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5.

EL APRENDIZAJE
5.1 Principios del aprendizaje
Definición y objeto de estudio de la psicología del aprendizaje
La psicología del aprendizaje es una disciplina científica dentro de la
ciencia psicológica que trata de explicar las causas de la conducta y, de
forma más específica, las causas de los cambios en la conducta. Aunque
existen múltiples definiciones para referirse al aprendizaje, en el contexto
de esta asignatura entenderemos por aprendizaje «cualquier cambio
duradero en el repertorio conductual de un organismo que tiene lugar
como resultado de la experiencia con los acontecimientos ambientales».
Como vemos, el aprendizaje es un proceso que depende de la
experiencia y que da lugar a cambios duraderos en la conducta, por
tanto, nos interesará el estudio de la adquisición, el mantenimiento y los
cambios relativamente permanentes en la conducta, entendiendo por
conducta todo lo que el organismo hace, incluyendo las acciones
encubiertas como el pensamiento o los sentimientos.

Desde el momento en que nacemos, o incluso podríamos pensar que


desde algún momento del desarrollo fetal, estamos aprendiendo cosas
que nos ayudarán a adaptarnos al entorno en que vivimos, y estos
procesos de aprendizaje estarán ocurriendo hasta el final de nuestra vida.
Aunque algunas conductas son innatas, la mayor parte de ellas son
adquiridas o aprendidas mediante la práctica, y la mayoría de las veces a
través de pasos que ocurren de forma gradual. Cuanto más alto es el nivel
de una especie en la escala filogenética, los organismos suelen mostrar
una mayor proporción de conductas adquiridas que innatas. El aprendizaje
implica cambios a largo plazo, de manera que los cambios a corto plazo
como los causados por la fatiga no son considerados aprendizaje.
Asimismo, el aprendizaje se refiere a cambios causados por la
experiencia, lo que hace que cambios duraderos como los debidos al
desarrollo o al envejecimiento tampoco los consideremos como formas de
aprendizaje.
El aprendizaje tiene una importante función adaptativa ya que posibilita la
modificación de las pautas de comportamiento en función de las
demandas del entorno. Por el contrario, la conducta no aprendida, aunque
también adaptativa, depende de la programación genética, es menos
flexible y se produce fundamentalmente en entornos muy delimitados ante
demandas del ambiente muy específicas, elementales y predecibles.
Los cambios en la conducta que son consecuencia del aprendizaje se
deben a la relación del organismo con los estímulos ambientales,
entendiendo por estímulo cualquier objeto o evento del ambiente percibido
por los sistemas sensoriales del organismo y que produce una respuesta
conductual. Un estímulo puede ser el olor de un depredador, el sonido de
una campana o el sabor de la comida, pero también puede ser cualquier
otro evento como un descenso en la temperatura o el descenso de la
iluminación. El principal supuesto de la psicología del aprendizaje es que
el conocimiento de los efectos del ambiente en la conducta a través de los
procesos de condicionamiento o reforzamiento es la fuente de información
más importante, si no la única, para entender el cambio en el
comportamiento humano.

5.2 Tipos de aprendizaje


Para ver la enorme variedad de aprendizajes que se pueden clasificar, se
verán sólo algunos, tomados de varios autores. Del lector dependerá ver
qué aprendizajes ha hecho, cuáles le gustaría tener y cuáles no. El
aprendizaje es un acto volitivo (que quiere decir a voluntad), no
mecánico:
Aprendizaje receptivo: el alumno recibe el contenido que ha de
internalizar, sobre todo por la explicación del profesor, el material
impreso, la información audiovisual, la computadora…
Aprendizaje por descubrimiento: el alumno debe descubrir el
material por sí mismo, antes de incorporarlo a su estructura
cognitiva. Este aprendizaje por descubrimiento puede ser guiado
o tutorado por el profesor.
Aprendizaje significativo: se da cuando las tareas están
interrelacionadas de manera congruente y el sujeto decide
aprender así. En este caso el alumno es el propio conductor de su
conocimiento relacionado con los conceptos a aprender.
Aprendizaje asociativo: Consiste en adquirir tendencias de asociación
que aseguren el recuerdo de detalles particulares en una sucesión
definida y fija.
Memorizar es uno de los requisitos básicos para llevar a cabo este
tipo de aprendizaje. En todos los niveles de edad y en todos los grados
escolares, muchos aprendizajes requieren el establecimiento de
asociaciones
Aprendizaje conceptual
Se logra mediante el proceso de desarrollar conceptos y generalizaciones.
El elemento principal de dicho aprendizaje es la palabra tanto oral como
escrita. El significado de hechos, conceptos y generalizaciones varía, pues
estos no tienen un lugar fijo y absoluto en la escala de significados.
Los conceptos representan la comprensión que el individuo logra de
los aspectos generalizados y abstractos de muchas experiencias.
Aprendizaje creador
Este tipo de aprendizaje se da cuando existe un cambio de conducta en el
momento en que se presenta un problema en diferentes situaciones y se
encuentran soluciones originales. La actividad creadora implica tres
procesos mentales: experiencia, recuerdo y expresión. Se necesita
recibir impresiones, pensar en ellas y actuar sobre la base de ellas.
Aprendizaje reflexivo
Este tipo de aprendizaje se complementa con el aprendizaje creador pues
implica también la solución de problemas, sólo que aquí se pretende
fomentar la actitud de indagación frente a los problemas.
Aprendizaje del ajuste emocional y social
Consiste en el tipo de aprendizaje que lleva al alumno a ajustarse a su
medio físico y social de una manera satisfactoria permitiéndole un
funcionamiento adecuado como persona.
Aprendizaje memorístico
Implica la capacidad de evocar ideas materiales y fenómenos como
recordar información precisa y específica, como fechas, personas,
acontecimientos, etc.

