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El encéfalo es la parte superior y de mayor masa del sistema nervioso central.

Es una de las principales estructuras del cerebro y desempeña un gran número


de actividades mentales.

Está dividido en tres partes distintas: el prosencéfalo, el mesencéfalo y el


rombencéfalo. Cada una de estas partes contiene regiones cerebrales específicas
que desempeñan actividades mentales diferentes.

Por otro lado, el encéfalo puede subdividirse en tres regiones principales: el


cerebro anterior, el medio y el posterior.

Se encuentra ubicado en el centro del cerebro -sistema nervioso central- y


realiza funciones muy diversas. De todas las funciones que desempeña, destaca
el control de la actividad del cuerpo y recepción de información del interior y del
exterior.

Dicho de otro forma, el encéfalo se encarga de asociar los componentes físicos


con los psicológicos. Así como adaptar la información del cerebro con esa que se
recibe del exterior mediante los sentidos.

El encéfalo es una región muy amplia, de hecho, es la estructura más voluminosa


del cerebro de los humanos. Por este motivo, contiene miles de regiones
diferentes dentro del él.

A nivel macroscópico, se divide en tres partes distintas: el prosencéfalo, el


mesencéfalo y el rombencéfalo.

Prosencéfalo:

El prosencéfalo es la porción anterior del encéfalo. Durante la gestación del


embrión, esta es una de las primeras regiones que se desarrollan.
Posteriormente, dentro del prosencéfalo aparecen dos regiones que abarcan su
estructura: el telencéfalo y el diencéfalo.
Telencéfalo

El telencéfalo es la región superior y más voluminosa del prosencéfalo.


Representa el nivel más elevado de integración somática y vegetativa.

Esta región resulta diferente entre los anfibios y los mamíferos. En los primeros,
está formado por bulbos olfativos muy desarrollados, mientras que en los
segundos contiene dos hemisferios cerebrales.

Dentro del telencéfalo encontramos:

1.Lóbulo occipital: realiza operaciones sensitivas visuales.


2.Lóbulo parietal: procesa información sensitiva y kinésica.
3.Lóbulo temporal: realiza procesos auditivos.
4.Lóbulo frontal: realiza funciones superiores como el juicio, el razonamiento, la
percepción y el control motor.
5.Cuerpo estriado: recibe información de la corteza cerebral y los ganglios
basales.
6.Rinencéfalo: región cerebral involucrada en el olfato.

Así pues, el telencéfalo contiene múltiples regiones cerebrales y realiza múltiples


procesos mentales.

El procesamiento de información procedente de los sentidos y otras regiones


cerebrales son las más importantes. Pero también participa en funciones más
elaboradas mediante el lóbulo frontal.

Diencéfalo

El diencéfalo es la otra subregión del prosencéfalo. Se encuentra ubicado debajo


del telencéfalo y limita por su parte inferior con el mesencéfalo.

Esta estructura contiene elementos cerebrales muy importantes. Los principales


son el tálamo y el hipotálamo.

1.Hipotálamo: es un órgano de dimensiones reducidas. Forma la base del


tálamo, controla funciones viscerales autónomas e impulsos sexuales. Así
mismo, desempeña actividades importantes en la regulación del apetito, la sed
y el sueño.

2.Tálamo: es la región más voluminosa e importante del diencéfalo. Su función


principal radica en recoger información de todos los sentidos, excepto del olfato.
Está directamente conectado con la corteza cerebral y desempeña funciones
importantes en el desarrollo de emociones y sentimientos.

3.Subtálamo: esta pequeña región se encuentra entre el tálamo y el hipotálamo.


Recibe información del cerebelo y del núcleo rojo, y está compuesto
principalmente por sustancia gris.

4.Epitálamo: Encima del tálamo se encuentra esta estructura, la cual comprende


la glándula pineal y los núcleos habenulares. El epitálamo pertenece al sistema
límbico y se encarga de producir melatonina.

