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Prueba recuperativa Políticas Públicas y Sociales

Pregunta:

Analice el proceso de la Política Nacional de Alimentación y Nutrición, considerando:

a) Origen y definición del problema público


b) Debate y argumentaciones, actores involucrados
c) Implementación (objetivos, modelos y actores)
d) Evaluación (proyectar una evaluación)

Reflexione y justifique críticamente TODOS los temas abordados.

a) La política nacional de alimentación y nutrición abordada por el Departamento de Nutrición


y Alimentos en la división de Políticas públicas saludables y promoción de la Subsecretaría de
Salud Pública del Ministerio de Salud del gobierno de Chile, llevado a cabo durante el período
de gobierno de la presidenta Michelle Bachelet Jeria, quien indica que tras la superación de la
desnutrición y la mortalidad infantil, el problema se ha invertido y, actualmente lo que se busca
es disminuir las altas tasas de obesidad y sobrepeso de niños, niñas y jóvenes.

A partir de los antecedentes presentados en el documento de la política pública, se identifica


un problema público que se debe reparar. La identificación del problema público nace a raíz de
el “descubrimiento” de los sujetos afectados, que puede originarse como consecuencia de otra
política pública, desde la demanda externa a los gobiernos (las bases sociales principalmente) o
desde “la oferta”, que se puede explicar como una baraja de problemas públicos que las
autoridades identifican, de acuerdo con las prioridades de cada gobierno se estudian y buscan
soluciones para uno, en este caso, la obesidad infantil. De acuerdo con lo explicado
anteriormente, esta política pública nace desde la oferta, es un problema público identificado
por el gobierno y la política representa una posible solución. Por otro lado, visto desde una
perspectiva socio-temporal también es una consecuencia de las políticas públicas previas que
buscaban subsanar la desnutrición infantil, no obstante, dado que las condiciones materiales
han mejorado a nivel nacional en los últimos 20 años, las políticas públicas existentes estaban
invirtiendo el problema. Si bien, éstas no han sido derogadas, la política actual es utilizada para
equilibrar la situación.

b) Ante un problema público, se generan diferentes tipos de debates de acuerdo con su


efectividad o utilidad, no obstante, previo a la planificación e implementación de ésta se dan
debates respecto de la urgencia y relevancia del problema para la creación de una política
público.

Existen distintos tipos de debates que dan pie o retrasan las políticas públicas, primero, los
debates basados en investigaciones de cientistas sociales u otra clase de estudiosos; segundo,
basadas en consideraciones morales o éticas; tercero, enmarcadas en visiones economicistas
de carácter costo-beneficio; y finalmente, las consideraciones políticas enfocadas
principalmente a territorialidades y distribuciones del poder. Estos constituyen argumentos que
dan cabida a las discusiones teóricas que tratan sobre la política pública y abren paso a distintas
conceptualizaciones sobre los temas a solucionar, por ejemplo en este caso se trata de salud
infantojuvenil, por lo que se conforma una En la política en cuestión (Política Nacional de
alimentación y nutrición) se pueden identificar dos tipos de debate presentes, tanto en sus
antecedentes como en su implementación: los estudios científicos y las consideraciones
morales y éticas.

En primer lugar, en el documento se contemplan antecedentes sobre los niveles nutricionales


del país, estadísticas sobre la mala alimentación y consiguiente obesidad en niños menores de
14 años, que constituyen en justificaciones sobre por qué se trata de un tema a relevar a nivel
nacional “estamos frente a un problema que se inicia precozmente, pues más de un 50% de los
niños y niñas en primero básico ya presenta obesidad o sobrepeso, lo que hace de esta condición
el principal problema de salud pública de nuestro país” (MINSAL, 2017:7) en esta cita se
conjugan ambos tipos de debate, el científico con las estadísticas adquiridos a partir de la
tercera encuesta nacional de Salud de los años 2016-2017 y la relevancia moral de una política
como esta, dado que se trata de los niños y niñas del país e, implícitamente, se trata de una
problemática a erradicar en el sentido de que éstos son el futuro del país y tienen derechos a
una alimentación saludable “La política a la alimentación y nutrición establece dos principios
orientadores: El derecho a la alimentación de las personas como un principio ético insoslayable
a la hora de desarrollar programas, iniciativas y normas. [Además de] La alimentación y nutrición
están determinadas socialmente, y las condiciones en que se desarrolla la vida de las personas
modelan las decisiones de consumo de alimentos” (MINSAL, 2017), en la presentación realizada
por la presidenta también se identifican estas nociones “esta política es una herramienta ética,
política y técnica para las estrategias, programas, planes, proyectos y acciones, tanto del estado
como de otros actores en la materia” (Bachelet, 2017:6).

c) En segundo lugar, el documento aborda, la implementación, este término corresponde al


proceso en que se lleva a tierra lo conceptualizado y planificado, que en este caso
correspondería a la llamada “ley del etiquetado” donde se etiquetan con hexágonos negros los
productos que poseen altos índices de sodio, grasas y azúcares en comparación con las
porciones diarias recomendadas para disuadir a los consumidores de comprar esos productos o
marcas. Además de la configuración de programas con función educativa y de apoyo a las
familias en la misión de cuidar la salud nutricional de sus integrantes. Frente a los ejemplos
dados anteriormente, se identifican objetivos, actores y modelos evaluados anteriormente para
determinar las medidas concretas que se implementarían asociadas a la resolución del
problema.

