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REGLAMENTO PUBLICADO EN EL D.O.F.

EL 26 DE MARZO DE 1937
“REGLAMENTO GENERAL DE DEBERES MILITARES”

DEBER Y DISCIPLINA
Definiciones

Se entiende por deber, el conjunto de las obligaciones que a un militar impone su situación dentro del Ejército. La subordinación, la
obediencia, el valor, la audacia, la lealtad, el desinterés, la abnegación, etc., son diversos aspectos bajo los cuales se presenta de
ordinario. El cumplimiento del deber es a menudo áspero y difícil, y no pocas veces exige penosos sacrificios; pero es el único camino
asequible para el militar que tiene conciencia de su dignidad y de la importancia de la misión que la patria le ha conferido. Cumplirlo con
tibieza, por fórmula, es cosa que pugna con el verdadero espíritu de la profesión. El militar debe encontrar en su propio honor, el estimulo
necesario para cumplirlo con exceso.

La disciplina es la norma a que lo militares deben sujetar su conducta; tiene como bases la obediencia, y un alto concepto de honor,
de la justicia y de la moral, y por objeto, el fiel y exacto cumplimiento de los deberes que prescriben las Leyes y Reglamentos Militares.

EL SERVICIO DE LAS ARMAS EXIGE QUE EL MILITAR LLEVE EL CUMPLIMIENTO DEL DEBER HASTA EL SACRIFICIO, Y QUE ANTEPONGA
AL INTERÉS PERSONAL, LA SOBERANÍA DE LA NACIÓN, LA LEALTAD A LAS INSTITUCIONES Y EL HONOR DEL EJERCITO.

TITULO I
DEBERES COMUNES A TODOS LOS MILITARES.

CAPITULO I
Disciplina

ARTÍCULO1.- El interés del servicio exige que la disciplina sea firme, pero al mismo tiempo razonada. Todo rigor innecesario,
todo castigo no determinado por las leyes o reglamentos que sea susceptible de producir un sentimiento contrario al del cumplimiento
del deber, toda palabra, todo acto, todo ademán ofensivos, así como las exigencias que sobrepasen las necesidades o conveniencias del
servicio y en general todo lo que constituya una extralimitación por parte del superior hacia sus subalternos, están estrictamente
prohibidos y serán severamente castigados.

ARTÍCULO2.- El principio vital de la disciplina es el deber de obediencia. Todo militar debe tener presente que tan noble es
mandar como obedecer y que mandará mejor quien mejor sepa obedecer.

ARTÍCULO3.- Las órdenes deber (sic) ser cumplidas con exactitud e inteligencia, sin demoras ni murmuraciones; el que las
recibe, sólo podrá pedir le sean aclaradas, cuando le parezcan confusas, o que se le den por escrito cuando por su índole así lo ameriten.
Se abstendrá de emitir cualquier opinión, salvo el caso de hacer aclaraciones respetuosas. Para no entorpecer la iniciativa del inferior, las
órdenes sólo expresarán, generalmente, el objeto por alcanzar, sin entrar en detalles de ejecución.

ARTÍCULO4.- Queda prohibido a los militares, cualquiera que sea su jerarquía, dar órdenes que sean contrarias a las leyes y
reglamentos, que lastimen la dignidad o decoro de sus inferiores, o que constituyan un delito. En este último caso el superior que las da y
el inferior que las ejecuta, serán responsables conforme al Código de Justicia Militar.

ARTÍCULO5.- La subordinación debe ser rigurosamente mantenida entre grado y grado de la jerarquía militar; la exacta
observancia de las reglas que la garantizan, mantendrá a cada uno dentro del límite justo de sus derechos y deberes.

ARTÍCULO6.- Entre individuos de igual grado, puede existir también la subordinación, siempre que alguno de ellos esté
investido de un mando especial. Esta regla tiene lugar principalmente cuando un militar desempeña un mando interino o accidental.

ARTÍCULO7.- El ejercicio normal del mando exige, de parte de todo militar, un conocimiento perfecto de sus deberes y
derechos; manteniéndose constantemente dentro del espíritu de las prescripciones reglamentarias, ningún militar que lo ejerza debe
vacilar en tomar la iniciativa, y aceptar las responsabilidades de su empleo.

ARTÍCULO8.- Todo militar con mando deberá conocer a sus subordinados: su mentalidad, su procedencia, sus aptitudes, su
salud, sus cualidades y defectos.

ARTÍCULO9.- Los militares tienen obligación de desempeñar las comisiones del servicio que se les nombre de acuerdo con sus
empleos o las funciones que desempeñen en el Ejército.

ARTÍCULO10.- Para que no ignoren las responsabilidades en que incurren si llegan a cometer alguna omisión, falta o delito,
deberán conocer con minuciosidad las leyes militares y reglamentos que se relacionen con su situación en el Ejército.

ARTÍCULO11.- Se prohíbe a los militares, bajo severo castigo, toda conversación que manifieste tibieza en el servicio o
desagrado por la fatiga que exige su obligación.
ARTÍCULO12.- Aceptarán dignamente y con satisfacción las obligaciones que les imponga su servicio en el Ejército, prestando,
siempre que les sea posible, su ayuda moral y material a sus inferiores y compañeros que la necesiten, pues no deben olvidar nunca que la
solidaridad y ayuda mutua, facilitan la vida en común y el cumplimiento de los deberes militares, constituyendo el espíritu de cuerpo,
sentimiento de las colectividades que todos los militares tienen el deber de fomentar.

ARTÍCULO13.- Todo militar hará por los conductos regulares, comenzando por su inmediato superior, las solicitudes que eleve
y sólo podrá salvarlos, cuando se trate de asuntos ajenos al servicio o quejas contra algún superior; en este caso, ocurrirá al inmediato
superior de quien le haya inferido el agravio o de quien no haya atendido su queja y aún tiene derecho de acudir hasta el Presidente de la
República.

ARTÍCULO14.- Los superiores tienen obligación de cumplir exactamente y hacer cumplir a sus inferiores, las órdenes que hayan
recibido, no pudiendo disculparse en modo alguno con la omisión o descuido de éstos, en la inteligencia de que por el disimulo, recaerá
en ellos la responsabilidad.

ARTÍCULO15.- Todo militar que dé una orden, tiene el deber de exigir que se cumpla, y los oficiales y las clases inferiores el de
vigilar su ejecución; tolerar que una orden no sea ejecutada, es una falta de firmeza, y ponerse en el caso de nulificarla sin motivo, es
prueba de debilidad y de poco carácter, ambas cosas son contrarias a la disciplina.

ARTÍCULO16.- Todo militar que se exprese mal de sus superiores en cualquier forma, será severamente castigado. Si tuviere
queja de ellos, la producirá a quien la pudiere remediar y por ningún motivo dará mal ejemplo con sus murmuraciones.

ARTÍCULO17.- Cuando el militar eleve quejas infundadas, haga públicas falsas imputaciones contra sus superiores o cometa
indiscreciones en asuntos del servicio, será castigado con arreglo a lo prescrito por el Código de Justicia Militar.

ARTÍCULO18.- Usarán su vestuario en la forma que previene el Reglamento de Uniformes y Divisas, sin mezclar las prendas de
los diferentes uniformes entre sí ni con las de paisano, debiendo conservarlas siempre limpias y sin roturas.

ARTÍCULO19.- Para demostrar con su porte, aire marcial y buenas maneras, el espíritu de dignidad que debe distinguir a todos
los miembros del Ejército, tienen obligación estricta de presentarse siempre perfectamente aseados, tanto en su persona como en su
vestuario, armas y equipo; usarán el cabello corto, la barba rasurada y sin patillas. Cuando transiten en la vía pública mantendrán la
cabeza erguida, no se desabotonarán la guerrera, no leerán ni llevarán las manos metidas en los bolsillos. Jamás producirán escándalo, ya
sea hablando en voz alta para llamar la atención, profiriendo palabras obscenas o insolencias, o cometiendo actos que puedan provocar el
desprecio a su persona.

ARTÍCULO20.- No podrán tomar parte en espectáculos públicos, salvo los deportivos y culturales y con la autorización del Jefe
de quien dependan.

ARTÍCULO21.- No entrarán en cantinas, garitos, ni otros sitios de prostitución; no se exhibirán públicamente en unión de
prostitutas, ni aun VISTIENDO de paisanos, si en este caso algún indicio denuncia su identidad militar; tampoco las introducirán ni
recibirán en los cuarteles o dependencias militares.

ARTÍCULO22.- Todos los miembros del Ejército cualesquiera que sea su jerarquía o situación, tendrán obligación de estudiar
constantemente para estar en condiciones de poder desempeñar con toda eficiencia, la misión que les corresponda.

ARTÍCULO23.- Fuera de los casos de maniobras o ejercicios en el campo, jamás se sentarán en el suelo, y en todas la ocasiones
de su vida, hasta en los actos más familiares, procurarán no cometer acción alguna que pueda traducirse en desprestigio del Ejército, en
desdoro de su corporación o que cause menosprecio a su persona.

ARTÍCULO24.- Una de las atenciones a que deben dar preferencia bajo su más estricta responsabilidad, es no dejar de dar
curso por ningún motivo ni pretexto, a las solicitudes que por los conductos debidos lleguen hasta ellos, para no perjudicar en lo más
mínimo los intereses de los que les están subordinados.

ARTÍCULO25.- Toda instancia que hubiere sido denegada por la Superioridad, no podrá repetirse sino después de que haya
desaparecido la causa de motivó la denegación.

ARTÍCULO26.- Por ningún motivo manifestarán en sus conversaciones repugnancia en obedecer las órdenes superiores, no
deberán censurarlas ni permitir que sus inferiores lo hagan aun cuando ellas originen aumento de fatiga.
ARTÍCULO27.- Los militares tendrán obligación de certificar servicios de los individuos de su empleo y de los de grado inferior,
sin necesidad de autorización, cuando les consten personalmente los hechos a que se refieren, y siempre bajo su responsabilidad.

ARTÍCULO28.- Queda prohibido a todo militar, desempeñar funciones de policía urbana o invadir las funciones de ésta,
debiendo prestar su contingente sólo en los casos especiales en que lo ordene la Secretaría de Guerra. Cuando intervenga directamente,
en caso de flagrante delito, de acuerdo con el artículo 16 de la Constitución de la República, dicha intervención terminará desde el
momento en que un miembro de la policía u otra autoridad se presente. Tampoco deberá en modo alguno, impedir que la policía ejerza
su autoridad, funciones y consignas.
ARTÍCULO29.- Los militares, de cualquier graduación, no intervendrán jamás en asuntos de la incumbencia de las autoridades
civiles, cuyas funciones no les es permitido entorpecer, antes bien, respetarán sus determinaciones y les prestarán el auxilio necesario
cuando sean requeridos, siempre que reciban órdenes de la autoridad militar competente.

ARTÍCULO30.- Queda estrictamente prohibido desempeñar el servicio de otro, por retribución alguna o convenio previo, sin
que exista motivo legal poderoso que el superior calificará, pues el servicio militar no debe ser motivo de comercio. Las causas para que
un militar sea relevado del servicio que le corresponde desempeñar son: enfermedad grave que le imposibilite, inutilidad pasajera o
definitiva para desempeñarlo; ser citado a diligencias judiciales u otros motivos a juicio del superior.

ARTÍCULO31.- Todos militares tienen el derecho de expresar sus ideas en los libros y artículos de prensa, siempre que no se
trate en ellos de asuntos políticos y religiosos o que afecten a la moral, la disciplina o a los derechos de tercera persona.

Podrán asimismo, de acuerdo con las prescripciones constitucionales, profesar la creencia religiosa que más les agrade; pero
queda prohibida su asistencia, portando uniforme, a los templos o lugares donde se practiquen ceremonias religiosas de cualquier índole.

ARTÍCULO32.- Los militares respetarán el ejercicio del derecho de petición de sus inferiores, siempre que estos lo ejerzan en
forma comedida y atenta. A toda petición deberá recaer un acuerdo de la persona a quien se haya dirigido, la cual tiene obligación de
comunicarlo en breve tiempo al solicitante.

ARTÍCULO33.- Queda prohibido a todo militar hacer descuentos en los haberes, salvo lo prevenido en el artículo 65 de este
Reglamento, hacer préstamos y efectuar todo acto de agio o de comercio con sus inferiores, cualquiera que sea su origen e importe. Se
recomienda a todos los Jefes y lo exige la honradez que debe caracterizarlos, repriman con mano enérgica tales abusos, consignando a los
infractores a las autoridades competentes.

ARTÍCULO34.- Todo militar en servicio debe dar noticia de su domicilio particular al Jefe de quien dependa, y en su defecto a la
autoridad militar de la plaza en que resida.

ARTÍCULO35.- El militar tendrá profundo respeto a la justicia, consideración y deferencia a los inferiores a quienes nunca hará
observaciones, ni correcciones en presencia de inferiores, ni de personas extrañas y guardará atención a los civiles.

ARTÍCULO36.- Queda estrictamente prohibido a los militares, cualquiera que sea la situación en que encuentren en el Ejército,
hacer presión moral o material con los individuos o ELEMENTOS a su disposición para inclinar la opinión pública en determinado sentido y
burlar de ese modo la efectividad del voto y la libertad del sufragio.

Los miembros del Ejército tienen todas la obligaciones, prerrogativas y derechos que las leyes prescriben para los ciudadanos;
de manera que el ejercicio de estos últimos no tendrá más limitaciones que las que las mismas leyes señalen o cuando se afecte la
subordinación y disciplina o tienda a contrariar las órdenes del servicio, sea en tiempo de paz o en campaña.

ARTÍCULO37.- No se permite a los militares aceptar obsequios de sus inferiores. Se evitará por consiguiente, que promuevan o
colecten suscripciones con ese objeto, sin que por esto se eviten las atenciones sociales y de urbanidad que mutuamente se merecen.

ARTÍCULO38.- Cuando en el momento de recibir órdenes para ejecutar una operación, no se encuentre a la cabeza de la fuerza
el superior que la deba mandar, el que le siga en categoría tomará desde luego las medidas necesarias para proceder a cumplirlas.

ARTÍCULO39.- Cuando a algún militar se le marque el ¡ALTO! ¡QUIEN VIVE! por un centinela, se detendrá y contestará:
¡MÉXICO!, el número de su Corporación o dependencia en que sirva; en cualquier otro caso contestará su grado y tendrá obligación de
identificarse ampliamente, para cuyo efecto los Generales, Jefes y Oficiales portarán constantemente su tarjeta de identificación o cartera
de identidad expedida por la Secretaría de Guerra y los individuos de tropa usarán, en igual forma, otra expedida por la Comandancia de
su corporación o dependencia.

ARTÍCULO40.- El que tenga mando y sea responsable de un puesto militar, cuidará de que se cumplan todas las órdenes y
disposiciones; en caso de ser atacado se defenderá hasta el último momento para dejar bien puesto el honor de las armas. Al frente del
enemigo procurará siempre infundir a sus inferiores el ánimo y entusiasmo necesarios para obtener la VICTORIA, evitando o reprimiendo
duramente las conversaciones que puedan dar lugar a la desmoralización.

TITULO II

DEBERES SEGÚN LA JERARQUIA

CAPITULO I

Del personal de tropa

a). Del soldado


ARTÍCULO64.- Un ciudadano ingresará al Ejército, previa solicitud verbal o escrita y debidamente enterado del compromiso
que contrae con la Nación y de las obligaciones y derechos que con este hecho adquiere; firmará un contrato donde estará especificada su
filiación y circunstancias personales de acuerdo con las formalidades que previenen las disposiciones legales.

ARTÍCULO65.- Desde que justifique su alta en la Oficina de Hacienda correspondiente, tendrá derecho a percibir vestuario y
equipo, así como el haber íntegro que le asigne el Presupuesto de Egresos vigente, salvo el caso de extravío de prendas, en que quedará
sujeto a un descuento que nunca excederá de la cuarta parte de su haber. Estos descuentos sólo podrán hacerse por la Pagadurías y
previas órdenes de la Secretaría de Guerra.

ARTÍCULO66.- Reconocerá como superiores a todos los generales, jefes, oficiales, sargentos y cabos del Ejército y a sus
equivalentes en la Armada, a quienes tendrá obligación de respetar y obedecer en cuanto se refiere a la disciplina y cumplirá con
exactitud las órdenes de aquellos de quienes dependa directamente, relativas al servicio.

b). Del cabo

ARTÍCULO67.- El Cabo, como inmediato superior del Soldado, tendrá obligación de darle ejemplo con su conducta, amor al
servicio y seriedad con que deben tratarse todos los asuntos militares. Es el primer escalón de la jerarquía, y de su fiel y leal desempeño
dependerá su mejoramiento para lograr los grado que le siguen en la escala jerárquica.
ARTÍCULO68.- Deberá conocer las Leyes y Reglamentos, en la parte que le corresponda; las obligaciones del Soldado, Cabo
Sargento Segundo y Sargento Primero.

ARTÍCULO69.- Tratará a sus inferiores con afabilidad y los hará cumplir sus órdenes, así como las que reciba de sus superiores.
No los tuteará, ni permitirá que ellos lo tuteen en actos del servicio, jamás los llamará por apodos y en su trato será siempre digno, para
conservar así la subordinación y mantener su autoridad.

ARTÍCULO70.- Cuidará que los soldados a sus órdenes sepan desempeñar sus obligaciones; les enseñará a vestir con
propiedad; les enterará de que la subordinación, el valor y prontitud en el servicio, son cualidades que debe poseer y que constituyen el
verdadero espíritu de la profesión.

ARTÍCULO71.- No tolerará entre sus inferiores, murmuraciones contra el servicio o conversaciones poco respetuosas acerca de
sus superiores, y si disimulare alguna falta o no diere parte de ella, será castigado severamente.

c). Del Sargento Segundo

ARTÍCULO72.- El Sargento Segundo estará en todo subordinado al Sargento Primero. Conocerá las Leyes y los Reglamentos en
la parte relativa a su empleo y sus propias obligaciones, así como las de sus inferiores y las de los superiores hasta el Teniente.

ARTÍCULO73.- No impedirá ni entorpecerá el ejercicio de las funciones de los Cabos, ni los maltratará de palabra u otra
manera, pero tendrá obligaciones de imponerles los correctivos necesarios cuando cometieren alguna falta. Dando parte en seguida a su
inmediato superior, para que él lo haga del conocimiento del Comandante de la Unidad o Dependencia, quien, calificando la falta,
dispondrá lo que corresponda.

ARTÍCULO74.- El Sargento Segundo observará con sus subalternos un trato afable y digno, no usara familiaridades que relajen
la disciplina; se hará respetar y obedecer y exigirá esmerado aseo en sus inferiores, para que en todos los actos del servicio, su
presentación sea correcta.

ARTÍCULO75.- Será exacto en el cumplimiento de sus deberes para poder exigir lo mismo a sus inferiores, y será también
responsable de las deficiencias que hubiere en los hombres a su órdenes, debiendo ejercer una vigilancia absoluta en que todo lo que a
ellos concierne.

d). Del Sargento Primero

ARTÍCULO76.- El Sargento Primero es, en la clase de tropa, el que tiene mayor mando y respetabilidad y el más inmediato al
Subteniente. Por lo mismo, debe vigilar con eficacia a los soldados, cabos y sargentos segundos, haciéndoles cumplir todas las órdenes del
servicio, que dicte, así como las de sus superiores.

ARTÍCULO77.- Conocerá las obligaciones de los inferiores, y las de los superiores hasta el Teniente; desempeñará las funciones
del servicio que se le encomienden, sin entorpecer las de sus subalternos, vigilando que en todas las circunstancias se mantenga el orden
y la disciplina. Apoyará a sus inferiores en las determinaciones que tomen, cuando sean justas; no los maltratará en forma alguna, y si
cometieren faltas, los arrestará dando aviso a su inmediato superior.

ARTÍCULO78.- El Sargento Primero que disimulare cualquier desorden, oyere conversaciones indebidas o de trascendencia,
contra la subordinación o disciplina y no contuviere o remediare violentamente lo que pueda por sí, dando parte a su Jefe inmediato,
Comandante de la Guardia o superior que más pronto hallare, contraerá una grave responsabilidad por falta de cumplimiento a sus
deberes.

ARTÍCULO79.- Tendrá especial cuidado en atender las quejas de sus subalternos, remediando las que estén a su alcance y
transmitiendo al superior inmediato, sin modificarlas, las que no sean de su incumbencia.

ARTÍCULO80.- El Sargento Primero no deberá limitarse al cumplimiento de su deber, sino que pondrá de su parte todos los
esfuerzos que estén a su alcance, dentro de su radio de acción, para mantener siempre la buena reputación del Ejército, haciendo que
todos sus subalternos observen un comportamiento decoroso y digno en todas circunstancias.

CAPITULO II

De los Oficiales

a). Del Subteniente y Teniente.

ARTÍCULO81.- Reconocerán como superior jerárquico, desde el Teniente o el Capitán Segundo, en su caso, hasta el General de
División , y obedecerán todas las órdenes del servicio que reciban de aquellos a cuyas órdenes directas se encuentren; vigilarán que sus
inferiores procedan en igual forma, manteniendo vivo en ellos el amor a la carrera, constituyéndose en un ejemplo

constante por su conducta y caballerosidad, y estricto apego al cumplimiento de su deber.

ARTÍCULO82.- Siendo los oficiales de menor jerarquía los llamados a estar más en contacto con los individuos de tropa, puesto
que serán frecuentem ente el conducto por el que reciban éstos las órdenes superiores, tendrán gran deferencia, consideración y
afabilidad para sus inferiores, pero también resolución y firmeza para ejercer su autoridad. Poseerán los conocimientos particulares de su
arma, los de carácter general militar, que conforme a los reglamentos les correspondan, y conocerán las obligaciones de sus superiores
hasta el capitán 1/o.

TITULO III

DEBERES SEGÚN EL MANDO O CARGO EN LOS CUERPOS DE TROPA.

CAPITULO I

Del Personal de tropa

a). Del soldado

ARTÍCULO100.- A todo individuo que cause alta en un Cuerpo de tropa del Ejército, se le destinará a la Unidad
correspondiente, recibiendo de su superior inmediato, las primeras instrucciones para usar correctamente las prendas que se le ministren
y cuidar con esmero el material, armamento, municiones, montura, equipo, etc., marcando las que quedan a su cargo, con el número que
le corresponda así como con el de la corporación a que pertenezca, para poder reconocerlas sin dificultad.

ARTÍCULO101.- Tendrá como inmediatos superiores, al cabo de su Escuadra o Unidad similar, al sargento 2º de su Pelotón,
sargento 1º, oficiales de su Sección y capitanes de su compañía, Escuadrón o Batería, teniendo obligación de conocer los nombres de
todos ellos, así como los de los demás oficiales y clases de su Unidad y jefes del Cuerpo.

ARTÍCULO102.- tendrá a sus superiores inmediatos, además de la obediencia y respeto que prescriben las leyes y reglamentos,
una absoluta confianza, considerándolos como guías que tienen la obligación de dirigirlo durante el tiempo de sus servicios en el Ejército;
no dudando en recurrir a sus consejos en cualquiera dificultad en que se encuentre ya sea de carácter oficial o privado.

ARTÍCULO103.- Pondrá esmerado cuidado en conservar en el mejor estado de uso el armamento, vestuario, montura y equipo;
tanto por el buen nombre del Ejército como por su interés personal; deberá mantenerse constantemente aseado y evitará presentar un
aspecto que lo degrade, destruya su salud o haga repulsiva su presencia a los demás. Asimismo, asistirá correctamente uniformado a las
revistas y listas que se pasen, a los demás actos del servicio y a cualquier lugar público donde concurra.

ARTÍCULO104.- Conocerá con perfección sus armas, el nombre de las piezas de que se componen y el modo de desarmarlas y
armarlas.

ARTÍCULO105.- Deberá tener presente que en el combate se obtendrá la victoria si lleva consigo conocimientos, astucia, valor
y abnegación: cuando tenga que operar aisladamente, su propia iniciativa y su disciplina le harán cumplir fielmente las órdenes que reciba
de sus superiores, teniendo en cuanta que el soldado dispuesto a vencer, salva siempre el decoro de la Patria, su honor y el de la
Corporación a que pertenece.
ARTÍCULO106.- En formación no podrá separarse sino con permiso del superior que estuviere mandando; guardará profundo
silencio, se mantendrá siempre firme, no hará movimientos inútiles, no saludará a persona alguna sin orden expresa y observará la
compostura y orden debidos.

ARTÍCULO107.- Se prohíbe a todo soldado disparar su arma y aun cargarla sin que lo disponga quien le mande, con excepción
de los casos que se previenen para el centinela en las disposiciones vigentes.

ARTÍCULO108.- El que por descuido o malicia maltrate sus armas o cartuchos, será severamente castigado.

ARTÍCULO109.- Es deber de todo soldado poner su voluntad para instruirse en el menor tiempo posible y entrenarse
debidamente para estar en condiciones de desempeñar cuanto antes los servicios de armas que le correspondan. El que desde su ingreso
a una Corporación demuestre indolencia, apatía o flojedad en los actos militares, sentará un mal precedente que le será perjudicial en
todo el resto de su carrera.

ARTÍCULO110.- El de las armas montadas conocerá la nomenclatura exterior del caballo, al que sabrá distinguir por el número
de su matrícula, nombre, fierro, edad, color, alzada y señas particulares; se esmerará en tener con él todas las atenciones necesarias para
su buena conservación y observará su índole para que se le facilite su manejo.

ARTÍCULO111.- Siempre que ensille, reconocerá previamente su montura y arreos, cuidando que la parte que apoya en el
dorso del caballo, no tenga alteraciones, arrugas o cuerpos extraños que puedan lastimarlo. Con frecuencia observará si bebe agua con
regularidad, si come bien, reconociéndole la boca para ver si sufre enfermedades, en cuyo caso dará parte a su inmediato superior.

ARTÍCULO112.- A la hora de limpiar hará el aseo general de su caballo con todo esmero, quitándole el barro, polvo o
cualquiera sustancia que irrite la piel y ocasione enfermedades. Le lavará diariamente los cascos, cerciorándose de que está bien herrado,
de que no falsea y de cualquiera alteración que note en él dará parte inmediatamente.

