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ADOPCION INTERNACIONAL

Actualmente el procedimiento de adopción en México es considerado largo y en


ocasiones puede tornarse difícil o tedioso, esto derivado de la falta de conocimiento
del mismo o por los tiempos que lleva cada etapa del proceso, por esta razón
expondremos de manera breve dicho procedimiento con la finalidad de orientar a
quienes tienen interés en este tema.

Como ya lo hemos mencionado en las primeras partes de este serial, la legislación


en materia de adopción varía de estado a estado, pero México se encuentra en un
proceso de armonización, donde se debe buscar siempre el interés superior del niño
y consecuentemente garantizar sus derechos fundamentales antes, durante y
después del proceso de adopción. En los últimos años, varias son las entidades de
la república que han empezado a incorporar en su legislación interna los principios
y compromisos adquiridos por México, mediante el Convenio de la Haya sobre la
Protección de Menores. Como se mencionó antes, el Distrito Federal inició este
proceso hace ya más de 10 años, incorporando lo que hoy conocemos como la
adopción internacional, el estado de Quintana Roo hizo lo propio en el 2009 y al
momento de escribir este artículo, nos ha llegado la noticia de que el Congreso de
Veracruz aprobó por unanimidad su nueva Ley de Adopciones.

En este proceso la autoridad a la que corresponde intervenir de manera directa o


como órgano de consulta es al sistema para el Desarrollo Integral de la Familia de
cada estado, aunque en algunos casos el trámite se puede iniciar directamente ante
instituciones debidamente acreditadas y autorizadas para llevar a cabo este tipo de
procedimientos.
¿QUIENES PUEDEN ADOPTAR?

Los hombres y mujeres casados, en concubinato, o solteros mayores de edad, en


pleno ejercicio de sus derechos, que uno de los que pretenden adoptar tenga 15
años o más que la persona que pretende adoptar, que tengan medios suficientes
para proveer debidamente la subsistencia y educación del menor que se pretende
adoptar y que cuenten con el informe de idoneidad para adoptar, elaborado por el
sistema para el Desarrollo Integral de la Familia local o la autoridad central
correspondiente. Cabe señalar, que la adopción por parte de matrimonios entre
personas del mismo sexo, sólo está permitido en el Distrito Federal, aunque por lo
reciente de estas modificaciones, al momento de escribir este artículo, no se conoce
de ningún caso de este tipo que se haya concluido.
LA ADOPCIÓN INTERNACIONAL

Los extranjeros, pueden adoptar a un menor de edad mexicano, cumpliendo con los
mismos requisitos señalados anteriormente, y además acreditar su legal estancia
en el país, en caso de no residir en el país, deberá contar con el certificado de
idoneidad emitido por la autoridad central de adopciones de su país de origen, de
acuerdo a los lineamientos que dicho país establezca.

En el caso de adopción internacional hemos mencionado a la autoridad central. Esta


autoridad central se refiere a la figura establecida en la Convención de la Haya, y
que es parte del proceso de adopción. La llamada “autoridad central” se refiere en
realidad a dos autoridades, la primera de ellas, la autoridad central del “Estado de
Origen”, que es el estado donde el menor que se pretende dar en adopción es
originario; y la segunda autoridad central es del “Estado de Recepción”, que es el
estado donde los solicitantes son originarios o tienen su residencia y donde el menor
finalmente residirá, una vez terminado el proceso.

En México la autoridad central designada para el


proceso de adopción es la Secretaría de
Relaciones Exteriores, que en este caso actúa en
coordinación con el Sistema para el Desarrollo
Integral de la Familia de cada estado, y el Sistema
Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia
para el caso del Distrito Federal.

