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Facultad de Filosofía y Humanidades

Departamento de Lingüística

Cine, Política y Sociedad en el Mundo Árabe Contemporáneo

Profesores: Eugenio Chahuán y Kamal Cumsille

Colaboradores: Mauricio Amar y Renato Vélez.

Felipe Concha Pavez

PRUEBA Nº2

¿Qué elementos históricos, políticos y culturales hacen posible la emergencia del


feminismo árabe?

El feminismo Árabe nace en los albores de mediados del siglo XIX, como una idea
burguesa, es aceptada dentro de la elite, entendiendo que el atraso intelectual y social que
en el cual se encontraba gran parte de oriente era en parte también producto de la situación
que vivían las mujeres, las cuales comenzaron poco a poco a desarrollar vinculo, esta será
la primera partida para el desarrollo de un feminismo más complejo:

‘’Desde mediados del siglo XIX había comenzado a producirse un vigoroso


movimiento en defensa de los derechos de las mujeres, cuyos protagonistas –mujeres y
hombres- entendían que el atraso de los países árabes o musulmanes era debido, en parte,
a la situación que vivían sus mujeres y que, en consecuencia, la nación no podría
prosperar si no lo hacían también ellas’’1

Este primer feminismo está directamente vinculado al Estado Laico, a las ideas
nacionalistas y al poder ilustrado burgués, será este feminismo el que plantará las primeras
ideas sobre la mujer y su rol dentro de la sociedad, pese a no tener la misma fuerza que los

1
El feminismo Árabe y su lucha por los derechos de la mujer, P.1
feminismo occidentales, caracterizados por la lucha de los derechos en torno al voto y
posteriormente en contra del patriarcado, es un feminismo que responde a la lógica cultural
de cada sociedad y, necesariamente es producto de un contexto islámico diferenciado de
occidente.

Posterior a esto, en el año 1892 aparece la imagen de una mujer libanesa, periodista,
que funda la primera revista que trata sobre las mujeres, ‘’al-fatat’’ se convertiría en la
revista en donde las mujeres expresarán sus impresiones, sus dudas y sus demandas,
siguiendo la misma línea, en 1909 Malak Hifni Nasif publica un libro con decena de
artículos sobre el feminismo, abarcando temas como el islam desde la perspectiva
feminista, el patriarcado, la poligamia y los matrimonios forzados, y principalmente un
aspecto que no posee justificación ni a nivel religioso ni cultural, el velo.

El velo es un elemento cultural que es sumamente criticado por el feminismo árabe,


pese a que muchas mujeres lo respaldan, las corrientes más radicales abogan por su
completa desaparición apelando a que es un elemento patriarcal y que condiciona la
libertad de las mujeres, en este sentido el feminismo árabe mantiene una lucha constante
con las tradiciones más conservadores, entendiendo esto debemos comprender que la lucha
que se da no es contra el Corán si no que contra su mala interpretación y su aplicación
sobre elementos culturales que permanecen intactos a través del tiempo y la historia.

Actualmente la crítica se mantiene, y debemos comprender que el nacimiento del


feminismo se consolida en un contexto de laicización de la sociedad y que años después en
los 70’ volverá a ser atacado por la re-islamización del territorio, es ahí cuando el
feminismo adquiere una relevancia pues se alza contra la estructura patriarcal que mantiene
el Corán y la interpretación de este, es por esto que, como elemento cultural debemos
nombrar la tradición, esta ha permitido que el feminismo se alce como una forma de
expresión rebelde contra las formas instauradas con anterioridad y le da una especie de
dialéctica constante lo que permite mantener el tema en boga y permite exponer nuevas
problemáticas que se mantienen en la actualidad:
‘’el feminismo islámico re articula un islam de genero igualitario y socialmente
justo enraizado en la idiosincrasia coránica. Pone al descubierto el pensamiento y
prácticas patriarcales (rampantes en la sociedad a la que le fue revelada el mensaje
coránico) que se insinuaban dentro del islam’’2

A nivel histórico, la lucha del feminismo Árabe no es reciente, posee una


trascendencia histórica inmensa, se ensalza en las luchas que existen desde hace cientos de
años, e incluso el Corán corresponde a la única de las tres religiones monoteístas que posee
un mensaje de igualdad de género, igualdad en torno a la creación, fue este el mensaje que
fue ocultado de la lucha femenina y que fue oscurecido por el patriarcado dominante en la
actual sociedad árabe:

‘’únicamente el islam, de entre las tres religiones de los <<pueblos del libro>>,
introdujo, a través de sus escrituras – el Corán, considerado la Palabra de Dios-, un
mensaje de igualdad fundamental entre los hombres y mujeres como seres humanos
(insan), de derechos de las mujeres y justicia social; sin embargo este mensaje fue
subvertido en el nombre del propio islam’’3