ARTÍCULO113.- Deberá tener presente que el cuidado y atención especial que merecen los cascos del caballo, es de suma
importancia, pues cualquiera lesión, por simple que sea, impide por lo pronto el trabajo, y si no se atiende a su debido tiempo, inutiliza
por completo al animal. En resumen, y tratándose de su caballo, el soldado no omitirá esfuerzo alguno para conservarlo en buen estado
de salud, teniendo presente que en la guerra será su incondicional e indispensable compañero que compartirá con él los peligros y fatigas.

b). Del Cabo Comandante de Escuadra

ARTÍCULO114.- El mando de una Escuadra o Unidad equivalente, corresponde a un cabo, quien como inmediato superior del
soldado, le servirá de ejemplo y será el que deba instruirlo y disciplinarlo, impartiéndole los conocimientos que le corresponden conforme
a los Reglamentos, demostrando reconocida dedicación y buena conducta, así como pericia para cumplir con eficiencia sus deberes.
ARTÍCULO115.- El cabo estará directamente subordinado al sargento segundo, comandante del Pelotón a que pertenezca, para
cualquier acto del servicio, y cuando tenga queja de él, la expondrá en los términos ya previstos a quien deba remediarla.

ARTÍCULO116.- El cabo es el llamado a substituir al sargento segundo en sus ausencias. En todo caso, será responsable del
aseo, disciplina e instrucción de los soldados a su mando, y por lo mismo deberá desarrollar en ellos el espíritu militar y demás virtudes
que deben poseer.

ARTÍCULO117.- Enseñará a los soldados de su Escuadra a vestir con propiedad, a conocer la nomenclatura de las partes de que
se compone el equipo de montar o atalajar, así como del armamento, municiones y demás material de dotación, y la manera de usarlos y
conservarlos en buen estado de servicio.

ARTÍCULO118.- Para la limpieza y conservación del armamento, tendrá bajo su responsabilidad en su respectiva Escuadra, la
herramienta necesaria y evitará que los soldados hagan uso de lijas, pomadas para metales u otras materias que rayen el pavón y
destruyan las armas o municiones (sic).

ARTÍCULO119.- Impartirá a los soldados de su unidad, bajo la dirección del sargento segundo, los conocimientos que deben
tener de los reglamentos y leyes militares y será responsable del atraso que se note en ellos.

ARTÍCULO120.- Siempre que forme su escuadra o parte de ella, para cualquiera acto del servicio, pasará lista y dará parte de las
novedades que hubiere, al sargento segundo, comandante del Pelotón de que forme parte.

ARTÍCULO121.- No permitirá en su Escuadra, ni en la fuerza que tenga eventualmente a su mando, murmuraciones contra el servicio o
conversaciones acerca de los superiores, ni aquellas que tiendas a degenerar en disgusto o rompan la armonía o compañerismo que debe
existir entre los individuos del Ejército. Tanto dentro como fuera del cuartel, impedirá que los soldados cometan desórdenes o tengan
pendencias, reprimiendo con firmeza cualquier acto de esa naturaleza.

ARTÍCULO122.- En las marchas y formaciones no permitirá que los soldados se separen de las filas, sin permiso del superior, a menos de
necesidad urgente, dando inmediato parte de tal novedad.
ARTÍCULO123.- Como jefe más inmediato del soldado, se hará querer y respetar de él; no le disimulará jamás falta alguna ni mucho
menos las de subordinación; infundirá en los de su Escuadra, amor a la profesión y les habituará a la exactitud en el desempeño de sus
obligaciones; será firme en el mando, afable con sus inferiores y medido en sus palabras, aun cuando haga observaciones.

ARTÍCULO124.- Si es de arma montada, vigilará especialmente el cuidado del ganado que corresponda a su Escuadra, ordenando que los
soldados traten con cariño a sus caballos y tengan con ellos las atenciones necesarias para su buena conservación, sin perjuicio de que
personalmente los reconozca y examine, a la hora de la limpia y antes y después de cada trabajo.

ARTÍCULO125.- Será responsable de cualquiera omisión que se cometa en la atención que requiere el ganado, para lo cual pondrá
inmediatamente en conocimiento de sus superiores, cualquiera anomalía o síntomas de enfermedad que notare.

ARTÍCULO126.- Siempre que su escuadra deba ensillar, tendrá especial cuidado de cerciorarse personalmente deque esta operación se
ejecute con el debido cuidado, a fin de que las monturas no lastimen a los caballos.

ARTÍCULO127.- Cuidará diariamente del aseo personal de los individuos de su Escuadra y dispondrá que en su presencia se haga la limpia
superficial de las armas, dando parte al sargento de su pelotón si notare alguna novedad.

c). Del Cabo de Banda.

ARTÍCULO128.- Además de los deberes generales que para el soldado y cabo se han prescrito, tendrá obligación de vigilar que
los instrumentos de la banda se conserven en buen estado y arreglados en el mismo tono

ARTÍCULO129.- En la escolta instruirá a los aprendices bajo los principios establecidos en el Reglamento de Bandas y cuidará de
que no se alteren los toques, debiendo ejecutarse estos al compás reglamentario.

ARTÍCULO130.- Estará directamente subordinado al sargento segundo de banda y en las listas y demás actos del servicio, le
dará parte de las novedades que ocurran, sin omitir ninguna ni disimular acto alguno contrario a la disciplina y orden que deben reinar
entre sus inferiores.

ARTÍCULO131.- Hará que lo individuos que pertenecen a la banda se reúnan en el lugar designado, luego que se de el toque
respectivo dando parte inmediatamente de la novedades que hubiere.

d). Del Sargento Segundo Comandante de Pelotón.

ARTÍCULO132.- El sargento segundo como Comandante de Pelotón, estará directamente subordinado al sargento primero y
oficiales de su Sección, cuyas obligaciones conocerá para substituirlos en caso necesario. No entorpecerá el ejercicio de los cabos en sus
funciones ni los maltratará en ninguna forma; los apoyará en sus decisiones y cuando cometieran alguna falta, procederá de acuerdo con
sus facultades.

ARTÍCULO133.- Llevará consigo una lista nominal, de los individuos de tropa de su pelotón, a quienes conocerá por su nombre,
anotando en ella el número de orden de cada uno y las prendas que tenga a su cargo, a fin de que al pasar las revistas pueda comprobarse
su existencia.

ARTÍCULO134.- Asistirá puntualmente a las listas, y no saldrá del cuartel después de la última lista sin previo permiso,
debiendo presentarse siempre, al entrar y salir, al oficial de guardia en prevención.

ARTÍCULO135.- Será responsable de las faltas que hubiere en la fracción de su mando, no pudiendo en ningún caso, disculparse con la
omisión del inferior.
ARTÍCULO136.- Cuidará de la instrucción de los cabos de su pelotón y de la que estos den a sus soldados en sus respectivas
fracciones, a fin de que sea eficiente y de acuerdo con los reglamentos.

ARTÍCULO137.- Si se cometiere alguna falta en su fracción o en la Guardia de que forme parte, la remediará prontamente,
arrestando al culpable y dando cuanta al superior; en el concepto de que no haciéndolo, será el único responsable y sufrirá el castigo
correspondiente.

ARTÍCULO138.- Tendrá obligación de presenciar la entrega de las prendas que se haga a los soldados de su fracción,
haciéndoles desde luego las indicaciones necesarias acerca de la mejor forma de atender a su conservación y cuando les pase revista, dará
cuenta a su inmediato superior del resultado.

ARTÍCULO139.- Si es de arma montada, presenciará la limpia del ganado, exigiendo que se haga cuidadosamente, así como la
distribución del forraje, dando aviso a su inmediato superior de las deficiencias que encuentre.

ARTÍCULO140.- Cuando conduzca una tropa, cuidará de que marchen en orden.

ARTÍCULO141.- Siempre que su pelotón tenga que ensillar, vigilará escrupulosamente la forma en que los soldados lo hagan,
corrigiendo los defectos que notare y cuidando especialmente de que las monturas y avíos no lastimen a los caballos. Será prueba de
negligencia en el cumplimiento de sus deberes, hacerse acreedor a frecuentes observaciones o castigos que se le impongan con este
motivo.

ARTÍCULO142.- Observará que los cabos y soldados de su pelotón cumplan con las prescripciones que señala el reglamento
respectivo, en la parte relativa al cuidado que deben tener con el ganado, sin perjuicio de que personalmente se cerciore de la buena
salud y conservación del mismo; presenciará las curaciones que se le hagan y asistirá al acto de herrarlos, evitando que se les maltrate.

e). Del Sargento Segundo de Banda.

ARTÍCULO143.- Tendrá, con relación a esta todas las obligaciones y facultades que para los comandantes de pelotón se señalan
en este Reglamento. Estará subordinado al ayudante por conducto de los subayudantes. Conocerá con precisión el nombre de cada una
de las notas musicales que dan los instrumentos y sabrá manejar el metrónomo para arreglar el compás.

ARTÍCULO144.- Enseñará los toques y su significado a los individuos de banda, haciendo que cada uno que conozca
perfectamente las notas musicales, el uso del instrumento y los nombres de las partes de que se compone, apegándose en todo al
Reglamento respectivo.

ARTÍCULO145.- A la hora de escolta, o en las que la banda deba reunirse para dar algún toque, le pasará revista después de
que el cabo lo haya hecho; remediará las faltas que notare en el personal y dará parte al subayudante, para que este lo transmita al
comandante de la unidad correspondiente, de las que no estuviere en su (sic) facultades de remediar. Si la banda tuviere cuadra separada,
el servicio interior se hará igual al de una compañía, escuadrón o batería.

ARTÍCULO146.- Concurrirá a los toques que se den por toda la banda y poniéndose a la cabeza de ella la conducirá al lugar
designado. Usara los ademanes de reglamento para indicar con su instrumento, los toques que se hayan de ejecutar y el momento en que
deban cesar.

ARTÍCULO147.- Será responsable de la eficiencia del personal que constituya la banda, y para que no se disculpe con que
algunos de esta no han completado la instrucción que les corresponda, por que se les distrae con servicios que no estén en aptitud de
desempeñar, el será quien nombre a los individuos que acompañen las guardias u otros servicios pudiendo, cuando se destaque una
Compañía, Escuadrón o Batería, pedir al Comandante del Cuerpo, por los conductos respectivos, que no salgan los individuos de banda
que no estén suficientemente instruidos.

f). Del Sargento Primero Ayudante de Compañía, Escuadrón o Batería.

ARTÍCULO148.- El sargento primero es en la clase de tropa, el de mayor mando y respetabilidad. Deberá observar una
conducta intachable vigilando con frecuencia a sus subalternos y haciéndolos cumplir estrictamente las ordenes que reciba.

ARTÍCULO149.- Ejercerá también mando directo sobre los sargentos segundos, cabos, soldados e individuos de banda de las
Compañías, Escuadrones o Baterías, cuando el servicio lo requiera.

ARTÍCULO150.- Será el conducto para comunicar las ordenes que dé el Comandante de la Unidad a que pertenezcan.

ARTÍCULO151.- En los ejercicios fungirá, según lo prevenido en los reglamentos respectivos, manifestando voluntad para
adelantar y gran anhelo por distinguirse, sin olvidar que el constante estudio y el vivo deseo de instruirse imprimen un grado de
consideración, a la cual deberá siempre aspirar por propio honor y por lo se le facilitará el ser distinguido entre los de su grado, para el
ascenso al empleo inmediato.

ARTÍCULO152.- Visitará una vez por semana a los individuos de tropa que se encuentren curando en el hospital, puesto de
socorros o enfermería, para cerciorarse de si las atenciones medicas y trato que reciben son satisfactorios. En caso de que fallezca algunos
de los encamados se encargará, auxiliado por el sargento del Pelotón correspondiente, de hacer las gestiones encaminadas al sepelio.

ARTÍCULO153.- Será el primero en presentarse en el lugar y a la hora en que se pase lista para exigir puntualidad a sus
inferiores; vigilará que todos se presenten correctamente y revistará sus armas, monturas y equipos en su caso.

ARTÍCULO154.- Nombrará personalmente, auxiliado por el sargento de día, por riguroso turno, a los soldados que deban
desempeñar los servicios de plaza, de cuartel o económicos.

ARTÍCULO155.- Dará a los oficiales, las noticias que le pidieren relativas a la fuerza y administración de la Unidad de que forme
parte, y al Oficial de Día, los datos necesarios para que esté forme el estado de fuerza que debe entregar diariamente al ayudante.

ARTÍCULO156.- Tendrá y llevará siempre consigo las listas que se previenen para el sargento segundo y el subteniente.

ARTÍCULO157.- El sargento primero, como ayudante del Comandante de la Unidad, es en quien descansa éste para lograr el
buen orden interior y la moralidad del personal. En tal virtud, cuando no estén presentes los oficiales, tomará las providencias
conducentes y dará cuenta de ello cuando sus superiores se presenten.
ARTÍCULO158.- Vigilará se cumplan todas las ordenes encaminadas a la conservación y esmerado cuidado del equipo de que
esté dotada la Unidad, tomando nota del estado en que se encuentre y de la causa que motivo su deterioro.

ARTÍCULO159.- A toda fuerza de su unidad que entre en servicio, le pasará revista de armamento, municiones, vestuario y
equipo, haciendo que se corrijan las faltas que encontrare.

ARTÍCULO160.- Si es de arma montada, vigilará que se limpie el ganado como corresponda, dará cuenta de los animales
enfermos sospechosos para que sean presentados al veterinario a fin de que los reconozca, y vigilará que las indicaciones que dicho
facultativo dicte, se sigan cuidadosamente.

ARTÍCULO161.- Tendrá especial atención en que todos los sargentos segundos, cabos y soldados de su mando, tengan los
cuidados necesarios con el ganado, a fin de asegurar su mejor conservación, siendo de su obligación reconocerle personalmente, con
objeto de que no haya omisiones en tan importante asunto.

ARTÍCULO162.- Vigilará que los individuos que desempeñen comisiones fuera del cuartel, se presente siempre con la
corrección debida, y observen los principios de disciplina al igual que los demás, proponiendo el relevo inmediato de los que lo hagan.

g). De los especialistas.

ARTÍCULO163.- Los armeros, talabarteros, escribientes, ambulantes, enfermeros, herradores, conductores y, en general, el
personal que desempeña otras comisiones análogas, cumplirá, además de lo dispuesto para los de su grado en el presente reglamento, las
prescripciones de los reglamentos e instructivos particulares de su especialidad. En todo caso pondrán cuidado en el desempeño de las
funciones que les correspondan, procurando por todos los medios a su alcance, su progreso y perfeccionamiento.

h). De las ordenanzas y asistentes.

ARTÍCULO164.- los ordenanzas son individuos de tropa, cuya misión principal es vigilar y cuidar la oficina militar a que se les
destine, evitando que a la misma entren personas extrañas, sin orden superior. Tendrán especial cuidado en conservar en perfecto estado
de aseo local en que presten sus servicios, así como los muebles y enseres de las oficinas y serán los encargados de llevar a su destino la
correspondencia oficial.

ARTÍCULO165.- Cuando los empleados terminen sus labores y por cualquiera circunstancia abandonen libros o documentos
sobre los escritorios u otros lugares, los ordenanzas los recogerán y guardaran en lugar seguro para entregarlos oportunamente a sus
dueños o encargados.

ARTÍCULO166.- Cuando en una dependencia u oficina presten sus servicio varios ordenanzas, el jefe respectivo ordenará la
formación de un rol para el servicio o delimitará a cada uno de sus obligaciones habituales.

ARTÍCULO167.- Los ordenanzas tendrán la obligación ineludible de asistir a la instrucción, y cuando el caso lo amerite, harán
servicio de armas.

ARTÍCULO168.- Los asistentes serán soldados y únicamente en casos muy especiales y cuando lo autorice la Secretaria de
Guerra y Marina, podrán emplearse como tales a cabos y sargentos.

ARTÍCULO169.- En los cuerpos de tropas habrá el número de asistentes que señale la planilla Orgánica respectiva, y los
generales y jefes de dependencias tendrán los que les autorice la propia secretaria.

ARTÍCULO170.- Los asistentes tendrá (sic) la obligación de servir a sus superiores, aseando su alojamiento en el cuartel o
domicilio, manteniendo en buen estado de limpieza sus armas y fornituras y cuidando esmeradamente de sus caballos y monturas.
Desempeñaran otras pequeñas comisiones que no pugnen con la dignidad del militar, por lo que, cuando se le comisiones para llevar por
la calle cestos o bultos voluminosos, no deberán portar el uniforme.

ARTÍCULO171.- Cuando las necesidades del servicio lo exijan o el personal de tropa sea escaso, estarán obligados al servicio de
las armas, debiendo también concurrir a la instrucción para que estén siempre al corriente de las actividades técnicas y tácticas que
conforme a su grado les corresponden.

El hecho de ser comisionado un soldado como asistente no significa una situación de privilegio con respecto a sus camaradas.

Por ningún motivo serán destinados como asistentes u ordenanza, los especialistas.

CAPITULO II.
De los oficiales.

a). De los Tenientes y Subtenientes Comandantes y Segundos Comandantes de Sección.


ARTÍCULO172.- El mando de una sección será ejercido por un teniente auxiliado en sus funciones por un subteniente con el
carácter de segundo comandante.

ARTÍCULO173.- Se interesarán por la aptitud y buen servicio de su Unidad, debiendo estar al tanto, además, de cuanto se
relacione con el gobierno interior de la Compañía, Escuadrón, Batería, para dirigir todo acertadamente, siempre que por ausencia de los
superiores recaiga el mando de ellos.

ARTÍCULO174.- Serán puntuales en asistir al Cuartel para cerciorarse de que los sargentos, cabos y soldados de su Sección
cumplen con sus obligaciones.

ARTÍCULO175.- El teniente, como Comandante, será el responsable inmediato ante los capitanes, de la instrucción, disciplina,
buen manejo interior y espíritu militar de su Sección.

ARTÍCULO176.- Conocerán por sus nombre a los sargentos, cabos y soldados de la Compañía, Escuadrón o Batería; observarán
las costumbres, aplicación, exactitud, aseo y cualidades de cada uno, y si es bueno el trato que las clases dan a los inferiores; vigilarán que
todos cumplan con sus obligaciones, arrestando a los que a ellos se hicieron acreedores; deberán saber en cualquier momento la situación
y destino de la fuerza de su fracción. En cuerpos montados, conocerán a todo el ganado de su Escuadrón o Batería, preocupándose
porque reciba la atención debida, especialmente el de su Sección.

ARTÍCULO177.- Siempre que la Unidad a que pertenezcan vaya a formar para cualquier acto del servicio, deberán estar frente
de su fracción con la anticipación debida para tomar su colocación y desempeñar las funciones que le corresponden.

ARTÍCULO178.- Llevarán siempre consigo una lista con los nombres, edad, oficio y número de orden de los individuos de su
Sección; otra con el cargo que cada uno tenga y otra nominal de la compañía, Escuadrón o Batería; en los cuerpo montados llevarán,
además, una lista de reseñas de los caballos del Escuadrón o Batería.

ARTÍCULO179.- Visitarán, por lo menos una vez por semana, a los enfermos de su fracción que se encuentren curando en el
hospital, enfermería o puesto de socorros, para informarse del estado de su salud y la asistencia y trato que reciban, dando cuenta a su
inmediato superior de las irregularidades que notaren.

ARTÍCULO180.- En todas las circunstancias darán ejemplo a sus subordinados en el porte, en la conducta y en el estricto apego
al cumplimiento del deber. Se interesarán por ellos, los interrogarán con frecuencia, los guiarán con sus consejos; vigilarán que sean
tratados dignamente y que reciban todo lo que el Gobierno da para ellos, dando cuenta al capitán si observan algo anormal a este
respecto. Con su solicitud y su atención mantendrán la mejor armonía entre todo el personal de su unidad, aumentando a su cohesión y
su aptitud para la guerra.

ARTÍCULO181.- Vigilarán que los sargentos y cabos enseñen a sus subordinados, todos los detalles de la disciplina, del porte
del uniforme y del cuidado de sus armas y equipo.

ARTÍCULO182.- Visitarán diariamente el alojamiento de su fracción y exigirán que se mantenga en el mas completo estado de
aseo.

En los cuerpos montados harán lo mismo con las caballerizas, a fin de cerciorarse de que los individuos encargados de su
cuidado cumplen con sus obligaciones y vigilar el ganado está bien atendido, pues serán responsables ante el capitán, del estado que
guarde.

ARTÍCULO183.- En los días de revista o cuando vayan a formar con su fracción, la revistarán escrupulosamente para cerciorarse
de que todos y cada uno de los miembros que la forman, se presenten uniformados, equipados reglamentariamente y aseados.

ARTÍCULO184.- A la llegada de un superior, le darán cuenta de las novedades que hubiere y de las providencias que hayan
tomado, en su caso.

ARTÍCULO185.- No obstante que el servicio económico de unidad de que forman parte se turnará diariamente entre los
subalternos, debe entenderse obligatorio para todos ellos vigilar el buen orden, aseo y disciplina de los individuos de tropa del cuerpo,
aun cuando sea fuera del cuartel. El que por desidia desatienda esta obligación, se hará acreedor a severos castigos.
ARTÍCULO186.- cuando se encuentren desempeñando cualquier acto del servicio, sea en paz o en guerra, harán que en la
tropa a su mando se observen estrictamente las ordenes que reciban, sosteniendo, igualmente con firmeza, las suyas.

ARTÍCULO187.- Dedicarán especial atención a que las clases de su fracción eviten que sus inferiores practiquen vicios o juegos
de azar.

b). De los Subayudantes.

ARTÍCULO188.- Los subayudantes de los cuerpos podrán ser tenientes o subtenientes, de acuerdo con la Planilla Orgánica del
arma o servicio a que pertenezcan, debiendo escogerse para este cargo a los oficiales más aptos, y en igualdad de circunstancias a los más
antiguos.
ARTÍCULO189.- Estarán directamente subordinados al ayudante y tendrán, con respecto al personal y ganado de la Plana
Mayor, los mismos deberes y atribuciones que tiene los de su grado en las compañías, escuadrones o baterías.
ARTÍCULO190.- Para el desempeño de su servicio, se alternarán por semana o diariamente a juicio del ayudante, con
aprobación del Comandante del Cuerpo; el de turno tendrá la obligación de permanecer en el cuartel durante las horas de labores, salvo
el caso en que por exigencias del servicio se ordene lo contrario; el de Plaza se encargará de todos aquellos asuntos que requieran salir del
cuartel.

ARTÍCULO191.- En ausencia del ayudante, el subayudante de turno desempeñará sus funciones en todo aquello que no se
oponga a su jerarquía, para lo cual deberán conocer las obligaciones que a el corresponden.

ARTÍCULO192.- El subayudante de Plaza, cuidará que los individuos de banda concurren, conducidos por el sargento
respectivo, al lugar destinado a la escoleta y no permitirá que se les enseñen toques que no sean de reglamento, a cuyo efecto, deberá
saberlos de memoria.

ARTÍCULO193.- Siempre que el Cuerpo haya de formar para la instrucción o cualquier acto del servicio, concurrirán con él a
desempeñar las funciones que les correspondan.

ARTÍCULO194.- El subayudante de plaza hará diariamente la Visita de Hospital al personal perteneciente al cuerpo, para
informarse del estado de su salud así como de la asistencia que reciban. Con los estados que los sargentos de día deberán presentarle,
visados por los oficiales de día, formará el general de hospital, para entregarlo al capitán nombrado de visita a dicho establecimiento,
anotando en él las observaciones que haya hecho y las noticias que haya adquirido, respecto a los enfermos.

ARTÍCULO195.- El subayudante que estuviere de turno, será quien desempeñe las funciones de PORTA BANDERA O
ESTANDARTE, sujetándose a lo prescrito en el reglamento respectivo.

ARTÍCULO196.- Cuando en el cuartel en que se aloje su Corporación no exista conserje, el subayudante de turno vigilará que se
haga el servicio de aseo de los patios y de las inmediaciones del edificio, exigiendo que los arrestados o la fajina que para el efecto le
entreguen los oficiales de día cumpla los demás servicios económicos que se les hayan encomendado, tales como reparaciones,
desinfecciones, etc.

ARTÍCULO197.- El de plaza concurrirá con puntualidad a tomar la Orden y Seña de la guarnición, las cuales entregará el
ayudante, y después de haber recibido de éste la orden particular del cuerpo, pedirá que se dé el toque respectivo y las comunicará a los
sargentos de día, mandándoles después fijar, en lugar visible, en el interior del cuartel.

“REGLAMENTO DE CEREMONIAL MILITAR”

TÍTULO I

CAPÍTULO I
Generalidades

ARTÍCULO 1o.- El Ceremonial Militar tiene por objeto dar solemnidad a ciertos acontecimientos de la vida militar, a los
cuales importa que el soldado dé la más alta significación; demostrar públicamente la disciplina y la ecuación militar de las tropas y
contribuir en el desarrollo tanto en los superiores como en los subalternos, acercándoles en determinadas circunstancias, la confianza
recíproca que constituye una de la fuerzas morales del Ejército.

ARTÍCULO 2o.- Para conseguir los fines señalados, el presente reglamento fija las normas, procedimientos y formalidades que
deben observarse en ciertos actos, así como la conducta que debe seguirse en el trato con los superiores, iguales e inferiores imponiendo,
además, la obligación de presentarse en todas las ocasiones con la seriedad, pulcritud y caballerosidad que deben distinguir a los
miembros del Ejército, evitando todo acto afectado o poco serio, que pueda redundar en desdoro de la institución.

ARTÍCULO 3o.- Las normas, procedimientos y formalidades a que se refiere el artículo anterior, se clasifican como sigue:

Himno Nacional (modalidades para su ejecución).

Honores Militares.

Demostraciones de respeto.

Formalidades del servicio.

TÍTULO II
Honores Militares
CAPÍTULO I
Definición y generalidades

ARTÍCULO 4o.-Honores militares son los que se hacen a la Enseña Nacional y a las personas por la jerarquía o cargo que
ejercen. Se efectúan por las tropas en las ocasiones y en la forma que previene el presente Reglamento.

ARTÍCULO 5o.- Los honores militares comprenden:

Honores a la bandera.