5.Metatálamo: Encima del epitálamo está el metatálamo, una estructura que


actúa como vía de paso para los impulsos nervioso que circulan desde el
pedúnculo inferior hasta la corteza auditiva.
6.Tercer ventrículo: Finalmente, en la parte más superior del diencéfalo
encontramos un ventrículo que se encarga de amortiguar los golpes
craneoncefálicos, con el objetivo de proteger las regiones inferiores del
diencéfalo.
Mesencéfalo

Mesencéfalo:

El mesencéfalo o cerebro medio es la parte central del encéfalo. Constituye la


estructura superior del tronco del encéfalo y se encarga de unir el puente de
varolio y el cerebelo con el diencéfalo.

Dentro del mesencéfalo encontramos tres regiones principales:

1.Anterior: en esta región encontramos el tuber cinereum y la sustancia


perforada posterior. Resulta un pequeño surco que tiene su origen en el nervio
motor ocular.

2.Lateral: está formado por el brazo conjuntival superior y la cintilla óptica. Sus
funciones son simplemente de conexión entre los tubérculos y los cuerpos
geniculados.

3.Posterior: aquí se encuentran los cuatrotubérculos cuadrigéminos , unas


eminencias redondeadas divididas en pares anteriores y superiores que modulan
los reflejos visuales, y posteriores e inferiores que modulan los reflejos auditivos.

La función principal de mesencéfalo es pues, conducir los impulsos motores


desde la corteza cerebral hasta el puente troncoencefálico. O lo que es lo mismo,
de las regiones superiores del cerebro a las regiones inferiores, para que estos
lleguen a los músculos.

Transmite principalmente impulsos sensitivos y reflejos, y conecta la médulas


espinal con el tálamo.

Rombencéfalo:

El rombencéfalo es la porción inferior del encéfalo. Rodea el cuarto ventrículo


cerebral y limita por su parte inferior con la médula espinal.

Está formado por dos partes principales: el metencéfalo que contiene el cerebelo
y la protuberancia, y el mielencéfalo que contiene el bulo raquídeo.

Metencéfalo

Es la segunda vesícula del encéfalo, y configura la parte superior del


rombencéfalo. Contiene dos regiones principales y altamente importantes para
el funcionamiento cerebral: el cerebelo y la protuberancia.
1.Cerebelo: su función principal trata de integrar las vías sensitivas y las vías
motoras. Es una región rellena de conexiones nerviosas que permiten establecer
conexión con la medula espinal y con las partes superiores del encéfalo.

2.Protuberancia: es la porción del tronco del encéfalo que se ubica entre el bulbo
raquídeo y el mesencéfalo. Su función principal es parecida a la del cerebelo y
se encarga de conectar el mesencéfalo con los hemisferios superiores del
cerebro.

Mielencéfalo

El mielencéfalo es la parte inferior del rombencéfalo. Esta región contiene el


bulbo raquídeo, una estructura con forma de cono que transmite los impulsos
de la médula espinal al encéfalo.

Funciones:

El encéfalo está formado por múltiples regiones distintas. De hecho, se


diferencian sus partes en función de su ubicación, por lo que algunas se
encuentran más cerca de las regiones superiores y otras limitan con la médula
espinal.

La función principal de muchas de las partes del encéfalo, como el mielencéfalo,


el metencéfalo o el mesencéfalo, consiste principalmente de conducir
información.

De este modo, la región más inferior (el mielencéfalo) recoge la información


procedente de la médula espinal. Y posteriormente, estos impulsos son
conducidos por las regiones posteriores del encéfalo.

En este sentido, una de las principales funciones del encéfalo consiste en recoger
la información procedente del cuerpo (procedente de la medula espinal) y
conducirla hasta regiones superiores del cerebro (y viceversa).

Esta función es altamente importante ya que es el mecanismo que tienen los


mamíferos de integrar la información física con la información psíquica. Así
mismo, permite la puesta en marcha de miles de procesos fisiológicos.