Hay que hacer énfasis en un punto importante: no hay


“uno” sino “muchos” tipos de aprendizaje. Un elemento muy importante a
tomar en cuenta, dada la enorme variedad de contextos geográficos,
históricos, comunitarios, etc., Eso sí, para determinados tipos,
si no está involucrada la afectividad y la motivación personal para
hacerlos, no podrán llevar a cabo.

5.3 Factores que influyen en el aprendizaje


¿Por qué aprendemos?
Disponibilidad para aprender
El proceso de aprendizaje se caracteriza como un proceso
dinámico, animado por un interés, una motivación, en el que el
equilibrio inicial se quiebra, provocando un desequilibrio que obliga
al individuo a llevar a cabo determinadas actuaciones con el fin de
conseguir un nuevo estado de equilibrio. La motivación es una de las
condiciones fundamentales en el aprendizaje. Los motivos inician,
dirigen y regulan las actividades del individuo y constituyen los
factores que determinan la búsqueda de respuestas ante situaciones
a resolver. En el aprendizaje intervienen aspectos de tipo afectivo y
relacional. Cuando aprendemos, nos implicamos globalmente y su
resultado repercute también en nosotros de forma global.
Ahora bien, ¿qué genera el interés? ¿La motivación? ¿Qué es
lo que hace que tras el desequilibrio algunas personas sean capaces
de reequilibrarse nuevamente? ¿Qué es lo que hace que otras o las
mismas personas, en ocasiones distintas, simplemente abandonen la
tarea, no logren aprender?
Algunas respuestas nos las brinda Isabel Solé (1997):
“En el aprendizaje intervienen numerosos aspectos de tipo
afectivo y relacional... el aprendizaje y el éxito con que lo
resolvamos desempeña un papel definitivo en la construcción
del concepto que tenemos de nosotros mismos (autoconcepto),
en la estima que nos profesamos (autoestima) y, en general con
todas las capacidades relacionadas con el equilibrio personal.
Está de más indicar que dichas capacidades mediatizan la
actualización de otras: las de relación interpersonal, o las
cognitivas”.
Las experiencias que cada sujeto ha vivenciado en el curso
de su desarrollo al interactuar con los demás les han permitido
construir estas representaciones: el autoconcepto y la autoestima.
La autora de referencia expresa al respecto:
“El autoconcepto se aprende, si se quiere, se forja en el curso
de las experiencias de vida; las relaciones interpersonales, en
particular las que se tienen con otros significativos (padres,
hermanos, profesores, compañeros, amigos, etc.) constituyen los
hilos mediante los cuales se teje la visión sobre uno mismo”.
Son los aprendizajes previos los responsables de la disposición
que un sujeto tenga hacia los nuevos.
Completamos las ideas anteriores con aportes de Nélida
García Márquez (1997). Ella dice que al aprender el sujeto se
implica como una totalidad. Lo hace mediante su aparato biológico
y su aparato psicológico (consciente e inconsciente) y, dentro de
éste, especialmente desde su aparato cognitivo. Aprende desde sus
afectos, su cuerpo, sus capacidades intelectuales y su propio esquema
referencial. Desde lo que sabe y desde lo que no sabe. Agrega que
aprender es aprender a indagar que incluye tanto el descubrimiento
de la realidad como el reconocimiento de sí mismo a partir de la
interacción del otro como diferente. Para aprender es necesario el
impulso hacia los elementos de la realidad que en ese proceso, son
interiorizados, explorados y conocidos.
Además de la motivación, interés, disponibilidad y las
características del sujeto que aprende, debemos considerar otros
factores que influyen en el aprendizaje, todos ellos relacionados
dinámicamente en cada situación.
Algunos de estos factores son las expectativas. Las
expectativas son lo que cada uno espera de otra/s persona/s,
tales como conductas, palabras y actitudes; cada uno construye
opiniones, ideas, representaciones a partir de lo vivenciado en cada
encuentro con la otra persona.
Al abordar una tarea cualquiera, el sujeto tiende a otorgarle
un valor, un sentido. Esto se denomina atribución de significado.
Para comprometernos en la tarea de aprender, es preciso que esa
actividad nos interese, que cubra alguna necesidad, que funcione
como motor de la conducta.

