograr su reelección en las próximas otros grupos como los estudiantes universitarios y los representantes de la in-
elecciones tensaron la relación enrre los diversos grupos: "Como Ud . sabrá las dustria y el comercio nacionaL Como se sugiere aqu!, será esta apertura saenz-
junras provisorias se han constituido y sólo falta concluir con la de Capital, peñisra hacia sectores no tradicionales del juego político conservador -o bien
rarea más difícil por las ambiciones que están en lucha para predominar en ese alejados de la política partidaria o bien que mantenían posiciones marginales
comiré". 36 dentro de este universo conservador- y la conformación de la Unión Nacional
Como adelantamos en el capítulo anterior, tanto la formación de la en 1909, las que brindarían a los notables católicos la oporrunidad de acceder
Unión Nacional como la presidencia de Figueroa Aleona representaron para a una cierra influencia política y, posteriormente, a posiciones de relevancia
muchos una oportunidad de un regreso a la política bajo el resguardo de la durante el breve período de Sáenz Peña al frente de la presidencia. Sáenz Peña
mama protectora de un amplio antirroquismo. Antiguos juarisras que habían consideraba que los católicos eran bienvenidos a la coalición no en tanto par-
sido condenados a un ostracismo pollrico desde la revolución de 1890, se tido político, sino como políticos e intelecmales que habían sufrido la perse-
unieron al Partido Auronomista y apoyaron la candidatura de Sáenz Peña. 37 En cución política roquisra: " ... el partido católico no como el partido sino como
el último período de la presidencia de Figueroa Alcorta, estos recién llegados al unidades computables para la acción dvica tiene hombres de probidad que
movimiento saenzpeñisra, gracias a su antirroquismo y su apoyo a Sáenz Peña, fueron perseguidos por el general Roca y destituidos de sus cátedras, sólo es-
fueron nombrados en puestos en las administraciones provinciales y nacional, peran garantías para actuar en poli rica ... " :13
en parte para preparar la transición entre las dos presidencias. 3H En diciembre de Fuerces conflictos entre diversos actores (católicos~ anticlericales e institu-
1908 Sáenz Peña solicitaría al reconocido inrelecrual Paul Groussac que redac~ ciones estatales) sobre el lugar de la religión en los modernos sistemas políticos
tara un panfleto en defensa de su candidatura respondiendo a los cargos he- acompañaron el surgimiento de las naciones-estado en Europa y América La-
chos en su conrra por quienes lo acusaban de favorecer una agresiva política rina.44 Se ha argumentado en un trabajo reciente que en la Argentina los con-
MART[N 0. CASTRO - - - - - - - - - - - - - - - - - · 281
280 - - - - - - - - - EL OCASO DE LA REPÚBLICA OliGARQUICt\¡

fundación de la Unión Católica en 1884 _5I Este partido político, modelado


flicros que enfrentarían a la Iglesia Católica y al esrado, especialmente
siguiendo el ejemplo de los partidos católicos europeos constituidos con el fin
ranre la década de 1880, se manifestarían como signos de un proceso
de combatir al liberalismo andclerical, nacería como consecuencia directa de
progresiva separación de esferas de influencia en un contexto, observado
las deliberaciones del Congreso Católico de 1884 y reflejaría los esfuerzos
ambos actores, de centralización de la autoridad" y de "racionalización ad~:::;~y[¡:.y,:=·:);tM:'U\ .
11

15 militantes de la dirigencia católica por unificar la participación política de los


ministrativa".' La reacción católica frente a la introducción de las leyes
católicos dispersos en diversas facciones. Pese a que los debates sobre la actua-
en la década de 1880 concentró sus críticas en la constatación del proceso
lidad política del país incluirían una critica constante a la presencia de corrup~
centralización del poder político y en los esfuerzos de secrores de la elite poli..:.::;:,:~:··.·=:: =r==>
ción oficial, el fi.-aude y los obstáculos al voto popular, sería el temor frente a
rica por difundir los valores del liberalismo en una sociedad que, se considera:.::::::
lo que denominaban el "cosmopolitismo sectario" y la upolitica del ateísmo',,
ba, se manifestaba extraña a aquéllos. Ciertamente las expresiones liberales
ejemplificados en la legislación laica, el que conducida a los laicos católicos a
los grupos dirigentes argentinos se reflejaban en la forma en que la elite
justificar el inrenro de articulación políticaY Beneficiada en un principio por
pretaba a la educación: una forma de consolidar la nación e ilustrar a las
la movilización que el conflicto en torno a las reformas laicas había provocado
sas, una problemática relevante en un país con inmigración masiva . '16 La
en los ambientes católicos, la Unión Católica no podrá consolidar su posición
.ción de una serie de reformas legislativas entre 1881 y 1888 (entre ellas la
como partido católico, no logrará unificar a los notables católicos dispersos en
de Enseñanza Laica, Gratuita y Obligatoria y la Ley de Matrimonio
las diversas Í:'lcciones y se verá perjudicada por la paulatina disminución en im-
también constituía una forma de consolidar la supremacía del estado nac1umu;
ponancia de la "cuestión religiosa". Se advierte hasta qué punto un escenario
el cual, de acuerdo con Delfín Gallo, "no podía ceder ante el poder de
político en el cual el conflicto religioso no se constituía en la fuente de división
papas" Y Por otra parte, estos instrumentos legislativos reflejaban la decisió'ri
explicativa de las disensiones y alineamientos, y en el que los gobiernos no
de la elite política por implementar un proyecto modernizador, nacionalista y
enfrentarian serios desafíos de parte de coaliciones opositoras durante los años
secularizante que fuera más allá de la política más cuidadosa y pragmática:
ochenta, conspiraría contra la suerte del proyecro polfdco carólico.H
desarrollada por los gobiernos nacionales entre 1860 y 1880 en relación
En este contexto, al asumir el andrroquismo como bandera o programa
la Iglesia Católica.'18 Con todo, la separación de las esferas civil y religiosa y
político (con el debate sobre las reformas secularizado ras como telón de fon-
laicización del estado permanecerían inacabadas'19 , lo que lleva necesariamente
do), los notables católicos se enhenrarán con las dificultades características de
a reconsiderar la imagen simplista de una homogénea elire liberal anticlerical ....... ,,, . ·,:;:·. L'.':'.'.
la organización de partidos de oposición durante el orden conservador. Los
poniendo sitio a las posiciones de la Iglesia Católica. Por otra parte, será
intentos espaciados de articulación política sólo tendrán posibilidades de
a partir de la década de 1880 que una in telecrualidad católica comenzará
prosperar en contextos de exacerbación de las divisiones internas del ofida-
diferenciarse de las expresiones del liberalismo, Los debates en torno a las leyes
laicas advierten, en este sentido, sobre cómo los mismos opositores católicos· : '' ·' ::.r:=;,' lismo . Es en este sentido que los partidos políticos católicos exhibirán difi-
cultades para funcionar como polos unificadores de los católicos dispersos
podían recurrir al "mismo liberalismo politico y económico que informaba
en el universo faccioso del orden conservador y se encontrarán dependientes
ideas de los legisladores que apoyaban las propuestas del gobierno" . 50
de aquellas coyunturas que, por sus características de crisis o de fluidez po-
Sin embargo, no serían tanto los contenidos de las leyes como los princi:.
lírica (la revolución de 1890, la fragmentación del PAN a comienzos del si-
pios que las sustentaban (separación de las esferas civil y religiosa, avance se~.
glo XX y el ascenso de la coalición opositora que apoyará la candidatura de
cularizador sobre el estado), lo que llevaría a notables e intelectuales católicos
Roque Sáenz Peña hacia 1909), los ubiquen circunstancialmente en posicio-
y a la jerarquía eclesiástica a un consiguiente conflicro con la prensa liberal Y.
nes de relevancia política.
el estado. La oposición católica a las reformas impulsadas por el roquismo al:.: ··:::''"' '.•.=·:,;~::,:·:,-,:.
El ingreso de los notables católicos en una coalición electoral opositora al
. canzaría su mayor intensidad durante el Congreso Pedagógico de 1882 y tra.S
predominio roquista los acercaba a sectores liberales de la elite polírica oposito-
la posterior sanción de la ley 1420 de educación en 1884, y se canalizaría en la .
res (por ejemplo, el mi trismo, con lo que esto implicaba para el programa cató-
formación de la Asociación Católica de Buenos Aires en 1883 (con un perfil• .·
lico) e introducía tensiones y conflictos en el mismo campo católico. El debate
más militante que su antecesora, el Club Católico) y, especialmente, con la
282 - - - - - - - - EL OCASO DE l.i\ REPÚBLICA OLIGARQUIO\. ;·~ MARTÍN O. CASTRO - - - - - - - - - - - - - - - - - - 283

interno entre quienes priorizaban el fortalecimiento de un partido católico y.:.· ....·. ,,r,··· · círculos católicos (mnro en la prensa católica de Buenos Aires como en los
:.· aquellos orros que buscaban aliados en el campo más amplio de las faccione.s· congresos católicos), debate que asumía las formas de una crítica a las máqui~
polídcas oposiroras se repetirá (en ambos casos con características propias) .. ··. ·::-:,:.'.''.'!?~-':·':.; nas políticas parridarias, una interpretación desr~worable de las consecuencias
7
el surgimiento de la Unión Cívica en 1890 ;.¡ y nuevamente con la formactóri- ··.<</.'/:\'(:::';F'Y: generadas por la intervención de los denominados "políticos profesionales" y
¡i:¡ de la coalición anrirroquisra Unión Nacional entre 1909 y 191 O. En es re · ·· · ··· ·' ····· · un rechazo hacia la práctica de abstencionismo electoraL 59 Así pues, para po-
tido, las formas que asume la participación de los católicos en la política fac~ .. líticos y prensa católica, la conjunción de una variedad de factores -la inexis-
ciosa del orden conservador de las décadas de 1880 y 1890 ya preanuncian.··: tencia de una "democracia honesm" unida a la ffagmenración política y a la
.11 problemáticas persistentes de largo alcance (la inclusión de los notables cató:-·:.'"' .·l'·· · abstención electoral- producía un escenario pollrico que jugaba en beneficio
licos en el elenco de los poli ricos desplazados por el roquismo, el debate imer~ ·.·. de las "minorías audaces" que así se hadan del control del estado e implemen-
no en corno a posibles alianzas con sectores antirroquisras del PAN, la progré-" .·.. · · ·....._,,¡:<::·· raban una serie de iniciativas legislativas de carácter "liberal" o secularizador. 60
¡¡: siva debilidad de los intentos propios por conformar partidos acompafiados. Aun cuando no se buscara de manera explícita constituir un partido po-
por la mirada renuente o escéptica de la jerarquía eclesiástica), problemáricak ·: lítico de naturaleza católica, la UP surgió fundada por miembros de la Asocia-
¡,.:; ción Católica de Buenos Aires, su red política estaba basada en las parroquias
que volverán a emerger en orro comexto y con particularidades propias en la·.·
coyuntura del Centenario. porreñas y se beneficiaba del aporte de miembros de los Círculos Católicos de
A partir de 1902, en parte como consecuencia de los debates parlamenta~. · Obreros.c. 1 Por otra parte, quienes conformaron el elenco dirigente de la UP
i'·. rios sobre un proyecto de ley de divorcio y de separación de la Iglesia y el esradci, ·. combinaban su identidad católica con la característica de ser "elemenros dis-
~ t: ~
la prensa y dirigencía católicas expresarían una creciente preocupación acerca de · ' ponibles)' -es decir, no encolumnados con el declinante Partido Nacional ro-
~ .", l las consecuencias negativas de la dispersión de los católicos en diferentes faccio:... · · quisca o con los partidos y facciones opositores- críticos del funcionamiento
nes políticas, en panicular frente al peligro de la cohesión organizativa del socia~ ' del régimen político y del alcance de las máquinas políticas y que buscaban
lismo en el campo político. 55 Si bien la iniciativa de una asamblea de notables recuperar el estado de las manos de los "políticos profesionales". Ciertamente
;¡,! católicos reunidos en el Club Católico de constituir un parrido político no ten- esa "disponibilidad" en la que se encontraban señala una marginalidad dentro
dría el éxito esperado, en arras áreas las iniciativas católicas alcanzarían resulta~ del escenario polltico (el cual en el discurso católico era fruto de las décadas de
dos más relevantes" Los proyectos originados en los principios del catolicismo control roquisra del aparato estatal) que llevará a los notables católicos a ensa-

~li
social conducirían a la nmdación de los Círculos de Obreros (1892), la expe~ yar diversas estrategias de alianza, ranro a nivel provincial como nacionaL Su
rienda de la Liga Demócrata Cristiana (1902) y la constitución de la Liga Social misma inserción marginal en la trama política de los años del cambio de siglo
Argentina (1908), esta última a iniciativa de Emilio Larnarca. 56 Entre comienzos los acercaba a aquellos miembros de la elite política que habían sido empuja-
y
de siglo la fundación de la Unión Patriótica en 1907, las iniciativas católicas en dos hacia un cierro ostracismo político por el roquismo (éste era el caso de los
el escenario poli rico serían inconsistentes y discondnuas, y los intentos de orga- ex juaristas) como a secwres como el saenzpeñismo que buscaban de manera
11 2
nización naufragarían frente a tendencias contradictorias que oscilaban entre similar terminar con "la irreversible sucesión testamentaria de Roca f
:¡:,!I
constituir un partido a imitación del Partido Conservador chileno, dar forma a Como se observó más arriba, la saenzpeñisra Unión Nacional representaba
:¡.

un partido "católico-social" o simplemente apoyar las candidaruras de políticos un regreso polírico para muchos polh:ícos anrirroquisras, los católicos entre ellos.
F~
r:·. católicos allí donde éstas surgieran, 57 La inclusión de los políticos católicos era justificada en ranto que ésros se mostra-

i~
La formación de la UP en 1907 parece responder a un renacer del asocia- ban como "hombres de probidad" que participaban en política, no como una
cionismo católico y a la concreción de iniciativas intelectuales que se ilustra en asociación religiosa, sino a partir de su lrayecroria en el antirroquismo.63 En este
la convocatoria a los congresos de católicos argentinos de 1907 y 1908, en la sentido, no sorprende que Joaquín Cullen, presidente de la Unión Patriótica, y
H formación de la Liga Social y en la fundación de la Universidad Católica en Emilio Lamarca, quien había fundado la Li~ Social Argentina durante el Tercer
t~
191 O. 511 El proceso de formación de la UP se da dentro del marco referencial Congreso Católico en 1908, esmvieran entre aquellos invitados a la primera reu-
de un creciente debate sobre la vida política que venía ganando espacio en los nión de preparación para coordinar la formación de la Unión Nacional.64 En abril

!.....
284 EL OCt\$0 DE LA I~EPUBLJCA OLIGAitQUICA. Iv[ART(N o. CASTRO ----------------- 285

de 1909) el comité de la Unión Patriótica había decidido apoyar la candidatura apoyaban la candidatura del diplomático porteño . La insistencia de S<íenz
Sáenz Peña y contribuir con el apoyo de los católicos a sus planes de llegar a la Peña de incluir a los .católicos en la Unión Nacional provocaría un intercam-
primera magistratura. J. S, Gómez, quien colaboraría en el gobierno de Sáenz bio de nerviosas canas entre el candidato y sus aliados políticos, temerosos
como subsecretario de Relaciones Exteriores y Culro, escribió a éste: éstos de ser asociados con una candidatura de corte "clerical"-. Aun cuando se
Calvo [.... ]me ha hablado de que cuentan con muchos elementos y que esa adhe~ cuidaría bien de no hacer públicas sus creencias personales (lo que advierte
sión tendría importancia por tratarse de un partido popular que llev<uía sin duda·· · ·· · t••• sobre las implicancias negativas de ser identificado como un clerical o incluso
un buen núcleo de opinión" .6; La incorporación de dos delegados católicos -junto como un político católico si se ambicionaba alcanzar posiciones de relevancia
con dos autonomistas y un presidencial- a la inicial Juma Nacional Saenzpeñisr~· política), Sáenz Peña en su correspondencia afirmaría su respeto hacia las
conformada por un grupo de norables encabezado por Ricardo Lava1le daría Lin. tradiciones católicas de su familia y justificaría la inclusión de los católicos
carácter más formal a esa participadón.c.t; De manera similar, políticos católicos de en la coalición.?~ Esta decisión era, sin embargo, criticada por aquellos ami-
la provincia de Córdoba -"elementos en disponibilidad", de acuerdo con la expre..: · gos políticos, como Belfn Sarmiento, que señalaban cuánto podría sufrir la
sión de Pedro C. Malina-, que habían ingresado en la coalición antirroquista . candidatura de Sáenz Peña si roquisras y republicanos insistían en sacar ven-
Unión Provincial, decidirían también apoyar a la coalición saenzpeñista siguiendo ·. taja del supuesto clericalismo saenzpeñista: "La tendencia histórica argentina,
las indicaciones de "los principales católicos corno el Dr. L1marca, Dr. Indalecio .· sus instituciones y la mayoría de sus pensadores son liberales y a muchos ins~
Gómez, Dr. Casabal" . <ii Aquellos polidcos radicales católicos que se oponían al Ii'-- . piraría temores o antagonismos si se creyera que un candidato fuera clerical", 73
derazgo de Hipó lira Yrigoyen y a la estrategia de abstención electoral también ex- Los riesgos de impugnar la tradición política liberal y el lugar de los católicos
presarí<m su acuerdo con la candidatura de Sáenz Peña, c;u en la coalición eran, por otra parte, materia de debate para los notables católi-
Si bien en el cambio de siglo el liberalismo anriderical pareda perder re- . cos incorporados a la coalición saenzpeñisca> Emilio Lamarca, en una carta
rreno (por ejemplo, el divorcio civil fracasó en obtener el apoyo del Congre- ·. enviada a Sáenz Peña en 1909, expresaba su adhesión a lo que consideraba una
so), en parte porque sectores de la elite política comenzaban a ver a la Iglesia · específica corriente del liberalismo, la cual, de acuerdo con el fundador de la
como una fuerza de control socia1 69 , cuestiones relacionadas a la administra-· Liga Social Argentina, reflejaba la concepción que daba sustento a la relación
ción del sistema educativo o las subvenciones del Estado a la Iglesia Católica · entre Iglesia y estado expresada en el texto constitucional:
podían rcactualízar viejas disputas entre católicos y políticos liberales secularí-
zantes, aunque su impacto sobre la vida politica argentina fuera menor que en . " .sé que en materia religiosa tú has cambiado de manera de pensar:
la década de 1880. Para algunos políticos roquisras liberales como Eduardo por lo menos, has constirucionalizado tu opinión; re manifiestas li-
Wilde -ministro de Educación de Juárez Celman y de Roca durante su prime- · beral, como lo somos nosotros, en la legírima acepción de la palabra,
ra presidencia-, las luchas contra el clericalismo, "wirh rheir sense of light y en el fondo de tu alma hay algo más que el mero respeto por las
versus darkness, rationaliry versus obscuramism"/0 permanecían sin quedar.··· tradiciones de tu propia familia/'1
completamente saldadas y recuperaban su importancia incluso en circunstan-
cias aparentemente intrascendenres: "¿Sabes por qué se enojó Cullen conmi- Lamarca sugeda que un cambio en la concepción que Sáenz Peña reconocía de
go? Porque una vez al encontrarlo en la escalera de la Casa de Gobierno le la relación entre Iglesia y estado hada comprensible por qué los tres más im-
pregunté cómo estaba la Divina Providencia, creyendo que era una pariente . ·• · portantes notables católicos (lndalecio Gómez, Joaquín María Cullen y Emi-
suya"J 1 La campaña de la prensa "liberal" (y de republicanos y roquisras) en · lio Lamarca) habían decidido panicipar de la Unión Nacional. Lamarca se
conrra de la candidatura denominada "clerical" de Sácnz Peña -por su cercanía lamentaba, con todo, de que los católicos no pudieran expresar sus creencias
con un grupo de notables católicos- reflejaría también los intercambios polémi- políticas más abiertamente, temerosos de una posible reacción anticlerical: " ...
cos en romo a los límites de la secularización del sistema político argentino. que, en un pafs católico, tengamos que ser nimiamente moderados[".] a fin de
fambién puertas adentro de la Unión Nacional la relación entre Sáenz amordazar la clerofobia y de que no impugnen tu candidatura incitando los
Peña y los católicos seda objeto de controversias entre amigos políticos que odios contra la Iglesia".? 5 La decisión de Sáenz Peña de incorporar a Victorino
MARTÍN O. CAS1'RO - - - - - - - - - - - - - - - - - - 287
2 8 6 - - - - - - - Et.. OCr\SO DE LA REP(/BLICA OllGARQUICA. )~ : ·... = .... ,L..

