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EL ESTRÉS LABORAL EN LOS DOCENTES

November 21, 2012 · by ieesa · in Blog · 3 Comments


En las últimas décadas especialistas organizacionales han enfatizado la importancia del
estudio de la salud mental del trabajador y su relación con las condiciones laborales; el
interés ha surgido a raíz de los datos expuestos por la Organización Mundial de la Salud
(OMS) acerca del preocupante incremento en el índice de trastornos mentales en la
población económicamente activa. La depresión y el estrés despuntan la lista.

El estrés laboral actualmente constituye uno de los focos de atención, puesto que se ha
convertido en uno de los principales aspectos que compromete no sólo la salud del
trabajador si no la productividad y competitividad de las organizaciones. En este marco,
la docencia es una profesión que muestra un alto riesgo de presentar estrés
laboral debido a la naturaleza del puesto y al entorno de trabajo, a continuación daremos
algunos ejemplos que propician el estrés laboral entre los docentes.

 La excesiva carga de trabajo y falta de tiempo: el caso de los estudios realizados en

México alrededor de la mitad de los profesores trabajaban aproximadamente 40

horas a la semana debido a que poseían doble plaza; esto, sin considerar que

también le tienen que dedicar tiempo extra no remunerado fuera del horario de

trabajo a actividades docentes como preparación de clases, preparación de

material didáctico, trabajo administrativo, atención a alumnos y padres fuera del

horario laboral; agreguémosle a esto que la mayoría llega a casa a cumplir con

obligaciones domésticas, esto junto con el tiempo de traslado termina dejándoles

muy poco espacio entre todas sus actividades para descansar y relajarse.

 Materiales de trabajo inadecuados o insuficientes: los profesores no cuentan con

espacios propios como sala de profesores, baño de profesores, etc., además de

que tienen que lidiar con material didáctico insuficiente y/o inadecuado e incluso

se llegan a reportar casos en que los propios docentes tienen que aportar el

material didáctico.
 Exigencias ergonómicas: el estar de pie por largos periodos, el forzar la voz

continuamente y el desempeñarse en ambientes ruidosos.

 Falta de control y autonomía: la falta de capacidad que tienen los docentes de

decidir sobre la forma en que desarrollan sus propias tareas.

 Relación con los alumnos: excesivo número de alumnos por profesor, las

dificultades de aprendizaje de los alumnos, su indisciplina, su falta de atención,

motivación e interés.

 Presiones sociales y personales: una jerarquía administrativa rígida y falta de apoyo

de los superiores, la carencia de cooperación por parte de los padres de familia,

ausencia de apoyo pedagógico de especialistas en el centro educativo y la falta de

reconocimiento y valorización social hacia su profesión entre otros factores son las

principales causas generadoras de dicho padecimiento en los docentes.

El estrés laboral se manifiesta diferencialmente en cada persona, sin embargo es


frecuente que impacte sobre la salud del docente tanto física como mental. Un docente
que sufre estrés laboral puede sentirse cansado, deprimido, tener dificultad para
concentrarse y tomar decisiones, le cuesta trabajo relajarse y dormir, se muestra irritable
y angustiado, presenta mal humor y se vuelve hipersensible a las críticas; esto conlleva a
que deje de disfrutar su trabajo y por lo tanto su compromiso con este disminuye
afectando así su rendimiento laboral. También incrementa el riesgo de afecciones
médicas como problemas gastrointestinales, hipertensión, cardiopatías y cefaleas.

En algunos casos, si no se realiza una intervención oportuna y el estrés laboral persiste, el


docente puede desarrollar Síndrome de Burnout, síndrome que se caracteriza por:
agotamiento emocional (sensación de haber agotado los recursos emocionales, cansancio
y falta de energía), despersonalización (respuesta de endurecimiento emocional,
distanciamiento e insensibilidad a los demás actores del entorno escolar incluidos los
alumnos) y sentimiento de falta de logro de realización profesional (sensación de
incompetencia y fracaso profesional).

