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Botánica (I): Características de las plantas

- Son las plantas organismos mayoritariamente sedentarios y fotoautótrofos

Las plantas son organismos sedentarios y fotoautótrofos en su mayoría, es decir, se


alimentan de sustancias químicas inorgánicas del aire y del suelo, utilizando como
fuente de energía la fotosíntesis.

- El cuerpo de las plantas presenta simetría radial respecto a un punto central y


polaridad

Además, su cuerpo presenta una simetría radial respecto a un punto central y


polaridad, es decir, tiene dos extremos opuestos de funciones bien diferenciadas:
fijación y crecimiento. Aunque, un análisis más detallado revela que el extremo de
fijación (las raíces) también crecen en busca de nutrientes.
- La nutrición de las plantas es holofítica

La nutrición es holofítica, es decir, son capaces tanto de absorber por sí mismos los
nutrientes del medio externo, como de transformarlos en sustancias orgánicas
energéticas.

- Inexistencia de un sistema nervioso como tal

Otra de las características de las plantas es la carencia de un sistema nervioso


entendido como tal. Se dice que tiene una excitabilidad difusa, es decir, no hay un
centro tipo encéfalo, que se encargue de procesar la información recibida y generar
una respuesta. En principio, parece ser que esa capacidad podría estar distribuida a
lo largo de todo el cuerpo.

Botánica (IV): estructura de la planta

Cada elemento del organismo de la planta cumple una función definida, si bien, la
unidad de cualquiera de ellos es la célula.
 La célula y los tejidos

Cualquiera de las partes o elementos vivos de una planta están constituidos por
células tan características que reciben el nombre de células vegetales.

Al igual que otros organismos, en las plantas superiores existen grupos de células
que se "unen" para cumplir la misma función o similar. Ese grupo de células acaba
dando lugar a un tejido.

Los tejidos se pueden diferenciar atendiendo a la función que realizan, y al


desarrollo que presentan.

 Tejido meristemático

El tejido meristemático es un tejido de crecimiento, caracterizado por la producción


de nuevas células. Se localiza en los ápices de las raíces y en las yemas de los tallos y
ramas. Al ser un tejido en continua expansión, permiten el aumento de longitud de
toda la estructura de la planta.

 Tejidos conductores

Son tejidos complejos y maduros que se disponen a lo largo de la planta.


También reciben el nombre conjunto de tejido vascular, y son el xilema y el
floema.

El xilema
 El xilema es un tejido formado por células muertas, es decir, que no presentan
ningún tipo de funcionamiento interno. Son células que se disponen de forma
consecutiva para constituir unas estructuras tubulares sobre las que circulará la
savia bruta (el agua y los nutrientes que hay disueltos en ella). Ésta entra en la
planta por las raíces, y el xilema se encarga de distribuirla por todo el cuerpo.

Dado que el interior de las células está hueco para poder permitir el paso del
líquido, las paredes celulares se encuentran "bañadas" o revestidas de una
sustancia química muy importante, la lignina, que evita el cierre de los tubos.

El floema

El floema, sin embargo, son células vivas que se comunican por medio de unos
poros especiales. Las células del floema reciben el nombre de células cribosas,
que presentan poros o perforaciones. Los poros permiten el paso y la
distribución de la savia elaborada por todo el cuerpo. Esta savia está constituida
por los nutrientes orgánicos formados en las hojas.

Además los tejidos conductores también tienen una función de soporte. La


existencia de los tubos y canales por todo el cuerpo da cierto grado de
resistencia.

 Tejidos de revestimiento

Cualquier tejido de revestimiento pretende reducir la pérdida de agua. Son, en


definitiva, unos tejidos ideados para la superficie terrestre. Son dos capas
principalmente, la endodermis y la epidermis, que rodean y cubren todas las partes
de la estructura vegetal.

