Está en la página 1de 42

ENSEÑANZAS PERDIDAS

DE JESÚS
SOBRE LA MUJER

Volumen 1

Elizabeth Clare Prophet


Annice Booth

Porcia Ediciones
Barcelona Miami
Título original:
MARY MAGDALENE AND THE DIVINE FEMININE - JESUS’ LOST TEACHINGS ON WOMAN
by Elizabeth Clare Prophet with Annice Booth

Copyright © 2005 by SUMMIT PUBLICATIONS, INC.


All Rights Re­served
63 Summit Way, Gardiner, Montana 59030-9314, U.S.A. (Tel: 406-848-9500 Fax: 406-848-9555
Email: info@summituniversitypress.com - Web site: http://www.summituniversitypress.com).
This book was originally published in English and printed in the U.S.A. This Spanish edition
is published under the terms of a license agreement between PORCIA EDICIONES, S.L. and
SUMMIT UNIVERSITY PRESS.
Todos los derechos reservados. Este libro fue publicado originalmente en inglés y se imprimió
en EE.UU. Esta edición española se publica según las condiciones del contrato suscrito por
PORCIA EDICIONES, S.L. y SUMMIT UNIVERSITY PRESS.

Traducción al español: Leticia Íñiguez


Spanish Edition Copyright © 2008 Porcia Ediciones, S.L.
Reservados todos los derechos. Publicado por:

PORCIA EDICIONES, S.L.


Enamorados 68 Principal 1ª - Barcelona 08013 (España)
Tel./Fax (34) 93 245 54 76
E-mail: porciaediciones@wanadoo.es

Ninguna parte de este libro puede ser reproducida, traducida, almacenada, anunciada o trans-
mitida en forma alguna por medios electrónicos o mecánicos, ni utilizada en cualquier formato
o medio de comunicación, sin permiso por escrito de Summit University Press, excepto por
críticos que podrán citar breves pasajes en reseñas.

Iglesia Universal y Triunfante (Church Universal and Triumphant), Summit Lighthouse, Summit
University, Perlas de Sabiduría (Pearls of Wisdom), Ciencia de la Palabra Hablada (Science of
the Spoken Word), Enseñanzas de los Maestros Ascendidos (Teachings of the Ascended Masters)
y Escala la montaña más alta (Climb the Highest Mountain) son marcas registradas en la oficina
de Patentes y Marcas de los EE.UU y en otros países. Todos los derechos estan reservados.

Diseño de cubierta: © 2008 Porcia Ediciones, S.L.


La imagen de la cubierta tiene los derechos para su uso reservados. No puede ser usada o copiada
en ningún medio, ni por fotocopia, sin autorización del autor, quedando sometida cualquier
infracción a las sanciones legalmente establecidas.

1ª edición: abril 2008


Depósito legal: B.20.394-2008
ISBN: 978-84-95513-72-4

Impreso en España por Romanyà/Valls S.A.


Printed in Spain
Índice

prólogo 9

capítulo i - jesús se prepara para su misión 15

Los años perdidos de Jesús 17


El santo Isa 19
La preparación de Jesús para su misión 24
Cronología de la vida de Jesús según la conocemos 31
Los viajes de Jesús por Oriente 35
La idea de Jesús sobre la revolución para la mujer
¿estaba fundada en los conceptos que
aprendió en Oriente? 43
Dios Madre: Isis, la Madre Universal 44
Jesús regresa a Palestina 47
«Venerad a la mujer, madre del Universo» 50
El significado de «la madre del Universo» 52
Jesús caminó por un sendero que podemos seguir 54
El inicio de nuestra búsqueda 57
capítulo ii - la revolución de Jesús para la mujer:
las mujeres de la iglesia, entonces
y ahora 63
El mensaje de Jesús para la mujer 65
Jesús rompió con la tradición 68
Los apóstoles femeninos 70
Sucesión apostólica: ¿Pueden las mujeres
transmitir el Espíritu Santo? 72
María Magdalena fue la primera en la tumba 74
El género no tiene nada que ver con el logro
espiritual 77
Pablo reafirma la enseñanza de Jesús sobre la mujer 81
Una mala interpretación de las afirmaciones de
Pablo 83
Supresión de la Biblia: Cuando las mujeres eran
sacerdotes 93
Las opiniones de los gnósticos sobre la sucesión
apostólica 98
Opiniones actuales sobre mujeres sacerdotes 101
La eliminación de las verdaderas enseñanzas de
Jesús sobre la mujer y el alma 107

capítulo iii - los gnósticos: herederos de las


verdaderas enseñanzas de jesús 111
Un cofre del tesoro dentro de una tinaja de
barro 113
¿Cuáles eran las creencias de los gnósticos? 115
La búsqueda gnóstica de una experiencia
individual con Dios 122
Pablo, un gnóstico 125
Tu Yo Divino 131
Centros espirituales en el cuerpo 137
Oro en el fango 141
El nombre de Dios: yo soy el que yo soy 150
La señal 153
El fin de la oportunidad 156