Las consecuencias del estrés laboral, como ya se mencionó arriba, trascienden la


dimensión individual, pues afecta también a la organización laboral en su conjunto, en
este caso el centro educativo. Un profesor estresado y enfermo está menos motivado
para desempeñar sus funciones adecuadamente lo cual es una cuestión especialmente
sensible puesto que trabaja con valores humanos; en sus manos descansa la
responsabilidad de la formación de nuevos ciudadanos, de tal manera que su bienestar
mental es una variable fundamental a considerar si en verdad se pretende incrementar la
calidad educativa.

A pesar de la vasta investigación existente en relación con el estrés laboral en el sector


docente, llama la atención de que se ha tomado casi nula acción al respecto. La cuestión
requiere un trabajo en conjunto que compete tanto a los responsables de las políticas
alusivas a la salud de los trabajadores como a empleadores, a sindicatos y a los
mismos trabajadores de los centros educativos.

Existen esfuerzos incipientes, por ejemplo, resalta el esfuerzo de la la European Trade


Union Committe for Education (ETUCE), estructura europea de la Internacional de la
Educación (EI), en colaboración con otras organizaciones como la Organización Mundial
de la Salud (OMS), el Comité Sindical Europeo de la Educación (CSEE) y con diversos
sindicatos docentes europeos en la elaboración y aplicación de instrumentos para la
evaluación del estrés laboral en los docentes de los países miembros de la Unión
Europea y su esfuerzo en la realización de un Plan de Acción al respecto.

En México las autoridades educativas no tienen programas preventivos ni compensatorios


en relación a esta problemática, se delega el asunto al ISSSTE. Aunque se han detectado
esfuerzos aislados como el caso de la Secretaria de Educación de Jalisco que ofrece
servicios de orientación y contención a docentes que padecen estrés laboral.

Así que desde que el estrés laboral es un factor que afecta la calidad educativa y también
la salud de los docentes, en el IEESA se está realizando una investigación acerca de las
acciones llevadas a cabo tanto en el extranjero como en México para combatirlo. El
objetivo de la investigación en proceso es llamar la atención a esta problemática que ha
sido prácticamente ignorada en México y proveer de información y sustento teórico y
empírico al SNTE para que este cuente con las herramientas necesarias para generar
estrategias que ayuden a combatir este problema.
¿Estrés docente? Causas que lo generan y posibles soluciones

María del Carmen Rodríguez Zafra. Licenciada en Pedagogía y profesora interina de


Secundaria de la especialidad de Orientación Educativa (Andalucía)

22/03/2010

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Puntuar

Según el estudio realizado por FETE-UGT, el 37’5% del colectivo docente se considera
bastante estresado por la interacción con los/as alumnos/as, que un 7’4% del profesorado
asegura que alguna vez ha sido agredido por algún escolar y que un 2% admite que el
alumnado le ha agredido físicamente al menos una vez al mes. Asimismo, el nivel de
estrés generado por la interacción profesor-familias se eleva a un 19’3 %, indicándose que
un 24% del profesorado ha recibido en alguna ocasión por parte de las familias insultos. Es
por ello que dicho estudio constate que más del 50% del profesorado tiene altos niveles
de estrés.

Pero, ¿A qué denominamos estrés docente?

Podemos denominar estrés a aquella excesiva activación psicológica y física que padecen
los docentes como consecuencia de la interacción de los estímulos ambientales (clima del
aula, relación con las familias del alumnado, relaciones con los compañeros del equipo
educativo y centro, etc.,) y la respuesta idiosincrásica del individuo (teniendo en cuenta
sus expectativas, locus de control, autoconcepto, forma de afrontar conflictos, etc.,) que
puede desencadenar en problemas de salud y laborales (manifestaciones conductuales,
actitudinales, psicológicas y fisiológicas).

¿Por qué son tan elevadas las estadísticas? ¿Cuáles son las causas que generan el estrés
docente?

Algunas de las causas que generan el estrés docente son:

 Escasez de recursos materiales y humanos. El docente se encuentra solo en su


aula ante la diversidad de capacidades e intereses del alumnado, teniendo que
ofrecer una formación adaptada a las características de éste. En ocasiones, se
producen dificultades de aprendizaje que el docente por sí solo no puede
minimizarlas y es necesario contar con el apoyo de otros profesionales (logopedas,
orientadores/as, profesor/a de educación especial).