5.4 Técnicas y estrategias del aprendizaje


Las estrategias de aprendizaje, son el conjunto de actividades, técnicas y
medios que se planifican de acuerdo con las necesidades de la población
a la cual van dirigidas, los objetivos que persiguen y la naturaleza de las
áreas y cursos, todo esto con la finalidad de hacer más efectivo el proceso
de aprendizaje.
Al respecto Brandt (1998) las define como, "Las estrategias
metodológicas, técnicas de aprendizaje andragógico y recursos varían de
acuerdo con los objetivos y contenidos del estudio y aprendizaje de la
formación previa de los participantes, posibilidades, capacidades y
limitaciones personales de cada quien".
Es relevante mencionarle que las estrategias de aprendizaje son
conjuntamente con los contenidos, objetivos y la evaluación de los
aprendizajes, componentes fundamentales del proceso de aprendizaje.
Siguiendo con esta analogía, podríamos explicar qué es y qué supone la
utilización de estrategias de aprendizaje, a partir de la distinción entre
técnicas y estrategias:

• TÉCNICAS: actividades especificas que llevan a cabo las personas


cuando aprenden.: repetición, subrayar, esquemas, realizar
preguntas, deducir, inducir, etc. Pueden ser utilizadas de forma
mecánica.
• ESTRATEGIA: se considera una guía de las acciones que hay
seguir. Por tanto, son siempre conscientes e intencionales, dirigidas
a un objetivo relacionado con el aprendizaje.

Por tanto, se puede definir ESTRATEGIA DE APRENDIZAJE, como:


Proceso mediante el cual el alumno elige, coordina y aplica los
procedimientos para conseguir un fin relacionado con el aprendizaje.
Las estrategias básicas deben tener nuestros alumnos para conseguir un
aprendizaje eficaz, qué debemos enseñarles si no lo poseen y qué
debemos reforzar.
- Comprensión lectora.
- Identificar y subrayar las ideas principales.
- Hacer resúmenes.
- Expresión escrita y oral.
- Orientación básica en el uso de la atención y de la memoria y en el saber
escuchar.
- Estrategias de memorización para recordar vocabulario, definiciones,
fórmulas....
- Realización de síntesis y esquemas.
- Estrategias para los exámenes, para aprovechar las clases y para tomar
apuntes.
- Realización de mapas conceptuales.
- Estrategias de aprendizaje más especificas de cada materia, (realización
de análisis morfosintáctico, enseñanza explícita de razonamiento,
estrategias de resolución de problemas, pensamiento crítico).
- Cómo utilizar la biblioteca.
- Cómo organizar y archivar la información en el estudio.
- Cómo realizar trabajos monográficos y hacer citas bibliográficas.

Por último decir, que se recomienda además:


