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El Electroencefalograma

El Electroencefalograma (EEG) es una exploración que estudia la actividad del cerebro. Se


colocan unos electrodos (grupo de cables sueltos o agrupados dentro de un gorro) en diferentes zonas
de la cabeza, que corresponden a las áreas del cerebro.

Áreas del Cerebro

Las áreas del cerebro son 4: frontal, parietal, temporal y occipital. Cada área cerebral se encarga
de realizar diferentes procesos, por ejemplo la corteza frontal es el área que controla los actos motores
y la voluntad, la corteza parietal procesa las sensaciones, en la corteza temporal está entre otras
funciones el área de la memoria, y en la corteza occipital se procesan las imágenes y sensaciones
visuales.

¿Cómo se realiza?

El electroencefalograma es una prueba indolora, se utilizan gorros de diferentes tamaños,


y gel conductor para conseguir la transmisión de las ondas cerebrales desde los cables que
van implantados en el gorro hasta el ordenador, para poder estudiar estas ondas.

Cómo leer el Electroencefalograma

Cuando se interpreta el EEG se ven varias líneas de actividad eléctrica cerebral. A la


izquierda de cada línea aparecen unas letras y unos números, que nos dicen cuál es la localización
cerebral de cada línea.

Lo que registra el EEG es la corriente eléctrica de las neuronas y circuitos neuronales que hay en el
cerebro, y que la corriente eléctrica se mide siempre entre dos puntos (diferencia de potencial), en
este caso entre dos electrodos, que están situados en la cabeza en dos lugares diferentes.
La localización de cada electrodo se define por una letra y un número. La letra corresponde al área
cerebral (PG: ocular, FP: frontopolar, F: frontal, P: parietal, C: central, T: temporal, A: auricular y O:
occipital). El número sigue dos reglas, primera los impares corresponden al hemisferio izquierdo y
los pares al hemisferio derecho; y segunda, se numeran las áreas cerebrales de acuerdo a la siguiente
imagen:
Así podemos saber a qué
localización cerebral pertenece una
determinada línea, por ejemplo la
línea F4-C4 recoge la actividad
eléctrica entre el electrodo F4
(frontal derecho) y el electrodo C4
(central derecho).

De acuerdo con estas reglas, que son


estandarizadas por los organismos
internacionales (American
Electroencephalographic Society),
se realizan diferentes montajes EEG,
que son las combinaciones entre los
electrodos que utiliza el
neurofisiólogo para "leer" la actividad cerebral, y saber a qué zona pertenece cada línea del
electroencefalograma.

Montajes

La localización de cada electrodo se define por una letra y un número. La letra corresponde al área
cerebral (PG: ocular, FP: frontopolar, F: frontal, P: parietal, C: central, T: temporal, A: auricular y O:
occipital). El número sigue dos reglas, primera los impares corresponden al hemisferio izquierdo y
los pares al hemisferio derecho; y segunda, se numeran las áreas cerebrales de acuerdo a la imagen.

La Actividad Cerebral. Con el Electroencefalograma se registran unas ondas, que son producidas
por la activación de las neuronas del cerebro. A estas ondas se les da el nombre de una letra griega,
según su frecuencia. La frecuencia es la mayor o menor rapidez de las ondas, valora el número de
ondas en un segundo, y se mide en hertzios -Hz-, por ejemplo, en una actividad de 8 Hz hay 8 ondas
en un segundo. Las frecuencias del EEG se dividen en 4 grupos:
 delta, son las más lentas, con un ritmo de 1-3 ondas cada segundo;
 theta, de 4 a 7 ondas por segundo;
 alfa, de 8 a 12 ondas por segundo;
 beta, por encima de 12 ondas por segundo.
Así, se habla de frecuencias lentas (delta y theta), frecuencia alfa y frecuencias rápidas (beta).
Frecuencias del EEG. Número de ondas por segundo

Además de la mayor o menor rapidez -frecuencia-, interesa valorar el tamaño (amplitud) de las
ondas, oscila de pocos microvoltios (µV) hasta 500 µV o 1 milivoltio (mV).

La actividad EEG es diferente cuando se está despierto o dormido.

Durante el sueño en el trazado EEG predominan frecuencias lentas de mayor amplitud, y aparecen
ondas típicas que no se ven en la vigilia, como son las ondas vertex, los complejos K o los husos de
sueño.