 Tejidos mecánicos

Los tejidos mecánicos constituyen los verdaderos elementos de resistencia del


vegetal. Están distribuidos a lo largo de todo el cuerpo, sobre todo en aquellos
puntos que se encuentran más sometidos a la tensión externa.

Tejido colénquima

El tejido colénquima se dispone principalmente en las hojas y los tallos. Es un tejido


vivo con capacidad para seguir creciendo. Su función primordial es la de
proporcionar elasticidad a la planta.

Tejido esclerénquima
El tejido esclerénquima es un tejido más distribuido que el anterior. Es un tejido
muerto que proporciona una gran elasticidad y resistencia.

 Tejido parenquimático

Es el tejido de funciones más diversas y más ampliamente distribuido. Por ejemplo,


el de las raíces se encarga de almacenar agua y nutrientes, mientras que el de las
hojas tiene cloroplasto y, en consecuencia, son las células encargadas de sintetizar
los nutrientes orgánicos.

- La semilla de la planta

La semilla es la estructura que sirve para proteger y dispersar al embrión de las


plantas con flores, es decir, de las angiospermas. Además, en la semilla se
encuentran los alimentos que utilizará en sus primeras etapas del desarrollo del
embrión. El embrión es una pequeña planta minúscula con una raíz, un tallo
reducido y dos expansiones, dos hojas embrionarias, que reciben el nombre de
cotiledones y nacen del tallo.

En muchas especies, las semillas presentan unas estructuras adicionales que permiten
una gran dispersión desde su lugar de formación. Pueden ser expansiones laminares
denominadas alas y que pueden observarse en las semillas del fresno o del olmo,
espinas que a modo de fijadores se agarran sobre los animales, o ramilletes de pelos
que constituyen las denominadas plumas.

Con estos métodos de dispersión, las semillas son capaces de avanzar grandes
distancias, ya sea utilizando animales o al viento como medios de locomoción.
- La raíz de la planta

La raíz permite anclar toda la estructura al suelo, absorber agua y nutrientes,


almacenar diferentes sustancias incluida el agua y, finalmente, llevar a cabo el
transporte de cualquier elemento en su interior.

Son estructuras cilíndricas que se encuentran en continuo crecimiento, ya que, en sus


extremos se dispone un tejido meristemático o meristemo que genera nuevas
células. Por tanto, cada raíz tiene un crecimiento apical.

Cualquier raíz se forma originariamente a partir de la raíz embrionaria que aparece


en la semilla. Es una raíz que comienza a crecer para abandonar la semilla y
constituir la denominada raíz primaria. A partir de la raíz primaria se forma el
conjunto de raíces de la planta, el sistema radical.

Sin embargo, en algunas ocasiones y en ciertas especies, las raíces no se forman a


partir de la raíz primaria, sino de otras estructuras como puedan ser los tallos o
determinados tipos de hojas. Estas raíces reciben el nombre de raíces adventicias. El
ejemplo más claro es el encontrado en la yedra venenosa, que desarrolla unas raíces
aéreas para fijarse a cualquier soporte.

 Tipos de sistemas radicales

Existen dos grandes tipos de sistemas radicales: el sistema axonomorfo y el


fasciculado.

. Sistema axonomorfo
El sistema axonomorfo también recibe el nombre de sistema de raíz central, ya que,
presenta una raíz primaria muy desarrollada, de la que surgen raíces secundarias
poco desarrolladas en comparación con la principal o central.

. Sistema fasciculado

El sistema fasciculado o sistema de raíces difusas está formado, como el nombre


indica, por un entramado masivo de raíces de igual tamaño y, normalmente,
delgadas. Su longitud es reducida y se disponen en las proximidades del suelo, en la
base del tallo.

 Anatomía de la raíz

Las raíces presentan cinco grandes regiones diferenciadas claramente: el ápice


radical, la zona de crecimiento, la zona de pelos absorbentes, la zona de
ramificaciones y el cuello de la raíz.

