Está en la página 1de 5

Las Falacias y Argumentos más usados en contra de los adventistas.

Por Joel Regalado.

1.ARGUMENTO O FALACIA AD HOMINEM


Desacreditar al mensajero.
Intenta dar por sentada la falsedad de una afirmación al desacreditar a la persona que defiende
la postura. Esto se logra al señalar alguna característica o creencia de la persona y no del
argumento que esta plantea. La falacia ad hominen es una técnica bastante usada y también
muy poderosa, pues apela al sentimiento y las costumbres. Ejemplo:
A: “Tener hijos a tan temprana edad limita las posibilidades de desarrollo del individuo”
B: “Qué puede saber usted si nunca ha tenido hijos”.

Para tratar de invalidar un mensaje o idea proveniente de la iglesia adventista, se ataca al


mensajero, al portavoz o al representante o a Elena G. de White, con ello se libra de la
posibilidad de evitar discutir lo razonable o no de un argumento y se desacredita al mensajero.
Ejemplo: Los adventistas que yo conozco dicen una cosa y hacen otra.

2. AD IGNORANTIAM
Este argumento, el de la ignorancia, indica que una afirmación es verdadera en cuanto no se
tiene la seguridad que esta no sea cierta (o viceversa). De esta manera, el argumento se basa
en la ignorancia de un hecho y no en la demostración lógica y razonada del mismo.
Se descarta la posibilidad de analizar una idea por el simple hecho de que no podemos afirmar
que es 100 por cierto verdadera.
En relación a cómo es usado este argumento utilizado para contrarrestar a los adventistas, por
lo general se basa en que se le exige a un adventista tener respuestas a todas las dudas
relacionadas con la biblia, aun cuando la biblia no dice nada al respecto.
3. EX POPULO O SOFISMA POPULISTA
La lógica de este argumento es afirmar que uno tiene razón porque muchas personas piensan
igual.
En el caso de este argumento usado contra los adventistas, por lo general se aplica en relación
a que la mayoría de los cristianos guarda el domingo y no el sábado, o que un gran porcentaje
de teólogos habla a favor del nuevo pacto y los adventistas siguen fosilizados en el antiguo
pacto.

4. FALACIA DE LA PENDIENTE RESBALADIZA


Si haces A seguro que pasara B, porque yo lo digo.
El argumento se conoce también como el efecto dominó. Esta falacia da por ciertas las
consecuencias que no son seguras y a veces ni siquiera probables.
El más clásico ejemplo del uso de esta falacia para atacar a los adventistas se basa en el
siguiente argumento: Si los fundadores de los adventistas fueron los del chasco en 1844,
seguro que todos sus argumentos van a tener algo de fantasioso y fanático.
5. FALACIA DE LA GENERALIZACIÓN APRESURADA
Consiste en sostener a una generalización basada en una muestra pequeña.

Por lo general se usa esta falacia contra los adventistas, cuando se alguien ha tenido una
experiencia negativa con un pastor, un feligrés, un anciano, o ha oído mencionar varias veces
de actividades negativas de gente que son adventistas y de ahí se llega a la conclusión que
todos los adventistas son iguales y sin distinción.

6. ARGUMENTO AD CONDITIONALLIS
Es un tipo de falacia en la que el fundamento o prueba del argumento está condicionado. Sin
embargo, el argumento no puede ser probado, ¡ya que el hecho puede perfectamente no
existir!. Se sugiere sin afirmación categórica como una manera de inyectar sospecha y afectar
la credibilidad de algo o alguien.
Este argumento se usa contra los adventistas para afirmar que ya la iglesia ha dejado de ser la
remanente y que probablemente los jesuitas la controlan, o que le hacen cara bonita a los
católicos, todo ello basado en pruebas circunstanciales o rumores no debidamente
comprobados. Por supuesto, sugerir no es demostrar.

7. ARGUMENTO AD ANTIQUITATEM
Esta falacia consiste en apelar a la tradición y a lo ya establecido para contrarrestar un
argumento que se considera nuevo y controversial.

Contra los adventistas: Se usa para oponerse a los nuevos cambios implementados en la
iglesia y que modifican la liturgia, modifican el lenguaje de las creencias, el tipo de música, las
nuevas normas que invalidan algunas antiguas. Con ello se apela a la tradición para evitar el
caos y la inseguridad. Los que critican desde fuera, usan esta falacia para argumentar: “Ya
esa iglesia no es la misma de antes” “Es ya toda una corporación con fines de lucro” .

Conclusion:
Hay otros argumentos más. Pero, basta por hoy con estos. Claro, estas mismas falacias
pueden usarse para defender erróneamente la fe adventista. La idea es evitar caer en estos
errores argumentativos ya sea con amigos, en discusiones grupales o en un lugar como este:
Un foro en donde surgen ideas muy diferentes y que provocan una pasión desmedida en
quienes las defienden, poseídos por esa pasión, se puede incurrir en estos graves errores de
falacias con la idea de que el fin justifica los medios, aun sin que nos demos cuenta.