- Enseñar cómo se emplea la estrategia.
- Cuando se puede usar

6. INTERACCIÓN HUMANA
6.1 Comunicación y cultura
La comunicación se ha definido desde enfoques muy distintos. Uno de ellos,
el que pone el acento en las definiciones originarias del término, es el que la
vincula con la interacción. La comunicación, como fundamento de la interacción
social, es el mecanismo que ha hecho posible la existencia de lo que
llamamos sociedad. Es el principio básico de la organización social, y como
tal, es requisito indispensable para las relaciones sociales. Todo ello pone de
manifiesto que la comunicación, antes que nada, es un proceso social articulado
en torno al fenómeno de compartir, de poner en común, de vincular.
Esta primera aproximación al concepto de comunicación apunta hacia la
necesidad de profundizar en la exploración de su materia prima, la interacción.
Éste es precisamente el objetivo final de este texto: ahondar en la definición de
la interacción, en su relación de interdependencia con la comunicación y, finalmente,
en su carácter de base de toda relación social. La propuesta radica en definir
la interacción con base a dos fuentes históricas concretas: la psicología social
y la sociología fenomenológica. Y la elección no es azarosa, es parte de la propuesta
teórica del grupo Hacia una Comunicología Posible, que parte de la
existencia de cuatro grandes dimensiones de estudio de la comunicología
—expresión, difusión, interacción y estructuración—, y de siete fuentes básicas
para la reconstrucción del pensamiento comunicológico —economía política,
cibernética, semio-lingüística, sociología funcionalista, sociología crítica-cultural,
sociología fenomenológica y psicología social—. Siendo las dos últimas fuentes
las menos exploradas y trabajadas en el campo académico de la comunicación, por
el predominio de los estudios sobre medios de difusión de información, se considera
primordial un primer acercamiento a sus espacios conceptuales, así como
a sus posibles aportaciones hacia una construcción teórica de la interacción.
La interacción es escenario de la comunicación, y a la inversa. No existe
una sin la otra. En el proceso de comunicación los sujetos proyectan sus subjetividades
y modelos del mundo, interactúan desde sus lugares de construcción
de sentido. En términos muy generales, la interacción puede ser comprendida
como «el intercambio y la negociación del sentido entre dos o más participantes
situados en contextos sociales» (O’Sullivan, et al., 1997: 196). Otra
definición, igualmente general, apunta que «en la interacción social, el acento
está puesto en la comunicación y la reciprocidad entre quienes promulgan,
utilizan y construyen los códigos y las reglas» (O’Sullivan, et al., 1997: 196).
Ambas definiciones ponen de manifiesto que sólo hay interacción social si hay
una reciprocidad observable por parte de otros.
Generalmente se asocia el término interacción al de comunicación interpersonal,
a las relaciones de comunicación en situación de co-presencia. Aunque
como ya se ha dicho, desde la propuesta de Hacia una Comunicología Posible
la definimos como la relación entre sistemas de comunicación, hay que establecer
algunas apreciaciones básicas que ayuden a entender qué es la comunicación
interpersonal y cómo ésta se relaciona con la interacción. Para empezar, se considera
que la comunicación interpersonal es la base de todas las comunicaciones
humanas. Comprende interacciones en las que los individuos ejercen
influencia recíproca sobre sus respectivos comportamientos, siempre en una
situación de presencia física simultánea. En la relación de interacción, cada
interlocutor intenta adaptarse al comportamiento y expectativas del otro, puesto
que como se verá, la interacción implica el establecimiento de reglas, normas
y dinámicas compartidas. Siguiendo a Goffman (1972), las interacciones son
la realización regular y rutinaria de los encuentros, o dicho de otra forma,
son situaciones sociales completas, lo cual las aleja de los meros actos lineales
de transmisión de información.
A grandes rasgos, la psicología social considera tres niveles de análisis en
los que se pueden ubicar los fenómenos de interacción: la comunicación personal,
en el plano de la intersubjetividad; la comunicación interpersonal, que
focaliza su atención en las relaciones entre participantes de una misma interacción;
y la comunicación de masas, que por tener como eje central a los
medios de difusión de información no parece ser tan adecuada para abordar
las aportaciones de la psicología social al concepto de interacción.

6.2 Grupos sociales


DEFINICIÓN
Un grupo social es un número indeterminado de personas que se
encuentran estructuradas e interactúan entre ellas desempeñando roles
recíprocos para conseguir objetivos comunes y diversos. Dentro de él, las
personas actúan según unas mismas normas, fines y valores a lo largo del
tiempo.

ROLES
Un rol es el papel desempeñado por cada uno de los integrantes de un
grupo social de acuerdo al estatus otorgado. Dicho papel hace referencia
al conjunto de normas, comportamientos, derechos y deberes definidos
para cada persona por el grupo social, y no únicamente por cada
individuo.