 Ápice radical

El ápice radical es la parte más distal de cualquier raíz en crecimiento. Presenta el


tejido meristemático o embrionario, que se encarga de dividirse de forma continua
para alargar la longitud de la raíz. Dada la sensibilidad de este tejido, el ápice se
encuentra protegido por una especie de caperuza de células de tejido
parenquimático que, además, ayuda a penetrar más en el suelo. La caperuza recibe
el nombre de caliptra o cofia.

. Zona de crecimiento

La zona de crecimiento se dispone tras el ápice radical, se encarga de llevar a cabo la


diferenciación de los tejidos maduros y definitivos de la raíz.

. Zona de pelos absorbentes

La zona de pelos absorbentes o zona pilífera es una región de tejidos ya


diferenciados, apareciendo, por ejemplo, los tejidos conductores. Se caracteriza por
presentar unas estructuras epidérmicas y unicelulares llamadas pelos. Son elementos
que llevan a cabo la absorción del agua y las sales minerales.

. Zona de ramificaciones
La zona de ramificaciones es la encargada de acumular la zona pilífera.

. Cuello de la raíz

Finalmente, el cuello de la raíz es una región de transición entre el tallo y el resto de


la raíz.

- El tallo de la planta

La mayoría de los tallos son estructuras erguidas, si bien, en algunas ocasiones hay
tallos que se arrastran sobre el suelo, éste es el caso de los tallos de las sandías, y
otras subterráneos.

Las funciones más importantes de los tallos es mantener las hojas y las flores, y servir
como zona de tránsito en el transporte, entre las hojas y las raíces, de los diferentes
tipos de nutrientes. Además, en determinadas especies son capaces de llevar a cabo
otras funciones, como reproducción y almacenamiento de alimentos y agua.

 Tipos de tallo

Existen tallos aéreos y tallos subterráneos.

. Tallos aéreos

Dentro de los tallos aéreos existen dos tipos, herbáceos y leñosos, que se diferencian
en su estructura y desarrollo.
Los tallos herbáceos son estructuras más flexibles, algo blandos y presentan una
coloración verdosa. Tienen un carácter anual, es decir, sólo viven una estación.
Cuando el tallo muere, puede ocurrir que la raíz también muera y, por tanto, la
planta entera sólo viva un año, o que la raíz perdure más año, o que la raíz perdure
más años. En este último caso, cada año la raíz da un brote hacia arriba para formar
el nuevo tallo.

Los tallos leñosos son más gruesos, ya que, la gran mayoría viven más de dos años,
es decir, son perennes, a diferencia de los herbáceos. Son estructuras muy resistentes,
que no presentan ningún tipo de coloración verdosa al estar recubiertos por corcho.

El corcho es un tejido protector formado por células muertas, que se impregnan de


compuestos, tales como la resina, o se acolchan con aire.

. Tallos subterráneos

Los tallos subterráneos surgen como una modificación de la planta para resistir las
temperaturas extremas. Son los rizomas, tubérculos y bulbos.

Los rizomas son tallos subterráneos de crecimiento ilimitado que se extienden a lo


largo de la superficie del suelo, pero por debajo de éste. De su base salen raíces y a
lo largo de su superficie aparecen unas pequeñas hojas.

Los tubérculos son también subterráneos, pero su crecimiento es limitado. Aparecen


cuando el tallo se ensancha por la acumulación de alimentos. El tubérculo más
conocido es el de la patata. Tiene un color entre el rojo y el marrón, y como el
resto de tallos presenta hojas, aunque muy reducidas, y yemas, a las cuales se les
conoce como los "ojos de la patata".

Además de actuar como reserva alimentaria, también actúa como elemento de


reproducción. En otoño o en invierno, la planta muere y sólo queda el tubérculo.
De sus yemas, en primavera, nacen nuevos brotes que van a formar una nueva
planta adulta. También de las yemas pueden surgir unas especies de ramas
subterráneas (estolones), que en ciertas regiones se pueden engrosar para dar lugar a
nuevos tubérculos. Por todo esto, los tubérculos también constituyen un medio para
la reproducción.