dad, en la justicia, en la verdadera libenad".,HI lndalecio Gómez era un


de la Plaza en la fórmula presidencial generada resistencias en un arco diverso··
reconocido notable católico. Su inclusión en el gobierno de Sáenz Peña (junto
de acrores, no sólo entre las elites del interior preocupadas por mantener
con el nombramienro de Ernesto Bosch) llevó al diario socialista La Vánguardia
ricas proteccionistas (éste era el caso de Tucumán) o políticos bonaerense; qtie .... , , ·:.'t.='
a caracterizar al gabinete saenzpeñista como una combinación de clericalismo
postulaban al político católico Manuel de Iriondo como candidato a
(Gómez y Bosch) y de capitalismo internacional (Ezequiel Ramos Mexía esta-
sidente, sino también emre los mismos notables católicos preocupados por
ba estrechamente conectado con las empresas de trenes británicas y compañías
credenciales "liberales" de De la Plaza, considerado por el diario católico
financieras). 112 El nombramiento de Juan M. Garro, vicepresidente de la Liga
Pueblo como un "enemigo sistemático" de los carólicos.76
Social Argentina, en el cargo de ministro de Educación iba, sin dudas, a incirar
Sin embargo, la Unión Nacional pudo eventualmente reconciliar en sú .·
la reacción de aquellos legisladores y prensa liberal que veían en los católicos
seno las diferencias entre liberales y católicos, especialmente en provincias.
militantes un elemenro del cual era difícil demandar lealtad en la ejecución de
como Córdoba en donde el conflicto entre juaristas y católicos había sido :
cierras políticas públicas. 83 En 1914, el representante británico en Buenos Ai-
particularmente imporranre . 77 Aunque algunos católicos se habían opuesto:.
res señalaba que la muerte de Sáenz Peña y la caída de su administración no
a la reforma electoral basados en el argumento de que una más amplia ley.
habían sido bienvenidas por la Iglesia Católica dado que los doctores Gómez
electoral conduciría a una aceleración del proceso hacia la igualdad demo:.. ·.
y Bosch, dos "pronunciados clericales'', eran figuras de peso en el gabinete
crática y el fin de la predominancia de una cierra elire social,7 8 como hemos
saenzpeñista.1H Gómez, hijo de un liberal rnitrisra asesinado por las milicias
visto existía entre la dirigencia y prensa católica la visión de que una reforrrü1.· ·
federaliscas en 1862, era un miembro relevante de la clase terrateniente salteña.
elecroral podía significar la reducción del margen de acción del "elemento ..
Había sido diputado nacional por la provincia de Salta entre 1892 y 1900 y
politiquero" y un ambiente más favorable a una cierra agenda católica . Aun··
representante argentino anre Alemania, el Imperio Ausrrohúngaro y Rusia entre
con matizaciones entre los diferentes actores, los católicos que participaban · ·
1905 y 1910. Participante de la Unión Católica en la década de 1880, sería un
del declinante mundo conservador parecían coincidir con algunas de las lí;.; ·
decidido propulsor del catolicismo social y de la participación de los católicos en
neas fundamentales del programa saenzpeñista y con el particular acento .
política. Como otros católicos, Gómez habia demostrado simpatías por la
puesto por el ex diplomático argentino en la denominada "cuestión nacional",·
candidatura de Luis Sáenz Peña, si bien cuando esta candidatura fracasó en
En octubre de 191 O, El Pueblo recibiría con agrado el discurso presidencial de
obtener el apoyo de otras facciones de la Unión Cívica Gómez no dudada en
asunción y su panicular arriculación entre la enseñanza püblica, servicio mili- ·.
apoyar la candidatura modernista de su amigo Roque Sáenz Peña. El éxito del
rar y reforma política: "La patria necesita ser fuerte para afrontar cualquier . ·.
general Roca en las elecciones presidenciales de 1898 lo obligó a dejar el esce-
peligro que amenace su honor y su integridad ... Venga pues, el voto obligato-
nario político durante algunos años, hasra 1903 cuando expresaría de manera
rio, como tenemos el servicio militar obligatorio y la enseñanza obligaroria"J9
explicita su apoyo a la candidatura de Pellegrini durante la Convención de
La importancia de la cuestión nacional no era ajena al pensamiento católico
Notables de 1903.85 En este semido, como otros políticos antirroquistas, In-
del cambio de siglo, preocupado como estaba por que se establecieran barreras
daledo Gómez y, en general, los católicos participaron de la Unión Nacional
a un "materialismo" y cosmopolitismo que entendía avasallanres y perjudicia~
como un instrumento para terminar con un sistema político dominado por el
les para la sociedad argentina, Por otra paree, así como el saenzpefiismo expre-
roquista PAN, el cual había dejado poco espacio de maniobra a aquellos gru-
saba algunos rasgos en comt.'m con orros proyectos que se mnrían de un cierro
pos que habían rechazado el predominio de Roca y que, además, no tenían
clima nacionalista en el cambio de siglo, la trayectoria de algunos notables
una fuerte presencia en el interior del país. De manera similar a otros grupos
católicos corno Indalecio Gómez y Emilio Lamarca también demostraba una
opositores durante la era roquisra, los católicos apoyarán la reforma electo-
preocupación similar por problemas de "defensa nacional,_ 80
ral, porque esperaban que cambios en la legislación electoral pudieran ero-
Indalecio Gómez, a quien Sáenz Pefia nombrada ministro del Interior,
sionar el control electoral ejercido por las oligarquías provinciales, provocar
fue quizás el más importante político católico del gobierno saenzpeñista. Am-
una apertura del sistema político y destruir el «caudillaje y el espíritu de
bos políticos compartían una visión escéptica de la política argentina y busca-
facción" .86
ban establecer, en palabras de Gómez, "la vida pública argenrina en la digni~
288 EL OCASO DE Lr\ REPÚBLICI\ OLIGARQUICA ••.. :
MARTfN O. CASTRO - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 289
Intelectuales, la cuestión nacional y el programa saenzpeñista
organización fundada en 1898 que, como hemos visto en el primer capítulo
de este libro, en el momento culminante del conflicto diplomático con Chile
En la concepción de Sáenz Peña el establecimiento del voro obligatorio 91
buscaría ''sostener los altos intereses de la defensa nacional" .
siderado como una escuela de ciudadanía- debía darse como parte de un
El debate acerca de la educación estatal muestra los cambios operados en
co programa, el cual también incluirla la educación pública y el servicio mili'~
la concepción de la educación pública, de un sistema educativo cuyo objetivo
rar obligatorio, que "argeminizaría, la sociedad. 117 Un nt'tmero de inrelectu<J .
principal era formar ciudadanos a uavés de la enseñanza de la cultura univer~
y polítícos (entre ellos Indalecio Gómez, José María Ramos lvlejia y Car-Io·s
sal a otro que inrenraba forjar una nacionalidad a través de la inculcación del
lbarguren), que compartían una preocupación similar por las consecuencias··
patriotismo y de cursos en español que desarrollaran problemáticas considera-
del proceso inmigratorio y coincidían en la importancia de la reforma del sis-: ·.
das m<Ís relacionadas con la sociedad argentina. 92 Algunos miembros de la
rema escolar y de la reforma poHrica corno herramientas para integrar a lo's.
elite social comenzarían a criticar algunos de los efectos no deseados del rápido
inmigrantes (y a los hijos de los inmigrantes), participarían de la iniciativa·
proceso de modernización producido por la economía exportadora, especial-
saenzpeñisra . En 1894, Indalecio Gómez habia propuesto el uso compulsivo
mente con posterioridad a la crisis y revolución de 1890. Los debares sobre la
del castellano en las escuelas como una herramienta para reconvenir a los hijos.
educación pública reHejaban estas preocupaciones. Por otra parte, las profun-
de inmigrantes en argentinos De acuerdo con esta interpretación, la naciona-:
das transformaciones de la sociedad argentina (con sus consecuencias no desea~
lizadón de los inmigrantes debía basarse en el uso del idioma español: "El hilo
das tales como conflictos sociales urbanos más visibles, el denominado "cosmo~
para asirlos es smil, fino, al parecer inconsistenre; es el idioma, que sin embar- ·
politismo", y la aparición de las "masas") provocaban una paradójica situación:
go es fuerte, porque echa sus lazos indisolubles en los fondos del alma,,," .sa
los que estaban a favor de aquellas transformaciones eran también críticos sobre
Durante los debates en el Congreso en 1896 iban a quedar expuestas no sólo ·
las consecuencias no qu~ridas de tal proceso . En efecto, ya a comienzos de la
la confrontación entre diferentes concepciones de identidad nacional (una ba~
década de 1880, algunos miembros de la elite política habían comenzado a
sada en los preceptos liberales de ciudadanía establecidos por la Constitución
observar que la sociedad urbana de prácticas más deferenciales era cosa del pa-
Nacional, la otra basada en un nacionalismo cultural en el cual el papel del
sado y para comienzos del siglo XX comenzarían a identificar en la clase obrera
idioma era cierramenre trascendente), sino también las preocupaciones de los
a una amenaza potencial hacia el orden social. Este análisis también implicaba
grupos de intelecruales y poliricos que buscaban reforzar el rol de la escuela
una nueva percepción sobre el rol que los inmigrantes jugaban en la sociedad
como herramienta legítima para "argentinizar" a los alumnos. Lucas Ayarraga-
argentina, dado que miembros de los grupos dirigentes interpretaban al con-
ray, quien en el debate parlamentario de 1896 había jugado un rol activo en el
flicto social como una consecuencia del accivismo político de los extranjeros.
debate acerca del uso del castellano en las escuelas y había criticado las canse~
Hasta cierto punto, esta visión contribuyó a generar reacciones xenófobas du-
cuencias negativas del "cosmopolitismo", también apoyaba la candidatura de
rante el Centenario y produjo argumentos a favor de leyes represivas (la Ley de
Roque Sáern Peña a la presidencia y, como hemos visto én el capítulo anterior,
Residencia de 1902 y la Ley de Defensa Social de 191 O) dirigidas en conrra del
aunque mantenía expectativas moderadas en cuanto a las consecuencias posi-
creciente acrivismo sindical, aunque simultáneamente reformadores dentro de
tivas de una reforma electoral, enviaría en 1909 una propuesta de reforma a
la burocracia y de la elite política apoyarán la reforma social como una herra-
Sáenz Peña que incluia la introducción del voro acumularivo, 89 Existía, en
mienta legídma de resolver la denominada "cuestión social",
efecto, un cierto clima nacionalista que permeaba al menos parte de la elite
La cuesrión de cómo integrar al masivo número de inmigrantes dentro de
polfrica y que se expresaba en las políticas de Rómulo Naón, José Maria Ra~
la sociedad argentina y de cómo reducir el impacto del "cosmopolitismo"
mos Mejía y Joaquín V. González desde los Consejos de Educación de las
constituyó el centro del debate político e intelectual del carnbio de siglo. Las
provincias de Buenos Aires y Córdoba y las universidades de Buenos Aires y
0 respuestas no eran, sin duda, homogéneas y, en este sentido, los intelectuales
La PlaraY Por otra parte, algunos de los miembros más importantes de la
parecían mostrar una mirada más pesimista sobre este proceso que la de los
coalición saenzpeñista habían parricipado de la liga Patriótica Argentina, una
miembros de la elite política.'J:l Ese pesimismo se evidenciaba en las filas saenz-
peñist:as, en voces -cuya presencia respondla a vinculaciones personales y a la
290 - - - - - - - - EL OCASO DE L\ REPÚBLICA OUGARQVfCA ••. MARTIN O. CASTRO - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 291

pertenencia común a redes de amigos políticos como era el caso de Migue[ ......... ·········. Para Miguel Cané, la denominada uola de cosmopolitismo democrático"
Cané y Paul Groussac- que cuestionaban aspecros del proceso de moderniza~ ::·:{:;~:·::.<";~!-(.!\:" había erosionado los valores tradicionales, agregado un creciente "mercantilis-
. ········.·······.···:!., .....
ción social y expresaban sus temores frente al rol de las masas en la sociedad · · ·· · ···· mo" a la sociedad e incremenmdo las posibilidades de movilidad social que
argenrina.!H Miguel Cané era un critico decidido de aquello que describí~ parecía amenazar los privilegios de las elites argentinas. Para estos imelectua-
como el fin de la sociedad urbana deferente y las expresiones del materialismo: les, escépticos con respecto a los beneficios de la democratización, una elite
y del "cosmopolitismo" que la inmigración habría presuntamente incorporadó educada debia mantener el poder hasta la emergencia de una "república real'',
en la sociedad argentina. Aunque había un cierto consenso en las elites argenri>.-'·:·,•,'.'.:•.',:\':\1<'!< cuando "las masas" hubieran imernalizado los principios de la civilización . En
nas de que una heterogénea sociedad requería de políticas activas para consrruit"'-" palabras de Groussac, "es que la civilización .. , marcha a impulso de un grupo
una idenriqad nacional (una tarea que para algunos, como Sáenz Pe.fla, exigía 13. : selecto que domina la muchedumbre .... una aristocracia inrelecrual"_9'> No pa-
inclusión de la reforma polirica), algunos intelecruales se encontraban temerosos · .,,,¡,, .. rece ser sorprendente, entonces, que unos pocos años después de la reforma
del avance del igualirarismo y de la participación de las clases bajas en la poHtica. · elecroral de 1912, Groussac afirmara su oposición al sufragio universal y criti-
Como Osear Terán observa, Miguel Cané y Paul Groussac, cercanos a los grupos ·. · cara las consecuencias del "despotismo popular", al cual consideraba inclus9
pellegrinistas y saenzpeñistas, comparrían el miedo común hacia las posibles·: más peligroso que el "despotismo del gobierno". 100 Esta reacción contra la
consecuencias de la democracia. Ambos cernían las derivaciones del proceso de transformación que había tenido lugar en las tres décadas previas reflejaba una
modernización de las prácticas sociales, especialmente el creciente igualirarismo · nueva percepción de la inmigración masiva, según la cual la influencia corrup-
de la sociedad y una elite asediada por la creciente presencia de "las masas". En tora de los contingenres de inmigrantes era responsable de una supuesta caren-
sus críticas, la democracia era definida como sinónimo de igualitarismo -de· cia de disciplina social y del materialismo que minaba las viejas tradiciones de
acuerdo con el análisis roquevilliano- y de homogeneización social, un proceso· la sociedad argenrina. 101 La cuestión para los intelectuales y políticos argenti-
que implicaba una marcha inevitable hacia la igualdad. 95 En 1884, Cané ya ha- nos, muchos de ellos influenciados por el libro de Gusrave Le Bon Ps;'c.JJologie
bía llamado la atención sobre las consecuencias negativas de las acciones del des Foule.r publicado en 1895, 102 era cómo gobernar a una sociedad en la cual
(¡guarango democrático" que amenazaba al orden aristocrático; y en 1903 insis- las masas no se sometían ya a los mecanismos de subordinación social previos.
tida nuevamente sobre los efectos perniciosos de la "democracia na rural,, el Si miembros de las minorías educadas de los paises de Europa occidental po-
"ascendiente irresistible de las masas" combinado con las consecuencias negati- dían aparecer abrumadas ante el "espíriru de la turba'', 103 esra sensación había
vas de la inmigración .96 Vale recordar que, como se señaló en el primer capítulo, tenido su expresión en el mundo académico -con el nacimienm de la psicolo-
en 1899 Cané había elevado un proyecro al Congreso en el cual proponía la gía, sociología y la ciencia política como disciplinas empíricas- en la ar:ención
expulsión de todo extranjero cuya conducta pusiera en peligro la seguridad na- dada a lo que se denominada la psicología de la multitud_ Como Charles Hale
cional o provocara disturbios en el orden público, proyecto que sería el antece- ha señalado, la psicología social "provided another dimension ro nineteenrh-
dente legislativo de la Ley de Residencia. Temores por una polh:ica democrática century race consciousness", que había constituido una preocupación central
y por el ascenso de "las masas" no se encontraban, sin duda, confinados a las en el pensamiento social latinoamericano_ 10'1 Aunque probablemenre fuera
elites políticas y sociales argentinas. Como Eric Hobsbawm ha señalado, el pesi- Hippolyte Taine el precursor de la u psicología de la multitud", con su énfasis
mismo de la cultura burguesa de Europa occidental a partir de la década de 1880 en la irracionalidad de las masas, 105 los intelectuales y políticos latinoamerica-
advertía que las elites culturales y educadas temían el fin de la deferencia social y nos siguieron principalmente los escriros de Gusrave Le Bon como la aplica-
la emergencia de movimientos organizados de socialistas y trabajadores ..')? Es ción más sistemática de la psicología evolucionista al predominio de las masas
cierto, sin embargo, que el pesimismo político podía también abrir la puerta a
en la saciedad moderna
procesos de reforma electoral, Para algunos escritores y pollricos, el incremento En la Argentina del cambio de siglo, la combinación de la ley del progre-
en números absolutos de la "clase artesana" y su acdvismo político justificaba so de Herbert Spencer y de una variedad de interpretaciones sociales de la
una política de reforma elecroral: las elites" .... must admit somerhing out of biología darwinisra dada forma a una "ideología del progreso" que funcionó
rhe way. If rhey do not, sooner or larer democracy is inevirable".'J11 como el principio intelectual de este período de expansión. Sin embargo,
292 EL OCASO DE LA REPÚBLICA OLIGARQUICA ••• MARTiN o CASTRO ---~------------- 293

como sostiene Eduardo Zimmermann, la expectativa que se encontraba en-. de un ti·ágil "carácrer" nacional y las consecuencias negativas del "cosmopolitis-
rre los miembros de las elites sociales y políticas argentinas por un progreso·. mo" no perdieron relevancia en su concepción política. Con anterioridad, como
material incontenible estaba acompañada por comentarios ansiosos acerca . . '·<.¡c.:'· ya hemos recordado, las cuestiones de la "defensa nacional" habían atraído el
del relativo atraso de la cultura polírica argendna. A pesar de la ausencia de · interés de Sáenz Peña, com~ se advierte en su participación en la Liga Patriórica
una "cuestión racial" definida en Argentina, pollticos e intelectuales, in~ .· Argentina junto a otros amigos personales y politicos que figurarían entre los
fluenciados por una variedad de diferentes discursos raciales, hicieron uso · · colaboradores de su futuro gobierno. En este sentido, puede argumenrarse que
generoso de este tipo de explicaciones para dar fundamento a interpretacio- .· la centralidad de la cuestión nacional en el programa político saenzpeñisra y el
nes de carácter pesimista u optimista acerca del futuro del país. Desde este interés de Sáenz Peña en la política exterior argentina se encontraban, en su
punto de vista, el discurso racial y las preocupaciones acerca del rol de "las concepción, estrechamente vinculados. En efecto, no parece una simple casuali-
masas" en la sociedad argentina impulsaron la sanción de legislación ·social dad que Sáenz Peña dedicara la primera par-te de su programa en 1909 a desa-
(por ejemplo, el descanso dominical, la regulación de las condiciones de tra~ rrollar sus ideas sobre la política exterior y a señalar la importancia de la moder-
bajo de mujeres y niños y el seguro contra accidentes de trabajo en la indus- nización de las fuerzas armadas como forma de garantizar la "defensa nacional".
rria)106 y permearon el discurso político. Los discursos de Roque Sáenz Peña; Es por ello que, antes de examinar la importancia de la "cuestión nacional'' en el
por ejemplo, reflejaban a comienzos del siglo XX este encuadre político e ideo- programa saenzpeñista (y el rol que tenía el voto obligarorio), proponemos ana-
lógico. En 1903, en su discurso de oposición a la decisión de Roca de imponer lizar brevemente las ideas de Sáenz Peña sobre política exterior,
la candidatura presidencial de Manuel Quintana, Sáenz Peña argumentaba Si bien como candidato presidencial Sáenz Peña iba a inven:ir grandes
que si bien se constataba la presencia de un "pueblo" argentino todavía no esfuerzos en disipar temores presentes enrre los círculos políticos argentinos y
existía una "raza" argentina debido a que la población carecía todavía de en los gobiernos de países vecinos sobre su posible adhesión a una política
"perseverancia y carácter" . Como otros intelectuales y políticos del perfo~
10
exterior belicosa que tendría lugar en caso de ser electo, " ciertamente había
do, Sáenz Peña expresaba una preocupación que giraba en torno a un su- recibido con entusiasmo la designación de Esmnislao Zeballos como ministro
puesta teórico y social de gran popularidad entre los círculos intelectuales de Relaciones Exteriores, bien conocido por sus ideas de política exterior agre-
y políticos: los riesgos supuestos de la "degeneración social", cuya explica- siva, especialmente en relación con BrasiL En la concepción de Sáenz Peña, la
ción debía buscarse "donde la encuentra el sociólogo Le Bon: en lo que él modernización del arma~ento argentino debía equipararse con el desarrollo
llama la constitución mental, que es el carácter permanente y estable de las comercial argentino:
107 De manera previsible, Sáenz Peña también
razas y de las sociedades".
intentaría explicar el caudillismo sobre la base de conceprualizaci ones defi- La República Argentina no puede segregarse del movimiento del
nidas por Le Bon: las multitudes podían ser fácilmente sugestionadas y los mundo ni del concepto prevalenre en el resto de las naciones. Nues-
líderes podían controlarlas a partir de su prestigio y habilidad para mani- tro poder naval y militar no ha de guardar una proporción inversa
pularlas en base a eslóganes, símbolos e imágenes., Sin embargo, esta inter- con nuestro engrandecimienro, porque a mayor riqueza tentadora
109
pretación pesimista no llevaba a Sáenz Peña a ningún rechazo hacia la de- no es prudeme corresponda una menor capacidad ofensiva, ..
mocracia, al considerar que la lucha contra la política personalisra y la
revitalización del sistema federal contra el control asfixiante ejercido desde Sáenz Peña, al igual que otros políticos cercanos al diado La Prensa, había
el cenrro podían ser armas efectivas contra la relación establecida entre los participado de campañas a favor de una política exterior argentina más agresi-
caudillos y la multitud. va en Sudamérica que presuponía una mejora constante de las defensas de la
Aunque los últimos discursos de Sáenz Peña y c.1.rtas escritas entre 1908 y nación. 1 w Zeballos resumía los puntos centrales de esra posición en 1904:
1909 -cuando ya era candidaro a la presidencia- fundamentalmente evitaban
recurrir a la psicología evolucionista de Le Bon como una explicación posible del La vida de las Naciones modernas no es una Arcadia. Es de choques de
atraso político argentino, su preocupación por lo que percibía como la existencia intereses, de peligros y de sabias previsiones. Los países que por cobar-
294 - - - - - - - - - - - - EL OCASO DE LA REPÚBLICA OLIGARQUICA. ; .. MARTÍN o . CASTRO - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 295
día del espíritu público o por lirismo de sus estadistas hayan soñado "conservadores" envueltos en una lucha fi1cciosa en un único partido político
que les es posible vivir fuera de la regla universal, es decir, sin arma- organizado y moderno requerido para esta "regeneración del estado" . 116 Por
memos proporcionados, harían bien de abdicar de una vez su sobera- arra parte, la reforma electoral y la cuestión nacional formaban claramente un
nía, ingresando como colonias inermes de las grandes potencias. 111 único entramado en el programa político de Sáenz Pe.ña presentado en agosto
de 1909, en el cual éste proponía tres principales herramientas para solucionar
Sáenz Peña, quien comparda una posición similar sobre los armamentos, ha- la cuestión nacional: la educación pública, la conscripción militar y el voto
bía cultivado una relación estrecha con Adolfo Dávila -director de La Prensa- - obligatorio~ Lejos de ser componentes originales del programa saenzpeñista,
"después de varios años de tertulia en el Club del Progreso" y coincidía con los dos primeros elementos, escuelas y barracas militares, habían formado par-
varios de los supuestos que, sobre política exterior, favorecía aquel diario. 112 re de otros ejemplos de procesos de construcción del escado-nación. 117 El rol
Esta noción de la política exterior provocará reacciones en los paises vecinos del ejército argentino como hacedor de ciudadanos había sido ya discutido a
cuando Sáenz Peña se lance a perseguir la presidencia de la república. Como comienzos de la década durante el debate sobre el servicio militar obligato-
los roquistas buscarian sacar ventaja de esta siruación, los amigos políticos de rio.11!! Quizás la "originalidad" de S<ienz Peña descansara en su insistencia de
Sáenz Peña intentarán diferenciarse de las posiciones más extremas como la que estos tres diferentes medios debían integrarse en un único programa. Sig-
encarnada por Escanislao Zeballos quien propiciaba una campaña a favor de nificativamente, en una carta a José Maria Ramos Mejía, Sáenz Peña había ya
un masivo rearme argentino: descripto un conjunto de políticas que consideraba necesitaban ser implemen-
tadas para evitar las influencias negativas del "cosmopolitismo" y a fin de
A nuestro amigo Zeballos hay que tratarlo [ .... ] con mucha discre- forralecer el "carácter nacional", entre las que no se encontraba la reforma
ción [ ..... ] Sobre todo en materia internacional. A propósito de esta electoraL En palabras de Sáenz Peña: "Yo no veo sino tres medios para man-
cuestión me parece que te convendría dar tu opinión, que sé que es tenernos argentinos contra e1 cosmopolitismo que nos deforma ..... Esos me-
pacífica, aunque altiva y viril porque Roca hace el argumento de que dios que reputo substanciales no son otros que la escuela, el servicio obligato-
tu candidatura es la guerra americana! La conflagración del Río de la rio y la prensa nacionaL..". 119 Por lo tanto, Sáenz Peña buscaba "reforzar" la
Plata ...... 113 identidad nacional y "defender" a la población argentina nativa contra la in-
fluencia negativa de la inmigración . Antes que integrar a los inmigrantes a la
Sin embargo, aunque Sáenz Peña rechazaba una política exterior nacionalista, sociedad y al estado argentino, e1 programa saenzpefiisra intentaba "argentini-
belicosa y extrema, todavía se manifestaba a favor de una política de ''defensa zar" a los hijos de los inmigrantes y fortalecer la posición de la población na-
nacional" y expresaba su preocupación por la debilidad interna que las com- tiva en la sociedad: " .... antes de cinco lusrros, si nuestra prosperidad sigue su
pañías extranjeras y la inmigración masiva podían provocar en la situación vértigo, el elememo nativo va a quedar en minoría: tratemos de que no quede
relativa argentina: "Los gobiernos europeos están mostrando tendencias de en inferioridad". 110 Parece que no fue hasta el manifiesto polít:ico de agosto de
protección a lo que ellos denominan sus colonias en América. Yo señalé ese 1909 cuando Sáenz Peña incorporada en un único programa (o al menos lo
peligro y lo combad enérgicamente .... n • 11 ;1 Se percibe entonces cómo en la hada público) su preocupación sobre la necesidad de reforzar la identidad
concepción de Sáenz Peña tanto la política exterior como una política dirigida nacional y su compromiso en "recapturar" el aparato del estado de las manos
a formar ciudadanos argentinos podían contribuir a fortalecer el estado argen- de los caudillos políticos roquistas . Esta segunda parte de su programa, des-
tino. Como Tulio Halperín Donghi ha señalado, un estado con mayor capaci- cripta en una carta de s~íenz Peña a Ezequiel Ramos Mexía aproximadamente
dad para llevar adelanre sus políticas en el escenario nacional e internacional un año antes, incluía la erradicación de las prácticas políticas no transparentes
requería una base política más amplia que la provista por pequeñas clientelas que distorsionaban el voto libre, y la "creación" y movilización de los votantes.
manipuladas por máquinas polfticas en manos de una variedad de facciones. 115 Por lo tanto, para Sáenz Peña una elite política renovada se encontraría en
Se puede argumentar, en este sentido, que una reforma electoral podia traer condiciones de impulsar iniciativas encaminadas a la construcción del estado
nueva vida a la política oligárquica y transformar una variedad de grupos y de la nación a través de una firme política exterior, una educación naciona-
2 9 6 - - - - - - - EL OCASO DE LA REPÚBLICA OLIGÁRQUICA •••
297
MARTfN O. Ct\STRO - - - - - - - - - - - - - - - - - -

lista, el servicio militar obligatorio y el varo obligatorio. Siguiendo la concep-


