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UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN AGUSTÍN DE AREQUIPA

FACULTAD DE ENFERMERÍA

“CUIDADOS DE ENFERMERIA EN EL ADULTO CON DEPRESION Y

CONDUCTAS SUICIDAS”

PROPIO DE

Yessika Araceli Caceres Paredes

ASIGNATURA

Cuidado del Enfermero en Salud Mental I

DOCENTE

Mg. Fernando Sánchez Soto

Arequipa - Perú

2018

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INDICE

1. INTRODUCCION...............................................................................................................3
2. DEPRESION......................................................................................................................4
2.1 ¿CÓMO RECONOCER LA DEPRESION?............................................................4
2.1.1 En el aspecto psíquico-emocional.........................................................................4
2.1.2 En el aspectico somático........................................................................................4
2.1.3 En el aspecto psicomotor.......................................................................................5
2.2 CUIDADOS DE ENFERMERÍA EN PACIENTES DEPRESIVOS.............................5
2.2.1 Captación de casos:................................................................................................5
2.2.2 Educar a los pacientes y familiares:......................................................................5
3. PERSONAS CON RIESGO SUICIDA............................................................................5
3.1 DEFINICION....................................................................................................................5
3.2 FACTORES DE RIESGO...............................................................................................7
4. CONCLUSIONES............................................................................................................10
5. BIBLIOGRAFIA................................................................................................................10

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1. INTRODUCCION

En el siguiente trabajo se hablará de la depresión y de las conductas suicidas,


debido que el tema es bastante amplio y complejo abordaremos los puntos
claves y de mayor importancia tales como: su definición, de cómo reconocer la
depresión en sus diferentes aspectos, cuáles son los cuidados de enfermería
que se debe realizar, también se hablara sobre las personas con riesgos
suicidas, factores de riesgos, signos y síntomas y sobre los cuidados de
enfermería ya que poco a poco incrementa el riesgo de que más personas
opten por el suicidio debido a que los índices aumentan de una forma
acelerada, además sobre los pensamientos suicidas, los miles de motivos que
conducen a tal acto, como podemos evitarlo, como debemos actuar ante una
escena de suicidio, como actúa una persona cuando desea quitarse su propia
vida entre otras cosas, esto con el fin único de evidenciar un problema grave
que destruye de forma silenciosa y aumenta considerablemente en nuestra
sociedad, esperando también lograr calar en la conciencia de las personas el
daño que produce a familiares, amigos y allegados un acto suicida. Esperando
que este trabajo logre un mayor entendimiento para en un futuro poder evitar
que cualquiera de nosotros sufra una pérdida de un ser querido y logremos
evidenciar un caso con anticipación e intervenir de una forma correcta

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2. DEPRESION

La depresión es un trastorno emocional que causa un sentimiento de tristeza


constante y una pérdida de interés en realizar diferentes actividades. También
denominada trastorno depresivo mayor o depresión clínica, afecta los
sentimientos, los pensamientos y el comportamiento de una persona, y puede
causar una variedad de problemas físicos y emocionales. Es posible que
tengas dificultades para realizar las actividades cotidianas y que, a veces,
sientas que no vale la pena vivir.
Más que solo una tristeza pasajera, la depresión no es una debilidad y uno no
puede recuperarse de la noche a la mañana de manera sencilla. La depresión
puede requerir tratamiento a largo plazo. Pero no te desanimes. La mayoría de
las personas con depresión se sienten mejor con medicamentos, con
psicoterapia o con ambos
2.1 ¿CÓMO RECONOCER LA DEPRESION?

El reconocimiento de la depresión se basa fundamentalmente en la anamnesis


y en la exploración del paciente para identificar los síntomas en el aspecto
psicoemocional, somático y psicomotor respectivamente.
Durante un episodio de depresión, la persona presenta durante las últimas dos
semanas o más los síntomas a continuación descritos, los ismos que
representan un cambio en el funcionamiento global previo al comienzo de la
enfermedad.
2.1.1 En el aspecto psíquico-emocional
Disforia: Es cuando los pacientes se sienten tristes o con tendencias a llorar,
irritables, preocupados, temerosos, frustrados y con sensación de desasosiego
interior.
Anteponía: es cuando las personas no tienen la capacidad de disfrutar de las
cosas agradables de la vida y de experimentar placer, tanto en el aspecto
físico, como psicológico o social.
Falta de sintonización afectiva o emocional.
Existencia de pensamiento pesimistas y negativos.
Sentimientos de culpa, inutilidad, soledad y desesperanza.
Pensamientos constantes sobre la muerte.
Disminución de la capacidad para concentrarse, atender y tomar decisiones.
2.1.2 En el aspectico somático
Alteraciones del sueño, es uno de los síntomas más frecuentes en los
pacientes.}