El tubérculo de la patata, como es un tallo engrosado, recibe el nombre de


tubérculo caulinar. Si el tubérculo aparece por engrosamiento de partes de la raíz y
del tallo, recibe el nombre de tubérculo mixto. Son la zanahoria, la remolacha
azucarera, el rábano o el nabo, por ejemplo.
Los bulbos presentan una estructura típica, formada por un tallo muy reducido que
se ha ensanchado, raíces adventicias y un gran número de hojas realmente
particulares. El bulbo más representativo es la cebolla.

 Anatomía del tallo

Los elementos más representativos que se encuentran en los tallos son las hojas y las
yemas. La zona del tallo en la que se inserta la hoja recibe el nombre de nudo,
mientras que el tramo que hay entre dos nudos constituye el entrenudo.

Las yemas son tejido meristemático, que se encargan del crecimiento del tallo y de
la producción de las estructuras que los tallos soportan, como las hojas o las flores.

 Ramificación

La ramificación es el proceso por el cual se forman las ramas, que no son más que
una división del tronco.

La ramificación puede suceder de forma dicotómica, es decir, el ápice del eje se


divide en dos ramas terminales, o lateral.

El conjunto de ramas y tallo central o principal recibe el nombre de sistema de


ramificación. Hay dos tipos de sistema de ramificación. El sistema de ramificación
monopódico encontrado en los abetos y cedros, caracterizado por la presencia de
un gran tallo principal, muy desarrollado, del que salen ramas laterales menores.

El sistema de ramificación simpódico, sin embargo, presenta un tallo menos


desarrollado que las ramas.
 La hoja de la planta

La hoja es el órgano más visible que soporta el tallo aéreo. Nacen del tallo a partir
de sus correspondientes yemas, siendo el lugar exacto el nudo.

Se encargan de sintetizar los nutrientes orgánicos a partir de sustancias químicas


inorgánicas, utilizando como fuente de energía la luz solar. Por tanto, las hojas
constituyen el lugar donde se lleva a cabo la fotosíntesis.

 Anatomía de la hoja

La hoja normal está formada por un pequeño tallo o pecíolo que se ancla al
verdadero tallo por un extremo, y por el otro, a la estructura laminar de la hoja, el
limbo. En ciertas especies aparece un tercer elemento denominado estípula,
pequeño apéndice situado en la base del pecíolo, que contribuye a la fotosíntesis.

Los pecíolos son, normalmente, cilindros, de grosor muy reducido, que permiten el
intercambio de sustancias entre el limbo y el tallo. Hay especies que presentan una
hoja sin pecíolo, por lo que se fijan directamente al tallo. Son las hojas sentadas o
sésiles.

El limbo tiene un color normalmente verdoso, por la presencia del pigmento


clorofila. Es una estructura laminar de crecimiento definido o limitado y con simetría
dorsoventral, es decir, presenta dos caras. La cara superior de tonalidad más oscura
se llama haz, mientras que la cara inferior o ventral recibe el nombre de envés. La
práctica totalidad de la superficie está recorrida por los nervios. Son los vasos
conductores del xilema y el floema que llegaron tras discurrir por el pecíolo.

Una de las características de la superficie laminar de la hoja es la presencia de unos


poros denominados estomas. La función de los estomas es permitir el intercambio
de gases entre la parte interna de la hoja y la atmósfera.

 Tipos de hojas

Existe una gran diversidad de hojas. Si carecen de pecíolo son hojas sésiles, mientras
que si lo presentan se denominan hojas pecioladas. La disposición de los nervios
(nervadura) sobre el limbo también hace distinguir varios tipos de hojas. Cuando los
nervios parecen no existir, al no verse de forma directa, se habla de hoja enervia. En
otras ocasiones sólo existe un nervio, hoja uninervia, aunque lo normal es que
aparezcan varios nervios, hojas plurinervias. En este último caso, la disposición de
los nervios pueden ser paralelos o en red. Cuando la nervadura es reticular, puede
aparecer un nervio central principal del que salen nervios laterales hacia la periferia,
hoja penninervia.
La forma de la hoja es la característica que más tipos de hojas proporciona. Son las
hojas lineales, circulares, lanceoladas, acorazonadas, ovaladas, etc.