capítulo iv - el aspecto femenino de dios


en oriente y occidente 159
El amanecer de la historia 161
Perspectivas gnósticas 169
¿Quién es la madre Divina? 173
La pareja divina: Dios como Padre/Madre
en los Vedas 182
La Madre hindú del universo: Vac 185
Dios Madre en el papel de Espíritu Santo 196
La Madre Divina: Shekinah 201
La Madre Divina: Sabiduría 211
Sabiduría: Sofía 216
La palabra de sabiduría 217
Prólogo
Prólogo Ω 11

Prólogo

E l papel de la mujer en la Iglesia era una cues-


tión muy importante a los ojos de Elizabeth
Clare Prophet, no sólo en el ámbito personal sino
también por cuanto definía el papel y vocación que
desempeñaba dentro de su propia organización y en
el panorama mundial, siendo ella una conocida líder
religiosa de finales del siglo xx. Habló de este asunto
en muchas ocasiones a lo largo de los casi cuarenta
años que duró su ministerio activo. El contenido de
este libro ha sido compilado a partir de muchas fuen-
tes provenientes de sus conferencias y de obras tanto
publicadas como inéditas, en particular de una serie de
conferencias que pronunció y que llevaban por título
«Las enseñanzas perdidas de Jesús sobre los derechos
de la mujer».
Desde que realizara aquellas conferencias, el tema
de María Magdalena y las enseñanzas de Jesús sobre
la mujer se ha situado en la primera página del debate
popular así como del académico.
En el epicentro de todo el asunto relativo al papel
que desempeñó la mujer en el cristianismo se encuen-
tra María Magdalena. ¿Ejerció un cargo dirigente en
12 Ω Enseñanzas perdidas

la Iglesia de los primeros tiempos? ¿Qué papel desem-


peñó con relación a los doce apóstoles? ¿Fue, como
algunos han afirmado, la esposa de Jesús? ¿Cuál es el
papel de la mujer en la Iglesia? Y ¿cómo se interpreta
espiritualmente al hombre y a la mujer?
Con todo lo que se ha escrito en los últimos años
sobre María Magdalena y el aspecto femenino de la
divinidad, la pregunta que emerge es si cabe añadir
algo nuevo. Elizabeth Clare Prophet aporta una pers-
pectiva única sobre este tema. En sus conferencias,
escritos y reconstrucción de las enseñanzas perdidas
de Jesús sobre la mujer, esta autora se vale de fuentes
históricas que incluyen los textos gnósticos. Pero lo
más importante es que nos ofrece una interpretación
de los gnósticos y sus enseñanzas a partir no sólo del
estudio de esos textos sino también con profundo
arraigo en sus experiencias espirituales.
Al igual que los gnósticos, ella cree en la posibili-
dad actual de ponerse en contacto con Jesús, incluso
después de haber éste ascendido (en palabras de la
autora, como maestro ascendido). Es por ello que
aborda los textos gnósticos no únicamente mediante
un análisis de tales enseñanzas, sino también como al-
guien que ha buscado y experimentado personalmente
Prólogo Ω 13

el sendero que ellos describen. A su juicio, gnosticismo


no es simplemente una antigua tradición espiritual:
más bien se trata de un sendero que puede comprender
y conocer más profundamente porque transcurre de
forma paralela a su propia vida y sendero. Sus conferen-
cias incorporan el resultado de las investigaciones que
llevó a cabo, pero su interpretación de las enseñanzas
gnósticas también se deriva de su propia inspiración
y de las revelaciones de Jesús.
Por supuesto, todo ello puede convertir sus con-
clusiones, a criterio de algunos, en motivo de contro-
versia. No todo podrá ser susceptible de verificación
y análisis desde el punto de vista histórico. Algunas
serán cuestiones de fe y creencia, algo que resonará
como la verdad en el corazón del lector y dependerá
de la experiencia personal de cada cual. Algunos estu-
diosos no se sienten a gusto dentro de tal contexto. Sin
embargo, constituye en realidad la esencia de lo que los
gnósticos enseñaban: su sendero no podía entenderse
desde un nivel intelectual sino tan sólo mediante una
profundización y experimentación interna. María
Magdalena no se convirtió en «aquella que conocía el
Todo» gracias al estudio y el análisis, sino por haber
mantenido su corazón cerca del Salvador.
14 Ω Enseñanzas perdidas

Te invitamos a que, de igual modo, te encamines


y te unas a Elizabeth Clare Prophet en este viaje cuya
meta es encontrar la esencia de María Magdalena y
las enseñanzas de Jesús sobre el aspecto femenino de
la divinidad. Y por encima de todo, te invitamos a
que sopeses estas cosas en el corazón, y también en
la mente.

