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FEBRERO 13, 2013

Quiero compartir con ustedes algo que hace unos años me ha pasado, por incomprensible que
sea, pero que gracias a un profundo trabajo interior he podido solucionar.

La pérdida del alma es algo que puede pasar a cualquiera y por ello quiero transmitir un poco
más de información al respecto.

El alma es energía pura, es nuestra esencia vital, nuestra fuerza, nuestro poder personal. El
alma es el principio de vida: sin alma no hay vida. En la perspectiva chamánica, parte de
nuestra esencia vital puede partir y perderse en una realidad no ordinaria. Los chamanes ven la
enfermedad como una pérdida del alma o una disminución de la energía espiritual esencial.

Un susto puede provocar la pérdida de una parte de la energía vital. El susto es un


acontecimiento desagradable que provoca que una parte del alma de una persona se
desprenda y se pierda.

La pérdida del alma es como la pérdida de partes cruciales que se pierden debido a traumas y,
quien ha sufrido el mayor trauma, es el niño que vive en nuestro interior. Cuando
experimentamos un trauma, sobre todo en la infancia, una parte de nuestra esencia vital puede
separarse de nosotros para sobrevivir a la experiencia y para escapar del dolor y del impacto
psíquico que implica una vivencia insoportable.

La pérdida del alma o de una parte de ella puede ser originada por cualquier experiencia
traumática. No sabemos de qué manera se produce esto; lo cierto es que una parte de la
energía del alma se fragmenta abandonando a la persona. Cuando esto sucede, la persona
queda incompleta y la parte que se fue se pierde en otra realidad o no desea regresar.

Al perder este fragmento de energía la persona pierde su fuerza, su poder personal y esto
significa que también pierde su protección natural. Su escudo vibratorio de protección ya no
será tan efectivo como debiera ser. Desde el momento que una parte del alma se ha ido, la
persona se encuentra debilitada, desvitalizada, deprimida y será más vulnerable a las
enfermedades y al accionar de energías intrusas, entre ellas almas perdidas y cualquier tipo de
entidades espirituales.

Es importante entender aquí que la parte que se ha ido no se encuentra en lo que conocemos
como subconsciente o inconsciente. No se trata simplemente de un yo escindido o disociado.
El fragmento que se fue sencillamente no está aquí. En la concepción chamánica, las partes
vitales del yo que se han disociado pueden quedar atrapadas en una realidad no ordinaria o
pueden haber encontrado mundos más placenteros donde deseen estar o puede que se hayan
perdido en otra dimensión y no sepan cómo regresar.

Parte de la sanación consiste en recuperar esas partes en el mundo no ordinario y regresarlas


al auténtico dueño. Más abajo daré algunas indicaciones de lo que se puede intentar hacer a
nivel personal.

La pérdida del alma es resultado de traumas tales como abuso sexual, maltrato y castigo
corporal, pérdida de un ser querido, abandono o separación de los padres, divorcio, cirugía,
accidentes, enfermedades importantes, tortura, secuestro, amenaza de muerte, aborto,
experiencias de guerra, adicción y fracaso o frustración amorosa. El estado de coma es un
ejemplo extremo de pérdida del alma y, el abuso sexual, sobre todo si ocurre en la infancia, es
uno de los traumas que con mayor frecuencia, causa la pérdida del alma.

Un niño no puede hacer nada para evitarlo, no puede defenderse, no puede pedir ayuda, no
puede entender lo que está pasando y, la mayoría de las veces no tiene a quién decírselo. El
único recurso del alma es salirse del cuerpo y no regresar a él por la sencilla razón de que es
peligroso estar en ese cuerpo.

Si una persona ha sido violada, aunque sólo haya ocurrido una vez, es casi seguro de que una
parte de ella se haya ido y se ha perdido en otra dimensión. Cualquier situación que se
asemeje a una violación, aunque no se trate de abuso sexual, implica el riesgo potencial de la
pérdida de una parte del alma.

Como ya he mencionado, también puede haber pérdida del alma durante la gestación o en el
momento del nacimiento. Hay personas que manifiestan que “no me siento del todo aquí”, o es
“como que no pertenezco a la tierra” o “es como si siempre estuviese ausente”. Sin saberlo,
están expresando intuitivamente una realidad más verdadera de lo que creemos.

Al mismo tiempo, la pérdida del alma representa el sentimiento de no ser completo y vacío. Los
chamanes sostienen que el universo no soporta el vacío y que ese espacio creado en el aura
de una persona puede ser ocupado por la enfermedad o por otras energías. También se dice
que los traumas producen algo así como agujeros negros en el campo vibratorio de la persona
afectada. No es que sean verdaderos hoyos, sino que así es como los ve el vidente en el aura
de al persona.