También hay hojas enteras si su borde es totalmente liso o íntegro, ya que, en


contraposición, aparecen las hojas divididas con unos bordes irregulares que pueden
ser dentados o aserrados, normalmente. Si esa división en el borde llega casi a la
vena principal, entonces, es una hoja lobulada.

Finalmente, la hoja puede estar constituida por una sola lámina, hoja simple, o por
varias, como la hoja compuesta del castaño de Indias.

 La flor en la planta

La flor es la estructura reproductora de la planta angiosperma.

 Elementos de la flor

Presentan un eje o receptáculo, sobre el que desarrollan, desde el exterior hacia el


interior, los siguientes elementos: sépalos, pétalos, estambres y pistilos.

. Los sépalos

Los sépalos son las estructuras dispuestas más al exterior. Son de color verde y se
encargan de envolver al resto de partes florales cuando todo el conjunto está
saliendo de la yema. El conjunto de sépalos recibe el nombre de cáliz.

. Los pétalos
Los pétalos se caracterizaban por sus colores viscosos y por presentar, en las especies
olorosas, una serie de glándulas que segregan sustancias químicas responsables de
esos olores. Además, en un gran porcentaje de especies hay glándulas que segregan
néctar, el líquido altamente nutritivo del que se alimentan las abejas y otros
insectos.

El número de los pétalos es variable, aunque normalmente se presentan en el mismo


número que los sépalos, o en número múltiplo. Al grupo de pétalos de una flor se
le denomina conjuntamente como corola.

. Los estambres

Los estambres constituyen los órganos reproductores masculinos. Están formados


por un tallo o filamento que termina en la antera. Esta región es la encargada de
producir los granos de polen donde se encuentran los gametos masculinos. Los
estambres pueden estar fusionados por el filamento o por la antera. El conjunto de
los estambres recibe el nombre de androceo.

. Los pistilos

El pistilo, o pistilos en algunas especies, es el órgano reproductor femenino o


gineceo. Es el recipiente o tubo alargado dispuesto en la parte más central e interna
de la flor. Está formado por el ovario en su parte más basal, del que sale un
filamento denominado estilo que, a su vez, termina en el estigma. La función del
estigma es recoger los granos de polen necesarios para que tenga lugar la
fecundación de los óvulos formados en el ovario.

 Tipos de flores

Cuando todas las partes están presentes se trata de una flor completa, mientras que
si no está alguna de las partes florales es una flor incompleta. Puede faltar desde un
estambre hasta un pétalo.

Si los estambres aparecen en la misma flor que los pistilos, la flor es perfecta, pero si
aparecen de forma aislada en flores separadas, son flores imperfectas. En este último
caso, aparecen flores con sexo, es decir, flores masculinas que sólo presentan
estambres (flores estaminadas) y flores femeninas con pistilos (flores pistiladas).

Existen especies que sobre la misma planta aparecen las dos flores de distinto sexo,
por lo que reciben el nombre de monoicas, como es el caso del roble o el maíz.
Pero, si dichas flores se disponen en organismos distintos, entonces son dioicas como
los sauces.
Por otro lado, las flores pueden ser solitarias, es decir, constituyen cada una de ellas
una unidad, que se encuentra separada del resto de las flores. O pueden formar
racimos, las flores se agrupan, como se ve en las lilas, en un sistema de ramificación
denominado inflorescencia. En este caso las flores pueden disponerse sobre un eje
principal (inflorescencia simple), o sobre ejes que nacen del principal (inflorescencia
compuesta). Existen diferentes tipos, aunque la inflorescencia más conocida es la
denominada cabeza que se puede encontrar, entre otras flores, en la familia de las
margaritas.

