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COMENTARIOS BIBLIOGRÁFICOS

Allan R. Brewer-Carías: Derecho Procesal Constitucional. Instrumentos para la justicia


constitucional, Caracas, Editorial Jurídica Venezolana, 3.ª ed., 2014, 755 págs.

Por Francisco Fernández Segado

I. En nuestro comentario anterior de tercera parte la dedica el autor a las accio­
otro libro del profesor Brewer-Carías ya nes de protección constitucional de los de­
hemos hecho una presentación del autor, rechos fundamentales, e integra otros seis
por lo que a ella nos remitimos ahora. En artículos, el primero de ellos, una síntesis
esta nueva edición de la obra del profesor comparativa sobre el régimen del amparo
venezolano, este amplía el contenido de las en todos los países latinoamericanos que
anteriores. El libro está dedicado al análisis prevén dicha garantía en la Constitución y
de los diversos instrumentos de la justicia disponen de leyes específicas para regular­
constitucional, recogiendo veintiún traba­ la, recogiendo otros cinco estudios en los
jos publicados aisladamente en revistas y que aborda la universalidad del amparo en
obras colectivas publicadas en diversos la Convención Americana de Derechos
países. Esta tercera edición se publica por Humanos y el debate acerca de la reforma
primera vez en Caracas, habiéndose publi­ del amparo en México, un análisis global
cado las anteriores en San José de Costa del derecho de amparo, tutela o protección
Rica, la primera, y en Bogotá, la segunda. contra todos los actos estatales y el control
Los distintos ensayos del libro se estruc­ de convencionalidad en América Latina, y
turan en cuatro partes, precedidas por una tres estudios específicos sobre el amparo
Introducción general en la que se trata el constitucional venezolano. La cuarta y últi­
desarrollo de la justicia constitucional ma parte del libro aborda los temas de las
como garantía de la Constitución y la figura sentencias constitucionales y la interpreta­
del juez constitucional como guardián de la ción constitucional, muy relacionados entre
misma. La primera parte aborda los méto­ sí, como es bien patente. En ella se integran
dos de la justicia constitucional. Incluye un estudio de carácter general junto a otros
tres ensayos relativos, los dos primeros, a cuatro circunscritos a países concretos. El
los métodos difuso y concentrado, y el ter­ primero de ellos, de índole general, estudia
cero, al control de convencionalidad y a su a los jueces constitucionales como legisla­
deslinde respecto del control de constitu­ dores positivos. De los cuatro restantes,
cionalidad. En la segunda parte, el autor uno se refiere al Perú, y en él el autor abor­
aborda la situación y progreso de la justicia da el tema de los efectos de las sentencias
constitucional en América Latina. Integra dictadas en los procesos de inconstitucio­
seis estudios en los que Brewer-Carías rea­ nalidad de las leyes, contrastándolos con
liza, en primer término, una aproximación los del sistema venezolano. Los tres restan­
comparativa sobre la justicia constitucional tes abordan temas específicos de Venezue­
en Latinoamérica, para después ir centrán­ la: la potestad de la jurisdicción constitu­
dose en la situación de la justicia constitu­ cional para interpretar la Constitución con
cional en Venezuela, Panamá, Honduras y efectos vinculantes, los efectos de las sen­
la República Dominicana. Esta parte con­ tencias constitucionales, y la revisión ex­
cluye con un estudio clásico del profesor traordinaria de sentencias ante la jurisdic­
venezolano sobre el que denomina el mo­ ción constitucional. Los estudios referentes
delo mixto o integral de control de consti­ a Venezuela, en unos casos, están referidos
tucionalidad en Venezuela y Colombia. La a momentos históricos anteriores al actual,

