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UNIVERSIDAD NACIONAL DE INGENIERÍA

FACULTAD DE INGENIERÍA GEOLÓGICA, MINERA Y


METALÚRGICA

ESCUELA PROFESIONAL DE INGENIERÍA METALÚRGICA

OCTAVO INFORME MINERÍA Y MEDIO AMBIENTE


Curso: Minería y Medio Ambiente

Docente: Ing. Tuiro Salvador, Maria Carmen

Estudiantes:

Capari Anco, Tino Paolo (20131299D)

Caso Lloclla, Amaro Andrés (20142168C)

Condori Yalli, Jhon Denis (20131261G)

Huamani Santiago, Eduardo Silvio (20132683B)

Purihuamán Cubas, Alex Elesvan (20140298G)

Ciclo: 2018-1
1. ¿Qué tecnologías podrían reducir las emisiones de gases de efecto invernadero?

Uno de los principales frentes tratados en la Cumbre de París sobre el Cambio Climático
(COP21) es la necesidad de reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI)a la
atmósfera para prevenir el calentamiento progresivo de la Tierra. El CO 2, CH4, N2O y gases
fluorados son algunos de los agentes causantes de este problema, por lo que la innovación
tecnológica en esta área se está centrando, entre otros campos, en su reducción e incluso
eliminación dentro de diversos procesos industriales.

En las siguientes tablas y gráficas se muestra las concentraciones de los GEI en el año 2012 y
del CO2 su evolución a lo largo del tiempo. Posteriormente se presentarán las concentraciones
del año 2016.

DIÓXIDO DE CARBONO

El CO2 es, con mucho, el principal gas de efecto invernadero antropogénico de larga duración de
la atmósfera.

Fuentes de emisión:
Aumento de la deforestación, la industrialización y el consiguiente uso de energía procedente
de fuentes fósiles.

Concentración(ppm)

Durante los últimos 800 000 años, el contenido de CO 2 atmosférico preindustrial se mantuvo
por debajo de las 280 ppm, pero ahora ha aumentado hasta la media global de 403,3 ppm
registrada en 2016.

METANO

El metano (CH4) es el segundo gas de efecto invernadero de larga duración más importante y
contribuye en aproximadamente un 17% al forzamiento radiactivo.

Fuentes de emisión:

Cerca del 40% del CH 4 que se emite a la atmósfera procede de fuentes naturales (por ejemplo,
humedales y termitas), mientras que aproximadamente el 60% proviene de fuentes
antropogénicas (por ejemplo, ganadería de rumiantes, cultivo de arroz, explotación de
combustibles fósiles, vertederos y combustión de biomasa).

Concentración(ppb)

El CH4 atmosférico alcanzó en 2016 un nuevo máximo, a saber, 1 853 partes por mil millones
(ppb), por lo que se sitúa en el 257% de su nivel preindustrial.

ÓXIDO NITROSO

Fuentes de emisión:

Las emisiones de N2O a la atmósfera provienen de fuentes naturales (aproximadamente el


60%) y de fuentes antropogénicas (aproximadamente el 40%), por ejemplo, los océanos, los
suelos, la quema de biomasa, el uso de fertilizantes y diversos procesos industriales.

Concentración(ppb)

En 2016 su concentración atmosférica alcanzó 328,9 ppb; es decir, un 122% del nivel de la era
preindustrial. Este gas también contribuye significativamente a la destrucción de la capa de
ozono estratosférico, que nos protege de los rayos ultravioleta nocivos del Sol. Es el causante
de aproximadamente un 6% del forzamiento radiactivo provocado por los gases de efecto
invernadero de larga duración.