Honores al cargo.

Honores a la jerarquía.

Honores especiales.

Honores fúnebres.

Revistas, de desfile, etcétera.

ARTÍCULO 6o.- Los honores militares se otorgan:

Con tropas.

Con toques especiales.

Con salvas.

ARTÍCULO 7o.- Los honores militares sólo tendrán lugar, entre el toque de diana y la última lista de la tarde, salvo las
excepciones previstas en este Reglamento, debiendo hacerse una vez en la mañana y otra por la tarde. Únicamente la guardia con
bandera, nombrada al efecto, hará honores al C. Presidente de la república cuando concurra a un acto solemne, sea cual fuere la hora en
que éste tenga que efectuarse.

ARTÍCULO 8o.- No se harán honores a persona alguna en el momento de hacerlos a la bandera; pero se le harán después de dicho acto.

ARTÍCULO 9o.- Cuando las tropas estén en campaña cerca del enemigo, no harán honores.

ARTÍCULO 10.- Los honores prescritos para la llegada de un alto funcionario a una plaza, se omitirán cuando se encuentre en ella otro
funcionario de superior categoría.

ARTÍCULO 11.- Tampoco se harán honores a persona alguna, cuando ya hubieren sido hechos a otra de superior categoría que se
encuentre en el recinto cuartel o plaza, y que conforme a este reglamento le correspondan.

ARTÍCULO 12.- Cuando el Presidente de la República o algún funcionario que correspondan honores militares, se hagan representar para
concurrir a una ceremonia oficial, no se harán a sus representantes los honores correspondientes a dichos funcionarios, pero sí se le harán
a dicho representante los que le correspondan por su jerarquía o cargo.

ARTÍCULO 13.- Cuando se trate de varios militares de distinta graduación, a quienes correspondan honores, éstos se harán al
de superior jerarquía. Si todos fueren iguales, los honores que les corresponden se harán al conjunto de ellos.

ARTÍCULO 14.-Las personas a quienes correspondan honores, podrán mandarlos suspender o excusarlo cuando lo juzguen
oportunos.

ARTÍCULO 15.- Cuando las tropas formen en valla o en orden de revista para hacer honores, verificarán éstos sucesivamente
por cuerpos, comenzando por los más cercanos a la persona a quien se hagan dichos honores.

CEREMONIAL DE LA BANDERA

CAPÍTULO II
Generalidades

ARTÍCULO 16.- Las banderas del Ejército son el emblema oficial de la Patria y, por lo tanto, todos los militares deben tributarles
las demostraciones de respeto y los honores que se detallan en este Reglamento, a cuyo efecto, deberán conocer el ceremonial que a
aquellas corresponde.
ARTÍCULO 17.- Todas las prevenciones contenidas en este Reglamento relativas a las banderas y abanderados, son aplicables a
los estandartes y portaestandartes.

ARTÍCULO 18.- Siempre que se disponga de banda de música se ejecutará el Himno Nacional, cuando la de guerra toque
“Bandera” para hacer honores a la misma.

ARTÍCULO 19.- La bandera oficial en el Ejército Nacional, será de dos clases: una para los cuerpos de tropa y otra para los
edificios militares; la primera se confeccionará de acuerdo con las dimensiones y características que señala el Reglamento de uniformes y
Divisas; esta insignia acompañará constantemente a los cuerpos de tropa, con excepción en los casos previstos en el artículo 23. Las
banderas para los edificios militares serán de lienzo y dimensiones proporcionales a los edificios en que se deban usar y se conservarán en
los cuarteles y edificios militares al cuidado del conserje o del personal que designe el Comandante del Cuerpo o Dependencia que ocupe
dicho edificio.

La bandera será izada en los días que señale el Calendario Oficial, en los casos que previene este Reglamento o cuando se
ordene.

ARTÍCULO 20.- Mensualmente, antes de cada Revista de Administración, formará el cuerpo para rendir honores a la Bandera y
cantándose enseguida ante ella el Himno Nacional.

Por la tarde, se efectuarán sencillas festividades en homenaje a ella, sustentándose unas platicas alusivas ante toda la
corporación y desarrollándose eventos deportivos.

ARTÍCULO 21.- Las banderas de guerra de los Cuerpos se conservarán siempre desplegadas en un nicho que estará en la Sala de
Banderas o Estandartes, y cerca de ella habrá día y noche, un centinela con la consigna de no permitir que alguien la toque, con excepción
del Comandante del Cuerpo, el Ayudante y el Abanderado.

ARTÍCULO 22.- En toda unidad de tropa, el Comandante llevará personalmente el historial de la bandera.

ARTÍCULO 23.- Solo en operaciones de guerra con enemigo extranjero, la bandera acompañará al cuerpo a que pertenezca,
donde quiera que éste se halle y se llevará en un estuche al cuidado inmediato del abanderado. Durante el combate y en momentos
críticos se desplegará para enardecer el valor, levantar el ánimo o estimular el espíritu de sacrificio. Cuando no exista de por medio la
circunstancia señalada, se dejará en la matriz de la corporación o en la Comandancia de la Zona o de la Guarnición que corresponda; en
estos dos últimos casos, se levantará un acta para constancia del depósito hecho.

ARTÍCULO 24.- Durante las marchas en tiempo de paz, la bandera se llevará en un estuche al cuidado del abanderado, quien la
depositará en los estacionamientos, en el alojamiento del Comandante del Cuerpo con las seguridades debidas.

ARTÍCULO 25.- La Secretaría de la Defensa Nacional determinará la reposición de una bandera cuando se hubiere deteriorado o
cumplido su tiempo. En todo caso, se hará constar el motivo de la reposición, en acta que levantará el Consejo Administrativo.

ARTÍCULO 26.- La misma Secretaría será quien determine, previo estudio, cuáles de las banderas que se den de baja en los
Cuerpos, deben conservarse en los Museos Militares o en los que corresponda.

ARTÍCULO 27.- Cuando la historia de una bandera amerite que ésta sea conservada, la Secretaría de la Defensa Nacional
dispondrá su entrega al lugar que designe, con el ceremonial que se detalla en el artículo 33 de este Reglamento. En caso contrario, se
dispondrá que sea incinerada con el mismo ceremonial; en ambos casos se levantará un acta que formarán los que asistan al acto y se
conservará en el archivo general de la Secretaría de la Defensa Nacional, junto con el historial de la bandera.

ARTÍCULO 28.-A las banderas pertenecientes a corporaciones militares de naciones amigas, que por cualquier circunstancia se
encuentren en el país, se les harán los mismo honores y demostraciones de respeto que a la nacional, cuando se trate de ceremonias o
actos militares.

CAPÍTULO III
Entrega de la Bandera

ARTÍCULO 29.- En nombre de la Nación, el C. Presidente de la República hará entrega personalmente de las banderas a los
Cuerpos de Tropa del Ejército. Cuando no fuere posible que lo haga personalmente, lo hará en su nombre el Secretario de la Defensa
nacional o el general que expresamente designe aquél.

CAPÍTULO IV
Reposición de la Bandera

ARTÍCULO 33.- Cuando se trate de reponer un bandera, se observarán las formalidades prescritas en los artículos 25, 26 y 27;
pero antes de recibir la nueva, se entregará la que cause baja con las formalidades siguientes:
El Cuerpo formará según el arma, de acuerdo con lo prevenido en el capítulo anterior, con su bandera o estandarte. El C.
Presidente de la República o su representante será recibido con los honores correspondientes y colocándose al frente y centro del Cuerpo
a la distancia prevenida y teniendo a su izquierda al Comandante del mismo, éste mandará tocar “Atención”, “Presentar las armas” y
“Bandera”; a este toque, el Ayudante conducirá al abanderado con la escolta y lo colocará a la izquierda del Comandante del Cuerpo; el
abanderado saludará con la bandera al Cuerpo y enseguida la moverá tres veces a la derecha e izquierda, en señal de despedida. Luego la
pasará al Comandante del mismo y éste la entregará, con su historial, al Primer Magistrado, quien la pondrá en manos del Jefe u Oficial
designado por la superioridad, para que éste la entregue, junto con el mencionado historial, adonde la Secretaría de la Defensa Nacional
lo haya ordenado.

ARTÍCULO 34.- Terminado el acto, el Comandante del Cuerpo mandará cesar los toques y en seguida se recibirá la nueva
bandera con las formalidades que se detallan en el Capítulo III de este Título.

CAPÍTULO VI
Saludo con la Bandera

ARTÍCULO 39.- La bandera saludará solamente a otra bandera, nacional o extranjera, a los restos de los héroes de la patria y a
los de los militares muertos heroicamente en guerra con el extranjero. El saludo se hará en la forma que se indica en los siguientes
artículos.

ARTÍCULO 40.- Cuando dos cuerpos o fracciones que lleven bandera se encuentren sobre la marcha, los abanderados, al llegar
a seis paso de distancia uno de otro, correrán a lo largo del asta la mano derecha hasta la altura de los ojos, después de haber dado dos
pasos, la inclinarán ligeramente hacia al frente, hasta donde lo permita la longitud del brazo, y la mantendrán en esta posición. Cuando
hayan rebasado otros cuatro pasos, volverán a levantar del mismo modo, y al avanzar dos pasos más bajarán la mano a su puesto.

Si una de las tropas estuviere a pie firme, su abanderado hará el saludo con la bandera en los tiempos y a las distancias
prevenidas en el párrafo anterior.
ARTÍCULO 41.- Las banderas y estandartes de los Cuerpos de Tropas, saludarán en la misma forma a los restos de los héroes de
la patria.

Fuera de estos casos, las banderas no harán saludo a persona alguna.

CAPÍTULO VII
La Escolta de la Bandera o Estandarte

ARTÍCULO 42.- La escolta de la bandera o estandarte estará formada por cuatro soldados y un sargento 2/o. del Cuerpo,
nombrados cada tres meses entre los más distinguidos de su clase, y estos, cuando sea necesario, se sustituirán por individuos de Plana
Mayor.

CAPÍTULO VIII
Honores a la Bandera

ARTÍCULO 43.- Las guardias, los centinelas y los vigilantes por cuyas inmediaciones pase una bandera, presentarán las armas;
en las primeras, el corneta tocará “Bandera” cincuenta metros antes de que llegue al puesto, hasta cincuenta metros después de
haberlo rebasado, dándose por terminado los honores.

ARTÍCULO 44.- Cuando una tropa pase frente a una bandera, su Comandante mandará poner las armas al hombro y tanto él
como los demás jefes y oficiales la saludarán; los Comandantes de Sección, al hacer el primer tiempo del saludo, ordenarán a sus
respectivas unidades hacer lo mismo y volver la vista al costado en que se encuentre aquélla; la tropa conservará esa posición hasta la voz
de vista al frente, que darán los citados comandantes al hacer el último tiempo del saludo. Sí lleva banda tocará paso redoblado o marcha
dragona, según el arma, hasta que la última fracción haya rebasado el costado de la tropa estacionada.

ARTÍCULO 45.- Cuando una bandera pase frente a una tropa que esté formada y armada, el Comandante de ésta mandará
presentar las armas y tocar “Bandera” desde cincuenta pasos antes de que la bandera llegue a su costado, hasta igual distancia después
de que haya rebasado el último hombre de la unidad; si está desarmada, se mandará tomar la posición de firmes; los Comandantes de
Sección mandarán hacer el saludo cuando la bandera este aseis pasos de las suyas respectivas; la tropa permanecerá en esta posición
hasta que la bandera haya rebasado seis pasos por el costado opuesto.

ARTÍCULO 46.- Poco antes de izar o arriar la bandera en un cuartel o edificio militar, el Comandante de la Guardia hará que
ésta forme en una fila fuera de ella. En el momento de izarla o arriarla, el Comandante de la Guardia mandará presentar las armas y tocar
“Bandera”. Durante el toque, las tropas que se encuentren en el recinto y estén presentes, tomarán la posición de firmes o presentarán
las armas o harán la demostración de respeto que se previene en este Reglamento, dirigiendo la vista a la bandera. Terminado el acto, se
retirarán la guardia y el demás personal. Si hay banda de música, ésta tocará el Himno Nacional acompañada de la banda de guerra, que
ejecutará el toque primeramente mencionado.
ARTÍCULO 47.- Para el efecto del artículo anterior, se construirá un asta bandera de cinco o más metros de altura, que se
colocará al frente de la explanada del edificio ocupado por las tropas, y si no existe un lugar adecuado, en el centro del patio principal, a
condición de que tenga la amplitud suficiente.

ARTÍCULO 48.- Cuando a una ceremonia concurran una o más banderas de países extranjeros, se harán los honores a la
nacional, y enseguida a las demás, en el orden que se determine en cada caso.

ARTÍCULO 49.- Todo militar aislado que presencia la ceremonia de izar o arriar la bandera de un cuartel o edificio militar tiene la
obligación de hacer el saludo y mantenerse firme durante el acto.

CAPÍTULO IX
Demostraciones de respeto a la Bandera

ARTÍCULO 50.- Cuando los militares uniformados transiten aisladamente y encuentren una unidad que lleve bandera, deberán
hacer el saludo militar conservando esta posición desde seis pasos antes hasta seis pasos después de que haya pasado.

Cuando por algún motivo la tropa haga alto y la bandera quede frente a ellos, después de saludarla, tomarán posición de firmes
hasta que la Bandera vuelva a emprender la marcha, en cuyo momento volverán a hacer el saludo militar hasta que los rebase.

Los militares que porten traje civil, se descubrirán seis pasos antes de llegar a la Bandera o seis antes de que ésta llegue a ellos,
cubriéndose nuevamente seis pasos después de que haya pasado o sido rebasada.

ARTÍCULO 51.- Si durante una ceremonia que tenga lugar en un recinto o local en que los concurrentes estén descubiertos, se
presenta la Enseña de la Patria, los militares deberán ponerse de pie permaneciendo en esta posición hasta que aquélla ocupe el lugar
designado; igual demostración harán cuando la Bandera se retire. En caso de que la ceremonia tenga lugar al aire libre, los militares harán
el saludo militar cuando se presente y retire la Bandera.

ARTÍCULO 52.- Las demostraciones de respeto que se previenen en este capítulo, se hacen extensivas a las banderas de las
escuelas e instituciones oficiales, así como a las extranjeras.

CAPÍTULO XIII
Protesta de la Bandera

ARTÍCULO 64.-Cada vez que un General, Jefe u Oficial o individuo de tropa, cause alta en un Cuerpo, hará la protesta de
bandera; los Generales y Jefes, el día en que se les dé posesión del mando ante el interventor o superior que lo dé a reconocer, y los
oficiales y tropa, el día en que pasen por primera vez Revista de Administración, lo que efectuará al primer toque de dicho acto, y en
presencia del Comandante del Cuerpo.
ARTÍCULO 65.- Para tomar la protesta a los Oficiales y tropa, se formará todo el Cuerpo armado y con bandera; la autoridad
encargada de tomar aquélla, mandará presentar las armas y que el ayudante conduzca al abanderado con la escolta hasta situarlo diez
pasos al frente y centro del Cuerpo; a continuación, ordenará que los oficiales y tropa que vayan a protestar se reúnan al frente y a cuatro
pasos de la bandera, en una fila, debiendo quedar los oficiales a la derecha. El Comandante del Cuerpo y el ayudante se colocarán a la
derecha de la escolta y el Segundo Comandante con el Jefe de Instrucción, a la izquierda; en seguida el citado Segundo Comandante
tomará la protesta, empleando la siguiente formula:

“¿Protestáis seguir con fidelidad esta Bandera, emblema de nuestra Patria, y defenderla hasta perder la vida?”

Los interrogados contestarán:

“Sí protesto”.

A lo que el Comandante responderá:

“Si no lo hiciereis así, la Nación os lo demande”.


En seguida hará el ayudante que los que protestaron desfilen bajo la bandera, que el abanderado inclinará ligeramente hacia
delante; unos y otros la saludarán como está prevenido y volverán a sus puestos. Terminado el acto, el ayudante conducirá la bandera a
su colocación y cuando lo haya verificado, el Comandante mandará descansar las armas.

La protesta de los Generales y Jefes se hará siguiendo procedimiento análogo.

ARTÍCULO 66.-En los Cuerpos montados se tomará la protesta estando el personal pie a tierra, y se observará el mismo
ceremonial.

CAPÍTULO XV
Honores al Cargo
ARTÍCULO 72.-Todas las guardias por cuyas inmediaciones pase el C. Presidente de la República, formarán en una fila, fuera y a
la derecha del puesto presentando las armas; el corneta tocará la Marcha de Honor completa, una sola vez.

Si se pierde de vista o penetra al recinto antes de terminar el toque, éste se suspenderá. Si terminados lo honores, el C.
Presidente se detuviere cerca de ella, la tropa permanecerá en la misma formación y con las armas descansadas.

Al retirarse se repetirán los honores.

ARTÍCULO 73.-Cuando pase frente a una tropa armada, el Comandante de ésta mandará presentar las armas y tocar Marcha de
Honor, desde que se encuentre a unos veinticinco metros de aquélla, hasta que haya rebasado en igual distancia a la última fracción. Si la
tropa esta sin armas, mandará tomar la posición de firmes y los Comandantes de Compañía, Escuadrón o Batería ordenarán
sucesivamente hacer el saludo cuando llegue a la altura de sus respectivas unidades.

ARTÍCULO 74.- Al pasar frente a tropas destinadas a hacerle honores, se le rendirán sucesivamente por Cuerpos, cualquiera
que sea la formación en que se encuentren.

ARTÍCULO 75.-Cuando una tropa a pie formada y armada pase frente a él, los Generales, Jefes y Oficiales le saludarán en la
forma reglamentaria y los Comandantes de Sección mandarán sucesivamente a sus unidades hacer el saludo desde seis pasos antes de
llegar, hasta seis pasos después de rebasarle. En tropas montadas, los Generales, Jefes y Oficiales procederán en igual forma y los
Comandantes de Sección desde seis metros antes, mandarán vista a la derecha o a la izquierda; después de haber rebasado seis metros
aproximadamente; vista al frente. Las tropas a pie y desarmadas procederán en esta misma forma; pero las distancias serán de seis pasos.

ARTÍCULO 76.- En el Palacio Nacional o en su residencia oficial, habrá una guardia con bandera, compuesta de una Sección al
mando de un Capitán o Teniente, que solo hará honores a su persona, sin perjuicio de las demostraciones de respeto que deberán
hacerse a quienes corresponda.

ARTÍCULO 77.-Cuando concurra a las Cámaras Legislativas o a alguna ceremonia de carácter oficial, se nombrará una escolta a
caballo o motorizada, compuesta de dos Secciones, que lo acompañarán en todo el trayecto que recorra. Una Sección irá como
descubierta y la otra a retaguardia del coche presidencial.

En el lugar de su destino se establecerá una Guardia de Honor compuesta de una Sección, con bandera, banda y música, a las
órdenes de un Capitán.

Esta Guardia formará valla, y tanto a la llegada del Primer Magistrado, como a su retirada, presentará las armas y las bandas
tocarán Marcha de Honor e Himno Nacional. Una batería de artillería, situada en el lugar conveniente, hará una salva de veintiún
disparos tiro a tiro con cinco segundos de intervalo, tanto a su llegada como al retirarse. Las tropas que la Guarnición designe para el
caso, formarán en valla en el trayecto que deban recorrer, permaneciendo en dicha formación hasta que se retire.

ARTÍCULO 78.- En las Guardias nombradas para hacer honores al C. Presidente de la República, cuando concurra por la noche a
algún acto solemne, después de retirarse dicho funcionario, el Comandante, previos los honores correspondientes a la bandera, la
mandará enfundar y se retirará a su cuartel, marchando a la sordina.

ARTÍCULO 79.-Cuando visite algún cuartel o establecimiento militar, además de lo prevenido en el artículo 72, será recibido y
despedido en la puerta por el Comandante o Jefe de la Dependencia, quien lo acompañará en su visita; en defecto de estos, será el
Capitán de Cuartel o la persona de mayor jerarquía quienes cumplirán con tal atención. La tropa, con sus oficiales, formará sin armas en
las cuadras o en el lugar que se designe. Cuando la visita tenga lugar después de la última lista del día, se observarán las mismas
formalidades para su recepción, suspendiéndose los honores y la formación de las tropas.

ARTÍCULO 80.- Siempre que llegue a una plaza o lugar donde haya tropa y se tenga conocimiento de su llegada, acudirá a
recibirlo la primera autoridad militar del lugar, acompañada de su Estado Mayor o Ayudantes. Las tropas disponibles formarán en valla o
en orden de revista, desfilando después frente a su alojamiento, en columna de honor. Sí en la plaza que arribe hubiere artillería, será
saludado con una salva de veintiún disparos.
A su salida de la localidad se le harán los mismos honores que a su llegada, suprimiendo el desfile.

ARTÍCULO 81.- En el lugar donde se encuentre transitoriamente el C. Presidente de la República, las tropas no harán honores
más que a él. En donde resida habitualmente, esta restricción solo se observará en el recinto del Palacio del Poder Ejecutivo Federal.

CAPÍTULO XVI
Honores al Secretario de la Defensa Nacional

ARTÍCULO 82.-Todas las guardias por cuyas inmediaciones pase, se formarán en una fila a la derecha y dentro del puesto,
presentarán las armas y el corneta tocará marcha de honor completa una sola vez.

CAPÍTULO XX
Honores a los Generales, Jefes y Oficiales con mando
ARTÍCULO 91.-A los Generales de División con mando de tropas, les corresponde, en todas las tropas a sus órdenes, la
formación de las Guardias en una fila, sin salir del puesto con las armas presentadas y tres llamadas de honor, así como recepción por la
primera autoridad militar del lugar, acompañada de todos los Generales, Jefes y Oficiales francos, de las plazas que visiten.

ARTÍCULO 92.-A los Generales de Brigada y Brigadieres les corresponden en las tropas a sus órdenes, la formación de las
Guardias con las armas descansadas, en una fila sin salir del puesto, correspondiendo a los primeros dos llamadas de honor y una a los
segundos. Al arribo de un General de Brigada o Brigadier a una plaza guarnecida por tropas que estén bajo su mando, se les recibirá en la
forma que se prescriben en el artículo anterior.

ARTÍCULO 93.-Los Jefes y Subjefes de los Estados Mayores, Comandantes de Guarnición y Mayores de Órdenes, tendrán en las
Guardias de los Cuerpos y en los servicios que forman parte de sus zonas, plazas o grandes unidades, los honores correspondientes a los
de su jerarquía con mando.

ARTÍCULO 94.- A los Coroneles con mando de Batallón o Regimiento, la Guardia en Prevención formará en una fila con las
armas descansadas sin salir del puesto.

ARTÍCULO 95.-A los Tenientes Coroneles y Mayores de un Batallón o Regimiento, la Guardia en Prevención formará en una fila
dentro del puesto, sin armas.

ARTÍCULO 96.-A los Capitanes Comandantes de Armas, la Guardia en Prevención en la fuerza a su mando, formará en una fila
dentro del puesto y sin armas.

CAPÍTULO XXI
Honores a la jerarquía

ARTÍCULO 97.- Los honores que corresponden a los Generales, son:

Recepción y despedida en las Guardias en Prevención de los Cuarteles y Dependencias que visiten, por los Comandantes de
ellas. El Comandante del Cuerpo o Jefe de la Dependencia, y a falta de estos el Capitán de Cuartel, los acompañará en su visita.

ARTÍCULO 98.- Los honores que corresponden a los Jefes, son:

Recepción y despedida en los cuarteles que visiten por el Comandantes de la Guardia en Prevención, debiendo acompañarlos
en su visita un jefe de igual o inferior categoría o el Capitán de Cuartel.

ARTÍCULO 99.- A los Oficiales les corresponden como honores: cuando visiten un cuartel, recepción y despedida en las
Guardias por el Comandante o Segundo Comandante de las mismas, debiendo acompañarlos en su visita un oficial de igual o inferior
jerarquía.

CAPÍTULO XXII
Honores especiales

ARTÍCULO 100.- A las banderas pertenecientes a corporaciones militares de naciones amigas, que por cualquier circunstancia
se encuentren en el país, se les harán los mismos honores que a la nacional.

ARTÍCULO 101.- Las Banderas de países amigos que hayan sido obsequiadas a alguna corporación del Ejército, como una
muestra de simpatía, serán recibidas con los mismos honores que la nacional y guardadas en nicho especial en el mismo local.

ARTÍCULO 102.- Los honores que el C. Presidente de la República disponga se hagan a los miembros del Cuerpo Diplomático, se
ordenarán por la Secretaría de la Defensa Nacional, conforme a las instrucciones que sobre el particular reciba del propio Primer
Magistrado, por conducto de la de Relaciones, de acuerdo con las equivalencias siguientes:

Diplomáticas

Embajador.
Ministro Plenipotenciario.
Ministro Residente.
Encargado de Negocios.
Consejero.
Agregado Militar.

Militares
Secretario de la Defensa Nacional.
General de División.
General de Brigada.
Coronel.
Teniente Coronel.
A su empleo.

Los honores que el C. Presidente de la República disponga se hagan a los funcionarios mexicanos, ordenarán por la Secretaría de la
Defensa Nacional conforme al grado que tengan en el Ejército si son militares.

REGLAMENTO PARA EL SERVICIO INTERIOR DE LAS UNIDADES, DEPENDENCIAS E INSTALACIONES DEL EJÉRCITOY FUERZA AÉREA
MEXICANOS.

TÍTULO PRIMERO
Disposiciones Generales

CAPÍTULO ÚNICO
Del Objeto y Definiciones

ARTÍCULO 1.- El presente Reglamento tiene por objeto normar las actividades militares en el régimen interior de las Unidades,
Dependencias e Instalaciones y la ejecución de los servicios que deben establecerse en el Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, así como la
manera de nombrarlos y dirigirlos.