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esto es, a etapas en las que Venezuela era to de análisis es obviamente el sistema di­
una democracia estable y consolidada, an­ fuso. Sin embargo, el estudio no es tanto
tes de que el infame chavismo y el aún más de carácter general, sino que se centra pri­
perverso, zafio e intelectualmente más pe­ mariamente en Venezuela, analizando su
destre (lo que ya es decir) «madurismo» la fundamento constitucional y legal, la lógi­
convirtiera en una brutal autocracia. En ca implícita en el control difuso como con­
otros se refieren a la regulación actual, aun­ secuencia del principio de supremacía
que el autor se cuida bien de recordar, que constitucional y su racionalidad. Como es
lo que puede ser una buena ordenación nor­ obvio, en su conclusión, el autor destaca
mativa, como a su juicio es el caso del am­ que el poder-deber de los jueces de consi­
paro, queda convertida en la realidad en derar una ley inconstitucional, aplicando
letra muerta. preferentemente la Constitución, solo pue­
La obra va precedida de un prólogo re­ de ejercerse en un proceso particular, ini­
dactado por el profesor Jesús María Alva­ ciado a instancia de parte, donde la cues­
rado Andrade, profesor de Derecho Cons­ tión constitucional solo es una cuestión
titucional de la Universidad Central de incidental; eso sí, la decisión judicial rela­
Venezuela, como también de la Universi­ tiva a la inconstitucionalidad e inaplicabi­
dad Católica Andrés Bello. Con toda ra­ lidad de la norma en un proceso concreto
zón, destaca en él la reconocida profusión puede ser adoptada de oficio por el juez,
intelectual del profesor Brewer-Carías y el pues es su deber el aplicar y respetar la su­
lugar central y privilegiado que entre sus premacía de la Constitución.
múltiples preocupaciones intelectuales ha El sistema concentrado de control de la
encontrado el Derecho público. Siguen al constitucionalidad es el objeto del siguien­
prólogo unas palabras de presentación de te ensayo. Comienza destacando el autor, y
Ana Virginia Calzada, presidenta de la en ello le asiste toda la razón, que aunque
Sala Constitucional de la Corte Suprema este sistema sea generalmente similar al
de Justicia de Costa Rica, quien pone de «modelo europeo» de Tribunales Constitu­
relieve la inmensa riqueza jurídica que cionales, el mismo no implica de modo
guarda la obra que comentamos. necesario la existencia de un Tribunal de
esa naturaleza, situado constitucionalmen­
II.  En su Introducción general, el autor te fuera del Poder Judicial. Para Brewer,
centra su discurso en la función de garantía «el sistema solo implica la atribución a un
de la constitución que corresponde a la jus­ órgano particular del Estado que ejerce
ticia constitucional, a cuyo efecto va revi­ una actividad jurisdiccional, del poder y
sando las diversas vicisitudes históricas del deber de actuar como juez constitucio­
sufridas por el control jurisdiccional de la nal con poderes anulatorios». Destaca el
constitucionalidad de las leyes, sin olvidar autor la compatibilidad del sistema con­
el rol del juez constitucional en lo que se centrado con todos los sistemas jurídicos,
refiere a la protección de los derechos, la sean de civil o de common law, aunque sea
legitimidad de aquel control y el viejo pro­ más propio de los primeros. Ya en relación
blema que late en la pregunta Quis custo- con América Latina, el profesor venezola­
dies ipso custodiem, esto es, el insoluble no constata el hecho de que desde media­
problema de quién controla al controlador. dos del siglo xix un buen número de países
La primera parte del libro, como ya di­ de esa área han ido adoptando un sistema
jimos, se refiere a los métodos de la justi­ concentrado de control de la constituciona­
cia constitucional, aunque nosotros más lidad, lo que no ha supuesto, sin embargo,
bien hablaríamos de los sistemas de justi­ el abandono del tradicional control difuso,
cia constitucional. El primer sistema obje­ yéndose hacia sistemas mixtos en los que

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coexisten el control concentrado y el difu­ cercana a la mitad de toda su extensión, y


