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FILOSOFÍA DEL LENGUAJE

1. Introducción
Es una rama de la filosofía que estudia el lenguaje. Es filosofía que estudia nociones tales
como el significado, la referencia, la verdad, el uso del lenguaje (o pragmática),
el aprendizaje y la creación del lenguaje, el entendimiento del mismo, el pensamiento,
la experiencia, la comunicación, la interpretación y la traducción, desde un punto de
vista lingüístico.
Los lingüistas se han centrado, casi siempre, en el análisis del sistema lingüístico, con sus
formas, niveles y funciones, mientras que la preocupación de los filósofos del lenguaje fue
más profunda o abstracta, interesándose por cuestiones tales como las relaciones entre el
lenguaje y el mundo, esto es, entre lo lingüístico y lo extralingüístico, o entre el lenguaje y
el pensamiento.
De los temas preferidos por la filosofía del lenguaje merecen ser destacados el estudio del
origen del lenguaje, la simbolización del lenguaje (lenguaje artificial) y, sobre todo, la
actividad lingüística en su globalidad, y la semántica en particular, la cual en la filosofía del
lenguaje aborda las designaciones y la llamada semántica veritativa.

2. El fonetismo o fonetización
En toda la temática sobre filosofía del lenguaje, especialmente sobre la semántica, la
palabra fonetismo no aparece por parte alguna, siendo este un fenómeno trascendental
del lenguaje ordinario, un hecho que se produjo en la antigua Sumeria. Consistió en la
identificación de los lenguajes escrito y hablado con el pensado: el escrito le da
consistencia y facilita el análisis, mientras que el hablado le da dinamismo, lo que facilita
su síntesis.
El problema en lo que se refiere a la semántica está en el dinamismo de las palabras: una
palabra puede tener muchos significados, incluso contradictorios a veces.
¿Cómo es posible que nos podamos entender con un lenguaje así? Gracias al contexto y al
sentido que solemos tener los hablantes. Sin embargo esto hay que explicarlo de alguna
manera. Pensemos en un chiste en que una palabra se dice en un contexto en que
significa una cosa y a continuación se ofrece otro contexto en que significa otra que rebota
contra la primera, que es lo que provoca la risa. ¿Por qué esto puede ser así? Por algo
que hace más de siglo y medio observó un filósofo español hoy completamente olvidado,
Jaime Balmes: que nosotros no identificamos el contenido de un término en el momento
mismo de oírlo, sino tiempo después. Esto hace que el hombre pueda ser autónomo en el
momento de entender, cosa que no le ocurre a la máquina, que identifica de manera
instantánea, lo que la hace automática. Entonces el desajuste temporal entre el momento
de oír un término y el de identificar el concepto correspondiente es lo que hace que nos
podamos hacer con el dinamismo del lenguaje ordinario. Y claro, esto ha sido posible
desde que se produjo el fonetismo, pues el lenguaje hablado introdujo el tiempo, que es en
el que se produce el dinamismo y en el que se puede entender cada término con más de
un significado.

3. Concepciones del lenguaje


El naturalismo y convencionalismo son las concepciones prearistotélicas del lenguaje. El
naturalismo apuesta por la postura de la mimesis, en la que el lenguaje (componentes
lingüísticos y ontológicos) ofrece un reflejo fiel de la realidad, y por tanto constituye un
método heurístico para alcanzar el conocimiento de la realidad.
El convencionalismo niega una conexión directa de tal forma que la utilización de los
nombres es por convención social. Niega pues la capacidad del lenguaje de ofrecer un
reflejo fiel de la realidad.
El significado es un concepto fundamental para la filosofía del lenguaje. El concepto es mirado
desde un punto de vista netamente filosófico y a veces psicológico. Por lo general, no se
estudia lo que palabras individuales u oraciones puedan significar, cosa para la cual
existen los diccionarios y enciclopedias. Así entonces, con respecto al significado, han
surgido las siguientes preguntas: ¿Cuál es la naturaleza del significado?, ¿qué significa la
palabra "significado"? En una temática parecida surge el fenómeno de la verdad y su
relación con el significado. Más que estudiar qué oraciones son actualmente verdaderas,
esta rama de la filosofía estudia qué tipo de significados pueden ser verdaderos o falsos.
Así, entonces, pueden surgir preguntas tales como: ¿Qué significa que una oración sea
verdadera?, ¿pueden oraciones sin sentido ser verdaderas o falsas?, Con respecto al uso
del lenguaje, desde un área de la lingüística llamada pragmática, pueden surgir preguntas
tales como: ¿Qué es lo que en realidad hacemos con el lenguaje?, ¿cómo es que
lo usamos socialmente? Referente al aprendizaje y creación del lenguaje, ha cabido
preguntarse, entre otras cosas: ¿Es posible tener algún tipo de pensamientos sin tener
vocabulario?, ¿qué tipos de pensamientos necesitan vocabulario para existir? Tocando
posteriormente el tema del pensamiento y la mente, también se ha preguntado: ¿Cómo se
relaciona el lenguaje con la mente del emisor y la del receptor?, ¿cómo se relaciona el
lenguaje con el mundo? La filosofía del lenguaje es parte vital de una filosofía en general,
debido a que puede determinar noción de experiencia y la existencia del sujeto, así
como también la noción de uno mismo.

