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LICEO MUNICIPAL DE MAIPÚ

“ALCALDE GONZALO PEREZ LLONA”


DEPARTAMENTO DE LENGUAJE
PROFESORA INGRID A. CONCHA SUAZO

GUÍA N° 3 LECTURA COMPRENSIVA DE MICROCUENTOS


UNIDAD 2: “Ciudadanía y trabajo”
ESTUDIANTES: _________________________________________________ CURSO: 2° medio ____ FECHA: _________

OA 3: Analizar las narraciones leídas para enriquecer su comprensión, considerando, cuando sea pertinente:
> El o los conflictos de la historia.
> Un análisis de los personajes que considere su relación con otros personajes, qué dicen, qué se dice de ellos, sus acciones
y motivaciones, sus convicciones y los dilemas que enfrentan.
> La relación de un fragmento de la obra con el total.
> Cómo el relato está influido por la visión del narrador.
> Personajes tipo (por ejemplo, el pícaro, el avaro, el seductor, la madrastra, etc.), símbolos y tópicos literarios presentes en
el texto.
> Las creencias, prejuicios y estereotipos presentes en el relato, a la luz de la visión de mundo de la época en la que fue
escrito y su conexión con el mundo actual.
> El efecto producido por recursos como flashback, indicios, caja china (historia dentro de una historia), historia paralela.
> Relaciones intertextuales con otras obras.
OA 17: Emplear frases nominales complejas como recurso para compactar la información y establecer correferencia en textos
con finalidad expositiva y argumentativa.
OA 20: Evaluar el punto de vista de un emisor, su razonamiento y uso de recursos retóricos (vocabulario, organización de las
ideas, desarrollo y progresión de los argumentos, etc.).
OA 23: Analizar los posibles efectos de los elementos lingüísticos, paralingüísticos y no lingüísticos que usa un hablante en una
situación determinada.

¿Qué es Santiago en 100 Palabras?

En el año 2001, en Santiago de Chile, Plagio, BHP / Minera Escondida y


Metro de Santiago se aliaron para dar vida a un concurso que invitara a
escribir sobre la ciudad en un máximo de 100 palabras y cuyos cuentos
ganadores fueran expuestos en el espacio público. La idea era vincular
literatura y ciudadanía a través de un proyecto participativo que, además de
estimular a escribir a un público amplio, lograra insertar pausas literarias en
el recorrido diario de los transeúntes. Así, sin imaginar el impacto que
tendría esta idea, dieron inicio a la primera versión de “Santiago en 100
Palabras”.

En un principio, la convocatoria se difundió pegando afiches por la ciudad y a través del “boca a boca”. Los
cuentos se imprimían y depositaban en buzones instalados en estaciones del Metro. El día del cierre, y para
sorpresa de los organizadores, se formaron largas filas de personas esperando dejar sus relatos y los buzones
se desbordaban de sobres de papel. En esa edición se recibieron 2.691 cuentos. ¡Y se trataba de muy buenos
cuentos! El concurso había abierto un espacio de expresión que no existía hasta la fecha y del cual la
ciudadanía se apropió rápidamente. Desde entonces, “Santiago en 100 Palabras” no ha dejado de
transformarse y crecer.

Los sobres de papel dieron paso a un sistema de participación online; comenzó a publicarse un libro de bolsillo
con los 100 mejores cuentos de cada edición; surgieron los premios al Talento Infantil, Talento Joven, Talento
Mayor y Talento Breve; se crearon instancias de votación popular como el Premio del Público y el Repechaje;
se ofrecieron talleres gratuitos de microcuento; y comenzaron a organizarse versiones del concurso en otras
ciudades del país. Hoy, “Santiago en 100 Palabras” recibe cerca de 50.000 cuentos en cada versión y se ha
convertido en el concurso literario más masivo de Chile.

Durante todos estos años el proyecto ha ido creciendo gracias a la alianza de sus tres socios fundadores, cuyos
objetivos han convergido de manera armónica. A través del concurso, BHP / Minera Escondida, Metro y Plagio
han podido consolidar su compromiso con el fomento de actividades culturales y de la participación
ciudadana, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de miles de personas.
“Santiago en 100 Palabras” se ha convertido en un hito para los habitantes de esta ciudad. Los miles de relatos
que participan todos los años son prueba de ello. Detrás del ejercicio de escribir esos cuentos, no sólo está la
inquietud de obtener un premio, sino también las ganas de ser parte de una iniciativa que invita a reflexionar
creativamente sobre el lugar que habitamos y que, año a año, empodera a más chilenos a través de una
invitación simple e inspiradora: escribir un cuento en un máximo de 100 palabras.