 Atender a las necesidades específicas de apoyo educativo del alumnado. Además


de ser la colaboración necesaria de otros profesionales, el docente durante su
formación inicial no ha sido formado de cómo atender y afrontar las dificultades de
aprendizaje que se pueden manifestar en el aula. Accede a la función pública
teniendo dificultades para realizar adaptaciones curriculares ajustadas a las
necesidades del alumnado.

 Falta de motivación e interés por parte del alumnado. El docente sufre malestar y
desconcierto al observar que existe un desequilibrio entre sus expectativas y la
realidad con la que se encuentra en el aula, alumnado que no tiene motivación ni
deseo de continuar su formación. En un primer momento, los docentes sobrepone
y activan mecanismos de adaptación, pero en los que el problema persiste produce
desánimo e insatisfacción al observar que sus expectativas no se aproximan a la
realidad y no saben cómo afrontarla.

 Problemas de disciplina del alumnado. Constantemente observamos a nuestro


alrededor y a través de los medios de comunicación la dificultad que se encuentra
el profesorado en su actividad cotidiana debida a los problemas de conducta del
alumnado, en algunas ocasiones siendo el profesorado el objeto de esa violencia,
ya sea verbal o física.

 Falta de reconocimiento social. La labor de los docentes en algunas ocasiones


queda menospreciada o poco valorada por la sociedad. En la actividad cotidiana
son desautorizados, en algunos casos, por la propia familia del alumnado. En
algunas comunidades autónomas se ha iniciado el reconocimiento como autoridad
pública.

 Falta de colaboración de las familias. El profesorado, en ocasiones, se ve incapaz


de que exista una comunicación fluida y una colaboración eficaz con las familias
del alumnado, ya que éstas no participan en la actividad educativa.

 Innovaciones educativas sin formación previa. El profesorado debe estar


actualizado y formándose constantemente, pero en ocasiones se introducen
cambios en su práctica cotidiana y no se ha formado previamente sobre éstos,
produciendo desconcierto e incertidumbre.
 Inadecuada relación con el resto del profesorado. Puede darse la situación, que
existan divergencias y dificultades en la comunicación entre los distintos docentes
del centro, provocando malestar generalizado y como último extremo, ansiedad y
estrés ante la situación vivida.

¿Cómo se podrían reducir el nivel de estrés del profesorado?

Desde el centro educativo:

 Promover actuaciones dirigidas al profesorado que sufre el síndrome de burnout.


Los orientadores junto al equipo directivo pueden promover actividades de
perfeccionamiento. Para ello sería necesario hacer un análisis inicial de
necesidades para detectar qué profesor/a está sufriendo estrés, para
posteriormente implantar las acciones y tras ello, evaluar las actuaciones llevadas
a cabo.

 Establecer mayores cauces de comunicación entre el profesorado y la familia. Se


pretende que los centros educativos sean una continuidad de la sociedad para ello
es necesaria la colaboración de los padres y las madres del alumnado, puede ser a
través de acciones conjuntas, la asociación de madres y padres del alumnado, etc.

 Promover actuaciones dirigidas al alumnado para disminuir los conflictos en el


centro educativo. A través de la mediación entre iguales, o la mediación escolar
pueden gestionarse numerosos conflictos que pueden ser resueltos a través del
diálogo y la comunicación.

 Crear grupos de trabajo. A través de la organización de un grupo de trabajo


(conjunto de docentes que trabajan de manera colaborativa sobre una cuestión)
podrían establecerse unas pautas metodológicas para afrontar situaciones que
generen estrés en el aula.

Desde las administraciones educativas:

 Promover cursos de formación a través de los Centros de Profesorado:


Relacionados con la resolución de conflictos, autoconcepto, autoestima,
habilidades sociales y asertivas, cómo afrontar el estrés en el aula, etc.

 Reconocer al profesorado como autoridad pública.

 Disminuir la ratio de alumnos por clase.

 Distribución de recursos humanos eficaz y adaptada a las características de los


centros educativos y del alumnado.

 Incluir en la formación inicial del profesorado materias que versen sobre cómo
adaptarse a la diversidad del aula.

Solo a través de una actuación conjunta de la administración educativa y los centros


educativos, contando con los recursos necesarios podrán desembocar en una disminución
de estos datos. Mientras tanto, el profesorado deberá seguir haciendo frente a su
situación personal de desánimo, ansiedad y apatía ante lo escolar.