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Alteraciones del apetito.
Perdida o ganancia de peso sin realizar dieta alguna.
Otros síntomas como cefaleas, mareos, náuseas, vértigo, etc.
2.1.3 En el aspecto psicomotor
Agitación o retardo observado psicomotor observado por los demás, inquietos u
lentitud.
Fatiga o perdida de energía

2.2 CUIDADOS DE ENFERMERÍA EN PACIENTES DEPRESIVOS

2.2.1 Captación de casos:


La enfermera aplica el cuestionario de autoreporte SRQ 18, el cual es un
instrumento de evaluación de salud mental desarrollado por la organización
Mundial de la Salud. Las primeras 18 preguntas del cuestionario se refieren a
trastornos de leve a moderada intensidad como: depresión, angustia o
ansiedad; nueve o más positivos determinan una alta probabilidad de sufrir
depresión.
2.2.2 Educar a los pacientes y familiares:
La enfermera educa al paciente para optimizarlo con su enfermedad y habla
con la familia para lograr establecer con ella una relación diferente, menos
dolorosa.

3. PERSONAS CON RIESGO SUICIDA

3.1 DEFINICION
La organización Mundial de la Salud, define el intento de suicidio como un acto
no habitual con resultado letal, deliberadamente iniciado y realizado por el
sujeto, para causarse autolesión o determinarla sin la intervención de otros, o
también ocasionarla por ingestión de medicamentos en dosis superior a la
reconocida como terapéutica.
El suicidio suele ser resultado de la interacción de muchos factores, entre los
que se incluye la depresión. Algunos métodos suicidas, como el empleo de
armas de fuego, tienen mayor probabilidad de resultar mortales; no obstante, la
elección de un método menos infalible no significa de manera necesaria que la
intención de suicidio sea menos seria. Se ha de prestar atención a las
amenazas y a las tentativas de suicidio, proporcionando la ayuda y el apoyo
adecuados. Existen líneas directas de teléfono y de correo electrónico
disponibles para las personas con ideas suicidas.

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La conducta suicida incluye:
 Suicidio consumado: acto auto lesivo intencionado con resultado de
muerte.
 Intento de suicidio: acto auto lesivo con intención de provocar la muerte,
pero que finalmente no resulta mortal. Un intento de suicidio puede dar
lugar a lesiones, pero no necesariamente.
Autoagresión no suicida: acto auto lesivo con poca probabilidad de resultar
mortal. Entre estos actos se incluyen: infligirse rasguños en los brazos,
quemarse a uno mismo con un cigarrillo e ingerir una sobredosis de vitaminas.
Una autoagresión no suicida puede ser una manera de reducir la tensión
emocional o puede ser una petición de ayuda de las personas que aún desean
vivir. Estos actos no deben tomarse a la ligera.
La información relativa a la tasa de suicidios proviene fundamentalmente de los
certificados de defunción y de los informes procedentes de las investigaciones
judiciales, y es probable que el verdadero índice esté subestimado. Aun así, la
conducta suicida es un problema de salud muy frecuente; aparece en ambos
sexos y a cualquier edad.
En los Estados Unidos, en 2014 hubo 42.773 suicidios consumados; en este
país se produce una muerte por suicidio cada 12,3 minutos. Como causa
principal de la muerte, el suicidio ocupa las siguientes posiciones:
 Es la tercera causa de muerte entre los jóvenes de 10 a 24 años.
 La segunda, entre las personas de 25 a 34 años.
 La cuarta, entre las personas de 35 a 64 años.
 Y la décima en el conjunto de la población.
La tasa de suicidios más elevada se observa en las personas de 45 a 64 años.
En todos los grupos de edad, el número de hombres que se suicidan supera al
de mujeres en una proporción de 4 a 1. Las razones no están claras, pero los
siguientes factores pueden estar implicados:
 Cuando los hombres tienen problemas, son menos propensos a buscar
ayuda, ya sea de familiares o amigos y/o profesionales de la salud.
 El abuso de alcohol y el abuso de drogas, que parecen contribuir al
comportamiento suicida, son más comunes entre los hombres.
 Los hombres son más agresivos y utilizan medios más letales cuando
intentan el suicidio.
Cada año, alrededor de 1 millón de personas intentan suicidarse. El número de
intentos de suicidio es aproximadamente de 15 a 20 veces mayor que el
número de suicidios consumados. Muchas personas hacen repetidos intentos.
Sin embargo, sólo entre el 5 y el 10% de las personas que hacen un intento