Los editores
Summit University Press
Capítulo 1

Jesús se prepara
para su misión
Ilustración página anterior: Jesús aproximándose a Ladak en
su juventud, J. Michael Spooner
Jesús se prepara para su misión Ω 17

Los años perdidos de Jesús

E nseñanzas perdidas de Jesús sobre la mujer no


es un libro sobre la mujer o dirigido exclusiva-
mente a féminas. Trata sobre tu derecho a convertirte
en quien realmente eres, ya sea que te encuentres en
un cuerpo de hombre o de mujer. Sin embargo, los
dirigentes de la Iglesia de los primeros tiempos no
aceptaron ese mensaje. De modo que las enseñanzas
de Jesús sobre la mujer han permanecido desapareci-
das durante más de dos mil años. Su mensaje acerca
de la veneración a la mujer y el potencial femenino
inherente tanto al hombre como a la mujer era casi
desconocido hasta hace poco, cuando textos reciente-
mente descubiertos han sacado a la luz algunas de las
enseñanzas perdidas de Jesús.
Una de las fuentes de esas enseñanzas se encontró
en manuscritos que hablan de los «años perdidos» de
Jesús en Oriente. Un antiguo texto oriental escrito por
historiadores budistas dejó constancia de la profunda
veneración de Jesús por la mujer. Dichos historiadores
describieron sus palabras y obras durante lo que se ha
dado en llamar el período de sus «años perdidos». He
publicado ese texto en mi libro Los años perdidos de
18 Ω Enseñanzas perdidas

1
Jesús , que narra la historia de tales documentos, cómo
se encontraron y lo que Jesús hizo durante los años que
no se mencionan en las escrituras que los concilios de
la Iglesia compilaron.
Los evangelios guardan un absoluto silencio acerca
del paradero de Jesús entre los trece y los veintinueve
años de edad. Que durante todo ese período fuera car-
pintero en Nazaret no es más que pura especulación.
Pero lo que hiciera en otros lugares ya no lo es, porque
esos documentos, descubiertos en un monasterio de
Ladak, cuentan todo lo sucedido. En mi libro aparecen
las personas que viajaron hasta allí, los vieron y dejaron
por escrito su testimonio. No habla de religión: es un
libro de historia. Se trata de la historia más importante
de nuestro tiempo.
Como sabes, la Biblia no da cuenta del paradero de
Jesús entre los doce años de edad (cuando lo encuentran
2
en el templo hablando con los doctores de la ley) y
los treinta (cuando Juan el Bautista le bautiza en el río
3
Jordán) . Antiguos manuscritos budistas relatan que
Jesús pasó esos «años perdidos» en Oriente, donde se
le conocía como el santo Isa.
____________________
1
Elizabeth Clare Prophet: Los años perdidos de Jesús. Porcia Ediciones, 5ª ed., 2006.
2
San Lucas 2:42-52
3
San Mateo 3:13; san Marcos 1:9.
Jesús se prepara para su misión Ω 19

El santo Isa

E n mi libro he publicado tres traducciones


independientes del manuscrito que trataba
de la vida del santo Isa. La primera la realizó Nicolás
Notovitch, periodista ruso quien en 1887 encontró los
manuscritos en un monasterio budista cerca de Leh,
Ladak (región del norte de la India fronteriza con el
Tíbet). En 1894 publicó su traducción con el título The
Life of Saint Issa: Best of the Sons of Men (La vida del
santo Isa: el mejor entre los hijos del hombre).
Swami Abedananda, erudito y discípulo de Ra-
makrishna, vio el documento en Himis en 1922. Abe-
dananda viajó al Himalaya decidido a hallar una copia
del manuscrito de Himis o a desenmascarar el ‘fraude’.
Su libro de viajes, titulado Kashmir O Tibbate, narra
una visita al gompa de Himis e incluye una traducción
bengalí de fragmentos de un manuscrito que vio allí,
cuyo paralelismo con el texto de Notovitch es notorio.
La primera vez que obtuve la versión traducida al in-
glés del manuscrito bengalí de Abedananda fue con el
propósito de incluirla en mi libro.
20 Ω Enseñanzas perdidas

