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Tema 54: Intervención educativa y adaptaciones curriculares con alumnos sordos.

Las discapacidades auditivas se clasifican en función del alcance como hipoacusticos o sordos
profundos (cofosis) y momento de aparición de nacimiento o adquiridas (temprana o tardíamente).

 El sordo parcial o hipoacúsico presenta necesidades de comunicación referentes a la


ampliación de la señal auditiva para aprovechar sus restos de audición. La reeducación
lingüística de los deficientes auditivos se basa en aprovechar los restos auditivos, y la lectura
labial (canal visual). Esta tarea la desarrollaran los profesores de Audición y lenguaje..
 En cambio el sordo total, necesita que la recepción/emisión de mensajes auditivos se sustituya
para él por canales visuales, siempre que esto sea preciso. Si es sordo, pero es capaz de
formular mensajes orales, las necesidades se reducirán a la recepción por el canal adecuado.

De la promoción de cada aspecto nos encontramos con dos corrientes reeducadoras del lenguaje
con alumnos sordo que hoy en día se consideran complementarias:

 Oralista La enseñanza del lenguaje oral favorece la integración del sordo en la comunidad
natural. Sin embargo este conlleva dificultades para la mayoría de los sordos prelocutivos que
tienen que aprenderlo poco a poco, como un proceso lento y costoso ya que para su
adquisición es fundamental la audición. En el desarrollo del lenguaje oralistas se debe
considerar: el aprovechamiento de los restos auditivos mediante protesis implantes o
dispositivos externos, el entrenamiento en lectura de labios y la expresión del interlocutor, y la
escritura como complemento aunque no comparte la finalidad de la desmutización.
 Gestual o de signos. Se trata de un lenguaje alternativo, considerado como propio por todas
las comunidades de sordos. Por su carácter visual es el que adquieren con mayor naturalidad
los sordos y supone su principal vehículo de comunicación. Se expresa mediante la
configuración y movimientos de las manos y la expresión del rostro. Una variable del mismo es
la dactilología o deletreo manual.
 Lenguaje bimodal Se trata de un híbrido entre el lenguaje de signos y el lenguaje oral,

En los centros de Educación Infantil y Educación Primaria de atención educativa preferente para
alumnado con NEE por discapacidad auditiva, el alumnado cuando lo precise será atendido por
profesionales Especialistas de lengua de signos española (en adelante, ELSE). Estos escolares
permanecerán integrados en sus grupos ordinarios al menos el 50% de la jornada semanal.

Ante la presencia en el aula ordinaria de un alumno o alumna con Discapacidad Auditiva, el


profesorado debe considerar los siguientes aspectos para su atención educativa:

 Procurar minimizar el ruido ambiental, garantizando óptimos niveles de escucha; hubicarlo


cerca de maestro donde pueda ver su cara y la de los compañeros, y con un compañero a su
lado al que pueda preguntar y que le pueda orientar en la actividad del aula. Es importante que
los compañeros y compañeras oyentes conozcan las repercusiones de la sordera en relación
a la comunicación y a la gestión de la información, con explicaciones adecuadas a su edad, y
que sepan cómo han de dirigirse a sus coetáneos con discapacidad auditiva.
 El equipo docente ha de conocer el manejo y el uso de las adaptaciones de acceso al
currículo, cuando procedan, así como el plan de evacuación. Se debe hablar con articulación
clara, sin exagerar, apoyándose de gestos naturales, favoreciendo la lectura labio-facial. Es
preciso comprobar sistemáticamente de manera visual o verbal, que el alumno o la alumna

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Tema 54: Intervención educativa y adaptaciones curriculares con alumnos sordos.
comprende las explicaciones. Hay que dirigirse periódicamente al alumnado con discapacidad
auditiva con la mirada mientras se habla, evitándose hablar de espaldas mientras se escribe
en la pizarra, girarse hacia ella hablando, hablar con la mano sobre la boca, hablar mientras se
pasea por el aula, etc. En resumen, evitar el bloqueo del acceso visual a la cara del docente.
 El profesorado empezará a hablar cuando el alumnado con discapacidad auditiva lo mire, de
lo contrario hay que reclamar su atención dando unos golpecitos en la mesa o bien moviendo
la mano en su espacio visual. No olvidar nunca escribir en la pizarra aquella información
esencial para el alumnado, o bien dársela por escrito. Cualquier cambio de rutina horaria debe
explicitarse en la pizarra o facilitarse por escrito.
 Se debe considerar las dificultades de lectura de que poseen los alumnos y la necesidad de
adaptar los textos. Además, se debe hacer uso de esquemas, mapas conceptuales, etc., que
proporcionen una guía a lo largo de las explicaciones y una presentación organizada de los
contenidos. El profesorado debe remarcar las palabras claves de una explicación, oralmente y
también por escrito en la pizarra; delimitar con pequeñas pausas temporales la separación
entre diferentes ideas o cambios de temas; marcar claramente con expresión facial las frases
exclamativas, interrogativas, dubitativas, etc.; subrayar el discurso con gestos de designación
manuales y con la mirada, con gestos y expresiones faciales correspondientes a estados de
ánimo y verificar que realmente el alumnado con discapacidad auditiva ha entendido las ideas
principales de aquello que se está explicando. El profesorado con estos escolares en el aula
ha de usar abundantes recursos gráficos y visuales de forma que puedan ver el dibujo y la
cara del docente de forma simultánea. Se debe tener en cuenta que, en ocasiones, el uso de
la lengua de signos en el aula no garantiza la comprensión de los contenidos.
 Respecto a la adaptación en los procedimientos e instrumentos de evaluación, debemos
asegurarnos que el escolar entiende los enunciados, aclarando y adaptando el enunciado,
acompañando indicadores visuales y gráficos, etc. También se debe permitir un margen mayor
de tiempo para realizar las pruebas y proponer preferentemente pruebas de respuestas cortas
cuando el tema lo permita, con enunciados concisos, de elección múltiple, de verdadero o
falso, con frases enunciativas de forma directa, etc. Con las suficientes garantías de
independencia del intérprete y a criterio del profesorado de área o materia, se puede ofrecer al
alumnado que usa la lengua de signos y que el nivel de su expresión escrita no sea adecuado,
realizar pruebas en lenguaje signado con el apoyo de un intérprete.1

Con la finalidad de servir de enlace comunicativo entre el profesorado y el alumnado discapacitado


auditivo que se relaciona mediante la lengua de signos, la Administración educativa proporcionará
Intérpretes de lengua de signos española (en adelante, ILSE). Los COAEP para alumnado con
NEE por discapacidad auditiva en ESO Bachillerato y FP dispondrán, de manera proporcional al
número de escolares con discapacidad auditiva que lo requieran, de un ILSE cuando se
escolaricen de dos a ocho alumnos o alumnas en el centro.

1
Resolución de 9 de febrero de 2011, por la que se dictan instrucciones sobre los procedimientos y los
plazos para la atención educativa del alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo en los
centros escolares de la Comunidad Autónoma de Canarias DECRETO 25/2018, de 26 de febrero, por el
que se regula la atención a la diversidad en el ámbito de las enseñanzas no universitarias de la CAC.

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