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acaban muriendo por suicidio. Las tentativas de suicidio son especialmente
frecuentes entre las mujeres adolescentes. Las niñas de 15 a 19 años cometen
intentos de suicidio 100 veces más a menudo que los varones del mismo grupo
de edad. En todos los grupos de edad, las tentativas son dos o tres veces más
frecuentes en las mujeres que en los varones, pero la probabilidad de
consumar el suicidio es cuatro veces mayor en varones. Las personas mayores
cometen 4 intentos de suicidio por cada suicidio consumado.
La conducta suicida en niños y adolescentes se trata en otra parte de este
manual.
El riesgo de consumación de suicidio es mayor entre las personas separadas,
divorciadas o viudas. Los índices de tentativa y consumación del suicidio son
más elevados entre las personas que viven solas. La existencia de
antecedentes suicidas en la familia es también un factor de riesgo
incrementado.
Las personas de ascendencia caucásica presentan mayores índices de
consumación de suicidio que las personas pertenecientes a otras
ascendencias. Las mujeres de ascendencia africana presentan un índice de
tentativa de suicidio similar al de las mujeres de ascendencia caucásica, pero el
índice de intentos consumados es menor en el caso de las mujeres de
ascendencia africana.
El suicidio entre la población que tiene pareja estable es menos frecuente que
entre la población soltera o sin pareja estable y también es menos frecuente
entre los practicantes de un credo religioso. Sin embargo, personas de todas
las razas, credos, niveles de ingresos y niveles educativos mueren por suicidio.
No hay un perfil típico del suicida.

3.2 FACTORES DE RIESGO

Según datos de la OMS, se calcula que cerca de un millón de personas


mueren por suicidio cada año en todo el mundo, no obstante, se estima que
esta cifra es inferior a los casos reales, ya que se desconocen los datos de un
buen número de países. Además, los efectos y el impacto de las heridas auto-
infringidas no mortales pueden llegar a ser 20 veces mayor que la cantidad de
muertes informadas por suicidio.
Desde el punto de vista de la salud pública, estos datos revelan que el
comportamiento suicida conlleva un gasto económico y de recursos de
atención de la salud importante en todo.
Por otra parte, el suicidio entre personas que padecen alguna enfermedad
mental, como la depresión o la esquizofrenia, viene a aumentar la carga que
representa la atención de estos trastornos, en muchos de los casos no
diagnosticados ni tratados.

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A continuación, y siguiendo los datos facilitados en un documento de la World
Federación of Mental Health, se recogen algunos de los factores de riesgo que
más frecuentemente se han asociado con la conducta suicida, según
diferentes grupos de edad.
Aunque los índices de suicidios en la niñez son generalmente bajos, según
indica la WFMH, un estudio realizado por el Instituto Australiano de
Investigación y Prevención del Suicidio, en el que se abarcaba un total de 32
países, ha revelado el aumento de estos casos a nivel mundial en las últimas
décadas.
Entre los factores que aumentan el riesgo de suicidio infantil, aparte de la
enfermedad mental y, sobre todo, la depresión, se incluye la historia
psiquiátrica familiar, la pérdida de un ser querido antes de los 12 años, la
violencia sufrida y el deterioro de las relaciones y lazos familiares. Los intentos
de suicidio previo, la existencia de personas cercanas que lo hayan intentado,
un historial de hospitalización psiquiátrica previa, aislamiento social o el abuso
de drogas y alcohol, son otros de los factores de riesgo que pueden provocar
un suicidio en un niño.
Con respecto a los adolescentes, la WFMH señala que gran parte de los
suicidios en este grupo de edad parece estar relacionado con la presencia de
algún trastorno psicopatológico. Al igual que ocurre para el caso de los
adultos, se estima que hasta el 90% de los adolescentes que mueren por
suicidio, padecen, al menos, una enfermedad mental.
Un dato importante al respecto es que las investigaciones han mostrado que
un porcentaje elevado de los adolescentes contemplan, planifican y/o intentan
suicidarse sin buscar o recibir ayuda alguna.
Algunas de las razones que están detrás de la negativa a pedir ayuda por
parte de los adolescentes se encuentran en el miedo al estigma, la vergüenza
o a consecuencias negativas, como puede ser un ingreso hospitalario
involuntario; la falta de confianza en los profesionales y personas que se
encargan del cuidado, como consecuencia de experiencias negativas
anteriores; y la falta de conocimiento por parte de los jóvenes de recursos
especializados de ayuda, con la consiguiente dificultad para acceder a ellos,
en caso de necesitarlo.
Comportamientos violentos, arriesgados y autodestructivos; vivencias de
experiencias emocionales intensas producidas por la pérdida de un ser
querido, por problemas en torno a la orientación sexual; la existencia de
expectativas excesivamente altas consigo mismo; estar bajo la custodia de
agentes de protección; o la presencia de trastorno mental (incluida la
depresión), pueden aumentar considerablemente el riesgo de cometer
conductas suicidas.
Con respecto a los adultos, según datos de la Organización Mundial de la
Salud (OMS), las personas menores de 45 años representan, en la actualidad,
más de la mitad de los suicidios que ocurren en un año. En el año 2000, el