so. en ella el autor hace un repaso bastante ex­
La primera parte se cierra con un estu­ haustivo de los rasgos de algunos sistemas
dio del control de convencionalidad. Co­ de justicia constitucional centroamerica­
mienza poniendo de relieve nuestro autor, nos, además del de la República Domini­
que en el marco del sistema interamerica­ cana. La aproximación del autor a cada
no de derechos humanos por control de sistema siempre viene complementada con
convencionalidad se entienden dos funcio­ un más que notable aparato de Derecho
nes diferentes: la función judicial que ejer­ comparado. A Venezuela dedica otros dos
ce la Corte Interamericana de Derechos estudios, uno de ellos sobre la conforma­
Humanos cuando decide sobre las viola­ ción contemporánea de su sistema de justi­
ciones cometidas por los Estados miem­ cia constitucional, partiendo de la Consti­
bros de los derechos consagrados por la tución de 1961 hasta llegar a la más recien­
Convención Americana de Derechos Hu­ te regulación de los procesos constitucio­
manos, y la función jurisdiccional que nales por la Ley Orgánica del Tribunal
ejercen los jueces y tribunales nacionales Supremo de Justicia del año 2010, sin olvi­
en el ámbito interno cuando aplican las dar la regulación constitucional de tales
normas de esa misma Convención para re­ procesos en 1999. A nuestro modo de ver,
solver denuncias sobre violaciones de de­ es una pena esforzarse en un estudio tan
rechos consagrados en ella. Es por lo mis­ riguroso del conjunto de los procedimien­
mo por lo que Brewer-Carías entiende que tos cuando en el marco autocrático en que
este control de convencionalidad, que ha se insertan, en cualquier momento, la arbi­
adquirido tanta notoriedad en los últimos trariedad y el abuso de poder convierten en
años en Latinoamérica, es en realidad tan irrisorio cualquier procedimiento o garan­
viejo como la vigencia misma de la Con­ tía constitucional; el libro inmediatamente
vención Americana sobre Derechos Hu­ antes recensionado, también del profesor
manos. En su estudio, el autor analiza este Brewer, corrobora cumplidamente lo que
control en sus dos vertientes, prestando acabamos de decir. En fin, en el otro artí­
particular atención a los efectos del control culo dedicado a Venezuela, uno de los más
ejercido por la Corte Interamericana. Ter­ clásicos del autor, dicho sea al margen,
mina confrontando el control de conven­ Brewer-Carías procede a un estudio com­
cionalidad con el control de constituciona­ parativo entre Venezuela y Colombia del
lidad para concluir, que el desarrollo del que denomina «sistema mixto o integral de
control de convencionalidad en la doctrina control de constitucionalidad», denomina­
establecida por la Corte Interamericana no ción que lógicamente responde al hecho de
supedita ni puede supeditar dicho control a que ambos países combinan el sistema di­
la existencia de un determinado sistema de fuso y el concentrado. En fin, en el ensayo
justicia constitucional que pueda haberse que nos resta el autor, con una amplia vi­
desarrollado en cada país. Dicho de otro sión, lleva a cabo un estudio comparativo
modo, en los países en los que no existe un del devenir de la justicia constitucional en
control difuso de constitucionalidad, nada el continente latinoamericano.
impide que los jueces y tribunales ejerzan
el control difuso de convencionalidad. IV.  La tercera parte aborda las accio­
nes de protección constitucional de los de­
III.  La segunda parte de la obra se cen­ rechos fundamentales. De los seis ensayos
tra, como ya se dijo, en la situación de la de que consta, tres vienen referidos a Ve­
justicia constitucional en América Latina. nezuela, dos a una perspectiva comparati­
Es de lejos la parte más extensa del libro, va de estos instrumentos procesales consti­

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tucionales de tutela de los derechos y la de protección de los derechos, en muchos


última tiene como referente a la Conven­ países la institución no se adapta a los pa­
ción Americana de Derechos Humanos. El rámetros del derecho a la protección o tute­
proceso constitucional de amparo en Ve­ la judicial, tal y como está definido por el
nezuela y los diversos problemas que sus­ artículo 25.1 de la Convención Americana;
cita son el objeto de dos de los ensayos. es por ello por lo que requiere de ajustes
Como no podía ser de otro modo, el autor que se han venido realizando a nivel conti­
concluye planteándose los problemas de la nental gracias precisamente al control de
efectividad de la protección constitucional convencionalidad desarrollado por la Cor­
en un régimen autoritario como el venezo­ te Interamericana y en algunos casos por
lano (una calificación ciertamente genero­ los jueces y tribunales nacionales en el or­
sa a un régimen que no admite más califi­ den interno con base en ese marco común
cativo que el de brutalmente totalitario). que proporciona el citado artículo de la
La paradoja de este régimen, aunque sería Convención. Es justamente a algunos as­
más correcto hablar del cinismo del mis­ pectos de la universalidad del amparo en la
mo, es que el proceso de amparo ha sido mencionada Convención a lo que se refiere
regulado con una amplitud que, según el el ensayo que nos resta de esta parte.
autor, excelente conocedor del tema, no
encuentra parangón en los procesos simila­ V.  El libro se cierra con una cuarta y
res de otros países latinoamericanos. Pero última parte dedicada a las sentencias y a
como advierte Brewer, para que un medio la interpretación. Comienza en ella el au­
de protección como este pueda ser garantía tor refiriéndose al rol de los jueces consti­
efectiva de los derechos constitucionales, tucionales como legisladores positivos,
ante todo, se requiere de un poder judicial calificación que se justifica en el hecho de
autónomo e independiente que no esté su­ que tales jueces han venido asumiendo
jeto a las presiones o directrices del poder, una ingerencia activa en áreas que hace
y ello solo puede asegurarse en un sistema solo unas décadas pertenecían exclusiva­
realmente democrático. De ahí que la con­ mente al poder constituyente o al legisla­
clusión a la que se llega no sea sino la de dor, en algunos casos, descubriendo y de­
que la excelente regulación del amparo ha duciendo normas constitucionales, en par­
sido convertida en letra muerta por el régi­ ticular en asuntos relacionados con los
men. La acción de habeas data es el objeto derechos humanos no expresamente con­
del tercer trabajo referido a Venezuela. sagrados en la Constitución, y en otros,
Dos de los ensayos, aunque uno de asumiendo funciones legislativas, com­
ellos es una mera síntesis del otro, se refie­ plementando al legislador en su rol de
ren al régimen del amparo en América La­ creador de leyes, bien rellenando vacíos
tina, analizando el autor de modo sucesivo, legislativos, bien mandando lineamientos
y con arreglo a un método comparativo, el y órdenes al legislador, como también
amparo contra actos legislativos, contra las adoptando legislación provisional resul­
actuaciones ejecutivas y los actos adminis­ tante del ejercicio de sus funciones de
trativos, contra las sentencias y actos judi­ control de constitucionalidad.
ciales y, en fin, el amparo contra actos pro­ Tres de los artículos de esta última par­
venientes de cualesquiera otros órganos te se dedican de modo específico a estudiar
constitucionales. La acción de amparo es, los efectos de las sentencias constituciona­
sin duda, la institución paradigmática del les, dos de ellos en relación a Venezuela,
Derecho constitucional latinoamericano. uno de carácter general y el otro circuns­
El autor pone de relieve que, no obstante la crito al carácter vinculante de la interpreta­
antigüedad y arraigo de este instrumento ción; el tercero está centrado en el Perú.