Nicolás Notovitch Swami Abedananda

Nicolás Roerich
Elisabeth Caspari

Cuatro testigos oculares de los manuscritos budistas que describen los


«años perdidos» de Jesús en Oriente
Jesús se prepara para su misión Ω 21

En 1925, el artista, arqueólogo y escritor ruso Nico-


lás Roerich vio ese mismo texto o uno similar. Roerich,
quien se pasó más de cinco años viajando por Asia
central, también se topó con una serie de relatos acerca
del viaje de Jesús por Oriente que formaban parte de la
tradición oral de la región.
El libro Los años perdidos de Jesús también incluye el
4
relato de otro testigo ocular, la Dra. Elisabeth Caspari .
En 1939 se encontraba visitando Himis y un bibliote-
cario le mostró una serie de pergaminos diciéndole:
«¡Estos libros dicen que vuestro Jesús estuvo aquí!».
Uno de los magistrados del Tribunal Supremo [de
los ee.uu.], William O. Douglas, se hallaba de viaje
por Himis en 1951. Más adelante escribiría en su libro
Beyond the High Himalayas (Más allá del alto Hima-
laya):
Hasta hoy en día, hay quienes creen que Jesús
visitó este lugar, que vino aquí a la edad de catorce

____________________
4
La Dra. Caspari, instrumentista y profesora de pedagogía musical, y su esposo,
Charles, formaron parte de un peregrinaje al Monte Kailás organizado por
Clarence Gasque, presidenta del World Fellowship of Faith y madre superiora del
Movimiento Occidental Zoroastriano. Véase el capítulo 5 del libro de Prophet Los
años perdidos de Jesús para leer una descripción del peregrinaje y el testimonio
de la Dra. Caspari sobre los textos de Himis.
22 Ω Enseñanzas perdidas

años y emprendió viaje hacia el oeste al cumplir


los veintiocho; y desde entonces nada más se supo
de él. La leyenda cuenta más detalles, añadiendo
que Jesús viajó a Hemis* y que se le conocía con el
5
nombre de Isa.

«¡Estos libros dicen que


vuestro Jesús estuvo aquí!»

____________________

* Algunos autores prefieren escribir Himis de este modo.


5
William O. Douglas, Beyond the High Himalayas (Más allá del alto Himalaya),
(Garden City, N.Y.: Doubleday & Co., 1952), pág. 152.
Jesús se prepara para su misión Ω 23

Durante más de un siglo se ha sabido que esos


documentos estaban allí y han sido vistos. Tanto el
manuscrito como la tradición oral sobre el santo Isa
revelan que los diecisiete años que Jesús pasó en Oriente
fueron un ensayo final con objeto de prepararse para su
misión en Palestina.

Monjes en el monasterio de Himis


24 Ω Enseñanzas perdidas

La preparación de Jesús
para su misión

S egún la traducción del texto budista realizada


por Notovitch, Jesús dejó su tierra natal con
el propósito de «perfeccionarse en la Palabra Divina
6
y estudiar las leyes de los grandes budas» . ¡Piensa en
ello! ¡Tenía como meta perfeccionarse a sí mismo en
la Palabra! Es una frase liberadora. Nos dice que Jesús
recorrió un sendero de discipulado bajo la tutela de las
grandes luminarias de Oriente: el Señor Maitreya, el
Buda Gautama y Sanat Kumara, a quien se le conoce
como el Buda Dipamkara.
Jesús representa un modelo de conducta para
nosotros. No obstante, el Jesús perteneciente al movi-
miento de la nueva era, el Jesús que es avatar universal
de todas las eras, es mucho más grandioso, mucho más
profundo que el Jesús del cristianismo ortodoxo. Ese
Jesús buscaba el perfeccionamiento de su corazón y
de su mente. Su alma y espíritu me dicen que aunque
hubiera nacido como avatar —pues verdaderamente se
trataba de la encarnación de Dios— aun así, tuvo que
____________________
6
The Life of Saint Issa (La vida del santo Isa) 4:13, en Prophet, Los años perdidos
de Jesús, pág. 174.
Jesús se prepara para su misión Ω 25

dar los pasos necesarios como ser humano. Y si él tuvo


que hacerlo, nosotros también. Tuvo que hacerlo para
lograr la integración de su alma con el Verbo en prepa-
ración para su bautismo, transfiguración, crucifixión,
resurrección y ascensión.
El evangelio según san Lucas ofrece un testimonio
de este proceso de crecimiento. Y si pongo tanto énfa-
sis en este asunto es porque el cristianismo ortodoxo
de hoy en día afirma que Jesús nació siendo un dios,
muy alejado de todos nosotros. Sin embargo, vemos
que desarrolló esa llama divina a lo largo de su vida; y
alcanzó la culminación de la manifestación de dicha
llama cuando comenzó su misión en Palestina.