sus escritos posteriores mostrarían la influencia de Taine y de Le Bon en su
tualización de Alan Knighr sobre la autonomía del estado, puede argumentar- .
análisis de la evolución de la sociedad argentina. En su libro Las multitudes
se que el programa de Sáenz Peña asumió iniciativas similares a las de la ·. ·
argentinas (1899) Ramos Mejía seguía a este último en su discusión sobre
formación del estado prusiano experimentadas durante el proceso de unifica- .: •· < ·l·.''
cómo garantizar el gobierno de una sociedad de masas. Sin embargo, Ramos
ción alemana que se orientaban hacia la construcción del estado (lo que impli- · ..
Mejia no coincidía completamente con los intelectuales europeos en su análi-
caba un fortalecimiento del estado en la consecución de cierta política ex re-··
sis pesimista de las supuestas características peligrosas de la mult:irud. 125 Esta
rior) e iniciativas cuyo objetivo era la construcción de la nación (educación, ·
interpretación no enteramente pesimista de la multitud argentina revelaba
voto obligatorio, servicio militar) que buscaban reforzar la conciencia nado:-- ·.
que, aunque Ramos Mejía no compartÍa el optimismo liberal de la generación
nal, operaciones que, aunque distintas, estaban estrechameme conectadas en
argentina posterior a la caída de Juan Nfanuel de Rosas -dado que ya no acep-
el programa saenzpeñista. 121
taba que la inmigración fuera exclusivamente sinónimo de progreso-, en su
Cuando en 1909 Ricardo Rojas publicó su La restauración nacionalista, ..
análisis los inmigrantes tampoco asumían las características de clases peligro-
sobre el uso de la historia como herramienta para la educación cívica y patrió-·
sas que pudieran significar el riesgo de una revolución social. Ramos Mejía
ti ca, Sáenz Peña le dio la bienvenida a su propuesta a f.1.vor de un nacionalismo
subrayaba más bien que al final del proceso la sociedad argentina seda capaz
secular, republicano y democrático. La peculiar articulación que el proyecto po- ·
de integrar a los hijos de los inmigrantes En Las multitudes argentinas, Ramos
lírico saenzpeñism entreveía entre el establecimiento del voto obligatorio -ínter- :.
Mejía había ya señalado la influencia de la educación estaral en el proceso de
prerado como escuela de ciudadanía-, el fomento de la educación pública y el
integración de los inmigrantes:
servicio militar obligatorio, como parte de un único programa de "argentini~
zación'' de la sociedad, contribuía a dar consistencia a los vínculos entre los ·
Sistemáticamente y con obligada insistencia se les habla de la patria,
intelectuales nacionalistas y el saenzpeñismoY 2 Aquellos que en estos prime:-
de la bandera, de las glorias nac.ionales y de los episodios heroicos de
ros años del siglo XX buscaban en las nuevas ciencias humanas la dave para ..
la hisroria [ .... ] y con su verba accionada demuestran cómo es de
comprender (y ejercer una influencia sobre) el desarrollo social. no parecían. ·•
propicia la edad para echar la semilla de tan noble sendmienro. 116
descubrir signos demasiado alentadores que dejaran entrever la presencia d~ ·
un pueblo preparado para el funcionamiento de una democracia representad- · ·
Aunque el medio argentino podía contribuir a la integración de los inmigrantes,
va. 123 Este escepticismo mayor o menor también podía constatarse, como he~ •
de acuerdo con el médico positivista no existían leyes de evolución social que
mos visto, entre aquellos miembros del grupo saenzpeñista, aunque también·
pudieran proveer de soluciones a la cuestión nacional. Sin embargo, Ramos
podía venir acompañado de una serie de propuestas sociales y educativas diri:- ·
Mejía entendía que la pedagogía dvica y la liturgia patriótica en las escuelas
gidas a resolver dos problemáticas caras al saenzpeñismo: el problema de la
podían acercar la respuesta. En su rol como presidente del Consejo Nacional de
nacionalidad y la regeneración del sistema político, La correspondencia entre ··
Educación Ramos Mejía encontraría los medios para lanzar campañas naciona-
Sáenz Peña y Ramos Mejía (amigo personal y político del candidato presiden~
les a. favor de una educación patriótica y transformar una heterogénea selección
cial) testimonia sobre las vinculaciones entre el programa saenzpeñisra y las
de clases, canciones y actos de homenaje a la bandera nacional en un programa
ideas de inreleccuales motivados por similares metas políticas (la derrota del .
pedagógico coherente que buscará dar forma a una firme identidad nacionaL 117
roquismo y el caudillismo y la renovación de la política argentina) y que com-..
Sáenz Peña y Ramos Mejía compartían similares opiniones sobre la im-
partían una preocupación común sobre la "cuestión nacional".
portancia de un sistema nacional de educación en la formación de la identidad
Como hemos visto, Ramos Mejla era un miembro de la coalición saenz:- ·.
nacional . También compartían un decidido antirroquismo. Como Sáenz
peñísra y un amigo cercano de Sáenz Peña. Intelectual positivista, habla sido
Peña, Ramos Mejía creía que una campaña contra la influencia de Roca en la
un pionero en medicina (especialmente en psiquiatría), fundador de la Asis~.
política argentina no podía solamente constituirse en un ataque personal con-
tencia Pública, el Departamento de Higiene y de la cátedra de Neuropatolo- :
tra el ex presidente. Para Ramos Mejía, Roca representaba -como tamos otros
gía. 12'1 Aunque simpatizaba con la antropología criminal de Cesare Lombrosso,
caudillos nacionales latinoamericanos como Antonio Guzmán Blanco y Ma-
2 9 8 - - - - - - - EL OCA.SO DE LA REPÚBLICA OLIGÁRQUICA •• ~ · · !vlARlfN 0. CASTRO - - - - - - - - - - - - - - - - - 299

riano Melgarejo-la personificación de un sistema polírico. De manera opues- '· ciedad como un organismo social-lanzar una campaña de higiene contra "la
ra a los "Hombres Representativos" descriptos por Ralph Emerson, Ramos.·: contaminación moral de la microbiología política y adminisrrariva". 131 Sin
Mejia argumentaba que los caudillos sudamericanos eran "personificaciones ·.... -., ...... ,._,,.,.,,.,·.. embargo, aunque sus cartas a Sáenz Peña muestran la preocupación de Ramos
inferiores" que tenían "la peculiaridad psicológica de no representar sino sisee;.:. _=··<=:_;:·,_:::>:·:J:i{\·.\ tv1ejia sobre las limitaciones de la cultura política argentina y el atraso tan ro de
mas propios de nutrición, sensuales aspiraciones de bienestar sin un ideal eri ·... . ... _1,._ las multitudes argentinas como de su elite polirica, su desempeña al frente del
el fondo, . l2H El presidente del Consejo Nacional de Educación sugería que··: Consejo Nacional de Educación demosrraba su creencia en la educación pú-
Roca había perseguido un programa basado solamente en logros de tipo ma.:. .· blica como un elemento crucial en el proceso de nacionalización de las masas.
rerial: " ... ferrocarriles que vienen solos, puentes) buenas cosechas [. .. ] calles . Sáenz Peña coincidía con Ramas Mejía en este aspecto y creía que las
bien empedradas, bajo interés del dinero .... '', 129
pero que había carecido de un:· .. ·... ~ . campañas patrióticas en las escuelas podían ser armas decisivas contra el "cos-
"programa morar' dado que Roca no había adquirido "esa asociación de perfec':"' .· mopolitismo" y podían eventualmente ayudar a forjar a los argentinos: "Asisto
cionamienro, el alma y la vida del espíritu, según la frase de Hipólito Taine". De desde aquí a tu viril campaña educacionista [. .. ] tengo que felicitarte por tu
acuerdo con Ramos Mejía, quien reafirmaba su fe en el programa de los go~ patriótico empeño. Necesitamos formar muchachos argentinos y no hacer un
11
biernos nacionales que habían regido los destinos del país entre 1862 y 1880; · extranjero del que ha nacido en nuestra suelo • 132· Se advierte, por otra parte,
era esa carencia de un programa moral el vado que debía ser llenado por Sáenz en esta correspondencia epistolar, cómo para Sáenz Peña la cuestión nacional
Peña, Éste debía perseguir el "ideal civilizador" representado por Domingo también involucraba tamo a la situación de las inmigrantes en la sociedad
Sarmiemo, Nicolás Avellaneda y, hasta cierto punto, por Bartalomé Mitre: • argentina como a la influencia adquirU:ia por las compañías extranjeras en la
Ramos Mejía, por otra parte, subrayaba la virtud de un sistema político dise- economía nacional. El candidato presidencial expresaba su preocupación ante
ñado para "repúblicas adolescentes" -la Constitución Nacional constituía el una situación en la que ciudadanos extranjeros poseían el 70% de las indus-
fundamento de este programa- y caracterizado por el rol central de la presi~ trias y de las compañías comerciales y la población nativa asumía las formas de
dencia" Sáenz Peña, por lo tanto, debía perseguir "un ejérciro de empleados sin aspiraciones ni energías". Si las campafias patrió-
ricas tenían que contribuir al predominio de la "raza argentina" sobre la ''confu-
... el resrablecimienro del ideal civilizador de antaño, duro, si se sión" de otras "razas", esta rarea adquir1a incluso mayor urgencia en el contexto
quiere, porque así lo imponen [. ... ] los sucesos y la mala educación de de una economia que, en la visión de Sáenz Peña, se encontraba cada vez más
estas repúblicas, todavía adolescentes, pero constitucional, hasta don- controlada por más y más extranjeros. LB
de lo permiten libre y regular hasta donde la consiente la institución Similares argumentos habían llevado a Sáenz Peña a promover la parti-
presidencial que es un providencial despacismo, consagrado por la cipación de miembros del "comercio" en la coalición que planeaba deshacer-
misma ley fundamentaL. se del roquismo, desde el momento que "las empresas nacionales deben ser
impulsadas a una participación en el senddo del orden y en defensa de los
Por lo tanto, Ramos Mejía se mantenía escéptico sobre la situación de las ma- gérmenes anárquicos que prosperen y pueden perturbar al país" . 13'1 Más que
sas argentinas de manera similar a como lo había expresado en 1899: la clase cualquier proteccionismo económica, el candidato antirroquista propiciaba
política debía seguir el ejemplo de Carlos Pellegrini quien había sido un "in- la inclusión de empresarios "nacionales" en la coalición y promovería su
crédulo de los prodigios de las turbas como ele meneo de gobierno". 130 Esta participación en la política nacional entendida como un puente entre la
concepción llevaba a Ramos Mejla a aconsejar a Sáenz Peña que evitara cual~ sociedad y el estado. Además de lo que este involucramiento podía significar
quier tentación de rendirse a "candores y lirismos que huelen a ronteras". Sus en términos de la cuestión nacional, para Sáenz Peña también implicaba una
recomendaciones eran similares a la forma en que había detallado las virtudes disminución de la influencia de aquellos a los que describía como los "pro-
políticas de Pellegrini en su ensayo de 1899: el candidato presidencial tenía fesionales de la política".
que encarnar el ('despotismo presidencial'', lo cual significaba ejercitar un cu- Como he procurado demostrar anteriormente, Sáenz Peña se manifestaba
telaje político sobre las masas y -dado que Ramos Mejia imerpretaba a la so- a favor de la inclusión en la coalición de aquellos paliricos, inrelecruales, esru-
3 0 0 - - - - - - - EL OCASO DE LA REPÚBLICA OL.IGARQUICI\ .... MARTfN o CASTRO - - - - - - - - - - - - - - - - - 301

dianres y miembros de la elite social que hubieran sido empujados hacia los y saciar se confundiera bajo el impacto de la máquina poHtica roquista que
márgenes de la arena política por el roquismo . Antes de Sáenz Peña, ya otros habla llevado a la república a dividirse enrre "roquistas y proscriptos, mercena~
poli deos e intelectuales habían prestado atención al divorcio existente enrre las · . rios y abstenidos" .13" De manera similar, en las distintas iniciativas del empre-
"clases conservadoras" y el estado roquisca, Como Tulio Halperín Donghi ha. saria do rural se había sugerido también que la realización de elecciones libres
sugerido, en la década de 1880 José lvianuel Estrada, Vicente Fidel López y podrían contribuir de manera decisiva a que la sociedad quebrara el control
Domingo Sarmiento habían ya argumenrado que la excesiva autonomía del elecroral ejercido por las máquinas políticas y a incrementar la influencia de
estado en relación con la sociedad constituía el principal defecto del orden los grupos privilegiados en la cumbre de la jerarquía social, expectativas que
roquista. IJ) Sin embargo, lejos de criticar al sufragio universal, Sáenz Peña lo eran también compartidas por otros actores como los notables católicos agru-
conceb1a como una herramienra útil para demoler al régimen roquista y dis~ pados en la Unión Patriótica.
minuir la influencia electoral de los políticos profesionales. E_n una carta a En el pasado la historiografía política ha sugerido que la reforma electoral
Ezequiel Ramos Mexia algunos meses después del "golpe de estado" de Figue- saenzpeñista habia represen.tado una reacción directa a la presión desde abajo
roa Aleona en enero de 1908, Sáenz Peña establecía los principales argumen- (una concesión a las clases medias que buscaba restaurar la estabilidad política)
tos a favor de la reforma política que presenrada en su programa un año des~ y una respuesta a la amenaza que la exacerbación de los conflictos sociales de
pués: la "reacción" política tenía que garantizar el sufragio libre y también las clases bajas podian representar para las posiciones de poder de las elites
tenía que "crear al sufragante". De esta manera, Sáenz Peña concebía a la re- social y política. U'' Sin embargo, las elites políticas argentinas parecían más
forma como una máquina compuesta de dos émbolos: preocupadas con los actos individuales de terrorismo que con la acción colec-
tiva. No habla un temor generalizado de revueltas masivas y el conflicto obre-
, ... uno higienizan te de las urnas que ha de concluir para siempre con ro era percibido más como un problema de orden público que como un ata-
los microbios del fraude; el otro émbolo debe ser competente y des- que al sistema sociaL Temores de conflicto social fueron raramente expresados
tinado a empujar a los ciudadanos al sufragio; necesitamos agitar la durante el debate del proyecto de reforma a la ley electoral elevado por el go-
masa, hacernos dueños de nuestros desrinos por el concurso de todos bierno de Sáenz Peña. 1'10 En la misma linea de interpretación, Fernando Devo-
y de cada uno; solo así marizaremos el elenco que nos ha dejado to ha sugerido que es difícil inferir de los discursos públicos de Sáenz Pefia una
Roca de los profesionales de la política. 136 conexión causal entre temores de revuelta social y la reforma electoraL Sáenz
Peña mismo consideró en sus discursos que era el tiempo correcto para llevar
Por ende, el programa saenzpeñista de reforma política buscaba erosionar la adelante una reforma electoral precisamente porque no existían riesgos de
base del sistema político roquista (la denominada ~~política caudillism,) y re- conflicro sociaL 141 En efecto, por un lado, Sáenz Peña afirmaba no estar parti-
capturar esos mecanismos de gobierno (tales como las elecciones y el sistema cularmeme preocupado por los niveles de vida de la clase trabajadora dado
burocrático) que habían sido canibalizados por la figura central de tal sistema que la bonanza argentina también alcanzaba a los asalariados: "., . no conoce
-el caudillo- y sus seguidores. 137 Por lo tanto, puede argumentarse que para nuestro país la opresión del capital pero sí la largueza del salario" .1-1 2 Por otra
Sáenz Peña la reforma electoral tenía, por un lado, que contribuir a resolver la parte, Sáenz Peña asegur:~ba que
cuestión nacional y, por el otro, conducir a fundamentales transformaciones
en el sistema político: el final de las prácticas poliricas fraudulentas, la creación ... Jos gobiernos defensivos no pueden ser reformadores ... En este
de un electorado y, finalmente, la conformación de una nueva elite política, o período cuando ejerzo mi mandato sin convulsiones ni asechanzas.,,
al menos, la transformación de la vieja elite política a través de la inclusión de Antes de acometer la reforma me he preguntado [.,.]si el momento
aquellos que habían sido marginados durante la era roquista. Vale la pena re- político que atravesamos era realmente propicio para realizarla. La
cordar aquí, como hemos notado anteriormente, que Sáenz Peña conceb1a la respuesta fue categórica .. , HJ
lucha comra el roquismo como una lucha polfrica conna el sistema estableci-
do en 1880, un orden poli rico que había significado que "la jerarquía poli rica
3 0 2 - - - - - - - EL OCASO DE LA REPúULICr\ OLIGA.RQUICA •• ,
MARTfN o. CASTRO - - - - - - - - - - - - - - - - - 303
En este sentido, Sáenz Peña, como otros miembros de las elites sociales y po- oportunidades para los trabajadores de prosperar en un país donde "la for-
líricas, vieron al surgimiento de las tendencias socialistas entre la clase trabaja-:- ·
tuna es fácil como rransiroria la pobr~za". Pot~ otra parte, la preocupación de
dora ("tendencias" que él describía como "humanitarias,) como un producro Sáenz Peña acerca de la defensa del orden social estaba claramente ilustrada
de la modernización social. De acuerdo con Sáenz Peña, el estado debía ínter- .·... ,,.·... :...._, . . , .
por su apoyo a la Ley de Residencia. 147 Para repetirlo una vez más, incluso
venir para prevenir que el socialismo se extendiera y, en este sentido, la elite ·
cuando el candidato presidencial se ocupaba de remas tales como el socialis-
política tenia que asumir como propias algunas de las meras socialistas e in~ :
mo y la cuestión social, insistía en lo que consideraba la principal problemá-
cluirlas en un programa de legislación social. Sin embargo, Sáenz Peña consi~ tica: " ... nuestra legislación y nuestras costumbres [.... ] deben tonificar el
deraba que estas ideas seguJan siendo conservadoras y que su objetivo, en est~ •:
ambiente nacional conservando nuestro carácter contra la deformación cos-
senrido, era buscar defender el orden sociaL Esta defensa del orden social de- mopolita". 1'111
bía estar combinada con la reforma social y Sáenz Peña no veía concradicción La reforma electoral constituye, sin duda, el momenro culminante de la
alguna cuando argumentaba que el estado debía asegurar que grupos numero- breve presidencia de Sáenz Peña . En 1919 Paul Groussac, quien había sido
sos de la población no sufrieran violaciones a sus derechos en favor de los miembro de los círculos saenz.peñisras, agregó un escéptico post scrfptum a
grupos privilegiados de la sociedad, Para Sáenz Peña no había contradicción su originariamente férrea defensa de la candidatura de Sáenz Peña escrita en
entre sus ideas políticas, definidas como conservadoras, y la reforma social: 1909. En este post scríptum, Groussac analizaba y sopesaba los logros y li-
mitaciones del programa de Sáenz Peña en un pasaje crítico: "Para nadie es
Yo propongo unas ideas en defensa del orden social y para impedir que
dudoso que el primordial y acaso único pensamiento premeditado que Sáenz
un día el derecho de los más proteste del abuso de los menos. Como Peña traía al gobierno, era la reforma de la ley electoral. .. ". l'i 9 S:ienz Peña
Ud. ve mis ideas son conservadoras y por eso reformamos nuestra le-
creía que las elecciones libres y la terminación de las prácticas electorales
gislación y sistemamos [sic] el trabajo protegiéndolo. Si no supiéramos
fraudulentas representarían el final de la política personalista y el clientelis-
prever, los hechos nos impondrían con sus form~ brutales. H·l
mo, y llevada a la formación de partidos políticos "orgánicos)!. No estaba
particularmente preocupado por el posible resultado de las elecciones, dado
Por lo tanto, y de manera similar a su mentor polirico Carlos Pellegrini, que el resultado electoral y, por lo tanto, sus implicaciones para el balance
Sáenz Peña parecía seguir esa tendencia del pensamiento conservador euro- del poder, Sáenz Pefia argumentaba, no eran en sí mismos relevantes. Como
peo del cambio de siglo que expresaba una preocupación por la relación hemos visw) Sáen'l Peña habla aconsejado a Figueroa Alcorra a que llamara
entre la unidad orgánica de la nación, el rol del estado y la reforma sociaL 1'15
a elecciones libres sin mostrar especial preocupación por el posible resultado
Conviene recordar, como se ha mencionado en capitulas previos, que el electoral posterior. En este sentido, pareciera que Sáenz Peña creía que si el
término "conservador" refería a un cuerpo de ideas políticas que estaba en
gobierno nacional decid!a recurrir a la práctica de las elecciones libres, el
oposición a cualquier ideología caracterizada como "subversiva" o "destruc- probable resultado seda el final del roquismo y de los políticos profesionales.
tiva" del "orden saciar' más que como un cuerpo de ideas políticas definido
Había en el programa político saenzpeñisra una fuerte creencia de que una
en oposición a la tradición política liberal . Por otra parte, como Charles ley electoral introduciría dramáticos cambios en la poHrica argentina y el
Hale ha señalado, la confusión y reconciliación de posiciones ideológicas comienzo de una nueva era política. Como un publicista escribiera después
opuestas teóricamente fueron unas de las características de la política lati- de las primeras elecciones llevadas a cabo bajo la nueva ley electoraL aquellos
noamericana con posterioridad a 1870. La influencia del posi civismo y los que la apoyaban parecían creer en "la omnipotencia del sufragio, como el
intentos de reforzar los ejecutivos nacionales hahdan debilitado las creencias comienzo de una nueva era de regeneración insrirucional"lso En este senti-
liberales clásicas y provocado la emergencia de "nuevos liberales" o "libera-
do, las expecradvas que rodearon las posibles consecuencias de la llamada
les-conservadores".146
Ley Sáenz Peña de 1912 no fueron diferenres de aquellas inducidas en otros
Con todo, la "cuestión obrera" no se encontraba entre las principales
contextos en los cuales el sufragio universal había pasado a encarnar y repre-
inquietudes de Sáenz Peña, dado que éste consideraba que exisdan infinitas sentar mucho más que una simple técnica de poder popular y constituía "a
.304 - - - - - - - EL OCASO DE LA REPÚBLICA OLIGARQUICA .. ~ MARTÍN O. C,\STRO - - - - - - - - - - - - - - - - - · 305

