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La enfermedad de Alzheimer en la película "Siempre Alice"

Gicelma Barreto Nascimento


gicebarreto@gmail.com

Patricia Carina Ramirez


patriciaramirezasist@gmail.com

“El arte de perder se domina fácilmente. Tantas cosas parecen destinadas a


perderse que su pérdida no es ningún desastre”. No soy una poeta. Soy una
persona que vive con Alzheimer de inicio temprano y siendo esa persona,
aprendo el arte de perder a diario. Pierdo mi rumbo, pierdo objetos, pierdo el
sueño pero principalmente, pierdo recuerdos. (Alice, Siempre Alice)

INTRODUCCIÓN

En este trabajo expondremos la enfermedad de Alzheimer y su tratamiento. Para


ello tomaremos como referente una síntesis de la película “Siempre Alice”
dirigida por Richard Glatzer Westmoreland, consideramos que este caso basado
en un hecho real trata el tema con toda la seriedad y el respeto que esta se
merece, en su relato nos muestra el mundo de la persona que lo padece y las
adversidades que la familia enfrenta ante lo desconocido. Es una película
extraordinaria para tratar dicha enfermedad porque habla de todas las etapas que
atraviesa Alice, también retrata muy bien el avance de la enfermedad y las
diferentes etapas que debe atravesar pudiendo verse como pierde la memoria, la
percepción, las sensaciones, y las representaciones de sí misma. Luego de hacer
una breve síntesis de la misma, definiremos que es la demencia, dicho sea de
paso término mal usado comúnmente y luego nos adentramos en el abordaje de la
enfermedad Alzheimer. Al finalizar fundamentaremos el rol del Acompañante
Terapéuticos en un caso como este siendo de suma importancia el trabajo
interdisciplinario para tratar este caso como cualquier otro que se le parezca.

ANÁLISIS DE LA PELÍCULA

La Dra. Alice Howland (Juliana Moore) es una mujer de 50 años, profesora


destacada en la Universidad de Columbia. Es investigadora en psicología
cognitiva y especialista en lingüística, internacionalmente conocida, autora de
libros importantes académicamente, ama lo que hace. En su vida íntima es
corredora, madre de tres hijos adultos, con un esposo amoroso que es también
investigador y académico.
De a poco Alice empieza a olvidarse de algunas palabras y a perderse por las
calles de Manhattan, local donde habitualmente practicaba corrida. Recibe el
diagnóstico de Alzheimer de inicio temprano. El personaje comienza a ver como
poco a poco los olvidos y las confusiones comunes de la vida diaria se trasforman
en un abismo que la devora.
Imposibilitada de dar clases por que constantemente se olvida las palabras, Alice
se depara con su propia fragilidad y empieza a ver la vida pasar rápidamente.
Aproximase de la hija menor, con quien siempre tuvo muchos problemas y
discusiones.

De esa manera, la película “Siempre Alice” es considerado una buena película


para hablar del Alzheimer, porque habla de todas las etapas de la enfermedad y
también retrata muy bien la percepción de alguien que vivencia la enfermedad, o
sea, alguien que pierde la memoria, la percepción, las sensaciones y las
representaciones de sí misma.