Entonces, si notamos nos damos cuenta de que interpretación patriarcal del Corán se
basa en una lucha por obtener la dominación de las mujeres bajo los hombres, esta
dominación se consolida a través de las escrituras, la cultura y la historia, de modo que, el
feminismo árabe nace como una alternativa a esta interpretación, pues sin alejarse de las
escrituras se reconoce la tradición, pero se la transforma, el elemento cultural del islam
permite que el feminismo nazca como una interpretación distinta, y, a la vez como una
forma de expresión política que aboga por los derechos delas mujeres dentro del contexto
islámico, por lo que los elementos culturales, históricos y políticos, vendrían a ser por
partes, en primero lugar, el Corán como elemento cultural permite una interpretación para
ambos géneros, para el masculino se trata de una dominación mientras que para el
femenino se trata de una igualdad de género, otro de los elementos corresponde al histórico,
las luchas que se dan – y la lucha del feminismo- deviene de una suma de manifestaciones
políticas y sociales que se dan durante todo el siglo XIX y que se afianza con la estabilidad

2
Feminismo Islámico en marcha P.69-70
3
El feminismo islámico en marcha p.70
de Estados Laicos que permiten que el feminismo mantenga la crítica y que abarque más
problemáticas, avance que termina con la re-islamización de los Estados, finalmente a nivel
político debemos comprender que el feminismo se basa en una lucha por derechos de
igualdad, generalmente vinculados con el sufragio y la expresión política, por lo que no es
casual que mientras el feminismo estaba en boga durante el periodo de laicización fueran
estas activas luchadoras sociales en el ámbito político, criticando duramente las prácticas
políticas de otros territorios.

El feminismo Árabe, es una lucha que se está dando actualmente y que no debe
dejarse de lado a través del dispositivo de poder que responde a la lógica de oriente-
occidente, es una lucha a nivel mundial –entendiendo que el islam es una religión global- y
que implica un movimiento de todos los sectores sociales que legitiman y reivindican el
islam, como una religión justa y que posee un mensaje de igualdad, mal interpretado y
ocultado por la masculinidad.

2.- Reflexione sobre la islamofobia como variable de análisis para la problemática del islam
en el presente

La islamofobia es un concepto que actualmente se utiliza como forma de referirse al


miedo que suscita el islam en la sociedad occidental, es un concepto en constante
construcción y deviene desde que países como Estados Unidos se han encargado de
implantar sentimientos, pensamientos e interpretaciones que se funden en un odio,
hostilidad y pensamientos de rabia en contra del islam, provocando de esta manera un
enfrentamiento agudizado entre las interpretaciones occidentales sobre el Islam,
criminalizándolo, caracterizándolo como primitivo, sexista, inferior, excluyente y muchas
otras más particularidades que parten de la asignación de prejuicios y valores sobre el
islam.

Como consecuencia de esto, y sumado a los últimos hechos en el mundo -los


diversos asaltos terroristas de Francia, los atentados en San Bernardino (EE.UU) y los
múltiples ataques que han suscitado en oriente la actual guerra que se desenvuelve- han
logrado agudizar las interpretaciones islamofobicas que se reproducen a una velocidad
impresionante, medios de comunicación, redes sociales, videos, y todo tipo de instrumento
ha sido intencionalmente posicionado desde la interpretación occidental del terrorismo,
asignándole y plegando a este el islam como motivación del terror, la guerra santa, la yihad,
de esta manera se da una interpretación culturalista del islam, a través de un discurso que
ataca a la religión se le consagran elementos culturales y sociales que se pretenden explicar
a través de la excepcionalidad islámica y como consecuencia del este, siendo, sin embargo,
factores que están determinados por cuestiones económicas o históricas:

‘’ El culturalismo es un elemento común en los discursos islamófobos; contribuye a una


estrategia para consagrar e incrementar la sensación de superioridad de lo occidental
sobre lo islámico. Se niega así la entidad política de los actores sociales pertenecientes a
una comunidad étnica, religiosa o nacional y cualquier suceso particular es juzgado
generalizándolo al conjunto del sistema de creencias (religiosas o de otra índole) de toda
una población. Las determinaciones culturales conducen así al esencialismo y a
estereotipos que se convierten en obstáculos para la superación de la discriminación.
«Culturizando» lo que, de hecho, no son sino cuestiones de discriminación racial o étnica,
la islamofobia funciona como un mecanismo para reorientar la búsqueda de las causas de
exclusión social de las comunidades musulmanas al interior de las mismas. Problemas que
son el resultado de desigualdades económicas, sociales y políticas acaban siendo
representados como propios de la «excepcionalidad islámica»’’4