whole ensemble of social and cultural aspirations in ro a single word" . 151 El realineamiento de las fuerzas "conservadoras"
Cuando Sáenz Peña vaticinaba las posibles consecuencias de la ley electoral y la sanción de
la nuéva ley electchal. • · · '" ·Q" u.
parecía perseguir propósitos similares a aquellos buscados por la reforma .
electoral española de 1907: ((Quería lograr esto de una parte separando la ·. ·::::_:::;',''-:)F''.\-. Las celebraciones del Cenrenario se dieron en el contexto de una creciente
función electoral de roda intervención administrativa, municipal, provincial.·. movilización obrera que enfrentaba la adopción de una estrategia represiva
y central-jerarquía caciquil- y luego estimulando la intervención de la masa de parte del gobierno de Figueroa Aleona que hacia el final ele su período
electoral mediante el voto obligatorio" . 152 Por lo tanto, la Ley Sáenz Peña buscaba reaccionar frente a la "cuestión sociar'. De manera similar a 1902,
buscaba provocar ramo una redistribución de poder dentro de la elite polí- 191 O presenció un nuevo pico en el acrivismo de los sectores obreros, con
tica como la caída de las redes de caudillos políticos locales, y, por ende, la un aumento en el número de huelgas e intensificación en la organización
caída del roquismo. En este sentido, la reforma electoral no perseguía una · de los sindicatos . En 1909 anarquistas y socialistas habían llamado -por
fundamental redistribución del poder, si este concepto se define como una primera vez de manera conjunta- a una huelga general en repudio a la
redisuibución de poder político en beneficio de una nueva y ascendiente muerte de obreros anarquistas a manos de la policía en mayo de ese año, 154
clase social, 153 pero sí perseguía una nueva distribución del poder dentro de En mayo de 191 O, los anarquistas (esta vez en solitario) decidirían convo-
la elite política dado que se proponía provocar el fin del predominio político car a una huelga general contra la Ley de Residencia, en coincidencia con
de la facción roquista y de sus "polídcos profesionales" . las celebraciones del Cenrenario- 155 El gobierno de José Figueroa Aleona
La sanción de la Ley Sáenz Peña ha sido explicada principalmente ha~ rechazaría las demandas anarquistas y, argumentando que la huelga gene-
ciendo referencia a causas sociales (principalmente el ascenso de las clases ral ponía en riesgo el éxito de las celebraciones, declararía el estado de si-
medias) o subrayando el papel de la ideología reformista, Sin embargo, se ha tio, Las masivas demostraciones anarquistas y su coincidencia con las fies-
puesto menos atención en el análisis de la coyuntura política que puede tas organizadas provocaron temores entre las clases propietarias, una
contribuir a explicar el devenir de la reforma electoral. En la última parte de irrupción de manifestaciones nacionalistas y violentos choques entre estu-
este capitulo, se brinda particular atención al realineamiento de las facciones diantes y huelguisras. Miembros de instituciones de clases altas y policías
políticas en la coyuntura específica en que fueron presentados los proyecros dirigieron sus ataques contra el periódico socialista La Vanguardia y el
de reforma electoral por el gobierno de Sáenz Peña y se analizan las dificul- anarquista La Protesta. 156 La vorágine nacionalista también tomaría cuerpo
rades que las fuerzas conservadoras encontraron para superar su faccionalis- en ataques~ndsemitas en el barrio g~l 0n~e. 1~7GPara algunos roquistas, era
mo y formar un partido político unificado y cohesionado que pudiera en- el gobierno nacional el que estaba detrás de ¡;·~~cena, alimentando las
frentar la amenaza política inesperada, el Partido RadicaL Se recurre para llamas de la explosión nacionalista:
ello principalmente al análisis de la correspondencia política para echar luz
sobre la fragmentación política y el realineamiento de las facciones conser- La misma noche que consiguió esto, lanzó las turbas a una serie de
vadoras en los primeros dos años del gobierno de Sáenz Peña en el período asaltos, comenz<índolos sobre un boliche de imprenta[. .. ] que publi-
inmediato anterior a las primeras elecciones llevadas adelante bajo la nueva caba el diarucho "La Protesta" [, .. ] usando fierros de kerosene [ ..... ]
legislación. Finalmente, se propone estudiar la relación entre el gobierno semejante turba compuesta de los cadetes de policía, en trage [ric] de
saenzpeñista y las facciones que hablan compuesto la Unión Nacional a tra- particular, y chusma sacada del depósito '27 de noviembre', vocife-
vés de un análisis de cómo el gobierno nacional concibió su rol en la sanción rando mueras al Brasil y a la Anarquía y vivas al Dr. Figueroa y al Dr.
de la ley electoral de 1912 y su posicionamiento frente a la necesidad de Zeballos. 15B
constituir un partido oficial gobernante (la concepción saenzpeñisra de la
presc:indem:ia política). La secuencia de huelgas generales, el asesinato del jefe de policía de la Capital
Federal, Ramón Falcón -cometido por un anarquista en noviembre de 1909-
y una explosión en el Teatro Colón, dio forma a los contornos de un escenario
306------- EL OCASO DE LA REPÚBLICA OLIGARQUICA.,·> ·, ..... ·=·::::= 1 ,.,,. MAIHiN O. CASTRO 307
que condujo a una directa represión, deporracio.11es y, finalmeme, a la sanción ·. una actividad política de rasgos facciosos y la existencia de una desorganizada
de la Ley de Defensa Social en 1910. 159 . -y nunca abierramenre explícita- oposición a la reforma elecroral permitieran
las celebraciones representaron rambién un espejo en el cual se reflejaron ·•· a un gobierno nacional considerablemente débil avanzar con su proyecto de
algunos de los principales aspectos de la lucha facciosa., En el medio de rumo.:.. ·, .:.-:.=..·>>:::.:=:::::t:t=i· reforma electoral.. Los historiadores han descripto generalmente a las presiden-
res de una posible reconciliación con Roque Sáenz Peña, Roca dejó el país a· cias de Manuel Quintana, Figueroa Aleona y Sáenz Peña como parte de un
fin de evirar participar de unas celebraciones que serian presididas por Figue-:. ·. proceso progresivo y gradual hacia la reforma electoral y la apertura del siste-
roa Alcorra . 160 El gobierno nacional sacó ventaja de los remares exisrenres en~ ma políticou;.¡ En esta descripción determinadas facciones como los quinra-
rre las clases alras y, gracias a la declaración de estado de sirio, procuró reforzar niscas, figueroístas y pellegrinistas son analizadas como facciones "reformis-
el control sobre el territorio nacional en los últimos meses de la presidencia de tas" . Sin embargo, como ya hemos observado anteriormente, la lucha facciosa
Figueroa Aleona. También en mayo los saenzpeñisras buscaron infructuosa~ durante el llamado régimen roquisra no respondía a clivajes ideológicos e in-
menre evitar la lucha interna y la fragmentación de la Unión Nacional y co-:- cluso miembros de las facciones que estaban a favor del desmantelamiento del
menzaron a evidenciarse signos visibles de las desavenencias con los amigos roquismo podían no necesariamente apoyar la reforma electoraL En un con-
políticos del presidente, como indicaba una derrota saenzpeñisra en la elec~ texto con un grado de fluidez extremo, los alineamientos facciosos de autono-
ción de las autoridades de la cámara baja del Congreso a manos de los figue- mistas y figueroisras durante las presidencias de Figueroa Al corta y Sáenz Peña
roísras. Hit Exisría también entre la elite política la sensación de que una era no seguían un definido y claro camino reformista . Por el contrario, es mejor
política había llegado a su fin, cuyo signo no menos importante era el rechazo adoptar una interpretación más marizada y considerar que, aunque algunas
de Roca a ser incluido en cualquier transacción o alianza política. Por otra facciones afirmaban apoyar un programa político reformista, éstas estaban
parte, la década anterior al Centenario había presenciado la muerte de varios también conformadas por jefes políticos cuya preocupación inmediata se diri-
miembros de la generación previa de políticos, lo cual afectada la forraleza del gla a cuidar la existencia de sus propias m~íquinas pol1ticas. En este sentido, es
grupo saenzpefiisra y conducida a la desintegración de círculos políticos, posible argumentar que el alineamiento de figueroísras y algunos miembros
Como Sáenz Peña observaría después de las elecciones presidenciales de 191 O, del ex amonomismo durante la presidencia de Sáenz Peña se comprende mejor
con respecto a sus amigos personales y políticos Carlos Pellegrini y Miguel a la luz de la defensa de sus recursos y herramientas políticas en el conrexro de
Cané: "Me falran muchos de mis mejores amigos, porque el destino ha sido un orden político en declinación.
cruel con mi generación 162 Juan Agusdn Garda también señalaba el impacto
11
•• Sáenz Peña anunció su decisión de evitar cualquier involucramienro en la
de la muerte de importantes figuras del escenario político y sugería que este política partidaria fundamentando esta posición en el principio de que la ofi-
hecho natural podía conducir a una renovación de la clase política y al colapso cina presidencial debia estar por encima de la política partidaria. Esta resolu-
de las anriguas facciones .163 ción ocasionó diferentes consecuencias: primero, provocó una profunda crisis
En ausencia de un fuerce liderazgo ejercido por el presidente y ante la en la Unión Nacional, cuyos poHcicos tenían la esperanza de transformar esta
dispersión de la estructura del PAN que había dado alguna forma y organiza- coalición en el nuevo partido oficial; segundo, implicaba una completa ruptu-
ción a los diferentes partidos provinciales, entre 1910 y 1912 el universo de ra con la política tradicional basada en los acuerdos entre máquinas políticas
facciones y grupos políticos apareció aún más fragmentado. En efecta, Sáenz provinciales y el presidente; y, tercero, el rechazo presidencial de confiar en el
Peña rehusaría organizar un partido político que apoyara su gobierno, aban- tradicional apoyo ele las máquinas políticas potenció una inicial debilidad del
donando asi el tradicional rol presidencial de conducir y fusionar una variedad gobierno nacional en su relación con la oposición en el Congreso y con los
de facciones políticas bajo la estructura flexible de un panido nacional. Por gobiernos provinciales adversos. Por arra parte, como Fernando Devoro sugie-
otra parre, el compromiso del gobierno nacían~ con la reforma electoral in- de
re, la decisión Sáenz Peña iba en conrra de la tradición política pellegrinisra
trodujo un nuevo clivaje en la polídca nacional, de manera que las facciones que habia representado una transacción entre la modernización de las prácti-
en el Congreso y en la política provincial establecerían alianzas alrededor del cas políticas y la construcción del consenso político a rravés de las máquinas
apoyo o rechazo a cambios en la legislación electoral. Puede argumenrarse que electorales. Paradójicamente, la rupwra de Sáenz Peña con la llamada polltica
308 EL OCASO DE LA REPÚBLICA OLIGARQUICA •• ; 309
MA!UiN O, CASTRO - - - - - - - - - - - - - - - - - -

criolla y la tradición pellegrinista, lejos de renovar las prácticas políticas de las ·. · ban una fuerte oposición al gobierno de Sáenz Peña, el cual "seguramente tendrá
facciones conservadoras, estimuló la fragmentació n dado que, sin ningun~:..• ...,.,. . ,,, . ,. :·:.:~·''''':'
por eje el PAN.,.". 166 Sin embargo, parecía evidenre que "el partido que dominó
influencia presidencial que aglutinara a las facciones, los antiguos auronomis-·:. el país durante treinta años y se llamó PAN y roquista" se demostraba incapa-
ras, figueroísras, roquísras o mitrisras se demostrarían incapaces de superar su~· : .'\:)i':iiiJ!i},'(:.
citado de mantener su organización flexible -las relaciones y conexiones entre
disputas facciosas o regionales y formar un partido nacional unificado . En la •
los partidos provinciales pasaban a ser más efímeras-, una siruación que even-
ausencia de un encuadre pan:idario -al menos en lo que concierne a los grupos
tualmente debilitaría la resistencia al programa elecroral saenzpeñisra. 167
conservador es-la poli rica desde 191 O a la sanción de la ley electoral en 1912 • La actitud de prescindenci a de Sáenz Peña tuvo sus consecuencia s no
se vio limitada a las disputas entre el presidente y el Congreso y a la presión sólo para la Unión Nacional, sino también para las otras facciones políticas
ejercida por el gobierno central sobre los gobernadores con el fin de ganar el que constituían los restos del roquista PAN. La prensa informaría sobre al-
apoyo necesario para aprobar la ley decroral.
gunos proyectos fracasados de reorganizació n del moribundo PAN. 1611 Sin
Para finales de 191 O, solamente el Partido Radical había establecido una · embargo, como el gobernador de La Rioja observó en enero de 191 O, el
esrrucrura nacional y una red de comités a nivel local en cada provincia. La
sistema tradicional de partidos había colapsado:". , . aquí como en rodas par-
mayoría de los partidos provinciales carecían de una red extendida de comités a
tes no hay partidos y menos el roquista, por más que deseen hacerlo resurgir
nivel municipal y una buena parte de ellos solamente organizaban sus estructu-
bajo arras apariencias''. 169 Para el ministro británico en Buenos Aires, 1909
ras durante los períodos electorales. Por ejemplo, en la provincia de Salra "exis-
había sido el año de la desaparición del partido roquisra y, según observaba,
ten agrupaciones locales que tienen distintas denominaciones, organizadas con
los partidos políticos habían convergido en tres estructuras partidarias: la
fines electorales de objetivo inmediato y que han quedado disueltas pasados los
Unión Cívica, la Unión Nacional y el Partido RadicaL 170 El meticuloso des-
comicios". El Partido Conservador de la provincia de Buenos Aires, que había
mantelamien to al que Figueroa Aleona babia sometido a la maquinaria po~
establecido una red de comités a lo largo de la provincia, parecía ser la excepción
lítica roquista contribuyó a acelerar el retiro político de Roca. Si se deja a un
aunque con un débil nivel de institucionalización. La Liga del Sur de la provin-
lado su nombramien to como ministro plenipotenci ario en Brasil en 1912 y
cia de Santa Fe, partido político de características regionales, había constituido
cierta situación de acercamientO entre saenzpeñisras y roquistas, la influen~
un comité central en la ciudad de Rosario y sedes locales en las pequeñas ciuda-
cía roquisra en la política nacional era parte de una época ya superada. El
des y pueblos del sur de la provincia. Todas las facciones provinciales en control
mismo Roca era muy consciente de la declinación de su influencia sobre,
de los ejecutivos provinciales que habían sido tradicionalmenre miembros del
por ejemplo, los miembros del Congreso: "No puede imaginarse el trabajo
PAN afirmaban ser ahora "presidenciales" y apoyaban al presidente electo Sáenz
que me da en el Senado su asumo. [ ... ] Me prometen despacharlo enseguida
Peña, Por otra parte, los limites entre las facciones en el nivel provincial pasaron
y nada. Por este hecho puede medir el descenso de mi influencia sobre estos
a ser más difusos. Incluso las f.1cciones roquistas se adaptaron al nuevo clima
caballeros", 171 Ramón Cárcano, antiguo delHn de Juárez Celman, reconocía
político y declararon su lealtad al futuro presidente. En efecto, el Parrido Nacio-
lo que la influencia de Roca habfa significado para el PAN pero concluía
nal roquista de la provincia de Córdoba y el dirigido por los hermanos Carbó en
que, aunque algunas facciones provinciales podrían sobrevivir al desmante-
Entre Ríos parecían consriruir las excepciones,. Este último era ula parte del ro-
lamiento del roquismo, estos grupos no dadan forma a un "partido orgánico
quismo que no ha evolucionado al saenzpeñismo como lo han hecho los que
y relacionado, de gravitación e influencia nacionales". 172 En este sentido, el
gobiernan". 165 Sin embargo, y a pesar de las declaraciones de lealtad de los go-
comité central del Partido Nacional de la provincia de Córdoba parecía ser
biernos provinciales, los amigos políticos de Roca expresaban un marcado escep-
la única institución del partido que había sobrevivido el colapso de la estruc-
ticismo sobre el apoyo que los gobernadores y parddos provinciales parecían
tura organiza ti va partidaria. 173 Por otra parre, no habría ninguna definición
mostrar al futuro presidente y fundamentab an este escepticismo en el hecho de
con respecto a la reorganizació n del partido durante los meses previos a la
que Sáenz Peña no dejaba de ser un porteño que no gozaba de una posición
asunción presidencial de Sáenz Peña y las facciones políticas dudarían de la
prominente en la lucha facciosa conservadora. Por lo tanto, y a pesar de las vic-
decisión del futuro presidente de permanecer por encima de las disputas
torias electorales de Figueroa Aleona, estos amigos cercanos de Roca presagia-
partidarias No sorprende entonces que, en esre contexto, al comienzo de la
310 - - - - - - - - EL OCASO DE LJ\ REPÚBLICA OLIGÁRQUICA •. " MARTÍN o. CASTRO -~---------------- 311

presidencia de Sáenz Peña, las facciones provinciales prefirieran jugar a favor Estos diarios aprobaban los principios sobre los cuales se basaba el programa
del presidente o, al menos, pretendieran apoyar el programa político saenz-: político de Sáenz Peña, aunque preferían ver una más decidida acción por
peñism a fin de evitar la intervención presidencial en la política provinciaL parte del presidente a favor de la reforma electoral antes de apoyar este proce-
En este escenario poco favorable, una reorganización del Partido Nacional so . Sin embargo, los intentos de Sáenz Peña de presentar su victoria electoral
-una etiqueta partidaria que tenía reminiscencias roquistas- no tenía posi.;. como una expresión de un amplio apoyo popular a su candidatura y, aún más
bilidades de éxito; y politicos que habían formado parte del PAN, como imporranre, como un ejemplo de la existencia de un extendido consenso po-
Quirno Costa, Felipe y José Yofre, rehusaban formar parte de cualquier ini- pular que beneficiaba a su presidencia (en contraposición a las anteriores) fue-
ciativa que significara recuperar al PAN como partido. Significativamente, ron tratados con burla e ironía por parte de los principales diarios porreños. 179
parecía ser el tiempo para nuevas coaliciones políticas: ", ... Yofre trajo la no- La política argentina a comienzos de la presidencia de Sáenz Peña se ca-
ricia dias pasados de que Quirno Costa, Don Felipe y otros pensaban en la racterizó por la poca permanencia de las alianzas y los reacomodamienros fac-
conveniencia de formar un nuevo partido en que entrasen nacionalistas, ciosos, y por las lealtades y reciprocidades difíciles de distinguir incluso a nivel
autonomistas y mitristas,. 174 nacional. A nivel local, los periódicos provinciales subrayaban la decadencia
Algunos meses antes de la asunción de Sáenz Peña, temores de un movi- de los principales partidos políticos y observaban la incertidumbre que habían
miento revolucionario lanzado por el Partido Radical se habían difundido provocado en la polirica provincial las decisiones de Roca de abandonar la
entre los círculos políricos. Aunque algunas de las conspiraciones locales en las política activa y de Sáenz Peña de mantener una posición de imparcialidad. 180
provincias (como por ejemplo en Santa Fe) fueron organizadas por otras fac- Los diarios de la oposición describían los frecuentes viajes a Buenos Aires de
ciones políticas conservadoras, el gobierno de Figueroa Alcorra siguió con políticos provinciales que ansiaban conocer si el gobierno nacional sostendría
atención cada movimiento de la conspiración radical desde comienzos de oc- a la Unión Nacional como el partido gubernamenral. 1111 Políticos locales, in-
tubre.175 Inmediatamente ames de que Sáenz Peña asumiera el poder, persis- cluso roquistas, preferían esperar y comprobar si Sáenz Peña mantenía su de-
tentes rumores de una rebelión radical llevaría a Sáenz Peña a acordar una terminación de provocar cambios radicales en la política argentina: "Nosotros
urgente reunión con Hipólito Yrigoyen . Observadores extranjeros dudaban de no somos rodavía amigos ni adversarios del doctor Sáenz Peña. Esperamos sus
que hubiera algún riesgo de un levamamienro militar dado que "el país era actos como presidente) y rendremos en cuenta su conducta poHtica para ser
demasiado próspero en sí mismo para una revoluciód,, los radicales carecían una u otra cosa" .162
de "l1deres serios" y los roquisras no eran "hombres que se colocaran a sí mis- Sáenz Peña no contaba con el apoyo de redes de caudillos locales que
mos a la cabeza de un movimiento subversivo". 176 Sin embargo, Sáenz Peña penetraran de manera extendida en el territorio. No pocos políticos provincia-
iba a fracasar en persuadir a Yrigoyen de que abandonara la estrategia radical les habían apoyado su candidatura a la presidencia con la esperanza de obtener
de abstención elecroral y la amenaza de rebelión. Unos pocos días después, recursos de patronazgo local. Por otra parte, Sáenz Pena se asociaba más clara-
Sáenz Peña haría público su programa político basado en el voto obligatorio, mente con la facción pellegrinista que tradicionalmente había carecido de
la representación de las minorías y un nuevo censo electoraL 177 apoyos sólidos más allá de la ciudad y provincia de Buenos Aires. La decisión
Los dos principales diarios de Buenos Aires, La Prema y La Nación, com- de Sáenz Peña de mantenerse por encima de la lucha partidaria había provo-
partían una actitud similar hacia el programa político de Sáenz Peña, aunque cado conflictos dentro de la Unión Nacional, cuyos políticos estaban listos
sus argumentos eran considerablemente diferentes: para construir un partido gubernamental basado en acuerdos con los goberna-
183
dores provinciales, y había erosionado la fortaleza política del gobierno. Di-
Neither of them is very friendly disposed, for the reason that the for- rigentes locales y productores de sufragio estaban acostumbrados a estar inclui-
mer represents intereses which disapprove of Dr. Sáenz Peña's recenr dos en redes regionales de influencia política que confluían, en orden
visir ro Brazil, whilst the latter is the organ of the old Mitre party ascendenre, en una instancia a nivel nacional. Dado que una de las funciones de
which opposed the new President and had Señor Udaondo for irs un partido oficial había sido la de arbitrar en las disputas a nivel local, la carencia
candidate . 17 H de un partido gubernamental pareda estimular la inestabilidad política a nivel
3 1 2 - - - - - - - EL OCASO DE LA REPÚBLICA OllGARQUICA .•• MARTÍN O. CASTRO - - - - - - - - · - - - - - - - - - - 313

provincial.. En el interior del país circulaban rumores que presagiaban posibles . ción de patronazgo a través del control de los cargos políticos, la reforma
rebeliones locales: "Se preparan varias revoluciones de provincia, en virtud de • · electoral podía significar una seria amenaza . Como se ha observado más arri-
la declaración del presidenre de que no tomará parte en la política local, en · ba, Sáenz Peña había promerido poner fin al predominio de los políticos pro-
que los grupos provinciales, donde no hay partido todavía, apelarán a la vio~.· • '.\,i•,,'))f!¡t;\: fesionales y permitir el regreso de miembros de la elite social a la política
lencia para apoderarse de los gobiernos".¡¡¡.¡ Incluso observadores más pruden-: electoraL Por lo tanto, el proyecto de Sáenz Peila de promover una reforma
res adverrian que el presidente había fallado tamo en adquirir nuevos amigos política radical contribuiría a crear conflictos entre el gobierno nacional,
políticos como en haber provocado el alejamiento de algunos de sus más anti- algunos políticos auronomistas y figueroístas (especialmente en el Congre-
guos aliados, ignorados por la presidencia. 185 Quizás más importante, un go-:- so) y gobernadores provinciales, aunque estos conflictOs nunca asumieron las
bierno nacional que estaba decidido a perseguir una radical reforma política y proporciones de una lucha abierta . En efecro, S<íenz Peña también debió en-
promería no dejar su poli rica de sufragio libre en las manos de los gobernado-: frentar un temprano conflicto con los amigos políticos de Figueroa Alcorta
res provinciales se encontraba en la necesidad de cortejar a una opinión públi-: incluso antes de asumir la presidencia. En abril de 191 O, durante la elección
ca escéptica frente a pasadas promesas: "La opinión pública empieza a sentirse de amoridades de la cámara baja, los saenzpeñistas acusaron a Figueroa Alcor-
desconfiada del éxito de la nueva administración y la duda ha empezado a ta de apoyar la candidarura de Elíseo Cantón -un antiguo pdlegrinisra que se
apoderarse de los espírirus". 1116 Significativamente, en una carra pública algo- había transformado en un aliado del presidente-, en oposición a la candidatu-
bernador de Córdoba, Félix Garzón, Sáenz Peña iba a dejar en claro que, ra de un saenzpeñista. 190 Sin embargo, Figueroa Aleona iba a ofi-ecer una in-
aunque el gobierno central no tenía como objeto tomar parte en la polfrica terpretación diferente del conflicro que lo atribuía a una mera disputa de po-
provincial (es decir, no buscaría beneficiar a ningún parrido especifico ni de- der enrre sus amigos políticos y la Unión Nacional, dirigida por Ricardo
terminar las candidaturas de gobernadores o diputados), esta decisión no im-:- Lavalle, en el control de la cámara baja:
plicaba que el presidente tolerara ataques al sistema republicano o la existencia
de prácticas electorales fraudulentas cometidas por los poderes locales. 1117 En Se me obligó pues a. asumir una actitud contraria a mis propósitos
verdad, Sáenz Peña prefería jugar la carta de la reforma electoral y asumir la anteriores, e hice triunfar la candidatura del Dr. Cantón ¿Para qué
bandera de un liderazgo nacional por sobre la poHtica partidaria antes que he de decirle que no me tomó de nuevo el desplanre de Don Ricar-
asumir el rol de líder partidario. Su propia desazón frente a la polfrica partida- do?, pero francamente me ha extrañado mucho la acritUd de algunos
ria ayudada a promover una percepción negativa sobre su liderazgo entre Jos amigos que intentaron marcar una linea divisoria entre lo que llama-
políticos provinciales, desde el momento en que no trasuntaba comodidad en ron los amigos de Ud. y los mios ... 1'11
su rol de jefe de parrido .
Paradójicamente, como Fernando Devoto señala, un presidente débil es- Esta disputa seda el preludio a un conflicto entre una alianza anrirreformista
taba comprometido a llevar adelante una reforma política radicaL 188 La forta- compuesta por figueroísras, antiguos auronomisras y políticos de la provincia
leza política de SádlZ P~:ña provenía de su bien conocido anrirroquisrno, al ser de Buenos Aires -encabezados por el gobernador Inocencia Arias- enfrentada
considerado uno de los principales dirigentes de esta amplia corriente política. al gobierno saenzpefiista
Sin embargo, existía una variedad de diferentes grupos con diferentes agendas Lejos de apoyar el programa de reforma electoral de Sáenz Peña, amigos
que representaban esta tendencia en la política argentina . Incluso entre los políticos de Figueroa Aleona y algunos autonomistas buscaron obstruir cual-
autonomistas -herederos de la tradición política de Pellegrini y miembros de quier cambio a la legislación electoral que representara una amenaza a sus cuida-
una facción política en principio reformista-, caudillos locales como Zoilo dosamente construidas máquinas políticas, Por otra parte, Fígueroa Alcorra no
Cantón, Juan Balestra y Cayerano Ganghi presionaban al gobierno nacional iba a expresar un claro respaldo a la reforma electoral saenzpeñista al finalizar su
para transformar a la Unión Nacional en una versión modernizada del roquis- período presidencial. Como hemos señalado en el capitulo anterior, el polltico
ra Partido Nacional, aunque sin los roquistas en sus posiciones de liderazgo. 189 cordobés no habla dejado de proponer proyectos de reforma electoral al Congre-
Para estos caudillos locales y máquinas políticas cuya razón de ser era la obten- so. Además, había contribuido de manera decisiva a terminar con la influencia
314 - - - - - - - - EL. OCASO DE lA REPLJIH.ICA OLIGARQUICA. MARTÍN o. CASTRO---------------- 315

