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Conocidas y entendidas sobre las Acciones Tutelares de las Sentencias Constitucionales

Plurinacionales señaladas en el material. exprese su opinión, si en el caso de que el día de mañana, se


les pide realizar un proyecto de Ley para la protección inmediata del derecho al medio ambiente,
considera que es pertinente mantener dentro de nuestra legislación la Acción Popular o es necesario
que se cree una nueva acción de tutela que proteja mejor este derecho? o Tal vez es posible fusionar
entre Acción Popular y Acción de Cumplimiento (ACU). Favor expresar sus opiniones
fundamentadas.
Cabe señalar que las acciones tutelares específicas como ser la de acción popular y la acción de
cumplimiento, tiene una connotación constitucional, es decir que las mismas se encuentran establecidas
dentro de nuestra norma constitucional, la cual ha sido desarrollada a partir de un nuevo modelo de Estado,
el Estado constitucional de derecho, lo cual representa la supremacía constitucional frente a cualquier
normativa dentro de una jerarquía establecida a partir del artículo 410 constitucional. En ese ámbito,
corresponde hacer mención que la acción popular merece una significación en cuanto a su desarrollo, toda
vez que la SCP 1560/2014 de 1 de agosto, mencionada en la SCP 1293/2015-S3, de 30 de diciembre,
desarrolló la naturaleza jurídica de la acción popular, señalando que es una acción de defensa, elegida por
el constituyente boliviano como el mecanismo jurisdiccional idóneo para la tutela de los derechos e
intereses colectivos y difusos relacionados con el patrimonio, el espacio, la seguridad y salubridad
pública, el medio ambiente y otros de similar naturaleza reconocidos por el art. 135 de la CPE. Desde
esta perspectiva constitucional, es necesario señalar que esta precautelar los intereses colectivos en base a
lo que es el medio ambiente, por lo cual al ser una acción establecida con carácter constitucional, establecer
una modificación de la misma representaría una modificación a la constitución política del Estado, que
desde una opinión personal, es representaría ser innecesaria, toda vez que a partir de las sentencias que
fueron dadas lectura, esta acción es suficiente pertinente para poder establecer la protección de nuestros
derechos colectivos, desde los márgenes establecidos en la misma norma constitucional y la Ley 254,
Código Procesal Constitucional, para ello, corresponde nomás tener muy en cuenta la amplitud directa de
este tipo de acciones de defensa, las cuales han sido previstas por el constituyente para una defensa
exhaustiva de derechos colectivos tanto los propiamente dichos como así los difusos.
Por otro lado, cabe señalar la necesidad de contar con otras acciones de defensa como es el caso de la acción
de cumplimiento, el cual tiene por objetivo de hacer efectiva la realización de un mandato es que sea legal
o constitucional el cual ha sido descrito de manera específica por parte de la norma hacer cumplir. En ese
marco, vale referir que esta misma acción de defensa es muy diferente a la acción popular, en el entendido
de que si muy bien no protegen derechos, como un requisito imprescindible para su presentación, es
necesario referirnos que la misma tiene un objeto y naturaleza en cuanto a la realización, Operativización
y efectivización de una norma jurídica, en nuestro caso estaría muy relacionado en cuanto a las normas que
regulan el derecho ambiental en nuestro país, el cual actualmente cuenta con un sistema rígido cuanto a las
diferentes relaciones tanto administrativas y de otra índole a ser aplicadas en cuanto al deterioro, destrucción
y contaminación del medio ambiente; sin embargo, es pertinente señalar que muchas de estas normas se
encuentran desactualizadas en cuanto al contexto actual en el cual vivimos; por lo cual es necesario
desarrollar normativa que prevea las diferentes situaciones que se generan en el día a día desde un punto de
la aplicación de tecnologías, y otros tipos de aspectos que han están siendo desarrolladas en la actualidad y
que necesariamente necesitan de una regulación normativa para su eficaz cumplimiento. Por lo cual
considero que es necesario partir de los niveles de gobierno, es decir nivel central del Estado, gobiernos
autónomos departamentales y municipales, e inclusive los pueblos y henna originario campesinos empiecen
a desarrollar normas coherentes para la suficiente protección ambiental en base al sistema de protección
actual, incorporando los nuevos problemas ambientales que actualmente son referidos como lagunas
jurídicas que muy pocas veces pueden ser sancionados por la normativa desactualizada anteriormente
referidas. En ese marco, considero que a partir de una propuesta de ley, el mejor mecanismo a pesar de las
acciones existentes para los derechos colectivos, es la generación de políticas públicas que promuevan la
prevención, protección y cuidado de nuestro medio ambiente en fases preliminares y que represente una
responsabilidad social, en base a todas las actividades a ser desarrolladas por la población, situación con la
que las actuales acciones tutelares serán efectivizadas por la ciudadanía o por los ciudadanos que se
consideren afectados, considerando un compendio normativo que establezca la suficiente seguridad jurídica
y la legalidad a los actos relaciones al proteccionamismo medio ambiental.