 El fruto de la planta

Tras la fecundación el ovario de la flor se transforma en el fruto y el óvulo se


convierte en la semilla. Por eso en el interior de todo fruto se encuentran las
semillas. Los pétalos, estambres y demás partes florales se desprenden.

La función de los frutos es la de constituir un medio de dispersión para las semillas


que guardan en su interior. Su valor nutritivo y su coloración son reclamas para los
animales.

El animal se come el fruto y en función del tamaño de la semilla, así actuará. De esta
forma, cuando las semillas presentan un tamaño reducido, que permite una fácil
ingestión por parte del animal, éste la introduce en su aparato digestivo y, dado que
no son asimilables, son expulsadas con las heces. Allí donde se ha producido la
deposición, las semillas germinarán para dar una planta adulta. Esto ocurre con los
frutos de las frambuesas o las moras.
Las semillas grandes no son ingeridas cuando el animal come el fruto. Por lo que son
dejadas, normalmente, a poca distancia de la planta madre, como es el caso de los
melocotones.

Si los frutos no son objetivo de los animales, entonces serán dispersados por el agua
o el viento o, simplemente, caen de la planta madre hacia el tesoro.

 Anatomía y tipos de frutos

La estructura de los frutos varía de una especie a otra en multitud de características.


Así, por ejemplo, en función de cómo sean las capas del ovario, el fruto puede ser
carnoso, cuando es blando y retiene gran cantidad de agua y azúcares o, en caso
contrario, seco. Un fruto carnoso típico es el melocotón o la naranja, mientras que
la nuez de la avellana es un fruto seco.

Esta característica junto con otras relacionadas con el número de semillas, el


mecanismo por el cual el fruto se abre para liberarlas (dehiscencia) o el tipo de
gineceo, lleva a distinguir unos tipos principales de frutos.

El fruto simple es aquel que procede de un ovario madurado. Hay os grandes


grupos de frutos simples: carnosos y secos. Dentro de los frutos carnosos aparecen
las bayas y las drupas. Las primeras son la sandía, la uva, la naranja y el tomate, por
ejemplo, y se caracterizan por ser los más carnosos. Sin embargo, las drupas
presentan una capa interna endurecida, la cual forma el conocido "hueso". Son las
aceitunas, albaricoques, melocotones o ciruelas.

En cuanto a los frutos secos la diversidad es mayor. Los más representativos son las
pipas de girasol, los granos de maíz o trigo, los frutos del olmo o las bellotas de los
robles o las avellanas.

Aparte de los frutos simples, también hay frutos compuestos, que proceden de
varios ovarios madurados. Cada ovario es de una flor de la misma inflorescencia.
Son las moras, los higos y la piña.

Al provenir de una inflorescencia, también han recibido el nombre de inflorescencia,


es decir, conjunto de frutos que comparten dicho origen.

Si además del ovario madurado, el fruto se ha formado a partir de otras partes de la


flor, entonces constituye un fruto complejo. Son las manzanas, las peras y las fresas,
por ejemplo. Se considera que cada uno de ellos es el fruto, sin embargo, casi todo
lo que uno percibe de estos "frutos" es un receptáculo especial que se ha
desarrollado magníficamente. En el caso de las fresas, el fruto verdadero son esas
pequeñas "motas doradas" que se encuentran inmersas en el receptáculo rojo. Por
otro lado, el fruto de la manzana o la pera es la zona no comestible, que se
encuentra encerrada dentro del receptáculo sí comestible. Por eso en su conjunto
puede ser considerado como un falso fruto, técnicamente el fruto verdadero sólo es
el ovario madurado.

En otras ocasiones, una sola flor puede estar formada por varios ovarios, que dan
lugar a un fruto agregado. Son las frambuesas y las zarzamoras.