de Roca y había impuesto la candidarura de S<íenz Peña, un polirico que grupos dominantes locales. Por ejemplo, el gobernador de Córdoba sería acusa-
exhibirse, de acuerdo con Halperin Donghi, como "aun nuís decididamente·.:·••·:· .: •J::o:'. do de establecer una alianza política con los saenzpeñisras, a pesar de haber sido
identificado con el programa reformista" en comparación con Figueroa en el pasado reciente cercano a Figueroa Aleona. 197 Significarivamenre, Figueroa
ta. 1 ~ 1 Sin embargo, la correspondencia política de este último con sus "n":"'"''" · ·::,,;::•;•:;•.r>·,,··· Alcorra iba a dar vía libre a Félix Garzón para que éste eligiera su propia lista de
políticos revela una aproximación más cautelosa hacia la renovación del candidatos a la legislatura provincial, una demostración quizás de que Figueroa
político argenrino, al menos hacia aquellas reformas expresadas en el programa::' ·.;:~··.Ti\/ Alcorta comenzaba a tomar conciencia sobre las limitaciones de su influencia
saenzpeñ ista: sobre la política cordobesa una vez abandonada la presidencia: ", . ..las cosas de·
ben hacerse de tal manera que entre un candidato tuyo y uno mio, debe prefe-
rirse al primero ... • 1911 De cualquier manera, esto no impedía que Figueroa Al-
11
... esramos atravesando la zona un ranro nebulosa de una política
nueva, excelente como inspiración teórica, aunque la implantación corra mantuviera una considerable influencia en la política nacional gracias a su
laboriosa en un medio ambiente como el nuestro todavía refractario alianza con grupos conservadores de la provincia de Buenos Aires y su conrrol
a las innovaciones que contrarían radicalmente lo esrablecido ..... JIH sobre un número de diputados y senadores . Esta influencia jugarla un rol en la
oposición a la reforma electoral) especialmente en el Congreso, con la resistencia
Observadores como el ministro británico en Buenos Aires se permitirían.· liderada por Eliseo Cantón, presidente de la cámara baja 19 ~, si bien las dimensio-
dudar de la determinación de Figueroa Alcorta de reformar las pnicticas nes del núcleo figueroísra encontraban sus límites en la presión impuesta por el
políticas, y no vacilaban en describirlo como un "príncipe de la intriga" cu:.: Ejecutivo Nacional sobre los legisladores. Así. para finales de 1911 aquella pre-
yas tácticas electorales se expresaban en la necesidad de asegurar "as rhe day · sión ejercida sobre las diferentes facciones en el Congreso provocaría el realinea-
of election approached, rhe supporr of the provincial aurhoriries capable of. miento de varios políticos figueroistas, como el mismo Figueroa Aleona notaba:
influencing rhe resulrs of the poli", 1'>4 Por otra parte, circulaba información .. ' " ... en el año transcurrido he tenido muchas oportunidades de anotar defeccio-
entre la prensa porreña sobre la opinión desfavorable de Figueroa Aleona en · nes y deslealtades". 200
relación a la carta enviada por Sáenz Peña a Félix Garzón, la cual a los ojos . La decisión de Sáenz Pefia de evirar cualquier intervención en la política
del político cordobés se asemejaba a otro ejemplo de ingenuidad política · partidaria había provocado una extendida perplejidad entre los políticos pro-
capaz de llevarlo a un temprano colapso político í.UHes de la finalización de . vinciales en el interior del país. 201 Tradicionalmente los presidentes participa-
su primer año de mandato. PlS Orros iban incluso m<ís lejos con sus criticas .. ban activamente de las negociaciones y transacciones entre los diversos gru-
hacia Figueroa Aleona y sugerian que éste, aunque había elevado proyectos . pos, desde el momento en que la intervención del presidenre en la política
de reforma electoral al Congreso, también había ejercido presión sobre el . provincial contribuía a dar forma a los alineamientos facciosos . Como ya se ha
Congreso a fin de evitar la sanción de aquellas propuestas de rransformacÍÓil observado en páginas anteriores, el régimen político conformado después de
de la legislación electoral. l% · .· · •. : ·. 1880 regulaba los conflicws producidos entre las elites regionales, sin estable-
La influencia de Figueroa Aleona disminuiría una vez alejado de la presl..: · .. cer un sistema de partidos competitivo, Se ha sugerido que, dada la inexisten-
ciencia y su red de conracros políticos iba a quedar reducida a los drculos polfri;. · cia de un encuadre partidario, las instituciones estatales, y no los partidos,
cos aliados de la provincia de Córdoba, a su alianza con el gobernador de Buenos · · emergían como los mediadores claves entre las facciones de la elite. 202 En este
Aires, el general Arias, y al grupo de senadores y diputados nacionales figueroís,;. senrido, la competencia entre las facciones provinciales estaba regulada menos
tas. Por otra parre, la red de amigos políticos de Figueroa Alcorra en la provincia por mecanismos internos en los partidos provinciales que por negociaciones
de Córdoba nunca había alcanzado posiciones de predominio político, incluso informales entre notables provinciales, miembros del Congreso y el presiden-
durante su presidencia En un comienzo, la elección de S<íenz Peña como presi.:.. te. Por otra parte, como he argumentado en los capítulos previos, el facciona-
denre provocaría reacomodamienros de variada imponancia en los que los go· lismo se constituía en una característica estructural de un sistema político
bernadores provinciales iban a procurar .reproducir la estrategia tradicional de dominado por un partido con un bajo grado de institucionalización, como era
solicitar el poder presidencial de arbiuio a fin de solucionar las disputas entre los el PAN roquista. 203 La política facciosa era en parte una respuesta a la falta de
3 1 6 - - - - - - - EI.. OCASO DE LA REPÚBLICA OLIGÁRQUICA.
MART(N o. CASTRO ----------------- 317

una competencia entre partidos políticos en un sistema controlado por' d Sáenz Peña haría públicas las intenciones del gobierno central de no tole-
PAN, una alternativa a la débil competencia partidaria. 20 '1 Ciertamente, la rar prácticas políticas fra~dulentas en la política provincial al tiempo que urgía
trategia saenzpeñista significada el final del sistema de partidos a los gobernadores a que garantizaran el ejercicio del sufragio. La decisión de
articulados en el nivel nacional en la laxa organización del partido dommanre~ Sáenz Pena de avanzar con su programa reformista sumado a la inexistencia de
estrategia que, de manera poco sorpresiva, provocaría una faccionalización :... '..-::·::'i':;:-;:;F/'.·, una coalición anrirreformísra organizada (y explkita) colocaba a los goberna-
aún mayor del juego político. Este programa saenzpeñista resrringida sensibléi dores poco deseosos de llevar adelante experimentos políticos de riesgosas
mente la influencia de los partidos provinciales sobre las decisiones polítiCaS ·'.' :;,. ','. J:).'.: consecuencias en una difícil posición. Esra particular situación ayuda a expli-
en sus propios distritos y contribuiría a la fragmentación de las conexiond· car por qué politices provinciales que habían participado activamente en lo
entre los diferentes grupos de las elites provinciales: · ' . '· :;;:; '· que La Prensa había llamado el "régimen oligárquico~' declaraban apoyar el
programa político de Sáenz Peña. De acuerdo con Rodolfo Rivarola, editor
.. Jos que gobiernan en una provincia no tienen vinculación con los de la Revista Argentina clt· Ciencias Pollticas, había poco de reformismo en las
de su vecina ... Los autonomistas de Corrientes no se parecen a los de · · estrategias políticas de los gobernadores provinciales y mucho de bt'lsqueda
esta capital, ni a los que gobiernan la provincia de Buenos Aires; así de favores presidenciales, ya que "la necesidad de conservar el apoyo del
como los roquistas de Entre R1os son muy distintos de los que domi- presidente les hace reformistas de la ley electoral". 208 Por arra parte, este
nan en Tucumán. 205 apoyo escasamente espontáneo incluida la sanción de leyes electorales por
parte de legislaturas provinciales o de reformas a las constituciones provin-
Por otra parte, la decisión de Sáenz Peña de gobernar sin un partido oficiái·.· ' ciales, como se demostraría en los casos de Santiago del Estero, Mendoza,
ampliaba las posibilidades de la existencia de disputas en el Congreso qué~· Santa Fe y Córdoba,z09 En la provincia de Buenos Aires el nuevo gobernador
en la visión del representante diplomático británico, asumirían la formad~ ·. De la Serna se alinearía con la orientación política del gobierno nacional y
una "inertia [ .... ] unknown and only explicable by the facr rhat under pre.:. ·. avanzaría con la propuesta de reformar la legislación electoral provincial,
vious governmenrs it was accustomed ro be directed by the Presidenr of the · aunque los cambios respetarían las funciones electorales de los municipios
Nation as the Chief of a Party", 206 Esta situación implicaba que el gobierno entendidas como una garanda de control sobre el impacto reformista . 210
Parecía no haber una alternativa realista para las elites provinciales: u,. ,adap-
nacional, a fin de obtener la aprobación del proyecto de reforma electoral;
no podía exigir disciplina partidaria de un número de legisladores y, en con~ tarse o morir, ral es el dilema',, si bien en algunos casos como el de Jujuy la
secuencia, se encontraba en la necesidad de recurrir al poder de persuasión . reforma de la ley electoral provincial podría ser retrasada, aunque eventual-
de las atribuciones presidenciales, ejerciendo la amenaza de una inrervenl • mente sancionada . 211 Aquellos periódicos que advertían sobre la necesidad
ción federal o presionando a los parlamentarios. Por ejemplo, el ministro del de introducir cambios políticos expresaban su desconfianza hacia aquellos
Interior, Indalecio Gómez, viajaría a La Plata para negociar el apoyo de los políticos provinciales que se habían convertido impensadamente en voce-
diputados bonaerenses al proyecto de reforma electoral que proponía rela.:: ros de la reforma electoraL Esa misma desconfianza (mezcla también de
cionar el nuevo censo electoral con las listas de la inscripción militar. Las • cálculo político) se adivinaba en las presiones que el Partido Radical inten-
negociaciones también incluirían un viaje del ministro de Obras Públicas· taba ejercer sobre el gobierno nacional para que éste enviara intervencio-
para garantizar al gobierno provincial que el gobierno nacional ejecutaría de · nes federales a las provincias como forma de garantizar elecciones libres en
manera completa el programa de obras públicas diseñado por la provincia de eHas. 212 En contradicción con los deseos radicales, el gobierno central iba
Buenos Aires. 207 Significativamente, la estrategia de Sáenz Peña mmbién sig.i a decidir la intervención federal únicamente en el caso de la provincia de
nificaba que las facciones conservadoras no podían esperar ayuda alguna de Santa Fe, en donde un conflicto institucional entre el gobernador y la le-
parte del gobierno central en el objetivo de construir un partido nacional, gislatura había paralizado la administración de la provincia. 213 Se percibe
carencia ésta que revelará toda su importancia una vez sancionada la nueva aqui cómo, pese a las presiones de algunos sectores de la oposición al régi-
ley electoraL men y de la actitud favorable de algunos exponentes de la prensa nacional
318 - - - - - - - - EL OCt\50 DE LA REPÜIJL!Cr\ OLIGARQUlCA; lv[ART{N O. CASTRO - - - - - - - - - - · - - - - - - - 319

como el diario Lrt Pn·1wt hacia una política activa de intervenciones darían su voto a favor de su sanción.,¿¡- Por orra parre, como ha argumentado
les, el gobierno nacional simplememe no acumulaba la suficiente . Fernando Devoto, el hecho de que legisladores amirrerormistas nunca dieran
política como para concretar esra política de alcances más amplios. La forma a una oposición abierra, deja entrever la popularidad de la reforma elec-
sión de no avanzar con una estrategia generalizada de intervenciones toral entre la opinión pública" Se advierte también cómo algunas facciones
les se relacionaba, por otra paree, con los temores del gobierno cenrral dentro del denominado orden conservador se demostraban mucho menos op-
las posibles consecuencias no deseadas que una intervención activa en la timisras en relación a los lineamientos generales que el sistema de partidos ad-
lírica provincial podría provocar, en particular la posibilidad de que ésta quiriría gracias a la introducción de rdormas en la legislación elecroral y a las
dujera a la formación de ligas de gobernadores conrra el programa posibilidades electorales que ofrecía a los partidos políticos opositores. Aunque
ñisra. ~ la naturaleza personalisra de la política panidaria en Argentina significaba que
Si se examina con alguna atención los alineamientos de los el alineamiento faccioso respondía menos a consideraciones ideológicas que a
nacionales y las alianzas entre políricos a nivel nacional y gobernadores, s'e la solidez de la.s vinculaciones personales, la determinación de S<í.enz Peña de
advierte que aquéllos nunca asumieron las proporciones de las llamadas lograr la aprobación de la reforma electoral introduciría un nuevo clivaje polí-
durante el período de S<ienz Peña al frente del Ejecutivo. Aunque rico en la política facciosa y provocarla el realineamiemo a nivel local y nado-
rumores acerca de la posible formación de una "liga" de gobernadores que; nal. De manera poco sorpresiva, la oposición al roquismo, que había servido de
respondiendo al PAN, enfrentada al programa saenzpeñisca de reforma políri~. elemento agludnanre a una amplia alianza de Gtcciones en contra de la predo-
ca214, ésra nunca se materializó, por lo que la oposición a la reforma elecrorar· minancia política de Roca, perdería su significación, por cuanto la defensa de-
asumiría formas más discretas. En esre conrexw de fragmenración política la ddida de Sáenz Peña a su proyecto de reforma electoral introducirá una nueva
influencia del presidente fue central y la presión que el Ejecutivo Nacionai •. división que asuminl. la forma de un enfrentamiento enrre el Congreso y el
ejerció sobre diputados y senadores decisiva para la aprobación de la ley elec~
111
Ejecucivo NacionaL:! De acuerdo con el jefe político Zoilo Cantón, la ded-
roral...:m El gobierno nacional elevaría, en este semido, tres proyectos de legis.: sión del gobierno central de enviar una intervención federal a la provincia de
!ación a consideración del Congreso. En diciembre de 191 O, envió un proyec:.: ·: Sanra Fe así como las negociaciones llevadas aclehune entre el Ejecutivo Nado-
ro que proponía el esrablecimiento de un nuevo registro elecroral basado en·. nal y el Partido Radical a fin de que este partido confirmara su rentreé poli rica,
los lisrados de la conscripción militar. Una vez aprobado este primer proyecto · provocarían la aparición de un '(sentimiento conservador" emre los legisladores
en julio de 1911 el nuevo registro serfa establecido. Simultáneamente el gci~ • y los políticos locales amenazados por la política de Sáenz Peña:" ... y as{ ve Ud.
bierno nacional llevó adelante negociaciones con el Partido Radical a fin de .• · que coinciden en la acción los roquisras con sus amigos, los de Buenos Aires,
asegurar su participación en las elecciones sanrafesinas de 1912. En la segunda ·· con los de la capital y provincias cuando se habla de llamar al orden al Poder
mirad de 1911, el Ejecutivo Nacional elevaría al Congreso otro proyecto que Ejecutivo ...... " .21 '> En la opinión de Cantón el conflicto entre el Congreso y el
buscaba la instauración del voto secreto y obligatorio, acompañado por otrO gobierno nacional se originaba en Ja determinación de Sáenz Peña de lograr la
que proponía establecer la "lista incompleta" como sistema electoral que asel• sanción de la ley que esrableda un nuevo padrón electoral basado en el empa-
gurara la representación de los grupos políticos mínorirarios. De esra manera;. · dronamient:o militar y en la intervención presidencial en la política santafesina.
de acuerdo con la ley 8871 (conocida posteriormente como Ley Sáenz Peñah, ·.•· Exisda entonces un grupo de legisladores que no sólo condenaban la de-
el partido que ganaba una eleccíón se llevaba dos tercios de las bancas en tan~ cisión presidencial de intervenir la provincia de Santa Fe en 1911, interven-
ro que el segundo partido más varado se quedaba con el tercio resranre . 216 ción que eventualmente contribuiría al éxim electoral de los radicales, sino
2 0
No exisrida una oposición explícita y organizada a la reforma electoral. que también expresaban su oposición a la rdorma elecroral. :! Brokers políd-
enrre los legisladores, aunque ocasionalmente la prensa nacional iba a idendfi:.. cos porteños como Cayerano Ganghi, Iriondo, Güiraldes y Cantón se apen-
car la presencia de opositores al proyecto, especialmente entre aquellos miem- drían al proyecto saenzpeñista de reforma electoral porque inrepretaban que
bros del Congreso que terminaban su período parlamemario. Incluso varios una evenrual reforma podría asesrar un decisivo golpe a su capital electoral e
2 1
oradores parlamentarios, pese a expresarse en contra de la nueva ley electoral, importaría ''mayor trabajo y tm.ls .fi"mdes", ! Por orra parre, los legisladores
3 2 0 - - - - - - - EL OCt\S() Dr Lt\ RF.I'ÚBL!Ct\ Ol.IGARQUICA •. ~ MARTfN o" CAsrRo - - - - - - - - - - - - - - - - - 321

que componían la oposición figueroista y autonomista en el Congreso decisión de la Cámara de Diputados de rechazar la cláusula que establecía el
dan hacer descarrilar el programa político reformista a rravés de la impleme1t,:. voto obligatorioY 5 No se equivocaba, sin duda, Rodolfo Rlvarola cuando ob-
tación de dos estrategias diferentes . Primero, diputados y senadores opc · · <<''·='Í"'·· servaba que la sanción de la ley no había sido "espontánea; senadores y dipu-
al proyecto procurarían impedir la sanción de la reforma elecroral, o al mPnrit-: .~::.'~~:.;i,:i:!i/\. tados murmuraban de la política presidencial: la cargaron en cuenta del liris-
intentarían retrasar su sanción a fin de que las elecciones nacionales de mo, del romanticismo del presidente". 226
de 1912 se llevaran adelante bajo la antigua legislación electoraL En segundo Con todo, la Ley Sáenz Peña solamente iba a regular las elecciones de
lugar, buscarian sancionar una ley que regulara la auroridad del Poder diputados nacionales, la elección de miembros de los colegios electorales en-
rivo Nacional de decretar intervenciones federales cuando el Congreso se cargados de elegir presidente y vicepresidente, y la de electores de senadores en
conrrara en receso, como una forma de impedir la caída de gobernadores pro~ . ·:·>.,;-::¡:;, . la Capital Federal. Por otra parte, el ministro británico acertaba en sus apre-
vinciales y la elección de gobiernos saenzpeñistas. Significativamente . ciaciones cuando observaba que la aplicación del sistema de lista incompleta
jefes políticos reconocían la paternidad de Figueroa Alcorta en relación a las: solameme tendría lugar en unas pocas provincias: "Broadly speaking, its ope-
estrategias obstruccionistas desarrolladas en la arena parlamentaria: "[Cayetal. radon wiJl apply only to the Capital irself and ro those Provinces which rerurn
no Ganghi] está muy contrariado con la reforma que se proyecta, sobre rodó more rhan rwo Deputies. In all rhe others the sysrem will remain as heretofo-
recordando su consejo .... : 'conserven su capital y opónganse a la reforma si re".217 Los resultados de las primeras elecciones realizadas bajo las disposicio-
intenta llevarla adelame"'.:U.'! Los contactos entre los hermanos Cantón, nes de la nueva ley elecroral no contribuyeron a disipar los temores de los le-
ladores figueroisras y el vicepresidente Victorino de la Plaza -quien tatuut~o:u gisladores más reticentes a introducir cambios en la legislación electoral, si
había construido vinculaciones con la Unión Nacional- dejaban claramente bien los partidos unuevos" (el Partido Radical, el Partido Socialista y la Liga
entrever hasta qué punto en el interior del gobierno nacional no existía . del Sur) sólo alcanzaron desempeños apreciables allí donde los procesos elec-
posición única con respecto a los probables beneficios qt.ie una reforma electo¿ ·. torales contaron con la supervisión del gobierno centraL 228 En la ciudad de
ral podría acercar, En efecto, se advertía la circulación de numerosos rumores ·: Buenos Aires las primeras elecciones llevadas a cabo bajo la nueva legislación
describiendo una posible conspiración con base en el Senado y liderada por et·. electoral darían una imagen acabada de la transformación radical que la Ley
vicepresidente, que buscaría impedir la incorporación de la lista incompleta y. Sáenz Peña implicaba para las máquinas políticas "conservadoras" en el distri-
el voto obligatorio en la legislación elecmral. No era un secreto para los perió- ·. to . Sólo dos candidatos provenientes de los partidos tradicionales (Estanislao
dicos que la relación entre Sáenz Peña y Vicrorino de la Plaza se había deterio-: .• Zeballos de la Unión Nacional y Luis M . Drago de la Unión Cívica) sobrevi-
rado a partir de las discrepancias en mrno a la decisión presidencial de colo~ virían a la catástrofe electoral. Seda el mismo Zeballos quien, consciente de la
carse por encima de la política partidaria. Es significativo que observadores· excepcionalidad de su siruación en un escenario electoral en el cual amiguos
extranjeros como el ministro británico en Buenos Aires creyeran que la apro~ roquistas como Quimo Costa y Mariano de Vedia habLan encontrado dificul-
bación por parte del Senado -presidido por De la Plaza- de una ley electoral · tades evidentes para movilizar votantes en apoyo a sus candidaturas, describie-
definida por Reginald Tower como "cuasimópica" era altamente improba.:. .· ·. ra con abrumadora claridad: "Estoy en la condición de un náufrago que se
ble. 223 No sorprenderían entonces las criticas posteriores de Vicwrino De la salva cuando se hunde la nave con todos los otros tripulantes" Y.<>
Plaza en las que delineaba los efectos perniciosos que, a su entender, la Ley · Con todo, como Natalio Botana ha señalado, las elecciones provinciales
Sáenz Peña había provocado en el sistema de partidos en general, y en la cohe.:. para gobernador y legisladores provinciales mostrarían un escenario político
sión de las facciones conservadoras en particular. Para noviembre de 1911; · diferente evidenciado en las victorias conservadoras conseguidas sobre los ra-
Tt-ibuna argumentaría que sólo la influencia del presidente sobre el Congreso · · dicales en Salta, Córdoba yTucumán. Sin embargo, y a pesar de los resultados,
podría garantizar la sanción del proyecto de reforma electoral .2 24 De manera ·estas elecciones también ilustraban sobre la presencia de nuevas prácticas po-
significativa la participación del ministro dellnrerior en los debates parlamen- líricas, en particular la evidencia concreta de cómo la presencia de un liderazgo
tarios y la propia presión de S<íenz Peña sobre los legisladores serían decisivas nacional en el Partido Radical había contribuido a auxiliar a las ramas provin-
para la sanción del proyecto de ley electoral. en un proceso enrarecido por la ciales del partido durante las campañas electorales. Por el contrario, los dife-
MARTiN O. Ci\STRO - - - - - - - - - - - - - - - - - - 323
.322 EL OCASO DE lJ\ REPÚBLICA '--''·'l.:J/\1\.\.Il

esos primeros acros comiciales los restos del roquismo todavía señalaban a los
remes partidos "conservadores" no encontrarían la forma de superar su
figueroísms corno su principal enemigo polirico y corno aquellos responsables
menración endémica ni recurrir a la asistencia de una organización nadori~F':''/, :·XJ<:.:f ;,:;'. :.
__ - ..... ,..... .. ..., . principales de su declinación política . Los saenzpeñistas, en cambio, aunque
"conservadora, como potencial mecanismo correctivo. Es revelador
fueran "inhábiles, insuficientes, majestuosos", no eran considerados una ame-
la persistencia de las modalidades del viejo régimen que los políticos que proi:;i/\\\%mi J!i¡!"W·,'.
preocupados en derrota'~><\·::·"'··
naza importante e incluso podían transformarse en posibles aliados en la lucha
venían del antiguo Partido Nacional parecieran más F'''