Inicialmente, debemos señalar la importancia de las acciones de defensa


constitucionales que tienen un alcance específico en razón de la protección directa de
los derechos establecidos en la norma fundamental, y por lo cual desde el marco de la
lectura de las sentencias constitucionales del presente trabajo se puede evidenciar
claramente el alcance de la protección en cuanto a los derechos propios relacionados al
medio ambiente, los cuales desde la norma constitucional se han establecido como
derechos colectivos (difusos), destinados a la consecución de los principios y valores
éticos morales establecidos en la norma suprema. Desde ese marco de ideas,
corresponde señalar que la acción popular tiene una connotación para la protección de
este tipo de derechos, así, la Sentencia Constitucional Plurinacional N° 1230/2016-S3,
de 8 de noviembre, el cual refiere a la SCP 0879/2015-S3 de 8 de octubre, en la que se
estableció que: “De conformidad con el art. 135 de la CPE, la acción popular procede
contra: …todo acto u omisión de las autoridades o de personas individuales o colectivas
que violen o amenacen con violar derechos e intereses colectivos, relacionados con
el patrimonio, el espacio, la seguridad y salubridad pública, el medio ambiente y otros
de similar naturaleza reconocidos por esta Constitución‟. Desde la perspectiva referida
a este tipo derechos y la protección directa a través de esta acción constitucional, cabe
señalar que los intereses colectivos estipulados para una protección ambiental son
consideradas como una de las primordiales en consideración a que no se estaría
solamente afectando a intereses individuales sino a un conglomerado de personas e
intereses colectivos que merecerán una mayor atención en razón del principio
relacionado a la preservación del interés colectivo sobre el interés particular. Ahora bien,
por otro lado cabe señalar la posibilidad de realizar una conversión de la acción
constitucional a ser aplicada, tal como se vio en las sentencias constitucionales puestas
a examen, considerando que muchas veces puede existir una confusión en cuanto a la
aplicación, por ejemplo de un amparo constitucional, cuando la protección representa
a derechos colectivos, siendo por lo cual evidente y necesario que el juez de garantías
constitucionales tenga a bien proceder a esta conversión con la finalidad de generar el
escenario para la protección directa de este tipo de derechos, que de manera específica
pueda beneficiar a los intereses colectivos supra referidos. Por lo cual, el alcance
constitucional y su protección a través de la acción popular en cuanto al derecho al
medio ambiente, es por demás suficientes en cuanto a la existencia de la vulneración
evidente de los derechos colectivos se refiere, y que estos puedan ser restituidos en su
integridad a través de esta acción de defensa constitucional.

Ahora bien, es pertinente hacer un análisis respecto a la acción de cumplimiento, la


cual a través de la Sentencia Constitucional Plurinacional N° 0198/2017-S3, 17 de
marzo, la cual hizo referencia a la SC 0258/2011-R de 16 de marzo, la cual precisó que:
“…'Lo señalado no significa que la acción de cumplimiento, de manera directa o
indirecta, no tutela derechos y garantías; sino que su propósito concreto es garantizar
el cumplimiento de deberes previstos en la Constitución y las leyes, sin perjuicio
que, la omisión del deber -constitucional o legal- se encuentre indisolublemente ligado
al ejercicio -y por ende lesión- de derechos.” Desde esta línea jurisprudencial, podemos
llegar a una conclusión, la acción de cumplimiento tiene una connotación específica en
razón hacer valer mandatos de manera específica vistos tanto en la norma fundamental
y la normativa en actual vigencia, situación que nos hace inferir por tanto la necesidad
de poder establecer un régimen específico en cuanto a los derechos colectivos del medio
ambiente. Por lo cual, consideró necesario señalar que más allá de la modificación
estructural que pudiese existir en cuanto a las acciones de defensa constitucionales,
consideró que es necesario la aplicación de un procedimiento específico en cuanto a los
daños previsibles dentro del medio ambiente los cuales puedan generar un preámbulo
específico para la protección de este tipo derechos pero en una guía específica y relativa
al derecho agroambiental, es decir un recurso el cual se ha manejado de forma directa
por parte de la jurisdicción agroambiental la cual tiene por objetivo primordial la
protección de los bienes jurídicos tutelados en cuanto al medio ambiente, situación que
lamentablemente en la actualidad no está siendo ejercida por el tribunal agroambiental
su caso por los juzgados agroambiental, situación que merece una observación en
cuanto a las atribuciones de las competencias conferidas a esta jurisdicción.
Por tanto, si muy bien existen medios de defensa directos en razón de derechos
establecidos en la norma fundamental a través de las acciones de defensa
constitucionales, sin embargo, el trabajo legislativo en Bolivia orientado a la protección
del medio ambiente como derecho con bienes jurídicos que deben ser tutelados. Está en
la actualidad plagado de vicios y fallas que, lejos de permitir la garantía de los mismos,
compromete su realización; así como la responsabilidad misma del Estado por la
regresión de su accionar. En ese marco, corresponde referirnos que el proyecto de ley
que tendría que ser propuesto sería en relación a una codificación del derecho
agroambiental en Bolivia, específicamente en cuanto a daños del medio ambiente y de
la madre tierra, estableciendo recursos y procedimientos específicos cuando situaciones
de tan inminente serán originadas y que merezcan una inmediata observancia por esta
jurisdicción. Si muy bien en la actualidad tiene algunos medios de protección ambiental,
es evidente que el mismo sistema administrativo por el cual es manejado, representa un
nuevo con características burocráticas y con cargas procesales excesivas, a partir del
mandato establecido en el Convención Interamericana de Protección de Derechos
Humanos, es necesario obtener un recurso para la protección específica del medio
ambiente, pero siendo redundantes, este recurso o procedimiento debe ser previsto en
la jurisdicción correspondiente, es decir en la agroambiental, sin que esto signifique una
reducción a los alcances de la acción popular o la acción de cumplimiento, sino más al
contrario un recurso que forme parte de una estructura sistemática de protección al
medio ambiente.