Por otro lado, en las regiones del encéfalo (telencéfalo y diencéfalo) se integra
la información obtenida y se realizan otros procesos mentales. La regulación del
hambre, la sed, el sueño, el funcionamiento sexual y los estímulos sensitivos
constituyen las actividades más importantes.

Así mismo, el encéfalo también participa en procesos más complejos como el


razonamiento, el juicio, la producción de emociones y sentimientos, y el control
del comportamiento.
Estructura celular:

En el encéfalo encontramos dos tipos principales de células: las neuronas y las


células gliales. Cada una de ellas realiza funciones distintas, aunque, en
cantidad, abundan mucho más las células gliales que las neuronas.

Las células gliales son células de tejido nervioso que realizan funciones auxiliares
y complementarias a las neuronas. De este modo, este tipo de células colaboran
en la transmisión neuronal.

Además, las células gliales también se encargan de activar el procesamiento


cerebral de la información en el organismo. De este modo, este tipo de células
permiten el intercambio de información entre cuerpo y mente, motivo por el cual
son tan abundantes en el encéfalo.

A diferencia de las células gliales, las neuronas son capaces de enviar señales a
largas distancias, motivo por el cual son menos abundantes que las células
gliales. Las neuronas se encargan de transmitir la información neuronal de una
parte a otra del cerebro, y permiten el funcionamiento del sistema nervioso
central.
Funcionamiento:

El funcionamiento del encéfalo se produce mediante la acción de los tipos de


células que encontramos en su interior: las células gliales y las neuronas.

La información se transmite entre las distintas partes del encéfalo, y entre este
y la médula espinal. Esta transmisión se realiza mediante una larga red de
neuronas interconectadas.

El encéfalo está adaptado para que cambios sutiles en el mecanismo de


neurotransmisión provoquen respuestas diferentes. De este modo, la actuación
varía en función del tipo de señal que se percibe.

Por ejemplo, ante la percepción de un estímulo de quemadura en la mano, el


encéfalo activa rápidamente una red de fibras nerviosas que provocan un
movimiento motor (retirar la mano) de forma inmediata.

Sin embargo, otro tipo de estímulos como la obtención de información visual al


leer un artículo, activa un proceso de razonamiento mucho más lento.

De este modo, el encéfalo posee una enorme capacidad de adaptación al medio.


Controla funciones muy distintas pero a la vez interconectadas, y modula el
funcionamiento de múltiples sustancias químicas.

De hecho, se estima que en el encéfalo se encuentran más de 50 moléculas


distintas que pueden modificar y modular el funcionamiento cerebral. Así mismo,
se calcula que un encéfalo humano cuenta con más de 150 mil millones de
neuronas.

Neuroplasticidad:

La neuroplasticidad es el proceso mediante el cual el cerebro de regula su


actividad y se adaptar a distintas situaciones. Gracias a la neuroplasticidad el
cerebro tiene capacidad de modificar su organización neuronal para maximizar
su actividad.
El encéfalo es una de las regiones principales donde se encuentra esta
capacidad, por lo que se concluye que su funcionamiento no es estático, y se
modifica constantemente.

Este cambio de paradigma de la neurociencia, definido por el psiquiatra Norman


Dodge, pone manifiesto la inmensa capacidad del encéfalo.

A pesar de que sus partes y sus funciones están bien delimitadas, el encéfalo no
es una estructura inmutable, y responde a la experiencia vital de individuo, por
lo que no se pueden encontrar dos encéfalos idénticos en dos personas distintas.

Enfermedades relacionadas:

El encéfalo es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano. De


hecho, la disfunción del encéfalo provoca la muerte de forma inmediata, de la
misma forma que sucede con el corazón.

Este hecho se ve claramente reflejado en los accidentes cerebrovasculares, los


cuales son una causa muy importante de muerte y daño cerebral grave.

Cuando el encéfalo no deja de funcionar pero sufre lesiones, se pueden


desarrollar múltiples enfermedades.