Fases del sueño

Cuando estamos despiertos, la actividad EEG normal se explora estando relajados y con los ojos
cerrados, y se registra un ritmo en frecuencia alfa (de 8 a 12 ondas por segundo) en las áreas
posteriores del cerebro (región occipital), que desaparece al abrir los ojos o al concentrarse en una
tarea. En el resto de áreas cerebrales se ven ondas de baja amplitud de varias frecuencias (lentas, alfa
y rápidas).

Actividad EEG en vigilia, con ritmo alfa que desaparece al abrir los ojos.
La actividad EEG varía en función de la edad.

 En el recién nacido el cerebro es inmaduro, y la actividad cerebral es algo desorganizada.


 Durante la infancia se produce un modelamiento progresivo del cerebro, y la actividad EEG
adquiere con la edad su forma característica.
 Con el envejecimiento se producen también modificaciones en la actividad eléctrica del
cerebro.

Es importante saber que en el registro EEG normal aparecen artefactos, que son alteraciones que se
deben a múltiples causas (movimientos musculares, oculares, respiración, pulso, electrodos,
resistencia de la piel, sudor, problemas técnicos) y no significa que haya patología.

Artefactos del EEG

Actualmente se realiza el EEG digital, mediante ordenadores que procesan la información y permiten
analizarla de distintas maneras, incluso con procesamientos matemáticos.

Actividad Patológica del Electroencefalograma

El Electroencefalograma (EEG) puede presentar una actividad normal o alteraciones y actividades


patológicas.

 Actividad normal
 Alteraciones de la actividad de base
 Actividad Focal
 Actividad Paroxística
Actividad Normal

La actividad normal del electroencefalograma se describe como ondas alfa en las regiones posteriores
(occipitales). Se puede comprobar estando despiertos, relajados y con los ojos cerrados, y desaparece
al abrirlos o al concentrarse en una tarea.

Ritmo Alfa posterior normal

Alteraciones de la Actividad de Base

Actividad EEG normal en diferentes edades y actividad EEG en algunas enfermedades.

En condiciones de estrés no se aprecia la actividad alfa, por lo que es importante estar relajado
durante la exploración. En las situaciones patológicas suele encontrarse enlentecida (ondas lentas
delta y theta)..
Actividad Focal

Consiste en brotes de actividad de cualquier frecuencia (delta, theta, alfa, beta), generalmente ondas
lentas (delta y theta), que aparecen localizadas en un área determinada del cerebro (frontal, parietal,
temporal, occipital).

Actividad Focal.

Además de su frecuencia y localización, la actividad focal se puede describir según


su morfología (aguda, variable, monomorfa), su ritmicidad (rítmica, intermitente), amplitud,
propagación y persistencia.

Un signo localizador muy valioso es la oposición de fase. Se produce cuando una onda con forma
aguda se ve dirigida en dos líneas hacia el mismo electrodo.

Signos de oposicion de fase

Es importante saber que la actividad focal por sí sola no significa que haya una patología, ya que
se puede ver en personas normales, o de forma ocasional en cefaleas. Hay que relacionar los hallazgos
EEG con la historia clínica de cada paciente .
Actividad Paroxistica

Consiste en la actividad que se encuentra en los casos de epilepsia. Corresponde a una


despolarización brusca de un grupo de neuronas.

 Punta: Duración menor a 70 milisegundos.


 Onda Aguda: Duración entre 70 y 200 milisegundos.
 Punta-Onda: Punta seguida de una onda.
 Polipunta: Varias puntas agrupadas.

Actividad Paroxística.

Las descargas paroxísticas pueden ser localizadas o generalizadas, rítmicas o arrítmicas, y tienen
un gran valor para diagnosticar los distintos tipos de epilepsia. Por ejemplo, en las crisis de ausencia
suelen verse descargas generalizadas de punta-onda a 3 Hz, la punta lenta-onda puede ser un signo
de mal pronóstico o mala respuesta al tratamiento.

Además, durante el tratamiento, la normalización de la actividad EEG es un signo de respuesta al


mismo, de hecho, en aquellos pacientes candidatos a retirada del tratamiento, tras llevar al menos 2
años sin crisis epilépticas, un EEG normal es de buen pronóstico.

Para qué se prescribe el Electroencefalograma

El EEG se prescribe para el estudio de:


 Epilepsia.
 Maduración en la infancia: prematuros, neonatos, infantil.
 Determinados casos de Cefalea.
 Deterioro cognitivo, transtornos de memoria y comportamiento, demencia.
 Meningitis, encefalitis.
 Traumatismo cráneo-encefálico.
 Anoxia cerebral (tras parada cardíaca).
 Coma.