Maitreya
26 Ω Enseñanzas perdidas

Para hacernos conscientes de que no se trataba sen-


cillamente de un dios, y que no tenía nada que ver con
realizarse o integrarse con Dios, sólo tenemos que leer
a Lucas: «Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de
7
sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él».
‘Fortalecerse’ significa que desde el momento de
tu concepción, a lo largo de todas las etapas del creci-
miento, el espíritu y el alma se están integrando con la
mente, el corazón, el cuerpo físico y los chakras. Un bebé
no puede contener la plenitud de Dios que sí posee a
los treinta y tres años de edad. Y así, vemos que Jesús es
nuestro modelo de conducta desde el nacimiento con
el propósito de que exterioricemos nuestra cristeidad
personal, nuestra manifestación divina personal.
Al escribir acerca de Jesús cuando éste tenía doce
años, Lucas se hace eco una vez más de cómo crecía la
integración de su alma con el Verbo: «Y Jesús crecía
en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y
8
los hombres».
Jesús viajó a Oriente con el fin de estudiar y prepa-
rarse para su misión. Este Jesús está mucho más cerca
de nuestro corazón. Comprendemos lo arduo del viaje
____________________
7
San Lucas 2:40
8
San Lucas 2:52
Jesús se prepara para su misión Ω 27

y las difíciles pruebas que atravesaría el alma; que tuvo


que enfrentarse con las fuerzas del infierno y de la os-
curidad, así como con la luz más intensa, y al mismo
tiempo mantener el equilibrio entre ambas. Si él pudo
hacerlo, también nosotros podemos hacerlo porque
nos dijo: «El que en mí cree, las obras que yo hago, él
las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al
9
Padre» . Jesús es un instructor muy pragmático. Nos
enseña mediante su ejemplo, y espera que le sigamos.

____________________
9
San Juan 14:12
28 Ω Enseñanzas perdidas

Jesús se preparó para realizar su misión con la de-


bida diligencia. No supone ninguna blasfemia afirmar
que tuvo que trabajar para interiorizar y manifestar la
plenitud de su naturaleza crística. Él mismo lo dijo: Me
es necesario hacer las obras del que me envió. Mi Padre
10
hasta ahora trabaja, y yo trabajo.
Hoy Jesús vuelve a traernos lo que aprendió en
Oriente. He publicado sus enseñanzas en Las ense-
11
ñanzas perdidas de Jesús . Puedes aprender a hacer las
cosas que él hacía, y ésa es la razón de ser. Por ese motivo
encarnaste a finales del siglo xx, porque Dios necesita
que manifiestes tu propia perfección crística.
El Hijo de Dios, el Cristo encarnado, sabía todo
esto; sabía de las cosas que quería perfeccionar y por
ello viajó a Oriente. Pero Jesús, el Hijo del hombre en
estado de evolución, debía aprender mediante el do-
minio sobre los cuerpos inferiores lo que su alma había
sabido desde el principio. Y lo mismo sucede contigo.
La Presencia Divina está contigo y en tu interior. La

____________________
10
San Juan 9:4; san Juan 5:17.
11
Mark L. Prophet y Elizabeth Clare Prophet, The Lost Teachings of Jesus (Las
enseñanzas perdidas de Jesús) (1994) en 4 volúmenes, disponible en Summit
University Press, PO Box 5000, Gardiner MT 59030, USA. Tel: (406) 848-9500.
Porcia Ediciones ha publicado el primero con el título Textos perdidos. Karma
y reencarnación (2ª ed., 2005).
Jesús se prepara para su misión Ω 29

luz crística es la llama de tu corazón. Tu alma ha exis-


tido durante eones, pero cuando entras en un cuerpo
nuevo, debes integrarte con el cuerpo físico, el cerebro
y la mente. Debes integrarte con los deseos que vuelves
a traer de la mano de tu karma. Tienes que hacer des-
cender desde tu Yo Superior los hábitos de maestría
y creatividad provenientes del pasado. Y todo esto
tienes que ensamblar.
Por eso debemos asistir a la escuela: para estudiar
y aprender una vez más aquello que se encuentra en el
banco de datos de nuestro ser. Eso no quiere decir que
Dios no sea ya perfecto dentro de nosotros. Significa
que hay que hacer encajar una vez más lo que somos
nosotros —esa mente y alma externas— en la realidad
del ser.
Mientras estuvo en Oriente, Jesús alternó con hin-
dúes, budistas, zoroastristas y paganos. Defendió a los
pobres, enseñó a la gente a dejar de adorar a ídolos, y
desafió a los falsos sacerdotes que subyugaban al pue-
blo. A las castas más bajas les decía: «Dios el Padre no
12
distingue entre sus hijos; él quiere a todos por igual» .

____________________
12
The Life of Saint Issa (La vida del santo Isa) 5:11, en Prophet: Los años perdidos
de Jesús, pág. 175.
30 Ω Enseñanzas perdidas

El texto también aduce: «Negaba con todas sus fuerzas


que el hombre tuviera derecho alguno a aniquilar la
13
dignidad humana de su prójimo».
Ahora bien, éste no era precisamente el tipo de
mensajes que la clase sacerdotal quería oír. Durante
su viaje por Oriente, la vida de Jesús sufrió amenazas
en más de una ocasión porque retaba sin pelos en la
lengua a los sacerdotes. De todos modos, cada vez se
las arreglaba para escapar.