De forma general, gracias a la capacidad de plasticidad neuronal del encéfalo,


daños leves en esta región del cerebro sólo produce un enlentecimiento de la
transmisión de información. Este hecho suele traducirse en la mayoría de casos
con una disminución notable de la inteligencia y la memoria.

Daños más graves en el encéfalo, como los producidos por las enfermedades
neurodegenerativas, provocan peores resultados. El Alzheimer, la enfermedad
de Parkinson o la enfermedad de Huntington son patologías que provocan
muerte neuronal en el encéfalo.

Estas patologías suelen originar síntomas como pérdida de memoria, dificultades


para caminar o trastornos mentales, y poco a poco (a medida que mueren las
células del encéfalo) deterioran todas las funciones del organismo.

Por otro lado, las alteraciones mentales como la depresión, la esquizofrenia o el


trastorno bipolar, también se explican debido a la desregulación del
funcionamiento del encéfalo.

También existen enfermedades infecciosas que afectan al encéfalo mediante


virus o bacterias. Las más conocidas son la encefalitis, la encefalopatía
espongiforme bovina y la enfermedad de Lyme.

Finalmente, algunos desórdenes del encéfalo resultan congénitos. Patologías


como la enfermedad de Tay-Sachs, el síndrome de X frágil, el síndrome de Down,
o el síndrome de Tourette, son alteraciones genéticas que afectan
gravantemente al encéfalo.
Organización del encéfalo:

El encéfalo está constituido por las estructuras superiores del sistema nervioso
central, protegidas por el cráneo. Es el centro elaborador de respuestas reflejas,
voluntarias y de procesos superiores, como el lenguaje, la coordinación motora,
el aprendizaje, la atención y la memoria.

Tronco encefálico (TE):

El TE se ubica sobre la médula espinal y lo componen el bulbo raquídeo, la


protuberancia o puente y el mesencéfalo. Desde él emergen diez de los doce
pares de nervios craneales, a través de los cuales recibe información sensorial
del gusto, oído y equilibrio, además de la que proviene de las articulaciones y la
piel de la cabeza. Algunos nervios craneales también transmiten información
motora a los músculos del cuello y de la cabeza.
La sustancia blanca del tronco encefálico conduce información sensorial y motora
hacia y desde los centros superiores del encéfalo.

Cerebelo:

Es la segunda estructura en cuanto a tamaño, después del cerebro.


Su sustancia gris forma una corteza muy plegada y también núcleos cerebelosos
centrales, desde donde salen axones que llevan información fuera del cerebelo.
La sustancia blanca es central y tiene un aspecto semejante a un árbol, por lo
cual recibe el nombre de “árbol de la vida”.
El cerebelo recibe información sensorial, conducida por la médula, desde
músculos, tendones y articulaciones; información motora desde la corteza e
información del equilibrio desde el oído interno.

• Coordina la actividad de los músculos esqueléticos durante el movimiento.


• Participa en el control de los movimientos oculares y en la mantención de la
postura corporal.

Cerebro:

El cerebro es la principal estructura del encéfalo, tanto por su tamaño como por
la complejidad de sus funciones. Lo integran el diencéfalo o cerebro medio y los
hemisferios cerebrales izquierdo y derecho.

Hemisferios cerebrales:

Sustancia gris:

En la superficie forma la corteza, que participa de los procesos más complejos,


como el lenguaje, la memoria y la resolución de problemas. Inmersa en la
sustancia blanca de los hemisferios, hay tres agrupaciones nucleares: los
núcleos de la base, la amígdala y el hipocampo. Estas se relacionan con
funciones motoras, la memoria y las emociones, entre otras.

Sustancia blanca:

Está formada por millones de axones mielinizados, que conectan a los distintos
elementos del sistema nervioso central. Destaca el cuerpo calloso, un conjunto
de axones que conecta ambos hemisferios, lo que permite que trabajen
asociadamente en la coordinación de funciones.