En cuanto a los modelos refieren a instrumentos en el diseño de las políticas públicas, es decir,
esquemas de trabajo sobre el proceso técnico-racional asociado a las políticas públicas a
implementar. En esta se identifica un esquema orientado hacia la educación y la disuasión de
las compras de los consumidores dando cabida a los consumidores como sujetos capaces de
decidir sobre su alimentación y, además, de reemplazar alimentos o marcas que sean
perjudiciales para su salud a largo plazo. Combinado esto con la educación respectiva en
colegios y programas del Estado. En este esquema está presente la conceptualización de las
prácticas alimenticias, por ejemplo, la consideración sobre la existencia de diferentes ambientes
de alimentación, por lo que se debe diferenciar entre tomar medidas particulares para cada una
y medidas comunes que son transversales a todos los ambientes.

Los objetivos de una política corresponden principalmente a la finalidad de esta, éstos son
claramente redactados a lo largo del texto publicado por el MINSAL: Humanizar la nutrición y
promover el derecho a la alimentación adecuada; fortalecer la seguridad alimentaria y
nutricional; mejorar la configuración de los entornos y sistemas alimentarios; promover la
alimentación saludable; fortalecer la atención nutricional en los diferentes niveles de atención
de salud; vigilar la alimentación y nutrición y evaluar las políticas públicas; impulsar la
participación ciudadana y el control social; y finalmente, profundizar la intersectorialidad y salud
en todas las políticas. Estos 8 objetivos tienen diferentes grados de demora en términos
temporales, pero en su mayoría son objetivos que tendrán resultados observables a largo plazo.

Por su parte, los actores involucrados en la política pública son variables, tanto en estatus de
agencia como en cercanía con los ciudadanos, se pueden vislumbrar diferentes instituciones
públicas y privadas, como colegios, liceos, municipalidades, CESFAM, CECOF, hospitales y
clínicas e instituciones, en tanto entes que cumplen roles educativos, prestan servicios
relacionados con la salud y ambientes organizacionales. Otros actores que se identifican
implícitamente y fueron mencionados en respuestas anteriores son los ciudadanos como
consumidores de productos y agentes en la elección de lo que consumen y finalmente los niños
como sujetos, que son consumidores y a su vez, son individuos para educar y evitar su consumo
excesivo de alimentos que son nocivos para su salud a largo plazo.

d) Esta política pública a largo plazo será de gran utilidad, ya que, afecta directamente la vida
cotidiana y la salud de los ciudadanos a largo plazo. Además, se trata de un conjunto de medidas
que ha ocasionado cambios concretos a nivel macro, por ejemplo, la estrategia de disuasión de
consumir ciertos alimentos por sus altos índices de ingredientes nocivos ha llevado a empresas
grandes a cambiar los ingredientes de sus recetas por otros, reemplazar las grandes cantidades
de azúcares nocivos por otros que no lo sean. No obstante, falta una mayor educación sobre
otro tipo ingredientes que no se encuentran catalogados por sellos y que, por desconocimiento
de la población se siguen consumiendo, como es el Glutamato monosódico (GMS), que
corresponde al nombre químico de un ingrediente presente en cecinas, sopas, comida
congelada, algunas marcas de arroz, pan blanco (de molde)1, etc. que, en exceso, puede
provocar destrucción de neuronas, adormecimiento o parálisis de partes del cuerpo, aumento
de peso, pánico o ansiedad, asma, náuseas, hiperactividad, apetito incontrolable a partir de la
excitación de las papilas gustativas, entre muchos otros malestares. De modo que, si bien, esta
política pública tiene consideraciones teóricas donde se releva el carácter cotidiano y cultural
de la alimentación y así mismo, medidas concretas bien llevadas a cabo que ya han obtenido
resultados, falta aún para seguir avanzando en tener mayor conocimiento a disposición para,
como consumidores, tomar decisiones a conciencia sobre nuestra propia alimentación diaria.

1
Mencioné principalmente alimentos no etiquetados.
Bibliografía:

MINSAL (2017). Política Nacional de Alimentación y Nutrición.