Botánica (VI): nutrición y fotosíntesis

Las plantas son organismos autótrofos y fotosintéticos. De tal forma, que no


necesitan nutrirse de compuestos orgánicos. Es más, al ser autótrofos sintetizarán sus
propios compuestos orgánicos. Para poder llevar a cabo las reacciones de síntesis,
utilizan como fuente de energía la luz. Por esta razón, son organismos
fotosintéticos: transforman la energía lumínica en energía química en la fotosíntesis.

La planta, en primer lugar, absorbe los nutrientes inorgánicos y el agua que hay en
el suelo. Una vez que todos estos elementos se han incorporado a las raíces del
organismo, éste se encargará de distribuirlos mediante el xilema hacia el resto de la
planta. Pero, principalmente, hacia las hojas, estructuras donde tiene lugar la
fotosíntesis. Tras la formación de los compuestos orgánicos (nuevos nutrientes),
éstos han de ser llevados a todas las estructuras de la planta, para lo cual es utilizado
el tejido conductor floema.
Por tanto, existe un complejo proceso de transporte interno que comunica todas las
partes del interior de la planta y permite conectar, de forma funcional, dos procesos
separados: la absorción en las raíces y la fotosíntesis en las hojas.

 Absorción de agua y minerales

 Agua

El agua es absorbida en la mayoría de las plantas por las raíces y, más


concretamente, por los pelos radicales. Estos pelos permiten un contacto más eficaz
entre la raíz y el suelo a la hora de llevar a cabo la absorción.

 Presión radicular

El mecanismo por el cual el agua entra en las raíces es bien sencillo. Dado que hay
una carencia comparativa de agua entre la raíz y el suelo, el agua entra por difusión
a través de los pelos radicales. La presión con la que entra el agua se conoce como
presión radicular.

 Teoría de la tensión-cohesión

Existe una teoría que explica cómo el agua asciende hasta los puntos más alejados
del cuerpo vegetal. Es la teoría tensión-cohesión. Se sabe que existe una pérdida de
agua en las hojas debido a la evaporación. Este hecho hace que el agua se mueva
desde células que tienen un alto nivel de agua, a células que presentan un déficit de
dicha molécula. La consecuencia más inmediata se explica a modo de una presión
negativa que tira desde las partes carentes de agua.

Además, como el xilema presenta una naturaleza capilar, el agua en su interior tiene
la propiedad de adherirse a las paredes del conducto a modo de pequeños
escaladores que van escalando todo ese conducto. Si a esto se le suma que las
distintas moléculas de agua presentan una alta cohesión o "unión" entre sí, el líquido
vital podrá ascender fácilmente desde los vasos de la raíz hasta las hojas, en un
proceso en contra de la gravedad.

Pero, las raíces no solamente absorben agua, sino que también llevan a cabo una
captación de minerales, de funciones muy importantes.
 Nutrientes inorgánicos

La planta se ancla en el suelo, un medio muy heterogéneo, que presenta una gran
diversidad de materiales inorgánicos. Éstos al ser sustancias que la planta utiliza
como alimento, reciben el nombre de nutrientes inorgánicos.

- Fotosíntesis

La palabra fotosíntesis etimológicamente significa síntesis con la ayuda de la luz. La


planta es capaz de sintetizar todas sus moléculas orgánicas a partir de los
compuestos inorgánicos: agua, dióxido de carbono y sales minerales. Para poder
realizar esta transformación o síntesis, la planta utiliza como fuente de energía la
energía lumínica del Sol.

La fotosíntesis tiene lugar en unos orgánulos presentes en las células de las hojas y
los tallos verdes, son los cloroplastos. De hecho, el color verde lo da el pigmento
clorofila, que se encarga de captar la energía lumínica. Por esta razón, todos los
compuestos inorgánicos tienen que viajar a las hojas o tallos verdes. El agua y las
sales minerales provienen de la absorción llevada a cabo por las raíces, mientras que
el dióxido de carbono es tomado de la atmósfera a través de los estomas.