ARTÍCULO 2.- En el presente Reglamento, se entenderá por:

I. Ajuste, acto a través del cual el Jefe de la oficina administrativa y el Jefe de la Unidad Ejecutora de Pago, verifican en las listas
de revista lo devengado durante el mes, con la finalidad de que se lleven a cabo con puntualidad los reintegros conforme
a la normatividad o se extraigan recursos a favor de algún beneficiario;

II. Célula del servicio, uno o más individuos que poseen conocimientos específicos sobre una actividad y que en las Unidades,
Dependencias e Instalaciones desempeñan tareas propias de su especialidad;

III. Confronta, el acto a través del cual se verifican en las listas de revista las altas, bajas y deserciones que hayan ocurrido en el
mes correspondiente;

IV. Cuartel, lugar o sitio destinado especialmente a actividades castrenses, así como para la vivienda de las tropas en
guarniciones;

V. Dependencia, organismo que desempeña funciones administrativas, técnicas, educativas, disciplinarias y de mando y de
control de las operaciones; no reviste forma de Unidad o cuerpo de tropa, sino de oficina, taller, laboratorio, almacén o
de establecimiento similar; entre las dependencias se consideran los cuarteles generales de distintos niveles;

VI. Detall, oficina administrativa encargada de elaborar y confrontar aspectos contables y administrativos en las Unidades,
Dependencias e Instalaciones, respecto de su personal, del personal agregado y del que está a disposición, así como del
control y mantenimiento del vestuario, equipo, vehículos, bienes muebles e inmuebles, entre otros aspectos que formen
parte integral de los mismos;
VII. Ejército y Fuerza Aérea, el Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos;

VIII. Elementos constitutivos, personal, armamento, material y demás medios, puestos a disposición del mando para hacer sentir
su acción en el combate;

IX. Instalación, organismo establecido por Unidades o Dependencias, permanente o transitoriamente,

para desempeñar una función de dirección, control, abastecimiento, mantenimiento o apoyo de cualquier tipo;

X. I.S.S.F.A.M., Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas;

XI. Ley Orgánica, la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos;

XII. Organismo u Organismos, las Unidades, Dependencias e Instalaciones del Ejército y Fuerza Aérea;

XIII. Plaza, lugar que se encuentra guarnecido por fuerzas militares y por extensión se les aplica a las ciudades y poblados;
XIV. Por Papeleta, término administrativo que se utiliza para referirse al acto de revista en el que se revisan, verifican y
confrontan recursos humanos, materiales y monetarios por medio de documentación;

XV. R.A.M., Revista Administrativa Mensual;

XVI. Secretaría, la Secretaría de la Defensa Nacional;

XVII. Servicios de Especialidad, las diversas agrupaciones especializadas que tienen como propósito y finalidad satisfacer las
necesidades de vida y operación de los mandos y sus auxiliares, así como de las tropas de combate, mediante el
desempeño de toda clase de actividades administrativas de acuerdo con su especialidad;

XVIII. S.I.I.O., Sección de Información, Instrucción y Operaciones;

XIX. S.P.A.A., Sección de Personal, Abastecimientos y Ayudantía;

XX. Tecnologías de la Información, conjunto de medios informáticos, herramientas y técnicas empleados para el manejo de la
información;

XXI. Toques, los toques militares que se utilizan como medio de mando y que tienen por objeto indicar la ejecución de los diferentes
actos del servicio y dar solemnidad a alguno de ellos, así como suplir la voz en los movimientos de armas, evoluciones y
despliegues, y

XXII. Unidad, corporación o cuerpo de tropa que tiene funciones administrativas completas respecto a personal, cargos y finanzas.

ARTÍCULO 3.- De conformidad con lo establecido en el Título Tercero, Capítulo I, del presente Reglamento, las actividades de los
Organismos se realizarán de acuerdo con una distribución del tiempo que sólo podrá ser modificada cuando los servicios lo impongan.

ARTÍCULO 4.- El cumplimiento de este Reglamento es responsabilidad de los Comandantes de Unidad, de los Directores o Jefes de
Dependencias e Instalaciones, quienes deberán exigir su observancia.

TÍTULO SEGUNDO
De las Órdenes, Listas y Partes

CAPÍTULO I
De las Órdenes

ARTÍCULO 5.-Los mandatos que dicte un superior se llamarán genéricamente "órdenes" y se comunicarán de preferencia por escrito. Las
órdenes deberán ser claras, breves, concisas, completas y oportunas.

ARTÍCULO 6.- Las órdenes se transmitirán por los conductos regulares, salvo que sean urgentes, en cuyo caso se darán directamente a
quien deba ejecutarlas. Cuando esto ocurra, se pondrán en conocimiento del superior que corresponda, tanto por quien las dicte como
por quien las recibe. Si la orden es reservada, se seguirá el mismo procedimiento sin incurrir en explicaciones o detalles de ejecución.

ARTÍCULO 7.- En todos los Organismos se comunicará al personal la Orden General de la Plaza que dicte la Comandancia de Región, Zona
o Guarnición Militar de la Plaza donde resida y, en esta misma, se agregará la Orden Particular de la Unidad, Dependencia o Instalación de
que se trate, en la que deberá figurar el personal de servicio y de imaginaria, así como las revistas que deban pasarse, fijándose las horas
en que se darán los toques correspondientes y demás disposiciones que dicte el Comandante, Director o Jefe, según corresponda.
ARTÍCULO 8.- Cuando haya de darse una disposición de carácter urgente o especial, se redactará una Orden Extraordinaria que se
comunicará a cualquier hora del día, con las mismas formalidades que la ordinaria.

ARTÍCULO 9.-La Orden General de la Plaza la recibirá el Ayudante o quien realice sus funciones, quien la comunicará al Segundo
Comandante, Subdirector o Subjefe, según corresponda y lo acompañará a transmitirla al Comandante, Director o Jefe del Organismo.
Este último dará la Orden Particular del Organismo.

Recibida la Orden General de la Plaza y la Orden Particular, el Segundo Comandante, Subdirector o Subjefe, según corresponda, las
entregará al Subayudante o quien realice sus funciones, para que formule los tantos que sean necesarios para entregarlos al Sargento de
Día.

ARTÍCULO 10.- Para comunicar la Orden Particular en los Organismos, el Ayudante o quien realice sus funciones, mandará dar el toque
correspondiente, el que servirá para que los Sargentos de Día acudan armados para recibirla. En el caso de las Dependencias e
Instalaciones acudirá el personal que se designe para tal fin, pudiendo asistir desarmado.

ARTÍCULO 11.- La Orden Particular deberá contener lo siguiente:

I. Organismo correspondiente;
II. Fecha en que se comunica;

III. Los servicios con armas, sin armas y de especialidad, y

IV. Las disposiciones particulares del Comandante, Director o Jefe, según corresponda.

La Orden Particular terminará con la fórmula siguiente: “lo que se hace saber al personal para su cumplimiento.- Comunicada.” El nombre
y grado del Comandante, Director o Jefe de la Unidad, Dependencia o Instalación y del Ayudante o de quien realice sus funciones.

ARTÍCULO 12.- Inmediatamente después de recibida la orden en una Unidad, los Sargentos de Día procederán a comunicarla a los
Oficiales de su compañía, escuadrón o batería, donde quiera que se encuentren en el interior del Cuartel; lo harán por orden jerárquico,
comenzando por el Comandante de la compañía, escuadrón o batería de que se trate, quien, con la aprobación del Sargento Primero de la
Unidad, nombrará al personal que deba entrar de servicio.

En las Dependencias e Instalaciones, el Ayudante o quien realice sus funciones, entregarán la orden al elemento que esté de servicio o el
que se designe para tal efecto, quien procederá a hacerla del conocimiento de sus superiores por orden jerárquico.

ARTÍCULO 13.-La Orden General de la Plaza y la Orden Particular de los Organismos serán comunicadas al personal después de la última
lista del día, por el Ayudante, Subayudante o quien se designe en el Organismo, quien ordenará a la tropa, que estará formada, tome la
posición de “firmes”, debiendo saludar al inicio y término de su lectura.

ARTÍCULO 14.- En las Unidades, la Orden General de la Plaza y la Particular se fijarán en un lugar visible en la Guardia en Prevención y en
los dormitorios. En el caso de las Dependencias e Instalaciones, se fijarán en un lugar donde pueda ser vista por todo el personal.

CAPÍTULO II
De las Listas

ARTÍCULO 15.- Las listas son procedimientos para comprobar la presencia del personal, debiéndose pasar de conformidad con la
distribución del tiempo elaborada por los Organismos.

ARTÍCULO 16.- La primera lista se pasará inmediatamente después del toque de diana o cuando el personal se presente por primera vez
en el día. En el momento que se rindan los honores a la Bandera Nacional entonarán todos los presentes el Himno Nacional Mexicano. Las
demás listas se pasarán en el transcurso del día, de conformidad con la distribución del tiempo de los Organismos.

Las listas se pasarán en los lugares apropiados para tal fin; la última lista deberá realizarse en el patio principal, debiendo estar presente
todo el personal de los Organismos. En las Unidades se pasará con armas, se pronunciará el exhorto de la Unidad y desfilarán las tropas a
sus alojamientos. En las Dependencias e Instalaciones el personal se dirigirá a sus áreas de trabajo, en espera de la orden respectiva.

CAPÍTULO III
De los Partes

SECCIÓN I
Generalidades

ARTÍCULO 17.- Los partes se refieren a asuntos del servicio rutinario y de la vida interior de los Organismos y se rendirán periódicamente
en forma diaria o semanal. También podrá haber partes especiales, fuera del periodo establecido, cuando se produzca un hecho respecto
del cual deba informarse de inmediato al superior.

Los partes podrán ser escritos o verbales y se rendirán a los superiores expresando las novedades que hayan ocurrido respecto del
personal, animales, materiales y demás elementos del Organismo.

Entre las novedades principales que normalmente deberán ser objeto del parte en un Organismo, estarán: la entrada y salida de tropas en
servicio; los movimientos de altas y bajas del personal, animales, material, armamento, municiones, vestuario, equipo y demás
elementos; las faltas de asistencia y enfermedades del personal; los correctivos disciplinarios que se hayan impuesto y, en general, todo
aquello que afecte la vida normal de una Unidad, Dependencia o Instalación.
ARTÍCULO 18.- Todo militar que tenga conocimiento de alguna novedad deberá tomar las acciones que correspondan a su cargo y
jerarquía, así como dar parte de ella a su inmediato superior, ya sea verbalmente o por escrito, según su importancia. Quien reciba un
parte está obligado a transmitirlo por los conductos debidos hasta que llegue al escalón superior.

ARTÍCULO 19.- El Comandante de una tropa en servicio o quien desempeñe alguna comisión del mismo, estará obligado a rendir el parte
correspondiente.

SECCIÓN II
De los Partes por Escrito

ARTÍCULO 20.- Después del relevo de los servicios se rendirá un parte por escrito, el que contendrá las novedades de las veinticuatro
horas anteriores o del tiempo que haya durado el servicio; estos partes se rendirán como sigue:

I. Los Comandantes de Guardia en Prevención lo rendirán al Jefe u Oficial del servicio de vigilancia y al Ayudante de la Unidad o
quien realice sus funciones, respecto de la entrada y salida de fuerza, así como de las novedades que ocurran entre el
personal que las constituye y de los arrestados.

Esta última novedad sólo la comunicará al Jefe u Oficial del servicio de vigilancia cuando los interesados no pertenezcan
al Organismo;

II. Los Comandantes de compañía, escuadrón o batería al Ayudante de la Unidad;

III. Los servicios que se desempeñen en las Dependencias e Instalaciones, rendirán el parte correspondiente al Ayudante o quien
realice sus funciones;

IV. El Ayudante o quien realice sus funciones, formulará el parte general del Organismo con la firma del Comandante, Director o
Jefe, según corresponda, remitiéndolo al escalón superior;

V. Los Oficiales del servicio de permanencia y los Jefes del servicio de vigilancia u Oficiales que desempeñen este servicio,
rendirán el parte de novedades, según corresponda, al Comandante de Región, Zona o Guarnición Militares y a su
Comandante de Unidad, y

VI. Los Comandantes de Unidad, así como los Directores o Jefes de Dependencia o Instalación, darán parte por escrito, sin
perjuicio de hacerlo verbalmente, a los Comandantes de Guarnición o Zona y, estos últimos, a su respectivo Comandante
de Región.

ARTÍCULO 21.- Los Comandantes, Directores o Jefes de los servicios de especialidad de las Unidades, Dependencias e Instalaciones,
rendirán parte diario al escalón superior de quien dependan.

ARTÍCULO 22.- Los Comandantes de un servicio de armas destacados fuera de la Unidad, tales como destacamentos, escoltas, patrullas,
rondines, bases de operaciones, puestos de control y otros, que dependan operativamente de un mando territorial, rendirán parte
diariamente al Comandante de Zona o Guarnición Militar con copia para el Comandante de la Unidad a que pertenezcan. Asimismo, darán
parte a sus respectivos Comandantes de compañía, escuadrón o batería en lo referente al personal, armamento y material, sin perjuicio
de hacerlo inmediatamente cuando ocurra alguna novedad que lo amerite.

ARTÍCULO 23.- La redacción de los partes se sujetará a lo previsto en los ordenamientos emitidos por la Secretaría.

ARTÍCULO 24.- El personal del archivo de la Unidad, Dependencia o Instalación, legajarán todos los partes, clasificándolos de conformidad
con el Cuadro General de Clasificación Archivística, el Manual de Archivo del Ejército y Fuerza Aérea y demás disposiciones aplicables.

SECCIÓN III
De los Partes Verbales

ARTÍCULO 25.- A los Comandantes, Directores y Jefes de los Organismos se les dará parte verbal de novedades a su llegada y después de
cada lista. Al Jefe u Oficial del servicio de vigilancia, cada vez que se presente en una Guardia en Prevención u otro servicio de armas.

Los partes señalados en el párrafo anterior se deberán rendir de la siguiente forma:

I. En una Dependencia o Instalación al Director, Subdirector, Comandante, Jefe o Subjefe de Estado Mayor, por el Jefe u Oficial
que se encuentre de servicio, y

II. En una Unidad, al Comandante, Segundo Comandante, Jefe de la S.I.I.O. y al Jefe de la S.P.A.A., por el Oficial de Cuartel y
Comandante de la Guardia en Prevención; al Oficial de Cuartel por los Oficiales de Día y Comandante de la Guardia en
Prevención; a los Comandantes de compañía, escuadrón o batería, por los Oficiales de Día y, a éstos, por el Sargento de
Día; a los Jefes y Comandantes de los diferentes servicios, por el personal que se encuentre de servicio.
SECCIÓN IV
De las Formalidades para comunicar los Partes de Novedades

ARTÍCULO 26.- Todo subordinado, al dirigirse al superior para dar parte verbal de novedades, previamente realizará el saludo militar y
enseguida le dará cuentas de las que tenga que informar; si se encuentran presentes militares de diversas jerarquías, el que rinda el parte
lo hará por los conductos debidos, respetando la escala jerárquica de inferior al superior. Rendido el parte, se retirará saludando
nuevamente.

ARTÍCULO 27.- Durante las listas, los Oficiales del servicio de día rendirán el parte al Oficial de Cuartel, quien a su vez, por los conductos
debidos, lo transmitirá al Comandante de la Unidad. En las Dependencias e Instalaciones se hará lo propio por los Jefes, Oficiales y Clases
de servicio, quienes, por los conductos debidos, lo rendirán al Director o Jefe.

ARTÍCULO 28.- Los partes que se rindan empleando los medios de comunicación autorizados deberán apegarse a las medidas de
seguridad establecidas, debiendo ser éstos claros, breves, concisos, completos y oportunos, suprimiéndose las fórmulas de cortesía.

ARTÍCULO 29.- Cuando un individuo de Tropa sea portador de un parte escrito o verbal, si está armado, marchará con el arma suspendida
del hombro hasta llegar cerca de la persona a quien deba entregarlo, descansará el arma, hará el saludo militar y entregará el parte,
permaneciendo en la posición de “firmes” hasta que se le indique que puede retirarse, en cuyo momento repetirá el saludo y regresará a
su destino. Si va desarmado, seguirá el procedimiento antes señalado haciendo el saludo sin arma.

Cuando el portador de un parte, cualquiera que sea su jerarquía, esté montado en un vehículo o semoviente, descenderá para entregarlo
o comunicarlo.

TÍTULO TERCERO
De la Distribución del Tiempo y Toques Militares

CAPÍTULO I
De la Distribución del Tiempo

ARTÍCULO 30.- En los Organismos, las actividades que desarrollen las tropas se regirán por una distribución del tiempo que elaborarán los
Comandantes, Directores o Jefes de éstos, de conformidad con las directivas giradas por la Secretaría y de acuerdo con sus necesidades.

En las Unidades, las actividades se iniciarán inmediatamente después del toque de Diana y, en las Dependencias e Instalaciones, al
término de la primera lista del día. Las actividades en los Organismos culminarán al pasarse la última de las listas, de conformidad con la
distribución del tiempo elaborada para tal efecto.

ARTÍCULO 31.- La distribución del tiempo para las actividades de las Unidades deberá contar, entre otras cosas, con las siguientes
actividades:

I. Honores a la Bandera, lista y parte;

II. A las 0800 horas, relevo de servicios;

III. Actividades de adiestramiento;

IV. Visita de médico;

V. Educación física;

VI. Rancho;

VII. Descanso;

VIII. Lista y parte;

IX. Actividades de adiestramiento, y

X. Última lista del día.

Durante la última lista del día se comunicarán las órdenes General y Particular, en las que se harán saber los servicios nombrados.
Terminada ésta, el personal que no esté de servicio saldrá franco, para presentarse al día siguiente a la primera lista.

En las Unidades, a las 2100 horas, se dará toque de silencio para que la tropa descanse y se establezcan los servicios de rondín y de
vigilancia de dormitorio. Los días sábados se dedicarán a pasar revista de aseo personal, armamento, municiones, vestuario y equipo,
material y vehículos.
ARTÍCULO 32.- De conformidad con la directiva de adiestramiento, el Comandante de la Unidad impartirá instrucción de conjunto un día a
la semana, a la que asistirá todo el personal, a excepción de los servicios establecidos.

ARTÍCULO 33.- Los Comandantes de Unidad formularán la distribución del tiempo de acuerdo con los lineamientos expuestos en el
artículo 31 del presente Reglamento, así como un horario de toques, los cuales se fijarán en un lugar visible de la Guardia en Prevención
para que el Comandante de ésta ordene que los toques se den a la hora prevista.

Las Dependencias e Instalaciones también formularán su respectiva distribución del tiempo, donde se especificarán las actividades por
desarrollar y sus horarios.

TÍTULO CUARTO
De los Servicios

CAPÍTULO I
De los Servicios Interiores

ARTÍCULO 36.-Los servicios interiores en los Organismos tienen por objeto:

I. Cuidar de la disciplina, el orden y la seguridad;

II. Coordinar las actividades que se desarrollan en los Organismos, y

III. Establecer el enlace entre los diversos niveles de mando y escalones subordinados.

ARTÍCULO 37.- Son actos del servicio los que ejecutan los militares dentro de la esfera castrense, ya sea para el cumplimiento de una
misión, de alguna orden que reciban o en el desempeño de las funciones operativas o administrativas que les competen, según su
jerarquía, cargo o comisión, y de acuerdo con las leyes, reglamentos y disposiciones del Ejército y Fuerza Aérea.

ARTÍCULO 38.-Los servicios se clasifican como sigue:

I. Con armas, los que se ejecutan en cumplimiento de las disposiciones aplicables y que requieren en alguna forma el empleo de
las armas durante su desempeño;

II.Sin armas, los que se ejecutan en cumplimiento a las disposiciones aplicables y que para su ejecución no las requieren,
III. De especialidad, los que se desempeñan en el ejercicio de una profesión o especialidad.

ARTÍCULO 39.- Los servicios serán:

I. Con armas:

A. Jefe u Oficial de Vigilancia;

B. Jefe u Oficial de Permanencia;

C. Oficial de Cuartel;

D. Guardia en Prevención;

E. Imaginaria de Guardia o Fuerza de Reacción;

F. Rondines;

G. Vigilancia de Dormitorio;

H. Revistas;

I. Desfiles;

J. Adiestramiento;

K. Destacamentos;

L. Escoltas;

M. Retenes;
N. Patrullas;

O. Bases de Operaciones;

P. Puestos de Control;

Q. Alerta Aérea (exclusivo de la Fuerza Aérea), y

R. Todos aquellos servicios en que los Militares deben estar armados o permanecer cerca de sus armas, pero prestos a
tomarlas.

II. Sin armas:

A. De Día;

B. Aseo;

C. Guarda Parque;

D. Cuartelero;

E. Fajina;

F. Academias;

G. Rescate y Extinción de Incendios (exclusivo de la Fuerza Aérea), y

H. Los demás que sean establecidos por la Secretaría.

III. De especialidad:

A. Del Ejército y Fuerza Aérea:

a). Sanidad;

b). Ingenieros;

c). Transmisiones;

d). Transportes;

e). Materiales de Guerra;

f). Intendencia;

g). Administración;

h). Informática;

i). Justicia, y

j). Los que el Ejército y Fuerza Aérea requieran.

B. Exclusivos de la Fuerza Aérea:

a). Control Militar de Vuelos;

b). Meteorológico;

c). Mantenimiento de Material Aéreo;

d). Material Aéreo Electrónico;

e). Abastecimiento de Material Aéreo, y

f). Material Bélico de Fuerza Aérea.


ARTÍCULO 40.- Para normar la uniformidad de los servicios, se tomará como base la distribución del tiempo que se fija en el Título
Tercero, Capítulo I, de este Reglamento.

ARTÍCULO 41.- Los servicios se nombrarán por riguroso turno de lista y sólo se eximirá de ellos al personal enfermo y exceptuado por el
servicio de sanidad, así como aquél que no haya terminado el segundo nivel de adiestramiento. Al personal perteneciente a los diversos
servicios de especialidad únicamente se le nombrará para los de su especialidad, sin perjuicio de que puedan desempeñar servicios con
armas y sin armas cuando la situación así lo imponga o por exigencias del servicio que determine el Comandante, Director o Jefe del
Organismo.

ARTÍCULO 42.- En las Unidades, cada compañía, escuadrón o batería llevará un rol general del personal, en el cual se anotará la inicial o
abreviatura del servicio que se nombre y la fecha en que se desempeñe. El Ayudante, de acuerdo con las órdenes del Comandante,
nombrará el servicio a los Oficiales, Clases y Banda, para cuyo efecto llevará una relación nominal del personal.

En las Dependencias e Instalaciones se llevará un rol del personal que desempeñe los diversos servicios, siendo el Ayudante, Jefe de la
oficina administrativa o Detall, quien los nombrará de acuerdo con las órdenes del Director o Jefe.

CAPÍTULO II
Otros Servicios

ARTÍCULO 51.- El Acuartelamiento es la situación en la que pororden expresa del Alto Mando y por tiempo indeterminado, toda o parte
de las fuerzas de un Organismo permanecen en el interior de su matriz o en un lugar designado, ante la previsión de su empleo para el
cumplimiento de las misiones generales del Ejército y Fuerza Aérea. Ante esta situación, las tropas tomarán las medidas pertinentes para
tener listo su armamento, material, equipo y vehículos.

El Acuartelamiento se materializará de la forma siguiente:

I.Acuartelamiento “A”.- Todo el personal permanecerá acuartelado durante el tiempo que sea necesario;

II. Acuartelamiento “B”.- Se lleva a cabo con una fracción del Organismo, con los efectivos que se considere convenientes de
acuerdo con la situación específica que se tenga. El Organismo podrá organizar escalones para relevar al personal que
permanezca acuartelado, y

III. Acuartelamiento “C”.- Cuando se ordene este acuartelamiento se darán facilidades al personal para que salga por turnos a
tomar sus alimentos y en la noche a pernoctar en su domicilio, debiendo estar localizable y listo para presentarse de
inmediato si se le requiere.

ARTÍCULO 52.- La situación de alerta es aquella en que una fracción o la totalidad de las tropas de un Organismo se encuentran
preparadas para atender una situación específica e inminente relacionada con las misiones generales del Ejército y Fuerza Aérea,
debiendo permanecer en los lugares donde se les ordene, en condiciones de actuar con los medios necesarios.

TÍTULO QUINTO
De los Servicios con Armas

CAPÍTULO I
Del Servicio de Permanencia

ARTÍCULO 53.- El servicio de permanencia tiene por objeto que en las Dependencias e Instalaciones, durante las veinticuatro horas del
día, exista una persona responsable de atender al público, llevar el control de arribos y salidas del personal militar, de atender la red
telefónica y adoptar las prevenciones para asegurar la continuidad del trabajo. Este servicio será desempeñado por un Jefe u Oficial.

ARTÍCULO 54.- El servicio de permanencia tendrá las siguientes responsabilidades:

I. Mantener el control disciplinario del personal de Tropa que se encuentre de servicio y arrestado en las horas no laborables;

II. Recibir los partes, órdenes, informes y correspondencia en general, y

III. Ser el conducto regular para requerir la presencia de cualquiera de los miembros de la Dependencia o Instalación o, para la
comunicación de órdenes.
ARTÍCULO 55.- El servicio de permanencia se relevará a las 0800 horas, debiendo el Jefe u Oficial saliente rendir por escrito el parte de
novedades y transmitir las consignas al entrante.

ARTÍCULO 56.- Al arribar el Comandante, Director o Jefe de la Dependencia o Instalación, el Oficial de Permanencia le rendirá parte verbal
de novedades, así como de toda aquella información de importancia relacionada con su servicio. Procediendo de la misma manera con los
Generales y Jefes pertenecientes a la Dependencia o Instalación.
CAPÍTULO II
Del Oficial de Cuartel

ARTÍCULO 57.- El servicio de Oficial de Cuartel tiene por objeto supervisar el desempeño de los servicios interiores en la Unidad y que se
cumplan las órdenes de los Comandantes y Jefes, así como mantener el orden y la disciplina en el interior del Cuartel. Será desempeñado
por los Capitanes y cuando las exigencias del servicio lo requieran, podrá ser desempeñado por Oficiales de menor jerarquía, en cuyo caso
y durante el tiempo de su desempeño, sólo recibirán órdenes de los Jefes de la Unidad.