al Partido Radical f.1.cciosa debido a que, en palabras de Mariano de Vedia, "su conducta revienta
a otras facciones "conservadoras" rivales que en vencer 233
a los que nos revemaron, mientras a nosotros no nos han hecho nada" . Sin
estos actos comiciales. Por ejemplo, incluso en la provincia de Santa Fe,
embargo, las reacciones de los amigos políticos de Roca posteriores a las pri-
el Partido Radical había tradicionalmente demostrado una considerable
meras elecciones desarrolladas bajo la Ley Sáenz Peña no dejarán de mostrar
fluenda 230 , los diferentes partidos y coaliciones "conservadoras"
su insatisfacción frente al resulrado del experimento polM:ico saenzpeñisra. Por
adoptar estrategias que evitaran el éxiro electoral de las facciones riváles.
ejemplo, algunos politicos que respondían al Partido Nacional de la provincia . -
duda ello no impediría que esos mismos partidos llevaran adelante esbo ....... ~
de Santa Fe criticarán los objetivos y metodología del programa político de
negociación previos a la contienda electoral, pero el fracaso de aquéllos
Sáenz Peña expresando su rechazo hacia lo que describían como una "mani-
ya las dificultades por descubrir en el Partido Radical al enemigo político
fiesta parcialidad" de parte del presidente hacia el Partido Radical: "La política
tendal, además de revelar los obstáculos para superar las rivalidades y conun.::-
del Dr. Sáenz Peña puede ser todo lo bien y parrióticamente inspirada que se
tos facciosos internos . Lamentaciones posteriores a la derrota electoral dejari
· quiera, pero su ejecución revela [ ..... ] que los propósitos son otros o que los
bien en claro los obstáculos a posibles entendimientos enrre la Liga del
debíamos aproximarnos entre medios no son los más adecuados" . Aun cuando parecían adquirir una actirud
la coalición de fuerzas "conservadoras)>: " ....
comprensiva hacia el objetivo del Ejecutivo de reincorporar al Partido Radical
fuerzas conservadoras para evirar el triunfo radicaL., Mas la Liga del Sur L;·~]:
en el juego político, no por ello dejaban naturalmente de condenar los inten-
no lo quiso nunca. Se creyó suficiente y ese fue el error que la perdió",:!31 Los·.
tos saenzpefiistas de asestar un golpe definitivo al roquismo y de introducir
conflictos facciosos no sólo impedirían la forrP..:lción de una coalición "conser~·
Los cambios significativos en la redistribución del poder dentro de la elite política:
vadora'', sino que también contribuirían al éxito elecroral de los radicales.
" ... Sáenz Peña ha hecho [.... ] todo lo posible para que desaparezcan de la
efectos perniciosos de éstos se tornarían evidentes en la decisión de los parri~: :
gestión pt'tblica los hombres de los regímenes pasados como nos llaman y ven-
dos conservadores de movilizar a sus votantes en favor del Partido Radical en>.
gan regeneradores a realizar su obra'' .13 ·i No es necesario volver a insistir sobre
distritos en los cuales pronosticaban el triunfo de un partido conservador ri~ :·
el antirroquismo demostrado por los saenzpeñistas, aunque sí se advierte en
val. Tanto el gobierno nacional como la prensa porteña eran conscientes de'·
esta coyuntura que los más cercanos amigos pollricos de Sáenz Pefia no ocul-
cómo los conflictos entre panidos y facciones conservadoras podían conspirar· ·
taban su satisfacción ante los movimiemos desesperados de los antiguos ami-
contra su desempeño electoral, juicio que se revela en el intercambio epistolar.·
gos políticos de Roca. Ezequiel Ramos Mexía, por ejemplo, recibirá con agra-
entre Indalecio Gómez y Sáenz Peña:
do la novedad de la derrota de las facciones conservadoras en la provincia de
Sama Fe y disfrutará de analizar sus reacciones frente al inesperado triunfo del
Si la combinación de los radicales con los liguisras se realiza en Ge-
radicalismo local: ".,.el plan que movía a risa a tanta gente, les va ahora en-
neral López y Constitución y si además los coalicionistas llevan a
trando hasta los tuétanos, y pronto les hará caer J~ mandíbulas ... , Las cosas no
cabo su amenaza de vengarse de los liguistas por esa combinación,
pueden ir mejor". Por otra parte, de acuerdo con el ministro de Obras Públi-
dando sus votos en el Rosario a los radicales, estos poddan resultar
cas, estas elecciones revelaban el escaso favor popular con que contaban las
triunfantes en la campaña electoraL:m
facciones tradicionales en la provincia y dejaba en evidencia que la oposición
política contaba con chances de alcanzar el éxito electoral si se garantizaban
El contraste entre las actitudes y estrategias de las facciones conservadoras
elecciones uansparenresY 5 Roquisms de las provincias de Córdoba y Santa Fe
antes y después de los primeros experimentos electorales bajo la nueva ley
comparaban desfavorablemente las campañas electorales desarrolladas por un
electoral se hace aún más evidente cuando se adviene que con anterioridad a
324 EL OCASO DE LA REPúBLICA Ol!GARQUICJ\; ;; MARTfN o. C¡\STRO ------------------- 325
Partido Radical que había dejado entrever su potencial organizativo frente a similar, Esranislao Zeballos no escandia sus dudas acerca ele los cambios efecti-
improvisación organizativa de los parddos conserv~dores provinciales, vos introducidos por lá ley elecwral S;knz Peña.~!·i.\ Si bien Zeballos habla apo-
res, se argumentaba, que habían contribuido a las derrotas elecrorales en yado la candidatura de St.í.enz Peña a la presidencia de la república, la política
bas provincias.:!Jú Las elecciones de 1913 y 1914, que confirmaban una exterior adoptada por este último (sobre todo en lo que rcnía que ver con una
dencia a favor de los nuevos partidos políticos como el socialista y el política más amistosa y cooperariva en la relación bilateral con Brasil) introdu-
no hicieron más que incrememar los temores y la incertidumbre entre ciría una disrupción clara en la relación entre ambos polhicos y entre Sáenz
facciones conservadorasJ;17 .. Peña y el cenáculo que giraba en torno al diario Ltt Premtl. 244 Sin embargo) las
Aunque no se advertían entre los miembros de la elite política conservad,._¡.;.; diferencias entre Sáenz Pei1a y Zeballos no se reducían a las decisiones del go-
con anterioridad a 1912 signos evidentes que testimoniaran la presencia bierno saenzpeñista referidas a la política exterior, sino que reflejaban diferentes
temores ante un eventual asedio a la fortaleza de sus beneficios, 236 los éxitos posturas en relación al proceso de reforma electoral. Aun cuando Zeballos ha-
electorales de los radicales llevarían a los políticos conservadores a perseguir la: bía apoyado la inclusión del voto secreto, permaneceria escéptico acerca de la
conformación de un partido nacional único: "Para acallar las disidencias . preparación política que podía observarse en el electorado y, en este sentido, se
nas y defenderse del enemigo común llama a sí a todos los que no ven claro mostraba más favorable a la introducción gradual de cambios en la legislación
día siguiente del [riunfo radical, y por esto se llama concenmuión conservado~ electoral. 2<1 5 Al igual que M aupas, la principal preocupación de Zeballos en re-
m'' . 13 ~¡ Sáenz Peña, sin embargo, es raba lejos de imerprerar los resultados de his lación con la nueva legislación electoral pasaba por el hecho de que la reforma
primeras elecciones en la dirección de aquellos conservadores que preferían los misma se asentaba en "la buena fe y f. ... ) la honradez individual de este presi-
pronósticos alarmistas. Ciertamente no coincidia con aquellos roquistas que. dente de la República, puesto que todo el sistema reposa en nombramientos
describian a los radicales como "el peligro amarillo [ ... ) el imperio del malei directos" . 2'16 Zeballos consideraba que treinta y cinco años de hegemonía polí-
vaje, del analfabeto y del compadre". De acuerdo con la visión de estos raquis.:. . tica roquism habían provo~ado una extendida indiferencia electoral entre unas
tas, los radicales estaban ganando erdmporrancia gracias al "lirismo electoral "masas" que habían aprendido a ser tolerantes hacia el fraude electoral. En la
del Presidente''. 2·io Sáenz Peña, con rodo, no creía que los radicales y socialistas concepción del ex ministro de Relaciones Exreriores, el programa político de
encarnaran versiones de partidos políticos revolucionarios sino que, por ei • Sáenz Peña no contribuida a una reforma del sistema político al no perseguir la
conrrario, parecían involucrarse decididamenre en el escenario elecroral dise-:- · formación de un sistema de parddos bipartidista, ni proveería de elementos
ñado por la nueva legislación elecroral: que condujeran a una mayor participación política de la opinión pública. Para
Zeballos un sistema electoral basado en el entusiasmo reformista del gobierno
No todos los conservadores participan de las mismas aprensiones y nacional y en una débil opinión pt.'tblica podia provocar efectos contraprodu-
yo debo deciros que tampoco las· comparto.,. Desde antes de ocupar centes y empujar al sistema polltico hacia un despotismo presidencial incluso
la presidencia yo vengo recomendando la formación de los partidos peor que aquel de Porfirio Díaz en 1Y[éxico. 2'17 Con todo, y a pesar de su escep-
orgánicos e impersonales: han triunfado los primeros que han acer- ticismo hacia el resultado de la reforma electoral, lns dudas de Zeballos no le
tado con la disciplina parridaria. 2'11 impedirán aconsejar a Ltl Pn·ma que apoye al gobierno de Sáenz Peña sobre la
base de temores de una posible recuperación politica roquista (" .... el adveni-
Sin embargo, otros expresaban su escepricismo y dejaban al descubierro sus • miento de Roca por medio de sus amigos más caracterizados ... ") 2'18 .. Esros te-
dudas frente al optimismo presidencial y a las consecuencias de la reforma elec- · mores también se extendian a que los efectos no deseados de la aperrura políti-
toral. Algunos inrelectuales y miembros de la elite polfrica dudaban sobre los ca derivaran en un sistema basado en oligarquías provinciales encabezadas por
reales beneficios de una ley electoral cuyo cumplimiento dependía de la fe elec.:. .· Figueroa Aleona o Victorino de la Plaza. De manera similar a otros intelectua-
toral que mostraran los gobiernos y fi.mcionarios electorales: "Mientras éstos les como Juan Álvarez, Zeballos no creía que la ciudadanía argentina se encon~
permanezcan ;ti freme del gobierno de la Nación, su presencia será una garantía trara preparada para jugar su rol en una democracia represenrativa, por lo que
de ejecución; pero los que les sucedan, ¿heredarán sus virmdes?'' . :!·l1 De manera no resulta sorpresivo que, a pesar de su decidido apoyo al desmantelamiento de
326 ----~-. EL OCASO D[ Lr\ REPLJHI.ICA OLIGARQUICt\.,; MARTÍN O, CASTRO - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 327
la maquinaria política roquisra, no mostrara un entusiasmo similar por el pro.:.:: Peña había contribuido de manera decisiva a la destrucción de un sistema
grama político saenzpeñisra: " .... Sáenz Peña [..... ] me parece simplernente uit. político basado en la existencia de un partido dominante que incorporaba a
iluso ... Subirse a las nubes y dejar que el país haga la politica ideal del partidos provinciales en un partido nacional, gracias en parte a la influencia
libre, es desconocer que no existe país en el sentido político, sino masas del patronazgo ejercido por el gobierno centraL De manera significativa, una
ruadas por rreinra y cinco años de educación roquisra .... ". :!.·í'J parre considerable de la elite política no comparria el optimismo del grupo
La salud de Sáenz Peña se deterioró nípidamenre, siruación que llevó= reformista saenzpeñista acerca de las consecuencias positivas de la reforma
que Vicwrino de la Plaza ocupara la presidencia ele manera permanente electoral. Estos políticos anrirreformistas rechazaban lo que denominaban la
partir de ocrubre de 1913. Sáenz Peña morirfa menos de un año m~is tarde, No. ingenuidad politica de Sáenz Peña y expresaban sus temores sobre las conse-
resulta sorprendente que Vicwrino de la Plaza -que había estado en conracto: cuencias no deseadas que el sufragio universal podía desatar sobre el proceso
con facciones que se oponían a la reforma electoral- expresara una ·opinión de formación del estado. Significativamente, Roca expresada el escepticismo
diversa a la manifestada por S<í.enz Peña en relación a los beneficios de aquellos que temían un regreso a épocas de anarquía política: "Ya veremos
por el programa de reforma electoral y prefiriera subrayar lo que constderaba en qué se conviene el sufragio libre, cuando la violencia vuelva a arnagar"-.-~ 53
eran efectos negativos de la aplicación de la reciente ley electoral enrre los Si bien un análisis de los alineamientos partidarios entre 1912 y 1916 está
partidas tradicionales, abriendo las puerras a un debate sobre una posible . más allá de los objetivos de este libro, es sin embargo importante recordar que
visión de la ley elecroral. 250 Ese pesimismo de parte de sectores de la elite políL las facciones conservadoras no se demostraron capaces de superar sus probl'e-
tica que les impedía ver beneficios en la aplicación de la Ley S<íenz Peña, mas inrernos en los años previos a las elecciones presidenciales de 1916 . Sin
señalado por algunos analistas politicos que advenían sobre una posible duda, la persistencia de los conflictos internos contribuiría al éxito electoral
ción conservadora'' contra la reforma elecroralliderada por aquellos miembros· del Partido RadicaL En el período previo a estas elecciones nacionales, los
de los grupos dirigentes que se habían opuesto a la chi.usula que esrableda et partidos conservadores provinciales pusieron en riesgo la sucesión presidencial
voto secrew "en el Congreso, en las legislaturas provinciales y en la prensa". .. al fracasar en las diferentes tentativas por conformar un partido conservador
Las facciones conservadoras habían tradicionalmcnce confiado en la dirección. unificada en el nivel nacional que fuera capaz de derrotar al radicalismo en las
y asistencia del gobierno cemraL Sáenz Peña se mostrada renuente a urnas. En las elecciones nacionales de 1914, los partidos conservadores tradi-
semejante rol desde la presidencia Esta actitud desde el gobierno central y b. cionales se las arreglaron para elegir 33 diputados nacionales contra 22 electos
instauración de un nuevo sistema electoral iban a inuoducir cambios funda:.·: por los radicales, 7 socialistas y 2 de la Liga del Sur, En 19 U, durante el deba-
mentales en la forma en que las facciones conservadoras concurrían a re de la ley electoral Sáenz Peña en el Congreso, legisladores ccconservadores"
mar agrupaciones y provocaría una mayor fragmentación en el universo coii:..: habían pronosticado que los parridos opositores tendrían dificultades en al-
servador y una propensión a discurir el alcance de los beneficios (si canzar el tercio de las bancas parlamentarias reservadas para la oposición. Sin
existían) del nuevo sistema electoral y ele la aplicación del sufragio embargo, ral como señala Naralio Botana, el número de los diputados oposi-
Estudios recientes han sugerido que la sanción de la nueva ley electoral rores elegidos en 1914 se encontraba bien por encima del umbral asignado en
fundizó el realineamienro de las facciones conservadoras en torno a dos reli.~ reo ría a los nuevos partidos políticos. 254 Estos partidos, especialmente el Parti-
dencias enfrentadas; por una parte, un bloque reformista formado por políri~ do Radical, demostrarían su habilidad para penetrar en las provincias del inte-
cos que buscaban construir un partido reformista con una rior, vinculando grupos políticos regionales con la estructura de un panido
ideología definidas; un segundo bloque constituido por aquellos que nacional que respondía a un liderazgo nacional unificado. De manera opÚesta
un parrido nacional construido sobre la influencia de gobernadores y a los radicales, las facciones "conservadoras" que ya no contaban con el para-
políticos locales Presentado de manera esquemática, esros bloques -lideraaos guas protector de un presidente que se negaba a desempeñar el rol de gran
respectivamente por Lisandro de la Torre y lvlarcelino Ugarre- se enfremarían elector demostraron manifiestas dificultades para dar forma a un partido cen-
duranre el proceso de constitución del Partido Demócrata Progresista emie< tralizado . En diciembre de 1914 la Liga del Sur y una variedad de diferentes
1914 y las elecciones presidenciales de 1916, ! 5! La denominada Ley Sáeni. ·.· facciones "conservadora..<;" conviníeron conformar un partido político que pu-
328 --------------- Et. OCASO DE Lr\ REPÚBLICA VI...II..J/\1\UUil
Mr\RTfN O. CASTRO - - - - - - - - - - - - - - - - - 329

por el conrrario, este partido político, la UCR, "organiza[ba] sus fi.terzas para
diera prevenir un posible triunfo radical en las elecciones presidenciales .
disputar la presidencia en las urnas con probabilid~es de éxiro". 257 En definiti-
amplio espectro de notables nacionales que incluía a Benito Villanueva, In:~.:;.-:.·::.·.:::::··:·:.'·'~·''''':·.,
va, la nueva era política que se abría con el triunfo de los candidatos presidencia-
quín V González, Indalecio Gómez, Esranislao Zeballos, Quimo Costa,
les radicales reflejaría los frutos de un proceso de democratización política que
A. Roca (hijo) y Lisandro de la Torre se involucrarían en la formación
ampliada las formas y los alcances de la participación política, y asignaría un rol
nuevo partido político que recibiría el nombre de Partido Demócrata
central a aquellas agrupaciones partidarias capaces de constituirse en poderosos
sisra (PDP). Sin embargo, promo quedaría en evidencia las dificultades,.:,¡;·~·<:,.:-.:· '.'<;I:E··
nexos mediadores entre los electores y las instituciones democráticas . 258
encontrarían estos políticos conservadores en alcanzar un consenso en
las características principales de la estructura partidaria: algunos favored:ui
conformación de un partido estructurado y disciplinado que contara con
programa político definido; otros se mostraban partidarios de una pe"rspectiva: , ,=;,>~:t·/.
Notas
rnás pragmática prefiriendo un partido basado en la capacidad tradicional ,l;:.:::.:: ''}:; :.: li:':' · 1 Adam Przcworski, "Somc problcms ... ", ob. cit.
los gobiernos provinciales que, suponían, controlaban un número decisivo de 2 Sobre el desempeño económico de la economía argentina presentado en términos com-
presentantes en los colegios electorales. Las disputas facciosas jugarían una véi. parativos, véase Víctor Bulmcr-Thomas, Tht Economic Hís1ory of LtLtiu Ameria1 .rince bulepm-
más un rol determinante al poner en riesgo la viabilidad de un partido tlma, Cambridge, Cambridge Univcrsicy Prcss, 1999, pp. 149-150 .
3 Véase David Rodc, "Argentina in 1914: che Pampas, tbc Imcrior, Buenos Aires", en
vador unificado . Marcelino Ugarte, quien había regresado recientemente a
Leslie Bcrhell (cd), 'J7H: Cambridge History of Latin America, ob. cit., p. 394.
arena política gracias a su elección como gobernador de la provincia de '1 Natalio R. Botana, El orden comao11dor , ob. cit., p. 235.
nos Aires y no ocultaba sus ambiciones presidenciales, no solamente se ~Juan Agusdn Garda a Luis M. Drago, 4 de mayo de 1910, en Juan A. Garda, Obnu
a apoyar al PDP sino que también compromererfa su apoyo a los candláaros·... completas, Buenos Aires, Zamora, 1955, p. 1391.
6 Tulio Halpcrln Donghi, "¿Para qué la inmigración? Ideologla y política inmigratoria en
radicales en las elecciones provinciales de 1915 en Mendoza, Tucumán y
la Argentina (1810~1914)", en Tulio Halpcrin Donghi, El esptjo de la historia. Problemas 11rgm-
riago del Estero. 255 Los conflictos que se originarían entre el presidente De Üi . .·.. ,. ,. .•. .
tinosy perspectit111s l11tinoamerimnas, Buenos Aires, Sudamericana, 1987, p. 222.
Plaza y el grupo de diputados nacionales "de filiación conservadora" en 7 Véanse Fernando Rocchi, CIJimtu:ys in tbc Dcscrt bulmtrittliwtion iu ArgaJti1111 during
contribuirían a mejorar las chances electorales de un candidato rnrHPnT'l.-lr. .. the E.vort Boom Yem:r, 1870-1930, Smndford, Standford Univcrsicy Prcss, 2006; Roy Hora, Los
en las elecciones presidenciales_ 256 A comienzos de 1916, Benito estancieros c·ontrtz el estado .. , ob. cit.
K Tulio Halpcrln Donghi, "Clase [ctratcnicnrc .. '', ob. dt, pp. 38-42
un grupo de senadores abandonarán el PDP debilitando con ello la campaña 9 Tulio Halpctín Donghí, "Argentina: Libcralism in a Countty Born Liberal", en Joseph
presidencial del partido. Lisandro de la Torre, ex líder de la Liga del L. Lave y Nils Jacobsen, Gúiding rbe lmiÍsiblc Hmzd. Economic LibtTrtlism and t/Je Stme in L11tin
candidaro presidencial del PDP. denunciaría un plan pergeñado por De Amaicmz History, Nueva York, Prneger Publishers, 1988, p. 105.
Plaza con el objeto de erosionar la estructura organizativa del PDP y desesüi~ 10 Roy Hora, Los e.strmcieros. ., ob . cit, p 192.

11 Sobre el concepto de "nacionali?..ación" y la relación entre el surgimiento del nacionalis-


bilizar a aquellos gobiernos provinciales que apoyaban la candidatura del po;_
mo y la democracia ele masas, véase Gcorgcs L. Mosse, Tbe N11rioturliZlltion ofthe .Ma.rm. Poli~
lírico rosarino. El diario La Prensa afirmaba que el surgimiento del PDP
tical Symbolism 1111(1 /11ass Moutmtnts in Gemumy from tbe Nrtpoleonic \%rs tbrough th(; Third
exacerbado el conflicro faccioso y la fragmentación de las f.:1cciones Reich, Ithaca y Londres, Corncll Universiry P.rcss, 199 L 1\
doras, aun cuando no dejaba de criticar la formación de una nueva alianza, 11 Véansc, entre otros, José Luis Romero, LM idem polltíms m lr1 Argmtina, Buenos Aires,

Concentración Conservadora, que fundamentaba su existencia en el apoyo FCE, 1990; Naralio R. Borann, Et orden cortJtTIJ{ldor .. , ob. cit.; Carlos Almmirano y Beatriz
un grupo de gobernadores que parecía buscar inspiración en "las ligas oficiales Sarlo, "La Argentina del Cenrcn:uio: campo intclccrual, vida literaria y remas ideológicos", en
Carlos Altamirano y Beatriz Sarlo, Ensayos 11rgenti11os De Snnníento 11 la vtmguarditt, Buenos
de nefasta memoria", De acuerdo con la interpretación de La Prensa, las fac>.
Aires, Ariel, 1997
dones conservadoras entre 1904 y 1916 habían podido seguir controlando las : . 1'1 Felipe Yofrc a Eduardo Wildc, 21 de agosto de 1905, en Ff}~ Legajo 2346.

riendas del poder (aun a pesar de la ausencia de un liderazgo político firme ·a ·• l·l Por ejemplo, ya en 1873, durante los dcbarcs de la Asamblea Constitucional de la Pro-

nivel nacional), porque se hab(an encontrado enfrentadas a un partido polítí;.: · vincia de Buenos Aires, Sácnz Peña se había manifestado a favor del voto obligatorio como
co revolucionario que adoptaba una política de abstención electoral. En 1916; ·
330 EL OCt\SO DE LA REPÚBL!Ci\ 331

forma de forzar a las dascs aleas a wmar paree de las dccciones. Véase Hilda Sabara y ·1'1 R S¡ien:t. Pt.:ña a Paul Grous5ac, Roma, 16 de diciembre de 1908, en AFRSP. Lega-
Palti, "¿Quién votaba en Buenos Aires?: Pr:ícrica y teoría dd sufragio, 1850-1880", 141.
Económim, vol. 30, n." JI(), ocrubrc·dicicmbrc de 1990, pp. 118- I 19. .w Paul Groussac, Roque Sdmz Pc·üa Gmdid¡lf!J pttl'll prt•údmu dt• la Rtpríblicn, Buenos
l\ li.dio Halperin Donghi, Virlll)' mut'rlt' . , ob cir., p 30.. Coni Hnos., 1909, p. 42.
1 Carlos Pdlegrini. "Los Bridnicos en la Argcndna. Conferencia en el Priricc
" ·11 Véase Eduardo Z.immcrmann, '·Rct(Hm;t polidca y reforma social: tres propucsras de
Hall", 28 de noviembre de 1905, en Domingo de lv(uro, Discurms y Escritos tft.l DI: comienzos de siglo"' en Fernando J. Devoro y .tvlarccJ¡¡ e Ferr:tri (comps.), LIJ COllJ/rllcción de las
llegTini , ob. cir, p 454 rioplllttmt•r pmyatos imtilucimutlt•s y ¡míe"tims pollticas, 1900-1930, Buenos Aires,
17
R S;icnz Peña a J Figucroa Aleona, 20 de agosto de 1907, en AFRSP, Legajo . Biblos, Universidad Nacional de Mar dd Plnca, 1994.
42 Lo que sigue reproduce parte dd ;Lrcículo que be publicado en Dmurollo EConómico:
111
Véase Ezequiel Callo, "La consolidación del Estado .", ob cit., p 536
1
'·' Vé;tnsc por ciemplo, Estanislao Zcballos, "b Política dd Acuerdo .. , pp "Los católicos en el juego político conservador .. ', ob dt
Bianco a R S;icnz Pena, 12 de octubre 1909, en .AFRSP, Legajo 29 ~J R. Sácnz Peña a E. Ramos Ivlcxía, Roma, 29 de mayo de 1908, en AFRSP, Legajo 14L
Ju Joaquín V Gonz;ik:t., D.SCD, Buenos Aires, 22 de ocrubrc de 1902 -l·t Véanse Rcné Rérnond, Rtligioll mu/Sodt'f)' in Alotlt-ru Europt, Oxford, Blndcwell Publishers,

JI R S;ícm. Peña a J Possc, 23 de noviembre de 1908, en AFRSP, Legajo 141. 1999; Christopbcr Clark y \'\folfr.un Kaiser (eds ), Cidtrm.· \ria>. S't:m!ttr~Ciuho!ic· Cmiflict in Nine-
!l "lvlcnsajc dd Preside me de la República José Figucroa Alcorta, al abrir las sesiones umth-Centmy Eitropt, Cambridge, Cambridge Universicy Prcss, 2003; Elisa C.írdenas Ayala, "La
Congreso Argcmino. en mayo de 1910", en H Iviabragaña, Los memtljt•s. . , ob. cit., construcción de un orden laico en América Latina Ensayo de inrerprcración sobre el siglo XIX",
p. 391. en Roberto Blancarte (ed.), Los retos dt• /¡t lahidady la st·mlarizacidn en tlmtmcltJ conremjJonJneo,
!:1 Townley a E. Grey, G de noviembre de 1910, en FO, 3711824. México, EJ Colegio de México, 2006.
!·l Roque S;h:nz Peña, Escrilos y dismrsos, ob. cir., Tomo 11, p. 24 ·t~ Roberto Di Stcfano y Loris Zanarm, Hiswri1t dt· IJt!g/,·sia Argmtiwr Dt·sde In (.(mquisttr
!~ Fernando .J Devoro. "De nuevo el acontecimienro ... ", ob. cit , pp 98-99. lwra filies dtl siglo )\X, Buenos Aires, Moncladori, 2000, pp . 311 ~313
2
{, Roque S:ícnz Peña a Viccnrc Cas;tres, Roma, 6 de junio de 1908, en AFRSP, Legajo ·IC• Sandra McGcc Deucsch, CouiJI¿·n·t•tl(llwion in Argmriwt .. , ob. cic, p. 43

Véase rambit!n su carta a Estanislao Zeballos, 27 de junio de 1908, en AFRSP, Legajo 14 L '17 Cimdo en Ezequiel Gallo, "La consolidación del Estado. ", ob cit., p. 515.
li "Un viejo adulón" ;t R S&lcnz Pcila, 25 de junio de 1908; A. Vaneone a Roque ·IH Ausren lvercigh, Gubolidsm111uf Politics, ob cir, p. 57