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Esta parte, y con ella el libro, se cierra con enorme bagaje de conocimientos en los
un estudio de la revisión extraordinaria de más diversos ámbitos jurídicos y, de modo
sentencias ante la jurisdicción constitucio­ muy particular, de su dominio sin paran­
nal en Venezuela. gón del Derecho constitucional latinoame­
El libro del profesor Brewer-Carías, re­ ricano. Para quien quiera conocer a fondo
dactado con la mayor claridad, es una muchísimos aspectos de la justicia consti­
muestra más de la extraordinaria capaci­ tucional en América Latina no tiene más
dad de este relevante iuspublicista, de su que acercarse a esta obra.

Allan R. Brewer-Carías: El golpe a la democracia dado por la Sala Constitucional, Cara­


cas, Editorial Jurídica Venezolana, 2014, 354 págs.

Por Francisco Fernández Segado

I.  El profesor Brewer-Carías es uno de cargo la reforma en profundidad de la Ad­


los más reconocidos iuspublicistas de toda ministración venezolana.
América Latina, una autoridad científica El título del libro ya lo dice todo. Un
no solo en ese continente, sino también en órgano constitucional supuestamente en­
Estados Unidos y en Europa. Catedrático cargado de salvaguardar los principios y
de Derecho Público en la Universidad valores constitucionales se ha convertido
Central de Venezuela, el régimen dictato­ en el más encarnizado enemigo del sistema
rial y represivo de su país le ha perseguido democrático. Como es obvio, las preben­
sin otra razón de ser que su crítica a las das del poder y la subsiguiente corrupción
vulneraciones de derechos y libertades del de los magistrados que de ellas deriva, han de
chavismo. Exiliado en Estados Unidos, en suponerse como la causa de este disparata­
la actualidad es profesor de la Columbia do dislate. En un sistema autocrático tan
Law School en la ciudad de Nueva York, histriónico todo es posible. Los líderes de
aunque ha sido profesor asimismo, entre la oposición, sin causa ni juicio previo, son
otras Universidades, en la University of encarcelados. Nada debe extrañar, por tan­
Cambridge, en el Reino Unido. Su recono­ to, que nos encontremos ante jueces com­
cimiento internacional se ha traducido en placientes ante el dictador de turno que,
múltiples distinciones académicas, entre bien por sintonía ideológica con la auto­
ellas un buen número de doctorados hono- cracia, bien, lisa y llanamente, por las pre­
ris causa, entre ellos, en España, los que le bendas corruptas de que se benefician, se
concedió la Universidad de Granada y la hayan convertido en la infame maquinaria
Universidad Carlos III de Madrid. Autor de legitimación de la arbitrariedad y el
de un número tan elevado de libros que es abuso de poder, un poder que cuanto más
casi imposible de contabilizar. Antes de histriónico y payaso es visto desde el exte­
que eclipsara la democracia venezolana, rior, más acentúa su opresión y terror hacia
una de las más estables del continente, cualquier atisbo de crítica u oposición en el
dando paso a esta autocracia de opereta interior. Esta es la desgracia que aflige a
bufa que hoy existe, el profesor Brewer-Ca­ una gran parte del pueblo venezolano des­
rías, ejerciendo el cargo de ministro de de hace tantos años y a la que no se le ve el
Planificación Administrativa, tuvo a su final. Y lo que es peor aún, el chavismo ha

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