ARTÍCULO 58.- El servicio de Oficial de Cuartel durará veinticuatro horas, durante las cuales quien lo desempeñe no podrá separarse del
Cuartel, debiendo ser relevado al mismo tiempo y lugar que el servicio de Guardia en Prevención. El Oficial que entregue el servicio
comunicará las órdenes y consignas a quien lo reciba y le entregará el estado de fuerza de la Unidad y el parte de novedades. Ambos
darán parte al superior que se encuentre en el Cuartel de las novedades con que hayan efectuado el acto.

ARTÍCULO 59.- El Oficial de Cuartel recibirá los partes de novedades que le sean comunicados por los Oficiales de Día y por los
Comandantes de los demás servicios de la Unidad, mismos que trasmitirá a los Jefes de la misma, después de las listas y cuando éstos se
presenten al Cuartel.

ARTÍCULO 60.- El Oficial de Cuartel tendrá las siguientes obligaciones:

I. Supervisar que se cumpla con exactitud la distribución del tiempo aprobada por el Comandante de la Unidad;

II. Verificar que el personal del servicio de sanidad proporcione la atención médica, tanto al personal militar como a sus
derechohabientes;

III. Ordenar, en caso de alarma y en ausencia de los Jefes, que el personal se arme y adopte el dispositivo correspondiente, dando
parte de inmediato a sus superiores, obedeciendo entre tanto las órdenes que dicte el Comandante de la Región, Zona o
Guarnición Militares;

IV. Supervisar el buen funcionamiento de los servicios interiores que se nombren o que funcionen en el interior de la Unidad,
corrigiendo las anomalías que se observen, así como del cumplimiento de las disposiciones de este Reglamento y de las
órdenes que dicten los Jefes de la Unidad;

V. Pasar la revista, respecto del depósito de materiales de guerra y de los depósitos de armamento de cada compañía, escuadrón
o batería, tomando como base el estado de fuerza de armamento que rindan los Oficiales de Día, verificando que el
armamento y material de guerra se encuentre justificado, dando parte de las novedades encontradas al Comandante de
la Unidad;

VI. Supervisar que los Oficiales y Sargentos de Día revisten que la tropa que salga del Cuartel lo haga correctamente uniformada o
vestida de civil y en perfecto estado de aseo, y

VII. Conceder, en ausencia de los Jefes de la Unidad, permiso hasta por dos horas a los individuos de tropa que tengan algún
asunto personal urgente.

ARTÍCULO 61.- Las responsabilidades del Oficial de Cuartel aumentarán en ausencia de los Jefes de la Unidad, a quienes sustituyen
durante ella, siempre que no esté presente otro superior jerárquico, a quien por sucesión de mando corresponda asumirlo. En los casos
que se le presenten, obrará de acuerdo con los principios de honor y espíritu militar, sin dejar de dar parte a los Jefes de la Unidad, en la
primera oportunidad, de las determinaciones que tome.

ARTÍCULO 62.- Los Oficiales de Cuartel usarán la gola que previene el Reglamento de Uniformes y Divisas del Ejército y Fuerza Aérea
Mexicanos.

CAPÍTULO III
De la Guardia en Prevención

SECCIÓN I
Generalidades

ARTÍCULO 63.- El servicio de Guardia en Prevención tiene por objeto dar seguridad a los Organismos y asegurar la conservación del orden
en las inmediaciones de los mismos. Se compondrá de un Teniente, Subteniente o Sargento Primero Comandante, un Sargento Segundo
en funciones de Segundo Comandante, los Cabos que sean necesarios de acuerdo con la importancia del lugar y el efectivo total de la
Guardia en Prevención, cuando menos uno por turno, así como por los soldados indispensables para cubrir los puestos de centinelas y
vigilantes.

La Guardia en Prevención se deberá organizar en dos o tres turnos, según las circunstancias.
ARTÍCULO 64.-El servicio de Guardia en Prevención se establecerá en los lugares en donde se alojen tropas y contará con el personal
necesario para garantizar las finalidades establecidas en el artículo anterior.

Cuando en un Cuartel se alojen dos o más Unidades rolará este servicio entre ellas. La Guardia en Prevención será cubierta por el personal
que el día anterior haya desempeñado el servicio de Imaginaria de Guardia.

ARTÍCULO 65.- Toda Guardia en Prevención establecerá centinelas y vigilantes, los que estarán a cargo de los cabos, quienes tomarán la
designación del 1/o, 2/o, y 3/er. turnos. De preferencia, los relevos de los turnos serán cada hora, durante el día a partir de las 0600 horas
y cada tres horas durante la noche a partir de las 2100 horas.

ARTÍCULO 66.- Los centinelas se establecerán en los puntos donde la vigilancia deba ser más estricta y los vigilantes se colocarán en los
demás puestos. El cabo de turno cuidará que unos y otros cumplan las consignas que se den para cada puesto y, el Comandante de la
Guardia en Prevención, mandará periódicamente al Segundo Comandante o al Cabo de turno disponible, para cerciorarse del
cumplimiento eficiente del servicio.

ARTÍCULO 67.- El Comandante de la Guardia en Prevención será el responsable directo de que este servicio se haga de acuerdo con las
prevenciones señaladas en este Reglamento y, una vez recibido éste, por ningún motivo se separará de su puesto; no dormirá ni llevará
objetos que lo distraigan de la atención que debe tener en su servicio.

ARTÍCULO 68.- Para el relevo de la Guardia en Prevención se seguirán las siguientes formalidades:

I. La Guardia en Prevención saliente se formará en línea a la derecha del puesto con las armas descansadas; el corneta tocará
"Paso Redoblado", al mismo tiempo que el de la que viene a relevarla;

II. La Guardia en Prevención entrante se dirigirá al puesto con las armas al hombro o embrazadas y al toque de paso redoblado; al
llegar a éste, su Comandante mandará formar en línea en dos o tres filas, según su efectivo, a la izquierda del puesto;

III. Una vez que se coloquen las guardias en la forma señalada, se mandará suspender el toque y, los Comandantes, saldrán tres
pasos al frente, harán flanco derecho e izquierdo y se saludarán en forma reglamentaria; ambos pedirán permiso al
Oficial de Cuartel o al Oficial de Permanencia, según corresponda, para efectuar el relevo;

IV. En seguida, los Comandantes ordenarán a los Sargentos y Cabos que procedan a la entrega y recepción de los puestos; el
Segundo Comandante de la entrante, ordenará efectuar las medidas de seguridad con el armamento y que se numere la
tropa, asimismo, mandará al Cabo de turno para que conduzca a los soldados que deban relevar a los centinelas y
vigilantes a los lugares donde se hallen establecidos. A este relevo concurrirá también el Cabo de turno de la Guardia en
Prevención saliente, previa orden de su Segundo Comandante;

V. Mientras el relevo de centinelas y vigilantes se efectúa, los Comandantes procederán a la entrega y recepción de la instalación,
muebles, útiles y enseres, así como de los arrestados. Lo harán mediante una relación por duplicado, anotando las
novedades que resulten;

VI. El Comandante entrante y el Segundo Comandante saliente recorrerán los puestos de centinelas y vigilantes para enterarse de
las consignas que hayan recibido. Al finalizar, los Comandantes se dirigirán a dar parte al Oficial de Cuartel u Oficial de
Permanencia, de las novedades con que se haya hecho el relevo, y

VII. La Guardia en Prevención saliente se retirará con las armas al hombro o embrazadas al toque de paso redoblado, que repetirá
el corneta de la Guardia en Prevención que se haya instalado, suspendiéndose el toque cuando aquélla se haya alejado
más de veinte pasos.

ARTÍCULO 69.- Instalada la Guardia en Prevención, el Segundo Comandante, acompañado de un Cabo de turno, recorrerá los puestos de
centinelas y vigilantes para conocer los lugares en que estén apostados y vigilar en posteriores visitas que cumplan con su deber.

ARTÍCULO 70.- El local donde se reúna la tropa de Guardia en Prevención que esté de descanso se llamará sala de guardia, del cual no
podrá separarse el personal sin permiso del Comandante, salvo en casos muy necesarios, por un tiempo limitado.

ARTÍCULO 71.- El servicio de Guardia en Prevención se relevará a la hora prevista en la distribución del tiempo y tendrá una duración de
veinticuatro horas.

ARTÍCULO 72.- Cuando arribe a la Guardia en Prevención durante la noche el Jefe u Oficial de Vigilancia, el Comandante de la guardia,
hará que el Cabo de turno lo reconozca previamente, usando las formalidades siguientes: Diez Metros antes de que el Jefe u Oficial llegue
al puesto, el vigilante dará las voces: "Alto, ¿quién vive?" y, al dar la respuesta "Jefe" u "Oficial de Vigilancia", llamará al Cabo de turno,
quien saldrá del puesto acompañado del vigilante y llegará hasta donde esté el interpelado, a quien le pedirá la seña; si ésta es correcta, le
dará la contraseña y le permitirá que se acerque al puesto donde será recibido por el Comandante, quien rendirá el parte a que alude el
Artículo 20 del presente Reglamento.
Si el Jefe u Oficial de Vigilancia lleva escolta, el Cabo que salga a reconocerlos prevendrá que haga alto la escolta y que avance el Jefe u
Oficial a identificarse. El Jefe u Oficial de Vigilancia, cuando arribe en vehículo militar, diez metros antes descenderá del mismo,
ajustándose a las disposiciones del presente artículo.

ARTÍCULO 73.- Las patrullas y rondines serán reconocidos en igual forma que el personal del servicio de vigilancia. Si los Comandantes de
ellas deben firmar alguna relación que justifique su paso por la Guardia en Prevención, el Cabo de turno recogerá la firma de éstos.

ARTÍCULO 74.- La Guardia en Prevención deberá hacer los honores que correspondan, de acuerdo con lo previsto en el Reglamento del
Ceremonial Militar o disposiciones relativas.

ARTÍCULO 75.- A ningún soldado se le nombrará para desempeñar el servicio de Guardia en Prevención antes de haber terminado su
adiestramiento básico individual y el básico de la especialidad, lo que le permitirá el mejor desempeño de sus deberes.

SECCIÓN II
Del Comandante de la Guardia en Prevención

ARTÍCULO 76.-El Comandante de la Guardia en Prevención dependerá directamente del Oficial de Cuartel o del Oficial de Permanencia
durante su servicio, sin perjuicio de que reciba y acate las órdenes que dicten los Comandantes, Directores o Jefes del Organismo a que
pertenezca.

ARTÍCULO 77.- Cuando se presente el Jefe u Oficial del servicio de vigilancia, el Comandante de la Guardia en Prevención deberá rendirle
los honores correspondientes a su jerarquía con mando, sólo una vez en la mañana y otra en la tarde.

En la primera visita, el Comandante de la Guardia le informará al Jefe u Oficial del servicio de vigilancia la fuerza a sus órdenes, la dotación
de municiones de cada individuo y le rendirá parte verbal de las novedades; en las demás visitas que hiciere, le informará las novedades
más recientes.

ARTÍCULO 78.- El Comandante de la Guardia en Prevención tendrá las siguientes obligaciones:

I. Supervisar que se den los toques a las horas fijadas en la distribución del tiempo;

II. Recibir la seña y contraseña de la plaza, las que comunicará al Segundo Comandante y Cabo de turno, para que con ellas,
después del toque de silencio, sean reconocidos el Jefe u Oficial del servicio de vigilancia, así como las patrullas y
rondines;

III. Prohibir la salida del Organismo de los individuos de Tropa, vehículos oficiales, armamento, equipo y menaje, a menos de que
se cuente con la autorización respectiva, así como la entrada de personas civiles en horas no autorizadas;

IV. Ordenar, en caso de alarma, que el personal de la Guardia en Prevención se arme y aplique el Plan de Defensa, dando parte
inmediatamente al Oficial de Cuartel u Oficial de Permanencia. Si hubiera puerta la cerrará y tomará las precauciones que
juzgue convenientes para la seguridad del Organismo y cumplimiento de las consignas recibidas, asimismo, no permitirá
que a inmediaciones de su puesto se formen grupos y, si llega ser atacado, lo defenderá y repelerá la agresión hasta que
ésta desaparezca;

V. Dar parte al Oficial del Cuartel u Oficial de Permanencia, en caso de que se reciba una petición de auxilio de cuerpos policíacos
o de la ciudadanía, a fin de que se determine lo conducente;
VI. Recibir al personal de Tropa arrestado para su control, dando parte al Oficial de Cuartel u Oficial de Permanencia, según
corresponda, indicando la hora en que se presenten. Si no pertenecen al Organismo, dará parte al Ayudante o quien
realice sus funciones, y al Jefe u Oficial de Vigilancia, y

VII. Llevar el control de los individuos de Tropa arrestados, mediante una lista nominal respaldada por los documentos
respectivos. Los reunirá con el toque de llamada de “arrestados”, ya sea para pasar lista o para ponerlos a disposición del
Ayudante o Subayudante o quienes realicen sus funciones.

ARTÍCULO 79.-El Comandante de una Guardia en Prevención hará personalmente la entrega de su puesto a quien haya sido nombrado
para relevarlo, aún cuando sea de menor jerarquía.

ARTÍCULO 80.- Si antes de cumplir el tiempo de su servicio fueran a relevarlo, sólo lo entregará con orden escrita del Comandante, Jefe o
Director del Organismo.

ARTÍCULO 81.- Los Comandantes de Guardia en Prevención portarán permanentemente su armamento orgánico; los Oficiales usarán la
gola que previene el Reglamento de Uniformes y Divisas del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos y el personal de tropa usará el brazalete.

SECCIÓN III
Del Segundo Comandante de la Guardia en Prevención
ARTÍCULO 82.- El Segundo Comandante de la Guardia en Prevención auxiliará al Comandante en todo lo relativo al servicio y vigilará que
el personal cumpla debidamente con sus obligaciones, dándole parte de las deficiencias que observe y las acciones adoptadas para
remediarlas, incluyendo los aspectos que no hayan sido resueltos, para que se tomen las medidas correctivas correspondientes.

ARTÍCULO 83.- El Segundo Comandante de la Guardia en Prevención tendrá las siguientes obligaciones:

I. Reunir a la tropa que desempeñe este servicio en la sala de guardia para explicarles las obligaciones relativas al mismo, así
como mantenerla lista para que acuda con prontitud al primer llamado que se le haga;

II. Vigilar, bajo su estricta responsabilidad, que no se introduzcan o saquen del Organismo bebidas embriagantes, drogas,
enervantes ni objeto alguno que no esté autorizado, y

III. Ordenar y supervisar que después del toque de Diana, el personal de los turnos disponibles realicen su aseo personal, del
armamento y de la sala de guardia, pasando revista antes de ser relevado.

SECCIÓN IV
De los Cabos

ARTÍCULO 84.- Para cada Guardia en Prevención se nombrarán como mínimo dos Cabos, entre quienes se repartirá el servicio por turnos;
cuando sean designados más de dos, serán utilizados de acuerdo con las necesidades, a juicio del Comandante, Director o Jefe del
Organismo. Por regla general, uno de los cabos, que se llamará de turno, permanecerá en la sala de guardia, de la que sólo se separará
para efectuar los relevos o para atender al llamado de algún centinela o vigilante y, otro, que se llamará de segundo turno o descanso,
supervisará los puestos establecidos.
ARTÍCULO 85.- Al hacerse el relevo de la Guardia en Prevención, el Cabo de turno de la entrante, previa orden de su Comandante,
procederá a efectuar el relevo de los centinelas y vigilantes, conduciendo a los que deban cubrir estos puestos, acompañado del Cabo de
turno de la saliente. Todos marcharán con el arma embrazada y, al llegar a cinco pasos de cada puesto harán alto, quedando en la
posición fundamental; los dos Cabos y el soldado que vaya a ser instalado, avanzarán hasta colocarse a un paso del centinela o vigilante
establecido, el Cabo de turno saliente mandará hacer el saludo y ordenará: "Entregue su Puesto".

El centinela o vigilante entrante recibirá las consignas del puesto que le será entregado por el saliente; el Cabo de turno saliente, se
cerciorará de que sean bien transmitidas, haciendo las aclaraciones pertinentes si fuere necesario.

Terminado el relevo, ambos Cabos darán parte al Segundo Comandante de la Guardia en Prevención entrante.

ARTÍCULO 86.- Los relevos posteriores que se realicen de la Guardia en Prevención se harán en forma idéntica. Después de cada relevo, el
Cabo del segundo turno o de descanso conducirá al personal relevado a la sala de guardia. En todos los casos, antes y después de efectuar
los relevos, el Cabo de turno ordenará que se realicen las medidas de seguridad con el armamento.

El relevo de cada turno se iniciará con el del Cabo de turno, a quien el Segundo Comandante le dará a conocer a cada uno de los
centinelas y vigilantes de la siguiente manera “El Cabo N. aquí presente, ha recibido de turno y atenderá todo lo relacionado con su
servicio”.

ARTÍCULO 87.- El Cabo de segundo turno o de descanso visitará periódicamente los puestos establecidos para cerciorarse de que los
centinelas y vigilantes cumplan las consignas recibidas; corregirá las anomalías que detecte si está a su alcance, dando parte al Segundo
Comandante, incluyendo las novedades que no hayan sido subsanadas.

ARTÍCULO 88.- La Guardia en Prevención formará armada o desarmada, para lo cual, el Cabo de turno la llamará con las voces de “Guardia
a las armas” o “Guardia a formar”, respectivamente, en ambos casos lo hará en una fila y en el interior del puesto, esperando las órdenes
que dicte el Comandante y, cuando se trate de “Guardia a las armas”, éstas se mantendrán descansadas o suspendidas del hombro según
corresponda.

En ambos casos el Cabo de turno se colocará junto al vigilante, sin abandonar su puesto.

ARTÍCULO 89.- El cabo de turno después del toque de Silencio y previa autorización del Comandante de la Guardia en Prevención,
restringirá la entrada y salida del personal, incrementando las medidas de seguridad en los diferentes accesos del Organismo.

ARTÍCULO 90.- El Comandante de la Guardia en Prevención, por conducto del Cabo de turno, hará que los centinelas y vigilantes, después
del toque de Silencio y numerados que sean los puestos, a órdenes corran la voz de alerta, en la siguiente forma: uno, alerta; dos, alerta y
así sucesivamente. Si alguno deja de contestar, el Cabo de turno acudirá al puesto de aquél, para conocer la causa de su silencio.

ARTÍCULO 91.- El Cabo de turno impedirá que el personal de Tropa salga del Organismo sin la autorización correspondiente e impedirá la
entrada de civiles en horas no permitidas, si alguno pretendiera hacerlo, dará parte al Comandante de la Guardia en Prevención para que
éste ordene lo conducente.

SECCIÓN V
De los Centinelas y Vigilantes
ARTÍCULO 92.- En los centinelas y vigilantes descansa la seguridad y el orden del Organismo; los soldados que lo desempeñen deberán
poner toda su atención para cumplirlo con eficiencia y eficacia.

ARTÍCULO 93.- El servicio de centinelas tendrá una duración de una hora. El de cada vigilante será de una hora, durante el periodo
comprendido entre las 0600 a las 2100 horas y de tres horas, durante el periodo de las 2100 a las 0600 horas, sujetándose al rol
establecido y alternando a los soldados en estos servicios.

ARTÍCULO 94.- Los centinelas no deberán sentarse, fumar, dormir, platicar o hacer algo que pueda distraerlos de su vigilancia, ni
abandonar el arma. Asimismo, deberán permanecer en la posición fundamental con el arma descansada o suspendida del hombro, según
corresponda.

Los vigilantes atenderán las exigencias de sus consignas y del puesto a su cuidado, podrán desplazarse en el área de su responsabilidad;
no deberán fumar, dormir o hacer algo que los distraiga de su vigilancia. Al pasar un superior o tropa formada frente a su puesto,
efectuarán las demostraciones de respeto.

ARTÍCULO 95.- Todo centinela o vigilante hará respetar la autoridad de que se haya investido; si alguien pretende desconocerla, llamará al
Cabo de turno y prevendrá al infractor que se contenga; si esto no basta y persiste en su actitud, procederá con energía contra el agresor
y, en caso de que peligre su persona o la seguridad de su puesto, hará uso de su arma.

ARTÍCULO 96.- En caso de alarma, los centinelas o vigilantes llamarán inmediatamente al Cabo de turno y le darán parte de lo que ocurra.
El Cabo de turno lo comunicará al Comandante de la Guardia en Prevención para que se tomen las providencias a que haya lugar.

ARTÍCULO 97.- El vigilante que vea venir hacia su puesto tropa formada, armada o no, llamará a la guardia con la voz de: "Guardia, tropa
formada" o “Guardia, tropa armada”; a esta voz, el Cabo de turno ordenará: "Guardia, a las armas" y, todo el personal que la integra,
acudirá a armarse, formando en el interior del puesto con las armas embrazadas. Tratándose de fajinas del mismo Organismo, se
suprimirá esta formalidad.

Cuando la banda o corneta de la tropa que pasa fuere dando algún toque, se corresponderá tocándolo simultáneamente el corneta de la
Guardia en Prevención, quien lo suspenderá cuando la tropa que pase haya rebasado veinte pasos el puesto o haya entrado a la
instalación. Si la tropa que pasa lleva bandera, no se repetirá el toque, observándose lo prevenido en el Reglamento de Ceremonial
Militar.
Si es un grupo de civiles el que se acerca, el vigilante gritará: "Guardia", "Grupo de gente" y, el Cabo de turno, procederá según lo
establecido para cuando la Guardia en Prevención forma armada, permaneciendo alerta hasta que el grupo se aleje.

ARTÍCULO 98.- El vigilante del acceso principal, al salir una tropa, dará las mismas voces previstas en el artículo anterior y, el Cabo de
turno, la orden para que la guardia acuda a formar en la forma prevenida.

ARTÍCULO 99.- En tiempo de guerra o en caso de perturbación grave de la paz pública, en horas de oscuridad, a una distancia de veinte
metros, los vigilantes marcarán el alto a las personas. El vigilante gritará: "¡Alto! ¿Quién vive?" a lo que los interpelados, deteniéndose,
contestarán; si son militares, de acuerdo con lo dispuesto en el Reglamento de la Ley de Disciplina del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos.
Cumplida esta formalidad, llamará al Cabo de turno, quien saldrá a reconocer a las personas afectadas, permitiéndoles continuar su
marcha o, deteniéndolas, si así procede, conforme a las instrucciones que hubiere recibido.

Si las personas que se acerquen al puesto asumen una actitud sospechosa y continúan avanzando, no obstante la prevención del vigilante,
éste dará las voces de "¡Alto o disparo!" por dos veces y si no se detienen tomará las providencias necesarias para controlar la situación y
procederá como se indica en el artículo 95 del presente Reglamento.

Tratándose de civiles, el vigilante dará las mismas voces y a igual distancia que la señalada para los militares, debiendo contestar los
interpelados lo que estimen prudente, se seguirán las demás formalidades y procedimientos preceptuados para los militares.

ARTÍCULO 100.- Los centinelas y vigilantes, previa autorización del mando correspondiente, podrán permitir tomar fotografías y apuntes
del Organismo al que proporcionen seguridad.

ARTÍCULO 101.- Durante el día, cuando se presente el Jefe u Oficial del servicio de vigilancia, el vigilante llamará a la Guardia en
Prevención con la voz de: "Guardia, el Jefe u Oficial de Vigilancia" y, el Cabo de turno, la hará formar con la de: "A las armas o a formar",
según los honores que corresponda, informando al Comandante de la Guardia la presencia de ellos.

ARTÍCULO 102.- Los centinelas o vigilantes serán relevados únicamente en presencia de aquel Cabo de turno, que el Comandante de la
Guardia en Prevención o el Segundo Comandante, les hayan dado a reconocer.

ARTÍCULO 103.- Los centinelas o vigilantes únicamente entregarán sus armas al Comandante, Segundo Comandante o Cabo de turno y, si
alguna otra persona pretendiere desarmarlos, se harán respetar y las defenderán si es necesario hasta perder la vida.
ARTÍCULO 104.- Cuando un centinela o vigilante necesite al Cabo de turno para cualquier asunto, llamará en voz alta: "Cabo de turno", a
esta voz, que en caso necesario será repetida por todos los demás centinelas y vigilantes más cercanos a la sala de guardia, el Cabo de
turno acudirá con prontitud a ver lo que ocurre.

ARTÍCULO 105.- Los centinelas o vigilantes no permitirán que a inmediaciones de su puesto se cometa desorden alguno, ni se formen
grupos de personas; si alguien altera el orden, llamará al Cabo de turno para que éste determine lo que corresponda.

ARTÍCULO 106.- Cuando el vigilante se encuentre apostado en la puerta principal del Cuartel y vea venir en dirección a ella a quien deba
formársele la guardia para hacerle honores, llamará a ésta con la debida anticipación, expresando la jerarquía y cargo que desempeña la
persona que se acerque. Si a las inmediaciones de su puesto pasa un superior, el vigilante hará el saludo correspondiente.

ARTÍCULO 107.- Los centinelas o vigilantes impedirán que el personal de Tropa salga del Organismo sin la autorización correspondiente e
impedirán la entrada de civiles en horas no permitidas. Si alguno pretendiera hacerlo, darán parte al Cabo de turno para que éste ordene
lo conducente.

ARTÍCULO 108.- El vigilante que cuide las armas del personal de servicio, impedirá que persona extraña las tome y vigilará que sólo en
presencia del Cabo de turno se armen los soldados que correspondan.

ARTÍCULO 109.- Cuando un soldado deba entrar de centinela o vigilante se armará y al mando del Cabo respectivo, acudirá al puesto para
efectuar el relevo con las formalidades que señala el artículo 85 del presente Reglamento, haciendo cumplir estrictamente las consignas
que reciba.

ARTÍCULO 110.- Cuando los centinelas o vigilantes cometan alguna irregularidad, el superior de quien dependan podrá hacerles las
observaciones pertinentes. En caso de que cometan una falta grave o delito, el Comandante de la Guardia los mandará relevar y dará
parte al Oficial de Cuartel u Oficial de Permanencia, para que proceda como corresponda. Este último procedimiento se seguirá siempre
que por cualquier otra circunstancia, algún miembro de la guardia amerite ser relevado, antes de terminar su servicio.

ARTÍCULO 111.- Si durante el servicio fueran relevados el Comandante, Segundo Comandante o los Cabos de una Guardia, el sustituto o
los sustitutos, serán dados a conocer inmediatamente al demás personal que forma parte de ella, por el Comandante de la Guardia, si se
trata de los últimos, o por el Oficial de Cuartel u Oficial de Permanencia, si se refiere al Comandante.