TECNOLOGIAS QUE PUEDEN REDUCIR EMISIONES DE LOS GEI

Desde 1995 se han realizado notables progresos técnicos en la reducción de emisiones


de gases de efecto invernadero, y más rápidamente de lo previsto. Se ha progresado en una
amplia gama de tecnologías en diferentes fases de desarrollo; por ejemplo, la introducción en
el mercado de turbinas eólicas, la rápida eliminación de gases derivados industriales, como el
N2O de la producción de ácido adípico y los hidrocarburos perfluorados de la producción de
aluminio, automóviles con motores híbridos eficientes, el avance en la tecnología de células de
combustible y la demostración de almacenamiento subterráneo de dióxido de carbono. Entre
las opciones tecnológicas para reducir las emisiones figuran el mayor rendimiento de
dispositivos de uso final y tecnologías de conversión de energía, la utilización de combustibles
con pequeño porcentaje de carbono y de biomasa renovables, tecnologías de emisiones cero,
mejor gestión de la energía, reducción de emisiones de gases de subproductos y procesos
industriales, y la eliminación y el almacenamiento de carbono.

Una compañía suiza comenzará a extraer dióxido de carbono del aire en Islandia, buscando
transformar el gas en roca bajo la superficie en una primera prueba de una costosa tecnología
que apunta a frenar el cambio climático.
En el experimento, de la firma suiza Climeworks con Reykjavik Energy, costará cientos de
dólares extraer cada tonelada de gas de efecto invernadero de la naturaleza y sepultarla
permanentemente bajo tierra.
Climeworks planea sepultar 50 toneladas de dióxido de carbono de la atmósfera en un año,
equivalente a las emisiones de gases de efecto invernadero de una sola familia
estadounidense, usando ventiladores y químicos especiales en el proyecto respaldado por la
Unión Europea.
El gas será disuelto en agua y enviado unos 1.000 metros bajo tierra, donde Reykjavik Energy
dice el carbono reacciona con la roca basáltica y se vuelve piedra
Los planes de exploración espacial de China son sumamente ambiciosos. Los ingenieros chinos
han comenzado a implementar nuevas tecnologías para crear fuentes de energía más limpias y
eficientes en la tierra.
Ésta es una vanguardista línea de gasificación de carbón pulverizado. Transforma los residuos
de carbón en gas de amoniaco que se puede utilizar para el abastecimiento de fábricas y la
iluminación de viviendas. En lugar de emitir toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera,
este producto se convierte en un residuo sólido reciclable
Ésta es la mayor línea de producción y síntesis de amoniaco en China que implementa la
tecnología de gasificación de carbón, la cual reduce las emisiones de dióxido de carbono y de
otros agentes contaminantes de la planta. La tecnología favorece un uso más eficiente del
carbón, una de las mayores fuentes de energía de China.
Sun Jian, de 26 años, supervisa esta línea de producción valorada en miles de millones de
dólares. Sólo necesita de una decena de personas para gestionar el sistema automático de la
central. La mayoría de los empleados trabaja frente a computadoras.
Sun dice: "La planta dispone de una tasa de conversión de carbón óptima. El 90 por ciento del
gas sintético que se produce aquí está elaborado con ingredientes efectivos"

La compañía aeroespacial china Changzheng Engineering desarrolló esta línea de producción


en 2005. La empresa implementó tecnología de ingeniería aeroespacial para crear un proceso
de gasificación de carbón más limpio. Esta firma ha desarrollado 37 proyectos de esta índole en
China.
Zhu Yuying es el director de proyectos de Changzheng Engineering. Él señala que la compañía
puede ayudar a China a producir químicos y energía más limpios, seguros y baratos.
Fig.1 Nuevas tecnologías contribuyen a reducir emisiones de gases de efecto invernadero

