Está en la página 1de 3

Nuestra higiene tan importante como la de nuestros alimentos…

Hace unos días, camino a la universidad me detuve en un paradero a esperar que cambie
el semáforo para poder cruzar la avenida, y en esos minutos, pude observar como un
vendedor ambulante, después de usar la calle como baño continuaba con su venta de
golosinas, manipulaba el dinero y entregaba las golosinas a sus clientes.

¿Pueden imaginar la gran carga microbiana que llega a manos de la persona que compró
una de estas golosinas?, sólo con el acto de coger el empaque ya contaminado, sus
manos se van llenando de microbios.

Acto seguido, el usuario abrió el empaque y con sus manos, ahora ya contaminadas entró
en contacto directo con el alimento, finalmente resultó consumiendo una golosina con alta
carga microbiana sin saberlo.

Las manos con frecuencia transportan los microbios de un lugar a otro, por eso lavarse
las manos con agua y jabón es uno de los hábitos más importantes para cuidar nuestra
salud.

En el relato anterior, ¿Quién debió lavarse las manos, el vendedor o el consumidor?

¡! Sin duda, ambos ¡!

Sabemos que debemos cuidar la higiene durante la elaboración de los alimentos, es por
ello que en casa, o en los comedores de la universidad existe un proceso de lavado y
desinfección de los alimentos antes de su preparación, pero no sólo es importante la
higiene de los alimentos, sino también tener en cuenta la higiene de nuestras propias
manos para contribuir a mantenernos saludables, es por ello que a los mismos
manipuladores de alimentos se les exige el lavado de manos como requisito
indispensable.

Hacemos uso del transporte público, nos


sentamos en el pasto, manipulamos dinero,
en cada caso, con sólo tocar el pasamanos,
el pasto o el dinero, nuestras manos se van
llenando de microbios. El hecho de que
nuestras manos no tengan manchas o no
veamos la suciedad, no significa que estén
libres de microbios (virus o bacterias) que
causan enfermedades. Recordemos que, los
microbios son "invisibles" a la vista humana.

Lavarse las manos no requiere mucho


tiempo ni esfuerzo, y ofrece muchos
beneficios en cuanto a la prevención de
enfermedades. Adoptar este simple hábito
puede tener un papel fundamental en la protección de tu salud y en la de los demás.

A continuación aprenderemos cuándo y cómo lavarse las manos:

¿Qué necesitas?

Sólo necesitas agua, jabón y toalla o papel toalla.

¿Cuándo lavarte las manos?

Siempre lávate las manos antes de:

 Preparar comidas
 Comer nuestros alimentos.
 Tocarse la cara, boca o nariz.
 Tratar heridas, dar medicamentos o cuidar a una persona enferma o lesionada.

Siempre lávate las manos después de:

 Preparar comidas
 Ir al baño o cambiar pañales
 Tocar animales, correas o desechos de animales.
 Sonarte la nariz, toser o estornudar sobre las manos.
 Tratar heridas.
 Manipular dinero
 Manipular basura, productos químicos para el hogar o el jardín, o cualquier cosa que
pudiera estar contaminada, como por ejemplo, trapos de limpieza o zapatos sucios.
 Bajar del transporte público
 Dar la mano al saludar.
Además, debes lavarte las manos siempre que se vean sucias.

¿Cómo lavarte las manos?

Sigue estos simples pasos:


“Lavarse las manos es un compromiso y responsabilidad de
todos”

Fuentes: OMS, Mayo Clínic, MINSA