CAPÍTULO IV
De la Imaginaria de Guardia o Fuerza de Reacción

ARTÍCULO 112.- El servicio de Imaginaria de Guardia o Fuerza de Reacción es una fuerza disponible que se compondrá de igual número de
personal que el de la Guardia en Prevención, y tiene por objeto relevarla, reforzarla y constituirse en una fuerza de reacción para prestar
auxilio fuera de las Unidades, cuando lo disponga la autoridad militar correspondiente. Igualmente, conforma la reserva con la que el
Comandante cuenta para el cumplimiento de las misiones generales que la Ley Orgánica prevé para las fuerzas armadas.

ARTÍCULO 113.- La Fuerza de Reacción deberá emplearse para situaciones de alerta, explotación de la información local, actuar en apoyo
de la autoridad civil, de la población afectada por fenómenos naturales o aquéllos provocados por el hombre, y garantizar la seguridad
pública. Estará conformada con una estructura que responda a las contingencias e informada sobre la tarea u operación a realizar, en la
que cada uno de sus integrantes deberá conocer el papel que le corresponde dentro del conjunto, con el propósito de lograr el éxito de la
misión, evitando al mínimo confusiones, incidentes o accidentes.

ARTÍCULO 114.- El Servicio de Imaginaria de Guardia o Fuerza de Reacción se establecerá en un lugar diferente al destinado para la
Guardia en Prevención, debiendo su personal estar reunido y listo para desempeñar cualquier servicio que se le nombre. En el lugar
donde estén las armas se establecerá un vigilante.

Durante el desempeño de su servicio se cumplirá con el programa de adiestramiento elaborado para el efecto y se darán a conocer las
disposiciones referentes al servicio que se está desempeñando.

ARTÍCULO 115.- La Imaginaria de Guardia o Fuerza de Reacción pasará las listas del día en su puesto.

En la última lista, su Comandante la conducirá al lugar en que esté reunido el personal del Organismo para escuchar la orden del día.

ARTÍCULO 116.- El servicio durará veinticuatro horas, durante las cuales el personal que lo desempeñe no podrá separarse de éste y sólo
podrá hacerlo con permiso de su Comandante.

CAPÍTULO V
De los Servicios de Rondines

ARTÍCULO 117.- El servicio de rondines es un servicio nocturno que requieren los Organismos o cualquier estacionamiento de las tropas y
tiene por objeto vigilar el buen desempeño y atención de los puestos y servicios establecidos en su interior.
Se establecerá cuando sea necesario y empezará al toque de Silencio y terminará al de Diana, será desempeñado por Tenientes,
Subtenientes, Sargentos o Cabos, según su importancia; quienes serán nombrados por el Ayudante o quien realice sus funciones, y
comunicados en la Orden Particular del Organismo. El turno durará una o dos horas, pudiendo nombrarse dos o tres rondines
simultáneamente, señalando con precisión el sector que a cada uno corresponda.

Durante el desempeño del servicio, el personal llevará el arma a discreción y podrá correr la voz de alerta a continuación de los vigilantes
de la Guardia en Prevención, de la siguiente forma: primer rondín, alerta; segundo rondín, alerta, y así sucesivamente. El relevo de este
servicio se hará en presencia del Comandante de la Guardia en Prevención.

ARTÍCULO 118.- Además de lo previsto en el artículo anterior, los rondines cumplirán sus consignas particulares vigilando que el personal
se dedique al descanso; impedirán toda clase de juegos, actos delictuosos o inmorales y cuidarán que el orden se mantenga durante la
noche. Se presentarán ante el Comandante de la Guardia en Prevención, dándole parte de las novedades que ocurran.

CAPÍTULO VI
De la Vigilancia de Dormitorio

ARTÍCULO 119.-El servicio de vigilancia de dormitorio se establece por las noches en el interior de los Organismos y tiene por objeto dar
seguridad y evitar que entren a ellos personas extrañas, así como evitar que persona alguna tome prendas que no le pertenezcan o
registren gabinetes ajenos. Vigilará también que no se toque arma alguna de los armeros, que no se enciendan luces, que no haya juegos,
ni se cometa ningún acto delictuoso en el interior del dormitorio y que todos se entreguen al descanso. Si algún individuo de Tropa se
enferma durante la noche, el Cabo de turno, tomará las providencias que procedan.

ARTÍCULO 120.- La vigilancia de dormitorio será nombrada por el Sargento Primero de cada compañía, escuadrón o batería, auxiliado por
el Sargento de Día, comunicándose tal designación en la última lista del día.

ARTÍCULO 121.- El servicio de vigilancia de dormitorio estará integrado por un Cabo de turno y un vigilante o los que sean necesarios,
según las circunstancias. Los turnos tendrán una duración de dos horas, estableciéndose al toque de silencio y terminarán al de diana. Los
vigilantes de dormitorio permanecerán armados.

ARTÍCULO 122.- Al instalarse el primer turno de vigilancia, el Cabo de turno recibirá del Cabo de Cuarteleros el dormitorio, las armas y
municiones que deban quedar a su cuidado. Al toque de diana, el último turno de vigilancia hará entrega al Cabo de Cuarteleros, en la
misma forma que se recibió.

CAPÍTULO VII
De las Revistas

SECCIÓN I
Generalidades

ARTÍCULO 123.- Las revistas son actos que comprueban la existencia, estado o preparación de los elementos constitutivos del Ejército y
Fuerza Aérea en los Organismos.

ARTÍCULO 124.- Las revistas se clasifican en:

I. Administrativa Mensual. Las que tienen por objeto comprobar la existencia del personal y de los animales, así como de los
gastos del mes anterior;

II. De Adiestramiento. Son las que tienen por objeto comprobar el grado de adiestramiento de las tropas de acuerdo con la
Directiva General de Adiestramiento en vigor, así como la debida interpretación y aplicación de la doctrina militar y
apreciar la evolución cultural y general del personal;
III. De Inspección. Las que tienen por objeto dar a conocer el estado de organización, adiestramiento, disciplina y régimen
administrativo de los Organismos; verificar el estado de los animales, vehículos, material de guerra, vestuario y equipo;
conocer si el personal reúne los requisitos militares legales, si cumple con sus deberes y si se ha procedido con equidad al
tratarse de sus derechos y, en general, para poner de manifiesto la eficiencia militar. Éstas se pasarán de acuerdo con las
disposiciones legales que emita la Secretaría, y

IV. Económicas. Son las que tienen por objeto comprobar el aseo del personal, animales, conservación del material, equipo,
vestuario y enseres. Tendrán lugar cuando lo disponga el Comandante, Director o Jefe correspondiente.

SECCIÓN II
De la Revista Administrativa Mensual

ARTÍCULO 125.- La R.A.M. tiene por objeto justificar la existencia del personal y ganado que figuran en las listas de revista; se pasará por
papeleta y se elaborará la documentación correspondiente.
La R.A.M. se utiliza, además, para acreditar los haberes y demás emolumentos que correspondan al personal, conforme al presupuesto de
egresos vigente, devengados en el mes anterior, así como para establecer el derecho a la percepción de los mismos en el mes de la
revista. La Secretaría podrá pasarla de presente para comprobación en cualquier tiempo, si así lo estima conveniente.

ARTÍCULO 126.- La documentación de la R.A.M. será elaborada en los primeros cinco días de cada mes y conforme a las directivas que
sobre el particular dicte la Secretaría. Asimismo, con objeto de integrar el sistema de reconocimiento digital computarizado del Ejército y
Fuerza Aérea, se utilizarán las capacidades que ofrecen los equipos de cómputo para un mejor control y eficacia en la elaboración de la
documentación, digitalizando los expedientes del personal para contar con un respaldo de esta información que facilite su manejo y
consulta.

ARTÍCULO 127.- Los Comandantes, Directores o Jefes de los Organismos que tengan bajo su responsabilidad la elaboración de la R.A.M.,
supervisarán que los Jefes de la S.P.A.A., del Detall u oficinas administrativas, confronten sus listas de revista, resumiendo los
movimientos y sus pliegos adicionales, con los Jefes de las Unidades Ejecutoras de Pago o quienes hagan sus veces y, en su caso, corrijan
cualquier anomalía y firmen los participantes la documentación correspondiente. Se comunicará en la orden particular la hora y fecha en
que se deba realizar la confronta.

ARTÍCULO 128.- Con la documentación comprobatoria a que se hace referencia en el artículo anterior, se harán los legajos
correspondientes que ordene la Secretaría, la que también indicará su destino.

ARTÍCULO 129.- La Secretaría estará facultada, mediante el procedimiento de la R.A.M., para verificar los efectivos del Ejército y Fuerza
Aérea en el momento que lo estime conveniente.

ARTÍCULO 130.- Cuando la Secretaría disponga que se pase la R.A.M. de presente, se designará el interventor y se hará saber por la orden
particular de la Unidad, Dependencia o Instalación con dos días de antelación, indicando la hora en que ha de pasarse, el uniforme que se
debe portar, las prevenciones necesarias y cuándo se darán los toques respectivos.

ARTÍCULO 131.- El día que se pase la R.A.M. de presente, se darán los tres toques que establece el artículo 34 del presente Reglamento, el
primero para alertar al personal, al segundo, que se dará una hora después del primero, se formará el personal en el lugar que se designe
y los respectivos Comandantes pasarán revista de aseo y, a órdenes, se dará el tercer toque de revista, terminado el cual, los
componentes de la banda de guerra se incorporarán al organismo a que pertenezcan.

ARTÍCULO 132.- Al tercer toque, el personal de los Organismos se reunirá en el sitio donde se realizará el acto y se colocará la cabeza de la
columna a seis pasos de la mesa en que se halle el interventor.

ARTÍCULO 133.- Cuando el interventor de la Secretaría sea de menor jerarquía al Comandante de la Unidad, Director de la Dependencia o
Jefe de la Instalación revistada, éstos no tendrán la obligación de estar presentes durante el acto, debiendo presenciarla el que le siga en
jerarquía.

ARTÍCULO 134.- El Jefe de la S.P.A.A., del Detall u oficina administrativa entregará un legajo de lista de revista al interventor, que servirá
para pasar la R.A.M.. En otra mesa se colocarán los expedientes de cuerpo, los cuales se irán mostrando al interventor con fines de
identificación cuando así lo solicite, a medida que pase el personal.

ARTÍCULO 135.- En las Unidades, la R.A.M. se pasará de presente conforme al orden establecido en la planilla orgánica y de acuerdo al
procedimiento siguiente:

I. El interventor nombrará y contestará el saludo a los Jefes y Oficiales; a los individuos de Tropa los llamará el Sargento Primero
Ayudante o el Sargento más antiguo de la Unidad;
II. La tropa desfilará individualmente en el orden que sea llamada y, según la formación que tenga, deberá llevar el arma
suspendida o suspendida del hombro conforme al arma o servicio al cual pertenezcan. Los individuos de retaguardia
avanzarán un paso con objeto de mantener en la cabeza el mismo frente de la columna;

III. El Comandante de la compañía, escuadrón o batería que vaya a ser revistado, se colocará dando frente al interventor y a cinco
metros de él. A un paso adelante y a su izquierda se situará el Sargento Primero, quien llamará por sus nombres al
personal;

IV. Cada individuo al ser nombrado, pasará frente a la mesa marchando en la dirección que tenga la columna y, volviendo al
mismo tiempo la cara hacia el interventor, contestará sus apellidos; solo hará alto frente a la mesa, cuando así se le
ordene. Deberá permanecer en la posición fundamental el tiempo que sea necesario; terminada su identificación, tomará
su dirección primitiva y, embrazando el arma, se incorporará al resto del personal;
V. El primer hombre de cada Pelotón se detendrá veinte metros adelante, conservando el frente que lleva para esperar que
completen la formación de columna sus compañeros. Una vez que se haya verificado esto, su Comandante orgánico los
mandará desfilar para reunirse con el resto del grupo en el lugar que se designe, y

VI. Después de pasar el último hombre de su compañía, escuadrón o batería, los Capitanes Comandantes saludarán y rendirán
parte del personal que pasó revista y se retirarán pasando a ocupar la colocación que les corresponda.
ARTÍCULO 136.- Las demás compañías, escuadrones o baterías, se irán acercando a medida que despeje el terreno la que le preceda y
procederá a pasar la revista como quedó establecido en el artículo anterior.

ARTÍCULO 137.- Concluida la revista del personal, se pasará la de los vehículos, la de animales, la de material y la de equipo e
instalaciones, cuando así se disponga. El interventor se cerciorará de la existencia de los enfermos y de los servicios fuera del cuartel,
haciendo en las listas de revista las anotaciones correspondientes. Los Jefes y Oficiales que se encuentren enfermos en su domicilio serán
considerados como presentes a la revista, siempre que se muestre al interventor el parte de enfermedad y el justificante del médico.

ARTÍCULO 138.- Una vez confrontadas las anotaciones hechas en las listas de revista, terminará el acto con la firma de los documentos.

ARTÍCULO 139.- El personal perteneciente a las Dependencias e Instalaciones del Ejército y Fuerza Aérea, pasará su R.A.M. de presente,
de conformidad con el procedimiento antes señalado.

SECCIÓN III
De las Revistas de Adiestramiento

ARTÍCULO 140.- Las revistas de adiestramiento tienen por objeto verificar el grado de eficiencia con que las tropas pueden cumplir sus
misiones y merecerán una minuciosa atención por parte de todos los niveles de mando.

ARTÍCULO 141.- Los Comandantes, Directores o Jefes de los Organismos, personalmente o por conducto de su Estado Mayor, así como del
Jefe Regional de Adiestramiento o quien haga sus veces, pasarán periódicamente las revistas de adiestramiento, verificando que se
apeguen a la Directiva General de Adiestramiento en vigor.

SECCIÓN IV
De las Revistas de Inspección

ARTÍCULO 142.- La Secretaría contará dentro de su marco legal con la Inspección y Contraloría General del Ejército y Fuerza Aérea, órgano
administrativo encargado de la supervisión, fiscalización y auditoria del personal, material, animales e instalaciones, en sus aspectos
técnicos, administrativos y financieros.

Para tal fin, dicho órgano administrativo tendrá diferentes comisiones inspectoras, las que llevarán a cabo las revistas de inspección en los
Organismos, las cuales se regirán por el respectivo procedimiento sistemático de operar emitido por la Secretaría.

ARTÍCULO 143.- La finalidad de estas revistas de inspección es la de:

I. Mejorar la calidad del adiestramiento;

II. Optimizar el manejo de los recursos materiales;

III. Emplear en forma transparente y eficiente los recursos económicos, y

IV. Constatar que se mantenga vivo en los Organismos el amor a la Patria, la lealtad a las Instituciones, así como que prevalezca la
disciplina.

SECCIÓN V
De las Revistas Económicas

ARTÍCULO 144.-Las revistas económicas se clasifican en diarias, ordinarias y eventuales.

I. Revistas diarias:

A). De aseo: tendrán lugar en las horas que la tropa salga franca o a un servicio, teniendo por objeto, comprobar que esté
debidamente aseada y no presente mal aspecto en su persona o vestuario, y

B). De armamento, municiones y equipo: se pasarán al salir o llegar el personal que vaya o haya desempeñado algún
servicio para comprobar la existencia, el aseo y el buen estado de las armas, municiones y equipo que lleva el
personal de servicio.

En las Unidades, estas revistas las pasará el Sargento y Oficial de Día, Oficial de Cuartel, Jefe de la S.P.A.A. o, quien se
ordene, en el caso de las Dependencias e Instalaciones;

II. Revistas ordinarias: las que se pasan periódicamente al personal, vestuario, equipo, vehículos, material, armamento,
municiones y demás elementos, de acuerdo con las instrucciones que se dicten.
En las Unidades, estas revistas se pasarán en los días y horas que se fije en la distribución del tiempo, por un Jefe de la
Unidad, quien será acompañado por el Comandante y el Oficial de Día de la Unidad revistada; en las Dependencias e
Instalaciones se seguirá un procedimiento similar.

Las revistas de sanidad se considerarán dentro de esta clasificación y serán practicadas por personal de este servicio,
teniendo por objeto determinar el estado de salud del personal y animales, así como, en su caso, tomar las medidas
sanitarias para prevenir las enfermedades, y

III. Revistas eventuales: son las que se pasan cuando el Comandante, Director o Jefe del Organismo correspondiente lo ordene y
podrán ser generales o parciales, ya sea que se reviste a toda o parte de una Unidad, Dependencia o Instalación, de
acuerdo con las órdenes que se emitan.

ARTÍCULO 145.- Para las revistas ordinarias se darán los toques que previene el artículo 34 de este Reglamento y se procederá, en el caso
de las Unidades, en la forma siguiente: al primero, los Comandantes de sección la pasarán a sus propias unidades, ordenando se corrijan
las anomalías; al segundo, la pasarán los Comandantes de compañía, escuadrón o batería, a las secciones de su unidad, y al tercero, el
Comandante del cuerpo o el Jefe que esté designado, pasará la revista general. El personal se formará en línea y a su frente cada individuo
colocará las prendas que vayan a revistarse.

En las Dependencias e Instalaciones el procedimiento de las revistas ordinarias se realizará conforme a lo señalado en el párrafo anterior.

El Jefe que pase una revista ordinaria o eventual hará la inspección minuciosa de los objetos que le sean presentados, cerciorándose de
que se encuentren en buen estado de aseo, conservación y funcionamiento, anotando las novedades y dictando las órdenes para su
corrección.

ARTÍCULO 146.- La revista de armamento y municiones se efectuará colocando las piezas con sus accesorios en línea para facilitar la
inspección. El personal se colocará atrás de éste en fila.

ARTÍCULO 147.- Durante las revistas ordinarias o eventuales, el responsable de realizarlas verificará los cargos individuales que
correspondan y al término cotejará los de la Unidad revistada con los existentes en la oficina administrativa, rindiendo parte por escrito
de las novedades y las acciones tomadas. En las Dependencias e Instalaciones se seguirá un procedimiento similar.

CAPÍTULO VIII
De los Desfiles

ARTÍCULO 148.- Los desfiles son los actos militares que consisten en pasar las tropas formadas ante una autoridad y tienen por objeto
hacer honores, demostrar los adelantos alcanzados por el Ejército y Fuerza Aérea o celebrar algún hecho glorioso para la Patria.

CAPÍTULO X
Otros Servicios con Armas

ARTÍCULO 168.- La organización y funcionamiento a que se sujetarán los servicios de: Jefe u Oficial de Vigilancia, destacamentos, escoltas,
retenes, patrullas, bases de operaciones y puestos de control, se regularán conforme las disposiciones legales que para tal efecto se
emitan.

TÍTULO SEXTO
De los Servicios sin Armas

CAPÍTULO I
Del Servicio de Día

ARTÍCULO 169.- El servicio de día tiene por objeto vigilar el cumplimiento de las órdenes dictadas por los Comandantes, Directores o Jefes
de los Organismos, así como el buen desempeño de los servicios sin armas. Además, deberá cuidar el orden, control y aseo del personal,
animales y alojamientos.

ARTÍCULO 170.- En las Unidades, los Comandantes de cada compañía, escuadrón o batería, designarán, por riguroso turno, a un Oficial
Teniente o Subteniente y a un Sargento Segundo para que desempeñen el Servicio de Día. El personal que desempeñe este servicio
deberá conocer con exactitud los destinos del personal, animales, material, vehículos y armamento, debiendo verificar, en este último
caso, que se encuentren en el depósito de materiales de guerra el armamento del personal encamado, comisionado, exceptuado,
vacacionista y vacantes de la Unidad, tomando nota de las novedades que ocurran, a fin de dar parte de ellas al Comandante de la misma.
En las Dependencias e Instalaciones se procederá en forma análoga.

ARTÍCULO 171.- El personal que desempeñe el servicio de día no podrá separarse del Cuartel, ni podrá nombrársele otro servicio, salvo en
casos urgentes, en que deberá ser relevado.
Este servicio se relevará a la hora en que lo haga la Guardia en Prevención; los Oficiales y Clases salientes entregarán a los entrantes un
estado de fuerza con destinos y las novedades.

ARTÍCULO 172.- Siempre que el Organismo deba formar, el Oficial de Día reunirá al personal y lo conducirá al lugar designado; lo mismo
hará para cumplimentar la distribución del tiempo establecida u otra actividad ordenada por el Comandante, Director o Jefe.

ARTÍCULO 173.- El Oficial de Día vigilará que los alimentos que se proporcionen al personal y a los animales sean de buena calidad y en la
cantidad prescrita en los menús aprobados, dando parte de las deficiencias que note.

ARTÍCULO 174.- Cuando en las Unidades, una compañía, escuadrón o batería deba formar para cualquier acto del servicio, el Oficial de
Día, pasará a la tropa revista de su estado psicofísico, de su vestuario, armamento, municiones y equipo. Los días de revista y antes de que
este acto tenga lugar, vigilará el aseo del personal, el de sus armas y equipo. En las Dependencias e Instalaciones se procederá en forma
análoga.

ARTÍCULO 175.- En caso de alarma, el Oficial de Día ordenará al personal que se arme y se despliegue conforme al Plan de Defensa o que
se forme en el lugar designado, según las instrucciones que reciba, dando parte a su Comandante, Director o Jefe o, en su ausencia, al
Oficial de Cuartel o al Oficial de Permanencia, según corresponda, de quienes recibirán ordenes.

ARTÍCULO 176.- El Sargento de Día tendrá en lo general las mismas obligaciones del Oficial de Día, a quien ayudará en todo para el mejor
desempeño del servicio, acompañará al Sargento Primero a pasar las listas del día, haciéndolo él en su ausencia y rindiendo al Oficial de
Día el parte correspondiente.

ARTÍCULO 177.- El Sargento de Día tendrá actualizada su lista de personal, en la que anotará los destinos, elaborará la relación de
exceptuados y encamados, el estado de fuerza y, en coordinación con el Sargento Primero, designará al personal que deba desempeñar
los servicios que proporcione la Unidad.

ARTÍCULO 178.- El Sargento de Día concurrirá a recoger la orden particular cuando se dé el toque respectivo y la comunicará
inmediatamente a los Oficiales de su compañía, escuadrón o batería en las Unidades. En las Dependencias e Instalaciones lo harán en
forma análoga.

ARTÍCULO 179.- El Oficial y el Sargento de Día deberán tener conocimiento en forma permanente del estado de salud de los enfermos del
Organismo a que pertenezcan, a fin de informar sobre su evolución cuando le sea requerido y vigilarán que se cumplan debidamente las
prescripciones médicas.

ARTÍCULO 180.- Cuando algún individuo de Tropa quede encamado en una instalación sanitaria o cuando se trate de desertores, el
Sargento de Día hará que en su presencia, el Cabo de Cuarteleros haga un inventario de las prendas y equipo que hayan tenido de cargo.

CAPÍTULO II
Del Servicio de Aseo

ARTÍCULO 181.- El servicio de aseo en los Organismos se mantendrá permanentemente, siendo el responsable de éste el Ayudante o
quien realice sus funciones.

ARTÍCULO 182.- Para realizar el aseo se nombrarán fajinas, el personal que las integre será designado por rol. En horas no laborables este
servicio lo materializará el personal disponible.

CAPÍTULO III
Del Servicio de Guarda Parque

ARTÍCULO 183.- El servicio de guarda parque tiene por objeto vigilar los vehículos que se encuentren en los parques vehiculares de los
Organismos, a fin de evitar que se haga mal uso de ellos. De igual forma, deberá mantener el aseo de los vehículos y de su instalación. En
horas no laborables tendrá el control de los lubricantes y refacciones.

ARTÍCULO 184.- El servicio de guarda parque durará veinticuatro horas y será nombrado diariamente; se comunicará en la orden
particular y se relevará a la misma hora que la Guardia en Prevención. Se compondrá del personal que sea necesario, según las
necesidades y circunstancias.

A la hora fijada para el relevo, el personal que desempeña este servicio rendirá el parte de las novedades ocurridas, mismo que servirá de
base para que los Comandantes respectivos, supervisen que los conductores hayan realizado las anotaciones que correspondan en las
libretas de control de los vehículos.

ARTÍCULO 185.- Los guarda parques salientes comunicarán a los entrantes las consignas que hayan recibido, las novedades de los
vehículos, así como los cargos que tengan bajo su responsabilidad.
ARTÍCULO 186.- Siempre que los parques de vehículos sean inspeccionados, los guarda parques darán parte de las novedades ocurridas,
sin perjuicio de hacerlo inmediatamente cuando la importancia de la novedad lo amerite.

ARTÍCULO 187.- Los guarda parques por ningún motivo permitirán que se realicen actividades que pongan en riesgo la seguridad de los
vehículos, por lo que verificarán que antes de que un vehículo sea empleado para cualquier comisión del servicio, el conductor cuente con
su boleta de salida, misma que deberá contener, entre otros datos, la lectura del odómetro, nombre del conductor responsable, hora de
salida y destino.

ARTÍCULO 188.- En las Unidades e Instalaciones que cuenten con caballos, se nombrará un servicio que se denominará de “Caballerizas”,
el cual tendrá bajo su responsabilidad la alimentación, cuidado, aseo y conservación del ganado e instalaciones. Asimismo, vigilará su
atención inmediata, dando parte, bajo su responsabilidad, al médico veterinario cuando observe algún padecimiento en los animales.

CAPÍTULO IV
Del Servicio de Cuartelero

ARTÍCULO 189.- El servicio de cuartelero tiene por objeto la vigilancia, el aseo y la conservación del orden en el interior de los dormitorios.
Será desempeñado por un Cabo y un soldado que se denominarán Cabo de Cuarteleros y Cuartelero, respectivamente.

El servicio de cuartelero durará una semana y se relevará los sábados; diariamente iniciará al toque de Diana y finalizará al toque de
Silencio. Durante el día, podrá separarse momentáneamente uno de ellos.

