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Hayden White

El texto histórico como artefacto literario y otros escritos.

Capítulo 1: Tropología, discurso y modos de conciencia humana.

Tropología:
La tropología es la comprensión teórica del discurso imaginativo, de todas las formas por
las cuales los diversos tipos de figuraciones (tales como la metáfora, la metonimia, la
sinécdoque y la ironía) producen los tipos de imágenes y conexiones entre imágenes
capaces de desempeñarse como señales de una realidad que sólo puede ser imaginada más
que percibida directamente. Las conexiones discursivas entre las figuraciones
(de personas, acontecimientos y procesos) en un discurso no son conexiones lógicas o
implicadas deductivamente entre sí, sino metafóricas en un sentido general, es decir,
basadas en las técnicas poéticas de la condensación, el desplazamiento, la representabilidad
y la elaboración secundaria.

Tropológico-lógico:

Que la historiografía contiene un componente ineluctab1emente poético-retórico es


señalado por la idea tradicional de que una representación específicamente histórica de los
procesos específicamente históricos debe tomar la forma de una narrativización. Puesto que
ningún campo de sucesos aprehendidos como una serie de acontecimientos discretos puede
ser descrito de forma realista como si poseyera la estructura de un relato, yo considero que
el proceso por el cual la serie de acontecimientos es narrativizada, es más tropológico que
lógico.

1.- Al tratar de comprender la: Naturaleza humana, cultura, sociedad, historia  nunca
podemos decir lo que deseamos o queremos decir... los datos se resisten a la coherencia de
la imagen con las que estamos tratando de organizarlos. Existen variadas diferencias de
opinión en torno a qué son, o a cómo se debería hablar de estos datos o los tipos de
conocimiento que podemos obtener a partir de estos.

El discurso debe hacerse cargo de estos cuestionamientos muy característicos al momento


de demarcar una nueva área de la experiencia humana para su análisis: definir sus
contornos, identificar los elementos de su campo, discernir los tipos de relación entre datos.
El discurso debe adecuar el lenguaje usado al analizar el campo para que los objetos que
aparezcan puedan ocupar su lugar. Esta adecuación sucede a través de un movimiento pre
figurativo trópico y no lógico.
El elemento trópico no puede eliminarse del discurso en las ciencias humanas
independiente de sus afanes realistas: Es imposible huir de la trópica ya que por medio de
esta, todo discurso constituye los objetos que solo pretende describir de modo realista y
analizar objetivamente.

2.- TEMA DEL ENSAYO: CÓMO FUNCIONAN LOS TROPOS EN LOS DISCURSOS
DE LAS CIENCAS HUMANAS.

Los tropos son desviaciones del uso convencional del lenguaje, generan figuras de habla o
pensamiento por su variación de lo que es "normalmente" esperado

Tropologizar es un movimiento desde un significado posible hacia otro, y una noción del
modo en que las cosas se relacionan hacia otra noción, como una conexión entre las cosas
para que puedan ser expresadas en un lenguaje que se haga cargo de la posibilidad de ser
expresadas de otra manera.

Discurso es género donde está más patente el esfuerzo por producir este tipo de lenguaje o
este "derecho de expresión" (Aceptando que existen otras maneras o modos para
expresarlo). Esto pone de manifiesto que el mecanismo tropológico es fundamental del
discurso.
El autor está de acuerdo con Bloom: "toda interpretación depende de la relación
antitética entre significados y no de la supuesta relación entre un texto y su significado".

Aquel texto que pretenda tener intenciones lo más realistas posibles remitiendo a la realidad
de los hechos resguarda en sí un fracaso porque en la descripción del objeto siempre hay
algo fuera o se ha puesto algo. Cada mímesis puede mostrarse distorsionada y puede servir
como ocasión para otra descripción del mismo fenómeno más realista.

Cualquier descripción prosaica tiene al menos un movimiento tropológico.


¿Cómo no hacerlo si los silogismos presentan evidencias claras de tropologización?

El discurso es mediador, es interpretativo y pre interpretativo, trata sobre la naturaleza de la


interpretación misma, como sobre el tema que le presenta la ocasión para su propia
elaboración.