DEMENCIAS

La demencia es un síndrome caracterizado por el deterioro adquirido de las


funciones intelectuales respecto de un estado anterior conocido o estimado,
suficiente para intervenir ampliamente con las actividades del diario vivir, no
referida a una sino a tres categorías de performance intelectual y que es
independiente del nivel de conciencia.
Este tipo de patología crece a la par del aumento de expectativa de vida. En
nuestro país según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos de la
República Argentina (indec), se estima que desde 1950 hasta el 2000 la población
ha crecido a 37 millones, considerando que la expectativa de vida es de 71 años y
que en el 10 por ciento de la población puede tener un cuadro degenerativo
primario se evalúa el gran impacto de este síndrome en nuestra sociedad actual,
la cual ya se presenta un pirámide envejecida. Recordemos que la edad resulta el
factor de riesgo de mayor prevalencia. Además del 60 por ciento de las
demencias son de tipo Alzheimer.
El aumento sostenido en el número de personas de la tercera edad en una
determinada población ha traído como consecuencia lógica un aumento en las
consultas por las patologías que le son propias. Uno de los síntomas de consulta
más recurrente, no solo en los signos es la pérdida de memoria, sin embargo es
importante distinguir los olvidos benignos propios del envejecimiento de los
olvidos en las demencias.
Desde el punto de vista descriptivo se entiende por demencia un conjunto de
síntomas y signos que constituyen una perdida adquirida de las habilidades
cognitivas y conductuales al punto de interferir con la vida familiar y social de
los pacientes mayores, un gran porcentaje corresponde a enfermedades
degenerativas del sistema nervioso central (s.n.c), sin embargo también se da en
el contexto de patología cerebro vascular, enfermedades infecciosas del (s.n.c) ,
trastornos endocrinos o metabólicos, patología traumática y toxica.

Si bien resulta bastante fácil hacer el diagnostico de demencia en los estadios


más avanzados, el diagnostico en las etapas tempranas es un desafío clínico hasta
para los más avanzados, no cabe duda en la actualidad que en las demencias
especialmente los cuadros degenerativos comienzan afectando determinados
sistemas neuronales y van avanzando en un correlato clínico-anatomopatologico.
Goldfarb (2002) en su texto, sobre recuerdos y otros olvidos, trae una discusión
importante acerca de la enfermedad demencial. Diferentemente de los abordajes
con foco en el deterioro neuronal, la escritora trae la teoría psicoanalítica acerca
de la pérdida de memoria. “Freud sostiene que cualquier teoría sobre los procesos
psicológicos, que se pretenda seria, debe dar una explicación sobre los
mecanismos de la memoria y este tema continuó presente a lo largo de toda su
obra, donde la articulación de tiempo y memoria son constante.”

Freud en “Los recuerdos encubridores” afirma que en los recuerdos infantiles,


algunos contenidos son totalmente descartables mientras que otros son
conservados detalladamente en la memoria. Eso ocurre porque los recuerdos más
importantes son reprimidos y los superficiales aparecen justamente para que los
otros, más conflictivos puedan ser olvidados. “Una intensidad psíquica es
dislocada de una representación para otra, permaneciendo la primera abandonada
y asumiendo, la segunda su función.” Podemos ver que el mecanismo de la
memoria tiene como función preservar el sujeto psíquico, gracias a la posibilidad
de evitar recuerdos que hacen mal al sujeto, recuerdos dolorosos. Lo que Freud
plantea es de suma importancia para entendernos porque olvidamos, o sea, los
recuerdos infantiles son reprimidos para evitar el sufrimiento, pero lo que se
recuerda no es aleatorio, tiene que ver con lo que fue olvidado. Así, “los
recuerdos no surgen, no aparecen, los recuerdos son creados a partir de un sujeto
que no es más el mismo”. En la clínica, lo que hace Freud es hacer con que el
contenido que fue olvidado inconscientemente, o sea, que fue reprimido,
repetido, resistidos, pase a la consciencia, para eso es necesario un trabajo de
elaboración, de simbolización.

Pensar la demencia senil desde un punto de vista psicológico, consiste en llevar


en cuenta el efecto de lo traumático sobre el proceso indentificatório, consiste en
pensar en un trastorno de identidad que tiene efecto sobre la memoria como
función historizadora. También podemos pensar que la pérdida de memoria en la
demencia sea una falla en el proceso de producir metáforas, una imposibilidad de
encadenamiento de significantes. Percibimos que existe una falla en la capacidad
de darle nuevos sentidos a la vida, de articular un significante con otro y producir
nuevos sentidos.

LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

Toledo (2008) habla de la desinformación acerca de la enfermedad de Alzheimer,


según el escritor existen muchos mitos, falacias y errores relacionados a la
enfermedad, eso ocurre porque los orígenes, factores precipitantes, desarrollo y
evolución no están claros para la mayoría de la población. Los principales mitos
son: acreditase que la enfermedad de Alzheimer es consecuencia del
envejecimiento, por eso solo afecta a los adultos mayores. También acreditase
que la pérdida de memoria es el único síntoma destacado. Sabemos que existen
muchos otros síntomas relacionados a la enfermedad, como por ejemplo la
desorientación psíquica, la pérdida de sí mismo etc. Existen casos de pacientes
con 30-40 años que desarrollaron la enfermedad, eso compraba que no es una
enfermedad normal, irremediable y consecuente del envejecimiento.
Como vimos en la película siempre Alice, el caso de Alzheimer fue de inicio
temprano, a los 50 años Alice recibió el diagnostico. Posteriormente vimos que
su hija más grande también descubre que posteriormente puede adquirir la
enfermedad.

El Alzheimer es una demencia que afecta funciones intelectuales superiores como


lo son el lenguaje, atención, funciones ejecutivas, percepción, cálculos, praxias,
orientación, visuoespacialidad, además de las implicancias en el plano funcional
y conductual. Podemos establecer que afecta al sujeto de manera integral, con
heterogeneidad sintomática tanto en orden como intensidad.
Las alteraciones nemopatologicas no son solamente bihemifericas y multifocales,
sino también variables en términos de localización precisa y de tiempo de
aparición, aunque la generalidad muestra que la generación neurofibrilar y las
placas seniles comienzan en el hipocampo y la corteza entorrinal, para
comprometer después las áreas asociativas, en particular la región temporal
externa y las zonas frontales, mientras que zonas subcorticales son respetadas por
el proceso degenerativo.

Es importante destacar que en las demencias diagnosticadas de manera precoz el


orden de síntomas y su gravedad resultan sustancialmente menores, además de
los cambios meramente intelectuales, el síndrome es acompañado por
afectaciones en el plano conductual (ansiedad, depresión, agitación, irritabilidad,
etc.) y funcional, aspectos que junto con la declinación cognitiva, afectan el
normal funcionamiento del sujeto y su entorno.
En la etapa inicial el paciente presenta trastornos en la memoria a corto plazo,
desorientación temporo-espacial, trastornos en la concentración, dificultad de
hallar la palabra adecuada, progresiva fatiga mental. El enfermo empieza a tener
problemas en su trabajo y en las tareas cotidianas notando que ya no es capaz de
realizarlas con la rapidez y facilidad a que estaba acostumbrado, lo que genera
síntomas depresivos, ansiedad e irritabilidad en el estadio intermedio de
demencia moderada se evidencia el compromiso de todos los aspectos de la
memoria visual, verbal y semántica.
La memoria para hábitos motores no se halla afectadas sino hasta estadios más
avanzados. Comienza aparecer dispraxia y agnosia asociados al trastorno del
lenguaje, estos se caracterizan por trastornos de espontaneidad expresiva,
restricción del vocabulario, fallas anomicas, perseveraciones, parafasias
semánticas y fonológicas. Dada la creciente dificultad en la correlación expresiva
semántica y sintáctica de sus ideas el paciente reemplaza su lenguaje habitual por
frases gramaticales estereotipadas y/o exclamaciones, el juicio, pensamiento
abstracto y cálculo matemático se hallan también comprometidos. El paciente
tiene dificultades en reconocer a la persona que lo asiste e incluso a su propia
imagen en el espejo. Se observa un adelgazamiento progresivo a pesar de tener
un apetito voraz. En el estadio terminal de demencia severa todas las funciones
intelectuales están afectadas, los trastornos del lenguaje se hacen más severos,
aparece la palilalia escolialia, emisión de sonidos guturales o mutismo.