____________________
13
Nicholas Roerich: «Banners of the East» (Estandartes del Este) Frances R.
Grant et al., Himalaya (New York: Brentano’s, 1926), pág. 149. En esta obra,
Nicolás Roerich menciona un manuscrito tibetano sin título de «una antigüedad
de unos 1.500 años» que tiene asombrosas similitudes con fragmentos de los
manuscritos encontrados por Notovitch en Himis, Ladak. El pasaje paralelo en
La vida del santo Isa de Notovitch 5:11, dice: «Lanzó invectivas contra el acto
de un hombre que se arrogara el poder de privar a su prójimo de sus derechos
humanos». (Prophet, Los años perdidos de Jesús, pág. 175).
Jesús se prepara para su misión Ω 31

Cronología de la vida de
Jesús según la conocemos

E s tu derecho divino saber dónde se encontraba


Jesús entre los trece y los veintinueve años de
edad. La Biblia no hace mención de esos años y, sin em-
bargo, a quienes regresaron de Oriente con el mensaje
del viaje de Jesús, informando de ello a Roma, se les dijo
hace un siglo que existían al menos sesenta y tres do-
cumentos en el Vaticano llevados por diversos viajeros
14
que también referían dicho viaje . Tenemos derecho a
saber la razón por la cual Roma no nos comunicó esa
información, y a preguntarnos por un momento por qué
la Iglesia más poderosa del mundo no querría que sus
miembros supieran lo que Jesús hizo durante aquellos
«años perdidos».
Antes de continuar con el relato del peregrinaje
de Jesús a Oriente, procedamos a una revisión de sus

____________________
14
En la introducción de su libro The Unknown Life of Jesus Christ (La vida
desconocida de Jesucristo), Nicolás Notovitch narra una conversación con un
cardenal del que no facilita nombre alguno, quien le dijo que «la Biblioteca
Vaticana posee sesenta y tres manuscritos completos o incompletos en varias
lenguas orientales que se refieren a esta materia, los cuales han sido llevados a
Roma por misioneros de la India, China, Egipto y Arabia». (Prophet, Los años
perdidos de Jesús, pág. 86).
32 Ω Enseñanzas perdidas

primeros años y de la cronología de su vida tal como se


nos ha dejado constancia.
15
Nació aproximadamente entre el año 8 y 4 a.C.
Pasó sus primeros años en Palestina. Tal vez se trasla-
dara a Menfis, Egipto, poco después de nacer, y viviera
allí hasta la muerte de Herodes. Como recordarás, está
16
escrito: de Egipto llamé a mi Hijo . Así se cumplió lo
que decían las escrituras; se le llamó de Egipto tras la
muerte de Herodes.
Existen leyendas en las Islas Británicas según las
cuales su tío abuelo, José de Arimatea —quien le cuidó
después de la muerte de su padre, José— era un mer-
cader de estaño quien, gracias a la flota de barcos que

____________________
15
La fecha del nacimiento de Jesús no aparece en la Biblia y ha sido tema de
gran discusión. Margaret Starbird comenta que «según el evangelio de san
Mateo, unos magos (astrólogos) de Oriente habían visto la inusual ‘estrella de
Belén’ en el cielo en el momento del nacimiento de Jesús. Algunos astrónomos
han identificado esta configuración celestial como la conjunción entre Júpiter
y Saturno en el signo de Piscis, que tuvo lugar entre mayo y diciembre del año
7 a.C., evento probablemente percibido por muchos como anuncio de la era
de Piscis y del nacimiento del largamente esperado Mesías del pueblo judío».
(Magdalene’s Lost Legacy de Starbird, pág. 113). Mientras que los términos e.a.
(era actual) y a.e.a. (antes de la era actual) son los preferidos por los eruditos de
la Biblia, nosotros hemos elegido usar los términos más tradicionales de a.C. y
d.C., que se entienden universalmente.
16
San Mateo 2:15
Jesús se prepara para su misión Ω 33

