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2.1.

2 Fisiopatología

Se clasifican las lesiones medulares de acuerdo con el ultimo nivel indemne, esto quiere decir
aquella metamera la cual preserva las funciones neurológicas tanto motoras, sensitivas y
autonómicas en todos sus niveles, bajo esta definición la funcionalidad clínica del paciente
puede ser clasificada según segmentos cervicales (C1 a C8), torácicas altas (T1 a T6),
torácicas bajas (T7 a T12), lumbosacras (L1 a S1) y del cono medular (sacro coccígeas).
Mientras más alta sea la lesión mayor compromiso funcional del paciente. (Henao-lema &
Pérez-Parra, 2010)

Existe una mejor descripción de la fisiopatología de la lesión medular la cual costa en


procesos primarios y secundarios durante todo su desarrollo. Galeiras et al (2017) indica que
el mecanismo primario es una lesión irreversible relacionado principalmente con el daño
mecánico inicial, el cual es causado por la deformación local y la transformación de energía
que ocurre en la medula espinal al momento de la lesión.

Plaza et al (2012) menciona que los mecanismos secundarios de la lesión ocurren posterior
al suceso traumático inicial y conducen a la destrucción tisular durante las primeras horas
tras la lesión.

Por otra parte Baabor et al (2016) describe que el daño secundario comienza con distintos
cambios a nivel vascular, esto inicia como consecuencia del trauma que provoca edema e
isquemia y con esto la liberación de radicales libres que alteran la regulación iónica de calcio
como consecuencia de excitotoxicidad. Existen diferentes fases en relación con el mecanismo
de daño secundario, en donde varios de estos cambios suceden. Un punto importante es que
cada trauma conlleva un mecanismo y causa único, por lo que su pronóstico y evaluación son
desiguales y dependen de ellas.

2.1.3 Paraplejia

Bouchot-Marchal et al (2015) señalan que esta lesión provoca deficiencias primarias


motoras, sensitivas, vesicoesfinterianas y genitosexuales, que a su vez pueden ser el principio
de deficiencias secundarias cutáneas, tróficas, vasculares, ortopédicas y respiratorias, además
de dolores. Cuando la lesión está debajo de L2, la lesión se denomina síndrome de la cola de
caballo. Adicionalmente (Moreno-Fergusson, 2012) indica que para las personas con
paraplejia los cambios son difíciles de afrontar ya que de un momento a otro se verán
imposibilitados a poder caminar. La sensibilidad superficial y profunda también se verán
afectados por debajo del nivel de la lesión, las consecuencias de la alteración de la movilidad
y la sensibilidad requieren de la utilización de equipos. Disminuye la habilidad para realizar
las actividades de la vida diaria y aumenta la dependencia. Otros problemas que podrían
presentarse son infecciones urinarias, úlceras de presión, estreñimiento e impactación fecal,
dolor neuropático, espasticidad y problemas osteoarticulares.

2.1.4 Nistagmus

Se define el nistagmo como “una oscilación involuntaria de uno o ambos ojos sobre uno o
varios ejes. En términos generales, el nistagmo se puede dividir en dos tipos, de acuerdo con
su causa funcional, en fisiológico o patológico, y segundo, de acuerdo al tiempo de aparición,
en congénito adquirido”. (Maritza, 2013)

El nistagmo de origen congénito puede estar presente al nacer o poco después y puede estar
asociado con anormalidades de las vías ópticas aferentes (nistagmo sensorial). Cuando es de
forma adquirida es causado más a menudo por anormalidades de la información vestibular,
enfermedades neurológicas o toxicidad a un medicamento