Está en la página 1de 5

MMIICCHHAAEELL MMAADDSSEENN

U n

t i p o

d u r o

" W e l l ,

o n e

r e m e m b e r e d w i l l . "

t h i n g f o r

f o r F r e e

s u r e , W i l l y .

I

O r

w o n ' t m a y b e

b e

I

Michael Madsen

Por Lorenzo AYUSO

MM ichael Madsen (Chicago, Illinois, 1958) es un actor de la vieja escue- la de tipos duros del cine, esa que incluye a algunos de los más recordados actores de carácter de

la historia del celuloide, desde Lee Van Cleef hasta Robert Mitchum. Como ellos, su aspecto intimidante y su corpulencia le han hecho merecedor del estigma de tipo duro de cine. Tanto es así, que este artista multidisciplinar ha pasado el grueso de su carrera perdido en subproductos de acción de serie B en los que tenía que desperdiciar su enorme talento. Un talento que sólo es capaz de

comprender el enfant terrible del cine Quentin Tarantino.

Tras formarse en el Chicago Steppenwolf Theatre, comenzó a trabajar en el cine a comienzos de la década de los ochenta, siempre en papeles de esca- sa enjundia; de esta forma, pudimos verle en roles de reparto en cintas como "Juegos de guerra" (“WarGames”, John Badham, 1983) o "El mejor" (“The Natural”, 1984) de Barry Levinson. Más ade- lante, cuando los ochenta daban sus últimos coleta- zos, su participación en el clásico moderno de Ridley Scott "Thelma & Louise" (1991) parecía depararle un futuro esperanzador a una carrera que aún no había despegado del todo.

Y entonces llego Quentin.

Tan sólo un año más tarde, la carrera de Michael Madsen se cruzó con la de un director y guionista apasionado por el cine de Sergio Leone, que respon- día al nombre de Quentin Jerome Tarantino. El por entonces desconocido director le ofreció al actor el personaje que llevaba buscando desde hacía ya una década: el señor Rubio de "Reservoir Dogs". Esta fue la carta de presentación de Tarantino, que esta- ba apadrinado por Harvey Keitel y Monte Hellman (director de, entre otras, “Clayton Drumm” (1978), con Fabio Testi). La cinta de marras nos presenta- ba a un grupo de delincuentes identificados con un código de colores tras un atraco frustrado. De esta manera, había un Señor Blanco (Harvey Keitel), un Señor Naranja (Tim Roth), un Señor Rosa (Steve Buscemi), un Señor Azul (Eddie Bunker, atracador de bancos reconvertido en actor y guionista), un Señor Marrón (el propio Tarantino) y el citado Señor Rubio, que no era otro que Michael Madsen. Su interpretación acabó pasando a la historia cuando entró en la lista del American Film Institute de los 100 mejores villanos de la historia del cine. Aún se recuerda la escena en la que su sádico personaje tortura hasta la saciedad a un policia maniatado al ritmo de la canción "Stuck In The Middle With You" del grupo Stealers Wheel. Tras este primer gran éxito en su carrera, participó

en algunas películas típicas del mainstream holly- woodiense, como la cinta infantil " Liberad a

en algunas películas típicas del mainstream holly- woodiense, como la cinta infantil "Liberad a Willy"

(con un registro diametralmente opuesto al anterior)

o "Species (Especie Mortal)" (“Species”, Roger

Donaldson, 1995), cinta de ciencia ficción junto a Marg Helgenberger ("C.S.I.") y Forest Whitaker. Sin embargo, Michael Madsen no acababa de enca- jar en el circuito de las estrellas típicas de Hollywood. Además, su carrera se vio muy perjudi- cada cuando tuvo que rechazar la oferta de Tarantino para interpretar a Vincent Vega, el papel que le valió a John Travolta su renacimiento profe- sional en "Pulp Fiction" (“Pulp Fiction”, Quentin Tarantino, 1994). La causa era la incompatibilidad de este rodaje con la filmación de "Wyatt Earp" (1994) de Lawrence Kasdan. Si fue duro tener que rechazar el papel que seguramente le hubiera encumbrado como actor, más lo fue ver como su participación en el western de Kasdan quedaba reducida a su mínima expresión en la sala de mon-

taje. De esta forma tan traumática, las perspectivas

de futuro de Madsen se vieron relegadas a produc-

tos de bajo presupuesto fuera de Hollywood.

El número de películas en las que participaba por

año aumentó hasta cifras inconcebibles para poder aprovechar de forma efectiva sus capacidades. Sin ir más lejos, en 1997 (siguiendo los datos de IMDb)

participó en 10 películas; de estas, sólo se salvaba "Donnie Brasco" (“Donnie Brasco”, Mike Newell, 1997), en la que tenía un papel secundario, a la sombra de los auténticos protagonistas de la cinta, Al Pacino y Johnny Depp.

Y entonces llego Quentin (de nuevo).