ESTATUS
El estatus es la posición social que ocupa cada individuo en un grupo en
términos de prestigio, poder, expectativas y responsabilidades, que los
demás reconocen.
CARACTERÍSTICAS DE LOS GRUPOS SOCIALES
1. Actitud: los miembros del grupo comparten los mismos valores.
2. Estabilidad: los grupos sociales tienen cierta perdurabilidad, aunque
varía de un grupo a otro.
3. Finalidad: tienen un objetivo común, que consiguen mediante el
desarrollo de actividades similares.
4. Interacción: los miembros se interrelacionan según unas pautas
establecidas, que sirven de ejemplo para nuevos miembros.
5. Interdependencia: los distintos componentes de cada grupo social
dependen unos de otros para alcanzar los objetivos, que se consiguen
mediante el desarrollo de funciones complementarias.
6. Motivación: el individuo se movilizará a participar en las actividades
grupales al ver que sus necesidades individuales son satisfechas por el
grupo.
7. Organización: los grupos se estructuran en roles y, de esa forma, cada
uno cumple una función para conseguir los objetivos comunes.
8. Percepción: los miembros perciben la existencia del grupo, tienen un
sentimiento de pertenencia y se comportan como grupo de cara al exterior.

Al hablar de tipos de grupos sociales nos encontramos con varias formas de


clasificarlos. Esta es la principal:
1. Grupos primarios: entre los miembros del grupo social existen lazos
personales y emocionales. Se denominan primarios ya que son fundamentales
para la formación social de cada individuo. Por ejemplo: familia, amigos.
2. Grupos secundarios: las relaciones entre los miembros son formales y/o
contractuales, existiendo mayor distancia entre los participantes por la dimensión
del grupo. Por ejemplo: trabajo, grupos deportivos, Universidad.
3. Terciarios Conglomerados: son grupos formados por la coexistencia
temporal y/o espacial de sus miembros, tratándose de una relación perecedera.
Estos grupos no están organizados, ni los miembros que las forman tienen por
qué conocerse. Por ejemplo: manifestaciones, conciertos.

RAZONES POR LAS QUE SE FORMAN LOS GRUPOS SOCIALES


1. Afiliciación: los grupos sociales satisfacen las necesidades humanas de
sociabilidad, puesto que genera un sentimiento de pertenencia.
2. Autoestima: el hecho de pertenecer a un grupo hace que el individuo se
sienta
realizado y valorado.
3. Consecución de metas: los individuos trabajan conjuntamente para
conseguir unos objetivos determinados.
4. Estatus: confieren a los miembros una posición determinada y
reconocimiento.
5. Poder: los grupos sociales generan sinergias.
6. Seguridad: los individuos se sienten más confiados rodeados de otros
miembros que solos. Reducen de esa forma la inseguridad y las dudas
personales.

GRUPOS DE PERTENENCIA Y REFERENCIA


Un grupo de pertenencia es aquel en el que el individuo se encuentra
inmerso como consecuencia de sus relaciones cotidianas (familia, grupo
de amigos, vecinos, compañeros de trabajo…). En los grupos de
pertenencia existe contacto y relación entre los individuos; se intercambian
opiniones y valores o se comparten las aficiones.
La formación de estos grupos depende de dónde vivimos, de nuestra
edad, de la ocupación o de la clase social (de características
socioeconómicas y personales). Estos grupos ejercen una influencia
directa y un vínculo de pertenencia sobre la persona.
Estos grupos pueden ser formales o informales, primarios y secundarios.

Los grupos de referencia son aquellos a los que no pertenece el


individuo, pero de los que le gustaría formar parte o asemejarse, son
grupos con los que se identifica de alguna manera. Estos grupos cumplen
dos funciones fundamentales:
• Actúan como modelo de comparación.
• Actúan como fuente de normas (comportamiento, actitudes, valores), es
decir, actúan como referente.
Este tipo de grupos representa un patrón con el que el individuo se
compara y, a través del cual, evalúa su propia conducta. De esta forma las
autoevaluaciones de estatus económico, valor intelectual o atractivo físico
se determinan después de una comparación con otros individuos del
grupo de referencia.
Estos grupos pueden representar un modelo que la persona trata de
alcanzar y, a ser posible, sobrepasar; se convierte en un punto de
referencia a través del cual se fijan objetivos y aspiraciones. Por ello
también se denominan grupos aspiracionales.
Dentro de los grupos de referencia se pueden distinguir entre:
1. Grupos positivos: comportamientos y actitudes que admira el individuo
y que, por tanto, tratará de reproducir. Son el modelo positivo.
2. Grupos negativos: son aquellos que llevan a cabo comportamientos y
actitudes que rechaza el individuo y que, por tanto, tratará de evitar. Son el
modelo negativo.

7. ÉTICA PSICOLÓGICA (enfermería/Psicopedagogía)