*Diatáctica, más apropiado que la dialéctica:

Para el autor la doble naturaleza del discurso es a veces presentada como dialéctica, lo cual
entra en conflicto debido a la dimensión ideológica que subyace a este concepto.... y que
además sugiere demasiado a menudo un sujeto trascendental o ego narrativo que se sitúa
sobre las interpretaciones en conflicto acerca de la realidad y que arbitra entre ellas. Así,
propone la diatáctica.

Como género el discurso debe analizarse en 3 niveles:


-Descripción (mímesis) de los datos del campo de investigación.
-El argumento o narrativa que discurre junto con el material descriptivo o entremezclado
con ellos.
-Combinación de ambos elementos previos (Diataxis).

3.- La comprensión es un movimiento tropológico: comprender es un proceso que consiste


en hacer que lo no familiar aparezca como familiar; o trasladado del dominio de las cosas
sentidas como «exóticas» e inclasificadas a un cierto dominio de la experiencia codificada
adecuadamente para ser sentida como humanamente útil, no amenazante o simplemente
conocida por asociación. Proceso de comprensión manifestado en el tropologizar de tropos
maestros: metáfora, metonimia, sinécdoque, ironía. (71)

4.- A partir de esa cuádruple dimensión de la comprensión asociada a los tropos:

Estudios de Piaget sobre el desarrollo cognitivo del niño manifiestan el modo trópico de:
-prefigurar la experiencia
- el tipo de control cognitivo que cada modo hace posible, por otro.

Le da una base ontogenética a la conciencia figurativa.

Los extremos son el modo metafórico del niño, desplazándose paulatinamente al modo
irónico del adulto racional.

Giros de Piaget en la estructuración de la conciencia del niño:

-Primer giro: fase sensomotriz de la metáfora. El niño no tiene coordinación de las partes
que lo componen a sí mismo porque abundan espacios egocéntricos: no podemos hablar del
pensamiento del niño metafóricamente en el modo de la similitud; pero está totalmente
justificado hablar del niño que vive la experiencia de la similitud, en la que la distinción
entre el yo y el otro, continente y contenido, está totalmente ausente. (76)

-Segundo giro: metonimia


«total descentramiento en relación con el espacio egocéntrico original». Este
descentramiento (o desplazamiento) es una condición necesaria para lo que Piaget
denomina «la función simbólica», cuyo aspecto más importante reside en el habla. Sólo
debido a la posibilidad de aprehender las relaciones de contigüidad es posible este proceso
de simbolización afortiori, del pensamiento mismo. (77) Se vive un vuelco o una ruptura de
transición entre una conciencia metafórica a una conciencia metonímica. Este
descentramiento del ego, es lo que Piaget considera más importante para la función
simbólica. La conciencia metonímica es conciencia de continuidad (Antes solo existe la
experiencia atemporal y no espacial de lo MISMO).

-Tercer giro: sinécdoque: lógica de las clasificaciones/ operaciones coordinadas, agrupadas


en sistemas totales que tienen sus leyes en términos de totalidades…

“Lo que Piaget ha descubierto, si es que tiene razón, es la base genética del tropo de la
sinécdoque, esa figura de la retórica o de la poética que comprende los objetos como partes
de un todo o que reúne las entidades como elementos de una totalidad que comparten las
mismas naturalezas esenciales.” (78)

-Cuarto giro: ironía

La cristalización de estas capacidades en el niño-adulto-joven le da el poder de un


pensamiento que no es sólo consciente, sino también autoconsciente, que es crítico no sólo
respecto de las operaciones de las etapas tempranas de la conciencia (metafórica,
metonímica y sinecdóquica), sino también respecto de las estructuras de aquellas
operaciones. Podemos decir entonces que, con el despertar de la conciencia adulta, el niño
llega a ser capaz no sólo de lógica, como Piaget subraya, sino también de ironía -la
capacidad no sólo de decir cosas acerca del mundo de una forma particular, sino también de
decir cosas acerca de él de formas alternativas-
y de reflexionar sobre esta capacidad del pensamiento (o lenguaje, no importa como lo
denominemos, ya que Piaget, en esta etapa, une pensamiento y lenguaje) para decir una
cosa y querer dar a entender otra o tratar de decir algo y decirlo a través de un conjunto de
formas alternativas, incluso mutuamente excluyentes o ilógicas. (80)
.