ARTÍCULO 190.- El servicio de cuartelero tendrá las siguientes obligaciones:

I. Evitar que el personal extraiga armas, municiones, vestuario y equipo sin la autorización correspondiente, así como objetos que
no sean de su propiedad;

II. Cuidar el orden al interior de los dormitorios;

III. Asear los dormitorios cuando menos tres veces al día, y

IV. Evitar que en los dormitorios se practiquen juegos prohibidos.

Cuando en un dormitorio se alojen dos o más compañías, escuadrones o baterías, cada una nombrará este servicio por separado.

ARTÍCULO 191.- El Cabo nombrado para el servicio de cuartelero vigilará que el Cuartelero cumpla debidamente con su servicio, teniendo
especial cuidado de asegurar todo lo perteneciente a los individuos ausentes, para que no se extravíen sus pertenencias.

ARTÍCULO 192.- Cuando se dé el toque de Atención Médica, el Cabo de Cuarteleros alertará al personal de su dormitorio que tenga cita,
para que acudan al escalón sanitario. Si durante su servicio algún elemento se enferma, avisará inmediatamente a quien corresponda para
que sea atendido.

ARTÍCULO 193.- El personal que desempeñe el servicio de cuartelero será responsable de los objetos que se encuentren en el dormitorio
y no podrá separarse de éste, hasta que se haya instalado el servicio de vigilancia, al cual deberá entregarle el dormitorio y las consignas
respectivas.
LEY DEL ISSFAM.

TÍTULO SEGUNDO: De las Prestaciones


Capítulo Primero: Generalidades

Artículo 18. Las prestaciones que se otorgarán con arreglo a esta Ley son las siguientes:
I. Haber de retiro;
II. Pensión;
III. Compensación;
IV. Pagas de defunción;
V. Ayuda para gastos de sepelio;
VI. Fondo de trabajo;
VII. Fondo de ahorro;
VIII. Seguro de vida;
IX. Seguro colectivo de retiro;
X. Venta de casas y departamentos;
XI. Ocupación temporal de casas y departamentos, mediante cuotas de recuperación;
XII. Préstamos hipotecarios y a corto plazo;
XIII. Tiendas, granjas y centros de servicio;
XIV. Servicios Turísticos
XV. Casas hogar para retirados;
XVI. Centros de bienestar infantil;
XVII. Servicio funerario;
XVIII. Becas y créditos de capacitación científica y tecnológica;
XIX. Centros de capacitación, desarrollo y superación para derechohabientes;
XX. Centros deportivos y de recreo;
XXI. Orientación social;
XXII. Servicio médico integral, y
XXIII. Farmacias económicas.
Artículo 19. Las Secretarías de la Defensa Nacional y de Marina, tramitarán ante el Instituto, la afiliación de su respectivo personal en
situación de activo y de retiro, y a sus derechohabientes. Los documentos de identificación que expida el Instituto serán válidos para
ejercitar los derechos a las prestaciones a que se refiere el artículo anterior.
Artículo 20.El Instituto expedirá a los demás beneficiarios de esta Ley una Cédula de Identificación a fin de que puedan ejercitar los
derechos que legalmente les correspondan. En caso de que el beneficiario carezca de esa Cédula, se proporcionará el servicio médico
quirúrgico mediante la exhibición de una constancia provisional que expedirá el Instituto o las Secretarías de la Defensa Nacional y de
Marina, en su caso, con la sola comprobación de la relación familiar, sin perjuicio de atender de inmediato los casos de extrema urgencia,
a reserva de probar posteriormente el derecho que les asiste.

Capítulo Segundo:
Retiro, compensación y muerte del militar.
Artículo 21.Retiro es la facultad que tiene el Estado y que ejerce por conducto de las Secretarías de la Defensa Nacional y de Marina para
separar del activo a los militares al ocurrir alguna de las causales previstas en esta Ley.

Situación de retiro es aquella en que son colocados, mediante órdenes expresas, los militares con la suma de derechos y obligaciones que
fija esta Ley, al ejercer el Estado la facultad que señala el párrafo anterior. Los militares con licencia ilimitada para ser retirados deberán
presentar su solicitud ante las Secretarías de la Defensa Nacional o de Marina, en su caso.
Haber de retiro es la prestación económica vitalicia a que tienen derecho los militares retirados en los casos y condiciones que fija esta
Ley. Una vez integrado el haber de retiro en los términos del artículo 31 de la presente Ley, será considerado como un solo concepto para
todos los efectos legales.
Pensión es la prestación económica vitalicia a que tienen derecho los familiares de los militares en los casos y condiciones que fije esta
Ley.
Compensación es la prestación económica a que tienen derecho los militares retirados, en una sola exhibición, cada vez que el militar sea
puesto en situación de retiro, en los casos y condiciones que fija esta Ley.
Artículo 22. Tienen derecho a las prestaciones que establece el presente Capítulo, únicamente en los casos y condiciones que se
especifican:
I. Los militares que, encontrándose en situación de activo, pasen a la de retiro por órdenes expresas de las Secretarías de la Defensa
Nacional o de Marina;
II. Los familiares de los militares que fallezcan en activo o estando en situación de retiro, siempre que en este último caso se les haya
concedido haber de retiro o no hayan cobrado la compensación acordada;
III. Los miembros de los Cuerpos de Defensa Rurales inutilizados en actos del servicio o a consecuencia de ellos y los familiares de los que
mueran en las mismas circunstancias. Fuera de estos casos, los miembros de los Cuerpos de Defensas Rurales sólo tendrán
derecho a las retribuciones, prestaciones o estímulos que se establezcan en los términos del artículo 121 de la Ley Orgánica del
Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos;
IV. Los soldados, marineros y cabos que no sean reenganchados y pasen a la reserva, y
V. El personal de la milicia auxiliar que haya sido separado del activo por órdenes expresas de la Secretaría de origen, por no ser
necesarios sus servicios.
Artículo 23. El haber de retiro integrado como se establece en el artículo 31 y la compensación, así como la pensión, se cubrirán con cargo
al erario federal.
La cuantía del haber de retiro y de la pensión, tal como la estén percibiendo los beneficiarios, se incrementará al mismo tiempo y en igual
proporción en que aumenten los haberes de los militares en activo.
Artículo 24. Son causas de retiro:
I. Llegar a la edad límite que fija el artículo 25 de esta Ley;
II. Quedar inutilizado en acción de armas o como consecuencia de las lesiones recibidas en ella
III. Quedar inutilizado en otros actos del servicio o como consecuencia de ellos; incluyendo la inutilización que se produzca al trasladarse
el militar directamente de su domicilio al lugar donde preste sus servicios, así como el retorno directo de éste a su domicilio particular;
IV. Quedar inutilizado en actos fuera del servicio;
V. Estar imposibilitados para el desempeño de las obligaciones militares, por enfermedad que dure más de seis meses, pudiendo el
Secretario de la Defensa Nacional o, en su caso, el de Marina prorrogar este lapso hasta por tres meses más con base en el
dictamen expedido por dos médicos militares o navales en activo, en el que se establezca la posibilidad de recuperación en ese
tiempo, y
VI. Solicitarlo después de haber prestado por lo menos veinte años de servicios efectivos o con abonos.
Artículo 25. La edad límite de los militares para permanecer en el activo es la siguiente:
Para los individuos de tropa 50años.

Para los Subtenientes 51

Para los Tenientes 52

Para los Capitanes Segundos 53

Para los Capitanes Primeros 54

Para los Mayores 56

Para los Tenientes Coroneles 58

Para los Coroneles 60

Para los Generales Brigadieres 61

Para los Generales de Brigada 63

Para los Generales de División 65

Artículo 26. Los Diplomados de Estado Mayor, los que hayan obtenido un grado académico a nivel de licenciatura o superior, los
especialistas, técnicos, mecánicos y los servidores domésticos de instalaciones militares que presten sus servicios en las Fuerzas Armadas
Mexicanas, no obstante haber llegado a la edad límite que señala el artículo anterior, podrán continuar en el activo hasta por cinco años
más, cuando las Secretarías de la Defensa Nacional o de Marina lo estimen necesario.
Los Generales procedentes de las Armas del Ejército, de la Fuerza Aérea y los Almirantes de la Armada, también pueden ser retenidos en
el activo por una sola vez, mediante acuerdo presidencial, no obstante existir alguna causa de retiro, cuando a juicio del titular del Poder
Ejecutivo sean necesarios sus servicios.
Artículo 27. Los militares que por resolución definitiva pasen a situación de retiro ascenderán al grado inmediato únicamente para ese fin
y para el cálculo del beneficio económico correspondiente, considerando los años de servicios en relación con el tiempo en el grado, de
acuerdo con la tabla siguiente:

Años de Servicios Años en el Grado

20 10
22 9

24 8

26 7

28 6

30 5

35 4

40 o mas 3

Artículo 28. Los militares que ostenten el grado máximo en un servicio o especialidad que, por disposición legal, sea inferior al de General
de División ascenderán al grado inmediato, únicamente para efectos de retiro, si reúnen los requisitos señalados en la tabla precedente. Si
los haberes que presupuestalmente percibe en el activo son mayores que los que percibiría en el nuevo grado para efectos de retiro,
éstos se calcularán con base en los haberes del grado anterior.
Cuando fallezca el militar en situación de activo y hubiera satisfecho los requisitos de tiempo de servicios y de tiempo en el grado
especificados en la tabla anterior, sus familiares tendrán derecho a que, para el cálculo de su beneficio, se tome en cuenta el haber al que
hubiere tenido derecho al ascender el militar para efectos de retiro.
Artículo 29.Los militares retirados y los pensionistas tendrán obligación de pasar revista de supervivencia en los términos de las
disposiciones reglamentarias. Los Generales y Jefes del Ejército y la Fuerza Aérea, así como los Almirantes y Capitanes de la Armada de
México retirados, quedan exceptuados de esta obligación.
Artículo 30. Los militares que hayan sido retirados por enfermedad que dure más de seis meses podrán volver al activo cuando esta
enfermedad hubiere sido contraída en campaña o en actos del servicio y logren su curación definitiva, comprobada con dictámenes
expedidos por médicos militares o navales en servicio activo, que designe la Secretaría de la Defensa Nacional o la de Marina, en su caso,
siempre que no adquieran otra nacionalidad. Al ocurrir una nueva causal de retiro, se tramitará éste.
Cuando las necesidades de la Nación lo exijan, los militares retirados podrán ser llamados al activo, requiriéndose para ello acuerdo
suscrito por el Presidente de la República.
Al desaparecer el motivo anterior, los militares volverán a la situación de retiro, sin necesidad de que sobrevenga una nueva causa de
retiro.
En los casos anteriores se observarán las siguientes reglas:
a) Siempre que por cualquier motivo el militar retirado vuelva al activo, le corresponderá el último grado que ostentó en su
primera estancia en tal situación, no pudiendo conservar el grado que le fue conferido para efectos de retiro.
b) La vuelta al activo dejará insubsistentes los beneficios económicos correspondientes al primer retiro y, en el caso de que se
hubiere concedido compensación, su importe será reintegrado totalmente mediante descuentos quincenales de un
25% en los haberes de activo o de retiro, en su caso.
c) Al cómputo de servicios formulado para el primer retiro, el cual no podrá aumentarse ni disminuirse, se sumarán los nuevos
servicios, y el total obtenido servirá de base para el cálculo del nuevo beneficio.
d) Al tiempo en el grado ostentado en la permanencia anterior en el activo se sumará el nuevo tiempo si se conserva el mismo
grado.
e) Si se hubiere concedido compensación en el primer retiro y su importe no haya sido reintegrado totalmente, se deducirá lo
que corresponda de la nueva compensación o, en su caso, se harán descuentos quincenales de un 25% en sus haberes
de retiro hasta la total reintegración.
Artículo 31. Para integrar el monto total de:
I. Haber de retiro, se tomará como base el porcentaje del haber del grado con que vayan a ser
retirados y se adicionará a éste el 80% de dicho haber, más las primas complementarias del
haber que les corresponda por condecoraciones de perseverancia ya otorgadas, así como las
asignaciones de técnico, de vuelo, de salto o técnico especial y aquellas otras asignaciones de
técnico, cuando las estén percibiendo los militares en el momento en que ocurra alguna de las
causales de retiro señaladas en las fracciones I, II, III y IV del artículo 24 de esta Ley o bien al
cumplirse el plazo a que se refiere la fracción V del mismo precepto, o a la fecha en que se
formuló la solicitud mencionada en la fracción VI del artículo citado anteriormente;
III. A los militares que pasan a situación de retiro y se les computen 20 o más años de servicios
efectivos, se les fijará el haber de retiro como se indicó en la fracción I, aumentando los
porcentajes que se indican en la tabla siguiente:
Años de servicios Tanto por ciento
20 50%
21 51%
22 52%
23 53%
24 54%
25 55%
26 56%
27 57%
28 58%
29 59%
30 60%
31 62%
32 64%
33 66%
34 68%
35 70%
36 72%
37 74%
38 76%
39 78%
40 80%
41 82%
42 84%
43 86%
44 88%
45 ó más 90%
IV. Para la integración de la pensión por fallecimiento del militar fuera de actos del servicio, se
tomará como base el porcentaje del haber del grado que le hubiere correspondido al militar en
caso de retiro y se adicionará a éste el 80% de dicho haber, más las primas complementarias por
condecoraciones de perseverancia ya otorgadas, así como las asignaciones de técnico, de vuelo,
de salto o técnico especial y aquellas otras asignaciones de técnico y que estuviere percibiendo
el militar
V. a la fecha
La pensión por eldel fallecimiento;
fallecimiento del militar en situación de retiro con haber de retiro, se integrará
con el porcentaje del haber del grado que se reconoció al militar para efectos de retiro, más el
80% de dicho haber y las primas de perseverancia y asignaciones que se le hubieren reconocido
en su haber de retiro.
Para los efectos de las fracciones anteriores, el haber de retiro, pensión o compensación serán
calculados con base en el haber fijado en los tabuladores autorizados por la Secretaría de Hacienda y
Crédito Público o en el Presupuesto de Egresos de la Federación vigente, en la fecha en que el militar
cause alta en situación de retiro o en la reserva o baja por fallecimiento.
Artículo 32.Los haberes de retiro, compensaciones y pensiones quedan exentos de todo impuesto. Sólo podrán reducirse por adeudos
contraídos con el Instituto por créditos hipotecarios o resolución judicial en caso de alimentos. No podrán ser materia de cesión ni de
compensación, salvo cuando provenga de crédito a favor del Estado por error en el pago del haber de retiro, compensación o pensión. En
este caso, el descuento se hará efectivo hasta el veinticinco por ciento del importe de la percepción periódica.
Artículo 33.Tienen derecho al haber de retiro integrado, calculado en la forma establecida en el artículo 31 de esta Ley:
I. Los militares inutilizados en acción de armas o a consecuencia de lesiones recibidas en ella;
II. Los militares que tuviesen las asignaciones de técnico, de vuelo, de salto o técnico especial, que se inutilicen en actos propios de su
servicio;
I. Los militares inutilizados en otros actos del servicio o a consecuencia de éstos, siempre que su inutilización se clasifique en la
primera categoría, conforme a las tablas anexas a esta Ley. También tienen derecho al mismo beneficio los comprendidos en la
segunda categoría de inutilización, si tienen 14 o más años de servicio;
IV. Los militares que hayan cumplido 30 o más años de servicios;
V. El personal que constituyó orgánicamente la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana que participó en la Segunda Guerra Mundial,
formando parte de unidades que combatieron en el Lejano Oriente, en el periodo comprendido entre el dieciséis de julio de
mil novecientos cuarenta y cuatro y el primero de diciembre de mil novecientos cuarenta y cinco, siempre que figure en la
relación oficial; y
VI. El personal de la Armada de México, embarcado en la flota de Petróleos Mexicanos durante el tiempo de la Segunda Guerra Mundial,
siempre que figure en la relación oficial. El personal de la Armada de México embarcado en las unidades a flote de la misma
que, en cumplimiento de órdenes de operaciones, escoltaron a embarcaciones de la citada flota de Petróleos y de la Marina
Mercante Nacional, durante el mismo periodo de guerra.
Artículo 34.Los militares inutilizados en actos del servicio o a consecuencia de éstos, comprendidos en la fracción III del artículo 33 de esta
Ley, con tiempo de servicios menor de 14 años y cuya inutilización se clasifique en la segunda categoría tendrán derecho a un haber de
retiro igual a un porcentaje sobre el haber calculado conforme al artículo 31, en que se tomarán en cuenta los años de servicios, en la
forma siguiente:
Años de Servicios Segunda Categoría de Inutilización
10 o menos. 80%

11 85%

12 90%

13 95%

Artículo 35. Los militares que hayan llegado a la edad límite que fija el artículo 25 de esta Ley; los que se hayan inutilizado fuera de actos
del servicio, los imposibilitados para el desempeño de las obligaciones militares a causa de enfermedad que dure más de seis meses y los
que soliciten su retiro voluntariamente, siempre que en todos los casos anteriores se les computen cuando menos 20 años de servicios,
tienen derecho a un haber de retiro, en cuya cuota se tomarán en cuenta los años de servicios en la forma siguiente:
Años de Servicios Tanto por Ciento

20 60%

21 62%

22 65%

23 68%

24 71%

25 75%

26 80%

27 85%

28 90%

29 95%

Los militares con padecimientos catalogados en la tercera categoría o con trastornos funcionales de menos del 20% que ameriten cambio
de arma, cuerpo o servicio podrán ser cambiados del que pertenezcan, a juicio de la Secretaría de la Defensa Nacional o de Marina, en su
caso, de la siguiente manera:
I. Para el personal del activo del Ejército y Fuerza Aérea, se estará a lo dispuesto en el artículo 164 de la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza
Aérea Mexicanos;
II. El personal del activo de la Armada podrá ser cambiado de un cuerpo a un servicio, de un servicio a otro, de una escala y especialidad a
otra, debiendo recibir un curso de capacitación. Su nueva patente o nombramiento se expedirá con la antigüedad que tenga el interesado
en su empleo.
Artículo 36. Tienen derecho a compensación los militares que tengan cinco o más años de servicio, sin llegar a veinte, que se encuentren
comprendidos en los siguientes casos:
I. Haber llegado a la edad límite que fija el artículo 25 de esta Ley;
II. Haberse inutilizado en actos fuera de servicio;
III. Estar en el caso previsto por la fracción V del artículo 24 de esta Ley;
IV. Haber causado baja en el activo y alta en la reserva los soldados, marineros y cabos que no hayan sido reenganchados, y
V. El personal de la milicia auxiliar que haya sido separado del activo por órdenes expresas de la Secretaría de origen por no ser necesarios
sus servicios.
Artículo 37. La compensación a que se refiere el artículo anterior será calculada conforme a la tabla siguiente:
Años de Servicio Meses de Haber