Zhu expresa: "La planta es segura, confiable, estable, económica y ecológica. Dispone de
sistemas de protección y control automáticos. Puede funcionar 358 días al año. Hasta hace
cinco años, el récord en China era de sólo 300 días al año. Asimismo, su funcionamiento es
menos costoso".
El carbón es la fuente de energía más utilizada en China, pues constituye más del 90 por ciento
de las reservas de carbono del país.
La tecnología de gasificación de carbón le proporcionará a China una manera efectiva de
utilizar este abundante recurso de manera más eficiente y ecológica
c) Entre las alternativas para evitar o reducir las emisiones de CO2 se encuentran: la sustitución
del carbón por fuentes renovables de energía, mejoras en la eficiencia energética en la
combustión de combustible fósil (Manias, 2005), reemplazo de la materia prima por materiales
de desecho ricos en CaO y uso de materiales combustible de desecho (BGS, 2004), entre otros.
La sustitución parcial o total de la materia prima del cemento por diferentes tipos de minerales
naturales, desechos y subproductos industriales ha dado lugar a los cementos compuestos y a
los nuevos cerámicos químicamente enlazados o CBC (por las siglas en inglés Chemically
Bonded Ceramics). Estos últimos son cementos producidos por activación alcalina (geo
polímeros) que presentan elevado desempeño mecánico y durabilidad que podrían reemplazar
el cemento Portland (Gutiérrez, Bernal et al., 2006). Entre las alternativas para remover el CO2
de los efluentes gaseosos están: absorción química, absorción física, adsorción física,
membranas de separación, destilación criogénica (Manias, 2005; Biede y Knudesn, 2006),
fijación biológica y la combustión O2/CO2 (Dragos, Nada et ál, 1996), en los que se logra una
alta concentración de CO2, facilitándose su captura. En la absorción química el CO2 reacciona
con un solvente (tradicionalmente, monoetanolamina, MEA) (Yeh y Bai, 1999; Biede y Knudesn,
2006) para formar un intermedio, luego se calienta la solución para regenerar el solvente. Los
altos costos del proceso con MEA (US.$150 / t de CO2) (DOE, 2007) han originado estudios
para desarrollar nuevos absorbentes (Davison, Freund et al., 2001; Dang y Rochelle, 2003;
Cullinane y Rochelle, 2004; Brouwer, Feron et al., 2006; Rite, 2006; Doe, 2007) y mejorar la
etapa de absorción (Fisher, Beitler et al., 2005). Esta medida ha sido implementada para
almacenar geológicamente el CO2, pero esto no es posible en muchas plantas cementeras.
Además, la MEA se degrada en presencia de oxígeno (Biede y Knudesn, 2006; Goff y Rochelle,
2005). Un reactivo sustituto para MEA es el amoníaco (NH3), cuya capacidad de absorción de
CO2 es aproximadamente 2,4 veces mayor (Yeh y Bai, 1999). El producto mayoritario es el
bicarbonato de amonio (Meng, Burris et al., 2005), que tiene propiedades de fertilizante y
facilita la fijación de CO2 por las plantas (Yeh y Bai, 1999; Lee y Li, 2003; Lee y Li, 2002; Diao,
Zheng et al., 2004; Yeh, Resnik et al., 2005). Ondrey (2008) reportó un sistema similar a la
absorción con amoniaco, pero usando sales de amonio. Este sistema, aunque evita el escape de
amoniaco aún no se ha comercializado. En la absorción física el CO2 se absorbe en un solvente
de acuerdo a la ley de Henry (Keskes, Adjiman et al., 2006), la desventaja es que el solvente no
es selectivo. La adsorción física en cambio, emplea los sitios activos de un sólido para remover
los contaminantes (Takamura, Narita et al., 2001; Katoh, Yoshikawa et al., 2000). La destilación
criogénica, por su parte, requiere concentraciones de CO2 son muy altas (Liu y Okazaki, 2003) y
las membranas bien como contacto o como unidad de separación (Cembureau, 1998; Gartner,
2004) se encuentran en la etapa de desarrollo.

2.- Analizar el artículo: “Tecnologías para la reducción de emisiones gaseosas contaminantes


en plantas cementeras”

Los principales residuos de la industria cementera son NO x, SO2 y CO2.

NOx: 95% de las emisiones de hornos cementeros son NO x. Las medidas para la reducción de
emisiones de NOx son:

Reducción catalítica selectiva (RCS) que usa amoniaco y vanadio como catalizador a
temperaturas entre 300 y 400 °C.