FREUD- suministra las bases acera de la intervención del esquema tropológico en la


figuración en el nivel de lo inconsciente en “La interpretación de los sueños”.

El discurso en estado de vigilia está formado por fases, la racionalización es la defensa


psicológica a partir de la cual se materializa el discurso.

“el detallado análisis de Freud acerca de los mecanismos de la elaboración onírica ilumina
las operaciones del pensamiento en estado de vigilia que reposan y buscan conscientemente
mediar en las facultades imaginativas y racionales, es decir, las operaciones del discurso
mismo. Si Freud ha identificado en términos apropiados la cuádruple naturaleza de los
procesos que operan en la elaboración onírica, ha iluminado asimismo los propios procesos
que operan en el discurso como mediadores entre la percepción y la conceptualización, la
descripción y la argumentación, la mímesis y la diégesis, o cualquier otra dicotomía que
queramos usar para indicar la combinación de aspectos poéticos y noéticos de la conciencia
entre los que el discurso se propone mediar con objeto de llegar a la «comprensión».

(…)

Para expresado en términos de teoría del discurso, una vez que admitimos la noción de
Freud de los mecanismos de la elaboración onírica como equivalentes psicológicos de lo
que son los tropos para el lenguaje y de lo que son los patrones transformacionales para el
pensamiento conceptual, tenemos una manera de relacionar los elementos miméticos y
diegéticos en cada representación de la realidad, ya sea de la conciencia dormida o
despierta. (88-89)

THOMPSON
A partir de Thompson se puede establecer la correspondencia entre la formación de las
fases de la conciencia humana y la formación de la conciencia de clase... la cual es
eminentemente tropológica. El discurso, entonces, guarda relación con estas fases.

El aporte de Thompson es que llega a establecer 4 fases de configuración de la conciencia


de clases que se corresponden con los niveles de conciencia humana, de manera que logra
analizarla en forma empírica a partir de la conciencia de clases, eminentemente grupal o
social.

El autor articula y expone una relación análoga (más que replicante) entre el aporte de
Thompson visto desde la formación del discurso, las fases que describe Piaget en la
conciencia del niño y las fases que exhibe Freud en su análisis de la elaboración onírica.

5.- ¿Por qué centrarse en la tropología para acceder a la naturaleza del discurso?

Porque los artefactos verbales manifestados en el discurso dan cuenta de las


estructuras de la conciencia

Importancia de la teoría tropológica

podría proporcionarnos una estrategia para clasificar diferentes tipos de discurso por
referencia a los modos lingüísticos que predominan en ellos más que por referencia a
“contenidos” supuestos, que serán siempre interpretados de forma diferente por distintos
intérpretes. Y esto resultaría tan verdadero respecto a nuestros intentos de clasificar los
diversos tipos de discursos «prácticos», como los discursos acerca de los fenómenos
sociales (locura, suicidio, sexualidad, guerra, política, economía), como respecto a intentos
similares de clasificar los tipos de discurso «formal» (tales como juegos, novelas, poemas,
etc.). (101)

(Ejemplo de Durkheim en página 101)

Lo que nos permitiría establecer tipologías de textos basada en la tropología nos llevaría a
tipologías de modos de comprensión, para establecer protocolos de traducción entre modos
alternativos (más que desde el contenido, desde su forma construir el contenido).

Finalmente, una tipología de estos modos de comprensión nos permitiría fomentar


la noción de lo que Lukács definió como la relación entre la «conciencia de clase
posible» y la «falsa conciencia de clase>. Esto implicaría la renuncia, por parte de
los teóricos marxistas, a detentar la visión «objetiva» de la «realidad», que sus
oponentes, siempre aprehenden de forma «distorsionada». Deberíamos reconocer,
pues, que no es una cuestión de elección entre objetividad y distorsión, sino más
bien entre diferentes estrategias para componer la «realidad» en el pensamiento así
como para tratar con ella de diferentes formas, cada una de las cuales tiene sus
propias implicaciones éticas. (103)