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suicidio se había convertido en una de las tres causas principales de muerte
entre adultos y jóvenes. Tal y como se recoge en este documento, la depresión
y los intentos de suicidio previo son factores de riesgo importantes en este
sector de la población.
De manera diferenciada, las mujeres parecen mostrar mayor propensión al
suicidio con respecto a los hombres, cuando atraviesan por problemas graves
en sus relaciones con otras personas. Para las mujeres, el estrés familiar o la
violencia cumplen un papel importante en la decisión de un intento de suicidio.
Para el caso de las mujeres, algunos de los factores de riesgo más
comúnmente reseñados por las investigaciones son los siguientes: un historial
previo de depresión u otro trastorno de salud mental, el abuso de sustancias
tóxicas, el padecimiento de abuso sexual o físico y la presencia de trastornos
de estrés postraumático, un historial familiar de trastornos mentales y de
suicidio, entornos familiares problemáticos y aislamiento social, entre otros. En
este documento se recomienda que los profesionales de atención primaria
tengan en cuenta estos factores para prevenir situaciones que puedan llevar a
una mujer a cometer un suicidio.
Aunque hay datos que apuntan a que las mujeres son más propensas que los
hombres a la depresión y a los intentos de suicidio, el número de muertes de
varones suele ser mucho mayor. Por ejemplo, en el año 2003, el número de
casos consumados de suicidio entre los varones fue cuatro veces mayor que
el de casos femeninos. Una de las principales razones utilizadas para explicar
esta diferencia es que los hombres, como pauta general, buscan menos ayuda
ante el padecimiento de algún trastorno del estado del ánimo. Otra de los
motivos argumentados es que los hombres suelen utilizar métodos altamente
letales
Con respecto a los ancianos, algunas investigaciones señalan que el suicidio
en personas mayores se encuentra estrechamente relacionado con la
depresión, el dolor físico o la enfermedad, con el aislamiento social y familiar,
la desesperanza y la culpa. Otros estudios estiman que, a pesar de que entre
un 10% y un 20% de las personas mayores pueden estar padeciendo una
depresión, tan sólo una pequeña proporción es diagnosticada adecuadamente
o incluso, no es evaluada. Según datos aportados por la OMS, la mayoría de
las personas ancianas que se suicidaron no habían tenido contacto con los
servicios psiquiátricos para personas mayores con el fin de atender sus
estados emocionales.
Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos
(DHSS), a parte de una mayor prevalencia de la depresión en ancianos con
respecto a los jóvenes, el aislamiento social y el padecimiento de
enfermedades físicas aparece entre los factores de riesgo más comunes para
este sector de la población.
Los errores en el diagnóstico de la depresión en las personas mayores,
también puede ser un factor de riesgo importante. En muchas ocasiones, la

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depresión se diagnostica erróneamente como deterioro cognitivo, a pesar de
las evidencias de un posible trastorno del estado del ánimo. Estos datos
apuntan a que la atención principal para la prevención del suicidio en personas
mayores debe centrarse en las mejoras del reconocimiento, tratamiento y
mejora de la depresión en este rango de edad.

4. CONCLUSIONES

 La depresión es un importante problema de salud pública actual y con


crecimiento a próximos años, dependiente de la transición demográfica
mundial. Tiene su origen en múltiples factores tanto, farmacológicos y
psicosociales.
 Uno de los orígenes de la depresión de gran importancia para el médico
familiar es primariamente cómo el paciente concibe las pérdidas
familiares y los problemas que aparecen con ello.
 Otra situación que hace un círculo cerrado de esta patología es que
adulto mayor deprimido es más vulnerable a otras enfermedades y que
las enfermedades propiamente lo deprimen a su vez.
 Es una patología poco diagnosticada y tratada, o mal tratada en muchas
ocasiones, por el erróneo pensamiento de que el estado de "tristeza" es
propio de la vida y que la sintomatología referida por el paciente es
producto de otras enfermedades, además se agrega la falta de
conocimiento por parte de los médicos tratantes sobre las herramientas
diagnósticas con las que se cuenta en nuestro medio para identificar
este padecimiento.
 Es una enfermedad detectable, de la cual se pueden prevenir sus
complicaciones, entre ellas la peor que es el suicidio, siendo este más
frecuentes en los adultos mayores.
 Se debe conocer el tratamiento de la depresión encaminado y enfocado
a los diferentes grupos de edades.

5. BIBLIOGRAFIA

http://www.monografias.com/trabajos89/el-suicidio/el-suicidio.shtml
http://www.infocop.es/view_article.asp?id=1070
https://www.msdmanuals.com/es-pe/hogar/trastornos-de-la-salud-
mental/conducta-suicida-y-autolesiva/conducta-suicida

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