Peña, 21 de agosro de 1909; ambas en AFRSP, Legajo 20. La candidatura de Sáenz Peña ·1'1 Pese al anriclcricalismo de pnrrc de los grupos dirigcnrcs y del ro no apasionado de los
ser también popular cmre los miembros de la Bolsa de Comercio. Véasc M. S. Calvo a debates parlamentarios, las leyes de educación común y de mntrimonio civil no tenían un ca-
Peña, 9 de junio de 1909, en AFRSP, Legajo 32. ráctcr amicatólico o jacobino, y proyccros que podían pwvocar tensiones como una posible ley
~¡; R Sdcnz Peña a V Casares, 12 de septiembre de 1908, en ¡JfRSP, Legajo 21; R de divorcio nunca red birlan sanción legislariva
Peña a V Casares, 4 de enero de 1909. en .1lfRSP, Legajo 141 su Ezequiel Gallo, "Política}' sociedad en Argentina, 1870~1916", en Lcslie Bcrhcll (cd.),
!·.• R S:ícnz Pcila a E Ramos lvlexía, Roma, 29 de mayo de 1908, en AFRSP, Legajo Historitz ele llméria1 Latina, Barcelona, Crítica, 1992, vol 1O, p 54. La falta de separación
Jn R $;íenz Pci1a a V Casares, Roma, 4 de enero de 1909, en AFRSP, Legajo 141. . entre formas de sociabilidad opucsras se percibe en el cracamicnw que Eduardo Wildc y Paul
31
C:arlés a R. Sácnz Peña, Buenos Aires, 31 de agosto de 1908, en AfRSP, Legajo 20.. Groussac ofrecen a Pedro Goyena en los debares Véase Tulio Halperln Donghi, "Un nuevo
J~ La oposiror:t Unión Cívica renunció a participar de las elecciones nacionales clima de ideas", en Gus(avo Fcrrari }'Ezequiel Gallo (eds), La Argmtinn del Ochenta alCen~
que las elecciones de senador nacional del 6 de marzo habían estado dominndas por el teunrio, ob cit., p 16
Significmivamcnre, el 99% de los miembros de los colegios electorales apoyaron la ~ 1 Sandra McGce Dcutsch, ComJtt'ITt'l'tJIIIIiou in ¡Jrgmtina ., ob. cir., p 51
de Sáenz Peña Véase N<ltalio R. Borana, El ordm c-omcn,,ufm~ , ob. cir, p. 95 u Véase los discursos de Emilio Llmarca y Pedro Goyen:t cirados en Nésror T. Au:t.a, Cmó-
J.I A. Bclín Sarmiento a Roque S:ienz Peña, 12 de diciembre de 1908, en AFRSP, Leg-ajo licos y liberales m la gmmuión cM ochmta, Bllcnos Aires, Ediciones Culmrales Argenrinas, 1981,
.H Véase David Rack, Srntt• Building , ob . cir., p. 202.. pp . 280-282
3
~ Zehallos sefiabba que sólo la presencia de Sácn:z Peña podía prevenir la lucha H Por el contn\rÍo, la cucsrión religiosa sí había consriruido un clcmenco de división clave
1
dentro de la coalición sacnzpcñisca. Tan pronto como S;icnz Pefia regresó a París, las luchas en la vida política de orros palscslatinoílll1Cricanos. Véansc, por ejemplo, Malcolm Ocas, ' The
ternas entre saenzpcfiisws recomenzaron. E. Zeballos a Lucio V. Mansilla, 8 de septiembre Role of the Church ... '\ ob. cic.; John L Mccharn, Omrrb ami Swtt· in Ltttin America: 11 History
1909, en AEZ. Legajo 183. ofPolitico-EcclesittsliCill Re/mío m, Chape! Hill, Univcrsiry of Norch Carolina Press, 1966.
5 ~ Véasc un análisis detallado de este conflicto en Paula Alonso, Bettvt'W Reuolution nnd
JC• J. S. Gómez a Roque S:ienz Peña, 2 de nm'icmbrc de 1909; A Bengolea a R

Peña, 30 de scpdcmbrc de 1909; ambas en AFRSP, Legajo 29. Véase también E. Lamarca a the Ballot Box ... ob. cit.
5 ~ REABA, 9 de marw de 1902. Véase Néscor T. Auza, Los mu)/iros mgmrínos Su expcrím-
Sáe111. Peña, P:\ris, 21 de mayo de 191 O, en FRSP, Legajo 2li59.
·17 Véase F Pincelo a R S ácm: Peña, 18 de abril de 1908, en AFRSP, Legajo 21. . . da politim y social, Buenos Aires, Clareriana, 1984, pp. 40-41
.1u ''Las avanzadas sacn1.peñisras", en LRc, 15 de junio de 1910. Véase también LRe; 3 de 5(• Lila Caimari, Perdn y ltl lglt·sía Ci11ólim Rr:ligitln. estarlo y socit'dtJtf en la Argtntilllt,
junio de 191 O 194.3-1955, Buenos Aires, Aricl. 1995, pp 39 y 43.
332 EL OCASO DE l.r\ REPÚBLICA .333
17
Sobre d Parcido Conservador chileno y la importancia de la "wcsticín rcl igk1sa" en la 7(, LN, 4 de diciembre de \909; EP, 12 de enero de 191 O.
ca chilena, véase J Sarnud Valcnzucla y Érika Maza Valcm.uela, ''Thc Polirics of Rdigion 11 Similares estrategias y componamicnros pudieron observarse con la fundación del
Catholíc Counuy: Republican Dcmocracy, Cri.sdanismo Social. :tnd thc Conscrvative Demócrara en el cual antiguos juarisras como Ramón Cárcano convivieron con
Chile, 1850-1925", en Ausrcn lvercigh (cd ), Tbt' Politics ofRdigimr in tlll Agt ofRt•t•iz.•td, como Juan F Caffcra:ta . Véase Gardenia Vida!, Rmlicnlismo de Córdoba .. , ob .
ILAS. Univcrsity ofl.ondon. 2000. p. 30. ..
~ 8 Sobre el renacimicnro católico en la esfera educativa, véase Fernando J.. Devoro, 7H Véase Eduardo J. Cárdenas y Carlos lvL Payá, La llrgmtina de los hammws Btlllgt·
Ddi'Oro Maini. Los avatares de una generación de intelectuales católicos del Un remtto /TJtimo de la elitl! porwia dd 1900, Buenos Aires, Sudamericana, 1997,
década de 1930·', Prism11s, n .0 9, 2005, pp. 187-189.. PP· 94~95. Sobre quienes manifestaban su adhesión al sufragio restringido en el campo carólico,
5'1 E?. 18 de julio de 1907 contrarios a la participación pollrica ampliada, en la provincia de Córdoba puede verse el traba-
::: LVI, 8 de ~1ovicmbre .de.: 1907: EP, 15 de f~hre;o de 1908. jo de Silvia Roinrcnburd, "Católicos: :mre la poli rica .Y la .fe (1862-18~0)", en .Gardcn~a Vidal
Joaguln Cullen, Alc¡andro Calvo y Apolmano Casaba! csraban cmrc sus y Pablo Vagliente (comps ), Pot·la mlfl! de la crttz. Estudws sobre !gima Cnttílwt Y som:d11tl t'll
Véase Néstor T Am.a, Los WflJlkos trrgmtinos , ob. cir, p 45 Córdoba, s XVII-XX, Córdoba, Fcrrcyra Editor, 200 l.
1' 1 Roque S:icm. Peña a José
M:1rfa Ramos Mcjla, Roma. 9 de junio de 1908, en ~~ EP, 15 de octubre de 1910 En 1909, al producir la crónica del discurso-programa de
legajo 141 . ·Sdenz Peña, REARA señalaba a la educación, al servicio obligatorio y al voto obligatorio como
(•J R. Sácnz Peña a J Mnría Ramos Mcjía, 9 de junio de 1908, en .1JFRSP, Legajo 14 los remas que consideraba "interesaban a la iglesia'' de lo expuesto por el candidato presidencial .
1' 1 ].
S GómC7. a R S;ícm. Pei1;t, 1O de noviembre de 1908, en AFRSP, Legajo 20. ·. • · REARA, 1909, pp 686-687.
~"·~ ] . S Górnez a R. S;ícnz Peñ(l, 17 de mayo de 1909, en AfRSP, Legajo 29. En "0 Lamarca y Gómt.-z, así como o nos polldcos e imclectuales que formarlan parte del
Alejandro Calvo había participado de un inrcnto f~11lido por fundar un partido católico, posterior proyecto sacnzpcñísta, se encontraban entre los miembros de la Ugtt Patriótim Argm-
a lndalccio Gómez y otros notables Véase NEABA, Año 11, 1902, pp 683 y 752 1;1111 . Véase Lilia Ana Bcrtoni, Patriotas. cosmopolitm y 1Utdomtlistns. ., oh, cit., P 239
(ili Los delegados c:uólicos serían Joaquín Cullcn y c~1rlos Estrada Federico Cibils a s1 Indalccio Gómcz a R. Sáenz. Pcfia, Berlín, 25 de septiembre de 1909, en AFR.SP,
A Roca, 15 de septiembre de 1909, en F]AR, legajo 107. Legajo 29.
r. 7 Entrevista a Nicolás Berrorar:in, 1a de septiembre de 1909, y reportaje de O mili a H2 Véase Fernando J. Devoro, "De nuevo el aconr:ecimicnto ... ", ob. cit, PP· 103-104 De
C Molina, 8 de septiembre dc 1909, en F]FA, Legajo 2J La inrcrvcnción de !ndalccio manera similar, el Partido Socialista se quejó del nombramiento de un número de ca~ólicos en
y Apolinario Casaba! a fi1vor de la conformación de un partido católico que apoyara a el Depanamemo Nacional de Trabajo, el cual estaba bajo la autoridad del Ministerio del lnte-
Pcña habla comenzado en \908. Véase José Cortés Funes a R S;\em Peña, .31 de julio de rior. Véase Eduardo Zimrnemann, "Reforma poli rica y reforma soda!". ob de., PP· 24-25 ·
en AFRSP, Legajo 20 nJ Véase Sa, 30 de octubre de 1910 Similar debate (que rcAcjabu la conflictividad de la
r.s G¡1rdenia Vida!, Radiwlismo dt• L(Jrdobtl 1912-19.30 . ob cit, p 20. relación cnrre Iglesia y estado) tendría lugar en Francia durante la Tercera República, aunque
(,'1 David Rack, "Anrccedents of the Argentinc Riglu", en Sandra McGcc Peursch r con un grado diverso de efervescencia política. Véase Maurice L.arkin, Rcligion, polítics. mul
nald H Dolkart (eds ), TYn' Argenti11e Right !ts Hisrmy mul Imtlleurwl Origiw. 1910 to prifmnenr in Fmuce síuce 1890. La Bdh EjJOqtte and its ügnq, Cumbddgc, Cambridge Umver-
Prtsem, Wilmington, SR Books, 1993. p. 22; Hécror Rccaldc, l.tt lg!t•Jia Gttdlim y /11 sity Prcss, 1995, pp. 88-89. Garro se encontraba entre los firmantes del manifiesto inicial de la
Jocia/, 1871-1910, BuenosAin:s, CEAL, 1985, p 24. David Viñas describe d cambio de Unión P:miócica y habla figurado en 1909 entre aquellos que impulsaban en la provincia de
como el fin de una era de progresismo liberal expresada por el roquismo durame la década Córdoba la formación de un núcleo pro candidamra de Súcnz Peña formado principalmente
l880 "La crisis de la ciudad libcral\ en David Viíias, Litmttlfril ¡trgmthlil y rt•ttfitf,rd polltim, •. por católicos. Bonífacio Porrcla a Julio A Roca, s/f, 1909, en F]AR, Legajo 107
ob cit, pp. 266-267. ·. ·. B·l Tower a Grey, 17 de febrero de 1914, en FO, 371/397.
7u "con su idea de luz versus oscuridad, racionalidad versus oscurantismo",
Owen Chadwid;:, ss Véase Atilio Dell'Oro Maini, "La vida ejemplar de Indalccio Gómez", en Los tlisamos
The St<w/¡rri:.::tuioTJ of t!Jt' Eúm¡wm Afine/ i11 t!Jt· Nimtt•t•llfh G·wmy, Cambridge, Cambridge.: de Jndnltcio Gómez. Estadista, Diplomtftico, Parlammtaria, Buenos Aires, Kraft, 1950 Véase
Univcrsity Prcss, 1975, p 115 . •... también Eduardo J Cárdenas y Carlos M. Payá, La Arg(:lltznn de los hcmumos Bzmgt: .. , ob cit,
71
Eduardo Wilde a J A. Roca, Madrid. 12 de enero de 1912, en FJAR, Legajo 1338 {11 O): · p. 207
n R. Sáenz Peña a José María Ramos Mcjia, 9 de junio de 1908, en AFRSP, Legajo 14 L · "" Indalecio Gómez a Lcguizamón, citado en Dcli'Oro Maini, "Lt vida ejemplar de lnda-
n A. Bclín Sarmicnro a Rot1uc S<ícnz Pcila, 12 de diciembre de 1908, en ilrR.5P,lcgajo 20; . ledo Gómcz", oh. cít, p. 1.37.
l·l Subrayado en el original. E. Ltmarca a S:ícnz Peña, 9 de julio de 1909, en AFR5P, Le- . R7 Fernando J. Devoro, "De nuevo el acontecimiento . ", ob. cir., p. 96.
gajo 21 . .. . na DSCD, 4 y 9 de septiembre de 1896.
" Lamarca se lamentaba de la participación ··amirrdigiosa" de S:ícnz Peña en el periódico • · · · H'l Lucas Ayarrngaray a Roque Súenz Peña, 28 de febrero de 1909, en AFRSP, Legajo 32
Sud .llmlrim a finales de la década de 1880 Véase E L1marGt a R S;icnz Pcíia, 9 de julio de 1909, · Sobre su participación y posicionamienro en los debates parlnmenrarios de la Ley Sácnz Peña,
AFRSP Legajo 21. Cullcn y Lnmarca hablan compartido las aulas del Colegio Nacional con S.lcnz véase Tulio Halperln Donghi, Vida)' muert(; , ob. cit
Pcfla y hcquicl Ramos Mcxia. Véase Ezequiel Ramos l'\llcxía, Mis mt•morlrrs. , ob de, p 12. 'Jo Fernando J Devoro, Nadon(l/ismo. fosdsmo )' tmtfidonrtlismo, ob cit., p 65
334 EL OCASO DE LA REPÚBLICA OLIGARQUICI\~ii::~':,; Uf!~\;i MARffN o' C\ST 1\0 - - - - - - - - - - - - - - - - - - 335
. . .·.: ·.· ,.,,·::·" ~'··""' ¡o; Roque Sücnz Peña, "Frente a la imposición presidencial", en Roque Sáenz Peña, Ltt
'Jl ~~· 17 de mayo de ~ 898 Roque S<kl~z Pena, J;:,sé Mana Ramos MeJla,. Indalecio.Có~; U:\;U ~??:\':' rrjorma dt'ctoml )' re·mtJ.r &polltic11 intmwciomtl mmricana, Buenos ~ircs, Raigal, 1952, p 28
mez, Emd10 Lamarca, Estantslao Zeballos y Ricardo Lavallc estaban cnrrc sus mtcmbr(_)s. Vé;iS~· /:/:"\/: liN?(. 11 u1 Véanse R Sáenz Peña a Paul Groussac, Roma, 16 de nov1embrc de 1908¡ R Sáenz
LN, 3,?e abril de 1898. . . . . .· , ,~=:~~,,;.\\=::);:_'; :f~,,l,h\ Peña a RamónJ C:ircano, Roma, 17 de noviembre de ~9?8; ambas en AH?SP, Legajo 141..
l. Sandra McGee Deutsch, Cowth'1TtL10futJon m Argwtma , ob ca., p 43 :"'e·{ ,"i?)i'= :~¡¡?··::: 1o9 R Sácnz Peña a y Casares, Roma, 5 de diciembre de 1908, en FRSP, LegaJo
,,,~ Osear Terán, Vida i11telecNud . , ob. cic ; Fernando J Dcvmo, NacioiUrlisma, fiucimzO,'j:: ~;}. ':!<; W};: :'; .
7461
tmdicianalimw, ob. cit., p. 29; Fernando] Devoro y Marra Madero (cds ), "lntroducdón"(~r{ ~:\\\~~: ij . - l\: 11o Robeno Ercheparcborda, "La generación argentina del destino manifiesto. Un intento

Histm:.a de f,r 11idtl pri~ada m /,t ArgtJ:.tína, ob. cit. , , •. , . . . ::,··O:i';::-c:•;:'(/?(} li~.\/ ·.hacia la concreción de la ~arria Gran?e": en Academia Nacion.al de la Hi:coría, Iuvestigad~'w!
1
Para Sáenz Pena, Canc! era su hermano del cor,\zon, cerebro pnvJieg1ado cuyo recuerdo: ::,"':::=: J/'< .· ·l!tl •os, n .. " 16, Buenos Am:s, cncro-¡unto de 1974; Andrés Ctsneros y Carlos Escudé, Hworra
perdura en n.1i memoria... R Sácnz Peña a V Dominguez, Roma, 9 de mayo de 191 o; 'i.ii\ ?·>:?; ~,¡!}'}i:· ~m~nt! dt /m Rt-lacioms E:..:uriora, pp. 119-127 ." .
AFRSP, Lega¡o 143 . · '.i:\~::.= ·y~ }'i\\ 111 Esranislao Zcballos, "Los armamentos navales del Brasil , RDHL, 1904, Tomo XX,

297 ~ 29 8
95
Osear 'Terán, Vida inttkctual. . . ob cit., p. 21. Sobre el análisis de Tocqucvil1c del firiÜ/}: (/ :.i(;x::
del e~i[ado social aristocrático y el proceso de democrati1.ación, véase, Franc¡:oise Mélonió~ y\·} ·::\\ =:j};:{. PP· 11~ Escanisbo Zcballos a José e Paz, en AEZ, Legajo 63, 24 de agosto de 1911 .
F~a~c¡:ois Fur~r, "~nrro~ucr.ion", en Alexis de Tocquevillc, The 0/d Regime tWd thc Reuoluti?i~;:.:;):: \\ ,~~r,j,\<: IIJ José María Ramos Mej!a a R. Sáem. Peña, 15 de octubre de 1908, en ~l!R~P. L~gujo
Ch1cago, UmverSJty of Ch1cago Press, 1998, p 4. · • ·<·::;i;=. :: ·:'.·': ,J/'i.~:= 71 Sobre la relación enrrc E. Zeballos y R Sáenz Peña, véase Martín O. Casero, Facctonal1smo
. IJii Tulio H~lperln Donghi. "Un n.ucvo clima de ideas"·, ob cir, ~. 15;. Miguel ~ané; Pr,~~a \S?:, 1 ;~;timJ~ ;oiídco y reforma elcctaral ... '', ob. cir • pp 99-105.
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JHJgtu:l Cané y stt twnpo (1851-190J), ob CH., p 90. .· · .:·>:>< J:=)' L. · 141.
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1987, p. 97. Véanse también John \Y/ Burrow, Tbe Criris of RMJon , ob ctr., p 95; Jurge~·>=:::.\i /:Úii:'f: 11c. Existió un crecicnce uso del término "conservador" entre los partidos políticos ohgár-
Kock~ y"AIIan Mitchcll, Bourge-ois ~ocit'IJ' in Nim·tmuh G•mmy Euro!Je, Oxford •. B~rg: ~ 99~;: /<;:;,.;-r: :\i:?X quicos En 1910 los partidos conservadores de Bue~os A~rcs, San ~uís, ~endoza, San .Juan Y
~n . deben conceder algo S1 no lo hacen, tarde o temprano la dcmocracta sera mevua~~=:::· : :: }(:.'=~ Salra a 0 aron la candidatura de Sáenz Peña a la prcs 1dencta. Véase Nóm1na de los Prestdcntes
ble". Walter Bagehot, "Appendix on Rcform" (24 de diciembre de 1864), en \Valrer Bagchor~·<:·;'.>·:· ~l~Y~ dele ~Jos de los Partidos del interior", en FRSP, Legajo 2461.
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. ~~ Paul G~oussac, Dt• In Plma ,t/ Nidgflm, pp. 315-316, citado en Osear ferán, Vrda mte.~·. ·:.;,.·,·:.· ;.:··.:.l..;;.·.;··.u. Londres, Chacra &W'ind~s, 1977, capítulos 17 y 1~. . . . . . _
latual. . ., ob. ctr. . •. ·'"-, .''. ;i.:;. IIR Malcom Ocas, "1 he Man on Foot: Conscnptton and che Nanon~State In Nmeceench
1 0
~ LVá, 1O de ~1ar.L.o de 191.5.
111
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,: - ~case. Eduar~o Zm~mc~mann,. Rnctal Ideas ~tnd Soc1al Rcform. Argcnrtna, 1890> i : : .J;\·:
0
11!1 R Sácnz Peña a José María Ramos MeJfn, Roma, 18 de febrero de 1909, en AFRSP,
1916, HJSpmuc Ammcan Hutormrl Revrew, vol. 72, n. l, febrero de 1992, p. 29. ..··. :.·.':.; :1'/ a'o 4 1
1 1
un Guy de Maupassant, ¡iflottt (1899), citado en Jaap van Ginnckcn, Crowds, Psycbolo'gj\.··: .·: ~}J< eg J 11u R. Sácnz Peña, "Programa de gobierno", en Roque Sácnz Pcfia, Escritos)' discursos,
msd Politics, 1871-1899, Cambridge, Cambridge Univcrsit}' Press, 1992, p. l. .. ·.. . :;f.~:i; Tomo 2, Buenos Aires, Pcuser, 1915, p 14.
10
''."daba or.ra di~cnsión ~e la concienci~'decirnonónica de ra~" ,Charles Hal~, "Pol!tichl.. :\>. \~.•.··!\\~ 1~1 Véase ~la. 11 Knight, "T he \'{/eight of che Srate in Modcrn Mcxico", en James Dunkerley,
and Soctal Ideas m Laun Amcnca, 1870-1930 , p 398. Sobre los dtlcmas de las ehres lannoa- :-:: .')~: Swdies. ., ob. ctt, pp 242~243.
mericanas acerca de las implicuncias de aplicar un "racismo científico" a sociedades érnicamen~: ~ ;:::·.· >i.'r( 12;! Fernando J.. Devoro, Nacionalismo, Jiu cisma y tradicionalismo ..• ob. cir., p 66 .
ce heterogéneas, véase Richard Graham (cd ), Thc Iclm ofRace in L,ui11 Anuricn. 1870-1940,.:: \. J(~~ ll.l Tulío Halperln Oonghi, Vida y mucm . , ob cit. p 29. . .
Austin~Texas, University ofTexas Press, 1999 .. :. , .· :. :: .' :.'.l> u.¡ Charles Hale, "Political and Social Ideas", p 406; OscarTerán, Vida mtelectrwl. 'oh. c1r.,
10
j Jobo W Burrow, T!Je Crisis of Rcmon , ob cit., pp. 96-99. V éanse también Robcit... \ • p.97
A. Nye, Tlu Origim ofCrowd Psycholog;•. , ob. cit ¡ Nicholas Rogcrs, "Incroduccion", en·. 115 Fernando J. Devoto, "Taine y Les odgirus de la Frrmce contcmpornine... ", ob. cit., p. 1O1.
Croruds, Culture rmcl Poli ti es in Gc-orgían Brítain, Oxford, Clarendon Press, 1998. Sobre la; • IU• José Maria Ramos Mejfa, L11s multimdes argentimu, Buenos Aires, Talleres Gráficos
influencia de Tuínc en la historiografJa argentina de cambio de siglo, véase Fernando J.. Argentinos de L. J. Rosso, 1934, p 254
Devow, ·· Taine y Les origims de la Fmna· contempomhu en dos historiografías seculares", ... 127 Aunque Ramos Mcjla no fue el primero en recurrir a la pedagogía patriótica, su perío~
en Armario. Segunda Epom, Rosario, Universidad Nacional de Rosario, 1989-1990, voL.· do en el cargo se camcrcrizó por un renovado y sistemádco uso de la liturgia patriótica en las
14,pp 85-107 .• escuelas primarias. Véase Fernando J. Devoco, Nacionalismo, fosdsmo y tradidoualhmo .. ., ob
1111
; Eduardo Zimmcrmann, "Racial Ideas and Social Rcform: Argcnrina, 1890-1916", cir., p 33 Sobre el rol de la educación pública como un medio para conmuír una nacionalidad
ob eh , pp 28~29, 45-46
336 EL OCASO DI: LA REPúBLICA
MARTfN o. CASTRO - - - - - - - - - - - - - - · - - - - 337