17
poseía, navegaba con regularidad a esas islas . Se dice
que llevó al joven Jesús a Glastonbury para que recibiera
algo de educación antes del suceso acaecido en el templo
a la edad de doce años. Por aquel entonces las universi-
dades más famosas de Europa estaban en Bretaña: eran
las universidades de los druidas.
A veces pasamos por alto las preguntas normales
que deberíamos hacer. ¿Dónde aprendió y estudió Jesús
para ser tan sabio a la edad de doce años? Hay quienes
opinan que, en contra de todas las leyes que rigen nues-
tra vida, Jesús adquirió el conocimiento disponible en
su época de forma automática, dominó otras lenguas,
memorizó el Antiguo Testamento e incluso libros apó-
crifos de los que hace mención y que no encontramos
en el Antiguo Testamento. Pero el conocimiento que
Jesús exhibía era el que se adquiere mediante educación.
La sabiduría proviene de Dios, pero el conocimiento es
fruto de la educación.
____________________
17
Véase Lionel Smithett Lewis, St. Joseph of Arimathea at Glastonbury (San
José de Arimatea en Glastonbury) (Cambridge: James Clarke & Co. 1955);
George F. Jowett, The Drama of the Lost Disciples (El drama de los discípulos
perdidos) London: Covenant Publishing Co., 1980; y E. Raymond Capt, The
Traditions of Glastonbury (Las tradiciones de Glastonbury) (Thousand Oaks,
Calif.: Artisan Sales, 1983). Laurence Gardner hace un comentario acerca de
la importancia del comercio de estaño en el Imperio Romano durante aquella
época: «El estaño es esencial para la producción de bronce, y las minas de estaño
34 Ω Enseñanzas perdidas

Creo que Jesús vivió una infancia llena de ricas


experiencias, recibió los mejores cuidados de su madre
y de su padre, José, y más tarde de su tío abuelo José
de Arimatea, y que recibió una formación completa a
los doce años de edad, incluyendo conocimientos que
nuestros adolescentes no reciben sino hasta alcanzar los
dieciocho años, e incluso aprendió cosas aún mucho
más avanzadas.
Por eso buscamos pruebas en otros lugares, yendo
tras la pista que aclare el misterio de las obras de nuestro
Señor. Y encontramos respuestas en antiguos manus-
critos budistas que afirman que Jesús pasó sus «años
perdidos» en Oriente. Esos textos fueron escritos por
historiadores budistas en pali, la lengua sagrada del
canon budista Teraveda, y más adelante serían tradu-
cidos al tibetano.

____________________
más importantes estaban en el suroeste de Inglaterra, un área rica también en
cobre y plomo, para los cuales existía un gran mercado en un Imperio Romano
en expansión. El Museo Británico tiene dos ejemplos magníficos de plomo
procedente de las minas de Mendip cerca de Glastonbury que datan de 49 d.C.
y 60 d.C., respectivamente. Uno lleva el nombre ‘Británico, hijo del emperador
Claudio’; y en el otro está inscrito (en latín): ‘Plomo británico: propiedad del
emperador Nerón’». (Gardner, Bloodline of the Holy Grail [Linaje del Santo
Grial], pág. 370, nº 7).
Jesús se prepara para su misión Ω 35

Los viajes de Jesús por Oriente

Apartir de los mismos textos, hemos configu-


rado una cronología de los viajes de Jesús.
Arranca a la edad de trece años: emprende viaje hacia
Sind (región al sudeste del Pakistán actual en la parte
inferior del valle del río Indo).
La vida del santo Isa narra:
Cuando Isa alcanzó la edad de trece años, la
época en que un israelita puede tomar esposa, la
casa en donde sus padres se ganaban la vida con
un oficio modesto empezó a ser lugar de reunión
de ricos y nobles, deseosos de tener como yerno al
joven Isa, famoso ya por sus discursos edificantes en
nombre del Todopoderoso. Fue entonces cuando
Isa abandonó la casa de sus padres en secreto, se
fue de Jerusalén y partió con los mercaderes hacia
Sind, con el objetivo de perfeccionarse en la Palabra
18
Divina y estudiar las leyes de los grandes Budas.

____________________
18
La vida del santo Isa 4:10-13, en Prophet, Los años perdidos de Jesús, pág. 173-174.
36 Ω Enseñanzas perdidas

¿Quiénes son los grandes budas? Eran gente senci-


lla, corrientes de vida como tú y como yo que buscaban
encarnar a ese Cristo Universal. Y el término buda sig-
nifica aquél que está iluminado por ese Ser Universal,
aquél cuya conciencia ha florecido y se ha abierto, cuyos
siete chakras (véase página 137) se han convertido en
orificios con la función de recibir y distribuir esa luz.
Jesús se prepara para su misión Ω 37

A la edad de catorce años, Jesús cruzó la región de


Sind. Su fama se extendía a lo largo y ancho de aquel
territorio. Los jainas le pidieron que se quedara, pero
en vez de eso se dirigió a Jugernaut «donde los sacer-
dotes blancos de Brahma le dieron una alegre bienve-
nida». Los sacerdotes «le enseñaron a leer y entender
los Vedas», antiguos textos sagrados de Oriente. Le
enseñaron «a curar por medio de la oración, a enseñar,
a explicar las sagradas escrituras a la gente, y a expulsar
los espíritus malignos de los cuerpos de los hombres,
19
restituyéndoles su cordura».
La mayoría de nosotros hemos creído que Jesús
no necesitó recibir ningún tipo de educación. Y, sin
embargo, toda su infancia deja constancia de su apren-
dizaje, de cómo recibió la Palabra de Dios y dominó las
escrituras del Antiguo Testamento, así como los profetas
y los textos que formaban parte de la comunidad esenia
de Qumrán.
Jesús estaba familiarizado con los antecedentes y la
historia de su pueblo. De alguna manera se nos ha lleva-
do a creer en un Jesús mágico, alguien completamente
diferente y alejado de las leyes de la vida en la Tierra.
____________________
19
Ibíd. 5:3, 4, en Prophet, Los años perdidos de Jesús, pág. 174.
38
Ω
Enseñanzas perdidas