5 6

6 7

7 8

8 10

9 12

10 14

11 16

12 18

13 20

14 22

15 24

16 26

17 28

18 30

19 32

Artículo 38.Se consideran familiares de los militares, para los efectos de pensión y/o compensación:
I. La viuda o el viudo solos o en concurrencia con los hijos o éstos solos, si son menores de edad; o si son mayores y que no hayan
contraído matrimonio, si comprueban cada año, mediante la presentación del certificado de estudios correspondiente que se
encuentran estudiando en instituciones oficiales o con reconocimiento de validez oficial de nivel medio superior o superior,
con límite hasta de 25 años, que no tengan un trabajo remunerado; así como los mayores de edad incapacitados o
imposibilitados para trabajar en forma total y permanente;
II. La concubina o el concubinario solos o en concurrencia con los hijos, o éstos solos que reúnan las condiciones a que se refiere la
fracción anterior, siempre que, por lo que hace a la concubina o concubinario, existan las siguientes circunstancias:
a). Que tanto el militar como la persona que se ostente como concubina o concubinario hayan permanecido libres de
matrimonio durante su unión, y
b). Que haya habido vida marital durante los cinco años consecutivos anteriores a la muerte, o bien que durante su relación
de concubinato hayan procreado hijos;
III. La madre;
IV. El padre;
V. La madre conjuntamente con el padre, y
VI. Los hermanos menores, los mayores incapacitados y los imposibilitados para trabajar en forma total y permanente. Si se trata de
hermanas, mientras permanezcan solteras.
Artículo 39. Los familiares mencionados en cada una de las fracciones del artículo anterior excluyen a los comprendidos en las siguientes,
salvo los casos de los padres considerados conjunta o separadamente, los cuales pueden concurrir con los familiares señalados en las
fracciones I, II, III y IV, siempre que demuestren su dependencia económica con el militar.
Artículo 40.Los familiares del militar muerto en el activo en actos del servicio o como consecuencia de ellos tienen derecho a una pensión
equivalente al 100% del haber del grado que le hubiere correspondido para efectos de retiro, y el 100% del sobrehaber, de las primas
complementarias por condecoración de perseverancia y de las asignaciones de técnico que estuviere percibiendo el militar al ocurrir el
fallecimiento. En caso de que haya fallecido fuera de actos del servicio, los familiares tendrán derecho a una pensión equivalente al 100%
del haber de retiro integrado como lo señala el artículo 31 de esta Ley que le hubiere correspondido en la fecha de su fallecimiento o, en
su caso, a una compensación de igual cuantía a la que hubiere correspondido al militar en la misma fecha.
También tendrán derecho a pensión los familiares del militar muerto en el activo durante el traslado del domicilio al lugar donde prestaba
sus servicios o viceversa.
Los familiares del militar muerto en situación de retiro y a quien se le hubiere otorgado haber de retiro, tienen derecho a una pensión
equivalente al 100% del importe de dicho haber.
Artículo 41. Si hubiere varios familiares con derecho a pensión o compensación, el importe de éstas se dividirá por partes iguales entre los
beneficiarios.
Cuando se suspendan o extingan los derechos o pensiones de un copartícipe, su parte acrecentará proporcionalmente la de los demás.
Artículo. 42. Si otorgada una pensión aparecen otros familiares con derecho a la misma, se les hará extensiva, pero sólo percibirán su
parte desde la fecha en que les sea concedida, sin que puedan reclamar el reintegro de las cantidades cobradas por los primeros
beneficiarios. Pagada la compensación, los familiares que se presenten con posterioridad no tendrán derecho a reclamar nuevo pago.
Artículo 43. En el caso de que dos o más interesados reclamen derechos a pensión o compensación como cónyuges supérstite de algún
militar, exhibiendo sus respectivas actas del Registro Civil, se suspenderá el trámite del beneficio hasta que se defina judicialmente la
situación, sin perjuicio de continuarlo por lo que respecta a los derechos de los hijos y los padres, en su caso. Al concedérseles el beneficio
a estos últimos, se reservará una cuota, parte que se aplicará al cónyuge supérstite que en la forma anteriormente indicada acredite su
derecho.
Artículo 44. Cuando un interesado, ostentándose cónyuge supérstite del militar, se presente a reclamar beneficio cuando ya se haya
concedido pensión a otra persona por el mismo concepto, sólo se resolverá dejar insubsistente el beneficio otorgado, con apoyo en una
sentencia ejecutoriada en la que se declare la nulidad del matrimonio que sirvió de base a tal beneficiario. Si el segundo solicitante reúne
los demás requisitos legales; se le concederá pensión, la cual percibirá a partir de la fecha en que se hubiere dejado insubsistente la
anterior, sin que tenga derecho a reclamar las cantidades cobradas por el primer beneficiario.
Artículo 45. Las pensiones fijadas en esta Ley serán pagadas a partir del día siguiente de la muerte del militar.
Artículo 46. Los requisitos exigidos por esta Ley a los familiares de un militar para tener derecho a las prestaciones derivadas de la muerte
de éste deben estar reunidos al acaecer el fallecimiento.
Artículo 47. Los hijos adoptivos sólo tendrán derecho a los beneficios que establece esta Ley cuando la adopción se haya hecho por el
militar antes de haber cumplido 45 años de edad.
Artículo 48. El derecho para recibir haber de retiro o compensación se origina por la resolución definitiva dictada por el Instituto y
sancionada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. El haber de retiro se cubrirá a partir de la fecha de alta en situación de retiro.
Artículo 49. El derecho para percibir pensión o compensación en favor de familiares de los militares, se origina por la resolución definitiva
dictada por el Instituto y sancionada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, pero la pensión se cubrirá a partir del día siguiente al
de la muerte del militar.
Artículo 50. La baja en el Ejército, Fuerza Aérea y Armada de México, salvo la que se ordene por muerte del militar y la señalada en la
fracción V del artículo 36 de esta Ley, extingue todo derecho a reclamar haber de retiro, compensación o pensión que se hubiere
generado durante la prestación de los servicios militares.
Artículo 51.Los derechos a percibir beneficios de retiro se pierden por alguna de las siguientes causas:
I. Baja del Ejército, Fuerza Aérea o Armada de México;
II. Sentencia ejecutoriada que origine la pérdida del beneficio;
III. Por adquirir otra nacionalidad estando en activo; y
IV. Por dejar de percibir haber de retiro o compensación ya otorgadas o sancionadas sin hacer gestiones de cobro en un lapso de tres
años.
Artículo 52.Los derechos a percibir compensación o pensión se pierden para los familiares por alguna de las siguientes causas:
I. Renuncia;
II. Sentencia ejecutoriada que origine la pérdida del beneficio;
III. Llegar a la mayoría de edad los hijos pensionados, siempre que no estén incapacitados, legalmente imposibilitados de una manera
permanente y total para ganarse la vida o estudiando; en este último caso, se amplía hasta los 25 años, en los términos
señalados en el artículo 38 de esta Ley;
IV. Contraer matrimonio o vivir en concubinato el cónyuge supérstite, las hijas y hermanas solteras; o en nuevo concubinato la concubina
y el concubinario;
V. Dejar de percibir una pensión o una compensación ya otorgada y sancionada sin hacer gestión de cobro en un lapso de tres años, y
VI. Por no hacer trámite alguno de gestión de beneficio durante los cinco años siguientes a la muerte del militar.
Artículo 53. La renuncia de derechos para percibir beneficios económicos nunca será en perjuicio de terceros. Si la formulase algún
militar, sus familiares percibirán la compensación o la pensión que les corresponda conforme a esta Ley, al ocurrir el fallecimiento de
aquél. Si la renuncia proviene de un familiar de militar, su parte acrecentará proporcionalmente la de los demás familiares, si los hubiere.
Artículo 54. Los términos a que se refieren las fracciones V y VI del artículo 52 de esta Ley no proceden para los menores o incapacitados.
Artículo 55. En caso de fallecimiento de un militar, sus beneficiarios tendrán derecho a que se les cubra, por concepto de pagas de
defunción, el equivalente a cuatro meses del haber y del sobrehaber, más cuatro meses de asignaciones cuando las estuviere percibiendo
en la fecha del deceso, o cuatro meses del haber de retiro, en su caso, para atender los gastos de sepelio.
Si fuere veterano de la Revolución reconocido por la Secretaría de la Defensa Nacional, sus deudos recibirán el importe de dos meses más
de esos haberes o haberes de retiro.
Esta prestación será cubierta por la Unidad Ejecutora de Pagos correspondiente o quien haga sus veces, donde se cubran los haberes o
haberes de retiro y demás emolumentos del militar de que se trate.
Artículo 56. Cuando no hubiere constancia de afiliación de familiares o los deudos del militar fallecido no acudieren a atender la
inhumación, la autoridad militar o naval correspondiente tendrá la obligación de encargarse del sepelio. Los gastos originados por el
mismo se cubrirán por la Unidad Ejecutora de Pagos de acuerdo con su comprobación y nunca podrán ser mayores de la cantidad
equivalente señalada en el artículo anterior.
Artículo 57.Los Generales, Jefes, Oficiales, y sus equivalentes en la Armada tendrán derecho a que se les otorgue el equivalente a veinte
días de haber o haber de retiro, más asignaciones, cuando las estuvieren percibiendo, como ayuda para los gastos de sepelio en caso de
defunción del cónyuge, concubina, concubinario, del padre, de la madre o de algún hijo. En los mismo casos, el personal de tropa y de
marinería tendrán derecho a que se le otorgue el equivalente a cuarenta días de haberes o haberes de retiro para igual fin, sumadas las
asignaciones que estuviere percibiendo.
En el caso de padres que tengan varios hijos militares, la ayuda para gastos de sepelio se le cubrirá al hijo que los haya efectuado.
Esta prestación será cubierta por la Unidad Ejecutora de Pagos correspondiente o quien haga sus veces dependiente de la Tesorería de la
Federación, donde se cubran los haberes o haberes de retiro y demás emolumentos del militar de que se trate.
Capítulo Tercero:
Fondo de trabajo, fondo de ahorro, seguro de vida militar y seguro colectivo de retiro.
Artículo 58.El fondo de trabajo estará constituido con las aportaciones que el Gobierno Federal realice a favor de cada elemento de tropa
y personal de tripulación, equivalente al 11% de sus haberes, a partir de la fecha en que causa alta o sea reenganchado hasta que obtenga
licencia ilimitada, o bien quede separado del activo o ascienda a oficial.
Este fondo será administrado por el Banco Nacional del Ejército, Fuerza Aérea y Armada, SNC, conforme a su Ley Orgánica.
Artículo 59.Para constituir el fondo de ahorro los Generales, Jefes, Oficiales y sus equivalentes en la Armada en servicio activo, deberán
aportar una cuota quincenal equivalente al 6% de sus haberes. Al Gobierno Federal le corresponderá efectuar una aportación de igual
monto. Este fondo será administrado por el Banco Nacional del Ejército, Fuerza Aérea y Armada, SNC, conforme a su Ley Orgánica.
Artículo 60. El seguro de vida militar es la prestación que tiene por objeto proporcionar un beneficio económico a los beneficiarios o
familiares de los militares por el fallecimiento de éstos, cualquiera que sea la causa de la muerte, así como a los militares que hayan
causado baja del activo y alta en situación de retiro por inutilidad clasificada en primera o segunda categorías, de conformidad con las
tablas anexas en esta Ley, contraída en actos del servicio o como consecuencia de ellos.
Artículo 61. El Instituto administrará el fondo del seguro de vida militar.
Artículo 62. Tienen derecho a este seguro:
I. El personal militar en activo y el que se encuentre en situación de retiro con derecho a percibir haberes de retiro;
II. Los cadetes y alumnos de los planteles militares que no perciban haberes;
III. Los soldados del Servicio Militar Nacional obligatorio que se encuentren bajo bandera encuadrados en las unidades del Servicio Militar
Nacional, del Ejército, Fuerza Aérea y Armada de México;
IV. El personal de los Cuerpos de Defensas Rurales que fallezca en actos del servicio o a consecuencia de ellos, y
V. Los militares procesados o sentenciados que no hayan perdido su personalidad militar.
Artículo 63. Es obligación del Instituto pagar por concepto de suma asegurada:
I. El equivalente a cuarenta meses de haberes y sobrehaberes para las Fuerzas Armadas o del sueldo base de servidor público, autorizado
conforme a los tabuladores correspondientes que los militares se encuentren disfrutando. En caso de que exista diferencia
entre el sueldo base de servidor público y las percepciones anteriormente señaladas, se efectuará el cómputo conforme a la
percepción mayor en los siguientes casos:
a). Por fallecimiento del militar en servicio activo, siendo entregada la suma asegurada a sus beneficiarios, y
b). Por causar baja del activo y alta en situación de retiro por inutilidad clasificada en la primera o segunda categorías, de
conformidad con las tablas anexas a esta Ley, contraída en actos del servicio o como consecuencia de ellos, siendo
entregado el importe respectivo al militar asegurado o a su representante legal, en su caso.
II. En caso de fallecimiento del militar en situación de retiro que estuviere percibiendo haber de retiro, el Instituto pagará por concepto de
suma asegurada el equivalente a cuarenta meses de su haber de retiro, siendo entregado el importe respectivo directamente
a sus beneficiarios.
III. En caso de fallecimiento o inutilidad en primera o en segunda categoría, de conformidad con las tablas anexas a esta Ley, contraída en
actos del servicio o como consecuencia de ellos, el Instituto pagará por concepto de suma asegurada el equivalente a
cuarenta meses de haberes y sobrehaber mínimo vigente para las Fuerzas Armadas que corresponda a los siguientes
miembros:
a). Al personal militar que estudie en planteles militares y que no perciba haberes, el cómputo de la suma asegurada será con
base en el haber y el sobrehaber mínimo vigente para las Fuerzas Armadas en la República que corresponda a un
Sargento Primero en servicio activo o a su equivalente en la Armada, y
b). Al personal de Defensas Rurales, así como a los soldados o marineros del Servicio Militar Nacional obligatorio que se
encuentren bajo bandera encuadrados en las unidades del Servicio Militar Nacional de las Fuerzas Armadas
Mexicanas, adscritos a los mandos territoriales, el cómputo de la suma asegurada será con base en el haber y
sobrehaber mínimo vigente para las Fuerzas Armadas en la República Mexicana que corresponda a un soldado o su
equivalente en la Armada.
IV. No tendrán derecho al seguro de vida militar los militares que causen baja definitiva de las Fuerzas Armadas Mexicanas por haberla
solicitado, por mala conducta, por haber permanecido prófugo de la justicia militar, o bien por efectos de sentencia
ejecutoria que determine dicha baja o la destitución del empleo militar.
Artículo 64. El pago de la suma asegurada, en cualquiera de los casos, se hará en una sola exhibición directamente a los beneficiarios del
militar fallecido; tratándose de inutilidad la entrega se hará al mismo militar asegurado o a la persona legalmente acreditada por él, según
proceda.
Artículo 65. El pago de la suma asegurada por inutilidad excluye el pago de la suma asegurada por fallecimiento.
Artículo 66. El importe de la prima correspondiente al seguro de vida de los militares en servicio activo estará a cargo del Gobierno
Federal y será del 1.8% (uno punto ocho por ciento) de los haberes y el sobrehaber que disfrute el militar en la República Mexicana o del
sueldo base de servidor público autorizado conforme a las percepciones correspondientes.
Artículo 67. El importe de la prima que corresponda a cargo del Gobierno Federal será aportado al Instituto de Seguridad Social para las
Fuerzas Armadas Mexicanas por conducto de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público con cargo a los presupuestos de las Secretarías
de la Defensa Nacional y de Marina en sus partes correspondientes y se cubrirá por trimestres adelantados.
Artículo 68. En ningún caso se podrá disponer, para fines distintos de los que expresamente determina esta Ley, del dinero o bienes
afectos al fondo del seguro de vida militar.
Artículo 69.El seguro de vida militar comprende el régimen potestativo, el cual se regula conforme a lo siguiente:
Artículo 71. Aquellos militares que se encuentren gozando de licencia ilimitada o licencia especial sin goce de haberes, así como los que
hayan causado alta en situación de retiro con compensación y que no se acogieron al régimen potestativo del seguro de vida militar
conforme al esquema anterior, no podrán adherirse a los beneficios derivados del esquema vigente del seguro de vida militar potestativo.
Artículo 72. El fondo de seguro de vida militar a cargo del Instituto se integra con los siguientes recursos:
I. Con los recursos que a la fecha mantiene el Instituto en el fondo del seguro de vida militar;
II. Con las aportaciones que realice el Gobierno Federal por conducto de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público correspondientes a la
prima del seguro de vida militar;
III. Con las aportaciones provenientes del personal militar que se adhiera al régimen potestativo del mismo seguro, y
IV. Con los rendimientos y demás productos financieros que se obtengan con motivo de las inversiones de los recursos señalados en las
fracciones precedentes.
Artículo 73.En el seguro de vida militar obligatorio, como en el potestativo, los militares podrán designar beneficiarios libremente. Las
designaciones se formularán en el documento de afiliación o en escrito por triplicado dirigido al Instituto, con las firmas de dos testigos y
la del asegurado, y su huella digital o sólo con ésta en caso de que no supiera firmar o estuviere impedido físicamente para hacerlo.
Artículo 74. Las designaciones de beneficiario pueden ser revocadas libremente, con las formalidades que se mencionan en el artículo
anterior. Una designación posterior revoca la anterior.
En el supuesto de que una nueva designación de beneficiarios no se reciba en el Instituto dentro del plazo a que se refiere el artículo 177
de esta Ley, el pago se realizará al último beneficiario de que se tenga conocimiento, sin responsabilidad para el Instituto ni para la
Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
Artículo 75. La calidad de beneficiario es personal e intransmisible por herencia.
Los derechos del beneficiario sobre la suma asegurada, una vez ocurrido el siniestro, sí son transmisibles por herencia.
Artículo 76. Cuando los beneficiarios sean varios, la suma asegurada se entregará:
I. De acuerdo con los porcentajes que hubiere señalado el militar asegurado;
II. Por partes iguales, en caso de que el militar asegurado no hubiere hecho señalamiento de los porcentajes, y
III. Si algún beneficiario muere o pierde sus derechos antes de que fallezca el militar, su parte acrecentará la del o la de los demás
beneficiarios al fallecer el asegurado.
Artículo 77.Si al morir el militar no existiere designación de beneficiarios conforme a esta Ley, el seguro se pagará a los familiares de
acuerdo con la prelación siguiente:
I. Al cónyuge o, si no lo hubiere, a la concubina o al concubinario, en los términos de los artículos 38, fracción II, incisos a) y b), y 160 de
esta Ley, en concurrencia con los hijos del militar por partes iguales;
II. La madre;
III. El padre, y
IV. Los hermanos.
La existencia de alguno o algunos de los beneficiarios mencionados en cada fracción excluye a los comprendidos en las fracciones
siguientes.
Artículo 78. El Instituto al tener conocimiento del fallecimiento del militar, deberá notificar de inmediato y fehacientemente al o a los
beneficiarios designados o, en su caso, a los familiares de la designación hecha a su favor.
Artículo 79. Cuando proceda el pago del seguro al cónyuge, o en su caso a la concubina o al concubino, los hijos y los padres del militar
fallecido, el Instituto cubrirá su importe sin más requisitos que la presentación de la credencial correspondiente de afiliación. En cualquier
otro caso, se comprobará la personalidad con una identificación oficial.
Artículo 80. El Instituto pagará a los beneficiarios designados el monto de la suma asegurada que corresponda dentro de un plazo que no
será menor de quince ni mayor de veinte días hábiles siguientes a aquel en que se acredite la muerte del militar. Para tal efecto, el
beneficiario deberá entregar a este organismo la documentación siguiente:
I. En el caso de los militares fallecidos en el activo:
a). Copia certificada del acta de defunción del asegurado o, de ser el caso, orden de baja por desaparición.
b). Solicitud de pago del o de los beneficiarios.
c). Identificación del o los beneficiarios.
d). Certificado de último pago, emitido por la Unidad Ejecutora de Pagos correspondiente.
II. Para los militares fallecidos en situación de retiro:
a). Copia certificada del acta de defunción del asegurado.
b). Solicitud de pago del o los beneficiarios.
c). Identificación oficial del o los beneficiarios.
d). Ultimo talón de pago del haber de retiro emitido por este Instituto.
III. Para los militares fallecidos que se encuentran acogidos al seguro de vida militar potestativo:
a). Copia certificada del acta de defunción del asegurado.
b). Solicitud de pago del o los beneficiarios.
c). Identificación oficial del o los beneficiarios.
d). Comprobante del último pago de la prima correspondiente.
IV. Para el pago de la suma asegurada por inutilidad clasificada en primera o segunda categorías en actos del servicio o como
consecuencia de ellos de los militares en activo, de conformidad con las tablas anexas a esta Ley, y que causen alta en
situación de retiro con derecho a percibir haber de retiro:
a). Orden de baja expedida por la Secretaría correspondiente.
b). Solicitud de pago.
c). Certificado de último pago emitido por la Unidad Ejecutora de Pagos correspondiente.
d). Identificación oficial del militar o de su representante legal, así como la documentación que acredite tal personalidad.
Artículo 81. Todas las acciones de cobro del beneficio del seguro de vida militar que se deriven de lo estipulado en el presente Capítulo,
prescribirán en dos años para los beneficiarios designados por el asegurado y en tres años para los familiares señalados en el artículo 77
de esta Ley; tratándose de fallecimiento, dicho término se computará a partir del suceso; en caso de inutilidad o desaparición, el término
de dos años empezará a computarse desde el día en que la Secretaría correspondiente gire la orden de baja del servicio activo por dichos
supuestos.
Artículo 82. El Instituto podrá disponer y utilizar hasta el 0.5% (cero punto cinco por ciento) anual del total de los recursos que integran el
fondo para el seguro de vida militar, por concepto de gastos de administración y operación del mismo, para lo cual el Instituto informará a
la Junta Directiva en los periodos que se determine sobre los resultados de la administración del fondo.
Artículo 83. El Instituto, con base en los estudios y cálculos actuariales que realice con el fin de apoyar el desarrollo y la administración del
seguro de vida militar, podrá incrementar los beneficios del seguro, previa autorización de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público; en
todo caso, el incremento de los beneficios será con cargo a los recursos disponibles que a esa fecha integren el fondo del seguro de vida
militar.
Artículo 84. La Junta Directiva dictará las disposiciones administrativas internas que estime convenientes para mejorar y regular el servicio
del seguro de vida militar; en ningún caso, destinará sus recursos financieros para fines distintos a los previstos por esta Ley.
Artículo 85. Conforme a lo dispuesto en el artículo 90 de esta Ley, es responsabilidad del Instituto operar y administrar el seguro colectivo
de retiro en beneficio de los miembros de las Fuerzas Armadas Mexicanas.
Artículo 86. El seguro colectivo de retiro protegerá a los integrantes del Ejército, Fuerza Aérea y Armada en servicio activo, que perciban
haber y sobrehaber y estén aportando las primas correspondientes.
Artículo 87. La suma asegurada se otorgará por una sola vez a los militares que causen baja del activo y alta en situación de retiro con
derecho a percibir haber de retiro o a sus beneficiarios en los casos siguientes:
I. A quienes soliciten su retiro y hayan cumplido 20 o más años de servicios efectivos prestados;
II. A quienes por haber cumplido la edad límite en el grado que ostenten, de conformidad con esta Ley, pasen a situación de retiro y hayan
cumplido 20 o más años de servicios efectivos prestados;
III. A los militares inutilizados en actos dentro del servicio o como consecuencia de ellos en primera o segunda categoría, de conformidad
con las tablas anexas a esta Ley, sin tomar en cuenta los años de servicios efectivos prestados; en su caso, dicha suma
asegurada será pagada a la persona legalmente acreditada por el militar;
IV. A los beneficiarios de los militares que fallezcan en actos dentro del servicio o como consecuencia de ellos, sin tomar en cuenta los
años de servicios efectivos prestados;
V. A los militares inutilizados en actos fuera del servicio en primera o segunda categoría, de conformidad con las tablas anexas a esta Ley,
y que hayan cumplido 20 o más años de servicios efectivos prestados; en su caso, dicha suma asegurada será pagada a la
persona legalmente acreditada por el militar, y
VI. A los beneficiarios de los militares que fallezcan en actos fuera del servicio y hayan cumplido 20 o más años de servicios efectivos
prestados.
Para estos efectos, se consideran beneficiarios a aquellos que el militar hubiere designado; ante la falta de dicha designación, se atenderá
a la prelación prevista en el artículo 77 de esta Ley.
Artículo 88. No tendrán derecho al seguro colectivo de retiro los militares que causen baja definitiva de las Fuerzas Armadas Mexicanas
por las causas siguientes:
I. Por haberla solicitado, sin importar el tiempo de servicios que hayan prestado;
II. Por mala conducta, y
III. Por haber permanecido prófugos de la justicia militar, o bien por efectos de sentencia que haya causado ejecutoria que
determine dicha baja o la destitución del empleo militar.
Artículo 89. La suma asegurada se calculará conforme a las reglas siguientes:
Años de Servicios Factor (meses)

20 16

21 17

22 18

23 19

24 20

25 21

26 22
27 23

28 24

29 25

30 27

31 28

32 29

33 30

34 31

35 32

36 34

37 35

38 36

39 37

40 40

41 41

42 42

43 43

44 44

45 45

46 46

47 47

48 48

49 49

50 o más 50

A los militares que se inutilicen en actos del servicio o como consecuencia de ellos en primera o segunda categoría, de conformidad con
las tablas anexas a esta ley; así como a los beneficiarios de los militares que fallezcan en actos dentro del servicio o como consecuencia de
ellos, se les cubrirá como suma asegurada el equivalente a 50 meses del haber y sobrehaber mínimo vigente de su grado para las Fuerzas
Armadas, independientemente de sus años de servicios efectivos prestados.
A los militares que cuenten con menos de 20 años de servicios, que se inutilicen en actos del servicio o como consecuencia de ellos, en
tercera categoría, de conformidad con las tablas anexas a esta Ley, se les cubrirá como suma asegurada el equivalente a 16 meses del
haber y sobrehaber mínimo vigente de su grado para las Fuerzas Armadas, independientemente de sus años de servicios efectivos
prestados.
Artículo 90. El importe de la prima mensual correspondiente al seguro colectivo de retiro se integrará de la siguiente forma:
I. El 0.5% (cero punto cinco por ciento) del total de los haberes mensuales de todos los militares en activo de acuerdo con su jerarquía, y
por;
II. El 3.0% (tres punto cero por ciento) del total de los haberes y sobrehaber mínimo vigente mensual, de los militares en activo de
acuerdo con su jerarquía;
III. El 0.5% (cero punto cinco por ciento) a que se refiere la fracción I será cubierto con cargo al presupuesto de las Secretarías de la
Defensa Nacional y de Marina de acuerdo con el número de integrantes en servicio activo de cada Secretaría. Para integrar la
parte de la prima mensual a que se refiere la fracción II, cada militar deberá aportar el 3.0% (tres punto cero por ciento) del
haber y sobrehaber mínimo vigente mensual, el cual será retenido por dichas Secretarías;
IV. El personal de procesados o sentenciados que se mantengan en servicio activo podrán aportar directamente al Instituto la prima del
3.0% (tres punto cero por ciento) a que se refiere la fracción II de este artículo. En este caso, el 0.5% (cero punto cinco por
ciento) a que se refiere la fracción I será cubierto con cargo al presupuesto de la Secretaría correspondiente. Las
aportaciones de la prima mensual hechas por estos militares les otorgará el derecho de que el tiempo en que estén en dichas
situaciones les sea considerado como tiempo de servicios efectivos prestados, únicamente para efectos de este seguro;
V. En los casos de licencia ilimitada durante los 6 y 4 años que la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea o la de la Armada,
respectivamente, les concede para solicitar el reingreso, así como en los casos de licencia especial, los militares podrán
aportar directamente al Instituto las primas a que se refieren las fracciones I y II de este artículo, siempre y cuando lo
manifiesten por escrito dentro de los 30 días siguientes a la fecha en que se les conceda la licencia. Las aportaciones de la
prima mensual hechas por estos militares durante la citada licencia, les otorgará el derecho de que el tiempo en que estén en
dicha situación les sea considerado como tiempo de servicios efectivos prestados, únicamente para efectos de este seguro, y
VI. Todas las cantidades anteriores, deberán ser entregadas al Instituto dentro de los cinco días siguientes al pago de la primera quincena
de cada mes.
Artículo 91. La devolución de las aportaciones se realizará conforme a lo siguiente:
I. Se devolverán las aportaciones que efectivamente hubieren realizado los militares, desde la entrada en vigor del presente seguro más
un 20% de lo aportado, a las siguientes personas:
a). A los militares que causen baja definitiva de las Fuerzas Armadas Mexicanas por haberla solicitado;
b). Al personal de tropa del Ejército, Fuerza Aérea y clases y marinería de la Armada que causen baja por haber cumplido su
contrato de servicios;
c). A los militares auxiliares que causen baja después de haber cumplido el contrato de servicios respectivo;
d). A los militares que se les otorgue licencia ilimitada y tengan derecho a compensación al momento de la separación del
servicio activo;
e). A los militares que se inutilicen en actos fuera del servicio, en primera o segunda categoría, de conformidad a las tablas
anexas a esta Ley y que no hayan cumplido 20 años de servicios efectivos prestados;
f). A los beneficiarios de los militares que fallezcan en actos fuera del servicio y que no hayan cumplido 20 años de servicios
efectivos prestados, y
g). A los militares que causen baja del activo por haberse inutilizado en tercera categoría en actos fuera del servicio y que no
hayan cumplido 20 o más años de servicios efectivos prestados.
II. A los militares o sus beneficiarios que tengan derecho a recibir la suma asegurada de conformidad con el artículo 87 de esta Ley,
además de aquellas aportaciones mensuales que cada militar hubiere realizado entre el año cumplido y el subsecuente y no
se hubieren considerado para efectos de dicha suma asegurada;
III. A los militares que causen baja definitiva de las Fuerzas Armadas Mexicanas por mala conducta o por efectos de sentencia ejecutoria
que determine dicha baja o la destitución del empleo militar, les serán devueltas únicamente las cantidades que por
concepto de sus aportaciones hubieren realizado sin importar el tiempo de servicios efectivos prestados, y
IV. Quedan excluidos de la devolución señalada en este artículo los militares que causen baja definitiva de las Fuerzas Armadas por haber
permanecido prófugos de la justicia militar.
Artículo 92. El Instituto será el encargado de pagar al militar o a sus beneficiarios el importe del seguro colectivo de retiro o la devolución
de lo aportado, dentro de los cinco días hábiles siguientes a la fecha en que el militar o sus beneficiarios entreguen al Instituto la
documentación siguiente:
I. El militar deberá entregar solicitud de pago, la orden de baja del activo, certificado de servicios efectivos prestados, y copia fotostática
de su identificación oficial, y
II. Los beneficiarios del militar fallecido o desaparecido deberán entregar la solicitud de pago, el acreditamiento de la defunción del
militar, las órdenes de baja, copia fotostática de la identificación oficial del o los beneficiarios y, en su caso, certificado de
servicios prestados.
Artículo 93. Las Secretarías de la Defensa Nacional y de Marina informarán del fallecimiento de los militares al Instituto, el cual tendrá la
obligación de notificar fehacientemente por escrito a los beneficiarios para los efectos de este seguro.
Artículo 94. El derecho del militar a reclamar el seguro colectivo de retiro o la devolución de aportaciones prescribirá en dos años,
contados a partir de la fecha en que cause baja del activo y alta en situación de retiro.
Para los beneficiarios, este término comenzará a partir de la fecha en que el Instituto les notifique por escrito su derecho a recibir el pago
de la suma asegurada o la devolución de las cantidades aportadas, según sea el caso. Dicha notificación se realizará en el domicilio de los
beneficiarios que se tengan registrados, en un término no mayor de 30 días, a partir de la fecha en que el Instituto tenga conocimiento del
fallecimiento del militar.
El pago de la suma asegurada no estará sujeto al impuesto sobre la renta, de conformidad con el artículo 77 fracción V de la Ley del
Impuesto Sobre la Renta.
Artículo 95. El Instituto practicará cada año una revisión actuarial para mantener el equilibrio financiero entre los ingresos y egresos que
constituyen el fondo del seguro colectivo de retiro, con objeto de garantizar el pago de las sumas aseguradas que correspondan. En caso
de presentarse un déficit, éste se cubrirá con cargo al patrimonio del Instituto proveniente de las aportaciones equivalentes al 11% (once
por ciento) de los haberes y haberes de retiro que anualmente realiza el Gobierno Federal en los términos del artículo 3o. fracción IV de
esta Ley.
Artículo 96. El Instituto de Seguridad Social destinará para los gastos de operación y administración del Fondo hasta un máximo del 2.0%
(dos punto cero por ciento) de las aportaciones anuales correspondientes al seguro colectivo de retiro del fondo del seguro colectivo de
retiro, para lo cual informará a la Junta Directiva, en los períodos que se determine, sobre los resultados de la administración del fondo.
Artículo 97. A los militares que se desempeñen como Secretarios de la Defensa Nacional o de Marina les será pagado el beneficio al
concluir su encargo.
Artículo 98. Al personal militar retirado que vuelva al activo se le considerará como de nuevo ingreso, para efectos de este seguro.
Artículo 99. La Junta Directiva del Instituto dictará las disposiciones administrativas internas que mejoren y regulen la administración del
seguro colectivo de retiro, y decidirá las inversiones de sus bienes en ningún caso destinará sus recursos financieros para fines distintos de
los citados. Los asuntos relativos a otros casos no previstos dentro de este seguro; serán resueltos por la Junta.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público vigilará el funcionamiento de este seguro.

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