H'J Paul Groussac, "Roque Sácnz Peña, 'Posr Scr!pnun ( 1919(', en Paul Groussac, Los que
con anrcrioric.lad a Ramos ¡\-{cjía, véase Lilia Ana Bcrconí, Pmriottts, cosmopolirns y 'lflCJOrtitlir";.;.'·' '.'·''<(::'.¡.;;¡;;;'·
tas.. , ob cit, pp 41-77 pas11b11n, p. 426
u.~ Josc María Ramos lvlcjín a R S;íenz Peña, 12 de febrero de 1909, en
150
Lcopoldo Mnupas, "Trascendencias políricas de la nueva ley electoral", RACP, Tomo
gajo 21. JV, 1912, p. 417 Vénsc rambién "La nueva era", en LN, 29 de diciembre de 1911. Los límites
de ese entusiasmo rcgcncracionista se encontraban, sin embargo, en la eximición 'de facro' de la
' Ouo miembro de la coalíción saenzpcñisra, lucas Ayarragaray, rambién afirm~ba
11 1

no cx:istla una com:spondcncia entre progrcw material y logros espirituales: "De ahí la obligatoriedad del vow para los analfabetos incorporada en la ley electoral 8871. Véase L.uciano
vencía del caudillo f .,1 en el régimen anacrónico de la dcmocr;tcia criolb, merced al De Privitcllio, "Las elecciones cnue dos reformas", en Hilda Sábato (er.al), Historia de las elec-
espiritual retardado" Lucas Ayarragaray, La rmarqula 111gemina )' d mudillismo. ciones en In Argemina 1805-2011. Buenos Aires, El Ateneo, 2011, p 164.
151 " ... un conjunto comph:co de a~piracioncs sociales y culturales en una sola palabra," Véase
gh·o dt los or(¡;t'llt'S mgt'lltinos, Buenos Aires, T:tllcrcs Gr:íficos Argentinos de L. J.
(primera edición 1904}, p. 2i7. Pierre Rosanvallon, "The Rcpublic of Universal Suffragc", ob cit , p 192. 'También en Gran
tJn José J\'!aria Ramos Mcjía, Ltu multittalcs tlrgt'fltÍJws, ob cir, p 275
Bretaña las expectativas generadas hablan llevado n considerar <JUC el acra de reforma (Reform
l.ll José Maria Ramos ~vlcjfa a R $;ícnz Peña, 12 de febrero de 1909, en
Act} de 1832 conducida a una sociedad más justa y más humana. Frank O'Gorman, Tht•
u~ R. S;it:m Peña a ]osé l\;(:¡ría Ramos Mejía, Roma, 18 de febrero de 1909, en Long Eighttw Cwwry• . , oh cíe, p. 362
Legajo 141. El mismo argumento en su programa Roguc S;ícnz Peña, "Programa de rrnhi,r..i;...••:<·'' ···"., . ,,,";,: m Adolfo Posada, 11 EI voro oblibratorio", RIJCP, Tomo ll, 1911. pp. 512*513. En 1918 Max
ob. cir., p. 15 Weber argumentaría que la división cncre ciudadanos y políticos profesionales no podda ser evitada
UJ R.. S;ienz P~.:ila a José Maria R:mms lvlcxía, Roma, 18 de febrero de 1909, en
a través de medida$ tales como el voto obligmorio, aunque tal medida fi¡er:.J. pensada en contra del
Legajo 141. dominio de los pollricos profcsionalc.í V~..tasc Ma.\: Weber, "Politics as a Vocation", en H. H. Gcrth y
t.H R. S:ícm. Peña a hcguid Ramos lvlcxía, Roma, 29 de m;1yo de
C Wríght Milis (cds ), From Mttx Wtber. EsSilys in Sodology. Londres, Roudcdge and Kcgan Paul,
Legajo 141 1970,p. 99
1 3
m Tulio Halpcrín Donghi, "Un nuevo clima de ideas", ob. cit:, p 21 ~ Ésra parece ser la conclusión de Roy Hora, TIJt' [,mdowners , ob cit., p. 145.
15 ·1 Véascjcremy Adclman, "Thc Political Economy ofl..abour in Argentina . ", ob.. cir., p. 19
ur. R. S:ícnz Peña a Ezequiel Rumos Mc::xín, Roma, 29 de mayo de 1908, en AfRSP, leg<~jo
u; R Sdcnz Peña a jusriniano Possc, Roma, 25 de noviembre de 1908, AFRSP, Legajo m Ricardo Falcón, "[mmigrants, Anarchim and General Strikes (1900~1910)", en Ro-
Alan Knigln analiza la canibalización de las reglas formales de gobierno a manos de cam:lrillas\:' .>lU nald Munck r:t 1d, Argentina: Fl-om A111mhism to Paonism \r'órkers, Union rmd Politics, 1855-
informales, en AJan Knighr. "T he Weighr of thc Smre in l'vlodcrn México", ob. cit , p. 251. 1985, Londres, Zed Books, 1987, p 51
lStí Sandra McGee Deursch, Cormtcrrwolutirm in Argmliua. , ob. cit., pp. 35-37
la fcudaliz;lción de los medios de administración durante In Restauración española, véase
Vnrcla Ortega, Los rtmigos pollticos . , ob cit., p 440
157
Se pudieron constatar saqueos y araqucs en contra de rusos judJos y asociaciones socia-
m R. $;\cnz Peíia a Vice me Casares, 12 de septiembre de 1908, en AfRSP, Legajo listas judías El Club israelita dirigió una carru a Figueroa Aleona instándolo n que impidiera
U!! Véase, por ejemplo, l)¡¡río Cantón, Elt'cciom·s)' partidos políticos t'll h1 Argt•ntiwz.,
que expresiones de aversión antisemita "notada úlrimamcnre en el ánimo popular" se extendie-
cit.; Gino Germani, Polítim )' sofit!rltrd t'llllllll t1wc'l dt tmwicicín. .. ob cic.; David Rack, ran entre la sociedad, 20 de mayo de 191 O, en F]FA, Legajo 29.
in Argl'llti1llt ., ob cit ISH Gregario Soler a julio A Roca, 12 de julio de 1910, en !jAR, Legajo 1335 (107).

Hn Ro y Hor<~, TJg LmJ(/mmurs , ob cit , pp. 142-14 3 ~' Véase Jcremy Adclman. "The Political Economy of Labour in Argentina . ",oh cit.,
1 1

1 11
• Fernando J. Devoto, "De nuevo el acontecimiento. ", ob. cit., pp 96-97 ..
pp. 19~20
l(rO J A Olmos de Alvcar a Julio A. Roca, 22 de febrero de 191 O, en f]AR, Legajo 1335
1-1! R s.ictn Pcñ:1, "Programa de gobierno", ob cir, p. 17.

HJ R. S;ienz Peña, "lv!anificsro. El prcsicleme al pueblo de la rcpúblict'', en Roque


(107); ED, 5 de abril de 1910
Híl A Bcngolea a R Sácnz Peña, 4 de maro de 191 O; E Lamarca a R Sácnz Peña, 21 de
Pena, EuritcJJ' ¡• discrmos, Tomo Il, ob. cir , p. 11 O
. l·l·i It S:icm. Peña al coronel l~ranklin Rawson, Roma, 1O de febrero de 1909, en
mayo de 1910; ambas en FR5P, Legajo 2459.
Legajo 141 l<il R. Sácnz Peña a V Domlnguc-l, Roma, 9 de mayo de 1910, en AFRSP, Legajo 143.
1 11
' Véase, por ejemplo, el caso del conservadurismo inglés a comienzos del siglo XX. E.
'También la débil salud de Sáenz Peña iba a jugar un rol inesperado durante su corta presidencia.
H. Greco, "English Idcalism, Comcrvatism, :md C:ollecrivism, 1880-1914·', ob. cit., Véase Carlos Scgretri, "La enfermedad del presidente S;íenz Peña: un doble problema", Inv~sti­
Sobre Pcllcgrini y d pensamicnro conservador, véase Ezequiel Gallo, Cr~r/(}s Pcllt'grini gacioms y Eiuayos, 15, Buenos Aires, Academia Nacional de In Historia, 1995.
;,¡ Juan Agusdn Garda a Luis María Drago, 30 de marzo de 191 O, en Juan A Garda,
11
refomur, p 32, y capírulo 3 de este libro.
l·lr. V6l$C Charles Hale, "Political ancl Social Idc;L~ in Latin Amcrica, 1870-1930'·, ob. cir., p 388 ·.
Obras completas, oh cit., pp 1390-1391 Véao;c también B. Moreno a Julio A. Roca, 12 de
7
¡.¡ R S:lcnz. Pcila, "Discurso dd presídcnrc al ro mar posesión del cargO.. , en Roque Sácnz • .
enero de 1914, en F]AR, Legajo 1341 (113). Roberto Ercheparebotda sugiere que la edad pro-
Peña, Escritos J' rliswrsos, oh cir. ·· · medio de mhrisras, roquistas y pcllcgrinisrns era mayor a la de los radicales "La estructura so-
Hll R S:icnz Peña a F R:twson, lO de febrero de 1909, en ¡jf~RSP, L~,:gajo 141
cio-pollrica argentina y la generación del ochenta", Latín American Rcscarch Rwiew, vol. XIII,
na 1, 1978, p 131.
3 3 8 - - - - - - - EL OCASO DE LA REPÚBLICA OL IGARQUICA •• : . MARrfN O. CASTRO - - - - - - - - - - - - - - - - - 339
IM Véase, por ejemplo, Donald Pcck, Argwtinian Politics. • ob cir..; Dfa1. de Malina, ]01¡ :·
111
' ED, 26 de abril de 1911. El Diario perrenccín al senador Liinez, quien se oponía al
Figueroa Akorta.. , oh. ek¡ Eduardo J. Cárdenas y Carlos M. Payá, En m mino a la dmzocmcia. gobernador Arias en la provincia de Buenos Aires y a la inAucncia figuero{sca en esa provincia
196
pofltka .. , ob. cit. "Representación de las minorías", U, 19 de febrero de 1911
191
lf•~ Informe anónimo, 1910?, en AEZ, Legajo 284. Félix Garzón a Eleazar Garzón, 12 de abril de 1910, en F]FA, Legajo 28.
I'JO J Figueroa Alcorra a Félix Garzón, abril de 191 O, en F]F'.A, Legajo 28.
IM• Osvaldo Magnasco a J.. A. Roca, 22 de agosw de 191 O; Gregario Soler a J. A. Roca,·
19
, Zoilo Camón aJ. Figueroa Aleona, 3 de junio de 1911, en F]FA, Legajo 33. De acuer·
de octubre de 1910; ambas en F}AR, Legajo 1336 (108) .
'
67
EN, 4 de julio de 1911. do con El Diario, Figueroa Aleona mantuvo su inAuencia sobre cuatro senadores: Del Pino,
IC>ll Srr, 13 de diciembre de 191 O
Olacchca y Alcorca, Peña y Posse ED, 29 de mayo de 1911 .
169 Guillermo Dávila a R.. Sáenz Peña, 5 de enero de 1910, en FRSP, Legajo 2459 .
11111
J. Figueroa Aleona a E. Garzón, 12 de octubre de 1911, en F}FA, Legajo 33.
170
Townley a Grey, "Argentine Rcpublic. Annual Reporr, 1909", 29 de enero de 1910, e~
201
Zoilo Camón a J Figucroa Alcorca, 29 de enero ele 1911, en FJFA, Legajo 33. La
.~ Pmmr criticó a Sáenz Peña por su decisión y argumentó que el presidente debla constiruir un
FO, 371/824
171
Julio A Roca a Ignacio Fotheringham, 27 de septiembre de 1913 . Véase tambi~n JuÚo "partido del credo político presidencial". LP, 12 de junio de 191 L
! Edward Gibson, Class and Comervatiu~ Parties , ob. cit., p 44.
20
A Roca a l. Forheringham, mayo de 1912, ambas cartas en F]AR, Legajo 116. ·
20
.l Oc acuerdo con Maurice Duverger, partidos laxamenre estructurados tienden a mos-
17.! R. Cárcano a Ángel Avalas, 24 de febrero de 1911, en F}AR, Legajo 3104 (3).
m Á. Ávalos a E. Garzón, 12 de febrero de 1911, en F]AR, Legajo 3104 (3). trar un número mayor de facciones que los partidos políticos que poseen una disciplina parti~
17·1 A. Ávalos a Julio A. Roca (hijo), 25 de septiembre de 1911, en F]AR, Legajo 3104 . da.ria más estricta. En Maurice Duvcrger, Política/ Parties .. , oh cir.
175 Véase "Radicales", 2 de occubre de (1910?), en F]FA, sin catalogar. ~~~~ Fernando LópC't-Alves, State Fonnrrtion .. • oh cir., p. 165 .
2°5 EN, 4 de julio de 1911.
17
t' W Townley a E Grey, 5 de abril y 31 de agosto de 1910, en FO, 3711824.
177 R. Sácm: Peña, "Discurso del Presidemc al tomar posesión del cargo", RAL"'P, 12 d~
206
"inercia ( ... 1desconocida y sólo explicable por el hecho de que bajo los gobiernos an-
noviembre de 1912, n. 0 2, p. 270.. ·. teriores se aceptaba el mando del presidente de la nación como jefe de un partido", R. Tower a
liH "Ninguno de ellos es pardcularmenrc amigable, debido a que el primero representa·.
E. Grey, 31 de marzo de 1913, en FO, 37111573
intereses que desaprueban la reciente visim del Dr. Sáenz Peña a Brasil, en tanto el segundo ·
207
A. C. Escobar a J. Figueroa Aleona, 4 de abril de 1911, en F}FA, Legajo 33.
el órgano de difusión del viejo parrido de Mitre, que se opuso al nuevo presidente y ruvo
208
Rodolfo Rivarola, "Necesidad de un parrido reformisra", RACP, Tomo V. 1912, p 729.
candidato al señor Udaondo. W. Townley a E. Grey, 17 de ocrubre de 191 O, en FO, 371/825¡ Véase también Rodolfo Rivarola, "Situación política de la provincia de Buenos Aires", RACP,
17
') Sobre la utilización de los resultados electorales para fundamentar la legitimidad del go>
Tomo VI, 1913
109
bicrno, véase J Balestra a Roque Sáenz Peña, 11 de septiembre de I 91 O, en FRSP. Legajo 2459. Sobre el proceso de adecuación de la normadva elcccoral y reforma constitucional en
Jau [p,. (Córdoba), 11 de abril de 1911. la provincia de Córdoba, véase Liliana Chaves, "Sistema electoral y electorado urbano en la
111
' T. 15 de diciembre de 191 O.
transición a la democracia ampliada Córdoba, 1890~ 1912", en Hilda Sabara y Alberto Lertieri,
162 A Ával os a Eleazar Garzón, 12 de febrero de 1911, en F}AR (bijo), Legajo 3104 (3) .. Lrr vida polltim. ., ob. cir.
1" 3 E. Zeballos a José Cortés Funcs, 29 de octubre de 1910 en AEZ, Legajo 181, 14 de . m La ley promulgada cl28 de junio de 1913 establecía el sufragio secreto y obligatorio en
diciembre de 1910. . la provincia {a la vez que mantenía la reprcscnración proporcional a diferencia de la Ley Sáenz.
18
~ E. Zeballos a Luis B. Tamini, 3 de noviembre de 191 O, en AEZ, Legajo 181, .... Pena) pero sostenía las funciones empadronadoras del municipio. Véase Julio C Melón Pirro,
1115 W. Townlcy a E. Grey, 6 de diciembre de 191 O, en PO, 371/1045. La misma imerpre~: ·.· "La Ley Sáenz Peña de Ugarte o el éxito de la reforma conservadora en la provincia de Buenos
tación en G. Soler a Julio A Roca, 3 de enero de 1911, en F]AR, Legajo 1337 ( 109). ·. Aires", en Fernando J. Devoto y Marcela P. Ferrari, La comtrucción ., ob. cit., p. 123. Sobre la
lnú N. Quirno Cosra a julio A. Roca, 16 de diciembre de 1910, en FjAR, Legajo 133 (107)~
presencia de un espíritu reformista en la acción dd gobernador, véase María Inés Tato,
187
LP. 19 de febero de 1911; LN. 17 de febrero de 191 L "Variaciones reformistas: los conservadores bonaerenses ame el desafío de la democratización,
188
Fernando J Devoto, ''De nuevo el aconrecimienco., .. ". oh, dt, p, 99 . 1912-1919", S~tutnda, n.o 63, septiembre-diciembre de 2005. Pablo Fernándcz !rusta adivina,
18
') Zoilo Cantón a J. Figueroa Aleona, 29 de enero de 1911, en F]FA, Legajo 33.
en cambio, estrategias instrumentales en la adhesión reformista del coronel De la Serna. Véase
190
C. Estrada a R. Sáenz Peña, 29 de abril de 191 O; A. Bengolea a Roque Sáenz Peña, 1 Pablo Fernández !rusta, "El Partido Conservador .. ", ob. cir., p. 115.
!ll U. 29 de mayo de 1911; LP, 26 de febrero de 1911; RACP, "Crónicas y documentos",
de mayo de 1910; ambas en FRSP, Legajo 2459 .
191
J Figueroa Alcorra a R. Sáenz Pefia, 5 de junio de 191 O, en AFRSP, Legajo 2 L 1913. Sobre la reforma "tardla" en Jujuy, véase EP, 13 de mayo de 1916. Sobre las reformas
L':l~ Tulio Halperln Donghi, Vid,zy mue m .. , oh cit., p. 28. . ,. elccrorales en Entre IUos, Santiago del Estero y Corrientes, véase respectivamente EP, 8 y 9 de
193 J. Figueroa Aleona a B. Olacchca y Alcorca, 12 de octubre de 1911, en F]FA, Legajo 33. · septiembre de 1913; EP, 5 de enero de 1913; EP. 8 y 9 de febrero de 1914.
I'J·I "a medida que se acercaba la fecha de las elecciones, el apoyo deJas aucoridades provin~ .
m LR, 14 de agosto de 1911
21
.l Patricia S. Pasquali, "Hacia la democratización (1912-1930)'', en Miguel Angel de
ciales capaces de influenciar los resultados de la votación'' . \Y/. Townlcy a E. Grey, 28 de febrero · .
de 1911, ''Argenrine Republic Annual Reporr, 191 O", en FO, 118/306. Marco et al., Historia de Santa Fe, Rosario, Apis, 1992.
340 EL OCASO DE LA REPÚBLICA OLIGÁRQUICA ... MART!N O. CASTRO----------------~ 341
11 '1 A del Pino a J. Pigucroa Alcorta, 7 de julio de 1911, en f]FA, Legajo 33 137 Véase Naralio R. Boranu, El ordm conm·vatlor .. , ob. cit., p 308
21
~ Algunos observadores interpretaron la ley electoral como el trabajo exclusivo de Sácnz ·· m Sobre el concepto de siege memality en un partido conservador, véase James N. Rctallaclc,
Peña: "La reforma electoral no fue obra de ningún partido. Todos lo hemos reconocido: fue ini- Notablts of tiJC Right. Thc Comeruatiue Party tmd Politiml Mobilization in Gem1f11l)\ 1876·1918 1

ciativa y obra personal del presidente" . Rodolfo Rlvarola, "Necesidad de un partido reformista"; Bosron, Unwin Hyman, 1988, p 179.
ob. cit., p. 728 13? Rodolfo Rivarola, "Necesidad de un partido reformista .. ", ob. cir, p. 728.
!lG Véase, Fernando J. Devoto, "De nuevo el aconrecimienro ... ", ob. cit, p. 105 1'111 F R Cibils a J.. A Roca, 21 de noviembre de 1912, en F']AR, Legajo 1338 (110), Cu·
debate electoral de la llamada Ley Sáenz Peña, véase Natalio R. Botana, El ordm comr.rlllulnr- riosamcnrc en 1904 el diario La Mrció11 también habla descripro al ugartismo como el "peligro
ob cic. amarillo''. Véase capitulo 4.
117
Julio C. Melón Pirro, "La Ley Sáenz Peña de Ugarre ... ", ob . cir., p. 121.. 241 R. Sácm. Peña, "Mensaje del presidente de la Nación en la apertura. del Congreso Na-
m LGa, 3 de junio de 1911; UH, 19 de mayo de 1911; LR, 26 de mayo de 191 L cional de 1913", RACP, n," 33, pp 336-340
219 Z Cantón
a J. Figueroa Aleona, 29 de enero de 1911, en F]FA, Legajo 33. Subrayadci m Leopoldo Maupas, "Trascendencias pollricas de la nueva ley electoral", oh cit., p. 417 .
en el originaL ... HJ E. Zeballos a Alberto Castaño, 8 de junio de 1912, en AEZ. Legajo 180.
Wl Las elecciones del 31 de marzo de 1912, en las que se enfrentaron coalicionistas, radi- IH 1. 26 de enero de 1911.
cales y liguisras, consagraron la fórmula radical de Manuel J. Menchaca y Ricardo Caballero.· m Véanse RDHL~ Tomo XVIII, mayo de 1904, p, 343; RDHL, Tomo XXXIX, junio de
Véase Patricia S, Pasquali, "Hacia la democratización" ... , oh. cir, p. 141. I9ll.p.305.
121
Z Camón a J. Figueroa Alcorta, 1o de mayo de 1911, en F]FA, Legajo 33. 2-1c. E. Zeballos a José C Paz. 24 de noviembre de 191 1, en AEZ, Legajo 46.
m¡b(d. 147 Mardn O. Castro, "Faccionalismo político y reforma electoral. .", ob. cir.., p . 105.
m R. fowcraE. Grey, 15deenerode 1912, "ArgcnrineRepublic.AnnualReport, 1911", · 14 H Es convenicnrc recordar aquf el decidido antirroquismo de Zcballos.Véase capítulo
4.
en FO, 37111295. 1'1'1 E. Zeballos a José C Paz, 24 de noviembre de 1911. Sobre el pesimismo político de
!!-1 T, 30 de noviembre de 1911. . •... Juan Álvarcz, véase fulio I-lalpcrfn Donghi, Tulio Halperín Danghi, Vid1z y m11erte de fa reprí-
m La cláusula que estableda el voto obligacorio sería reimroducida al proyecto por el··· b/h-a v~rdatlera, ob. cit., p. 29.
Senado. De acuerdo con el ministro británico "the chief credit for che en tire measurc is dueto· ~ 50 LP, 28 de mayo de 1914.
Dr. Gómez ... ".("el crédito principal de roda la medida se debla al Dr. Gómez ... ".)R. Towcr ~­ m Julio Monzó, "L~ clases dirigentes (Ensayo de un capítulo de sociología argentina)",
E. Grey, 2 de mano de 1912, en FO, 371/1295. Véase Natalio R. Botana, El ordm cowervndor~ RACP. vol. VI, 1913, p. 395.
ob. cit., p. 295. m Naralio R., Borana, El ordm conservador .. , p. 315; Fernando J Devoro, "De nuevo el
!!G Rodolfo Rivarola, "El presidente Sáenz Pefia,...", ob. cit, p. 17. acontecimiemo .. ", ob. cit., p. 113; Carlos Malarnud, "El Partido Demócrata Progresista: un in-
m "En líneas generales. la operación sólo se aplicará a la capital y aquellas provincias que . 0
tento fullido de construir un partido nacional liberal-conservador", Desarrollo Económico, n. 138,
tengan más de dos representares . En rodas las demás provincias el sistema cominuará como··. vol. 35, julio~septicmbre de 1995.
hasta ahora", R. Tower a E. Grey, 2 de marzo de 1912, en FO, 371/1295.. · m Joaquín de Vcdia, Como los vi ya, "Semblanza de Roca", Buenos Aires, M. Glcizcr, p. 60 .
228
Rodolfo Rlvarola, "Crónica", RACP, n. 0 20, p. 212.. . ... 1H Namlio R. Botana. El ordm conserurtdor ..• ob cit., pp. 309-31 l.
229
E, Zeballos a H. Von O cm Eussche, 20 de abril de 1912, en AEZ, Legajo 182. La •.. ·. m Carlos Mahlmud, "El Partido Demócrata Progresisca" .. , ob cit., p, 295.
pardcipación electoral en la ciudad de Buenos Aires bajo la nueva ley electoral alcanzó el 84% . m Julio A. Roca (hijo), José Arce y Miguel Pastor a Esranislao Zcba.llos, 19 de junio de
del padrón, Los radicales obtuvieron 7 diputados nacionales, los socialisras 2 y los partidos : 1915, en AEZ. Legajo 284.
conservadores -la Unión Nacional y la Unión Cívica- 2. Véase LP, 30 de abril de 1912 ... · m LP, 23 de enero de 1916.
230 LN, 1o de abril de 1912. Véase Ezequiel Gallo, Fmmers
i11 Revoft. Tbe Reuofmion of :· m 747.471 votantes participaron de la elección. El Partido Radical obruvo cl45,59%
189.3 in t/;e Provine~ ofSamn. Fe, Argmtina, Londres, ILAS, Universiry ofLondon, 1976. ·· de los votos (340.802) del total de voros e Yrigoyen sería electo presidente gracias al voto
231 Marcial Candiord a 1. A Roca, 4
de abril de 1912, en .F]AR, Legajo 1338 ( 11 0) .. de 152 miembros del Colegio Elccroral. Véanse Naralio R. Botana, El orden comervndor ... ,
m Indalccio Gómez a R. Sáenz Peña, 31 de marzo de 1912, en AFRSP, Legajo 110. La·.··· ob. cir , p. 331; Dar!o Cantón, lvfauriales pnm el estudio de la sodofogla polltka argmtinn,
prensa ponefia también señaló el impacto de la lucha facciosa en el desempeño electoral de los · Buenos Aires, Editorial del Instituto, 1968, p. 85.
parridos conservadores. Véase LN, 4 de abril de 1912. ·
m M, de Vedia a 1. A. Roca, 4 de enero de 1912, en F]AR, Legajo 1338 (11 0). :· •·· .
m Marcial Candiorti aJA Roca, 4 de abril de 1912, en F]AR, Legajo 1338 (110). Su::
brayado en el original.
m Ezequiel Ramos Mexfa a R, Sáenz Peña, 3 de abril de 1912, en fRSP, Legajo 2464. . .
236 A Avalas
a J. A Roca, 25 de abril de 1912; Marcial Candioni a J A Roca, 4 de abril_ .
de 1912, ambos en fjAR, Legajo 1338 (11 O).