Ruta que seguramente siguió Jesús


Jesús se prepara para su misión Ω 39

Lo que Jesús hizo y dijo durante ese período, esos


«años perdidos», no tiene precio, es esencial y fun-
damental para nuestra evolución y nuestro desarrollo
psicológico. No comprenderemos nuestra psicología si
tan sólo la evaluamos basándonos en el hecho de que
seamos meros seres humanos, expuestos únicamente a
las circunstancias de esta vida.
Psique proviene del griego y significa ‘alma’. La psi-
cología es el estudio del alma, que se extiende no sólo a
lo largo de una vida sino de muchas, y que culmina en
la reunión con Dios al final de una última encarnación.
Jesús, el Hijo de Dios en el Hijo del hombre, decidió
demostrarnos a todos esa unión con la luz realizando
obras con ella, estableciendo la Palabra que es nuestra
dirección divina.
Los textos budistas señalan que Jesús pasó seis años
en Jugernaut, Rajagriha, Benarés y en otras ciudades
sagradas. Finalmente, por enseñar a las castas inferiores
las sagradas escrituras se vio envuelto en un conflicto
con los brahmines y los kshatriyas (las castas de los
sacerdotes y los guerreros, respectivamente). Sus ene-
migos conspiraron para matarle. Una noche, huyó de
Jugernaut y se dirigió a las estribaciones del Himalaya
al sur del Nepal, tierra natal de Gautama.
40 Ω Enseñanzas perdidas

Quinientos años antes, el Buda Gautama había


enseñado, logrado la iluminación e interiorizado la
Palabra. ¿Le priva eso de mérito al Hijo de Dios? No,
realza al Hijo de Dios, porque nos indica que lo que un
hombre haya hecho otro puede hacerlo de nuevo: que a
lo largo de los renglones de la historia durante millones
de años por todo el cosmos de la Materia, el alma que
desciende ha encontrado una forma de asimilar una
luz superior y de ascender. Hay esperanza para todos
nosotros, no meramente porque creamos en Jesucristo,
20
sino porque creemos en Su Cristo y en la promesa que

____________________
20
Jesús es el hombre y Cristo es la segunda persona universal de la Trinidad.
Jesús se prepara para su misión Ω 41

nos hizo de que debemos hacer obras mayores, porque


21
Él ha ascendido al Padre.
Gautama había vivido y predicado un sendero de
paz, el Sendero Óctuple. Tenía las mismas intenciones
que Jesús, pues había visto el sufrimiento humano y
quiso encontrar su causa y su remedio. Dijo que la
causa del sufrimiento humano es el deseo equivocado y
desmesurado. ¿No sufrimos todos cuando no podemos
hacer realidad nuestros deseos hasta que no recono-
cemos que tal cosa no es posible en la vida? Entonces
comenzamos a sublimar nuestros deseos y a tener la
sabiduría y la madurez que nos permiten definir esos
objetivos que sí podemos hacer realidad.
Por lo tanto, hay que vencer el deseo desmesurado.
El deseo correcto, el deseo de encarnar la luz, es nuestra
razón de ser. Por ello Gautama defendió su derecho a
hacer lo que hacía, y fue así como ascendió por esa dora-
da espiral cristalina de luz hasta entrar en samadi. Trajo
de vuelta la comprensión de la causa del sufrimiento
y el Sendero Óctuple, que consiste en un sendero de
ejercicios destinados a equilibrar los siete chakras junto
con el octavo (el de ocho pétalos: la cámara secreta del
corazón).
____________________
21
San Juan 14:12
42 Ω Enseñanzas perdidas

¿Qué hizo Jesús a continuación? Pasó seis años


en Nepal. Dominó la lengua pali y se convirtió en
«un perfecto comentador de los textos sagrados» del
budismo.
Según la tradición, en algún momento de su via-
je a Oriente Jesús también visitó Lasa, Rajputana y
Ladak. Entre los veintisiete y veintinueve años dejó
el Himalaya y viajó hacia el oeste, predicando por el
camino. Pasó por Kabul, en Afganistán, y atravesó
Persia, donde reprendió a los falsos sacerdotes del zo-
roastrismo del mismo modo que lo había hecho con los
falsos sacerdotes hinduistas. Le echaron de su ciudad,
dejándolo a merced de las bestias salvajes.