Está en la página 1de 4

Texto etíope: Escenario del diálogo entre Jesús y sus discípulos

Ocurrió una vez cuando Jesús estaba sentado en el monte de los Olivos, que se
acercaron a él los suyos, y le pedimos y suplicamos cada uno rogándole con estas
palabras:
-Dinos cuáles son los signos de tu parusía y del final del mundo, de modo que
sepamos el momento de tu llegada y podamos explicárselo a los que vengan detrás
de nosotros (...).
Y nuestro Señor nos respondió con estas palabras:
-Estad atentos para que nadie os engañe, y para que no dudéis y sirváis a otros
dioses. Muchos vendrán en mi nombre diciendo: «Yo soy el Cristo». No los creáis y
no os acerquéis a ellos. Pues la parusía del Hijo del Hombre no será algo previsto,
sino que como el relámpago, que brilla de oriente a occidente, de ese modo vendré
sobre las nubes del cielo con un gran ejército en mi majestad. Mi cruz me precederá;
vendré con toda mi gloria; brillando siete veces más que el sol vendré en majestad
con mis santos y con mis ángeles, cuando mi Padre ponga una corona sobre mi
cabeza para juzgar a los vivos y a los muertos y retribuya a cada uno según sus
obras (…)
Y me mostró a su derecha las almas de todos los hombres, y en la palma de su
mano derecha la imagen de todo lo que ocurrirá en el último día, cómo serán
separados los justos y los pecadores, lo que hacen los que tienen un corazón recto,
y cómo los malhechores serán erradicados para siempre. Vimos cómo lloraban los
pecadores con gran aflicción y tristeza, y todos los que lo veían con sus ojos,
lloraban también los justos, los ángeles y Él mismo. Le pregunté así:
-Oh Señor, mejor les hubiera sido no haber nacido.
El Salvador me respondió con estas palabras:
-Pedro, ¿por qué dices que no haber nacido habría sido mejor para ellos? Hablas
contra Dios. No tendrías más compasión que Él por su imagen, porque Él las ha
creado y las ha sacado de la nada. Y puesto que has visto las desgracias que caerán
sobre los pecadores en los últimos días, por ello está turbado tu corazón. Pero yo
te mostraré sus acciones con las que han pecado contra el Altísimo.
ANÁLISIS SOCIO-RETÓRICO.
1-TEXTURA INTERNA DEL TEXTO.
 Repetición.
-Parusía (2 ocasiones más un equivalente “tu llegada”);
-Justos (2 ocasiones más un equivalente “corazón recto”)
-Pecadores (2 ocasiones más un equivalente “malhechores).
-Se enfatiza el juicio de Dios (a vivos y muertos) y Su justa retribución a “cada uno
según sus obras”
 Progresión.
En relación a causa y efecto:
-El Hijo del hombre vendrá para juzgar a los vivos y a los muertos
-Retribuirá según las obras de cada uno
-Separación de justos y pecadores
Sobre el tiempo.
-La explicación de Jesús es para sus discípulos previo a su partida, pero se
extiende esa visión para el final de los tiempos.
Espacial:
-En cuanto al escenario del diálogo, Jesús sentado en el monte de los Olivos, sus
discípulos se acerca para pedir los signos de la parusía y del fin del mundo.
 Narración. Figuran distintos narradores:
-Inicia con un narrador extradiegético.
Función: precisa el lugar del suceso: “Ocurrió una vez cuando Jesús estaba
sentado en el monte de los Olivos, que se acercaron a él los suyos”
-Luego un narrador intradiegético:
Protagonista en primera persona del plural (pidiendo que se les diga los signos
de la parusía y recibiendo la respuesta): “Dinos cuáles son los signos de tu parusía
y del final del mundo…”;
También la narración pasa a primera persona singular (como testigo) “y me
mostró a su derecha las almas de todos los hombres…”
-Además, Jesús es narrador metadiegético ya que se registran sus palabras al
explicar sobre la parusía: “Y nuestro Señor nos respondió con estas palabras…”
 Argumentación
-Tesis: Los justos, de corazón recto no sufrirán en el día final.
-Antítesis: los pecadores serán gravemente afligidos y erradicados para siempre
-Síntesis: El Hijo del Hombre será puesto por el Padre para juzgar a los vivos y
muertos retribuyendo a cada uno según sus obras
 Lo estético y sensorial.
ZONA DE EMOCIÓN Y PENSAMIENTO:
Vista:
-Y me mostró a su derecha las almas de todos los hombres
-Vimos cómo lloraban los pecadores, y todos los que los veían: los justos, los
ángeles y Él mismo (Hijo del Hombre)
Odio:
-Los malhechores erradicados para siempre
Preocupación-Tristeza:
-Puesto que has visto las desgracias que caerán sobre los pecadores en los
últimos días… está turbado tu corazón
ZONA DE EXPRESIÓN PROPIA
Boca
-Dinos cuáles son los signos de tu parusía y del final del mundo
-Nuestro Señor nos respondió
-Oh Señor, Mejor les hubiera sido no haber nacido
Oídos
-Estad atentos para que nadie os engañe
ZONA DE ACCIÓN CON PROPÓSITO
Pies
-Como relámpago el Hijo del Hombre vendrá sobre las nubes
Corona puesta sobre su cabeza para juzgar
Retribuirá según sus obras
Serán separados los justos y los pecadores
Los pecadores serán erradicados
(El Hijo del Hombre) mostrará las acciones con que los malhechores han pecado.