Estos síntomas se pueden ver muy detalladamente en la película. De a poco Alice


empieza a manifestar los primeros síntomas de la enfermedad, las primeras
apariciones pueden verse cuando frente a un grupo numeroso de alumnos estaba
ella dando una conferencia y las palabras se le escapan de su mente, pudiendo
recordar solo algunas y otras las confunde con otras; también se le olvida el
nombre de las calles y quedando perdida y confusa cuando en su rutina diaria de
gimnasia se pierde quedando desconcertada y sin rumbo. El personaje comienza
a tener estos olvidos en forma recurrente y las confusiones de los que hacerse de
la vida diaria se tornan caóticas.

LAS FORMAS DE TRATAMIENTO

El abordaje terapéutico de un paciente con demencia requiere de una evaluación


neurológica, psiquiátrica y neuropsicológica previa, con una batería acorde,
orientada no solo a la precisión diagnostica, sino al conocimiento de las
características diferenciales del paciente , estableciendo cuál es su capacidad
preservada, cual la afectada, arribando a una medida estandarizada.
La importancia de la evaluación psicológica para la definición del tratamiento no
farmacológico, resulta un paso previo ineludible, ya que a través de ella
podremos graduar al paciente y adaptar los recursos institucionales, a los
requerimientos individuales. La evaluación debe contemplar no solo aspectos
neuropsicológicos, sino también funcionales (desempeño en el hogar), familiares,
conductuales e idiosincráticos. Es esencial conocer la combinación específica del
estado premorbido, del déficit adquirido, las funciones conservadas y el entorno
social del paciente. Con un correcto diagnostico se podrá dar lugar al abordaje.
La intervención integral se orienta a la multidireccionalidad de acuerdo al
complejo sindromatico. Esta intervención se destina a optimizar los recursos de
los pacientes, animando a la acción, representando un modo de gimnasia
cerebral, estimulando las habilidades mentales, atendiendo a capacidades que
están en la base de los proceso cognitivos, atención y sensorialidad y a los
propios procesos cognitivos, generando programas sistematizados de acción bajo
esta modalidad donde no hay lugar a la rehabilitación en el sentido estricto del
término, las acciones estarán abocadas al refuerzo de las capacidades en pos de la
comprensión y el mantenimiento, siendo este el máximo logro dentro de un plan
no farmacológico. El abordaje se materializa dentro de la percepción del propio
paciente y su entorno acerca de la importancia del mismo, debiendo existir
posibilidades de adaptación que procuren el real convencimiento, estableciéndose
como una alternativa terapéutica que logre aliviar tensiones y no resulte una
carga o un stress adicional al de la propia patología. En la medida que el paciente
es más consiente es más susceptible de participar en actividades que lo ayuden a
mantener un nivel de funcionamiento adecuado.

El más importante, debido a que el paso de la enfermedad es inevitable es


mejorar la calidad de vida del paciente y de su entorno a través del cumplimiento
de los objetivos secundarios relacionados con la mantención de habilidades
cognitivas, funcionales, la autonomía y el estado de salud.
La estimulación tiene como función:

 neurológica: activación de funciones cerebrales a través de los distintos


tipos de intervención favorece las formaciones neuronales.

 Pedagógica: se aplican técnicas y estrategias en función de las actividades.

 Terapéutica: apunta a mejorar la calidad de vida de la persona, lentificando


el proceso de deterioro, procurando su autonomía.

La estimulación cognitiva sirve para reactivar, mantener y compensar y NO para


curar. En muchos casos, dependiendo de cada uno en particular la grupalidad
resulta de gran importancia, visto que permite la resociabilización, promueve la
autoconfianza, regula la conducta y motiva el equilibrio en el estado anímico,
mejora el humor frente a las fallas, genera nuevos vínculos que afianzan y
sostienen el tratamiento. La grupalidad resulta beneficiosa, el planeamiento
grupal requiere de una correcta gradación, establecida por una completa
evaluación neuropsicológica.
De esta manera la estimulación neurocognitiva debe agudizar los esfuerzos para
llevar adelante una tarea necesaria que aún no cuenta con rigor científico, pero
que demuestra día a día los enormes beneficios para el paciente y la familia. Los
centros u hospitales de día constituyen hoy una alternativa en los tratamientos
para las demencias, ya que no requieren de internación, desarrollándose un
abordaje integral del paciente y la familia.