Reducción catalítica no selectiva (RCNS) que usa amoniaco, pero no requiere catalizador, sin
embargo, requiere de un estricto control de la temperatura, entre 870 – 1090 °C. Además,
existe una variante conocida como Bio-solids Injection (BSI).

Además, sistemas de oxidación que usan ozono, peróxido de hidrógeno, mediante los cuales
los NOx se vuelven ácido nítrico, el cual se neutraliza con KOH.

SO2: es el 99% de gases SOx de una cementera, producto de la pirita, debido a la falta de CaO
para absorber el SO2. Algunas técnicas para reducir las emisiones son:

Uso de materia prima bajo en azufre.

Adición de cal apagada en la relación Ca(OH) 2: SO2 = 3:1 o 6:1 para eficiencias entre 80 y 90%
de remoción, produciéndose así CaSO4 que se incorpora al Clinker.

CO2: debido al carbón utilizado como combustible, una de las maneras de evitar su emisión es
cambiando el carbón por fuentes renovables con mayor eficiencia energética.

Entre las alternativas para remover el CO2 de los efluentes gaseosos están: absorción química,
absorción física, adsorción física, membranas de separación, destilación criogénica (Manias,
2005; Biede y Knudesn, 2006), fijación biológica y la combustión O2/CO2 (Dragos, Nada et ál,
1996), en los que se logra una alta concentración de CO2, facilitándose su captura.
3.- ¿Qué técnicas se utilizan actualmente en la mitigación de gases contaminantes en los
procesos de minería?
En un estudio realizado por investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y la
Universidad de Wageningen (WUR, Holanda) se ha conseguido reducir las emisiones de
óxido nitroso hasta un 44% gracias a la elección correcta de las plantas que se sembraron .
Estos resultados pueden ser el punto de partida para el desarrollo de nuevas estrategias de
mitigación de gases de efecto invernadero.
Los suelos agrícolas son los principales responsables de las emisiones de óxido nitroso, un
potente gas de efecto invernadero. La principal fuente de estas emisiones es el nitrógeno
añadido mediante los fertilizantes y abonos. Una vez se deposita el nitrógeno en el suelo,
numerosos procesos microbiológicos se encargan de transformarlo en este peligroso gas.
Factores como la estructura y el contenido de humedad de los suelos determinan
finalmente la magnitud con la que se liberan estas emisiones desde el suelo hasta la
atmósfera.
Analizando estos factores en su conjunto, puede intuirse que las plantas son un elemento
clave respecto de las emisiones de óxido nitroso. Para empezar, son la razón por la cual se
aplican los fertilizantes nitrogenados, principales causantes de estas emisiones. Además,
cambian la estructura del suelo cuando se desarrollan sus raíces, afectando al contenido de
humedad y a la difusión de gases dentro del suelo. Finalmente, las raíces liberan compuestos
que regulan los procesos microbiológicos que producen el óxido nitroso.

En un artículo recientemente publicado en Global Change Biology, se demuestra que


una correcta elección de las plantas que se siembran en los pastos puede servir para reducir
las emisiones de óxido nitroso. Diego Ábalos, del grupo de investigación Contaminación de
Agrosistemas por las Prácticas Agrícolas (Coapa) de la UPM, liderado por Antonio Vallejo,
observó reducciones de hasta un 44% cuando se sembraron dos especies herbáceas en vez
de una sola. En gran medida este efecto se pudo atribuir a que las especies mezcladas eran
complementarias: sus raíces eran muy diferentes, lo cual permite que consuman el nitrógeno
del suelo de manera eficiente y, por tanto, reducen la fuente del óxido nitroso.
“El análisis de este tipo de efectos a través de rasgos particulares de las plantas es un campo
de gran relevancia en el mundo de la ecología”, explica Gerlinde de Deyn, co-autora del
artículo. “Con este estudio hemos conseguido llevar técnicas de la ecología al estudio de
gases de efecto invernadero”
El estudio supone un punto de partida para el desarrollo de nuevas técnicas de mitigación de
las emisiones de óxido nitroso. Hasta la fecha, las estrategias para reducir estas emisiones se
centraban en el suelo, mediante el uso de distintos laboreos y fertilizantes, por ejemplo. “Los
agricultores tienen que tomar decisiones constantemente sobre qué especies sembrar.
Nosotros hemos demostrado que esas decisiones afectarán a las emisiones de gases de
efecto invernadero provenientes de sus campos”, concluye Jan Willem van Groenigen, último
autor del artículo.