Esos agujeros funcionan como si fueran una bomba de vacío, absorbiendo todo tipo de
energías con el único fin de llenar el espacio creado por el trauma. La tendencia inconsciente
es la de llenar ese espacio y el vacío con entretenimientos, drogas, alcohol, sexo compulsivo y
por supuesto, con almas perdidas.
En base a todo esto podemos comprender mejor de qué manera nuestro campo vibratorio
puede ser afectado en su integridad tornándonos vulnerables al accionar de cualquier energía
proveniente de otras dimensiones. Esto incluye no solo almas perdidas, sino también
pensamientos y energías psíquicas de personas vivas, lo que en el lenguaje popular se conoce
como malas ondas o mala vibra.

Toda experiencia traumática no sanada es la causa universal de la pérdida de la integridad de


nuestro campo vibratorio protector con la consecuente vulnerabilidad frente a la acción de
energías intrusas. Esto puede ocurrir tanto en la infancia, en la adolescencia como en la edad
adulta, pero cuando el trauma ocurre antes del séptimo año de vida conlleva, además, la
posibilidad cierta de que el alma se salga del cuerpo para evitar el dolor.

La salida y pérdida del alma puede ocurrir en cualquier momento de la vida, pero es más
frecuente que ocurra en la infancia porque la encarnación todavía no se ha completado, lo que
debería ser a los siete años de edad. Como una parte de la energía se ha ido y no ha
regresado al campo de protección del niño, el mismo queda debilitado, apto para la invasión de
almas perdidas u otras energías intrusas. Es como dejar la casa abandonada, una invitación
para que la ocupe un habitante intruso.

Como ejemplo, imaginemos un caso extremo: la persona se ha negado a nacer; esto significa
que parte de su energía no descendió en el cuerpo en el momento del nacimiento. Más tarde, a
la edad de cuatro años, fue abusada sexualmente. Como consecuencia de este hecho otra
parte de su alma se salió para no volver y, a los ocho años muere su abuelo, que era su
verdadero soporte afectivo en la vida. Al morir el abuelo le pide a éste: “abuelito, llévame
contigo”, y allí se va otra parte del alma. Hoy, esa persona tiene cincuenta años, su campo
vibratorio es un colador, por donde entran todo tipo de energías y, a pesar de los años
transcurridos, no está completo.
No está aquí con toda su presencia y es más que seguro que, además de llevar almas perdidas
consigo, también tiene dificultades para llevar adelante sus proyectos por la sencilla razón de
que no tiene la energía necesaria para hacerlo.

Al hablar de traumas, no debemos ignorar que las experiencias traumáticas no resueltas de


vidas pasadas también dejan un área de debilidad en el campo vibratorio. Y, aún cuando el
alma no se haya ido, un trauma no resuelto es como si uno tuviese una herida abierta sobre la
cual se posan las moscas con las consecuencias que son fáciles de imaginar.

Las intervenciones quirúrgicas, especialmente si se realizan con anestesia general, son


también una oportunidad propicia para que almas perdidas se adhieran e invadan el campo
vibratorio de una persona.
Toda intervención quirúrgica de magnitud provoca lo que se conoce como estrés, shock o
trauma quirúrgico. El cuerpo físico responde a este trauma con mecanismos fisiológicos de
adaptación y compensación. Al poner en marcha esta respuesta el organismo consume gran
cantidad de energía vital, lo que implica que la protección natural de la persona se encontrará
indefectiblemente debilitada. A esto hay que agregarle que, como consecuencia de la anestesia
general, el alma se exterioriza, es decir, se desprende del cuerpo, pero nunca podemos saber
de antemano cuál será la magnitud de ese desprendimiento.

Puede que sea leve y que el alma solo se quede flotando un poco por encima del cuerpo,
mientras observa la operación para luego retornar a éste, Pero puede ocurrir que el
desprendimiento sea mayor y que el alma pase a una realidad no ordinaria de la cual no puede
regresar o tal vez no quiera regresar. Al abrir los ojos la persona recobra la conciencia, pero
hay una parte de su esencia que no está.

Esto agrava todavía más la debilidad del campo vibratorio, lo que favorece la entrada de
energías intrusas. Quizás, mientras estaban operando a la persona en cuestión, en el quirófano
de al lado se murió otro que aprovecha la oportunidad para meterse en el campo vibratorio de
alguien más joven.

En particular, las enfermedades prolongadas crean vulnerabilidad en este sentido, ya que


también provocan un debilitamiento del campo vibratorio por consumo de energía vital. Toda
condición que implique consumo de energía vital, y por consecuencia, disminución del campo
vibratorio de protección, facilitará la entrada de almas perdidas.