Estaba claro que su carrera necesitaba una nueva oportunidad para despuntar. En ese momento, Quentin Tarantino ultimaba su proyecto más ambi- cioso: "Kill Bill" (“Kill Bill: Volume 1, 2003; “Kill Bill:

Volume 2”, 2004). Y no dudó en escoger a su buen amigo Michael Madsen para hacerse cargo (y de qué manera) del personaje de Budd, el hermano del Bill del título (David "Kung Fu" Carradine), un asesino implacable caído en desgracia. Su papel no tenía relación alguna con el de su primera colaboración con Tarantino, y en general, con nada de lo que durante una década había hecho. Y supo sacarle el máximo partido. Su nombre vuelve a tomar fuerza. Su carrera se revitaliza. Sigue trabajando a un ritmo endiablado, aunque con mejores oportunidades. Aparece sin ir más lejos en el papel de Bob, el poli- cía compañero de Hartigan (Bruce Willis) en "Sin City: ciudad del pecado" (“Frank Miller’s Sin City, Robert Rodriguez y Frank Miller, 2005). En definiti- va, esa virtud que se le atribuye a Quentin Tarantino

para recuperar del olvido a grandes actores (Samuel L. Jackson, David Carradine, Robert Forster, Pam Grier) vuelve a cumplirse.

Y entonces llegará Quentin.

Tras su colaboración en "Kill Bill", quedó claro que Michael Madsen forma parte del selecto grupo de chicos Tarantino. Por ello, volverá a trabajar con el director. Y esta vez, como protagonista. La cinta se llamará "Inglorious Bastards", y será, según el pro- pio director, su versión del cine bélico al estilo de "Doce en el patíbulo" o "La gran evasión". En la cinta, interpretará a Babe Buchinsky; el apellido es un homenaje confeso a Charles Bronson, cuyo ver- dadero apellido era el que llevará Madsen en la pelí- cula.

Y además, poeta.

Otra faceta artística de Michael Madsen es la de la poesía. Ha escrito cuatro libros de poesía, como "Beer, Blood and Ashes" o "Burning in Paradise", este último con un prólogo de su amigo Dennis Hopper. También ha editado un disco que contiene fragmentos extraídos del segundo libro. Una nueva muestra del incontestable talento de Michael Madsen, que abarca terrenos más allá del cine.

La carrera de Michael Madsen está y estará siempre vinculada a esa concepción de tipo duro, como lo fue en su momento la de su admirado Robert Mitchum. Como el mítico protagonista de "La noche del caza- dor", desperdiciará su talento en películas que no le

merecen. Pero no importa. Siempre le que- dará Tarantino.

merecen. Pero no importa. Siempre le que- dará Tarantino . Tres cosas que debes saber sobre

Tres cosas que debes saber sobre la carrera de Michael Madsen

1. Parece claro que la filmografía de Michael Madsen es una de las más prolíficas que se cono-

cen en el Hollywood actual. Sin ir más lejos, la página IMDb lista en su currículum más de un centenar de trabajos para cine y televisión. No obstante, no todos esos títulos son reales: en muchas ocasiones, son simplemente proyectos que nunca vieron la luz o simplemente, falseda- des: La mayoría de los títulos que aparecen en Internet son películas que nunca se rodaron. Muchas otras son películas en las que no aparezco más de cinco minutos. Y en otras películas independientes,

los directores se aprovecharon de mí sólo para utilizar mi nombre para promocionar su basura1 .

2. Una vez quedan descartados los trabajos que nunca hizo, en su filmografía continúan apare-

ciendo un buen número de producciones de escasa calidad, muchas veces editadas directamen- te en vídeo o DVD. Muchas de las decisiones que ha tomado han estado influenciadas por razo- nes muy cotidianas: la necesidad de pagar la hipoteca, o sus enfrentamientos legales con su segunda mujer por la custodia de sus hijos le hicieron decantarse siempre por las ofertas inme- diatas que llegaban a su agente. Pero a diferencia de otros actores más vanidosos, Madsen no tiene problemas en admitirlo: Probablemente haya hecho unas cuantas películas que no debería haber hecho, pero tengo que mantener a cuatro hijos y pagar el alquiler. Si tienes que tomar una deci- sión entre poder comprar comida en el mercado y hacer una mala película, decidirás hacer la mala pelí-

cula2 .

3. Precisamente esas decisiones, en ocasiones precipitadas, para su carrera cinematográfica, le

impidieron interpretar papeles muy jugosos para relanzar su carrera tras “Reservoir Dogs”. A saber: pudo optar a un papel en “Salvar al soldado Ryan” de Steven Spielberg, pero nunca llegó a asistir a ninguna audición con el director. Tarantino escribió para él el protagonista de “Asesinos natos”, pero los productores de Oliver Stone prefirieron a Woody Harrelson. Algo pare- cido le ocurrió con “L. A. Confidential”: según sus propias palabras, el papel protagonista se escribió con él en mente, pero finalmente se quedó con este (y con el éxito) Russell Crowe.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS: 1. http://stumpedmagazine.com/Interviews/michael-madsen-transcript.html 2.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

1. http://stumpedmagazine.com/Interviews/michael-madsen-transcript.html

Intereses relacionados