Ilustración 1: El uso de fertilizantes

EN MINERIA:

Mitigación del impacto ambiental

En muchos proyectos mineros, las preocupaciones por realizar recuperaciones y tratamientos


del suelo y mantener la calidad del agua se originan en el proceso de oxidación de minerales
sulfurosos, en especial la pirita que es el sulfuro de hierro. La oxidación de minerales sulfuros
puede producir condiciones ácidas que liberan los metales en los materiales de desmonte y en
el agua.

En sus inicios, la minería se llevó a cabo en una época en que el impacto ambiental no era bien
entendido y no era de mucha preocupación de la sociedad. Como resultado, proyectos mineros
históricos pueden tener áreas que no han sido recuperadas, restos de instalaciones y aguas no
tratadas. Este legado de daño ambiental heredado de la minería antigua no es un indicativo del
ciclo minero actual.

En la actualidad, el cierre de una mina y las diversas actividades para mitigar el impacto
ambiental de las operaciones son una parte integral de todo planeamiento minero y del
desarrollo de la mina desde la fase de descubrimiento hasta el cierre. Las principales
actividades de mitigación son las siguientes cinco:
 Recuperación
 Tratamiento del suelo
 Tratamiento del agua
 Prevención del drenaje ácido de roca
 Control de las emisiones de gas

1. Recuperación

La recuperación implica el re-


establecimiento del suelo y la
revegetación del área perturbada. A
pesar de que las
instituciones reguladoras pueden
requerir diseños complejos de
recuperación, los enfoques simples
pueden ser muy efectivos.

Un enfoque simple consiste en añadir


cal u otros materiales para neutralizar
la acidez, además de restablecer una
cubierta de suelo orgánico u otro
medio de cultivo adecuado para
promover el crecimiento de
vegetación.

Estabilizar taludes, así como plantar vegetación como parte del proceso, estabiliza el material
del suelo y evita la erosión y la filtración de agua superficial. Sin embargo, implementar incluso
este enfoque simple puede costar algunos miles de dólares; a veces hasta decenas de miles de
dólares por hectárea. En la actualidad, el desafío de encontrar un enfoque de recuperación
costo-efectivo continúa.

Las nuevas opciones prometedoras de recuperación en el futuro incluyen el uso del fango
de bio-sólidos producto de procesos de tratamiento de aguas residuales municipales como
una remediación orgánica del suelo; y el uso de especies vegetales que son más tolerantes a
las condiciones ácidas.

2. Tratamiento del suelo

No solo la acidez, sino los altos niveles de metal en los suelos pueden ser dañinos para las
plantas, los animales y, en algunos casos, las personas.

Un enfoque común al lidiar con el suelo contaminado es colocarlo en depósitos especialmente


diseñados. Este enfoque puede ser muy costoso y controversial, pero a veces es necesario. En
este enfoque, el volumen y la toxicidad del suelo no se reducen; el suelo solo es reubicado. En
el futuro, los enfoques efectivos de tratamiento del suelo dependen de una mejor comprensión
de los riesgos relacionados con los metales en los desechos mineros. Estos metales “naturales”
en los minerales tal vez no estén tan fácilmente disponibles en la biósfera y, en consecuencia,
no sean tan tóxicos como los metales en formas procesadas, como el plomo en la gasolina.