No obstante esta simplificación cultural en que la que se busca asociar al islam


problemáticas sociales que poseen una explicación más clara, el discurso occidental choca
también con la necesaria aceptación de un discurso árabe en donde se logre comprender que
la realización de una alta cultura como esta no se realizó solo con gente perteneciente al
islam, sino una multifacética suma de elementos que se consagran –como el territorio de al-
andaluz a nivel histórico- y se mezclan para forjar la identidad que hoy parece chocar y
formar dos grandes bloques occidente y oriente, por lo que hoy resulta sumamente
importante ambos, tanto para Occidente como para el mundo musulmán, es reconocer el
hecho de que la diferencia entre ellos es totalmente artificial,5 esta diferencias, se fundan
en un discurso orientalista, en la perspectiva dogmática de la diferencia con el otro y que se

4
La islamofobia a debate, p.10
5
La islamofobia a debate, P.11
funda y establece a través de la guerra contra el terrorismo dictada por Estados Unidos, una
guerra no solo material, si no psicológica y que establece perspectivas y prejuicios sobre el
islam, forjando dos grandes bloques que no logran congeniar y que sin embargo están en
constante mezcla, a través de la migración, los medios de comunicación, las redes sociales
u otros.

Es así que el discurso islamofobico cobra una fuerza que trasciende nuestras
voluntades, de forma que a nivel inconsciente muchas veces asociamos identidades con
orígenes, ejemplo más claro vendría siendo el musulman-arabe, marroquí-musulman u otras
conexiones y vínculos que se asocian a parte de la identidad, de esta forma se construye un
discurso que se vincula con la creencia religiosa y profundiza la discriminación y la
xenofobia, debemos tener sumo cuidado con esto, ya que problemas escala internacional
como la Segunda Guerra Mundial, fueron producidos en gran medida por la criminalización
de la religión y el origen.

Es este mismo discurso, sin embargo, el que promueve la seguridad, el avance del
desarrollo en ámbitos anti-terrorista y que finalmente concluye en políticas racistas sobre la
migración que sacuden fuertemente a quienes son víctimas del mismo discurso, jóvenes
inocentes, niños y adultos se refugian sobre el alero de Europa y América para que logren
ser ‘’salvados’’ del Islam, producto de las guerras que son inducidas por estos países, a
escala global sobre espacios árabes, agudizando así el conflicto y la diáspora oriente-
occidente:

‘’Los atentados del 11 de septiembre en los Estados Unidos, así como los de
Madrid y Londres que años después los siguieron, han elaborado una perversa alquimia en
la que esos estereotipos se han traducido en sospecha y miedo. La percepción de los
musulmanes como un bloque monolítico y estático se ha extendido al fenómeno terrorista,
provocando una fuerte tendencia a verlos como una potencial «arma oculta de Ben
Laden», recordándoles su presencia indeseada en nuestro territorio y exigiéndoles
justificar su lealtad e integridad. Las leyes antiterroristas se han basado en normas
preventivas en las que el origen nacional y confesional rige los criterios de control y
seguridad, reforzando la estigmatización social de las comunidades musulmanas en los
países occidentales. El impacto del fenómeno terrorista ha colocado bajo sospecha
generalizada aquellos espacios y actores vinculados al islam, como mezquitas e imanes;
las prioridades de control y seguridad se imponen socialmente sobre los aspectos
relacionados con la integración, cuyas políticas se centran más en la prevención del
terrorismo que en la promoción de la igualdad y los derechos fundamentales.’’6

Lo que nos preocupa entonces es que las grandes potencias, más que amainar el
conflicto, tratar de llevarlo a un contexto que sea entendible para el mundo, se ha enfocado
en difundir un discurso que lo asocia con el terrorismo, infundiendo temor en la población y
haciendo que esta sea la que le exija al Estado medidas duras en contra de lo que ellos
llaman la ‘’guerra contra el terrorismo’’, así, logran fundamentar políticas segregadoras,
racistas y exclusoras que disminuyen la práctica de los derechos fundamentales y el trato
igual ante la ley y el Estado, convirtiendo al islam –y quien lo practique- en objetivos del
terrorismo y de los marcos fundamentales asociados a políticas de intervención Estatal que
devienen en criminalización, discriminación y fundamentalismo crítico.

Hoy, más que nunca, debemos comprender que el desarrollo de la islamofobia es


producto del avance de un discurso occidentalizado en torno al islam, en torno a las
prácticas religiosas que diferencian y a la misma vez complementan las dualidades del
mundo, es por esto que es menester, re-interpretar la forma en cómo se nos ha hablado
sobre el islam, debemos difundir el discurso de la solidaridad, del entendimiento que nos
llevará a identificarnos, a de-construir las nociones que tenemos sobre el islam y visualizar
nuevas formas de ver el mundo y la sociedad.

Bibliografía

Martin Muñoz, G., & Grosfoguel, R. (2012). La islamofobia a debate. Madrid: Casa Árabe-
IEAM.

Paradela, N. Feminismo árabe.

Badran, Margot. Feminismo islámico en Marcha

6
La islamofobia a debate, P. 43