4. Filósofos del lenguaje


Algunos de los filósofos del lenguaje más importantes son Gottlob Frege, Bertrand
Russell, Ludwig Wittgenstein, Wilhelm Von Humboldt, Charles Williams
Morris, Gadamer, John Langshaw Austin y Mijaíl Bajtín. Los filósofos del lenguaje no
están muy preocupados con el significado individual de una palabra u oración. El
diccionario más cercano o la enciclopedia pueden resolver el problema sobre el significado
de las palabras y cómo hablar correctamente un lenguaje al saber cuál es el significado de
la mayoría de las oraciones. Lo que más les interesa a los filósofos es la pregunta: ¿Qué
significado tiene una expresión que quiere decir alguna cosa?, ¿Por qué las expresiones
tienen el significado que tienen? y la pregunta más básica: ¿qué se ‘quiere decir’ cuando
usamos el término "significar"? En la misma línea los filósofos se maravillan sobre las
relaciones entre el significado y la verdad. Los filósofos están menos interesados en
conocer qué oraciones son realmente verdad, y más en qué tipos de significados pueden
ser falsos y cuales verdaderos. Algunos ejemplos sobre las preguntas orientadas a la
verdad que los filósofos del lenguaje se preguntan, incluyen: ¿Pueden oraciones sin
significado ser verdaderas o falsas? ¿Qué ocurre con oraciones sobre cosas que no
existen?
El lenguaje y la verdad son importantes no solo porque son usados en nuestra vida diaria, sino
porque el lenguaje forma el desarrollo humano desde la primera infancia y continúa hasta
la muerte. El conocimiento en sí mismo se entrelaza con el lenguaje. Nociones de sí
mismo, la experiencia y la existencia pueden depender enteramente de cómo el lenguaje
es usado y es aprendido a través del lenguaje. El mismo tema del aprendizaje del lenguaje
nos lleva a preguntas interesantes. ¿Es posible tener pensamientos sin tener lenguaje?,
¿qué tipos de pensamiento se necesitan para que el lenguaje ocurra?, ¿cuánto influye el
lenguaje en el conocimiento del mundo y como actúa en él?, ¿se puede, de algún modo,
razonar sin el uso del lenguaje?... La filosofía del lenguaje es importante por todas las
razones arriba mencionadas, y también es importante porque es inseparable de cómo uno
piensa y vive. La gente, en general, tiene un conjunto de conceptos vitales, los cuales
están conectados con signos y símbolos, incluyendo todas las palabras (símbolos):
objetos, amor, bueno, Dios, masculino, femenino, arte, gobierno, etc. Incorporando
“significado”, cada uno ha formado una visión del universo y cómo ellas -las palabras-
tienen un significado dentro de él.

5. Áreas de la filosofía del lenguaje


Es bien conocido que existen diferentes partes del lenguaje. Una frase común está compuesta
por sustantivos, verbos, adjetivos y otras palabras con significancia gramatical. La
pregunta más importante en esta área es: “¿de qué modo emerge el significado de la
frase, como resultado de cada parte?”. Muchos aspectos del problema de cómo están
formadas las frases, están dirigidas al área lingüística de la sintaxis. Filósofos
semánticos, tienden a enfocarlo en el principio de composicionalidad, para explicar la
relación entre el significado de las partes y la frase completa. El principio de
composicionalidad, dice que una frase puede ser entendida, sobre la base del significado
de las partes de la frase (por ejemplo: palabras, morfemas) junto al entendimiento de su
estructura (por ejemplo: sintaxis, lógica).