Para el caso de extranjeros que desean adoptar a


un menor de nacionalidad mexicana, es necesario obtener un permiso de la
Secretaría de Gobernación, que se tramita ante el Instituto Nacional de Migración,
y ante el cual es necesario presentar un formulario, el cual se llena en español y
además se requerirá presentar la forma migratoria y pasaportes de los solicitantes,
así como un escrito por parte de la institución donde se ha iniciado el trámite de
adopción, entre otros documentos.
PROCESO DE ADOPCIÓN

El proceso inicia con la decisión de adoptar, la disposición de cumplir con todos los
requisitos y la paciencia que toma un proceso como lo es el de la adopción, que por
ser de suma importancia requiere todos los cuidados, y por lo tanto puede tomar
más tiempo del que se espera. Las partes del Proceso en su conjunto son gratuitas,
aunque habrá que considerar que se incurrirá en algunos gastos menores y varias
citas en diversas oficinas de gobierno. Podríamos decir, que el proceso se divide en
tres etapas, la primera de ellas consiste en

A. reunir los requisitos necesarios.


B. después los solicitantes son sometidos a aprobación y por último,
C. son aprobados, se les asigna un menor.

En cuanto a la primera etapa, los requisitos que solicitan las instituciones y la propia
ley, son básicamente los mismos en cada estado, tomando en cuenta que pueden
variar un poco dependiendo del estado donde se presente la solicitud. Estos
requisitos son en su mayoría documentos de fácil acceso como actas de nacimiento,
actas de matrimonio, comprobante de ingresos, comprobante de domicilio, cartas
de recomendación, entre otros. La documentación se presenta ante la institución
donde se pretenda adoptar, ya sea pública o privada. En caso de ser una institución
pública se deberá hacer ante el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia, y
en caso de ser privada, ante todas aquellas Instituciones que estén acreditas y
autorizadas para llevar a cabo este tipo de procesos.

Una vez que son presentados todos los documentos, el expediente correspondiente
es sometido a aprobación colegiada, en donde participan expertos en la materia
como abogados, psicólogos, trabajadores sociales, entre otros y determinan si los
solicitantes son candidatos a recibir un menor en adopción. En términos de la
Convención de la Haya, esto se conoce como “informe o declaratoria de idoneidad”.
Obtenida la aprobación, automáticamente se encuentra en lista de espera, es decir,
junto con otros solicitantes que han obtenido tal declaratoria de idoneidad, se está
a la espera de que una vez que un menor sea susceptible de dar en adopción les
sea asignado.

En este punto es importante mencionar que contrario a lo que se puede creer, no


todos los niños que se encuentran en hogares temporales o en albergues son
susceptibles de adopción, es decir, su situación jurídica aún no se “libera” y en tanto
las instituciones a cargo de estos menores no obtengan la custodia sobre los
mismos, no es posible darlos en adopción. Para lograr esto se tiene que pasar por
un proceso independiente del proceso de adopción, el cual también lleva su tiempo,
lo que hace que los menores en ocasiones pasen más tiempo en dichas casa
hogares o albergues. Durante este periodo, el cual puede varias dependiendo de la
situación particular de cada menor, es que se conoce a los menores como “menores
institucionalizados”, ya que a pesar de que se encuentran bajo el cuidado de una
institución, cabe la posibilidad que regresen a su familia de origen.

Una vez que se han cumplido con todos los requisitos, que se ha obtenido la
declaratoria de idoneidad y se les ha asignado un menor, inicia propiamente el
proceso judicial de adopción ante el Juez Familiar de Primera instancia del domicilio
donde se presente la solicitud.

Durante este proceso, son escuchados las instituciones, personas y autoridades


que intervinieron durante todo el proceso, sean las personas que estuvieron a cargo,
las instituciones que fungen como albergues o casas hogares y las autoridades a
las que corresponde este tema, como lo son el Ministerio Público y la Procuraduría
de la Defensa del Menor y la Familia del sistema DIF estatal correspondiente, y
tomando en cuenta todos los estudios de trabajo social, psicológicos, médicos,
socio-económicos y jurídicos realizados por las autoridades e instituciones
correspondientes, el juez deberá resolver si el menor puede ser adoptado.

Un aspecto que es de suma importancia tomar en cuenta son las prohibiciones que
se tienen materia de adopción, las cuales entre otras son: que no se tomen en
cuenta las disposiciones establecidas por los tratados Internacionales ratificados
por México sobre la materia, por las leyes federales o por las estatales; que se
contacte directamente a los padres biológicos del menor; o que se obtenga un
beneficio económico con motivo de la adopción. En el caso de que se lleven a cabo
algunos de los supuestos prohibidos durante el proceso de adopción, el trámite se
suspende de inmediato y en consecuencia la adopción no es autorizada. Aunado a
esto, procede la denuncia penal aplicable en su caso.