MEDIDAS TERAPÉUTICAS

Farmacológicas: en general el criterio seria manejarse con dosis bajas, con


incrementos graduales y con un monitoreo exhaustivo de los efectos secundarios.
Se utilizan antipsicóticos, antidepresivos, benzodiacepinas, anticonvulsionantes.
No farmacológicos: brindar un entorno de contención familiar, promover
espacios seguros, iluminación suave, evitar elementos que puedan confundir o
atemorizarlos, como espejos, volúmenes altos de campanillas, cambios bruscos
de decoración, en caso de poner música que sea con un efecto tranquilizador. En
cuanto a la organización temporal es importante que el paciente tenga una rutina
que incluya actividad física para contribuir a una mejor calidad de sueño.
Las intervenciones psicosociales incluyen psicoterapia individual, principalmente
en los primeros estadios de la enfermedad, en los que el paciente tiene conciencia
de las pérdidas que va sufriendo conteniendo sus ansiedades y temores.
Psicoterapia familiar: con el fin de poder reelaborar la crisis que se genera en la
familia, con la aparición de conflictos nuevos o el resurgimiento de viejos
resentimientos, las reacciones de los familiares varían entre la negación, el
pánico, y la aceptación, sobre las cuales es necesario trabajar para aliviar al
grupo. Es importante dejar un espacio para responder preguntas, dudas y brindar
la información requerida sobre la enfermedad y el manejo de las diversas
situaciones que se van presentando.

Grupos de apoyos para cuidadores: la posibilidad de compartir experiencias con


otros puede resultar aliviadora y enriquecedora, con un efecto de apoyo mutuo
permitiendo un mejor manejo de los sentimientos que ocasionan la función de
cuidador y brindando la oportunidad de adquirir estrategias de abordaje.

CONCLUSIÓN

Habiendo expuesto la enfermedad de Alzheimer con sus características de signos


y síntomas y el desarrollo del deterioro que produce en el paciente, sabemos que
no podemos hablar de una curación sino de un tratamiento con una combinación
de psicofármacos, terapias individuales, familiares y/o grupos de apoyo.
El proceso de envejecimiento poblacional es un factor concreto en todo el
mundo, a medida que el número de personas mayores ha aumentado
significativamente se hace importante el desarrollo de actividades que ayuden en
adulto mayor a mantener su calidad de vida y a lograr mayor independencia y
autonomía. Tales intervenciones incluyen un dispositivo muy particular que es el
Acompañamiento Terapéutico (AT).
El Acompañamiento Terapéutico es una herramienta potente para auxiliar a la
persona mayor a mantener sus actividades diarias. Ayuda al paciente a descubrir
nuevas actividades que sean interesantes para el mismo, bien como ayuda a
mantener las actividades de rutina. Esto es importante para amenizar la
progresión de los síntomas de la enfermedad de Alzheimer, de cuadros de
demencia senil y depresión.
Las actividades externas, como ir al cine, ir de compras, pasear, encontrarse con
amigos, visitar museos, ir al teatro, ir al médico, son facilitadas con el
acompañamiento terapéutico, el acompañante contribuye para que el adulto
mayor ejercite su autonomía y siéntase seguro en explorar nuevos espacios, así
consiga vivencias nuevas experiencias.

Palabras claves: Enfermedad de Alzheimer; Siempre Alice; Acompañamiento


Terapéutico.

Bibliografía

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TOLEDO MORENO, A. (2008). Cuando la luna desdibuja y llora. Mitos y
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