Los hábitos de las personas son otro aspecto a considerar. En particular la adicción al tabaco,
alcohol y drogas estupefacientes facilitan la invasión y el accionar de energías intrusas. Este
tipo de sus rancias se volatiliza fácilmente y además de impregnar nuestro campo vibratorio,
terminan dañándolo y debilitándolo. Con solo adherirse al aura magnética de una persona, las
almas perdidas y otras entidades pueden percibir y experimentar los efluvios que emanan de la
persona que está fumando o consumiendo alguna droga. Digamos que cada vez que un
fumador no está solo, hay alguien más allí que aprovecha la ocasión.

La verdad es que el fumador es fumado por las entidades que se han adherido a su aura por
afinidad vibratoria. Este es uno de los motivos por los cuales es tan difícil dejar de fumar, o de
beber, ya que la entidad que se ha adherido incita a la persona a seguir haciéndolo porque al
no tener el cuerpo físico sufre por la falta de tabaco o del alcohol. No se trata solo de ejercer la
voluntad, se está luchando con otra voluntad.
Hay muchas otras cosas que pueden presentar una puerta de entrada para seres
desencarnados, pero no es mi intención hacer de este mensaje todo un tratado médico. Están
involucradas las relaciones sexuales sin amor, la vulnerabilidad emocional, el origen kármico,
pactos con la oscuridad y finalmente, jugar con el tablero ‘ouija’ o el juego de la copa.

Veamos ahora qué posibilidades tenemos para la “restitución del alma”:


Puede que el alma esté muy fragmentada, hecha pedacitos, y tenemos que llamar de regreso
estos pedacitos de distintos momentos de la vida, que se perdieron debido a traumas,
conflictos emocionales, dolores tremendos, momentos de la infancia. Alguien podría haber
robado tu alma, como un animal, un mago, una macumba, un chamán, tu mamá, tu papá u otra
persona cercana.Con relación al robo del alma puede ser que en una vida pasada les hayamos
quitado algo a ellos, o por ahí los matamos, los lastimamos, les quitamos algo que les
pertenecía, sin saberlo, entonces hacemos un trueque con el alma de ellos, para que nos
devuelvan la nuestra. El trueque se hace en forma de promesas de no hacer tal o cual cosa,
ser más gentil, etc. Para esto, si uno lo desea encarar por propia cuenta, sin la ayuda de un
profesional, recomiendo buscar un lugar tranquilo donde hacerlo, ya sea acostado, o sentado,
se puede preparar el mismo prendiendo un zahumerio, una vela, teniendo alguna flor y si se es
creyente, la imagen de un Ser de Luz.
Hacemos varias inspiraciones profundas, y luego si posible en voz alta, llamamos de regreso a
nuestra alma, y la forma de hacerlo es la búsqueda de una parte de ustedes que han perdido.
Hay que recordar cualquier momento de la vida que fue difícil, en el cual podrías haber perdido
tu alma. Ahora levanten las manos y llamen de vuelta a su alma, usando toda la fuerza de
voluntad disponible, la llaman de regreso, en las circunstancias que hayan sido, siempre en voz
alta. Luego hay que repetir y repetir:

QUIERO A MI ALMA DE VUELTA, QUIERO TODOS LOS PEDACITOS DE MI ALMA DE


VUELTA.
Luego al venir, hay que bajarlos despacito y colocarlos dentro de tu cuerpo, tienen que respirar
para que penetren en vuestro cuerpo, todo hacia abajo, hasta la punta de tu corazón. Todo…
ahora está perdonada y tienen que perdonarse ustedes también.¿Están dispuestos a respirar
honestidad y abrir tu boca para que tu alma penetre? Es el poder de tu voluntad, aparece una
gran bola de luz, a veces baja del cielo raso como olas gigantes, a veces es de color durazno,
a veces tiene todos los colores. A veces las almas de las personas vienen de los más diversos
lugares.

Luego de haber finalizado este tratamiento sugiero manifestar el agradecimiento por lo logrado
ya sea mediante una oración o usando las propias palabras que nacen del corazón para dar la
bienvenida de regreso al alma perdida.
Espero que esta breve información les sea de utilidad, ya lo comenté al principio, yo lo he
vivido y he logrado recuperar mi alma y estar íntegra de nuevo. Fue duro pero me valió la pena
ya que al haberse fragmentado el alma o perdido la misma uno queda como si fuera un robot, o
lo sentí como un vacío total, y poco a poco me volví a empoderar, primero en lo cotidiano y
luego también en la parte espiritual.

Comento solamente que yo me he recibido de Terapeuta de Vidas Pasadas con el Dr. José
Luis Cabouli, cuyo último libro se llama “Terapia de la Posesión Espiritual”, en el cual también
trata este tema. Lamentablemente el libro está agotado y no sé si saldrá otra edición.

Como siempre compartiendo mis experiencias, también aquí comparto lo que he vivido y
aprendido. Aparte de enviar este texto a mis lectores, lo publicaré en los distintos blogs. Con
amor, Alexiis.

Fuente : alexiis-vozdelaluz.blogspot.com y toda la otra serie de blogs.


hermandadblanca.org