Algunos enfoques de tratamiento de suelos pueden incluir:

 Utilizar métodos químicos para estabilizar los metales en el suelo, volviéndolos


menos móviles y biológicamente disponibles.
 Utilizar bactericidas que detengan el crecimiento bacterial que promueve la
oxidación de la pirita y la consecuente formación de ácido sulfúrico.
 Usar geo-membranas como barreras en la base de los botaderos o cubriendo zonas
perturbadas.
 Inundar de forma permanente los materiales de desecho que contienen pirita para
cortar la fuente de oxígeno, detener el desarrollo de condiciones ácidas y evitar la
movilización de los metales.

3. Tratamiento del agua

El tratamiento más común para el agua ácida y que contiene metales es la adición de un
material neutralizante, como la cal, para reducir la acidez. Este proceso de tratamiento activo,
que causa que los metales disueltos se precipiten del agua, a menudo requiere construir una
planta de tratamiento. El mantenimiento continuo que esta planta requiere hace que esta
técnica de tratamiento sea muy costosa. Aparte del gasto, algunas plantas de tratamiento
activo generan gran cantidad de fango. Deshacerse del fango es un gran problema. Debido al
costo y los retos físicos de lidiar con fango, se hace necesario buscar alternativas a las plantas
de tratamiento activo.

Algunas posibles alternativas incluyen:

 Utilizar sistemas de humedales “pasivos” para tratar el agua que contiene metal. Este
enfoque se ha utilizado con éxito donde el volumen y la acidez del agua no es
demasiado alto. Los sistemas de humedales pasivos tienen la ventaja adicional de
crear un hábitat de vida salvaje deseable.
 Utilizar zonas de tratamiento in situ donde se coloquen materiales reactivos o
corrientes eléctricas debajo de la superficie para que el agua que pasa por ellas sea
tratada.
 Combinar el tratamiento con la recuperación de materiales útiles del agua
contaminada.

4. Prevención del drenaje ácido de roca

Aunque la descarga del drenaje ácido presenta


diversos retos para proteger la calidad del
agua, la ocurrencia significativa y extendida de
drenaje ácido de roca amerita esfuerzos
especiales para prevenir o minimizar su
ocurrencia.

La prevención debe ser abordada durante las


actividades de exploración, antes del inicio de
las nuevas operaciones mineras. En algunos
casos, puede ser posible prevenir o reducir el
drenaje ácido de roca en áreas mineras
antiguas o abandonadas. Los enfoques de
tratamiento actuales y potenciales para el
drenaje ácido de roca son similares a los ya descritos.

Posibles medidas para prevenir o reducir de forma significativa este problema incluyen:
 Inundar los antiguos trabajos mineros subterráneos para eliminar el suministro de
oxígeno necesario para la generación sostenida de aguas ácidas.
 Sellar las superficies expuestas en trabajos subterráneos con una capa de material que
no sea reactiva o sea impermeable para inhibir el proceso de oxidación.
 Rellenar los trabajos mineros con materiales que puedan neutralizar y tratar las aguas
que pasen a través de ellos.
 Añadir químicos al agua en trabajos mineros subterráneos o en la superficie inundados
que puedan inhibir las reacciones químicas generadoras de ácido y precipitar las capas
que sellarán las rutas de migración del agua subterránea.
 Aislar las aguas contaminadas en la profundidad mediante la estratificación. Esto
permite el desarrollo de un hábitat cercano a la superficie en el agua que ocupa
grandes tajos de minas abiertas.

5. Control de las emisiones de la fundición

Las emisiones de la fundición, en especial el dióxido de azufre y los materiales particulados,


históricamente han presentado significativos problemas ambientales. La tecnología moderna
en fundición ha cumplido con este desafío al reducir de manera drástica la cantidad de
emisiones.

En los últimos años varias refinerías se han modernizado y reducido las emisiones de dióxido
de azufre al mínimo, por ejemplo, Bingham Canyon Mine captura 99.9% del azufre emitido.