 Cloroplastos y clorofila

Los cloroplastos son un tipo especial de unos orgánulos que sólo se encuentran en
las células vegetales, los plastos. Existen dos grandes tipos de plastos, los
amiloplastos, que se encargan de almacenar sustancias de reserva, y los
cromoplastos, que contienen los típicos pigmentos de la célula. Así, los cloroplastos
son los cromoplastos que tienen como pigmento la molécula de clorofila.

La estructura se encuentra bien definida por dos membranas que lo delimitan por
dos membranas que lo delimitan con el exterior. Ya en su interior se dispone un
sistema de membranas denominadas tilacoides. Éstas son membranas especializadas
que alojan varios pigmentos, entre ellos la clorofila. De ahí, que en los tilacoides
tenga lugar la absorción de la luz. El medio interno del cloroplasto, que engloba
todas sus estructuras internas como los tilacoides, recibe el nombre de estroma.

El estroma es una disolución algo densa, pudiendo ser considerado como el


citoplasma de una célula normal.

En ciertos puntos de los tilacoides, éstos pueden agruparse o, más específicamente,


apilarse en estructuras más compactas de membranas, que reciben el nombre de
grana.
La clorofila es un pigmento de color verde con una estructura muy particular. Por
pigmentos, en los organismos fotosintéticos, se entiende aquella sustancia que es
capaz de absorber la luz del Sol. De esta forma, siendo la clorofila el pigmento más
importante, existen otros pigmentos que absorben menor "cantidad" de luz. Entre
éstos, se pueden destacar aquellos que dan el color rojo de los tomates.

Cuando la luz solar incide en un pigmento, éste sufre una serie de cambios en su
estructura. Unos cambios que permiten transformar la energía luminosa en una
energía química, utilizable para los procesos de síntesis de la fotosíntesis.

 Las etapas de la fotosíntesis

La fotosíntesis es un proceso que, utilizando como energía la luz solar, es capaz de


producir o sintetizar materia orgánica a partir de sales minerales, agua y dióxido de
carbono. En este proceso se libera oxígeno como producto de desecho.

La fotosíntesis se desarrolla en dos grandes fases: fase lumínica y fase oscura.

. Fase luminosa de la fotosíntesis

En la fase luminosa se produce la energía química necesaria para sintetizar las


moléculas orgánicas en la siguiente fase. La luz solar llega a la clorofila y desarrolla
dos funciones relacionadas. Por un lado, produce la fotolisis del agua, es decir, causa
la descomposición de esta molécula en sus elementos más simples: oxígeno,
protones y dos electrones. Y, por otro lado, se encarga de la estimulación o
activación de la clorofila, que cogerá esos electrones y los enviará a una serie de
moléculas. El movimiento de estos electrones hace que, en último término, se
sinteticen que representan la energía química necesaria para la síntesis posterior.

. Fase oscura de la fotosíntesis

En la fase oscura se utilizan los compuestos energéticos de la fase anterior para


sintetizar la materia orgánica a partir de las sustancias inorgánicas, como el dióxido
de carbono y las sales minerales. Así, se forman los azúcares, las proteínas y demás
compuestos que serán distribuidos al resto del cuerpo del vegetal.

De forma paralela, la producción de oxígeno de la fase lumínica constituye la fuente


de oxígeno de la atmósfera.

- Transporte

La planta utiliza tanto el xilema como el floema para transportar los diferentes tipos
de sustancias a lo largo de toda su estructura.
 Savia bruta

El agua y las sales minerales, la savia bruta, son elementos distribuidos gracias al
xilema, mediante un mecanismo analizado en la parte de absorción.

 Savia elaborada

Por contra, el floema se encargará de transportar las sustancias orgánicas, producto


de la fotosíntesis, desde las hojas hacia las demás partes de la planta. Estas sustancias
constituyen la savia elaborada.

 Traslocación

Se conoce como traslocación, el proceso por el cual se transportan los productos


orgánicos de la fotosíntesis.